Poblaciones con la letras "L M N O"

L

M

N

O

Lándraves – Merindades- (++):

Como pequeños enclaves, que componen el amplio damero del valle de Manzanedo con bellezas naturales por doquier, aparece la iglesia de esta villa dedicada a San Cristóbal mártir, construida con unos materiales dignos. En ella destaca una espadaña de dos cuerpos y remate de bolas; un ábside rectangular con contrafuertes; y una portada de sencillo arco de dovelas. Dentro aparece como iglesia de una nave con arcos y bóvedas de crucería. Tiene un retablo neoclásico con San Cristóbal con Niño y San Cosme y San Damián, modernos. Otro con Virgen vestida con Niño y relieve de la Santísima Trinidad. Aparte, Crucificado de cofradía, Inmaculada, San Roque, San José con Niño y San Cristóbal. Un cáliz repujado, s. XVI. En Consortes, humilde iglesia con espadaña antigua, portada apuntada y canes de tacos. En el interior, es de una nave y capilla, ambas con cabeceras góticas de bóvedas de crucería; el resto es de cielo raso de yeso. La pila es de copa estrecha y lisa y pie cilíndrico. Cruz de madera policromada.

Lara de los Infantes (++++++):

Estamos en la antiquísima ciudad de Lara, en la que hasta el nombre parece prerromano con restos y vestigios romanos y, más tarde, cabeza del Condado de Lara, que fue la levadura del Condado de Castilla. Aún conserva los restos de un castillo que fue como la proa de avanzadilla de las gestas del gran conde Fernán González y de sus padres don Gonzalo y doña Muñadona, hoy tan sólo un muñón desmoronado. De este lugar mítico que aparece en los cantares de gesta, sólo quedan vestigios, ruinas y una iglesia importante, única expresión y resumen de las grandezas pasadas, aunque con muchos deterioros y rapiñas. La referida iglesia de origen románico, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, ha ido transformándose a lo largo del tiempo, pero conserva aspectos destacables, aunque incompletos, de sus glorias pasadas. Y así, su torre cuadrada arranca en una base románica con remate, del s. XVI; el ábside es puramente románico con arcadas, columnas entrega, capiteles de flora, canes de tacos moldurados, ventanal en aspillera con rosetas y dos absidiolas, sólo en el interior; y la portada es románica con fustes, capiteles de flora y fauna, luchas y de la Anunciación, más cinco archivoltas lisas; tiene una anteportada románica sencilla y restos de una galería porticada románica, como en otras iglesias de la zona. En el interior, es de una nave de planta gótica florida y cabecera románica, año de 1147, con ampliaciones y recrecido del cuerpo central con columnas, capiteles de bichas, arcos y bóvedas estrelladas, s. XVI; pero en la cabecera, junto con las dos absidiolas, bóveda de cañón y cúpula posterior de estucos moldurados y policromados. La pila es románica con relieves de hojas, ajedrezados, pie cilíndrico y base cuadrada moldurada. El retablo mayor es clasicista, de Miguel Gutiérrez y Juan Ríoseco, en 1610, con apostolado, los Padres de la Iglesia, los Evangelistas, San Pedro, San Pablo, San Vicente, Virgen con Niño de pie, San Esteban, Asunción y Padre Eterno; relieves de la Anunciación, Visitación, Nacimiento, Reyes Magos, Circuncisión e imposición de la casulla a San Ildefonso. Otro renacentista con relieves de varios santos como Lucía, Águeda, Catalina, Marina, Froilán, Fructuoso, Cosme y Damián, ambos Juanes, Pedro y Pablo, Nicolás, venida del Espíritu Santo, Santa Ana y Padre Eterno. Otro renacentista con tablas de santos como Humberto, Roque, Miguel, Santiago, Andrés, Piedad y Monte Gárgano; y relieves de San Pedro, Padre Eterno y San Pablo. (Muchas tablas fueron robadas y sólo alguna recuperada). Otro barroco con Virgen del Rosario y relicario. Otro con San Emeterio, San Caledonio y San Sebastián. Aparte, Crucificado de cofradía, Resucitado, de Juan de Pobes, Inmaculada, Magdalena con pomo y San Roque. En orfebrería, cruz repujada, cincelada y macolla gotizante, de Juan de Horna, s. XVI; custodia de tipo de templete de dos cuerpos con repujados y nudo en ánfora, s. XVI; y dos cálices torneados rococó. Interesante la decoración del coro alto con bóveda y claves estrelladas, caireles de decoración y antepecho afiligranado. Púlpito de piedra con relieves policromados. Cajonería de dos cuerpos, laterales y testero. Aguamanil de piedra. Es iglesia B.I.C., desde 1982. Hay un Rollo jurisdiccional, s. XVI, como parte de las paredes del horno. La ermita de San Julián, en ruinas, con restos mozárabes, es B.I.C., desde 1931.

