Poblaciones con la letra "S"

S

Salas de Bureba – Oca-Tirón- (++++++):

En los documentos antiguos podemos leer: Cella Sancte Mariae de Salas, con la traducción de Iglesia de Santa María de Salas (o del Palacio), pues este viene a ser su verdadero significado. Precisamente la iglesia sigue estando dedicada a Santa María y al lado se encuentra el palacio o antigua abadía benedictina, que según tradición, fundó el Rey Recesvinto, el año 666, con lo que sigue ofreciendo lo que su nombre expresa. Esta iglesia bien construida, a base de una sillería regular de color dorado por ser arenisca, tiene una espadaña de dos cuerpos con remate de pináculos y frontón; ábside poligonal liso; y portada clasicista de arco, pilastrones, cornisa moldurada y ático; hay un escudo episcopal lateral y otros, en el antiguo palacio. Interiormente el templo es de planta barroca de una nave en cruz latina con pilastrones, cornisa perimetral, arcos de piedra, cúpula y bóvedas enfoscadas de yesos, fechada en 1779. La pila es de copa lisa, pie poligonal y base cuadrada. El retablo mayor es barroco salomónico con San José con Niño, Virgen sedente con Niño, gótica, del s. XIV, San Antonio, San Agustín, San Juan Bautista y San Esteban; sagrario con lienzo de la Santa Faz o de Cristo, pintado. Otro con columnas estriadas, de 1672, con leyenda del Comisario don Esteban Aguilar y escudos, con San Roque, San Isidro, San Antón y relicario. Otro de hornacina con Dolorosa vestida. Otro neoclásico, de 1815, con dos relicarios de nácar empotrados, Cristo Crucificado de los Buenos Temporales, s. XIII, y sagrario con custodia y leyenda. Aparte, Cristo Resucitado, Niño de la bola vestido, Crucificado de cofradía y dos crucifijos de mesa con peana. Virgen del Rosario con Niño y angelitos, modernista. Dos bustos y tres brazos relicarios. En pintura, lienzos de San Antonio de Manuel Balluerca, en 1670 y el de Animas. En orfebrería, cruz de cobre con relieves, esmaltes, s. XV; píxide hostiario con leyenda, dibujos incisos y pie lobulado, s. XVI; custodia de sol, rayos y estrellas, pie con apéndices y base con lobulados, s. XVII, otra de tipo rococó con cristales; cáliz con relieves, nudo de manzana y medallones en base, otros dos torneados e incensario de metal, del s. XV. Cajonería de un cuerpo. Aguamanil con venera y escudo. Mesa escritorio. Ermita del Ecce Homo con espadaña e imagen del titular, Dolorosa vestida y retablo con la Magdalena. Otra, de Virgen de la Portería.

Salas de los Infantes – La Sierra - (+++++++):

Desde el punto de vista etimológico, Salas equivale a palacio, y en verdad, que le viene como anillo al dedo, pues la historia de esta villa está cuajada de personajes, como la de los siete infantes de Lara o de Salas, ya que eran hijos del señor de ella y de toda su comarca. Aquí la leyenda, la historia y la nobleza de sus edificios se dan la mano, en sus casonas y en sus dos interesantes parroquias, no e4n vano tiene el título de ciudad.

Parroquia de Santa María: Situada en el altozano que domina la población y teniendo como fieles a la mayoría de la población, aquende del río Arlanza, que hasta no hace mucho, perteneció a la diócesis del Burgo de Osma, esta iglesia nos muestra una fábrica bien enjarjada en piedra sillar de buena factura y un color entre pardo y rosado, propio de la Sierra. Su torre es cuadrada con pilastrones, ventanal renacentista y remate de bolas; el ábside es rectangular con contrafuertes y dos ventanales góticos con mainel de separación; y portada renacentista de tipo retablo, año de 1549, con columnas estriadas, friso moldurado y ático semicircular con relieve de la Asunción, dos hornacinas con San Pedro y San Pablo y remate de guirnaldas y jarrones. Interiormente presenta una planta de iglesia gótico renacentista de tres naves con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es gótica de copa lisa y pie cilíndrico, suplida por otra moderna. El retablo mayor es renacentista, de Diego Guillén o Simón Bueras, con los doce Apóstoles, Virgen sedente con Niño, San Miguel, San Juan Bautista, Asunción con ángeles, Calvario y Padre Eterno; relieves de los cuatro Evangelistas, Cristo a la columna, Oración del huerto, Prendimiento, Ecce Homo, Cruz a cuestas, Nacimiento, Reyes Magos, Presentación, Cristo entre los doctores y dos obispos; y sagrario con la Resurrección. Otro clasicista de Francisco Martínez?, en 1654, con San Bernardo, San Benito, San Antón, San José con Niño andando, Inmaculada, San Miguel, Crucificado y dos escudos pintados. Aparte, Resucitado, Crucificado gótico de pared bajo arcosolio, Cristo yacente, Crucificado de cofradía, pequeño Calvario, crucifijo de marfil sin brazos, Niño de la bola bendiciendo, Dolorosa vestida, María Magdalena a los pie del Crucificado, San Francisco, San Antonio con Niño, San Juan Bautista y San Pedro. En pintura, lienzos de Santo Domingo “in Soriano”, Virgen de Belén, San Pedro en la cárcel y Virgen con Niño y San Juanito. En orfebrería, cruz de gajos repujada y cincelada con macolla de rombos, s. XVI, y dos de cobre con dibujos incisos, de los s s. XIII y XIV, custodia de sol, rayos y estrellas, de García Berea y Aguilar, nudo en ánfora y base circular, s. XVII, y otra similar lisa; crismeras unidas con el Cristo de Burgos y tres píxides hostiarios, una dorada, de Andrés de Santa Cruz, con leyendas, s. XVI; vinajeras, incensario, naveta y cáliz con dibujos incisos, de Ruiz de Vivar, s. XVI. Cajonería de cuatro cuerpos, testero y bargueño. Urna de los siete Infantes de Lara, en madera. Órgano barroco. Balaustrada de piedra del coro. Como apéndice, citar una interesante colección de ornamentos con una capa, dos casullas y paño humeral, bordados y recamados de oro, de los s.s. XVI y XVII. Ermitas de San Isidro, San Roque y Ánimas.

Iglesia de Santa Cecilia: Allende del río, en la margen derecha, una vez pasado el puente de Costana, nombre con el que se le denomina a este barrio, se alza esta iglesia, antigua parroquia que perteneció siempre a la diócesis de Burgos, ya que el río hacía de frontera, entre ambas diócesis. Su estructura es más humilde, pero presenta una buena construcción en sillar de piedra policroma y rojiza. Muestra una espadaña simple; el ábside es rectangular con contrafuertes y ventanal gótico; y la portada es gótica de arco rebajado con tres archivoltas lisas; en el atrio hay un crucero, del s. XVII, y una portada románica trasladada de la cercana iglesia de pueblo de Mazariegos. Dentro se trata de una iglesia gótica de tres naves con columnas, arcos y bóvedas estrelladas en una piedra variopinta de colores. La pila es románica de cenefa vegetal en copa, arcos en relieve, pie circular moldurado y base cuadrada, sobre un basamento escalonado. El retablo mayor es clasicista, de Francisco Martínez?, hacia 1640, con Santa Cecilia, Virgen sedente con Niño, s. XVI, Crucificado y dos escudos; cuatro pinturas de la vida de la santa y sagrario con San Pedro, custodia y San Pablo. Otro barroco con Santa Marina, San Antonio, San José, ambos con Niño y San Miguel. Otro clasicista, hacia 1640, con Crucificado, estando pintadas las figuras de San Juan, la Dolorosa y el Padre Eterno con el Espíritu Santo. Otro clasicista con santo, San Juan Bautista y busto de la Dolorosa. Otro, con Inmaculada con nimbo y tabla de San Andrés. Aparte crucifijo de mesa. Niño de la bola con cruz. Jesús con cruz a cuestas y a la columna, Virgen de pie con Niño y Virgen del Carmen, San Pedro y Pablo, apóstol gótico, santo peregrino, San Juan Bautista, San Francisco, apóstol, santa con corona, San Roque y Santa Teresa. Tabla de la Virgen de Belén; y lienzos de Ánimas, de San Pedro y de la Virgen con Niño y San Juanito. En orfebrería, custodia de sol, rayos, estrellas, nudo en ánfora, asas y base repujada, s. XVII; cáliz repujado con nudo en ánfora, s. XVI, otro rococó y dos incensarios. Arca eucarística, dos arcones con herrajes y púlpito de piedra con molduras.

Salazar de Amaya – Amaya- (+++++):

Sararzar de Amaia, o Salarzal., así lo vemos en los viejos documentos, ya en el siglo once, significando un lugar abundante en sauces o salces, es decir saucedal o salcinar de Amaya. Su buena iglesia, de sabor renacentista, dedicada a Santa Columba, está construida en unos materiales variados, pero aceptables por su buena conservación. La torre es cuadrada con remate de gárgolas de cañón y pináculos; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada de arcos renacentistas superpuestos, bajo pórtico clasicista de dos arcos y pilastrones con molduras de piedra. Interiormente es una iglesia renacentista, hacia 1565, de tres naves con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra de proporciones amplias. La pila es de copa lisa y rota, círculos superficiales y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista con San Esteban, San Lorenzo, Santa Columba, San Pedro, Calvario y San Pablo; relieves de los Evangelistas, Oración del huerto, Prendimiento y dos escenas del martirio de la Patrona; sagrario de tres cuerpos con San Pedro, Resurrección, Quo vadis, Coronación, San Pablo, ambos santos Juanes y orante. Otro barroco rococó, de 1713, con San José con Niño, San Isidro y Virgen sedente con Niño, “de la Antigua”, s. XIII. Dos neoclásicos, de Francisco Prado Cortés, en 1795, con Resucitado, Virgen vestida del Rosario con Niño, dos angelotes y pequeña Piedad, s. XVI; y el otro, con San Miguel, San Blas y angelotes. Aparte, Niño de la bola, Crucificado de cofradía, otro de pared, San Andrés, Santa Bárbara, San Juan Bautista y franciscano. En orfebrería, cruz de metal plateado con relieves, cabujones, bolillos y macolla poligonal, s. XVII; porta viático, incensario y dos juegos de vinajeras. Cajonería de dos cuerpos con relieves. Aguamanil clasicista. Púlpito de piedra. En Puentes de Amaya, ruinas de la iglesia de la Presentación con arco y ábside románicos.

Salazar de Villarcayo – Merindades- (+++++):

Con el significado de lugar de sauces o salcinar, este vocablo dio nombre tanto a este pueblo, como a toda una familia de gran raigambre en la historia de Castilla: los Salazar. Por otra parte esta villa muestra su hidalguía en varias casonas bien aderezadas con escudos, un crucero renacentista, pero, sobre todo, en las dos iglesias, de ambos barrios.

A.- Iglesia de San Esteban : Mostrando una buena construcción de piedra sillar y con signos de haber sufrido transformaciones y mutilaciones en su estructura, conserva una estampa noble con torre cuadrada recrecida y remate de pequeña espadaña; ábside rectangular con contrafuertes; y portada de arco de medio punto, a base de dovelas, bajo pórtico de madera sobre tres columnas clasicistas; otra similar tapiada. Interiormente aparece como iglesia gótico renacentista de una nave con capillas en cruz latina, columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica con gallones, pie cilíndrico y base cuadrada desproporcionada. El retablo mayor es clasicista con los doce Apóstoles, San Esteban, Santiago peregrino, Asunción y Calvario completo; relieves de los Evangelistas y juicio y martirio del Patrón. Otro barroco con Santa Catalina, Inmaculada, Asunción, San Antón, San Andrés, Crucificado y San Pedro. Otro neoclásico con San Pedro, San Andrés, San Pablo, Magdalena, San Cosme y Damián; y relieves del juicio y martirio de San Andrés. Aparte, Crucificado de cofradía, Resucitado, Virgen con faldón y Niño, Virgen del Rosario con Niño, Dolorosa vestida, San José con Niño y San Cristóbal con Niño. Lienzos modernistas. La cruz es de latón repujado, y hay un cáliz custodia de sol, rayos, cabujones y nudo en ánfora, s. XVII. Ermita de San Bartolomé. En Oteo de Villarcayo, restos de iglesia en un pueblo abandonado.

Iglesia del Santo Cristo : Situada en el barrio de arriba, esta iglesia de dimensiones reducidas nos muestra una construcción más popular,mostrando una espadaña simple; ábside rectangular con ventanal de dos rosetas caladas góticas; y portada gótica de simple arco apuntado, a base de dovelas, bajo pórtico de madera. El interior es iglesia gótica en cabecera con capilla lateral y techo de madera vista, tipo artesonado. El retablo mayor es clasicista con Virgen sedente con Niño, s. XIV; relieves del Resucitado, Anunciación, San Joaquín y Santa Ana, Natividad de la Virgen, Visitación, Nacimiento de Jesús y Reyes Magos. Otro con San Juan Bautista, santa e Inmaculada. Otro barroco sin dorar, con Dolorosa vestida, otra Virgen y San José vestidos. En la capilla de los Salazar, retablo clasicista con busto relicario de San Ignacio de Antioquia, Crucificado, s. XVI, y Padre Eterno; tablas, de Madona con Niño y nueve escenas de la Pasión y remate de escudos. Aparte, Niño Jesús de la bola, Virgen vestida con Niño de talla, Santa Eulalia en hornacina con Padre Eterno, San Miguel y Santa Teresa en hornacina. Destacar tres escudos policromados de los Salazar. Aguamanil. En Casillas, iglesia con espadaña, retablo con San Román y pinturas de San Pedro, San Pablo, Calvario, los Evangelistas, la Anunciación y Resucitado en sagrario. Aparte, pila de copa lisa, tallas de San Juan Bautista y San Bartolomé.

Saldaña de Burgos - San Juan de Ortega- (++++):

La Saldania de los documentos puede tener su origen en pobladores del norte de Palencia, concretamente del antiguo condado de Saldaña; hoy con el apelativo de Burgos quiere expresar la cercanía con la capital. Su iglesia, dedicada a la Santa Cruz, nos muestra una fábrica bien construida con materiales de sillar calcáreo de la zona, con vestigios románicos de la anterior iglesia. Nos muestra una esbelta espadaña de tres cuerpos con remate de cruz y pináculos; un ábside rectangular con contrafuertes y ventanal; y una portada clasicista con arco de medio punto, casetones, pilastrones y remate de bolas, cruz y óculo. Interiormente es iglesia gótica de dos naves con columnas, arcos y bóvedas, unas de crucería, y otras, más desarrolladas, sobre todo, en la cabecera de la nave izquierda, que es renacentista con decoración vegetal y capiteles corridos de bolas. La pila es de vaso liso y base circular con molduras. El retablo mayor es barroco salomónico, hacia 1685, con San Pedro, Calvario completo, s. XVI, San Pablo, cruz desnuda, cuatro angelotes y el escudo de Castilla y León; y sagrario con Resurrección, San Pedro y San Pablo. Otro renacentista con Virgen sedente con Niño, Inmaculada y Padre Eterno; relieves de la Anunciación, Visitación, Nacimiento y Reyes Magos. Otro barroco rococó, de Felipe del Amo, en 1770, con San Pedro, San José con Niño, San Pablo y Virgen del Rosario con Niño. Aparte, Niño Jesús de la bola, pequeño Resucitado, Crucificado de cofradía, Piedad, del s. XVI, San Roque, San Andrés, San Antón y dos angelotes con los cuernos de la abundancia. La cruz es de de planchas de metal repujado con cabujones, s. XVII. Destacar una capa pluvial con escudo noble en el capillo y bordados, procedente del Cristo de Sarracín?, s. XVI. Dos cajonerías. Cinco hachones dorados. Lienzos del monumento de gusto neogótico.

Salgüero de Juarros - San Juan de Ortega- (++):

Inter Sanctam Crucem et Salgorium, así aparece en algún documento antiguo, con el significado de lugar de sal o como mínimo con alguna fuente salina. Su iglesia parroquial, dedicada a San Martín y construida en lo alto de la colina, que domina la población, aparece como una iglesia rural construida en piedras irregulares, pero con un color exageradamente tostado. La torre está rehecha de ladrillo; el ábside rectangular con cementerio; y la portada renacentista de arco rebajado con molduras, bajo pórtico de piedra. Interiormente es iglesia gótica de una nave, más la de entrada, y capilla lateral con columnas, ménsulas goticistas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra rosácea oscura. La pila es renacentista con acanalados grandes en copa y pie cilíndrico moldurado. El retablo mayor es neoclásico con San Miguel, San Martín de obispo, San Antón y los Santos Cosme y Damián. Clasicista con San Sebastián, Virgen del Rosario y San Pedro sedente en relieve. Otro con Crucificado de pared. Orfebrería sencilla, cajonería de un cuerpo, aguamanil y sagrario barroco con la Resurrección.

Salinas de Rosío – Medina de Pomar- (++++):

Como un lugar de manantiales salinos, ya aparece en muchos documentos, destacando el valor de este nitrato, no sólo en la industria alimenticia, sino como elemento de trueque en las diferentes negociaciones comerciales y laborales; aún, hoy, hablamos de la palabra salario, como paga del trabajo. Su importante iglesia, dedicada a San Juan Bautista, tuvo unos grandes problemas estructurales en los años ochenta, y hubo de ser derruida en parte, para evitar males mayores. Como consecuencian del desguace del templo, se depositó en la parroquia de Medina de Pomar, el retablo mayor renacentista con esculturas de algunos santos y varias tablas de pintura, dedicadas a San Juan Bautista, el Patrón, con escenas del mismo y otras más de la vida de Cristo. Ante tal siniestro, se comenzó a levantar la actual iglesia, aprovechando algunos lienzos de la anterior como su torre, algunos paramentos y el mobiliario litúrgico, que pudo colocarse en el nuevo espacio celebrativo. Su torre cuadrada, apoyada en cuatro grandes contrafuertes y tres grandes arcadas apuntadas, ha sido recortada, en cuanto a la altura; pero sigue haciendo de pórtico de la portada clasicista, con dos columnas clásicas, friso moldurado y remate de bolas. Interiormente ha quedado como una planta de tipo salón rectangular, empequeñecido, pero funcional; se han reutilizado elementos empotrados en nla pared y su cubierta es moderna de maderas vistas. La pila es de copa lisa y base cilíndrica. Contiene dos pequeños retablos clasicistas, el uno con Santa Ana moderna, San Roque y leyenda de donación, en 1670; y el otro, con Virgen vestida con Niño y San Juan Bautista. Aparte, Crucificado gótico, s. XIV, y otros dos de pared. Clave de piedra con Padre Eterno y otra con ángeles portando un alma, Cristo yacente articulado en urna, imagen del Resucitado, Dolorosa de talla y Dolorosa vestida. En orfebrería, la custodia de sol rayos, estrellas y base repujada, s. XVII. Tumba de matrimonio con estatuas yacentes.

Salinillas de Bureba – Oca-Tirón- (+++):

Salinas de Bozo o de Buezo, así aparece en algunos documentos, haciendo referencia, sin duda, a un pequeño manantial salino, que fluye a la entrada del lugar; aún quedan restos de alguna era de evaporación, aunque parece que fue de escaso valor económico, de ahí lo de Salinillas. En lo más alto, se alza su iglesia parroquial, dedicada a Santa Eugenia virgen y mártir, construida en una aceptable y variada piedra sillar, pero mostrando claramente sus dos momentos constructivos, románico y renacentista. Tiene torre cuadrada con pilastrones; un ábside rectangular liso; y portada románica de transición con archivoltas lisas y decoración de puntas de diamante y rosetas, todo bajo pórtico de madera. Interiormente nos muestra una planta de cruz latina, distinguiendo un cuerpo románico con pilastrones, cornisa larga y moldurada, arcos apuntados, bóvedas de cañón; y una cabecera de capillas renacentistas con cornisa, arcos de piedra y bóvedas de yesos en arista. La pila es de copa rústica y lisa con base cónica. El retablo mayor es barroco con San José con Niño, San Juan Bautista, San Pedro?, San Benito, Santo Domingo, Santa Eugenia, Santa Catalina y Calvario; tablas de pintura con oración y martirio de la Patrona; y sagrario con San Pedro, Resurrección, San Pablo y pinturas de San Esteban, Santa Casilda y religioso mártir. Dos barrocos con San Miguel, San José sin Niño y Crucificado de pared. Otro barroco con Virgen gótica sedente con Niño y robada, y otro con Santa Casilda y santa mártir, también robadas y San Blas. Aparte, Crucificado de cofradía y Virgen sedente con Niño deteriorada, s. XVI. Hay lienzos de Crucificado con San Jerónimo y otro de San Francisco, robados. Cajonería de dos cuerpos y testero con embutidos y crucifijo.

San Adrián de Juarros - San Juan de Ortega- (++++):

Curiosamente, en el nombre de esta villa, aparece como si su iglesia estuviera bajo la advocación de San Adrián, y sin embargo, la Patrona es la Virgen de la Asunción. El templo parroquial está muy bien construido en una sillería perfecta de piedra rosácea característica de esta zona. Su torre aparece como una espadaña reconvertida en campanario con remate de bolas; un ábside rectangular con cantoneras de refuerzo y fuertes contrafuertes en la fachada meridional, contrarrestando los problemas de corrimientos y consistencia del terreno; y portada renacentista con columnas estriadas, friso moldurado, remate de hachones, hornacina con decoración de garras y Virgen con Niño. Interiormente nos muestra una planta renacentista, hermosa para los ojos, por la riqueza de color de los bloques de piedra de sus paramentos y plementería, de tres naves con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra rojiza. La pila es renacentista con acanalados, borde moldurado y pie cuadrado con rombos. El retablo mayor es barroco salomónico, de José del Amo y Ventura Fernández, en 1699, con San Pedro, Asunción, San Pablo y Crucificado; sagrario con Resucitado. Otro de simple marco con Crucificado de pared. Aparte, otro Crucificado de pared y otro de cofradía, Virgen con Niño del Rosario y otra Virgen con Niño, s. XVI, San Gregorio obispo de Ostia, Santa Águeda y Santa Lucía, San Antonio, San Mamés con perro, San José con Niño, San Pablo, San Adrián de soldado, San Roque y San Isidro. Tabla de San Juan de Ortega popular y lienzo de Ánimas. En orfebrería, cruz repujada y cincelada, de Juan de Salazar, con piñas y macolla poligonal con relieves y cáliz repujado con nudo en ánfora, ambos del s. XVI. Cajonería y aguamanil avenerado de piedra. Ermita de la Virgen de Henares.

San Andrés de Montearados – Ubierna- Úrbel- (++++):

De los documentos antiguos sacamos estos términos: San Andrés de Mataradro y San Andrés de Montorado, con el significado más probable de San Andrés de Monte horadado, haciendo alusión a la orografía en el que se emplaza este pueblo. La iglesia del mismo, dedicada a San Andrés como es natural, presenta una estampa de iglesia rural con partes románicas y otras renacentistas. Posee una espadaña chata; un ábside románico con contrafuertes a lo largo del templo, ventanal cegado, canes lisos y algunas puntas de diamante en alero; y portada renacentista de arco rebajado con molduras, bajo pórtico con tres columnas clásicas. En el interior, es iglesia de una nave románica, en la cabecera, con columnas, capiteles historiados de animales, centauros, en lucha y difunto, arco toral y bóveda de cañón, y el resto, con pilastrones y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica, de 1214, de copa lisa, anillo y vegetación en subcopa con tallos diagonales en pie y base circular moldurada. El retablo mayor es neoclásico con San Andrés, Virgen con Niño, San Pedro y Calvario completo; relieves de San Lucas y San Juan, evangelistas. Dos barrocos de hornacina, uno con Virgen vestida con Niño, y el otro con Virgen vestida sin Niño. Cajonería con relieves y aguamanil. Cruz de metal. Ermita protogótica de Virgen de Brañosera con espadaña y cabecera circular, conservando una imagen sedente de la Virgen con Niño repintada y algunas pinturas murales sencillas. En Ceniceros restos de iglesia, en ruina, con torre cuadrada.

San Clemente del Valle – Oca-Tirón- (++++):

In villa Sancti Clementi, así aparece en los documentos; sin embargo, su antigua iglesia está dedicada a Santa Columba. Este templo, en un proceso acusado de deterioro, nos muestra, a pesar de su ruina anunciada, un cuerpo de iglesia románica construida en una buena sillería de piedra arenisca, digna de ser atendida. La torre muy alterada, no es mas que una pequeña espadaña con añadidos modernos; el ábside es semiesférico románico con columnas, ventanal cegado y canes de tacos en el alero original, ya que ha sido recrecido, de forma poco afortunada; y la portada es románica sencilla con tres archivoltas lisas, bajo pórtico de madera con puerta clasicista de arco moldurado, pilastrones, columnas, friso-cornisa y canes de tacos en alero superior; todo estaba cubierto por pórtico de madera, pero actualmente medio hundido. Interiormente es iglesia románica de una nave con columnas, capiteles simples, arcos, bóveda de cañón, sobre todo en cabecera, y capilla lateral. La pila es renacentista con acanalados y pie poligonal. El retablo mayor es clasicista con Santa Columba, Asunción y Calvario; relieves de los Evangelistas, dos a dos, y Resucitado, en sagrario; y pinturas de Anunciación, Visitación, Nacimiento, Reyes Magos y de la Virgen y Jesucristo, en medallones. Dos barrocos iguales, uno con Virgen, vestida de talla con Niño y tres pinturas de Inmaculada, Coronación y Sagrada Familia, y el otro con San Roque y tres pinturas de San Juan Bautista, San Pedro, San Francisco y leyenda. Otro clasicista, de 1626, con San Pedro y tres pinturas de San Pablo, San Andrés y visión del cordero, con dos medallones de Adán y Eva. En hornacina, Crucificado de cofradía con sólo San Juan Evangelista. Aparte, relieves de San Pedro y San Pablo. Lienzos de santo orando, Dolorosa y Santa Catalina?. En orfebrería, cruz repujada y cincelada, y cáliz repujado con angelotes, nudo en ánfora y cabujones, ambos del s. XVI, y custodia de sol para encajar en cáliz. Enterramiento en el suelo del clérigo Pedro Ortega, en 1626. Un arcón-relicario.