Lastras de las Heras – Medina- (+++):

Lastras y Heras, dos palabras muy populares, por las lajas o lanchas de piedra fina de tantas utilidades y heras, donde se realizaba la tradicional acción de trillar. Su iglesia, dedicada a San Miguel Arcángel, de trazas románicas con una popular espadaña de escalera exterior; un ábside románico con pilastrones, capiteles y ventanal cegado de fustes, capiteles y canes, en aleros; y una portada apuntada sencilla. El interior de una nave y capilla lateral es románico, en parte, con cubierta de madera, en el cuerpo. La pila es románica con acanalados, anillo y borde de rosetas. El retablo es neoclásico con Virgen con Niño, San Miguel, San Roque y Crucificado. Otro rococó con Virgen vestida con Niño. Otro neoclásico con San Miguel y pinturas de Cristo, San Francisco y San Antonio. Hornacina con San Pedro. Aparte, Inmaculada, religioso con cuchillo, San Miguel y San Antonio. En orfebrería, cruz parroquial, de Hernando de Barrasa, de planchas de metal y macolla con columnitas, relieves y cincelados, s. XVI, y otra de gajos; cáliz liso con nudo de manzana y cabujones, s. XVI. Dos arcosolios con sepultura y lauda sepulcral. En Heras, iglesia sencilla románica con espadaña, portada de arco y ábside. Retablo barroco con santo obispo, San Andrés, santo religioso, santo con custodia y ángel. Otro con Virgen sedente con Niño, s. XIV, y San Antonio. Hornacina con santa religiosa. Cruz de cobre. Cajonería simple.

Lastras de Teza – Medina- (++):

Lastras o lajas son piedras largas y anchas, pero de pequeño grosor, que tienen una gran utilidad en la construcción, incluyendo la cubierta de un edificio haciendo de tejas. En esta zona, abundan y así aparecen en la iglesia de Nuestra Señora con torre sencilla y rústica; un ábside románico semicircular con ventanal de columnas, capiteles simples y canes de tacos, en el perímetro; y portada románica con fustes, capiteles y dos archivoltas molduradas. Dentro es iglesia románica rústica y popular de una nave con arcos irregulares y bóveda de cañón. La pila es de copa lisa y pie circular. Destaca una Virgen sedente con Niño, s. XIV, y otra de pie, como Virgen del Rosario, s. XVI. Cruz de gajos con remates y maza repujada, s. XVI. Sagrario con Resucitado en pintura, y arqueta con Calvario pintado gótico. Una cajonería simple.

Lastras de la Torre – Medina- (+++):

En esta zona cercana al nacimiento del río Jerea, abundan las lastras en las formaciones geológicas, que vienen a ser estratos finos de piedra, utilizados en las construcciones más primitivas; hasta la hipotética torre, que hubiera podido existir en la villa, pudo estar hecha en estos materiales constructivos. Esta iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, participa de este tipo de materiales constructivos en una torre que fue espadaña, reconvertida en campanario clásico; el ábside es rectangular; y la portada gótica apuntada con dos archivoltas molduradas. Dentro aparece como iglesia románica de una nave con arcos achatados y bóvedas de cañón. La interesante pila es románica con gallones, dos anillos de rosetas y pie cuadrado. El retablo mayor es neoclásico con Virgen de pie con Niño y Resucitado. Otro salomónico con San Antonio. Aparte, Inmaculada pintada, Dolorosa vestida y San Miguel. Cruz de gajos, de Martín Arriaga, sin macolla, s. XVI. Cajonería de dos cuerpos y medio. En el cercano Bescólides, ruina de la iglesia de este pueblo abandonado.

Leciñana– Medina- (+++):

Enigmático nombre, quen posiblemente proceda de Villa Licinii, pues parece el nombre de un repoblador de esta villa como persona particular, que ha quedado perpetuado para definir a un pueblo. Este tiene una iglesia, construida en una digna mampostería y dedicada a Santa María Egipciaca. Tiene una torre rectangular alta y robusta; un ábside liso; y una portada renacentista de arco de medio punto, a base de dovelas grandes. Dentro presenta una planta renacentista de una nave y dos pequeños arcosolios- capilla con pilastrones, arcos y bóvedas de crucería de piedra. La pila es cuadrilobulada de estilo románico con cenefa vegetal y base moldurada. El retablo mayor es neoclásico con San Roque, Santa María Egipciaca, comulgando de manos del abad San Zósimo, San Sebastián y San Juan Bautista. Sagrario salomónico con San Pedro, Resurrección, San Pablo y pequeña Dolorosa. Otro renacentista con tablas pintadas populares y Virgen sedente con Niño, s. XIV, deteriorada. Aparte, Crucificado de cofradía, San José, San Lorenzo gótico y San Juan Bautista. Lienzo de la Patrona. Cruz renacentista repujada y cincelada, deteriorada y sin macolla. Cajonería simple. Aguamanil. En Parayuelo, iglesia de San Miguel, en ruinas.

Lences de Bureba – Oca- Tirón- (+++++):

En el camino más corto, entre Burgos y Poza de la Sal, y siguiendo el curso del río Homino, nos topamos con este interesante pueblo denominado en los documentos como Lençes, de etimología antigua a estudiar. Su iglesia, dedicada a Santa Eugenia virgen, posee una espadaña antigua reconvertida en campanario cuadrado; un ábside poligonal con contrafuertes, ventanales rasgados tapiados y escudo de los Rojas; y portada románica con fustes, capiteles y cinco archivoltas con figuras de encadenado, mujer con dos serpientes, obispo y figuras de flora y fauna, como liebre y galgo, del s. XII; todo bajo pórtico de tres arcos clasicistas. En el interior, aparece como una iglesia gótica de dos naves y dos capillas irregulares con columnas, capiteles, arcos y bóvedas estrelladas de piedra; y capilla lateral, de Pedro de Castañeda, de 1577, con bóveda esférica, de Juan de Escalona. La pila es románica de vaso liso y base hundida; es curiosa la del agua bendita con galloncitos y venera interior, empotrada en columna. El retablo mayor es renacentista con San Pedro, San Pablo, Santa Catalina, Ecce Homo, Santiago, Santa Eugenia, Santa Casilda, San Juan Bautista, apóstol y Calvario; relieves varios de la Pasión, Resurrección y Ascensión; y sagrario con San Pedro, Ecce Homo, San Pablo y pequeño Calvario. Otro barroco con San Jerónimo penitente y San Roque. Otro con San Buenaventura y pinturas de San Sebastián, Santa Lucía, Santa Bárbara, y en predela, San Juan y San Mateo. Otro rococó con Virgen del Rosario de pie con Niño, santo obispo, San Miguel, San Juan Evangelista y cuatro relicarios; y pinturas de la Sagrada Familia, visión de San Antonio, exaltación de un mártir y Dolorosa. Otro con Dolorosa vestida y San Lorenzo. Aparte, Crucificado de pared, s. XVI, Resucitado, Virgen del Rosario y Virgen sedente, s. XIV, llamada de Montes Claros, San Juan Bautista s. XVI, San Miguel y Santa Catalina en hornacina; y pinturas de Dolorosa, Nacimiento de la Virgen e Inmaculada. En orfebrería, cruz de gajos con relieves y remate de coronas, de Pedro Abaunza, s. XVI, cáliz custodia de sol, rayos y cabujones, s. XVII, y cáliz con angelitos y manzana avenerada, s. XVII. Escudos nobles de Juan de Escalona, s. XVI. Púlpito con relieves en piedra. Ermita en ruina.