San Cristóbal del Monte – Oca-Tirón- (+++):

Ya en el siglo X. aparece este párrafo: “vía que vadit de Villagalisso et vadit ad Sanctum Christoforum”, esto es de Villagalijo a San Cristóbal. Su iglesia parroquial está dedicada a este santo, porteador de personas y enseres, entre las dos orillas de un río, hasta el día en que el portado, según hermosa leyenda, fue el mismo Niño Jesús, que quiso manifestarse a tan buen cristiano, fiel servidor de sus hermanos; desde entonces, se llamaría: Cristóbal, es decir, portador de Cristo. Es un templo rural construido, en gran parte, con canto rodado de río, mostrando una torre cuadrada; ábside rectangular, formando parte de la torre; y portada de arco, a base de grandes dovelas, bajo pórtico cerrado. Interiormente es iglesia indefinida de una nave con pilastrones y arcos de piedra o ladrillo, por estar todo enfoscado, y bóvedas de yesos en arista. La pila es románica con acanalados en diagonal, tanto en copa, como en pie cilíndrico, y base circular. El retablo mayor es barroco de hornacina con San Cristóbal con Niño, y pinturas de San Pedro y San Pablo. Aparte, hay un Crucificado de pared repintado con cuatro clavos y un San Cristóbal procesional. La cruz es de gajos de plata con remates en corona y rombos en macolla; un cáliz, de Juan Gutiérrez, con repujados, cabezas de ángel y caja- píxide, ambos del s. XVI. Cajonería y arcón. En Eterna, iglesia popular, que se quemó en parte, con planta de cruz latina con espadaña vacía, pila románica histórica y fechada, s. XIII, y Crucificado gótico, traídos al Museo del Retablo. Ermita de Virgen de los Yermos.

San Felices del Rudrón – Ubierna- Úrbel- (++++):

Sancto Felice, así aparece en los documentos antiguos, honrando, sin duda, a San Felices, que era el titular de una de sus iglesias; porque este pueblo tiene dos barrios; en uno, hoy casi desaparecido, y que lleva el pomposo nombre de barrio de Nápoles, se supone que habría una iglesia dedicada al referido santo, y en el otro, la iglesia está dedicada al apóstol San Pedro. Está bien construida, sobre una leve plataforma, a base de perfectos sillares de la zona, mostrándo una torre cuadrada; un ábside recto con contrafuertes; y una portada renacentista de arco con archivoltas finas. Dentro se trata de una iglesia gótica de una nave con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra, conservando dos ventanales con fustes, capiteles y otros vestigios románicos. La pila es románica con sogueados, gallones, pie cuadrado, contando con una pileta auxiliar unida, curiosamente, a la mayor. El retablo mayor es clasicista con San Pedro con palma, Calvario completo y Padre Eterno; relieves de los Evangelistas, dos a dos, San Pedro en la cárcel y crucifixión del mismo; y sagrario con San Pedro, San Pablo y relieve de la Resurrección. Otro neoclásico con Crucificado gótico con faldón y San Esteban con dos sayones desproporcionados, lanzando piedras. Otro con Santo Tomás de Aquino, Dolorosa vestida, Virgen vestida con Niño, Santa Teresa? vestida de hábito, San Juan Bautista e Inmaculada. Otro barroco con San Pedro y San Antonio. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen de pie con Niño y San Pedro. Cruz de metal repujado con medallones de caras; y cáliz repujado y cincelado con cabujones y nudo en ánfora, ambos del s. XVI. Cajonería de dos cuerpos y hornacina con crucifijo y Virgencita vestida. Facistol del coro sobre mueble librería.

San Juan del Monte – Santo Domingo de Guzmán- (++++):

En la vega ancha y larga del río Arandilla, con pueblos de gran abolengo histórico, pertenecientes al alfoz de la romana Clunia, se asienta esta villa y, en el centro de la misma, la iglesia de San Juan Evangelista, construida en una mezcla de piedra sillar y otras zonas de mampostería; en ella, se muestra una torre rectangular recrecida con remate de bolas; un ábside rectangular liso y sacristía; y una portada clasicista de arco rebajado con dos columnas, capiteles, hornacina con San Juan decapitado y pórtico de arco de piedra. Dentro se trata de una iglesia renacentista de tres naves con columnas, pilastrones, arcos y nervios de piedra, con bóvedas estrelladas de yesos elaborados. La pila es de copa lisa sin base. El retablo mayor es barroco salomónico con santo con libro, San Juan Evangelista, Santo Domingo de Guzmán y dos angelotes. Otro clasicista con Virgen del Rosario con Niño, Asunción y Coronación; relieves de los Padres de la Iglesia, los Evangelistas, Nacimiento de la Virgen, un profeta, David, Daniel y Ezequiel. Otro barroco con San Miguel Arcángel, Crucificado, San Antón y nuevo Crucificado. Otro con San Juan Bautista, santo, San Roque; y pinturas de San Joaquín con Santa Ana, Anunciación, éxtasis de San Francisco y martirio de San Juan Bautista. Aparte, Crucificado de pared, Resucitado, Niño vestido, dos tallas de Virgen mutiladas, San Francisco Javier y santo en óvalo. Lienzo de San Francisco Javier y San Antonio. En orfebrería, cruz repujada con cabujones, remate de bolillos y macolla con asas, s. XVII, y otra de planchas de metal dorado; cáliz custodia de sol y rayos con nudo poligonal, escenas en relieve y base con repujados; otro cáliz liso y una píxide con leyenda, todos del s. XVI. Sepultura en el suelo con leyenda. Cajonería de dos cuerpos con crucifijo y otra de uno con relieves. Ermita de la Virgen de la Vega con espadaña, pilastrones, cornisa corrida y bóvedas de yeso; tiene un retablo barroco salomónico con Virgen vestida, Niño de la bola, San Isidro y San Miguel; fue parroquia del despoblado, llamado, Aldea de Santa María.

San Juan de Ortega - San Juan de Ortega - (+++++++):

No sabemos si el apellido Ortega, viene de Orta, con la terminación eca y el significado de huerta pequeña o viene de ortica, con el significado obvio. Lo importante es el santo, nacido en Quintanaortuño, el año 1080, que realizó su labor con peregrinos y en la fundación de este monasterio, que lleva su nombre.

A.- Monasterio de San Juan de Ortega : Muy bien construido en perfectos sillares de piedra calcárea y restaurada con acierto, de momento, su iglesia, nos encontramos con este cenobio regido por los monjes jerónimos, hasta que la nefasta Desamortización lo condenó al abandono, hasta el punto de haberse convertido, en una lamentable ruina, sobre todo en las zonas del claustro, refectorio y demás espacios conventuales, hoy en espera de una oportuna restauración. La espadaña es clasicista con dos cuerpos y remate de bolas; los ábsides son tres semicirculares románicos con columnas triples en haz, capiteles, tres ventanales de arquitos superpuestos, bajo doble arquería, y canes historiados en los aleros, todo del s. XII; y portada gótica de arco rebajado con columnas, capiteles corridos, tres archivoltas lisas, óculo y escudos; hay otra románica, de paso al claustro, con fustes, capiteles y arco apuntado levemente apuntado. El interior presenta una planta románica de tres naves y cabecera, con columnas, capiteles historiados y otros de follaje, arcos y bóvedas de crucería con algunos nervios policromados, a base de cabezas de dragones, y escudos nobles añadidos. La pila es de copa lisa y borde moldurado con pie cilíndrico y base circular, sobre amplia escalinata. En el ábside, sólo se exhibe un Crucificado gótico. Hay un retablo renacentista con Virgen sedente con Niño y relieves, dos del infierno, dos del purgatorio, dos del apostolado y Cristo Resucitado. Otro con San Jerónimo y relieves, en medallón, de Virgen con Niño de tipo madona, y siete de la vida del santo. Aparte, Crucificado procesional, Inmaculada, Virgen con Niño en relieve, San Juan de Ortega y San Antón. Como piezas a destacar, debemos señalar el famoso capitel, que desarrolla lo esencial del misterio de la Encarnación, como es la Anunciación, Visitación, Nacimiento y anuncio a los pastores, que es iluminado, en los equinoccios de primavera y otoño, por los rayos del sol, entrando por la ventana del coro; también los dos sepulcros del santo, uno románico-gótico con Cristo Majestad, los apóstoles, tapa con relieves de santos y círculos vegetales; y el otro gótico florido, del taller de Gil de Siloé, con la vida del santo en cuatro relieves pétreos, estatua yacente y seis santos jerónimos policromados; rematándose todo el conjunto con escudos, angelotes, cresterías y pináculos. Es edificio B.I.C., desde 1931.

B.- Capilla parroquial de San Nicolás de Bari: Aunque, formando parte de todo el conjunto monasterial, esta capilla funcionaba como parroquia de la escasa población. La portada es de trazas clasicistas, de puerta dintelada moldurada con el santo titular sobre peana, bajo pórtico de gran arco con pilastrones y remate de bolas; y cerrando todo el espacio, una reja renacentista de hierro forjado con escudo, cartelas y remates florales. Interiormente es iglesia gótica de una nave con columnas, capiteles corridos y bóvedas de crucería con claves decoradas. Se halla dividida por una hermosa reja de hierro forjado, dorada y policromada, con remates de flores, de gustos platerescos, y aparte, otra similar más pequeña. El retablo- relicario, con puertas de cierre, es barroco rococó con relieves de Santa Ana triple, de San Nicolás con San Juan de Ortega e imagen de San Jerónimo, del s. XVI; y pinturas interiores de de San Pedro, Santa Ana y Virgen Niña, San Pablo, San José con Niño, juntamente con varias reliquias, entre ellas, dos arquetas de marfil con relieves, un Cristo de marfil sin brazos, s. XII, en el Museo del Retablo, y otro en cruz, del s. XVI. Dentro de las capillas del claustro, retablo neoclásico con San Jerónimo de cardenal. Otro con Asunción y relieves de dos santas religiosas y remate de medallón con santo jerónimo. Otro renacentista, desarmado, con San Juan Bautista y relieves de San Pedro, San Pablo, santo cazador, Bautismo de Cristo, prisión y decapitación de San Juan. Hay imágenes sueltas, como un Crucificado de cofradía, dos Niños de la bola vestidos y un San Juan de Ortega procesional. También algunos lienzos de los milagros de San Juan de Ortega y tres espejos con dignas cornucopias. En orfebrería, cruz plateresca sencilla y dos cálices torneados. Como final, destacar el claustro clasicista de dos pisos de estructura de piedra, con pilastrones, arquerías y bóvedas de yesos moldurados, pero en un estado deplorable de conservación, y otro patio renacentista más pequeño con arcos rebajados, en lo que hace de hospedería.

San Llorente de Losa – Medina de Pomar- (++++):

Aunque, San Llorente nos hace suponer que el Patrón debería ser San Lorenzo, la verdad es, que la actual iglesia está dedicada a Santa María, con lo que nos queda la duda del origen del nombre de este pueblo. Esta iglesia, construida en una piedra pequeña irregular, normalmente de mampostería con algunos esquinales de sillería, nos ofrece una torre cuadrada de dos cuerpos; un ábside rectangular con contrafuertes; y portada románica con dos fustes, capiteles, ajedrezados y una archivolta con cabezas de ángeles, bajo pórtico de arco. Interiormente es iglesia renacentista de una nave con dos capillas y otros dos arcos solios, con columnas semiesféricas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista con Virgen sedente con Niño, San Lorenzo? gótico, San Sebastián, Calvario completo y Padre Eterno; relieves de la Oración del huerto, Cristo con la cruz, Anunciación, Visitación y pintura de los Padres de la Iglesia; sagrario de dos cuerpos con relieves de San Pedro, Resucitado, San Pablo, Ecce Homo, Cristo con cruz y atado a la columna. Dos neoclásicos con Dolorosa vestida y San Roque, San Lorenzo y San Bartolomé. Otro rococó con San José con Niño y santo obispo. Y otro barroco con Virgen del Rosario con Niño. Aparte, Crucificado de pared y otro más pequeño. Lienzo flamenquista de la Concepción Inmaculada, de la escuela de Benson, con árbol saliendo de San Joaquín, Santa Ana y cuatro ramas- escenas del encuentro de ambos esposos, anuncio a San Joaquín, Anunciación a la Virgen y Virgen con Niño, s. XVI. Cáliz torneado con leyenda de un cardenal. Cajonería sencilla. Aguamanil de tipo jarrón.

San Mamés de Abar – Ubierna- Úrbel- (+++):

In sancto Mamete; así de simple aparece este pueblo, en los documentos, porque su iglesia, bastante bien construida en unos sillares de color, entre rosado y oro viejo, está dedicada precisamente a San Mamés. Su torre es cuadrada sobre gran arco, donde se cobija una gran imagen del santo Patrón; ábside poligonal con contrafuertes, en todo el perímetro; y portada clasicista dintelada con pilastrones, cornisa moldurada y remate de bolas. El interior se nos muestra como una iglesia renacentista de una nave y capilla lateral con pilastrones y bóvedas estrelladas de piedra; pero, en cabecera, conserva restos románicos con columnas, capiteles y dos arquerías trilobuladas de ajedrezados, arco renacentista y bóveda estrellada de piedra. La pila es románica erosionada con anillo de aros entrelazados, pie cilíndrico y base cuadrada. El retablo mayor es barroco salomónico con San Pedro, San Mamés joven, San Pablo y Crucificado; relieves del Nacimiento de Jesús y decapitación de San Juan Bautista. Dos barrocos, de Juan Díez Rodríguez, en 1769, el uno con San José con Niño; y el otro, con Santa Ana con la Virgen Niña e imágenes modernas. Otro barroco con Virgen vestida con Niño y relieve de la Asunción. Otro con Crucificado, s. XVI. La orfebrería es sencilla. Púlpito de piedra. Cajonería de tres cuerpos. Aguamanil de piedra con venera.

San Mamés de Burgos - San Juan de Ortega- (++):

Con una estampa de templo rural, construido con unos aceptables sillares pétreos, la iglesia del santo pastor Sant Mamés, así aparece en los documentos, posee una espadaña de dos cuerpos con remate de frontón y bolas; el ábside es rectangular con contrafuertes; y una portada renacentista de arco rebajado con decoración floral, cardinas y bolas, bajo pórtico de mampostería con arco cerrado por reja de forja. El interior presenta planta de una nave gótica con columnas, capiteles corridos, arcos, bóvedas estrelladas de piedra y otra nave, añadida posteriormente, y capilla. La pila es de vaso rústico y sencillo. El retablo mayor es neoclásico rococó con San Miguel, San Mamés, San Roque y Virgen del Rosario con Niño. Otro rococó con lienzo de Ánimas. Y otros dos, uno clasicista y otro rococó con imágenes modernas. Aparte, San Antón, Santo Domingo y San Mamés. Cruz de planchas de metal y macolla cuadrada.

San Martín de Don – Medina de Pomar- (+++++):

Dentro del valle de Tobalina, junto a la central nuclear, nos encontramos con un convento de monjas clarisas, haciendo bueno aquello de huir del mundanal ruido, y desarrollando su callada vida contemplativa, dentro de un marco natural hermoso al pie de la Sierra de Arcena. Su iglesia parroquial, dedicada al obispo San Martín, nos ofrece un buen trabajo constructivo con materiales aceptables. Su torre es rectangular de dos cuerpos con remate de bolos; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada renacentista con arco moldurado y cornisa. Interiormente se nos muestra como iglesia gótico renacentista de tres naves, un tanto irregulares, con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es gótica con molduras en borde y base circular. El retablo mayor es clasicista con Virgen sedente con Niño, San Martín de obispo y Calvario; relieves de los Evangelistas, Última Cena, Oración del huerto, Santo Entierro, Prendimiento, San Juan Bautista y Santiago matamoros; sagrario con relieves de San Pedro, Resurrección y San Pablo. Otro barroco salomónico con Virgen vestida con Niño. Otro con grupo escultórico de Santa Ana triple, del s. XVI. Y otro neoclásico con Crucificado gótico, s. XIV, Dolorosa vestida y San Juan Evangelista vestido. Aparte, Crucificado de cofradía, Niño de de la bola, Virgen de pie con Niño, Inmaculada, San Roque y San Antón. Curioso pie románico del púlpito con escena de lucha de bestiarios y cuatro cabezas de león en base. También, un sagrario de piedra policromada con relieves de rey? y San Pedro. En orfebrería, cruz de cobre, de R. Alfonso, con remates de lis y macolla lisa, s. XV, otra plateada, s. XVI, y otra, de Lucas Zaldibia, con cabujones y maza poligonal; custodia de sol, rayos y estrellas, para montar en un cáliz; cáliz repujado, de Juan de Santa Cruz, con pie poliforme y otro repujado con nudo en ánfora, de Pedro Uzquiano, con medallones en base, ambos del s. XVI; otro gótico con medallón y leyenda, s. XV, dos píxides con escenas en la tapa y leyenda, una con pie. Cajonería y buena cancela. Al lado, se halla el convento de Santa Clara de planta clasicista, de 1592, con puerta dintelada y San Miguel, espadaña y retablo barroco con San Juan Bautista, San Miguel, San José, Asunción, San Francisco y Santa Clara. Mausoleo del obispo, don Juan de Salazar, benefactor de la casa, con estatua orante.

San Martín de Humada – Amaya- (+++):

Construida en buenos materiales, aunque abundando la mampostería, esta iglesia dedicada, como es natural, a San Martín Obispo, ostenta una torre rectangular con contrafuertes en todo el perímetro; un ábside rectangular con canes de tacos; y una portada protogótica apuntada con fustes, capiteles y archivoltas molduradas; todo bajo pórtico con dos arcadas clásicas. Interiormente es de planta gótico renacentista de una nave con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica con gallones, pie cilíndrico y base cuadrada. El retablo mayor es clasicista con San Juan Bautista, San Martín de obispo, San Andrés y Calvario completo; relieves de la Anunciación, Nacimiento, Cruz a cuestas, Cristo a la columna y Resurrección, en sagrario. Otro rococó con Santa Bárbara, águila de remate y niño dormido en sagrario. Otro rococó con San Miguel Arcángel y San Roque. Aparte, Virgen vestida con Niño y crucifijo con peana de piedras. En orfebrería, cruz repujada y cincelada de plata, de A. Ruiz Valdivielso, con remates florales, s. XVI, y macolla poligonal, s. XVII. Aguamanil con venera. Dos dalmáticas negras con escudos bordados, s. XVI.

San Martín de Losa – Medina de Pomar- (++++++):

Esta iglesia de San Martín, según documentos de Oña, del año 1048, aparece como monasterio, y aunque la actual es posterior, sí quedan, junto a ella, restos románicos en una nave de la iglesia antigua con arcos apuntados, donde hubo tumbas. La actual iglesia, también dedicada al santo obispo de Tours, se nos muestra con una fábrica bien construida, a base de una combinación de sillería y mampostería, destacando la torre cuadrada de dos cuerpos con doble cornisa moldurada; ábside rectangular con contrafuertes y canes de tacos biselados, en todo el perímetro; y dos portadas góticas apuntadas con finos fustes, molduras y bolas. En el interior, es iglesia gótico- renacentista de una nave con columnas, cornisa moldurada, arcos, bóvedas estrelladas de piedra y rosetón cegado. La pila es románica de vaso con gallones y base circular. El retablo mayor es clasicista, de López de Gamiz y Pedro Estrada, hacia 1562, con San Martín sedente de obispo, Virgen sedente con Niño, Calvario y Padre Eterno; relieves de la Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos, Presentación, partiendo la capa, Monte Gárgano y dos medallones de San Pedro y San Pablo; en el guardapolvo del retablo, apostolado completo en pintura; y sagrario con Resurrección y angelotes músicos. Otro clasicista con Santa Bárbara, Piedad, San Juan Evangelista, San Juan Bautista, Resucitado y San Agustín. Otro barroco con San Francisco, San Antonio con Niño, San Antón, Santa Lucía, San Cosme y San Damián y Santo Tomás de Aquino?. Aparte, Crucificado sin brazos y otro de mesa, Virgen sedente con Niño, otra sentada con Niño, todos del s. XVI, imágenes de San Roque, tres angelotes con el cuerno de la abundancia, San Rafael, San José con Niño y San Juan Bautista. Tablas de la Magdalena orante y tríptico relicario con relieves y policromía. Cruz de gajos con remates de bolillos y macolla de tipo jarrón con escudos de trece estrellas, de los Salazar, s. XVI; custodia repujada y cincelada de tipo torre con telamones, campanillas, base lobulada; y cáliz, de Juan Alvear, repujado y cincelado con nudo en ánfora, todos del s. XVI. Cajonería de un cuerpo y dos cordobanes. Ermita de la Virgen, con espadaña y nave renacentista de cruz latina con arco y nervios de piedra; y dentro un retablo barroco con Virgen vestida y San Miguel; relieves del buen Pastor en sagrario, Anunciación, Virgen Niña, huida a Egipto, Desposorios y Coronación de la Virgen. En Fresno de Losa, iglesia de San Justo y Pastor, con torre rectangular; el interior es de sabor románico con bóveda de cañón, y los Patrones en hornacinas de piedra; y cruz de metal recortado, s. XV. En Villalambrús, iglesia de San Andrés con espadaña, que conserva una Virgen sedente con Niño, s. XV, San Andrés y San Esteban. Vía crucis curioso. Cajonería.

San Martín de las Ollas – Merindades- (++):

Nos encontramos con una iglesia construida en materiales pobres, mutilada, medio hundida en el ábside o nunca terminada; Se supone que partiendo de una pequeña iglesia románica preexistente, se quiso levantar otra renacentista, a la que le falta toda la cabecera; ¿hundida o no construida?. Tiene una espadaña rematada en cruz; un pequeño ábside de lo que queda del románico con canes de tacos; y una portada renacentista de arco moldurado, a base de dovelas, bajo pórtico de madera. Interiormente es renacentista de una nave con pilastrones arcos y bóvedas de yesos en arista y capilla con arco apuntado y bóveda de cañón. Hay un retablillo neoclásico con la Magdalena, Virgen Inmaculada y San Juan Evangelista?; en sagrario, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Hay un Crucificado de pared, San Lorenzo, San Francisco y San Antón. Cruz repujada y cincelada con cabujones, remate de bolillos y macolla poligonal; y cáliz torneado, ambos del s. XVII.

San Martín de Porres – Merindades- (++):

Con una buena combinación de sillares y una mayor cantidad de mampuestos, esta iglesia, dedicada a San Martín, nos muestra una estampa aceptable, con una torre cuadrada; un ábside rectangular con contrafuertes; y una portada de arco a base de dovelas, bajo pórtico con otra portada similar. Interiormente aparece como iglesia renacentista de una nave y capilla lateral con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos en arista. La pila es de copa lisa, borde moldurado y pie cilíndrico. El altar mayor es neoclásico con Niño de la bola, San José con Niño, San Martín de obispo, San Esteban y Crucificado. Otro con San Antón y Crucificado. Aparte, dos crucifijos de mesa con peana y Virgen vestida. Cruz de madera dorada. Cajonería y aguamanil. En Rozas de Valdeporres, iglesia en precarias condiciones de conservación, con torre cuadrada y cuerpo con contrafuertes revestidos de hiedra. Dentro Calvario completo goticista, con deterioros, San Juan Bautista y cáliz torneado con nudo en ánfora, s. XVII.

San Martín de Rubiales – Roa - (+++++):

En los documentos, aparece, a veces, como de Ruyales, al igual que en otros pueblos de similar denominación haciendo alusión a un tipo de plantas o arbustos, llamadas rubiales de un color entre rojo y amarillo, compitiendo con las viñedos en otoño, enmarcando los entornos de muchos pueblos y dándoles una policromía envidiable. La fábrica de esta iglesia, dedicada al santo obispo de Tours, presenta una imagen monumental, a base de unos materiales de perfecta sillería y detalles de buenos maestros de cantería. La torre es cuadrada de dos cuerpos con remate de bolas; el ábside es rectangular con cantoneras de refuerzo, en todo el conjunto; y portada clasicista, de tipo retablo, con columnas estriadas, medallones, tres hornacinas con San Martín de obispo y dos vacías, frontón, remate de bolas y leyenda, en 1753. Dentro se nos muestra como un templo gótico renacentista de dos naves con columnas, arcos y bóvedas de crucería o estrelladas de piedra. La pila es renacentista con acanalados, pie cilíndrico con molduras y base cuadrada. El retablo mayor es barroco salomónico con San Isidro, San Martín de obispo, San Martín a caballo, Virgen sedente con Niño, San Sebastián, Santo Tomás de Aquino y Calvario; relieves del Nacimiento, Reyes Magos, Bautismo, San Juan Bautista ante Herodes y sagrario con San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro barroco con Crucificado de peana, San Antón y busto de la Dolorosa con espadas. Otro con Virgen vestida y lienzo de Santa Ana con Virgen. Neoclásico con Santo Domingo, Santo Tomás de Aquino y religiosa. Aparte, Calvario gótico repintado, Crucificado de cofradía, Virgen de talla vestida y mutilada, s. XIV, Santa Ana triple, s. XVI, San Antón y San Juan Bautista. Orfebrería sencilla con cáliz de nudo en ánfora y dibujos incisos, s. XVI. Urna dorada. Cajonería de tres cuerpos. Dos espejos con guerreros. Caja vacía del órgano. Cancela.

San Martín de Ubierna -Ubierna- Úrbel- (+++):

Sancti Martini de Ovirna; lo de Ovirna, de etimología prerromana o celtibérica, nos habla de la antigüedad de estos lugares. La iglesia, dedicada a San Martín, aunque es de trazas populares, está bien montada a base de sillares calcáreos de la zona, con espadaña de dos cuerpos y remate de bolas; un ábside rectangular con cantoneras de refuerzo; y la portada de arco a base de de dovelas, bajo pórtico renacentista con puerta de arco moldurado y reja de forja. Interiormente se trata de un templo barroco de una nave con capillas en cruz latina con pilastrones, arcos, nervios de piedra y bóvedas, unas estrelladas de piedra y otras de yesos moldurados. La pila es de copa lisa y base cilíndrica moldurada. El retablo mayor es neoclásico con San Sebastián, San Martín a caballo y San Isidro. Otro clasicista con hermosa Virgen sedente con Niño, s. XVI, y lienzo de la Virgen del Carmen; relieves del Nacimiento de la Virgen, Presentación en el templo, Anunciación, Nacimiento, Dormición de la Virgen y Padre Eterno. Otro barroco con Virgen del Rosario, Santa Bárbara y Dolorosa con San Juan de calvario. Otro clasicista, de 1614, con San Antón y relieves de San Juan Bautista y San Pedro. Otro barroco con San Martín y lienzo de Ánimas. Aparte, Crucificado de cofradía, Inmaculada. Cajonería y aguamanil con venera.


San Martín del Rojo – Merindades- (+++):

En lo más elevado del Valle de Manzanedo, por encima del ruinoso Monasterio de Riosequillo, nos encontramos con esta iglesia de estructura románica dedicada, no a San Martín como pudiera suponerse, sino a la Asunción de Nuestra Señora, y construida en una muy buena piedra de sillería, tanto en la parte antigua, como en los añadidos posteriores. Posee una espadaña de dos cuerpos con remate de cruz y bolas; el ábside es típicamente románico con contrafuertes, ventanal en aspillera con sogueado, canes historiados y alero con puntas de diamante; y portada románica con fustes, capiteles simples, ajedrezados, tres archivoltas con figuras de encadenados, tanto humanos, como bestiarios, todo bajo pórtico de madera con dos columnas cilíndricas y dos capiteles aprovechados; aparte, un ventanal y algunos canes en tejaroz. Interiormente es templo de planta románica de una nave y cabecera circular con columnas, capiteles de flora y fauna, arcos y bóvedas de crucería, s. XII. La pila es de copa lisa, pie cónico y base circular. El retablo mayor es clasicista, de hornacinas vacías, Crucificado y Padre Eterno. Aparte, Crucificado de cofradía, San Martín, San Juan Evangelista y San Antón. Ruina de la iglesia de Quintana del Rojo, e igualmente restos ruinosos de la de Fuentehumorera con espadaña.

San Medel - San Juan de Ortega- (++++):

Aunque, en algunos documentos se escribe como Villabáscones, sin embargo, en los más antiguos, aparece como San Medel y debiera añadirse y San Zeledón, formas antiguas de definir a San Emeterio y San Celedonio, Patronos del lugar. Su iglesia, dedicada a estos santos mártires de Calahorra, bien construida en una aceptable sillería de la zona, presenta una esbelta espadaña con remate de bolas; el ábside es rectangular con contrafuertes, recrecido en todo el cuerpo eclesial; y portada renacentista con pilastrones, arco moldurado y remate de ánforas. Interiormente se nos muestra como templo renacentista de una nave con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de piscina de copa lisa avenerada por dentro con borde y base moldurada. El retablo mayor es barroco, de Joaquín Villandiego, hacia 1715, con San Juan Bautista, Asunción, s. XVI, San Emeterio y Celedonio de soldados, San Cosme y San Damián, San Ambrosio, San Bartolomé, dos ángeles, Crucificado y lienzos de San Ignacio de Loyola y Santa Teresa? Otro clasicista con Virgen del Rosario vestida de talla. Otro con Inmaculada, s. XVI, Virgen con Niño y racimo, s. XV, y Niño de la bola vestido. Aparte, Crucificado de pared, otro de cofradía, Niños vestidos, Virgen sedente con Niño y libro, s. XIII; y relieves en bancada de San Pedro y San Marcos. Lienzos de la Magdalena, de las Ánimas y de San Emeterio y San Celedonio. Cruz de gajos en cobre dorado con macolla achatada y adornos; otra de metal plateado con macolla, columnas y otra de madera dorada. Cajonería de dos cuerpos y laterales con relieves, y en testero, relieve de Cristo atado a la columna.

San Miguel de Cornezuelo – Merindades- (++++):

Dentro del Valle de Manzanedo, uno de los más despoblados, pero con iglesias interesantes como esta que es una de las más sugerentes, por las características de estilo románico primitivo. Esta iglesia, dedicada a San Miguel Arcángel, construida en una buena sillería de piedra arenisca dorada, nos muestra una espadaña rematada en cruz con curiosas escaleras exteriores, embutidas en el muro; el ábside es circular románico con contrafuertes, ventanal con fustes, capiteles de fauna, decoración de ajedrezados y canes historiados de mascarones, bichas y sirena, en todo el perímetro. En la fachada meridional aparece escrita una leyenda difícil de descifrar, con esta fecha: in era 1237, es decir, el año 1199, probablemente; y la portada es románica con fustes, capiteles de flora y fauna, cuatro archivoltas, ajedrezados, cruz patada, árbol de la vida, y en el tímpano, escena rústica de la lucha de San Miguel y el demonio, todo bajo pórtico de madera. Internamente es iglesia clásica del románico popular de una nave con columnas, capiteles de flora y fauna, arcos y bóvedas de cañón; y en su cabecera semicircular, arquería ciega de nueve arcos con sus fustes, capiteles y doble cornisa con ajedrezados. La pila es de copa lisa, pié circular moldurado y base cuadrada con cuatro cabezas. Al ser una iglesia desnuda de retablos, podemos destacar un Crucificado de cofradía, cruz con relieves de la Pasión, Virgen de pie con Niño del Rosario, Santa Lucía y San Miguel mutilado. Hay un escudo con lises. Dos cajonerías. Dentro del pueblo una ermita urbana de estilo renacentista, dedicada a la Virgen de las Candelas, con espadaña; y dos retablos neoclásicos con San Roque, Virgen vestida, San Antón y otra Virgen vestida.

San Millán de Juarros - San Juan de Ortega- (+++):

Dedicado a Sanctum Emilianum, San Millán, el antiguo Patrón de Castilla, la iglesia de este lugar presenta una fábrica de perfecta sillería en todos sus paramentos y una torre cuadrada, de tipo espadaña con remate de bolas; ábside rectangular con cantoneras de refuerzo; y portada clasicista de arco. Interiormente es iglesia de corte renacentista de una nave con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica de vaso con acanalados y base circular moldurada. El retablo mayor es barroco sin dorar, de José Valdán, en 1716, con San Pedro, San Millán de abad, San Pablo, San Joaquín, Santa Ana y Crucificado; sagrario con custodia sobre un capitel de piedra. Aparte, Crucificado de pared y otro de cofradía, Virgen del Rosario con Niño, Virgen vestida con Niño, Dolorosa para vestir. Orfebrería sencilla, con un cáliz repujado, de Juan de Horna, s. XVI, procedente de la iglesia hundida de Espinosa de Juarros con espadaña de dos campanillos y las paredes perimetrales del templo con contrafuertes, pero sin cubierta, ni culto. El monasterio premostratense de San Cristóbal de Juarros, fundado en 1151, se encontraba frente a esta iglesia, del que, después de la Desamortización, sólo quedan la cerca de la huerta y algunos vestigios del cenobio.

San Millán de Lara – La Sierra- (+++++):

Inter Xaramelu et Sanctum Emilianum, entre Jaramillo y San Millán, así se lee en un documento del año 1152. Nos encontramos con una abadía, y más tarde colegiata, dedicada al Patrón de Castilla, San Millán y dependiente de la catedral de Burgos. Hoy queda como parroquia románica de gran mérito, construida en una magnífica sillería de piedra rosácea de la Sierra. Su torre cuadrada con remate de bolas está exenta, como si fuera una torre albarrana, elevada sobre una roca, bajo la cual, se encuentra la cueva o eremitorio visigótico, origen de este lugar emblemático de la Castilla primitiva; tuvo tres ábsides románicos, uno suprimido para hacer la actual sacristía, con ventanales de fustes, capiteles y canes biselados y con tacos en todo el perímetro; y dos portadas románicas con fustes, capiteles historiados de fauna, ajedrezados variados, tres archivoltas lisas y, en la del poniente, con una cruz patada en el dintel. Interiormente se muestra con una planta románica clásica de tres naves con columnas en haz, capiteles y arcos brevemente apuntados; y en cabeceras, arcos torales, bóvedas de cañón, mientras que las bóvedas del cuerpo de la iglesia, que eran de yesos, han sido sustituidas por una cubierta de maderas vistas. La pila es románica de copa estrecha con acanalados, pie cilíndrico y base circular. Tuvo algunos retablos, pero sólo quedan dos barrocos salomónicos con San Sebastián gótico, Niño vestido de la bola y Virgen vestida. Aparte, quedan varias imágenes sueltas, como un Crucificado gótico, del s. XIV, otro de cofradía, Virgen vestida con Niño, San Francisco, San Millán barroco, San Roque, Santa Lucía? San Andrés y Santiago peregrino. Cruz barroca con planchas repujadas y remate de bolas; y cáliz, de Juan Landeras, repujado y cincelado con cabujones en base, s. XVI. Cajonería de dos cuerpos. Destacan la mesa del altar compuesta por fustes y capiteles originales antiguos, unas estelas románicas con cruces y rosetas, el pulpito de piedra con relieves, y sobre todo, la cueva eremitorio a la que se accede por una portada románica poli lobulada con leyenda en latín, citando el nombre de los canteros, y que traducida dice así: “Benedicto, Miguel y Martín hicieron esta obra, el año 1165”, y otra portada estrecha, mozárabe o visigótica, de entrada a la cueva, del s. VII. Aparte, ermita de Virgen de la Cuesta. En Iglesiapinta, iglesia de gusto románico con canes de caras, campanil, pila románica de arcos y molduras, bancada de retablo con San Pedro, San Pablo, Resucitado y San Miguel. Otro con Virgen del Rosario y santo gótico; Crucificado y pequeña Piedad. En el muro, hay dos piedras romanas incrustadas con leyenda.

San Millán de Sanzadornil – Miranda de Ebro- (++++):

En las tierras del nacimiento de nuestra diócesis, es decir junto a la primitiva sede episcopal de Valpuesta, en esa línea fronteriza con la diócesis hermana de Álava, tan ligada a Castilla desde sus orígenes, hallamos esta iglesia, dedicada al medieval Patrón de Castilla, construida en un pequeño altozano y con una edificación aceptable, a base de una mampostería bien organizada y buenos sillares en las partes románicas. La torre es cuadrada y modernista; él ábside es rectangular románico con ventanal cegado con fustes y capiteles vegetales; y una portada de arco a base de dovelas, bajo pórtico de arco con reja. Interiormente es iglesia de una nave, en su mayoría románica, con columnas, arcos, capiteles y bóvedas de cañón enfoscadas, con añadidos, del s. XVII, y otros elementos más cercanos. La pila es románica de copa estilizada, pie circular con molduras y base cuadrada. El retablo mayor es clasicista, dorado en 1651, con San Pedro, San Millán, San Juan Bautista y Crucificado; faltan varias imágenes pequeñas, sustituidas por otras modernas; y dos lienzos de San Antón y de la Virgen. Otros dos barrocos con San Juan Evangelista, Virgen del Rosario con Niño, San Miguel y Dolorosa de calvario, y en el otro, Virgen Dolorosa, San Juan de calvario y San Antonio. Aparte, Crucificado de cofradía. Cruz de gajos de plata repujada, cincelada y remates florales, con macolla de tipo cetro con asas, s. XVII. Cajonería. Hay tres lapidas con dibujos geométricos de trazas visigóticas, pertenecientes a la anterior iglesia, posiblemente.

San Pantaleón de Losa – Medina de Pomar- (+++++):

En un lugar insospechado y en un alarde de equilibrio, levantada sobre una gran roca, desafiando al viento como un barco varado y semihundido, según expresión poética, la ermita de San Pantaleón tiene un cierto misterio y hasta leyendas relacionadas con el Santo Grial y con las reliquias de este santo mártir, que marcharon a Madrid y cuya sangre si se licua el día de su fiesta, augura felices acontecimientos. Pero la parroquia, dedicada a Nuestra Señora de las Nieves, queda al pie de dicha peña, mostrando una estampa sencilla y construcción pobre con torre cuadrada, portada clasicista, bajo pórtico de madera con pilastrones. El interior es de nave clasicista con pilastrones, arco y bóvedas de yesos en arista. El retablo mayor es neoclásico con San Pedro, Virgen vestida con Niño, San Juan Evangelista y pequeño Crucificado. Otro crucifijo de mesa y Cruz de metal repujado y fundido con remate de bolillos. Pero la importante es la ermita de San Pantaleón, construida en dos tiempos, uno románico con unos materiales de sillar perfectamente ejecutados, y otro gótico, donde abundan la mampostería y los enfoscados. Tiene una espadaña chata de dos cuerpos con remate de cruz; el ábside románico es semicircular con columnas, cuatro ventanales, dos de ellos cegados y dos en aspillera, con fustes, capiteles con mascarones, decoración vegetal, ajedrezados y canes en bisel en parte del edificio; el ábside de la parte gótica es recto con contrafuertes y dos ventanales laterales de tracería afiligranada; y la portada románica con fustes, uno de atlante peregrino y el otro en zigzag, capiteles con escenas y figuras, ajedrezados, tres archivoltas molduradas con emparedados, ventanal con triple arquería y capiteles de caras. Dentro tiene planta románica de una nave con columnas, arcos, bóvedas de cañón y cúpula sobre pechinas; y capilla lateral gótica con columnas en haz, arcos apuntados, bóvedas de crucería y los dos ventanales ojivales cegados. En esta capilla, hay una especie de baldaquín gótico de piedra, donde se conserva una tapa de tumba con molduras lineales, escudos, roeles y cordón franciscano. Retablo barroco salomónico con Virgen sedente con Niño, s. XIV, restaurada, y otro de hornacina con santo sin cabeza, ni manos. En la románica, destacar la leyenda de consagración, sobre un sillar de piedra, por el obispo, don García de Burgos, año 1207. Es B.I.C., desde 1944.

San Pantaleón del Páramo – Ubierna- Úrbel- (++++):

Ya en el siglo diez, aparece la mención más antigua del lugar, in monte de Sancti Pantaleonis, dando fe de la existencia del lugar y de su iglesia, desde entonces dedicada a San Pantaleón. Desde la colina en que está asentada, se puede ver el páramo y el monte, ya que abarca una gran perspectiva; está construida en una aceptable combinación de sillares y mampuestos con partes de diferentes épocas, presentando una espadaña, perpendicular a la fachada, con remate de cruz y bolas; el ábside es rectangular con cantoneras y contrafuertes; y la portada clasicista con arco de medio punto, adornado de entrepaños y frontón con relieve del Patrón curando a un ciego. Dentro nos encontramos con una iglesia renacentista de una nave con dos arcosolios clasicistas, pilastrones, cornisa moldurada corrida, arcos y bóvedas estrelladas de piedra con claves decoradas y policromadas. La pila es de copa lisa con borde de dientes de sierra, pie cilíndrico y base circular. El retablo mayor es clasicista y retoques rococó con San Jerónimo, San Pantaleón con espada, San Agustín y Calvario completo de imágenes exentas; sagrario con San Pedro y San Pablo. Dos barrocos rococó con busto relicario de San Blas y santo con espada; y el otro, con busto relicario de San Nicolás y San Francisco Javier. Otros dos de hornacina con Santa Ana triple, del s. XIII, y Niño de la bola vestido. Lienzo del Descendimiento de Cristo, deteriorado y enmarcado. Cruz de gajos con remates biselados y macolla de rombos, s. XVI. Sagrario dorado y Resucitado. Cajonería.

San Pedro de Hoz – Oca-Tirón- (+++):

Sanctus Petrus de Foz, así aparece, en los documentos del siglo doce, con el significado de estrechura o lugar angosto. Su iglesia, dedicada a la Asunción de la Virgen, construida en una mezcla de sillería y mampuestos, nos muestra una torre de maderas y terral con dos campanas, una muy histórica por antigua; ábside rectangular con cantoneras de refuerzo; y portada de arco moldurado, bajo pórtico de madera. Dentro es iglesia renacentista de una nave y dos semi capillas con arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de copa rústica y se halla fuera del templo. El retablo mayor es barroco salomónico con San Juan Evangelista, Virgen sedente con Niño, s. XVI, San Lorenzo y Crucificado. Otro neoclásico con Virgen vestida del Rosario con Niño. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen y San Juan de un calvario. Cruz repujada, de Diego Mendoza, con remates florales y macolla con cabujones y cáliz, del mismo orfebre, con nudo en ánfora y relieves, ambos del s. XVI. Cajonería de un cuerpo y laterales. En Ahedo de Bureba, iglesia románica hundida con los paramentos de cierre, espadaña vacía, portada románica con fustes, capiteles de flora y fauna y tímpano con relieve en zigzag, sogueado y archivoltas molduradas; arco toral y cabecera con bóveda de cañón.

San Pedro del Monte en Rioja – Oca-Tirón- (++):

In sancti Petri, villa que est posita super Villam Oria, es decir en San Pedro, villa que se halla por encima de Viloria, así aparece en los documentos, del s. XI. Su iglesia construida en una sencilla piedra de mampostería o canto rodado, tiene una torre moderna de ladrillo; un ábside rectangular liso; y portada dintelada de piedra, bajo pórtico de madera. Dentro aparece como una iglesia barroca de una nave con pilastrones, arcos y bóvedas de yesos en arista. La pila es de copa lisa con moldura en borde y pie cilíndrico. El retablo mayor es barroco rococó con santa mártir con corona, San Pedro, San José modernista y San Martín?. Aparte, Crucificado gótico de pared, s. XIV, busto de Virgen para vestir, San Antonio con Niño, San Roque y santo mutilado. La cruz es de metal plateado con relieves, remate de bolillos y macolla cuadrada añadida con relieves dorados, s. XVII. Esquilón de bronce. Cajonería de tres cuerpos.

San Pedro Samuel – Ubierna- Úrbel- (+++):

En la documentación del siglo doce, aparece como, “in villa Sancti Petri de Samuel”, con lo cual entendemos que el fundador o repoblador de este pueblo fue un tal Samuel y el Patrón del pueblo es San Pedro. La iglesia antigua estaba en lo más alto, y aún quedan vestigios de ella en un viejo edificio; pero, con buen criterio, fue edificada una nueva iglesia en lo más llano de la población, siendo construida a base de una buena sillería de piedra con espadaña de dos cuerpos y remate de bolas; ábside rectangular liso; y portada clasicista de arco moldurado y pilastrones. Dentro se trata de una iglesia barroca de una nave con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de crucería de piedra o simples imitaciones de yeso. La pila es renacentista de copa moldurada en borde y base cuadrada. El retablo mayor es neoclásico con San Pedro sedente, otras modernas y Virgen sedente con Niño, s. XVI. Otro de tipo baldaquín, de 1820, con Virgen del Rosario con Niño. Aparte, Crucificado de cofradía, San Isidro, San Miguel, San Antonio, San Pedro sedente y San Benito? Lienzos de las Ánimas y Ecce Homo, enmarcados. Cruz dorada de gajos con remates biselados y rombos en macolla, s. XVI. Lámpara de plata. Cajonería de cuerpo y laterales. Ermitas de la Virgen de Samuel. Otra de San Pelayo con cabecera románica de canes y ventanales, restos de la iglesia del desaparecido Espinosa o Espinosilla, con el interés de los capiteles del arco toral, que representan, el uno temas vegetales y, el otro relieve de un Pantocrátor.

San Pelayo de Montija – Merindades- (++):

Se trata de una iglesia relativamente moderna, dedicada al apóstol San Bartolomé, con una construcción en su mayoría de mampuestos en perfecta conjunción. Su torre es cuadrada; el ábside es rectangular liso con canes de tacos; y la portada dintelada con zapatas de piedra. Dentro es iglesia neoclásica de una nave con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas encamonadas de yeso. La pila es de copa lisa, sobre otra más pequeña con vástagos laterales. El retablo mayor es barroco salomónico sin dorar, con San Bartolomé, santa abadesa y crucifijo con peana. Hay una imagen de San Jerónimo y otra de obispo sin mano. Cruz de metal repujado.

San Quirce - San Juan de Ortega- (++++++):

De un primitivo monasterio dedicado a San Quirico y Santa Julita, pasando por una abadía, dependiente del Cabildo catedral de Burgos, a partir de 1147, en que fue consagrada, se pasó, desde el s. XVI, a una colegiata de canónigos regulares, normalmente según la regla de San Agustín. Pero, después de la Desamortización de Mendizábal, pasó a titularse parroquia hasta el año 1939, en que terminó por convertirse en una simple iglesia aneja de la parroquia de Cubillo del Campo. Hoy sigue siendo un magnífico templo románico, de los siglos XI y XII, sin culto alguno, ni ajuar litúrgico que pudiera hacerlo posible. Arquitectónicamente su iglesia, que es lo único que se conserva, aparece edificada con una buena piedra de sillería de Hontoria, con el pigmento característico, que tanto por los productos de la época para patinar las zonas más nobles con que las impregnaron los artistas, como por el paso del tiempo, ha conseguido ese color dorado que tanta belleza confiere a los monumentos. Los muros, ya gruesos de por sí, se refuerzan a base de varios contrafuertes leves, ofreciendo cuatro ventanales románicos con fustes y capiteles sencillos, y en todos los aleros del perímetro, hay un ajedrezado corrido y una serie de canes historiados del edificio original. La torre románica, que se levantó sobre la cúpula del crucero, ha sido recrecida a base de trazas y gustos góticos con ventanales apuntados, gárgolas, barandilla y pináculos afiligranados; en el husillo de subida, hay canes de remate y una celosía calada de piedra; el ábside es semicircular con contrafuertes cortos, tres óculos y canes historiados en alero; el cerramiento de la bóveda sin tejas, como en otras de la época, es a base de piedra sillar perfectamente enjarjada y montada a uña en forma escalonada, con el fin de evitar las humedades; y las portadas son dos: la del norte tapiada es abocinada con cuatro archivoltas y jambas prismáticas y ajedrezado en arco, rematándose, en el ático o frontis, con algunos signos del zodiaco, un Pantocrátor con el clásico tetramorfos, la Anunciación, Visitación, San Miguel y canes figurados, juntamente con ajedrezados en el tejaroz; y la portada del mediodía es más llamativa, pero menos decorada, con fustes, capiteles historiados, tres archivoltas molduradas con remate de ajedrezado circular, y en tejaroz, artísticos canes con figuras a descifrar. Interiormente es de una nave totalmente románica con columnas entrega, capiteles con escenas del pecado original, de Adán y Eva, Caín y Abel, Noé y el arca, cuatro arcos torales con arranque de trompas formando un octógono, para terminar en una cúpula semiesférica con sus dovelas en círculos concéntricos; la cabecera, adornada con tres arcadas ciegas, tiene columnas, capiteles y arco triunfal, estando rematada por la bóveda de cañón o de horno; sin embargo, en la nave de entrada, bóvedas de yeso que debió estar policromado. La pila es de copa lisa y pie cónico. Hay un Crucificado con corona y los pies separados y un Calvario góticos, bastante deteriorados y con la pintura perdida. En el pavimento, destacan las estatuas yacentes de San Quirico de la mano de su madre, Santa Julita, como si fueran la tapa de su tumba, que nunca ocuparon, en esta iglesia. En la sacristía, con bóveda de crucería, s. XVI, aguamanil avenerado, de 1620; y en la pared, restos de un Calvario pintado al fresco. Es iglesia B.I.C. desde 1931. En la colina, se conserva un ábside renacentista de la ermita de Santa Juliana con arco y bóveda estrellada; y en la tenada lateral, algunas piedras con inscripciones antiguas.

San Quirce de Ríopisuerga – Amaya- (++++):

Aparece como compuesto por dos barrios, el de San Vicente y el de San Miguel, y ya en el siglo once, es citado como in Sancti Quirici de Pisorga, es decir, San Quirce o Quirico del Río Pisuerga. Su iglesia fue bien construida a base de una sillería o mampostería concertada, destacando su torre rectangular con pilastrones y remate de bolas; un ábside rectangular simple con puerta de arco a la sacristía; y portada protogótica con fustes, capiteles vegetales con motivos bíblicos, centauros y figuras, bajo pórtico de cinco arcadas clásicas de piedra. Interiormente se trata de una iglesia clasicista de una nave en cruz latina con pilastrones, arcos de piedra, pero con bóvedas y cúpula de yesos moldurados en arista. La pila es románica de vaso con gallones incipientes, anillo con decoración y base circular moldurada. El retablo mayor es clasicista con San Miguel y Calvario complet de imágenes exentas; relieves de los Evangelistas, Oración del huerto, Prendimiento, monte Gárgano, lucha de San Miguel con los demonios; y sagrario con San Pedro, Resurrección y San Pablo. Otro con Virgen del Rosario con Niño y escudo. Otro con Crucificado renacentista. Otro rococó con Cristo yacente gótico, pero la Dolorosa y San Juan se hallan en la ermita. Dos neoclásicos con San Miguel y San Roque. Otro con lienzo de la Sagrada Familia e imagen de Santo Tomás de Aquino. Aparte, Crucificado de cofradía, crucifijo de marfil con peana, Niño de la bola, Virgen para vestir y santo con libro. Lienzo del Bautismo de Cristo. Cruz de madera dorada y remata de piñas; custodia de sol, rayos, estrellas y base con relieves, s. XVIII; y dos cálices torneados con relieves, cincelados y nudo en ánfora, s. XVII. Cajonería de un cuerpo con testero y crucifijo. Ropas litúrgicas neogóticas. Ermita con espadaña, portada gótica y canes.