Lerma – Arlanza- (+++++++):

La perspectiva de la villa ducal de Lerma, nombre posiblemente prerromano, se la mire desde donde se la mire, es de una magnífica silueta; alguien, queriendo hacer comparaciones, la equiparó a la imperial Toledo, aunque en escala menor, haciendo que el palacio del duque haga las veces del alcázar, la colegiata supla a la catedral primada, el Arlanza humildemente pueda hacer del viejo Tajo, el arco de la Cárcel, del de Bisagra, aparte, las empinadas calles. Ya sé que puede ser exagerado el símil pues la orografía y el entorno son distintos, pero si hay que emular, siempre es mejor hacerlo por lo alto.

A.-) La Colegiata, dedicada al Apóstol San Pedro, está construida en una magnífica piedra de sillería con un corte clasicista, a honra y gloria del señor duque, don Francisco Sandoval y Rojas, y con la participación de los arquitectos fray Alberto de la Madre de Dios y Francisco de Mora. La torre cuadrada con ventanales y escudos está rematada en un chapitel, muy del estilo de Herrera para el Escorial, como se ha hecho, recientemente, con las torres del palacio ducal; el ábside es semicircular pues la iglesia está dispuesta con trasaltar procesional como las catedrales; curiosamente, aquí desemboca el corredor, que desde el palacio enlazaba con todas las iglesias de la parte alta de la villa: iglesia de San Juan, Santa Clara y colegiata. La portada principal, bajo la torre, tiene arcadas clasicistas y se usa en ocasiones, pero la lateral es clasicista con columnas, friso moldurado, hornacina con San Pedro, frontón circular y bolas, rematado en ampuloso escudo con guirnalda, repetido en ambas puertas. En el interior, el templo es de tres naves renacentistas de planta de salón, con transepto, girola y algunas capillitas en cabecera, con columnas cilíndricas, capiteles clasicistas, arcos, bóvedas estrelladas y muy desarrolladas de piedra con claves de reiterados escudos policromados de la familia ducal; sin embargo la plementería es de ladrillos enfoscados. La pila es renacentista avenerada y con relieves. El retablo mayor, del tallista Diego Suano, en 1694, es barroco salomónico, con San Andrés, San Pedro sedente, San Pablo y Crucificado, de Juan de Ávila, en 1692, más virtudes, angelotes con atributos, gran escudo policromado y sagrario clasicista con copón y dos ángeles. Otro barroco de González de Lara, de 1758, con Inmaculada y escudo del duque de Medinaceli; otro similar con San José con Niño y escudo similar. Otro barroco rococó con la Piedad, s. XVI. Tres rococó, en girola con San Roque, Santa Calíopa y San Cirilo Beltrán, moderno. En sacristía, hornacina clasicista con Calvario y dos ángeles. Aparte, Crucificado pintado en cruz, Resucitado, apóstol gótico, San Juanito, Santa Lucía, San Buenaventura, Santiago, San Juan evangelista. Tablas del Calvario con cruz vacía, en trascoro y la Magdalena del tipo de la de Leonardo. Hay variados lienzos como el rostro de Cristo, Cristo yacente, Jesús con los de Emaús, Ecce Homo, Flagelación, Virgen de Belén, Sagrada Familia, (de la escuela de Rafael), Inmaculada, Madona, Adoración de los Reyes, San Joaquín y Ana con Virgen, Calvario, San Miguel, San Pedro en cruz, en el templo, tres interiores de templo, imposición de la casulla a San Ildefonso, Santa Calíopa, el duque de Lerma, y de su tío el cardenal, don Bernardo. Hay un repostero con escudos y Calvario. En orfebrería, cruz con cabujones embutidos y macolla, tipo torre, copón torneado, s. XVII, y cuatro cetros. Dos mesas de jaspe con embutidos vistosos, sobre mesa de bronce una y de madera otra. Coro colegial con doble sillería, inferior y superior, con escudos, y en el trascoro, imágenes de los Evangelistas y Virgen con Niño, en piedra. Dos órganos restaurados, uno de Diego Quijano, en 1616 y otro barroco. Estatua orante en bronce de don Bernardo cardenal, realizada por Juan de Arfe y su yerno Fernández del Moral, de trazas de Pompeo Leoni. En la sacristía, cajonerías de tres cuerpos, armarios, cantorales y ornamentos apreciables. La colegiata es B.I.C. incoado.