San Vicente de Villamerán – Merindades- (++++):

Junto al pantano de Arija, en el extremo noroeste de la provincia, nos encontramos con esta curiosa iglesia, dedicada, como es natural, a San Vicente diácono, y construida en muy buena sillería de la zona con una torre que, partiendo de una espadaña primitiva, se ha convertido en un campanario rectangular adosado a la misma con remate de cruz; el ábside es románico semicircular con ventana sencilla y canes moldurados en todos los aleros; y portada clasicista de arco de medio punto con dovelas y baquetón moldurado, bajo pórtico de madera. Dentro es iglesia esencialmente románica con dos naves, la una románica en cabecera con columnas, capiteles de fauna, cornisa corrida de ajedrezados, arco y bóveda de cañón; y el resto del templo son añadidos renacentistas con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica de copa moldurada en borde y base cilíndrica. El retablo mayor es neoclásico con santo obispo, San Vicente, San Pedro? y San Roque. Otro barroco salomónico con Calvario gótico, mal repintado el Crucificado, pero sin San Juan y pequeña Virgen con Niño. Otro clasicista con San Juan Evangelista, San Blas?, San Juan Bautista; pinturas del éxtasis de San Francisco y desposorios de Santa Catalina; y sagrario con San Pedro, Resucitado y San Pablo. En orfebrería, cruz de cobre con remate de lises, relieves, cristales engarzados, dibujos incisos, s. XIII, y cáliz torneado, del s. XVII. Dos cordobanes. Ermita de Virgen de Riocabado.

San Vicente del Valle – Oca-Tirón- (++++++):

Ya en el año de 945 dice un documento: viam que vadit ad Vicentium, es decir el camino que nos conduce a este lugar llamado San Vicente. Sin duda que el lugar es sugestivo, no tanto por el paisaje mesetario sin más, sino por el monumento más interesente de toda la comarca, la iglesia visigótico-mozárabe del santo diácono aragonés. El templo, apartado del casco urbano, está construido con elementos aprovechados, como rehecho a base de elementos romanos, visigóticos, mozárabes y románicos. Como iglesia fué consagrada a finales del siglo doce, pues en una leyenda, junto a la portada, se lee “consecrata ecclesia, in era 1262”, pero en otro lugar aparece la fecha 1227; en ambas, hay que restar los consabidos 38 años, para encontrar el año exacto del calendario cristiano. La iglesia posee una esbelta espadaña barroca; un ábside rectangular con ventanillo tapiado y friso decorado con dibujos geométricos; y una portada románica simple de arco con decoración de ajedrezados y leyenda de consagración, bajo un pórtico de madera, que tuvo portada de arco. Dentro conserva el espacio rectangular visigótico con ventanas geminadas y restos romanos, empotrados en las paredes, con cubierta moderna de maderas vistas y cabecera con arco restaurado y cubierta de pequeña cúpula barroca de yesos policromados. En este espacio se cobija un magnífico Calvario gótico completo, s. XIV. Dentro del recinto hay un pequeño museo arqueológico con estelas romanas, laudas visigóticas y románicas, fustes, columnas y capiteles de las ventanas del templo, retiradas de su emplazamiento original, para una mejor conservación. Como elementos a destacar dos tablas de un retablo con la Visitación y con el Nacimiento, s. XVI, y un lienzo de la Inmaculada enmarcado. En el centro del pueblo, hay una capilla de San Roque, donde se celebran los cultos ordinarios, con pequeño campanil y portada de arco moldurado. Dentro hay un retablo neoclásico con la Divina Pastora con Niño y Niño vestido de la bola. Y como elementos sueltos, un Crucificado de cofradía, dos imágenes de la Virgen, una del Rosario con Niño, San Cristóbal y San Roque. En orfebrería, cruz repujada y cincelada con cabujones, remate de bolillos y macolla cuadrada con relieves, s. XVII, y cáliz dorado, de Juan Alvear, con repujados y cabujones, nudo de jarrón y base lobulada con relieves, s. XVI, con patena de Bartolomé Valencia. Incensario y naveta.

Sandoval de la Reina – Amaya- (++++):

En los documentos del siglo trece aparece como Sotnoval, derivado de Soto novalis, es decir Sotonuevo. Su esbelta iglesia, dedicada al apóstol San Pedro, que preside desde la loma toda la actividad del pueblo, está construida en una muy aceptable calidad de materiales, con una torre alta y cuadrada sobre gran arco con pilastrones y remate de pináculos y bolas; el ábside es poligonal con contrafuertes; y la portada gótica apuntada con fustes, cornisa moldurada y archivoltas lisas; todo bajo pórtico de madera renacentista con cuatro arcos de piedra con columnas. Dentro se nos muestra como templo de dos naves, de estructura gótica, con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra, aparte algunos capiteles y restos románicos. La pila es románica, con gallones, anillo entrelazado y avenerada por dentro. El retablo mayor es barroco salomónico, de 1682, con Santiago peregrino, San Pedro sedente, San Pablo, Asunción y dos arcángeles con estandarte; relieves de San Pedro en la cárcel y canto del gallo. Otro barroco rococó con curioso púlpito adosado, Virgen del Rosario sedente con Niño, Santo Domingo con la Virgen y arcángeles con estandartes. Otro barroco de hornacina con Crucificado gótico, del s. XIV. Aparte, dos Crucificados de pared, Ecce Homo, Resucitado pequeño, Niño de la bola, Inmaculada, Virgen gótica, s. XVI, Virgen del Rosario con Niño, Santa Casilda de pie, San Francisco, San Antonio, santo obispo y San Miguel. Lienzo de Santo Domingo con el rosario. Además, escalera de subida al coro. Cajonería de tres cuerpos con relieves y aguamanil avenerado. Ermitas de San Roque y de San Martín de Castrorruyo, Castro Rubio, antiguo poblado.

Santa Casilda, Santuario – Oca-Tirón- (++++++):

Dentro de un ambiente agreste y bucólico a la vez, subida sobre un peñasco, dentro de las estribaciones del macizo rocoso que cierra el borde sur de esa enorme cazuela que es la Bureba, nos sorprende, después de la última curva, la imagen recortada de la iglesia santuario de la santa mora, que vino hasta estas tierras a curarse en los pozos de San Vicente, pero que, a la postre, se quedó para siempre, en estos escondidos parajes propicios sólo para santos y anacoretas. El santuario, desafiando a los vientos y haciendo equilibrios frente al precipicio, nos muestra una fábrica bien enjarjada, a base de una aceptable combinación de sillerías y mamposterías de piedra. La espadaña que es triple, de dos cuerpos en la central, es obra de Francisco Barda, en 1760, con remate de bolas y frontón; el ábside es rectangular liso; y la portada plateresca, atribuida a Nicolás de Vergara, que tiene arco conopial trilobulado, columnas con rica decoración, rematadas por una Santa Casilda con las flores y los cautivos contemplándola; y finalmente, se adorna de blasones con los lirios clásicos de la catedral de Burgos, cuyo cabildo es el patrón del santuario. Dentro es iglesia de planta renacentista de tres naves con pilastrones, arcos y bóvedas estucadas de yeso y policromadas con gustos barrocos, y en las naves laterales, de crucería de piedra. El retablo mayor es barroco rococó, de tipo camarín, con Santa Casilda yacente o como dormida, con un cierto sabor gótico, atribuida a Diego de Siloé, hacia 1524, rodeada de angelitos, espejos y un San Juan Bautista. Otro barroco con Virgen de pie con Niño, s. XVI, y lienzo de la Sagrada Familia. Otro con San Miguel, San Antonio, San Francisco de Paula y relieve de San Jerónimo. Otro con San Vicente y lienzo de la Sagrada Familia. Otro con San Fernando. Aparte, relieves góticos de piedra con seis escenas de la vida de la santa y otros dos diferentes, todos pertenecientes al sarcófago anterior de la misma. Imagen de Santa Casilda de pie y Niño Jesús de la bola. En orfebrería, destacar la reliquia rococó con una trenza de la santa. Bajo la nave lateral, se encuentra un pequeño locillo o cripta con el sepulcro primitivo de la santa con estatua yacente. En sacristía, cajonería, cuatro espejos con cornucopia y muebles dignos. Hay una sala de exposición aparte, con una profusa variedad de lienzos alusivos a la vida de la santa, que fueron retirados de los lunetos laterales de la iglesia, y numerosos exvotos de sus milagros, colocados en esta estancia; entro otros, destaquemos como los másantiguos, un Niño Jesús con pájaro, Señora con niño del año 1747, Buen Pastor, dama noble del año 1772, gloria de Santa Casilda, señora con pulsera y vista del templo. En el cercano pueblo de Buezo, la parroquia de la que depende el santuario, está dedicada a San Millán Abad, con espadaña, planta renacentista de una nave y retablo clasicista con el santo patrón, Calvario y cuatro tablas pintadas con San Pedro acompañado por San Emeterio y San Pablo por San Celedonio?, y dos de la vida del santo; dicho retablo fue recogido, (en el Museo del retablo). Otro con Virgen vestida y Crucificado de cofradía. Iglesia en semi ruina y sin culto.

Santa Cecilia – Arlanza- (+++):

El nombre le viene desde antiguo, puesto que es el de la Patrona de la villa a la que está dedicada su recoleta iglesia, construida en una variedad de materiales, con unas líneas reiterativas en muchas de las iglesias rurales. La torre es cuadrada con remate de bolas; ábside rectangular con contrafuertes; y portada clasicista de arco moldurado, a base de grandes dovelas, bajo pórtico de madera con columna cilíndrica. Dentro aparece como templo renacentista de una nave y capilla lateral con semi columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra; aunque, por encima del cuerpo central, conserva restos de un artesonado policromado, del siglo XV. La pila es románica de copa lisa y tosca, sogueado en borde, arquitos leves, pie torneado y base cuadrada con molduras. El retablo mayor es neoclásico con imágenes modernas y Crucificado. Otro con Virgen vestida de talla con Niño y Virgen sedente con Niño. Otro con San José con Niño y San Miguel. Aparte, Ecce Homo sedente, Niño de la bola, Crucificado de cofradía, Inmaculada sin manos, Virgen de pie con Niño, otra vestida, Santa Cecilia gótica y repintada, otra con libro, s. XV, y santa con plato. Cajonería de dos cuerpos y aguamanil.

Santa Coloma del Rudrón – Ubierna- Úrbel- (+++):

El valle del Rudrón estrecho y sinuoso, nos ofrece bellezas naturales dignas de ser contempladas, pero también sus iglesias lo son, como esta, dedicada a Santa Columba, de quien la villa recibe el nombre. Su fábrica está bien construida a base de sillería, dentro de un pueblo, que ofrece unos buenos ejemplares de la casona tradicional de estas tierras norteñas. Tiene una torre de tipo de espadaña convertida en campanario con remate de frontón y bolas; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada es renacentista de arco moldurado y entrepaños en relieve. Interiormente es iglesia renacentista de una nave y capilla lateral con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es renacentista con molduras y leyenda en borde, con pie y base cilíndrica. El retablo mayor es barroco rococó con San Juan Evangelista, Santa Columba, Santa Bárbara, apóstol, Inmaculada y Crucificado; sagrario clasicista con San Pedro, Resurrección y San Pablo; la moderna mesa y el ambón son de piedra con decoración neorrománica. Otro rococó con Virgen del Rosario con Niño y San Roque. Aparte, dos Niños vestidos y dos crucifijos de mesa con peana, Virgen de pie con Niño, Inmaculada, San Antón. Cajonería de cuerpo y vitrinas.

Santa Cruz de Andino – Merindades- (+++):

Entre Medina y Villarcayo, encontramos varios pueblos, normalmente muy pequeños, por haber sido absorbidos por aquellos, mientras sus iglesias adolecen de un estado de conservación precario. En esta ocasión, el templo, dedicado a San Blas obispo, edificado a base de mamposterías y sillerías rudimentarias, se nos muestra con una espadaña con remate de cruz y bolas; el ábside es rectangular con contrafuertes y muros escalonados; y la portada es de arco a base de dovelas, bajo pórtico de madera. Es iglesia renacentista, muy irregular, de una nave con pilastrones, arcos de medio punto de piedra y bóvedas de crucería en cabecera, y en el resto, de yeso. La pila es de copa lisa con pie cilíndrico. No hay retablo, sólo un sagrario clasicista, año de 1605, con pinturas de San Pedro, Ecce Homo, San Pablo y leyenda. Un retablo barroco de hornacina con Crucificado. Aparte, Crucificado de cofradía y otro pequeño, Virgen del Rosario con Niño, Piedad con cruz de fondo, s. XVI, santo diácono, San Blas, San Antonio, San Sebastián y santo obispo. Cruz de planchas plateadas lisas con remate de piñas y cáliz rococó. Escudos nobles, en capilla mayor. Cajonería de dos cuerpos. Cerca se encuentra la iglesia gótica de Andino con espadaña, cabecera románica con capiteles y canes simples; tenía retablos barrocos con San Vicente, Inmaculada y San Antón. También señalar la iglesia románica de San Cristóbal de Villarías, con espadaña y ábside románico, con capiteles y canes de tacos, y algunas imágenes, recientemente restaurada.

Santa Cruz de Juarros - San Juan de Ortega- (++++++):

En el siglo once, aparece esta villa como cabeza de alfoz de este zona de Juarros, pues dice así un documento, in alfoce de Sancta Cruce de Scuarros”, con el significado de Santa Cruz de los Olmos, porque esta palabra, anterior a la romanización, dice relación a este árbol emblemático de la vieja Castilla. Su hermosa iglesia, dedicada a San Martín Obispo, está construida en una magnífica piedra sillar de color rosáceo, propio de tantas zonas del este burgalés; y cuenta con una torre románica cuadrada con canes, pero recrecida y rematada en gótico con gárgolas de cañón y pináculos; el ábside es doble, uno poligonal gótico con ventanal rasgado y otro rectangular con contrafuertes; en las partes románicas de la anterior iglesia, se dan canes historiados y ajedrezados y otros muchos vestigios; y la portada es gótico florida con arco rebajado, decoración de cardinas, grumo vegetal y dos gabletes, óculo y campanil. Interiormente se trata de una iglesia gótica de una nave con dos capillas laterales con columnas, arcos apuntados y bóvedas de crucería o estrelladas de piedra; también se encuentran algunos vestigios románicos. La pila es románica de piscina con sogueado, arcos en relieve, base circular moldurada y avenerada por dentro; otra renacentista, año 1550, con acanalados, cenefa de grecas en relieve y pie cuadrado con moldura. El retablo mayor renacentista se retocó, en 1795, y presenta a los Evangelistas, San Martín sedente, San Pedro, Asunción, San Pablo, imágenes de la Iglesia y la Sinagoga y Calvario completo; relieves de misa de San Gregorio, San Jerónimo, San Martín cortando la capa y muerte del mismo, Anunciación, Nacimiento y Dios Padre. Hornacina rococó con relicario de San Blas. Otro clasicista, en sacristía, con relicario y relieves de la Resurrección y Padre Eterno. Otro clasicista con santo obispo, San Roque, San José y relieve del Santo Entierro. Aparte, Crucificado gótico de pared, s. XIV, y otro pequeño sobre cruz desproporcionada, Virgen del Rosario con Niño, relieve de la Piedad, Dolorosa vestida, San Antonio con Niño, San Sebastián y San Francisco en hábito de tela. Hay un tríptico flamenco con San Juan Bautista, Virgen con Niño y donante, de Ambrosio Benson?, s. XVI. En orfebrería, cruz plateresca con repujados, cincelados y maza poligonal con relieves; custodia de tipo torre plateresca con columnas, nudo en ánfora y base lobulada con relieves; píxide con leyenda y pie posterior torneado; y cáliz con repujados y cincelados, nudo en ánfora y relieves, de Juan Landeras, todos del s. XVI. Destacar la hermosa capilla gótica, hoy sacristía, con ábside poligonal con ménsulas y bóvedas de crucería. Cajonería con testero. Sepulcro de clérigo con estatua yacente y frontis con calvario en relieve. Ermita de San Pedro con restos románicos y visigóticos, espadaña, rosetón central, canecillos y ábside recto. En su termino, se halla el monasterio cisterciense de Bujedo de Juarros, año de 1132, con la iglesia sin culto, claustro y otras dependencias restauradas por los actuales dueños, destacando los veteados y el color rojizo oscuro de sus sillares. Convertida en granja, desde la Desamortiación y en manos particulares.

Santa Cruz de la Salceda – Santo Domingo de Guzmán- (++++):

El nombre del pueblo viene de salceda o salcedal con el significado de lugar abundante en sauces, y su iglesia, dedicada a la Santa Cruz. Esta, construida en dos momentos bien diferenciados, en una mezcla de mamposterías y sillerías aceptables, nos muestra una airosa espadaña clasicista de dos cuerpos con frisos moldurados y remate de frontón y pináculos; el ábside, posterior al cuerpo del templo, es rectangular liso con contrafuertes en los lados; y la portada es renacentista de arco moldurado y guardapolvo. Interiormente es iglesia renacentista de tres naves con planta de salón, columnas cilíndricas, arcos laterales rebajados y bóvedas de yesos en arista o rasos. La pila es románica de gruesos gallones y base moderna de mortero. El retablo mayor es clasicista con Asunción, ángeles marmoreados y Crucificado; pinturas de San Juan de la Cruz y Santa Teresa; y sagrario con San Pedro, Resucitado en relieve y San Pablo. Aparte, pequeño Cristo yacente articulado, Resucitado, Crucificado de cofradía, otro de pared, cruz dorada con reliquias incrustadas, santo obispo, San Juan Evangelista, San Lucas, San Esteban, San Roque, San Vicente, San Pedro, San Sebastián, San José con Niño y Santa Bárbara, año de 1755. En lienzos, San Jerónimo y Ecce Homo. En orfebrería, cruz renacentista de plata, de Andrés Muñoz, con cabujones y bolillos, pero sin Cristo, macolla con asas, dibujos e incluso con astil de plata con repujados, s. XVII; custodia barroca de sol, rayos y estrellas con repujados y piedras; cáliz bulboso dorado y reliquia de sol con el lignum Crucis. Ermita de la Virgen de Tamarón con espadaña, Virgen vestida, San Roque y San Francisco; y otra de Nuestra Señora de Gracia, junto al cementerio, con espadaña, imagen de Virgen del Rosario con Niño y lienzos.

Santa Cruz del Tozo – Ubierna- Úrbel- (++):

En los documentos aparece tal cual y el termino Tozo, que comprende a toda una comarca, viene a significar cerro o altura mediana. Construida en una buena combinación de piedra sillar y mampostería, esta iglesia, dedicada a la Santa Cruz, nos muestra una espadaña reconvertida en campanario; un ábside rectangular con tres contrafuertes y canes con molduras; y portada dintelada sencilla. Dentro presenta una planta gótica de una nave con columnas adosadas, arcos y bóvedas estrelladas sencillas. La pila es románica con gallones insinuados, pie circular y base redondeada. El retablo mayor es barroco, de 1770, con San Marcos, Crucificado, San Lucas y Virgen con Niño, imágenes todas, del s. XVI. Posee una cruz parroquial de cobre con dibujos incisos, de Melchor Barón, en 1574, rematada en lises. Otra de metal repujado. Reliquia de la cruz. Aguamanil de piedra y estela con cruz.

Santa Cruz del Valle – Oca-Tirón- (++++):

Se entiende del Valle Urbión, dentro del macizo montañoso de la Sierra de la Demanda con espacios estrechos, vegetación exuberante y aguas cristalinas. Su original iglesia, dedicada, no a la Santa Cruz, sino a la Asunción de Nuestra Señora, presenta una construcción popular, a base de mampuestos más o menos concertados de piedra rojiza; llama la atencións su torre cuadrada de troneras irregulares y gran sombrero en aleros de madera; ábside rectangular con contrafuertes, canes lisos y cementerio; y portada románica sencilla con dos archivoltas lisas y óculo. El interior es indefinido de una nave y capillas laterales con arcos de piedra y bóvedas de yesos moldurados. El retablo mayor es neoclásico con San José con Niño, Asunción, San Pedro de papa, Santiago matamoros y dos angelotes; y sagrario con el “agnus”. Otro con San Roque y Santa Lucía. Otro clasicista con Crucificado, s. XVI, busto relicario de monje mártir de Cardeña y pinturas de San Juan Bautista y San Miguel. Otro barroco con Virgen vestida con Niño y pinturas de San Esteban, San Lorenzo y Anunciación. Otro barroco con San Agustín, Inmaculada, San Bartolomé, Resucitado y leyenda. Otro sin dorar con San José, San Miguel y Asunción. Otro clasicista con San Juan Bautista y pinturas de Santiago peregrino, San Antonio y Calvario. Aparte, Crucificado policromado de pared y santo benedictino sin mano. Tabla del Ecce Homo. En orfebrería, cruz plateresca dorada con repujados, remate de lises, medallones lobulados en relieve y macolla achatada con dibujos incisos, s. XVI, y otra de cobre con dibujos y la sola figura del Cristo, s. XIII; corona dorada de Virgen con rayos, estrellas y piedras, s. XVIII; campanilla de bronce, s. XVI; y juego dorado de vinajeras. Cajonería de dos cuerpos con relieves y otra lisa. Pulpito de piedra con relieves. Tres cordobanes. Mesa de altar con angelotes atlantes clasicistas.

Santa Gadea de Alfoz – Merindades- (+++):

Aunque, Santa Gadea es el nombre latino de Santa Águeda, sin embargo, esta iglesia parroquial no está dedicada a esta santa de Catania, sino a San Andrés Apóstol. Esta presenta una magnífica fábrica con sillares perfectos y bien enjarjados, en todo el conjunto. Tiene una torre cuadrada con remate de bolas y rosetón, en fachada; ábside rectangular con cantoneras de refuerzo y sacristía; y portada clasicista con pilastrones y ventana en forma de cruz. Interiormente presenta una planta renacentista de una nave y dos capillas en cruz con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra, conservando algunas reminiscencias románicas. La pila es románica con gallones imperfectos, base circular con conchas y avenerada por dentro. No tiene retablos y la mayoría de las imágenes son modernas. Se pueden destacar un tipo de retablo barroco con lienzo de la misa de San Gregorio y una hornacina con Virgen vestida con Niño. En orfebrería, una cruz de planchas plateadas con repujados, s. XVII, y otra recortada de metal con remate de bellotas, s. XV. Estela de consagración románica. Ermitas de San Roque y Santa Águeda.

Santa Gadea del Cid – Miranda de Ebro- (+++++++):

Aunque la Santa Gadea del lenguaje antiguo, se refiere a Santa Águeda, la santa siciliana, tan repetida en nuestra iconografía por haber sufrido la amputación de sus pechos, característicos del género femenino y ser la patrona de las mujeres, sin embargo, la magnífica iglesia de esta villa no está dedicada a ella, sino al apóstol San Pedro. Se trata de un templo bien construido a base de piedra sillar de color sonrosado; sobresaliendo en ella, una torre cuadrada y almenada con contrafuertes y buen husillo de subida; el ábside es poligonal con contrafuertes y tres ventanales rasgados y cegados; y la portada es gótica dintelada con ménsulas y molduras decoradas, bajo pórtico; más otra de arco rebajado con cornisas, archivoltas con figuras, variedad de calados y remate de grumos vegetales y gabletes. Interiormente es iglesia gótica de tres naves y capilla lateral, del maestro Gil Gibaja, año de 1575, con columnas, capiteles, arcos y bóvedas de crucería de piedra y algunas reminiscencias románicas. La pila es gótica de copa lisa, pie cilíndrico y base circular moldurada. El retablo mayor es renacentista, de Juan Picardo y Cornielles de Amberes, en 1540, con los Evangelistas, apostolado completo, San Juan Bautista, San Sebastián, San Roque, San Cristóbal, San Miguel, San Antón, Santiago matamoros, San Pedro sedente, Asunción, Calvario y Padre Eterno; relieves de San Joaquín y Santa Ana en la puerta dorada, Anunciación, Nacimiento, San Pedro en la cárcel y su crucifixión, Ascensión, Piedad, Santo Entierro y otros. Otro barroco salomónico con San Antonio, santa, San Isidro y San Miguel. Otro con Virgen sedente con Niño, s. XIV. Otro con San Roque, San Antonio, Inmaculada y San José con Niño. Otro con San Francisco y la Magdalena. Otro neoclásico con Virgen del Rosario y relieve de esta con Santo Domingo. Aparte, Crucificado de pared, otro de cofradía, crucifijo de marfil, Nazareno vestido, Cristo a la columna, dos Niños de la bola, Ecce Homo, dos crucifijos de pared, Santa Ana triple sedente, Virgen del Rosario, Dolorosa vestida, San Juan de calvario, San Antonio, San Miguel, dos santos franciscanos, San Pedro Regalado, San Sebastián, Santiago peregrino, dos santas franciscanas, Magdalena, San Joaquín y Santa Ana, Santa Águeda y San Pedro, entre otros. Lienzos de San Juan de la cruz, de pastor ante la Virgen, Entierro de Cristo, Santa Ana con San Joaquín y Virgen niña. En orfebrería, cruz repujada y cincelada, de Adán Díez, con remates afiligranados y macolla poligonal florida, y custodia de tipo torre, del mismo autor, con remate de chapitel, nudo afiligranado y base poligonal, ambos del s. XVI; cáliz torneado y otros dos rococó; y bandeja alemana para la unción con relieves, año 1500. También una buena colección de ropas litúrgicas, del s. XVI, al s. XVIII. Sagrario con Resurrección. Piedra con leyenda. Escaño con decoración gótica. Púlpito de hierro con tornavoz afiligranado, s. XVI. Aguamanil con venera. Cajonería doble. Ermita románica de la Virgen de las Heras, con espadaña, portada poli lobulada y tres archivoltas, ábside románico con contrafuertes y tres ventanas con capiteles, ajedrezado y canes historiados, en todo el perímetro; dentro es de una nave con columnas, capiteles, arcos de piedra y bóvedas de cañón. Otra de Virgen del Patrocinio con campanil, puerta de arco, maderas vistas y Virgen con Niño. Cerca se encuentra el Monasterio de Santa María del Espino, con espadaña, ábside poligonal, claustro e iglesia góticos, demntro de la órbita de Simón de Colonia, con Virgen gótica titular; regentado por los Redentoristas.