B.-Parroquia de San Juan: La iglesia, del antiguo Convento de los Carmelitas, dedicada a San Juan el Bautista, viene a ser como la parroquia funcional, sobre todo en el medio año más frío, pues en la colegiata sería muy difícil su calefacción. Exteriormente es la clásica y tan repetida iglesia carmelitana con pequeña espadaña; ábside rectangular; y fachada clasicista con tres portadas en arco, hornacina con Santa Teresa, pilastrones, ventanal, frontón y remate de bolas, sin que falten tres escudos del duque de Lerma. Interiormente es iglesia clasicista de cruz latina y unas capillas laterales bajas con pilastrones, cornisa corrida, arcos de piedra y bóvedas encamonadas de yesos moldurados y policromados. La pila es románica con semi gallones a mata junta, pie de columnas e interior avenerado. El retablo mayor es churrigueresco, de Juan Ruiz y José M. Santos, en 1721, con San Juan Bautista y lienzo de San Ignacio de Loyola. Hay un Crucificado de cofradía y otro de pared. Imágenes de San Antonio, apóstol gótico y San Miguel sicopompo. Lienzo de Inmaculada. En orfebrería, hay varias piezas, pues es la parroquia de culto, con custodias de sol y rayos con base y nudos cincelados, s. XVII, y ocho cálices torneados de diversas épocas. Importante una mesa de tapa redonda de jaspe, con embutidos de piedras ricas y de exótica belleza. La antigua parroquia de la Piedad, con torre cuadrada, portada clásica y cubierta de tipo artesonado, está cedida al Ayuntamiento, para usos culturales. Emitas de Virgen de Manciles con campanil, del Santo Cristo y de San Antón. Hay tres iglesias conventuales, de las Madres Clarisas, Dominicas y Carmelitas con estructura muy similar y piezas artísticas de mérito, en retablos, imágenes, pinturas, orfebrería y relicarios.

Lermilla –Ubierna- Úrbel- (++):

En unos paisajes, donde la orografía tiene similitudes con el de la luna, parajes denominados popularmente como las Torcas, se levanta esta iglesia rural, construida entre sillería y mampuestos, de San Esteban Protomártir, con espadaña alta de dos cuerpos con remate de bolas; ábside rectangular; y portada de arco a base de dovelas, bajo pórtico. Es de una nave con características góticas en arcos y bóvedas de crucería de piedra. La pila es de copa lisa y pie hexagonal. El retablo mayor es barroco con San Esteban y Calvario completo. Aparte, Crucificado de cofradía, santo obispo y un San Esteban gótico, Virgen vestida con Niño y San José vestido con Niño. La cruz es de metal en relieve y cáliz repujado con dibujos, s. XVI. Cajonería simple.

Linares – Merindades- (+++):

En muchos pueblos de nuestra tierra, no sólo se cultivaba el lino, sino que se majaba y preparaba para elaborar telas, de ahí le viene el nombre al pueblo. Dentro de la Merindad de Castilla Vieja con pueblos de escasa población, pero, aunque sean pequeños, tienen una personalidad propia y no menos belleza; por eso, es de destacar sus pequeñas iglesias populares con detalles de antigüedad contrastada, como esta, dedicada a San Juan Bautista, con espadaña románica con doble ventanal de dos fustes unidos y capitel con dos figuras llevando un gran cesto, sogueado en las troneras de las campanas y remate de cruz; el ábside románico es sencillo con canes de tacos y alero moldurado; y la portada de arco con moldura a base de grandes dovelas. El interior es indefinido de dos naves y cabecera románica con arcos y bóvedas lisas o de madera. La pila es de copa lisa, rústica y base circular. El retablo mayor es barroco salomónico con San José, San Juan Bautista, San Antón y Niño vestido; y sagrario clasicista con pinturas de San Pedro, Resurrección y San Pablo. Otro de hornacina clasicista con Virgen sedente con Niño, del s. XIV. Otro con San Sebastián. La cruz es de plata repujada y dorada con medallones. Cajonería de un cuerpo con relieves.