Santa Inés – Arlanza- (++++):

En los documentos del siglo once se llama, villam Sancti Genesis, en el dieciseis, como San Gines y posteriormente Santa Inés. Sin embargo, su iglesia está dedicada a los niños San Justo y San Pastor. Su fábrica está muy bien aparejada, con magníficos bloques de sillar, a excepción de la torre cuadrada con contrafuertes, que combina los sillares de los esquinales con la mampostería de relleno; el ábside es rectangular con cantoneras de refuerzo; y la portada renacentista de arco rebajado, guardapolvo moldurado, bajo pórtico de tres columnas, antepecho y reja de forja. Interiormente es iglesia renacentista de tres naves con columnas cilíndricas, friso continuado de angelotes, arcos, bóvedas estrelladas de piedra con claves, y el resto, un tipo de artesonado de madera. La pila es románica con cenefa de rosetas, gallones y base cuadrada con molduras y cabezas. El retablo mayor es barroco salomónico, de Fernando Peña y Ventura Fernández, en 1689, con Santa Inés, San Justo y Pastor, Santa Catalina y Asunción con ángeles. Otro sin dorar con San José con Niño, Virgen del Carmen con las Ánimas, San Antonio con Niño y San Juan Bautista. Otro clasicista con Virgen sedente con Niño, s. XIV. Otro con Virgen del Rosario con Niño. Y otro rococó con Crucificado. Aparte, Crucificado de pared, en arcosolio, otro de cofradía, Resucitado y Dolorosa de talla vestida. Cruz de metal con remate de bolillos y macolla cuadrada con columnas; custodia de tipo torre, de Mateo Revenga, con columnas, nudo en ánfora, base poli lobulada con relieves, y cáliz repujado con cabujones, ambos del s. XVI. Cajonería de cuerpo con relieves. Aguamanil de piedra. Dos tumbas de clérigos, con estatua yaciente. Ermita con campanil, altar barroco con Santa Inés, San Sebastián y relieve de Santiago matamoros. En Santillán iglesia con espadaña de ladrillo, artesonado liso, pila cuadrada con cruz e inscripción de consagración, por don Martín, obispo de Burgos, en el s. XIII; retablo rococó con San Julián cazador, Virgen sedente con Niño, s. XIII; y pinturas de San Pedro, Resucitado y San Pablo.

Santa María Ananúñez – Amaya- (+++++):

Leyendo documentos del siglo trece, aparece como Santa María de Hanna Nunnez, alusivo a nombre de persona, es decir del fundador o repoblador de esta localidad, pero no como si se refiriera a una mujer llamada Ana. Su importante iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, presenta una estampa de cierta grandiosidad, aunque está construida en una amalgama de piedras de todo tipo como sillería, mampostería, piedra suelta y ladrillo. La torre es rectangular con gárgolas de cañón; ábside rectangular con pilastrones rematados en pináculos con escudos; y portada de arco liso apuntado, bajo pórtico de tras arcadas clásicas y óculo con decoración vegetal tapiado. Interiormente es de planta renacentista de dos naves y arcosolio con columnas, arcos, bóvedas estrelladas y claves decoradas de piedra. La pila es de copa lisa y base circular moldurada, pero rota. El retablo mayor es clasicista, de Pedro Torres y García de Arredondo, año 1604, con San Pedro, San Pablo, Santiago peregrino, Asunción, San Juan Bautista, apóstol, San Francisco, Calvario y Padre Eterno; relieves de los Evangelistas, San Agustín y San Ambrosio, Anunciación, Visitación, Nacimiento, Presentación, Reyes Magos y casulla a San Ildefonso; pinturas de seis virtudes con atributos; sagrario de Simón de Bueras, en 1594, de tres cuerpos con San Pedro, Resurrección y rostro de Cristo, San Pablo, San Juan Evangelista, Magdalena y Piedad. Otro retablo barroco salomónico con San Agustín, Dolorosa vestida, obispo y Calvario, imágenes del s. XVI. Otro rococó con San Roque, San Lorenzo, San Antón y Resucitado. Barroco, de Juan de Tapia, hacia 1650, con San Fernando, Virgen del Rosario con Niño, San Miguel, santo joven y lienzo de Virgen vestida. Imágenes sueltas de San Juan Bautista y Santo Tomás de Aquino. Lienzos de Inmaculada con dragón y San Jerónimo. Dos cruces de planchas plateadas con relieves y medallones, con macolla cuadrada, columnas y relieves; y otra sencilla con remate de bolillos, s. XVII. Cajonería de dos cuerpos con lienzo del Cristo de Burgos. Cancela. Arcón.

Santa María del Campo -Arlanza- (+++++++):

Si alguna iglesia de la diócesis de Burgos deja boquiabiertos a los visitantes, ninguna como esta monumental de Santa María, dedicada, como es lógico, a la Virgen en su misterio de la Asunción. Su fábrica es perfecta por los materiales, por la perfección de sus diferentes partes, tanto al exterior como en su interior; y también, por todo lo que rodea al monumento, el emplazamiento, la ampulosidad de escalinatas y cerramientos y la belleza de sus portadas, hornacinas, estatuas, ventanales rasgados y coronamiento superior, sobre todo en su inigualable torre, la bien ponderada y afectuosamente denominada como la Giralda del Arlanza. El templo se levanta sobre una plataforma artificial, que intenta unificar el espacio del terreno, un tanto inclinado, a base de arcos, muros, enlosado general y accesibilidad al mismo, por medio de una gran escalinata triple en estilo renacentista con balaustradas de seguridad y pináculos de adorno. Llama poderosamente la atención su torre campanario por altura, belleza y genialidad, no en vano es obra maestra de Diego de Siloé, Juan de Salas y su escuela, hacia 1527; está compuesta por tres cuerpos de estilo renacentista con balconera de columnas y tres arcadas, remate de pináculos y posterior cuerpo octogonal y terminado en cupulín; como detalles, hay que decir que arranca con un pórtico de tres arcos, sobre la portada, algunos ventanales, veinticuatro alto relieves de estatuas de santos en sus diferentes caras, medallones y variada decoración plateresca en frisos, cornisas y pilastrones. El ábside es poligonal con contrafuertes prismáticos y ventanales góticos, algunos cegados, canes lisos y gárgolas en algunas zonas. Las portadas son tres; la principal, bajo torre con tres arcos de pórtico nos ofrece un tipo de retablo con la Coronación de la Virgen por la Trinidad, con San Pedro, San Pablo, los Evangelistas y varias columnas estriadas con los Padres de la iglesia y otros santos y angelotes; la lateral del crucero norte con rica decoración plateresca está centrada en un magnífico grupo escultórico de la Piedad y tres archivoltas de santos, ángeles y variados adornos de guirnaldas, grumos vegetales, doseletes calados y pináculos; y la portada del mediodía, más sencilla, es plateresca de arco rebajado con bolas y decoración vegetal. Interiormente es iglesia gótica de tipo catedral con tres naves, crucero, coro en medio de la nave y varias capillas laterales con columnas, capiteles corridos, arcos, bóvedas estrelladas con claves ricamente decoradas de piedra; el conjunto se compone de elementos de diferentes épocas, partiendo desde el s. XIII, en el cuerpo y los pies de la iglesia, y el crucero y cabecera construidos ya muy entrado el s. XVI. La pila es gótica de copa lisa y pie cilíndrico moldurado. El retablo mayor es barroco cóncavo, de Joaquín de Villandiego y López de Frías, en 1717, con San Miguel, Asunción, San Joaquín y Santa Ana, San José con Niño, los Evangelistas, los Padres de la Iglesia y Crucificado; en el sagrario, relieve del Resucitado y Niño de la bola. Otro barroco con Santiago matamoros y relieves del martirio y pesca del santo, Piedad y la imposición de la casulla a San Ildefonso. Otro con Crucificado, s. XVI, y pintura de Santa Catalina. Otro con San Francisco, San José con Niño, Santa Clara e Inmaculada en pintura. Otro clasicista con San Bartolomé, San Lorenzo, San Francisco, San Blas, San Roque y Crucificado. Otro barroco con los bustos relicarios de San Ignacio obispo, San Vicente, San Juan papa, San Ignacio de Loyola, Santa Teresa y tablas de Virgen de Belén, Dolorosa y Cristo Resucitado, s. XVI. Otro clasicista, de Miguel de Quevedo, en 1568, con Virgen del Rosario, Santo Domingo, Santo Tomás de Aquino, San Antón; y pinturas, de Juan de Cea y Ruiz de Camargo, con los misterios del Rosario y Padres de la Iglesia. Otro renacentista con Virgen con Niño, relieves de la Presentación y Reyes Magos, y dos tablas de la vida de San Nicolás. Como imágenes sueltas destacar, entre otras, dos Crucificados de pared, otro Crucificado en retablo barroco, Cristo en su Ascensión, Virgen sedente gótica, Virgen con Niño en piedra, Virgen sedente de la Toba, s. XIV, Dolorosa de calvario, San Pedro sedente, San Sebastián, dos bustos relicario, San José con Niño, San Miguel de piedra, Santa Lucía. En tablas de pintura, junto al cuadro del Juicio Final, las famosas del Bautismo de Cristo y Degollación de San Juan, de Pedro de Berruguete, los cuatro Evangelistas, Cristo varón de dolores y María con paño, San Gregorio, San Sebastián, Santa Inés y Santa Águeda. En relieves, grupo de Pentecostés, conjunto de la Piedad. Lienzos del Cristo de Burgos, San Sebastián, Inmaculada, Virgen orando y Sagrada Familia. Hay dos buenos tapices flamencos sobre temas del Antiguo Testamento. En la sacristía, debajo del presbiterio, hay que destacar dos armarios, atribuidos a Simón de Bueras, con escenas en relieve de la vida de la Virgen, desde la Natividad a la Asunción, San Pedro, San Pablo y varias virtudes. Y en orfebrería, la cruz afiligranada de plata sobredorada con repujados y cincelados, de Juan Lorenzo, año de 1500, otra de gajos con macolla de manzana con gallones, s. XVI, otra cruz dorada con reliquias; la magnífica custodia de tipo torre con chapitel, de Francisco de Soria, con cincelados dorados y base poligonal, s. XVI; el incensario y la naveta, del mismo autor, crismeras unidas y varios cálices. Cajonería de dos cuerpos con relieves, atribuidos a Diego de Siloé, y aguamanil de piedra. En el coro, aparte el árgano barroco, a restaurar, y el púlpito de morteros afiligranados de sabor mudéjar, destacan las sillas corales goticistas, que recuerdan los dibujos geométricos, de la sillería de los padres en la Cartuja. Hay una variada colección de ropa litúrgica, de los siglos XVI y XVII. Como colofón, destacar el claustro gótico, hacia 1425, al que se pasa por una puerta apuntada con decoración de follaje, y que es de dos alas completas con ventanales de finas columnillas y filigrana, con columnas y bóvedas de crucería simple. Es iglesia B.I.C, desde 1931. Hay una ermita de la Virgen de Escuderos con campanil, retablo barroco, Virgen sedente con Niño y San Pedro, s. XVI. Otras dos de San Miguel y de la Vera Cruz. Espadaña de la iglesia del desaparecido pueblo de Torremoronta.

Santa María Garoña – Medina de Pomar- (++++):

Garoña al igual que Oña, parecen nombres anteriores a la romanización, con un significado desconocido, pero con relación a pié, posiblemente al pié de la montaña. Junto a la famosa central nuclear del mismo nombre, este pequeño pueblo, al otro lado del río Ebro, nos muestra una iglesia, dedicada a la Anunciación de Nuestra Señora, con una fábrica construida a base de una mampostería aceptable, pero muy alterada, sobre todo en los recrecidos que ha sufrido como signo de los diferentes momentos de renovación. Su torre es cuadrada de dos cuerpos; el ábside es rectangular liso con un ventanal en aspillera con fustes, canes lisos en parte del perímetro y en la parte antigua; y la portada es románica apuntada con dos archivoltas lisas, bajo pórtico de madera. Interiormente es una iglesia de trazas románicas tardías de dos naves con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de cañón; aparte, tiene una capilla con bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de copa rústica sencilla y pie cilíndrico. El retablo mayor es rococó con San Juan Bautista, Inmaculada con ángeles, San José con Niño y Santa Inés? Otro barroco salomónico con Dolorosa, Crucificado, con San Juan y la Virgen, pintados. Aparte, Cristo a la columna, Crucificado de cofradía, Virgen del Rosario con Niño, San Antonio, santo obispo y San Roque. Cáliz liso con nudo en ánfora, base repujada con dibujos, y otro con patena, de Diego Mendoza, con relieves en nudo, base lobulada y dibujos, ambos del s. XVI. Cajonería doble. En Tobalinilla, pequeña iglesia con espadaña y estatua; portada de arco con dovelas. Dentro es de nave con arcos apuntados de piedra, bóveda de cañón y maderas vistas. Pila lisa. Retablo neoclásico con San José con Niño, Crucificado y San Bartolomé. Lienzos de San Juan Bautista y San Antonio. Cruz de gajos, s. XVI. Cajonería. Piedra romana empotrada.

Santa María del Invierno – Oca- Tirón- (++++):

Aunque parezca, por aquello de estar junto a La Brújula, que lo de invierno es por causa del frío, sin embargo los documentos indican que la Livierna cerca de Monasterio del siglo doce, dice relación al primer poblador del lugar, llamado Ibierno y entonces nos quedamos con Santa María de Ibierno, y así nos quitamos el frío de encima. Su iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, está construida en unos materiales muy desiguales y precarios, hasta el punto de crear problemas al conjunto. Su torre es cuadrada con zunchos de refuerzo; un ábside rectangular con contrafuertes; y portada clasicista con pilastrones, arco moldurado y hornacina, bajo pórtico de arco; otra gótica cegada con arquerías sencillas y gabletes. Dentro nos encontramos con una iglesia gótica de tres naves, hoy convertidas en cuatro capillas, para consolidación del templo, con columnas, capiteles, arcos y bóvedas de crucería de piedra repintada; tiene cúpula con pechinas con lienzos de Santa Ana, San Francisco Javier, San José y otro y cornisa moldurada circular con espigones radiales de yesos policromados. La pila es de copa lisa y base circular. El retablo mayor es neoclásico con San José con Niño, Virgen sedente con Niño, santa y Calvario. Otro barroco con Virgen del Rosario con Niño. Otro con Crucificado gótico y los pies separados, s. XIII, y sagrario con Resucitado. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen Dolorosa vestida, San Sebastián y San Francisco Javier?. Cajonería de dos cuerpos.

Santa María Mercadillo – Santo Domingo de Guzmán- (++++):

En el siglo doce, se habla de Mercadillo, como diferente a Santa María, dice así: Villa regalenda que vocatur Mercadello, et est super ripam de Aseva…et est inter Pennellam, et Sanctam Maríam et Cirolos. Con esta larga cita descubrimos que eran dos pueblos cercanos, que estaban en la ribera del río Esgueva, el uno donde el actual, es decir Mercadillo, y el otro junto a la ermita de la Virgen de la Vega, es decir Santa María; aunque, escuchando a los naturales del lugar, dicen que es al revés. Creemos que por los titulares de ambas iglesias, debió ser como aquí señalamos, pero más sabrán ellos. La realidad es que ambos pueblos quedaron fundidos en uno, uniendo también sus nombres. La iglesia actual, dedicada a San Lorenzo, está bien construida en una mezcla de sillares y mampuestos, con espadaña esbelta de dos cuerpos, rematada de tímpano semicircular, bolas y cruz; el ábside es rectangular liso; y la portada es barroca dintelada con pilastrones moldurados, remate semicircular partido con cruz y hornacina con San Lorenzo de piedra. Interiormente es iglesia barroca de planta de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas con cúpula de yesos en arista. La pila es románica poligonal de piscina con columnas, arcos en relieve y base poligonal lisa. El retablo mayor es neoclásico, de Benito Valverde, año de 1790, con San José y Jesús adolescente, Crucificado, San Roque, San Lorenzo y San Antón. Otro con San Lorenzo y lienzo de la Virgen de Belén. Barroco con Virgen del Rosario y Niño vestido. Otro con San José con Niño andando y lienzo de la Inmaculada. Aparte, Crucificado de pared goticista y otro en cruz de nudos, Virgen sedente con Niño, s. XIV, Virgen de la Vega, gótica con Niño, s. XIII. Cáliz con repujados, cabujones, leyenda y copón torneado, s. XVII. Piedra con inscripción. Cajonería. Aguamanil con venera. Ermita de la Virgen de la Vega, lugar del poblado desaparecido, con zonas románicas en una portada tapiada, con archivoltas, canes y cabecera posterior.

Santa María Ribarredonda – Miranda de Ebro- (++++++):

La Riparetunda del siglo diez, equivale a la actual denominación, haciendo alusión a la riba, ribazo o colina redonda, que realmente puede contemplarse cercana a la villa. Su magnifica y monumental iglesia dedicada, como es natural, a la Asunción de Nuestra Señora, esta construida en una perfecta piedra de sillería y diseñada, por los maestros Juan de la Puente y Fernando Réspice, entre los años 1518-69, es un conjunto monumental, donde todo está diseñado y acabado en perfecto equilibrio y armonía. Su torre barroca cuadrada, fue trazada por Pedro Solano y Diego de Oteiza, en 1701, con remate de pináculos; el ábside es poligonal con contrafuertes en todo el perímetro y ventanal; y la portada clasicista dintelada de dos cuerpos con pilastrones, bolas, frontón partido, hornacina con la Asunción de piedra, pináculos y cruz; todo bajo gran arco clasicista de pórtico. Hay una arcada de entrada al atrio de la iglesia con dos hornacinas vacías, frontón y cruz. Dentro es iglesia renacentista de planta de salón de tres naves con columnas cilíndricas, arcos y bóvedas reticulares y estrelladas de piedra muy desarrolladas. La pila es renacentista con molduras, acanalados y base circular. El retablo mayor es clasicista, del Maestro Fabricio y Andrés de Ichaso, año de 1646, con Asunción con ángeles y Calvario completo; relieves del Nacimiento de la Virgen, Presentación en el templo, Anunciación y Visitación; y sagrario con la Resurrección. Otro rococó con Santo Domingo, Virgen del Rosario, San Francisco, San José con Niño, San Juan Bautista y dos angelotes. Otro con San Juan Evangelista, San Pedro con gallo, Santa Bárbara, San Antonio con Niño y dos angelotes. Otro barroco con Dolorosa vestida, Resucitado e Inmaculada pequeña. Otro salomónico con Inmaculada y otras modernas. Aparte, Nazareno vestido con cruz, Cristo atado a la columna, Crucificado de cofradía, Resucitado, dos bustos relicarios de mártires, San José sin Niño y San Sebastián. Lienzos del Bautismo de Cristo y Asunción, copia de la del retablo mayor. En orfebrería, custodia de tipo torre, de Diego Mendoza, con sol exterior, rayos, estrellas, columnas y repujados, nudo en ánfora y base repujada y poli lobulada, s. XVI; cáliz torneado, otro rococó y otro de relieves dorados de tipo americano, s. XVIII. Sillería coral barroca, procedente del Monasterio de Obarenes, año de 1750. Cajonería de tres cuerpos y testero, y aguamanil rosado de piedra jaspe. Órgano rococó con angelotes. Cancela. Casulla, del s. XVI, en soporte moderno. Es iglesia B.I.C., desde 1991.

ººººº

Santa María Tajadura - San Juan de Ortega- (+++):

En los documentos del siglo doce aparece así: In vía que vadit ad Sancta María et Taiadura; parece que el significado es de lugar tajado o cortado y estrecho. La iglesia está dedicada a la Inmaculada Concepción y construida a base de piedras de sillares concertados y otros menos, pero de buena factura. Su torre es cuadrada con pilastrones y contrafuertes; el ábside es rectangular liso con canes de tacos en los laterales; y la portada clasicista con pilastrones, friso con cruz y bolas. Interiormente es iglesia gótica de una nave y dos capillitas de fondos poco profundos con columnas, capiteles lisos, arcos apuntados y bóvedas de crucería de piedra. La pila es románica de piscina con arcos incisos leves, decoración vegetal y reja artística moderna. En cabecera no hay retablo sólo un Crucificado gótico de sabor popular e Inmaculada. En capillas, dos retablos laterales, uno con Virgen del Rosario con Niño, y el otro con Crucificado, Dolorosa vestida y San José de Arimatea. Aparte, un Crucificado de pared, Niño de la bola vestido y Virgen de alabastro?, recogida. Cruz de plata con cabujones, remate de bolillos, dibujos incisos y macolla con columnas, s. XVII. Cajonería de tres cuerpos y crucifijo de mesa.

Santa Olalla de Bureba - Oca- Tirón- (++++):

Dedicada a Santa Eulalia de Mérida, de ahí lo de Santa Olalla, que es una forma arcaica de pronunciarlo, incluso, en ocasiones, se da el Santolalla apocopado, que aparece como apellido. Su iglesia, construida en unos materiales nobles de sillería, nos ofrece una torre cuadrada con pilastrones y remate de pináculos; ábside rectangular con contrafuertes y recrecido en todo el perímetro del templo; y portada renacentista con arco moldurado, pilastrones, decoración de grecas, dos medallones, friso con cabecitas y conchas, dos figuras decorativas y grupo de la Piedad, dentro de una hornacina avenerada. Dentro presenta una planta renacentista de una nave y capillas en cruz latina con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es renacentista con acanalados grandes y pie cilíndrico moldurado. El retablo mayor es neoclásico con San Gregorio de papa, Santa Eulalia, San Jerónimo penitente y Calvario completo. Otro barroco rococó con Dolorosa vestida y Crucificado con faldón. Otro con Virgen de la Piedad con Cristo muerto, s. XVII, y Santa Ana triple, s. XIV. Hay otro clasicista con columnas estriadas y relieves de la Anunciación, Visitación, Nacimiento y Reyes Magos. Aparte, Crucificado de pared, Inmaculada y Santa Eulalia procesional. En orfebrería, la custodia es de sol rayos y estrellas, nudo en ánfora y base con cabujones, s. XVII, un cáliz torneado, incensario de plata y esquila de bronce Antepecho renacentista del coro en piedra. Cajonería de dos cuerpos con relieves; aguamanil con venera; paño con templo bordado.

Santa Olalla del Valle – Oca- Tirón- (+++):

Ya, en el siglo diez, aparece como Sancta Eolalia, una degeneración del nombre de la Patrona, Santa Eulalia, cuya iglesia fue construida de una manera popular, a base de piedra de mampostería enfoscada en parte. Tiene torre cuadrada; ábside rectangular liso; y portada dintelada sencilla. Dentro aparece como iglesia barroca sencilla de una nave con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos en arista, todo enfoscado. La pila es románica con cenefa vegetal, gallones, pie con sogueado circular y avenerada por dentro. El retablo mayor es clasicista con San Sebastián, Santa Eulalia moderna, San Roque y Calvario; sagrario con Resurrección. Otro, de tipo tríptico, con San Andrés, San Pedro y San José con Niño; pinturas de la Magdalena, angelote, Santa Inés, San Cristóbal, San Vitores, San Antonio con Niño, Santa Catalina, San Francisco y San Diego de Alcalá; tres relicarios de madera, uno enmarcado, y cruz de madera con reliquias incrustadas. Otro retablo barroco con San Juan Evangelista gótico bendiciendo. Aparte, Crucificado bajo dosel, Virgen vestida con Niño. Cáliz torneado, s. XVII, y vinajeras de plata.

Santa Olalla de Valdivielso – Merindades- (+++):

Dentro del hermoso y fructífero Valdivielso, colmado de pueblos llenos de historia, por donde discurre un río Ebro alegre y juvenil, encontramos esta iglesia dedicada, como curiosidad, a San Isidoro obispo en vez de Santa Eulalia, como sería lo normal. Está construida con unos materiales dignos de piedra sillar, destacando una espadaña de dos cuerpos con remate de pináculos y frontón; ábside rectangular con contrafuertes y sacristía; y portada clasicista de arco con pilastrones y tímpano rematado en cruz. Interiormente es iglesia renacentista de una nave y dos pequeñas capillas laterales con arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista con San Isidoro sedente, Asunción con ángeles, Calvario y Padre Eterno; pinturas de San Juan Evangelista y San Lucas, San Isidoro orando y bendiciendo a una enferma, Nacimiento y Reyes Magos. Otro rococó con Crucificado, del s. XVII, y pinturas de San Marcos y San Mateo. Otro barroco con San Juan Bautista. Aparte, Virgen sedente con Niño, imagen gótica pero alterada, San Jorge y San José con Niño. Lienzos de San Juanito, San Juan Evangelista y de Ánimas con San Francisco. Custodia de sol, rayos y estrellas, s. XVII; cáliz con relieves rococó dorado; e incensario de metal, del s. XV. Arcosolio con escudo, lauda y leyenda, en 1605. Cajonería de cuerpo. Ermita de San Roque. En Toba de Valdivielso, iglesia en ruina con espadaña, portada de arco decorado. Dentro es de una nave románica apuntada con fustes capiteles y bóvedas de cañón. Pila de copa lisa y pie cilíndrico. Su retablo está recogido, en el Museo del Retablo. Una Santa Casilda, en hornacina pétrea.

Santelices de Valdeporres – Merindades- (+++):

Aunque el nombre pudiera hacernos pensar que su iglesia tendría que estar dedicada a San Felices, o San Félix, sin embargo lo está al santo pastor San Mamés. Esta iglesia humilde en su construcción a base de mamposterías enfoscadas, presenta una espadaña rematada de bolas, frontón partido y pináculos; el ábside es rectangular con cantoneras de refuerzo y cementerio; y la portada de arco a base de dovelas, reja moderna y pórtico de madera sobre pilastras. Dentro es iglesia renacentista de una nave y dos capillas laterales con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra en cabecer, y en el resto, de yesos en arista. La pila es de copa pequeña moldurada, fuste abalaustrado y base cuadrada. No tiene retablos, que eran de poco mérito, sólo sus imágenes como San Mamés de pastor, Crucificado, Niño de la bola vestido. San Pedro, Virgen del Rosario con Niño, San Sebastián, Magdalena, Crucificado y San Juan Evangelista, Piedad con Cristo yaciente, s. XVI, San Antonio sobre ángeles, Santa Lucía y San Antón. Cruz de planchas repujadas de metal, medallones y macolla poligonal, s. XVI. Cajonería de un cuerpo.