Linares de Bricia – Merindades- (++):

En una lengüeta de la provincia de Burgos, que se introduce como un entrante, en la cercana de Cantabria cayendo hacia el río Ebro, se levanta esta iglesia rural sencilla, dedicada a San Antonio de Padua, con torre cuadrada de dos cuerpos; ábside rectangular liso; y portada renacentista de arco moldurado de dovelas, bajo pórtico de madera. El interior es de una nave clasicista con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos en arista. La pila es de trazas románicas con dientes de sierra, borde moldurado y base cilíndrica. El retablo mayor es barroco salomónico con imágenes de escayola. Cajonería de un cuerpo. Y cáliz torneado, del s. XVIII.

Llanillo de Valdelucio –Ubierna- Úrbel- (++):

En medio de este valle, camino de Aguilar de Campoó, se levanta una iglesia moderna y curiosa, pues en los años sesenta, ante el estado de ruina de la antigua iglesia, el pueblo toma la iniciativa de levantar una nueva, aprovechando los mejores materiales, piedra sillar y mampostería, para levantar una iglesia totalmente circular con una espadaña modernista, campanas y un especia de galería porticada con columnas. El interior, lleno de luz, muestra una correcta solución arquitectónica, con imágenes modernas, una pila ovalada y píxide repujada, s. XVI.

Llano de Bureba – Oca- Tirón- (+++++):

Este pueblo cambió de nombre en los años cincuenta, porque el de siempre, que era Solas de Bureba, se confundía postalmente con el vecino de Salas de Bureba, y decidieron rebautizarle, con permiso del Consejo de Ministros, como Llano, por estar en la parte más llana de la depresión de la Bureba; pero, pienso que no tuvieron demasiado acierto, ya que así, perdió su personalidad, que aparecía desde antiguo en los documentos y mapas; hubiera sido más acertado, haberlo denominado San Martín de Solas y así, habría quedado perfectamente definido y diferenciado a la vez. Porque este santo francés es el titular, desde siempre, de la iglesia parroquial, construida en una buena piedra arenisca dorada de la zona. La torre-campanario es rectangular; el ábside recto con contrafuertes; y la portada renacentista de arco moldurado, bajo pórtico de arco de piedra y reja de forja. El interior es de una iglesia gótico-renacentista de una nave y dos capillas en cruz latina con columnas, arcos y bóvedas, unas de crucería y otras estrelladas de piedra, más desarrolladas. La pila es ochavada por fuera y cuadrada por dentro con pie poligonal. El retablo mayor es renacentista, de 1602, con San Martín, Asunción, Apostolado y Calvario completo, incluida la Magdalena; relieves de Santa Casilda, caída de San Pablo, doce de la pasión de Cristo, aparte la Resurrección, Ascensión y diferentes virtudes, algunas en las mismas columnas del retablo; y sagrario de dos cuerpos con relieves de la Última Cena, Bautismo de Cristo, entrega de las llaves de Cristo a Pedro y los Padres de la Iglesia; hay tablas con santas pintadas y hornacinas mínimas vacías, en las aletas laterales del guardapolvo. Otro con San Pedro, Virgen sedente con Niño, Santa Ana sin mano; y relieves, de la Anunciación, Nacimiento, Presentación, Magdalena, Padre Eterno y del matrimonio donante. Otro rococó con Virgen sedente gótica, s. XIII, San Blas, Virgen vestida y Santa Eulalia. Otro clasicista con San Roque y relieve de San Miguel. Otro igual con Virgen del Rosario y relieves de Santo Domingo y San Juan Bautista. Aparte, Crucificado de cofradía y Virgen vestida. Una regular orfebrería. Sacristía con cajonería doble de relieves y aguamanil de piedra. En Movilla, ruina de iglesia clasicista con espadaña de dos cuerpos, portada de arco a base de dovelas y, en el interior, planta de una nave con bóvedas de yeso y pila de copa lisa y base cilíndrica moldurada. También, ruina de la antigua iglesia gótica con muros y contrafuertes, canes de tacos y bóveda de crucería simple.