Santibáñez de Esgueva -Arlanza- (+++++):

Estamos en este pueblo Sancti Johannes, donde el nombre parece suponer que el Patrón debiera ser San Juan, pero lo fue de un antiguo monasterio cercano en el siglo once, de donde viene el nombre del pueblo que pudo ser posterior a aquel; la iglesia, sin embargo, está dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, esto nos lo hace suponer el documento más antiguo que dice: prope Sanctus Johannem e prope Cabannas, es decir cerca de Santibáñez y de Cabañas. Esta iglesia, bien construida a base de materiales compactos y regulares, tiene una torre rectangular de dos cuerpos; ábside rectangular con contrafuertes y canes de tacos; y una portada de arco con cornisa moldurada y pequeño óculo de tracería gótica. Interiormente es iglesia gótico renacentista de cruz latina con columnas, capiteles, arcos y bóvedas estrelladas de piedra con el escudo de los Mendoza en claves. La pila es renacentista de borde moldurado, acanalados y pie con base cuadrada y decorada. El retablo mayor es barroco, de Matías Ortega, de 1717, con Virgen con Niño, San Gregorio de obispo, Santa Águeda y Crucificado. Otro con talla de Virgen vestida con Niño, s. XV. Otro barroco con Crucificado de cofradía. Y dos neoclásicos, de 1776, con Santo Domingo y Santiago matamoros. Aparte, crucifijo con Crucificado de marfil, Virgen sedente moderna, San Antonio con Niño y otra Santa Águeda. En orfebrería, cruz de cobre con dibujos incisos y remate de lises, s. XV, otra barroca con cabujones, remates florales y macolla poligonal plateada; custodia de sol y rayos, de Cayetano del Castillo, s. XVII; cáliz de plata con repujados, nudo en ánfora y base con dibujos, s. XVI; e incensario y juego de vinajeras. Casulla de terciopelo con recamados de oro, s. XVI. Fuera, en el atrio, rollo gótico con columna nervada, rematada en cinco pináculos. Ermita del Salvador de cuerpo románico, s. XII, con portada de cuatro archivoltas lisas, capiteles y canes de tacos, ábside con columnas, capiteles y arquitos de tipo lombardo en alero y ventanal lateral con fustes y capiteles. Varias laudas romanas, en el atrio y entrada. Pudiera ser la iglesia del antiguo monasterio citado. Ermita comunera con soportal, de Virgen de Henosa, iglesia que fue de un pueblo con este mismo nombre.

Santibáñez del Val-Arlanza - (++++):

Monasterium Sancti Johannis de Tabladillo, así se lee en los documentos del siglo diez; sin duda se refiere a un monasterio cercano al casco urbano del pueblo actual. Su iglesia está dedicada precisamente a San Juan Bautista con una torre cuadrada y pilastrones; ábside rectangular liso; y portada clasicista de arco con dovelas y molduras escavadas. Interiormente es iglesia clasicista de planta de cruz latina con pilastrones, cornisa corrida, arcos de piedra, cúpula radial y bóvedas encamonadas; todo enfoscado de yesos. La pila es románica con gallones, anillo superior y base cuadrada. El retablo mayor es barroco salomónico con la cabeza degollada de San Juan sobre un plato, de Felipe Espinabete, año 1775, San Juan Bautista, Santo Domingo de Silos y Crucificado; lienzos del ángel de la guarda y de San Blas. Dolorosa vestida. Cruz de plata con cincelados, repujados, remate de bolillos y macolla circular, del s. XVII. En Barriosuso iglesia con restos románicos de una nave con canes de quilla y biselados, portada de arco, pila románica de vaso en espiral y San Pelayo. La ermita de Santa Cecilia tiene reminiscencias mozárabes, del s. XI, con torre cuadrada, ábside liso con ventanillo- celosía en cruz, portada románica simple y galería porticada con guardapolvos de ajedrezados y canes de tacos; dentro arco toral en forma de herradura, cúpula de horno e imagen de Santa Cecilia.

Santibáñez Zarzaguda – (+++++++):

Ya en el siglo doce, los documentos nos la citan así: in villa quam vocitant Sanctum Johannem, que es sita secus fluvium de Alver; y también in villa que vocitant Sarza Accuta, o Sarza aguta; por tales documentos sabemos que se trata de la iglesia de San Juan de la Zarza Aguda o pinchante, que está situada cerca del Río Úrbel. Su monumental iglesia, grande donde las haya, construida con unos nobles materiales de piedra sillar de la zona, nos presenta de frente una imponente torre cuadrada, de Bartolomé Sierra y Antonio Ontanilla, en 1694, con pilastrones, hornacina con San Nicolás en piedra, cornisas molduradas perimetrales, tímpanos, reloj pétreo, pináculos, bolas y chapitel de piedra; pero lo más interesante es haber integrado los relieves enmarcados de ocho apóstoles, a ambos lados de un pantocrátor con el tetramorfos, del antiguo monasterio románico, que hubo en el lugar. Tiene tres ábsides uno poligonal y dos rectangulares con contrafuertes en todo el perímetro. Y tiene una portada clasicista, de 1599, con pilastrones, cornisa, bolas, hornacina y frontón, todo bajo pórtico de bóveda estrellada y cobijada por la torre que forma tres arcadas de acceso; hay otras dos portadas semejantes entre sí, en las fachadas norte y sur del monumento. En la cerca procesional, existen empotradas dos estatuas románicas a tamaño natural de San Juan y San Pedro. Interiormente presenta obras, de Domingo de Mazas, Pedro de Saravia y Pedro de Castañeda, desde finales del s. XV, al s. XVII, ya que esta iglesia tan monumental arranca de una cabecera gótica, que se fue alargando, hasta la puerta con la torre. Se trata de un templo de tres naves y planta de salón con pilares cruciformes, cornisas molduradas, arcos y bóvedas estrelladas tardías de piedra. La pila es renacentista lisa, en un espacio cerrado por barandillas góticas. El retablo mayor adaptado al ábside de la cabecera es renacentista, de Ruiz de Camargo y Pedro de Colindres, en 1557, con los Padres de la Iglesia, apostolado completo y otros santos, como San Esteban, San Nicolás, San Lorenzo, los Evangelistas, San Juan de Ortega, Calvario completo, incluidos los ladrones y angelotes; relieves de la Anunciación, Visitación, Nacimiento, Santos Inocentes, Reyes Magos, huida a Egipto, dos de San Nicolás, Nacimiento de la Virgen, Asunción, Madre de la Iglesia, creación de Adán y expulsión del Paraíso, Coronación de la Virgen, Oración del huerto, Cristo atado a la columna y cruz a cuestas; sagrario neoclásico con relieves del Prendimiento, Ecce Homo, Descendimiento, Piedad, todos del s. XVI, y crucifijo con peana. Otro clasicista, de 1630, con Santa Lucía y lienzos de San Pedro dormido en la cárcel e imposición de la casulla a San Ildefonso. Otro dorado, en 1793, de Rodrigo de la Haya, con Virgen del Rosario, San Nicolás y Crucificado; relieves de Anunciación, Presentación, Jesús entre los doctores, Pentecostés y Coronación. Otro rococó con San José con Niño, Santa Ana triple, s. XIV, y San Joaquín. Otro con los tres Arcángeles clásicos y lienzos de Dolorosa, Virgen de Guadalupe, dos ángeles e Inmaculada. Aparte, Cristo a la columna, Ecce Homo, Cristo yaciente en urna procesional, s. XVII, Crucificado de pared y otro de cofradía, Niño de la bola, Dolorosa y torso de Dolorosa de un calvario gótico, Virgen de pie con Niño, Santa Catalina, San José con Niño, San Esteban de Cardeña con reliquia, San Antón, del s. XIV, San Pedro, San Sebastián y San Roque, entre otros. Tablas de Santa Catalina disertando, martirio de la misma y tabla de las Ánimas; lienzos de Santa Catalina, San Cristóbal, San Nicolás, Santo Cristo de Burgos, apostolado, misa de San Gregorio y Fray Ignacio de Santibáñez, arzobispo de Manila, en 1598, y benefactor de esta iglesia. En orfebrería, cruz repujada y cincelada con remate de bolillos y macolla gótica con filigranas, s. XV-XVI; custodia para unir a cáliz de plata sobredorada de tipo torre con columnas, pináculos, santo y esquilas, s. XVI; otro rococó y lámpara de plata. Cobre con la Santa Faz, de Sanders de Hamssen. En sacristía renacentista con bóveda estrellada, cajonería de dos cuerpos, laterales, testero y mesa, del s. XVI, y aguamanil de piedra; casulla de terciopelo, del s. XVI; pero sobre todo, un tríptico gótico flamenco con relieve del Nacimiento en el centro, y en los laterales, de la Anunciación y Presentación, con el Padre Eterno de remate, s. XV. Tiene un ermita de la Virgen de las Heras, con espadaña de bolas y frontón; dentro tiene un retablo barroco con San José con Niño, Virgen sedente con Niño, s. XVI, y lienzo de San Juan Bautista.

Santocildes – Medina de Pomar- (+++):

Dentro del Valle de Tobalina se halla este pueblo, que es citado por la documentación de Oña, en el siglo once, como ad Sancti Aciscli de Lomana; con lo cual sabemos que Santocildes, junto a Lomana, no es más que una degeneración del nombre de su santo Patrón, San Acisclo. Su iglesia, dedicada como decimos a San Acisclo y también a Santa Victoria, construida en una combinación de buena sillería y otras zonas de mampostería, presenta una espadaña antigua con cruz de remate; un ábside rectangular con contrafuertes; y portada clasicista de arco moldurado, pilastrones y cornisa, bajo pórtico de madera. Dentro se nos muestra como iglesia renacentista de una nave de cruz latina con arcos y bóvedas estrelladas bellamente policromadas de piedra, en cabecera. La pila tiene copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es neoclásico con San Acisclo, Virgen del Pilar, Santa Victoria con los pechos en un plato y San Juan Bautista; relieves de San Sebastián, San Antonio y Resucitado, en sagrario. Otro barroco con Inmaculada con nimbo, San Diego de Alcalá y relieves de San Marcos y San Antonio con Niño. Otro rococó con San Isidro. Aparte, Crucificado de pared y otro de cofradía. Un cáliz liso, de Cueto, con nudo repujado y base poli lobulada. Cajonería y aguamanil de ánfora de piedra.

Santo Domingo de Silos – Arlanza - (+++++++):

El mundialmente conocido monasterio benedictino de Santo Domingo de Silos, aparece, en los documentos más primitivos del siglo diez, como monasterium Quintana de Silos o como concilio de Silos, con el origen posible de un repoblador de origen astur denominado Silus; incluso hubo un rey, en la dinastía asturiana, llamado Silo. Pero, en este trabajo, preferimos dejar las etimologías a un lado y destacar la riqueza artística de sus dos iglesias: la monasterial y la antigua parroquial de San Pedro.

A.- Monasterio de Santo Domingo: Este extraordinario monasterio, cuando llegaron los días nefastos de la Desamortización, hubiera terminado en manos laicas y no sabemos que avatares hubiera sufrido, quizás hubiera quedado reducido a un montón de muros ruinosos, como otros muchos, si no fuera por dos circunstancias positivas: el arzobispo de Burgos de la época convirtió la iglesia monasterial en parroquia y nombró a un monje párroco de la villa; y como el monasterio poseía una botica que servía a los pueblos de la comarca, el monje boticario pudo también quedarse, con lo cual el monasterio aunque desamortizado y los monjes exclaustrados, sin embargo, pudo salvarse si no del todo, sí en las partes más importantes del mismo que hoy disfrutamos. Mas tarde, con la repoblación de los monjes franceses hace más de cien años, se produjo un resurgir del viejo cenobio. La iglesia, dedicada a Santo Domingo desde el siglo once, anteriormente se denominaba de San Sebastián, fue consagrada en el año 1088, y era iglesia románico-visigótica, que coexistía junto al renombrado claustro procesional. Pero fue destruida, a finales del siglo diez y ocho, y en su mismo emplazamiento, se construyó la actual con los gustos neoclásicos de la época y la intervención del arquitecto Machuca, según planos de Ventura Rodríguez. Esta nueva construcción, hecha en una perfecta piedra de sillería, nos ofrece una torre circular con columnas sobre cuerpo cuadrado y remate de cupulín; ábside circular con ventana semiesférica; y portada clasicista de dinteles moldurados. Interiormente es iglesia de una nave de cruz, casi griega, y cuatro capillas angulares con grandes pilastrones, arquerías, cúpula y bóvedas de cañón de piedra. Recientemente ha recibido grandes cambios en las últimas labores de rehabilitación, hasta el punto de haber perdido su orientación, pues la cabecera está donde estaban los pies de la misma y al revés; al mismo tiempo se organizó un nuevo coro junto a la nueva mesa de altar y un nuevo órgano, quedando el antiguo coro fuera del recinto celebrativo. La pila es románica de piscina con borde moldurado, anillo y base poligonal hundida sobre el plano. La iglesia no tiene retablos, si exceptuamos uno lateral clasicista con San Clemente benedictino, San Sebastián y Resucitado en sagrario, pero tiene varias imágenes repartidas por el templo, como un Crucificado de pared barroco en su color, Virgen del Mercado gótica con Niño, restaurada, s. XIV, Inmaculada con dragón, Dolorosa vestida, San Antonio, Santo Domingo de Guzmán, San Benito, dos de Santo Domingo de Silos, San Bernardo, Santa Escolástica, otra santa benedictina, San Miguel y San Sebastián. En una capilla lateral barroca, la de Santo Domingo, de forma octogonal destaca un tipo de templete baldaquín con la urna de las reliquias del mismo y tres coronas doradas suspendidas traídas desde el Perú; rematándose todo con un relieve policromado de la Gloria, con Cristo, la Virgen, y las figuras de cuatro virtudes. A esta capilla se entra a través de una bella reja de forja sobredorada; y en sus paredes, se cuelgan diez lienzos de la vida del santo, obra de Fray Gregorio Barambio. En la sacristía clasicista, aparte sus cuerpos alargados de cajonería, destacan dos lienzos de la Crucifixión de escuela holandesa y un Crucificado de la de Velásquez; pero, sobre todo, destaca un pequeño relicario donde se guardan, entre otras piezas de orfebrería, una nutrida colección de reliquias en formas de busto, brazo y urna, y otras montadas sobre variados ostensorios para la adoración de los fieles. Sin embargo, en este monasterio, lo que sobresale y sobrecoge es su famosísimo claustro románico, al que se desciende por la llamada Puerta de las Vírgenes con portada de archivoltas, fustes decorados, capiteles con leones, flora y decoración propia del románico. Como elementos a destacar, en esta escalera, se halla la Virgen de Marzo, imagen sedente de María y el Niño en piedra, del s. XIII, y el sepulcro antiguo de Santo Domingo con estatua yaciente y un relieve alusivo a los cautivos con sus grilletes colgados como exvotos, del s. XI. El claustro es rectangular compuesto por catorce arquerías en las alas este y oeste y diez y seis en las del norte y sur; en un principio, en los siglos once y doce, era claustro de un sólo piso, y a finales del doce, se levanta una galería superior más humilde que la de abajo, pero continuadora, y a veces, imitadora de esta. Dentro del claustro inferior es de destacar, sobre todo, la finura y variados trabajos en los capiteles del primer maestro, verdaderos caprichos con temas de flora, fauna y algunos temas y representaciones bíblicas como la Última Cena. Pero, especialmente, son de admirar los ocho relieves de los ángulos con escenas evangélicas de la Ascensión, Pentecostés, Resurrección, Descendimiento, discípulos de Emaús, dudas de Santo Tomás, Anunciación y árbol de Jesé. El claustro se remata con canes, ajedrezados y otros muchos elementos de la decoración románica, sin olvidar las pinturas de tema costumbrista y hasta de fondo picaresco con que se decoran las vigas y machones de los artesonados, que se conservan en algunas zonas de las crujías de la galería inferior. Junto al claustro, interesa destacar la famosa botica barroca, con botamen de gran variedad, libros antiguos y otros elementos de la antigua farmacopea. También el museo donde, aparte varios vestigios románicos rescatados de lo que fuera la antigua iglesia, se muestran los libros y documentos de bellas miniaturas y trabajos esmaltados de orfebrería, como una arqueta de esmaltes y ágatas, el báculo del santo, una paloma eucarística y un cáliz con patena de sabor mozárabe, todo del s. XI -XII. Lo mejor, en cambio, como son el frontal y la tapa del sepulcro del santo titular se halla en el Museo Arqueológico de Burgos, sin que se vea la forma de que vuelvan, como debieran, a su lugar de origen. Herederas de estas piezas son las actuales copias neorrománicas, hechas por los monjes de hoy, representadas por una cruz con el Cristo en esmalte y una reproducción del frontal del sepulcro, que adornan la capilla del santo. Como epílogo, digamos que lo más importante, de cuanto queda dicho, no es el continente, sino la presencia de unos monjes que son, no sólo el alma del cenobio, sino los que siguen viviendo el espíritu de su fundador San Benito y de su abad Santo Domingo, con una vida marcada por el “ora et labora”; reloj que rige las veinticuatro horas del día, divididas por tres, es decir, ocho para el trabajo corporal, ocho para el descanso y ocho para el culto al Señor; y con esa música, casi celestial, denominada canto gregoriano, que viene a ser como el contrapunto de su espiritualizada vida monástica. Es B.I.C, 1931.

B.- Iglesia de San Pedro: Como antigua parroquia, conserva ese aspecto de iglesia de culto, construida a base de una buena sillería de piedra de la zona, destacando su fuerte torre rectangular de recios contrafuertes y rosetón gótico; presenta tres ábsides, uno rectangular bajo torre, otro poligonal con ventanales rasgados góticos, contrafuertes, pináculos y canes de caras en parte de los aleros del templo, y un tercero poligonal con contrafuertes y ventanillo cegado; y portada clasicista de arco de medio punto. Interiormente es iglesia gótica de tres naves y cabeceras con columnas triples, capiteles vegetales, arcos y bóvedas de crucería de piedra o de cañón; el resto presenta unas columnas cilíndricas, sosteniendo un tipo de artesonado liso y sin valor. El retablo mayor es clasicista, de Juan Montes, en 1628, con Virgen sedente con Niño, s. XII, San Lorenzo, apóstol, San Pedro sedente, San Pablo, relieve de la Visitación y Crucificado; pinturas de San Juan Evangelista, crucifixión de San Pedro, San Pedro y San Pablo, Anunciación y obispo con custodia. Otro barroco con Dolorosa vestida. Otro clasicista de piedra con Virgen sedente con Niño en piedra policromada, denominada de la Leche, del s. XV. Y otro con pinturas de Santa Apolonia, Santa Marina, San Francisco, San José y Crucificado. Aparte, Crucificado goticista de pared. En el suelo, tres enterramientos nobles con sus escudos. En orfebrería, aunque sita en el monasterio, cruz de cobre con cabujones y remates de lises, s. XIV; custodia de tipo templete bajo ostensorio con repujados, relieves y preciosas labores en la plata, para llevar sobre andas, de Francisco Vivar, del s. XVI. Existen dos ermitas, de Santa Cristina y San Pantaleón; y el antiguo convento de San Francisco rehabilitado recientemente.

Dentro del valle de Tobalina, tan sembrado de pueblos, hasta el punto que algunos se pueden dar la mano, pues tan sólo están separados por el río Jerea, como ocurre con este y el vecino Virués; pero eso sí, mostrando esa peculiaridad de que cada cual tiene su propia iglesia. Este precisamente recibe el nombre de su santo Patrón San Tirso, Santo Tirso, Santotís, a quien se le dedica su iglesia parroquial de trazas sencillas, pero antiguas. Su torre es rectangular; el ábside liso con contrafuertes y canes de tacos; y la portada gótica de arco apuntado, de dovelas y guardapolvo. Interiormente es iglesia gótica en capilla mayor con pilastrones, arco apuntado, bóveda de crucería pétrea y el resto de techos de madera y yeso. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor neoclásico con San Bartolomé, San Tirso, apóstol, Padre Eterno y Crucificado. En Virués, hay una iglesia, dedicada a San Clemente papa, y hecha a base de mamposterías, en su gran parte. Así, nos muestra una espadaña gótica con troneras apuntadas y remate de cruz; el ábside es rectangular liso; y la portada de arco a base de dovelas. Dentro es iglesia indefinida de una nave con arco en cabecera, bóveda de cañón enfoscado y el resto de cielo raso de yeso. La pila es de copa lisa y base cuadrada. El retablo mayor es barroco con San Clemente de papa y relieves de San Pedro y San Pablo. Otro clasicista con Virgen con Niño, s. XVI. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen del Rosario con Niño y apóstol mutilado. Cruz de planchas de metal con rosetas en aro.

Santovenia de Oca - San Juan de Ortega- (+++):

En los documentos del siglo diez, aparece como: In sancte Eugenie de Haggege, sin precisar si este raro vocablo se refiere a algún primitivo poblador mozárabe del lugar, porque lo de Santovenia deriva de la Patrona del mismo, Santa Eugenia. Su iglesia, levantada en la pequeña colina que domina la población, tiene buena estampa, destacando por su buena combinación entre la sillería y la mampostería. Sobresale su espadaña barroca de dos cuerpos y rematada con pináculos y frontón; el ábside presenta contrafuertes, en todo el perímetro; y la portada es de arco de medio punto moldurado, a base de dovelas, con reja de forja de hierro y escudo de las llaves. Interiormente es iglesia renacentista de una nave con arcos y nervios estrellados de piedra. La pila es de copa lisa y base cónica con moldura. El retablo mayor es barroco, atribuido a Domingo de Ibarreche, con San Antón, Santa Eugenia, Santa Bárbara, Virgen vestida con Niño y dos angelotes; sagrario con San Pedro, Resurrección y San Pablo. Otro clasicista con dos Vírgenes con Niño, Dolorosa vestida, Niño de la bola y Crucificado gótico, s. XIV; sagrario con Niño, Resucitado y santo. Y otro rococó con Virgen vestida con Niño. Nota: la mayoría de las imágenes citadas, fueron robadas en los años noventa. Aparte, Crucificado de cofradía y santa con libro. Interesa la cruz procesional, de plata repujada con cabujones, remate de bolillos y maza poligonal, s. XVII. Púlpito de hierro. Cajonería de dos cuerpos.

Santotís – Medina de Pomar- (+++):

Dentro del valle de Tobalina, tan sembrado de pueblos, hasta el punto que algunos se pueden dar la mano, pues tan sólo están separados por el río Jerea, como ocurre con este y el vecino Virués; pero eso sí, mostrando esa peculiaridad de que cada cual tiene su propia iglesia. Este precisamente recibe el nombre de su santo Patrón San Tirso, Santo Tirso, Santotís, a quien se le dedica su iglesia parroquial de trazas sencillas, pero antiguas. Su torre es rectangular; el ábside liso con contrafuertes y canes de tacos; y la portada gótica de arco apuntado, de dovelas y guardapolvo. Interiormente es iglesia gótica en capilla mayor con pilastrones, arco apuntado, bóveda de crucería pétrea y el resto de techos de madera y yeso. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor neoclásico con San Bartolomé, San Tirso, apóstol, Padre Eterno y Crucificado. En Virués, hay una iglesia, dedicada a San Clemente papa, y hecha a base de mamposterías, en su gran parte. Así, nos muestra una espadaña gótica con troneras apuntadas y remate de cruz; el ábside es rectangular liso; y la portada de arco a base de dovelas. Dentro es iglesia indefinida de una nave con arco en cabecera, bóveda de cañón enfoscado y el resto de cielo raso de yeso. La pila es de copa lisa y base cuadrada. El retablo mayor es barroco con San Clemente de papa y relieves de San Pedro y San Pablo. Otro clasicista con Virgen con Niño, s. XVI. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen del Rosario con Niño y apóstol mutilado. Cruz de planchas de metal con rosetas en aro.

Santurde de Medina – Medina de Pomar- (++):

En los documentos Santi Jorde, referido a San Jorge, sin embargo, su sencilla iglesia, construida en regulares materiales, está dedicada a San Vicente mártir. Es iglesia de trazas románicas populares y presenta una espadaña con remate de bolas y cruz con contrafuertes en parte del perímetro. Interiormente es de una nave. La pila es de copa lisa. El retablo mayor es neoclásico con San Antonio, San Vicente, San Roque, San José con Niño y Resucitado; en sagrario, cinco tablas de Cristo con cuatro Apóstoles. Aparte, Virgen vestida con Niño y otra para vestir. Orfebrería sencilla. En Villamezán, iglesia unida a un tipo de antiguo convento o priorato, con espadaña y puerta de arco. Interiormente es de una nave con cabecera gótica y bóveda de crucería. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. Y retablillo con santo obispo, San Sebastián, Crucificado de pared; y sagrario con San Pedro, Resucitado y San Andrés.