Llorengoz – Medina- (+++):

En la parte norteña del valle de Losa, concretamente en las estribaciones de la Sierra Salvada, que limita con la provincia de Vizcaya, aparece la iglesia de esta villa, de nombre tan enigmático, dedicada a Santa María Magdalena, con una espadaña achatada; un ábside poligonal liso con algunos canes de tacos en aleros; y portada románica simple con dos fustes y capiteles con figuras populares. El interior es de una nave de sabor románico tardío con pilastrones, arcos apuntados y bóvedas de cañón, y en cabecera, con nervios de sabor cisterciense. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista con la Magdalena y relieves de Virgen con Niño, San Juan Evangelista, Nacimiento, Resurrección y Padre Eterno; todo muy popular y repintado. Otro neoclásico con Virgen con Niño mutilados, santa con corona y pintura de San Antonio. Aparte, Crucificado sin cruz, Virgen sedente con Niño restaurada, s. XIII. Otra deteriorada, s. XVI. Dolorosa de Calvario, San Antonio, Santa Lucía, otra santa y santo obispo. Todo bastante deteriorado.

Lodoso – San Juan de Ortega- (+++++):

El nombre parece claro, lugar abundante en lodo, ya que en este pueblo, hay abundancia de manantiales y el agua discurre por doquier, el terreno es arcilloso y el lodo es algo natural. Su iglesia, dedicada a San Cristóbal y construida en buena sillería, se levanta en la parte elevada de la ladera, como cobijando a todas las viviendas; destaca su alta torre cuadrada con pilastrones y remate de bolas; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada, bajo un gran arco, es renacentista, de 1543, con columnas estriadas, friso con fina decoración, hornacina con un San Cristóbal regular en piedra y esta leyenda en torno a una calavera: “memento quis sis et quis futurus sis”, recuerda quien eres y quien serás en el futuro; sabia reflexión para vivir. El interior nos muestra una planta de iglesia renacentista de dos naves con columnas cilíndricas, arcos, capiteles corridos y bóvedas estrelladas de piedra. Hay restos románicos. La pila es renacentista con acanalados y pie cilíndrico moldurado. El retablo mayor es clasicista, de Miguel Gutiérrez, en 1667, con San Cristóbal con Niño al hombro, Virgen de pie con Niño; y pinturas, del cartujo Diego de Leiva, de la Anunciación, Nacimiento, martirio de santa, degollación de San Cristóbal, Oración del huerto, Prendimiento, los Evangelistas, los cuatro Padres de la Iglesia, Calvario completo; y sagrario, de Miguel Quevedo y Juan Cea, en 1598, con San Pedro, Resurrección, San Pablo, pequeñas pinturas de santos, y en el interior, pinturas de la Faz de Cristo y del Crucificado. Otro del mismo autor, de 1635, con lienzo de la Inmaculada, de Jacinto Anguiano, de 1638, y Sagrario con Ecce Homo. Otro con gran lienzo de la Crucifixión, de Jacinto Anguiano, 1638, con los soldados jugándose la túnica a los dados. Otro barroco de Manuel Balluerca, año de 1727, con lienzo de las Ánimas. Aparte, hay un Niño de la bola y Crucificado de pared, Virgen del Rosario, Virgen sedente repintada, denominada del Campo, San Cristóbal, en andas procesionales, y San Roque, s. XVI. En pinturas murales, un Calvario, en un lateral de la iglesia, destapado recientemente, donde el Crucificado debía ser de talla, y otro, dentro de una alacena en sacristía, de Miguel Quevedo?, de 1591. Lienzos del Cristo de Burgos y de la Virgen Reina. En orfebrería, cruz de cobre con esmaltes, dibujos incisos y remate de lises, s. XV, custodia de sol y rayos, s. XVII, cáliz repujado, cincelado y base lobulada, s. XVI, y otro rococó. Tres cajonerías con relieves; un terno completo y casulla con recamados en oro, junto con una manga de cruz procesional con bordados, todo del s. XVI. Ermitas de Virgen del Campo, rehecha y otra de Santa Marina.