Sanzadornil – Miranda de Ebro- (+++++):

Como San Saturnino, San Sernín o San Fermín, el famoso obispo patrón de las fiestas de Pamplona y de los Sanfermines, así se escribe el nombre del Patrón de esta iglesia y de esta villa, en su denominación más antigua. La iglesia está construida en una combinación de piedra se sillería y mampostería, recogida modernamente con un mortero exageradamente blanco que desluce sus paramentos; especialmente destaca su torre románica cuadrada, de dos cuerpos con ocho ventanales geminados, fustes, capiteles y arcos de medio punto, pero bastante alterada; el ábside es rectangular con contrafuertes y ventanal románico, en el hastial opuesto; y la portada románica con fustes, capiteles de fauna y flora y tres archivoltas lisas con ajedrezados; todo bajo pórtico, con pequeña galería de arcos románicos sencillos, alguno tapiado. Interiormente es iglesia románica de una nave y dos capillas laterales posteriores con columnas, capiteles, arcos fajones y bóvedas de cañón, todo enfoscado. La pila es románica con gallones, avenerada por dentro y base circular. El retablo mayor es clasicista con San Pablo, San Saturnino, franciscano mártir y Calvario; relieves de los Evangelistas, los Padres de la Iglesia, San Andrés, San Lorenzo, San Juan Bautista, San Esteban, Visitación, Presentación en el templo, Santa Ana triple y pintura de San Cosme y San Damián; en sagrario, San Pedro, San Pablo y Resurrección. Dos neoclásicos, con imágenes populares de San Bartolomé, San Miguel, San Sebastián, San Vicente y Virgen del Rosario con Niño. Hornacina clasicista con crucifijo mutilado; y en pintura, Santa Águeda, Santa Eulalia, Santa Apolonia y otra más. Aparte, crucifijo de pared, rostro de Cristo en capillita de metal, Virgen sedente, s. XIII, San José con Niño, San Antonio y cuatro angelotes candeleros. La orfebrería es sencilla, con incensario de metal, s. XV. Palio flameado. Es iglesia B.I.C., desde 1992. Cerca, en el pueblo de Villafría de Sanzadornil, iglesia ruinosa sin culto, de trazas románicas con torre cuadrada, portada de arco, pilastrones, arcos y bóvedas de cañón.

Sargentes de la Lora – Ubierna- Úrbel- (++++):

Aunque parezca curioso, Sargentes y sargento vienen de la misma raíz, sergente, con el significado de sirviente; la verdad es que, en la época medieval, tenía dos barrios, el de la Parte y el de Casarejos, quizás por eso la razón del plural en el nombre, y con dos iglesias ya que, junto al cementerio actual, se conserva una portada con leyenda y un ábside románicos, que lo hacen suponer. La actual parroquia, dedicada a Santa María, construida en una buena mezcla de sillar y mampuestos con torre alta y cuadrada, con remate de ventanillos de tipo almenado y portada apuntada de subida; ábside rectangular con contrafuertes, a lo largo de todo el perímetro; y mostrando, en un ángulo sobre una pilastra, el busto del P. Manjón; la portada es renacentista de arco moldurado con columnas estriadas, friso, hornacina avenerada con Virgen sedente con Niño de piedra y remate de bolas; hay otra portada de arco moldurado con pináculos y reja de forja, de entrada al atrio. Interiormente es iglesia renacentista de una nave alta con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra y capilla lateral con escudo y lauda, de 1638. La pila es románica de copa lisa, fuste poligonal y base cuadrada. El retablo mayor es clasicista de policromías deterioradas con Virgen sedente con Niño, Calvario completo y Padre Eterno; relieves de Anunciación, Visitación, Nacimiento, Reyes Magos y pinturas perdidas de cuatro santos. Otro barroco con San Agustín, Virgen del Rosario con Niño, San Francisco, San Roque, Virgen de Montesclaros y San Antonio. Aparte, Crucificado de cofradía y otro de pared, Inmaculada, Virgen sedente con Niño repintada y San Bartolomé. Lienzo de Ánimas, en retablo. Cruz de planchas de metal repujado y macolla poligonal, s. XVI, y cáliz custodia de sol y rayos para enroscar en cáliz repujado y cincelado con nudo en ánfora y dibujos, s. XVI. Aguamanil con venera de piedra. En el actual cementerio, abside circular de ermita con canes moldurados, con portada románica de dos archivoltas lisas, leyenda de consagración borrosa, fustes y arco apuntado.

Sarracín - San Juan de Ortega- (++++):

En los documentos del siglo diez, se le cita así: in flúmine Kabia locum que vocitant Villa Sarracino. Este nombre se repite con cierta frecuencia, en la época medieval, haciendo alusión al fundador o repoblador de este pueblo llamado así, por lo que debiera llamarse Villa de Sarracino. Dentro del pueblo, hay dos iglesias, la parroquial y otra conventual. La iglesia parroquial, dedicada al apóstol San Pedro, ha sido ampliada recientemente pues, aunque bien construida con piedra aceptable, su capacidad resultaba insuficiente para la población. Posee una espadaña chata, pero robusta; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada renacentista con arco de medio punto y hornacina avenerada vacía, bajo arcada de resguardo. Dentro aparece con una estampa de dos naves con cabecera gótica de arco apuntado y bóveda de crucería, el resto de yeso o maderas modernas. La pila es románica de copa lisa y sogueado en borde y pie cilíndrico moldurado; y otra de copa lisa y pie rectangular. El retablo mayor es neoclásico rococó con Virgen sedente con Niño, s. XIV, y San Pedro sedente, s. XVI. Otro barroco con Virgen con el Niño del Rosario, Santa Catalina y relieve de la imposición de la casulla a San Ildefonso. Aparte, Crucificado procesional y San Roque. Cruz repujada y cincelada de plata con relieves, remate de bolillos y macolla lisa, s. XVII; custodia de sol, rayos, base lobulada y dos cálices torneados. Ermita- santuario del Cristo de los Buenos Temporales con espadaña de remate de bolas; es de una nave con arco y cúpula de yesos moldurados. Retablo, camarín, para el busto del Cristo, imagen de tipo de Ecce Homo, s. XVII. Aparte, tumbas de madera, lienzo procesional de rogativa y cáliz de Maese Calvo, para Mons. don Angel Temiño.

Sasamón – Amaya- (+++++++):

De la Segisamon prerromana o celtibérica al Sesamoni del siglo once, va muy poco, ya que el paso de los romanos por estos lugares, con la instalación del campamento de la IV legión macedónica, no pudieron borrar la etimología antigua. Su noble historia, por otra parte, es tan rica, que merece la pena leer y admirar la grandeza de esta villa con sus casas hidalgas, vestigios arqueológicos y murallas, pero aquí lo que cuenta son sus templos.

Iglesia de Santa María la Real: Es, sin duda, el monumento primordial, ya que los otros, que nos consta que tuvo, o han desaparecido o han quedado como ruinas o simples ermitas. Esta iglesia con aires de catedral, aunque su cuerpo central se hundió como consecuencia de un incendio en tiempos de la francesada, sigue conservando su grandeza, a pesar de que para el culto, se use transversalmente la nave del crucero y las cinco cabeceras, que remataban las cinco naves originales del templo. La torre es cuadrada con pilastrones, ventanales góticos, gárgolas de cañón, pináculos de remate; los cinco ábsides son poligonales proto góticos, hoy convertidos en capillas, con contrafuertes y ventanales; y las portadas son tres, sin contar la de cierre de la cerca perimetral que forma un gran arco y hornacina con Virgen gótica de piedra y un moderno Corazón de Jesús; la que mira al poniente es protogótica y daba a la nave central con fustes, capiteles vegetales y archivoltas lisas con remates en dientes de sierra gruesos; la más importante es la lateral gótica, que le quiere hacer sombra a la del Sarmental de la catedral de Burgos, con imagen de la Virgen en el parteluz, ocho imágenes entre los fustes y tres archivoltas con ángeles, apostolado, el Tetramorfos y los veinticuatro ancianos del A.T, haciéndole corona al pantocrátor, Cristo Majestad; y en la fachada, un rosetón simple y una Anunciación con las azucenas, en relieve de piedra; hay otra colateral, de trazas renacentistas, levantada en 1504, con parteluz, arcos conopiales y cinco imágenes rematadas en un San Miguel luchador. Dentro se nos muestra como una iglesia de tres naves y capillas, aunque se usen sólo los brazos cortos del crucero con columnas, capiteles historiados, arcos y bóvedas cuatripartitas de piedra. Importa destacar la pila bautismal tardo gótica, del círculo de los Colonia, con decoración de arcos y varias escenas como la del bautismo de Cristo y base cónica poligonal. El retablo mayor es clasicista, de Simón de Berrieza y Miguel de Quevedo, con Virgen goticista con Niño y ángeles, santo obispo, Calvario y Padre Eterno; relieves de los Evangelistas, San Antón y San Pablo ermitaños, otros santos, Bautismo de Cristo y Ultima Cena; y sagrario con Oración del huerto, beso de Judas, Flagelación, San Pedro, Ultima Cena y San Pablo. Otro con Crucificado de pared, Padre Eterno; pinturas de la Oración del huerto, beso de Judas, Cristo con la cruz, con Anás, ante Pilatos, Flagelación, Coronación de espinas, Crucifixión; y sagrario con Resurrección y en mesa, cordobán repujado. Otro rococó con Niño de la bola, Virgen sedente con Niño, Santa Gertrudis, San Roque, San Sebastián, s. XVI, San Nicolás y angelotes; relieves del Prendimiento, curación a Malco, Cristo ante Anás y escenas de San Nicolás. Otro neoclásico, que fue el anterior retablo mayor, con San José, Inmaculada, San Antonio, Santa Bárbara, San Miguel, Virgen de pie y Crucificado. Otro barroco, de José García, hacia 1740, con San Roque, Santa Teresa, Santo Domingo de Guzmán, San Francisco y San Andrés, s. XVI. Pero, el más señalado es uno renacentista con Santiago matamoros y relieves de la Magdalena y Santa Catalina, Virgen con Niño, Santa Bárbara y Santa Marina, barco trayendo al santo y carro portándolo por las calles. Aparte, Calvario de piedra sobre columna, Cristo Resucitado, Crucificado de cofradía, Cristo yacente, dos Niños de la bola, uno con cestillo, Piedad de bulto y otra en relieve, ambas del s. XVI, dos Inmaculadas clásicas, otra rodeada de ángeles, Virgen con San Juan de un calvario, Virgen gótica de piedra, Santa Ana policromada, los cuatro Evangelistas, dos imágenes de la Magdalena marmoreadas, una de ellas recostada, ambas del s. XVI, San Sebastián, San Juan Bautista, San Bartolomé, Santa Lucía y otras varias imágenes. En lienzos, el Bautismo de Cristo, Cristo yacente, Cristo de Burgos, Ecce Homo, Virgen de la Paloma, San Antonio con Niño, San Benito y varios de los denominados como obispos de Sasamón. En su sacristía renacentista, con bóvedas estrelladas de piedra y claves con escudos policromados, se ofrecen, sobre el testero de una magnífica cajonería, varios relieves sueltos al natural, de la Anunciación, Visitación, Nacimiento, Presentación, Dormición de la Virgen y Coronación. Junto a ella, pequeña capilla renacentista doblada en dos alturas. En orfebrería, un cáliz con cabujones, leyenda y dibujos en base, del s. XVI, las demás son piezas relativamente modernas, por los expolios, que ha debido sufrir esta iglesia. Lo que destaca es la buena colección de ropa litúrgica, en capas, casullas y dalmáticas de los s s. XVI y XVII. Dos tapices flamencos, s. XVI. Púlpito de piedra, de la escuela de los Colonia, con relieves del Resucitado y los Padres de la Iglesia. Varios sepulcros con estatuas yacentes. Interesan unas andas renacentistas para llevar la custodia en el día del Corpus Christi, atribuidas a Domingo de Amberes, con relieves policromados del Prendimiento, Cristo con cruz, Calvario y Descendimiento. En el coro, restos de sillería, órgano neoclásico y varios canes de cabezas sobre el arco del mismo. Dentro de este conjunto monumental, se ubica su museo de arte religioso, en las naves rehechas modernamente de lo que fueron las naves mayores de los pies del templo; pero, lo que destaca es el buen claustro gótico, de la escuela de los Colonia, que por el abandono y avatares del tiempo, ha perdido sus bóvedas, pero conserva unos magníficos y afiligranados ventanales, en sus cuatro crujías con ménsulas de temas bíblicos y ángeles, sepulcros con sus laudas, portada de paso con apostolado, Anunciación y Calvario. Y algunos restos románicos.

Humilladero del Cristo : Aunque se trata de una ermita renacentista de una nave con columnas, arcos, bóvedas con nervios de piedra y un retablo barroco con imagen moderna de San Isidro; sin embargo, lo que sorprende es un extraordinario crucero, instalado aquí para su custodia y conservación, quizás el mejor de toda Castilla y atribuido a los Colonia, en el que se desarrolla un tipo de árbol con la serpiente del Paraíso, cuyo fuste sostiene un gran capitel historiado con el árbol cargado de manzanas, que en realidad son calaveras, y Adán y Eva están recogiendo tales frutos de muerte; debajo, Caín matando a Abel, en los laterales, Santa Marina, Santa Catalina, y rematando esta representación, una cruz afiligranada con corona, Crucificado, en el anverso, y la Asunción de la Virgen rodeada de ángeles, en el reverso. Cerca de esta villa, queda una portada protogótica sin fustes, pero con capiteles de flora y fauna, y varias archivoltas lisas de la iglesia, dedicada a San Miguel, del antiguo poblado llamado Mazariegos o Mazarefos. Y al lado, se levanta un calvario neogótico. La iglesia es B.I.C., desde 1931.

Sedano – Ubierna- Úrbel- (++++++):

En los documentos, ya desde el siglo once, aparece como seccano, cacografía de Settano, derivado de seto, y ya en el siglo doce, como Sedano, derivado de sedo; de cualquier forma, el significado sería como lugar recogido o también lugar de paso. La población está repartida en cinco barrios y en el centro, elevada sobre una lengua rocosa, se levanta su iglesia parroquial, dedicada a Santa María, en un alarde de equilibrio y enfilando la quilla de su ábside y sacristía hacia el oriente. La torre es cuadrangular con contrafuertes, pilastrones y puerta de arco rebajado y moldurado; el ábside es poligonal liso; y la portada renacentista de tipo retablo con arco rebajado, doce columnas estriadas con capiteles y rica decoración en frisos, hornacinas aveneradas vacías, óculo y frontón; todo bajo gran arco de protección. Interiormente es iglesia renacentista de una nave en cruz latina con tres grandes conchas aveneradas, columnas finas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de vaso alto agallonada con borde moldurado y base cuadrada. El retablo mayor es barroco salomónico, de Joaquín de Villandiego, en 1776, con San Juan Bautista, Virgen vestida con Niño, la Morenita, ambos coronados, y angelotes, s. XV, San José con Niño y dos ángeles custodios; relieves de la Visitación y Presentación; y en sagrario renacentista de dos cuerpos, relieves de la Oración del huerto, Prendimiento, Corona de espinas, Ecce Homo, Cruz a cuestas, la Piedad y Padre Eterno. Dos barrocos salomónicos, en capillas laterales, con San Matías, San Antonio con Niño, San Juan Bautista y lienzo del Cristo de Burgos; y el otro con San Gregorio, San Roque, Santa Ana triple y lienzo de Santiago matamoros. Dos clasicistas con los Padres de la Iglesia y relieves de los Evangelistas, Anunciación, Visitación, Nacimiento y Adoración de Reyes. Aparte, Ecce Homo sedente, Cristo a la columna, pequeño Resucitado, dos crucifijos de pared, uno bajo dosel de ricas telas, Virgencita vestida, San Andrés, Santa Águeda, San Sebastián, San José con Niño, San Juan Bautista y dos brazos relicario. Dos relieves de San Pedro y San Pablo. En orfebrería, cruz de cobre con esmaltes y dibujos incisos, s. XIV, y otra de metal repujado, s. XVIII; cáliz custodia, de Lucas Zaldibia, s. XVII, y otra de sol y rayos con pie torneado, s. XVIII; tres píxides góticas con leyenda, una de Bartolomé Gallo, con pie cónico, s. XVI; cáliz americano y otros cuatro torneados; bandeja para la unción con “el agnus” e inscripción alemana, s. XVI. Cajonería de tres cuerpos y aguamanil de piedra. Casulla con brocados en oro, s. XVI, y repostero con bordados góticos. En la plaza del barrio central, hay una capilla clasicista con espadaña y bóvedas de crucería de piedra con Crucificado procesional, San Andrés, Virgen con Niño y San Juan Bautista. Sillón con dosel, procedente de Mozuelos. En el pueblo de Nocedo, iglesia de Virgen del Rosario, con campanario y contrafuertes en todo el cuerpo, portada de arco con bolas y nave gótica.

Sequera de Aza, La – Roa- (+++):

En los documentos, aparece como Sequiera, o sea lugar yermo o poco húmedo, pero otros afirman que pudiera venir de Sauquera, como lugar abundante en saúcos, siempre en relación con la naturaleza. Aparte de estas consideraciones, la iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, presenta una estampa de iglesia rural con materiales de mampostería y enfoscados, a excepción de la espadaña hecha en buena sillería con remate de bolas y cruz; el ábside es rectangular con canes lisos en laterales y restos románicos; y la portada clasicista de arco. Interiormente es iglesia de una nave y cabecera con reminiscencias románicas en capiteles, arco apuntado de piedra y bóveda de yesos en arista. La pila es románica con sogueados formando arcos y base circular con molduras. El retablo mayor es neoclásico con pinturas de San Gregorio, Cristo con cruz, santo con ángeles, Cristo a la columna y Coronación de la Virgen. Otro clasicista con pinturas de Santo Domingo, San Francisco y la Santísima Trinidad. Dos neoclásicos con San Bartolomé y Virgen vestida con Niño. Otro neoclásico con Cristo yacente en urna, Crucificado de pared con peana y pintura de la Santa Faz. Aparte, Crucificado de pared modernista, Resucitado, Virgen del Carmen y Santa Teresa. En orfebrería, custodia de plata dorada de tipo torre con columnas, esquilas, nudo en ánfora y base poli angular de relieves, s. XVI; cáliz torneado con relieves, otro rococó y crismeras unidas. Cajonería. Ruinas de la ermita de San Nicolás.

Silanes – Miranda de Ebro- (+++):

Desde el siglo once no ha variado el nombre de este pueblo, creyendo que Silanes es el nombre propio de una persona, quizás el fundador o repoblador primero de esta villa, que se acurruca en las estribaciones de los Montes Obarenes. Su iglesia, dedicada a San Román mártir, es de construcción típicamente rural a base de una mixtura de piedra sillar y mampuestos de la zona, presentando una torre cuadrangular; un ábside rectangular con contrafuertes y dos ventanillos; y portada renacentista de arco moldurado, bajo pórtico de arco clasicista. Dentro aparece como templo de una nave con ménsulas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra y dos capillas con bóvedas de yesos moldurados. La pila es de copa lisa con moldura superior, pie cilíndrico y base cuadrada. El retablo mayor es clasicista con hornacina vacía y Calvario completo; relieves del juicio y martirio de San Román, otros dos robados, Santo Entierro; y pinturas de la Anunciación, Visitación, cuatro santitos, San Marcos, San Mateo y los amorcillos clásicos; los relieves de la predela fueron robados. Otros dos neoclásicos con santa religiosa, Padre Eterno, Santa Ana y San Juan Evangelista. Dos clasicistas con San Joaquín y San Roque moderno. Crucificado de cofradía. Cajonería, aguamanil y cordobán. En Ventosa, pueblo deshabitado, quedan algunos muros de su iglesia.

Sinovas – Aranda- (+++++):

Aunque sea de etimología desconocida, la verdad es que este toponímico se ha repetido con alguna frecuencia en toda Castilla, sin poder dar una traducción o significado convincente. Su iglesia parroquial, dedicada a San Nicolás, construida en una aceptable sillería de piedra, nos muestra tres partes bien diferenciadas de la misma; tiene una cabecera renacentista rectangular con contrafuertes; una torre barroca cuadrada; y entre ambas, un cuerpo central antiguo y más bajo. En este cuerpo, se encuentra la portada románica tardía con archivoltas de dientes de sierra, canes de cabezas, en tejaroz; y como parte del antiguo pórtico, quedan plantadas seis columnas clasicistas con acanalados, flores de lis y capiteles corintios. El interior presenta una mezcla de iglesia gótico renacentista de una nave con cabecera de arcos, bóvedas estrelladas de piedra y claves de escudos del obispo Acosta; el cuerpo central está cubierto por un bello artesonado de trazas mudéjares, bastante completo, con figuras policromadas del Salvador, apostolado, pecado original, San Miguel, monstruos, prelados, damas, escudos pintados, y según inscripción, hecho por el maestro Espinosa, en el s. XV. La pila es de copa lisa y borde moldurado con pie y base cilíndrica. El retablo mayor es clasicista, de Francisco de Logroño, de hacia 1570, con San Nicolás, Asunción, Calvario y Padre Eterno; y en dos columnas exentas, dos figuras del A.T; pinturas de la Asunción y Coronación de la Virgen; relieves de la Anunciación y Nacimiento; y en sagrario de tres cuerpos, cuatro apóstoles pintados. Otro barroco rococó con Inmaculada de serpiente, San Antonio con Niño, Santa Bárbara y otra santa mártir. Otro barroco con Crucificado y Resucitado. Aparte, Crucificado de pared, otro de cofradía, Ecce Homo, Virgen del Rosario con Niño, San Miguel y San Bartolomé. En orfebrería, cruz plateresca con repujados, cincelados y maza poligonal con columnas y relieves, s. XVI; custodia de sol, rayos y estrellas de plata sobredorada con nudo de torre hexagonal, afiligranados góticos y base poli angular con relieves y escudos, s. XVI. Señalar la barandilla de subida al coro con yesos afiligranados de subida al coro y maderas policromadas; y el púlpito, quizás de los artifices de la Torre, que trabajaron este tipo de labores. Ermita de San Bartolomé.

Sobrepeña – Merindades- (+++):

En la parte más alta de la cordillera de separación de la Merindad de Sotoscueva y la de Castilla Vieja, con una perspectiva de horizontes amplios sobre una planicie rocosa, de ahí el nombre del pueblo, se levanta la iglesia de San Juan Bautista con una buena mezcla de la sillería y mampostería en su fábrica. La torre es cuadrada y alta de tres cuerpos y remate de pináculos; el ábside es rectangular con cantoneras de refuerzo y cementerio; y la portada de arco moldurado con pilastrones, a base de dovelas, bajo pórtico de madera con arco clasicista. Interiormente es iglesia de una nave y capilla lateral con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra, en cabecera, y en el resto, de yesos en arista. La pila es románica de trazas rústicas con rombo, sogueado en borde y base circular. El retablo mayor es neoclásico con San Antón, San Juan Bautista, San José con Niño y Calvario, con la Virgen y San Juan pintados. Aparte, Virgen del Rosario con Niño, San José e Inmaculada. La cruz es de gajos de plata con remates de corona, cabujones en nudo de manzana y cabezas de ángeles, s. XVI; custodia de rayos y estrellas para enroscar en un cáliz dorado, del s. XVII. Cajonería y aguamanil de copa. Arco de piedra, traído de una ermita. Ermita de Virgen de la Paz de una nave con dos bóvedas estrelladas y retablo barroco.

Solanas de Valdelucio – Ubierna- Úrbel- (+++):

Todas las Solanas que en el mundo son, nos ofrecen una orientación, de este a oeste, siempre abiertas al sol y resguardadas del norte, el temido cierzo. Esta iglesia, dedicada a San Cristóbal mártir, construida en unos materiales muy desiguales, presenta una torre de tipo de espadaña reconvertida en campanario; un ábside rectangular con contrafuertes, canes de bichas, figuras geométricas, y en aleros, ajedrezados corridos; y la portada es de arco de medio punto con molduras. Interiormente es de una nave con trazas románicas en columnas, capiteles y arcos apuntados con bóvedas de cañón; hay otras de yeso imitando a las originales. La pila es románica de tipo cáliz con gallones, pie cilíndrico y base cuadrada con cabezas. En vez de retablo, queda un sagrario clasicista con relieves de San Pedro, Padre Eterno y San Pablo, y en frontis, San Cristóbal. Aparte, santa o Virgen con corona, San Cristóbal, San Juan Evangelista? Relieves de dos evangelistas. Cáliz con dibujos incisos y nudo en ánfora, s. XVI. Cajonería con relieves y arcón.

Solarana -Arlanza- (+++++):

Este nombre del pueblo aparece, en el siglo once, como Solerana, pero, sin embargo, conserva el autentico de Solarana, desde esa época hasta hoy, con un significado derivado de solar o grupo de solares de origen y arraigo familiar. La iglesia parroquial, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, está construida en una sillería o mampostería concertada bastante aceptable; tiene una torre cuadrada y robusta con remate de pináculos; ábside rectangular con contrafuertes y canes lisos en el cuerpo central del templo; y portada gótica de arco rebajado con fustes finos, archivoltas lisas, gabletes y cardinas e imagen de Virgen decapitada con Niño, rematándose con un óculo, guardapolvos con decoración vegetal, bolas y dos escudos. Interiormente es iglesia gótica de tres naves en los dos cuerpos primeros, cabecera y capilla lateral con ménsulas ricamente decoradas de motivos de flora y fauna, arcos, bóvedas estrelladas de piedra y claves afiligranadas. La pila es románico- gótica de vaso con arcos en relieve, molduras en borde y pie cilíndrico. El retablo mayor es barroco rococó, de José López, hacia 1755, con San Pedro, Asunción, San Pablo, Santa Catalina, San Agustín, Santa Ana con Virgen niña y remate de nubes y rayos. Otro renacentista con San Sebastián, obispo y Padre Eterno; en pintura, tablas de la Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos, Presentación y lienzo de Anunciación. Otro neoclásico rococó con Virgen vestida con Niño y Virgen sedente con Niño, s. XVI. Otro neoclásico con Calvario completo, s. XVI, y lienzo de Dolorosa. Aparte, Crucificado de pared, s. XVI, Resucitado sobre el sagrario, un Niño de la bola vestido, Virgen sedente con Niño, s. XIV, San Roque, San Isidro y dos brazos relicario. Pinturas, en lienzos enmarcados, de San Antonio con Niño y martirio de un santo, San Bartolomé. En orfebrería, cruz repujada y cincelada con remate de bolillos, macolla de manzana con relieves, del s. XVII. En piedra, escudo con lauda funeraria. Portada renacentista de entrada a la sacristía y cajonería de cuatro cuerpos con relieves y testero. Púlpito renacentista de piedra con relieves, acanalados y balaustres. Artesonado trabajado bajo coro. Es iglesia B.I.C., desde 1992. Ermita de San Miguel.

Solduengo – Oca-Tirón- (++++):

En el siglo diez, ya se documentaba esta villa con el nombre de Soto longo, y el significado de soto, como lugar umbroso o bosque largo. Hoy se rodea de una abundante vegetación y moteados boscosos, con el nombre del Montecillo. Dentro de la población se encuentra la iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, construida en una aceptable piedra de sillares arenosos y tostados de la zona. Tiene una espadaña antigua con remate de bolas; un ábside rectangular, ampliando el recinto, con cantoneras; y una portada renacentista de arco moldurado con capiteles vegetales corridos y archivoltas lisas, todo bajo pórtico de dos arcos clasicistas. Interiormente es iglesia gótica, en el cuerpo, con arcos y bóvedas de crucería, pero la capilla mayor y otra lateral son barrocas con abovedados de yesos en arista. La pila es renacentista con acanalados, borde moldurado y pie cuadrado. El retablo mayor es barroco con Crucificado, Asunción con ángeles, Dolorosa y San Juan Evangelista, de un calvario gótico, del s. XIV; relieves marmoreados de Anunciación, Reyes Magos y Santísima Trinidad con dos angelotes arrodillados. Otro rococó con Santa Bárbara, Virgen vestida con Niño, San Lorenzo y San Francisco. Otro con San Agustín, San Jerónimo y San José con Niño. Otro barroco con San Quirico, San Pedro, San Roque y San Blas. Crucificado de cofradía. Cruz repujada, cincelada y dorada, de Alonso de Hoz, con crestería, remates florales y macolla con rombos, s. XVI; y cáliz repujado con nudo en ánfora, s. XVII. Ambón de piedra, con rosetas y acanalados. Cajonería simple.

Soncillo – Merindades- (+++):

Como capital virtual del valle de Valdebezana, valle siempre verde y abundante de aguas, por las renieblas y lloviznas de la cornisa cantábrica que producen rincones llenos de belleza natural, descubrimos su iglesia, dedicada a San Cosme y San Damián, construida y diseñada a base de piedra sillar de la zona con torre cuadrada y pilastrones; ábside rectangular; y portada dintelada con molduras e imagen repintada de Virgen con Niño de piedra, todo bajo pórtico con arco clasicista y cerca de cierre con pilastrones y reja de forja. Interiormente es iglesia barroca de una nave en cruz latina con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos en arista. Pila modernista de tipo mármol. Los retablos son neoclásicos o neogóticos con imágenes variadas, pero modernas. Aparte, Cristo yacente modernista, Virgen de pie con Niño. Cruz de planchas de metal repujado, s. XVI. Cajonería de cinco cuerpos con relieves. En Torres de Arriba, iglesia con torre cuadrada, portada de arco y planta de una nave con arcos de piedra, bóvedas de yeso y grupo de la Sagrada Familia. Y en Munilla de Hoz, iglesia, dedicada a San Miguel, con torre cuadrada y planta de una nave en cruz latina, de trazas románicas y ábside con columnas, capiteles, arcos y bóveda de cañón. Y en Perros, despoblado e iglesia en ruina total.

Sordillos – Amaya- (++++):

En los documentos antiguos, este nombre varía poco ya que aparece como Sordiellos de Treviño, con el significado probable de sordillas, una especie de bellotas amargas. La muy alterada iglesia de San Pedro apóstol construida en buena piedra sillar, sobre otra iglesia protogótica, que pudo haber sido la base de un antiguo monasterio premostratense de monjas, presenta una espadaña de dos cuerpos con piñón y remate de cruz; ábside rectangular con pilastrones y óculo lateral; y portada dintelada, bajo pórtico de arcos clásicos y dos arcadas de medio punto, hoy semi abiertas, como ventanas con rejas. Es iglesia renacentista, aparte los vestigios románicos, con bóvedas encamonadas de yesos moldurados y escudo episcopal pintado. La pila es renacentista con acanalados, borde moldurado y pie poligonal. El retablo mayor es barroco salomónico, de Juan Galerón, hacia 1678, con San Pedro de papa, San Bartolomé, San Roque, santo dominico, Inmaculada con nimbo y santo religioso. Otro rococó con Virgen del Rosario con Niño y lienzo de la Virgen de Belén. Dos rococó, de Santiago González, en 1792, con lienzo de las Ánimas e Inmaculada moderna. Dos barrocos con Crucificado con peana y San Juan Evangelista. Aparte, Crucificado de cofradía y Santa Ana triple restaurada, s. XIV. En orfebrería, cáliz custodia de sol rayos y estrellas, s. XVII; y cáliz con dibujos incisos, s. XVI. Ermita románica de Santa Ana. En Mahallos, iglesia con torre rectangular, portada de arco y pórtico de cinco columnas. El templo es clasicista de una nave con bóvedas y cúpula de yesos moldurados. Retablo salomónico con San Juan Bautista, San Román, el Patrón, San Andrés, Piedad; y en sagrario, relieve del Resucitado. Otro con Virgen sedente con Niño de talla vestida y San Juan, ambos, del s. XIV, y Crucificado. Aparte, Crucificado de cofradía, otro de mesa con peana, San Roque, San Blas e imagen gótica mutilada. Dos cordobanes. Artesonado decorado con letras.

Sotillo de la Ribera– Roa- (+++++++)

Curiosamente, aunque los pueblos de la Ribera son más de cuarenta, sin embargo, el único que lo lleva acompañando al nombre, es Sotillo que lo conserva, desde la época medieval, con un significado de lugar recogido y abundante en árboles. Su parroquia, dedicada a Santa Águeda virgen y mártir, es una monumental iglesia construida con unos perfectos materiales de piedra sillar e imagen de templo bien aplomado y ofreciendo la sensación de fortaleza. La torre es cuadrangular alta y robusta con pilastrones, cornisas molduradas y remate de gárgolas de cañón y pináculos; en la capilla lateral, chapitel de planchas de metal; el ábside es rectangular con contrafuertes y cantoneras de refuerzo, en todo el perímetro; y portada barroca, de Domingo Ondategui, de tipo retablo con columnas estriadas, puerta dintelada con molduras, ventana, hornacinas con apóstol, Santa Águeda, remate de bolas, tiara papal y cruz; hay otra, bajo torre, del mismo autor, con arco moldurado y remate de frontón partido. Interiormente aparece como iglesia clasicista de tres naves, columnas cuadradas, arcos de piedra, bóvedas y cúpula de yesos moldurados y decorados; y capilla lateral con pilastrones, pechinas y cúpula de yesos policromados con linterna y chapitel. La pila es de copa lisa, rústica y pie cilíndrico. El retablo mayor es neoclásico con retoques rococó, en 1778, de columnas jaspeadas, con San Juan Bautista y Santa Águeda, San Jerónimo penitente, Santiago, San Millán a caballo y Resucitado; relieves en medallones de la vida de la Patrona y sagrario ostensorio con crucifijo. Otro neoclásico, con Cristo yacente y Dolorosa vestida. Otro barroco con San Pedro “ad víncula” y Santa Lucía. Neoclásico con dos ángeles, Crucificado y lienzo de la Verónica. Otro barroco con apóstol y San Juan Bautista, góticos, Santa Águeda y lienzo de santa religiosa. Otro rococó, de Juan Félix Rivas, en 1744, con San José y San Ramón nonato. En la capilla, hay tres retablos neoclásicos: 1) escenas en relieve de santo clérigo y San Bernardo con la Virgen. 2) Virgen con Niño, San Joaquín con Virgen niña, santo obispo, San Juan Nepomuceno, tres virtudes y Padre Eterno sobre ángeles. 3) Nazareno vestido y tres ángeles con atributos de la Pasión. Dos barrocos con San Miguel arcángel y apóstol, Santiago y santo obispo. Aparte, Crucificado de pared, s. XVI, otro bajo dosel y otro de cofradía, Ecce Homo sobre la bola del mundo, Cristo a la columna, Resucitado, Niño de mármol, del italiano Miguel Ángel Micherino, y otro de la bola, crucifijo de marfil y dos de madera con peana, Virgen vestida, Inmaculada regular, otra pequeña y Virgen sedente con Niño, s. XIV, llamada Virgen de los Prados. Varios santos, como San Sebastián, San Antonio, Santa Lucía, San Francisco Javier, San Jorge a caballo y San Miguel. En tabla, santo abad, Natividad y Bodas de Caná, s. XV. En lienzos, Asunción, Jesús con la pecadora en el templo, Piedad, Calvario, algunos evangelistas, Visitación, visión y martirio de santa, Calvario, Jesús en templo en ruinas, desposorios de Santa Catalina y huida a Egipto, entre otros. En cobre, Virgen con Niño y ángeles y otra con San Juanito. En orfebrería, abundantes piezas, aunque no sean singulares, como cruz de metal plateado y repujado, crucifijo de bronce y ébano y cruz de metal con reliquias incrustadas; custodia dorada de sol rayos y estrellas con pie y base repujada; cáliz repujado con cabujones, s. XVI, y otros dos rococó dorados; juego de vinajeras, coronas rostrillos etc. En sacristía, cajonería de un cuerpo con laterales, ropas litúrgicas apreciables y aguamanil. Piezas sueltas, como sillería coral barroca, órgano barroco restaurado, sillones y credencias rococó. Ermita de Santa Ana con retablo de Santa Ana triple de pie y pinturas de San Joaquín, San José y Calvario. Otras ermitas de San Jorge, Santa Lucia, San Isidro y la más devota de la Virgen de los Prados.

Sotillo de Rioja – Oca-Tirón- (++):

Con el significado de lugar de árboles o bosquecillo, esta villa nos muestra una iglesia, dedicada a San Blas, construida en canto rodado y mampuestos un tanto precarios, con una espadaña de canto y ladrillo con remate de bolas; el ábside es rectangular con cementerio; y la portada alterada es de trazas románicas con fustes, capiteles vegetales y dos archivoltas lisas. Dentro es iglesia de una nave y capilla lateral gótica en parte con arcos y nervios de piedra. La pila es de copa con moldura a media altura y pie cilíndrico. El retablo mayor es barroco rococó con San José con Niño, San Blas de obispo, San Vitores, Santiago peregrino gótico, San Francisco y San Pedro de Alcántara. Otro clasicista, incompleto, con San Miguel, santa religiosa y Santa Bárbara; y relieves de santas como Catalina, Águeda, Lucía, la Fe y la Esperanza. Otro neoclásico con Crucificado renacentista. Aparte, talla de Niño de la bola vestido, Virgen vestida, cruz de madera con reliquias incrustadas y cáliz repujado y cincelado con nudo en ánfora y base con relieves, s. XVI.

Soto de Bureba – Oca-Tirón- (+++++):

Como lugar recoleto y escondido, rodeado de ciertas especies arbóreas, especialmente de olmos, de ahí lo de soto, nos encontramos con esta iglesia románica, dedicada a San Andrés apóstol, construida en una buena piedra sillar arenisca, propia de la zona. Este templo, por causa de la despoblación, quedó semi abandonado y su espadaña campanario se hundió con parte de la cubierta y capilla latera. Hoy, a pesar de haber sido rehecha de una manera convencional, a veces con ladrillo, con el fin de sólo recrear el espacio, conserva ciertas zonas que merecen destacarse, pues se trata de una de las más emblemáticas iglesias románicas de la diócesis. Llama la atención la gigantesca cerca procesional. Su espadaña ha sido sustituida por un cerramiento cuadrado, nada original, de lo que pudo ser el crucero de la iglesia; el ábside es románico con columnas en haz, capiteles de luchas y fauna, ventanales con fustes y capiteles, otros dos en los laterales y canes historiados con mascarones, bichas y, decorando los aleros, variados relieves geométricos; en la nave lateral, sin cubierta, contrafuertes y canes de tacos. La portada, que es lo más importante del monumento, presenta fustes estriados, capiteles de fauna, tres archivoltas con los signos del zodiaco, dragones, figuras de un encadenado y otro más deteriorado, el “agnus” de San Juan, flanqueado por San Juan Bautista y de la Virgen en actitud de súplica y leyenda de la fundación, en el dintel de la portada arqueada, a cargo de los maestros Pedro Ega y Juan Miguélez, año de 1176. La iglesia, en su origen, es de una nave gótica con columnas, arcos fajones y bóvedas de cañón con un óculo lobulado al poniente. La capilla lateral gótica y hundida conserva sus paramentos con pilastrones, arcos apuntados y bóvedas de crucería simple; en ella se hallaba la tumba exenta, hoy en la iglesia, de su fundador el deán de Oviedo, que descansa sobre leones con escudos de veros, cruz de San Andrés, Calvario con otras escenas y estatua yaciente del clérigo con galgo a sus pies, del s. XV. La pila es poligonal lisa. El retablo era neoclásico con San Andrés y relieves policromados de la vida de San Andrés, recogidas en el Museo del Retablo de Burgos. Aparte, Crucificado de cofradía, Calvario completo, Virgen sedente con Niño, del s. XVI, y San Lorenzo. A pesar de la ruina sufrida por el abandono, es B.I.C., desde 1981.

Soto del Valle – Oca-Tirón- (++):

Acurrucado en las estribaciones de la Demanda, dependiente como barrio del pueblo de Santa Cruz, este lugar nos muestra la placidez de este soto recóndito, rodeado de bosquecillos de aguas limpias y rumorosas. Su iglesia, dedicada al apóstol San Pedro, construida en una aceptable mampostería, presenta una espadaña chata rematada en pináculo; un ábside rectangular liso; y portada de arco con ventanal semicircular. Dentro se asemeja a una simple capilla de nave y techos de yesos decorados. La pila es de copa lisa, borde moldurado y base cuadrada. El retablo es clasicista con columnas estriadas, con San Pedro sedente, s. XV, y San Pablo. Hay un Crucificado de cofradía y una Virgen vestida con Niño. Cajonería de un cuerpo y laterales y otra con relieves.

Sotopalacios – Ubierna- Úrbel- (+++++):

En el siglo once, ya aparece con esta denominación, como lugar recogido y rodeado de árboles, junto a palacios, que aún perviven, como el castillo palacio de los Manrique y los Padilla, con dos torreones y grandes faldones de piedra sillar. Antiguamente llegó a tener tres parroquias, en otros tantos barrios, pero hoy sólo quedan dos.

A).- Iglesia de Nuestra Señora del Acorro: Es la iglesia del barrio de arriba con la Virgen del Socorro como titular, ya que en latín acurrere es socorrer. Está construida en una buena piedra sillar con espadaña reforzada de contrafuertes y remate de pináculos; el ábside agrandado en sacristía con canes lisos en los aleros; y portada clasicista de arco, pilastrones, frontón y hornacina vacía. Dentro es iglesia repintada de una nave con arcos de piedra, bóvedas de cañón y nervios apuntados, en cabecera. La pila es renacentista con acanalados y base circular. El retablo mayor es rococó, de Agustín Omilla y José Romero, en 1790, con San Juan Nepomuceno, San Joaquín, Virgen sedente del Acorro con Niño, s. XIV, Santa Ana, San Ramón Nonato y Santa Brígida; sagrario expositor con San Pedro, Resucitado y San Pablo, repintados. Otro neogótico con San Juan Bautista, Dolorosa vestida y San Gabriel arcángel. Hay otros con imágenes modernas. Aparte, Crucificado de pared, Piedad de piedra, San José con Niño, San Roque, San Antón, San Marcos, San Antonio y, sobre todo, San Jerónimo, del s. XV, que suponemos procedente del monasterio de Fredesval. En lienzos, San Agustín, Anunciación, Salomé con la cabeza de San Juan y Judit. Cáliz custodia de sol rayos y estrellas, nudo en ánfora y dibujos incisos, s. XVI. Cajonería de dos cuerpos y aguamanil de piedra.

B). Iglesia de San Martín: Como iglesia del barrio de Yuso y más importante, desde el punto de vista artístico, este templo, construido en buena sillería, nos ofrece una espadaña de dos cuerpos con remate de bolas; ábside rectangular con ventana en aspillera y canes de tacos; y portada clasicista de arco moldurado, pilastrones, frontón, hornacina vacía y bolas. Interiormente es iglesia gótico renacentista de una nave y capilla lateral noble con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra; y, en cabecera, arco toral y bóveda de cañón apuntado. La pila es de copa lisa y base circular. El retablo mayor es clasicista, de Miguel Gutiérrez?, con San Martín, Asunción y San Martín a caballo; relieves de los Evangelistas, dos a dos, San Pedro, San Pablo, San Joaquín y Santa Ana en la puerta dorada, Presentación de la Virgen, Anunciación y Nacimiento. Otro clasicista de piedra policromada, en la capilla lateral, con relieves de la Anunciación, Reyes Magos, San Roque, San Juan de Ortega, Padre Eterno, rematado con escudos y medallones de San Pedro y San Pablo. Aparte, relieve de un Nacimiento gótico flamenco, s. XV. Cáliz con cabujones y pie lobulado, s. XVI. Tres tumbas nobles con cartelas, de Bartolomé Díaz de Porres, con estatua yacente; otra del Licenciado Ortega, de Juan Rioseco; y otra con estatua yacente, en relieve.

Sotovellanos – Amaya- (+++):

Aquí, el soto o bosquecillo parece que era de avellanos y, la verdad es que, aún hoy, podemos ver ciertos grupos de esta especie enmarcando los huertos cercanos a la población. Su iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora y construida en una aceptable mampostería de piedra, se eleva sobre una pequeña loma, que domina el valle, dando vista hasta las tierras de la cercana provincia de Palencia. Su torre es rectangular con un remate de tipo almenado; el ábside es rectangular con contrafuertes y alero moldurado; y la portada es de arco de medio punto con baquetón moldurado y dos archivoltas lisas. Interiormente es iglesia renacentista de una nave en cruz latina con arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica, gallonada por fuera y avenerada por dentro, con pie biselado y base poligonal. El retablo mayor es clasicista sin dorar, de Francisco Illanes, en 1663, con Virgen sedente con Niño, s. XIII, Calvario y Padre Eterno; relieves de los Evangelistas y Padres de la Iglesia, dos a dos, Anunciación y huida a Egipto; y en sagrario San Pedro, Resucitado, San Pablo, San Andrés, Crucificado y apóstol. Crucificado de pared, otro de cofradía, Virgen del Rosario con Niño, s. XVI. Cajonería sencilla.

Sotrajero – Ubierna- Úrbel- (++++):

Construida con unos buenos materiales a base de sillares calizos, la iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, ofrece una impresionante estampa de fábrica, por su perfecta ejecución. Tiene dos espadañas, una sobre la portada de dos cuerpos con remate de bolas, frontón y reloj lateral, y en el lado opuesto, otra más sencilla; el ábside es rectangular con contrafuertes y canes lisos, a lo largo de todo el alero; la portada es plateresca de arco rebajado con pilastrones, guirnalda vegetal e imagen de la Virgen con Niño de piedra sobre peana, con remate de gabletes y cardinas; todo bajo pórtico renacentista con bóveda estrellada y tres arcadas de medio punto. Interiormente es iglesia renacentista de una nave con columnas, capiteles corridos, arcos y bóvedas de crucería simple con claves decoradas de piedra. La pila es de vaso de tipo piscina con copa lisa y base circular moldurada. El retablo mayor es barroco salomónico, de Diego Suano, hacia 1700, con San José con Niño, Asunción, San Pedro, San Pablo y angelotes; relieves de varias virtudes en predela, y sagrario renacentista, de Andrés Zumel, en 1627, con pinturas del Crucificado y Resucitado. Otros dos rococó con Virgen del Rosario con Niño, s. XVII, y Crucificado procesional. Aparte, Crucificado procesional de cofradía, dos crucifijos de mesa con peana, otro de marfil, Virgen gótica sedente con Niño, de la escuela de Gil de Siloé, San Roque y otras figuras mutiladas. Lienzo de la Santísima Trinidad. Cruz de metal repujado con medallones, s. XVI, y cáliz rococó de escuela americana. Hay un sepulcro con estatua yacente de caballero y relieve de la Virgen de la leche. Coro con antepecho afiligranado de piedra y escudo. Cajonería doble y aguamanil. Ermita de San Roque.

Sotresgudo – Amaya- (+++++):

Este nombre procedente de Sotosgudo, o sea Soto de Segudo, nos describe el lugar y nos descubre al posible repoblador del pueblo. El cual nos ofrece una excelente iglesia, dedicada a San Miguel Arcángel, y construida en unos magníficos materiales de piedra sillar, sobre todo en la cabecera renacentista; puesto que, en la parte del cuerpo primitivo de la iglesia, el resultado es más precario por la presencia de sillares irregulares. Destaca la torre rectangular con remate de bolas; el ábside es poligonal, de recios sillares con contrafuertes prismáticos y ventanal; y la portada es románica de arco de medio punto con ajedrezados, aunque un poco alterada; todo bajo un pórtico de bóvedas de yesos decorados y tres arcos clasicistas sobre pilastrones. En el interior, es iglesia renacentista de gran espectro con una nave y dos capillas insinuadas en cruz latina con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra; a los pies conserva una crujía de la iglesia gótica anterior. La pila es románica de vaso con galloncitos exteriores, anillo y base cuadrada con cabezas. El retablo mayor es renacentista, procedente del monasterio de Villamayor de Treviño, con los Evangelistas, los Padres de la Iglesia, San Miguel, Asunción, Calvario, Padre Eterno y otros santos y angelotes; relieves varios, como dos de la leyenda del Monte Gárgano, lucha de San Miguel, Cristo en el limbo, Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos y Presentación; en pintura sobre tabla, Descendimiento y Piedad, y en los guardapolvos, varios santos y profetas; finalmente, en el sagrario, San Pedro, Resucitado con leyenda, San Pablo y dos medallones con figuras. Otro rococó, de Prado Cortés, hacia 1788, con Virgen del Rosario con Niño y Niño de la bola. Otro con Virgen del Carmen y San Roque. Otro con San José con Niño. Y otro barroco con Calvario con Crucificado de cofradía e imágenes de la Virgen y San Juan góticas. Aparte, Resucitado, Nazareno vestido, hornacina con Crucificado, Virgen sedente con Niño, s. XIV, otra vestida, santo obispo, San Sebastián y San Esteban. En orfebrería, cruz de metal repujada con medallones y macolla cuadrada, s. XVII. En sacristía, cajonería de dos cuerpos, dos arcones y aguamanil de piedra. Púlpito y tornavoz con relieves renacentistas de morteros enfoscados. Ermita de San Cristóbal de trazas románicas, con portada de fustes, capiteles, archivoltas y ábside con bolas y canes. Otra de la Virgen de entrambos Barrios, con portada y ábside románicos.

Susinos del Páramo – Amaya- (++++):

Levantada sobre la ladera que hace de guarda vientos de la población, la iglesia de San Vicente Mártir, aparte encontrase en buen estado de conservación, presenta una fábrica bien trazada con el acompañamiento de buenos materiales en sillares de piedra caliza de la zona. La torre es alta y cuadrada; tiene dos ábsides poligonales góticos con ventanal en aspillera cegado; y una portada románica con fustes, capiteles de figuras, sirenas toscas y dos archivoltas, una de tacos y otra de figuras, como obispo, piñas, rosetas y, de remate, puntas de diamante. Dentro es iglesia de dos naves románico- góticas, que, en las cabeceras, muestran algunos vestigios románicos en capiteles, arco toral y bóveda de cañón; en el resto, tiene columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es gótica con molduras finas circulares y leyenda: “nisi quis renatus…”. El retablo mayor es barroco rococó con San Pedro, San Isidro, San Vicente sedente, s. XVI, San Pablo y Asunción. Otro barroco sin dorar con San Antonio con Niño, Dolorosa vestida, San Roque y Calvario completo, de Rodríguez Riaño, s. XVII. Otro renacentista con San Juan Bautista, Virgen del Rosario con Niño, Santa Catalina, San Vicente gótico y relieve de San Miguel con demonios. Otro barroco con pintura de las Ánimas, una donante con la Virgen y misa de San Gregorio. Aparte, Niño de la bola, Crucificado de cofradía, Virgen con Niño de pie y repintada, Virgen manierista, San José con Niño, santo obispo, del s. XV, Santa Catalina, San Juan Bautista y Santa Bárbara. Relieve popular del Crucificado con los sayones. Lienzos del monumento y de la Piedad. En orfebrería, cruz recortada de metal; cáliz-custodia, de Antón de Salinas, de tipo torre con relieves y cincelados, s. XVI. Cáliz gótico, de Pedro Abaunza, con decoración plateresca; píxide con leyenda y Cristo de Burgos, s. XV, y vinajeras. Cajonería simple y aguamanil de metal.

Suzana – Miranda de Ebro- (++++):

Solidamente edificada a base de sillerías y mampuestos bien concertados, y presentando claramente sus distintos momentos constructivos, esta iglesia, dedicada a Santa María Magdalena, tiene una torre cuadrada de dos cuerpos y husillo de subida; un ábside rectangular románico, recrecido, con contrafuertes y ventanillo con fustes, capiteles y canes de cabezas; y la portada es románica con fustes y capiteles rústicos y cruz de consagración en relieve, bajo pórtico de arco con reja de forja. Interiormente es iglesia gótica de una nave y capillas laterales con columnas, capiteles, arcos y bóvedas estrelladas de piedra; conserva restos románicos en algún capitel. La pila es de copa lisa con pie y base poligonal. El retablo mayor es barroco rococó con San José con Niño, Santa María Magdalena, San Isidro, Asunción y dos angelotes; sagrario con expositor y Resucitado en relieve. Otro barroco con Santa Bárbara. Y otro con San Antonio con Niño, señalando que, detrás del mismo, se encuentran unas pinturas murales a descubrir. Aparte, hay dos Crucificados de mesa y otro de pared, Virgen vestida con corona y mascarilla de plata, San Isidro, San Roque y la Magdalena con crucifijo. La cruz parroquial es repujada y cincelada, s. XVII, otra de planchas de metal con macolla cuadrada, s. XVIII, y una cruz de mesa de cobre, s. XVI. En sacristía, cajonería, aguamanil con venera de piedra y arcón con herrajes. Cerca, allende del río Ebro, aunque dependiente de la parroquia de Santa María de Miranda, se halla la ermita románica de San Antón, de el Vado, con espadaña, portada de archivoltas apuntadas con fustes y capiteles, el ábside es recto con dos ventanas románicas y canes de tacos.