Loma de Montija – Merindades- (++):

Cercana a Espinosa y rodeada de prados de verdor, la iglesia de Santa María nos ofrece una espadaña de dos cuerpos, remate de frontón, bolas y cruz; un ábside rectangular con ventana tapiada; y portada de arco de medio punto, a base de dovelas. Interiormente es de planta renacentista de una nave y capillas laterales con arcos y bóvedas de crucería, en cabecera, y el resto, de yesos en arista. La pila es renacentista con acanalados amplios y pie cilíndrico. El retablo mayor es neoclásico con Santo Domingo, Virgen modernista, San Antón y busto del Padre Eterno. Otro con Dolorosa vestida y Crucificado con rayos. Aparte, Crucifijo de pared, Virgen vestida, San José con Niño. Cáliz con nudo en ánfora. Cajonería con relieves.

Lomana– Medina- (+++):

En una amplia loma, de ahí el nombre, y en medio del hermoso valle de Tobalina, abundan casonas y torres fuertes con escudos de nobleza contrastada, como la que campea en esta villa; y en medio de ella, se levanta la iglesia, dedicada al apóstol Santiago, con espadaña chata; ábside rectangular con contrafuertes; y portada románica con dos fustes y capiteles sencillos, todo en piedra de mampostería. Dentro nos muestra una planta renacentista de una nave y dos capillas laterales con pilastrones, arcos, bóvedas estrelladas de piedra, y en la capilla mayor bellamente policromada, Crucificado pintado en el frontis. La pila es románica de copa lisa, arquitos en borde y pie cilíndrico. El retablo mayor es neoclásico con San Sebastián, San Antonio, San Francisco y Santiago peregrino gótico; sagrario clasicista con pinturas de San Mateo y San Juan evangelistas, Resucitado y Asunción. Otro barroco con Virgen gótica, vestida y deteriorada, y santo obispo. Otro renacentista alterado con Crucificado de cofradía, San Antonio, San Pablo? y relieves de José, vendido por sus hermanos, y José con la mujer de Putifar. Aparte, San Miguel Arcángel sicopompo raro y crucifijo de pared. Cruz de planchas repujadas de metal. Restos de los muros de la iglesia de Imaña, de la que se trajeron aquí algunas imágenes; hoy totalmente despoblado.

Lomas de Villamediana – Merindades- (+++):

Lo de Villamediana equivale a destacar que fueron tres villas, la superior, la inferior y la mediana. Pues bien, en un apéndice que la provincia de Burgos se introduce en la de Cantabria, cayendo hacia la depresión de Valderredible, (valle del río Ebro), se levanta esta iglesia en honor de San Andrés Apóstol con una construcción un tanto original, pero en una buena sillería arenisca. La espadaña se eleva recrecida desde la antigua torre, con remate de frontón partido y bolas; el ábside es románico con columnas entrega, capiteles, ventanillo en aspillera, óculo moldurado y canes de tacos en alero; y portada románica apuntada con arco poli lobulado de cierre y canes de caras en tejaroz, todo bajo pórtico de arco rebajado. El interior, presenta una planta de dos naves con columna cilíndrica y bóvedas, entre góticas y renacentistas de crucería de piedra. Una interesante pila que es románica con dientes de sierra y doble sogueado, pie cilíndrico y base triple circular. Orfebrería e imágenes modernas. En Valderías, iglesia renacentista, en ruinas, con espadaña y campanas, portada románica simple, columnas de pórtico, pila lisa enterrada y bóvedas de crucería caídas y muros de cierre con ménsulas y arranques de arcos y bóvedas.

Lozares de Tobalina – Medina- (+++):

Posiblemente venga de Lodazares, como lugar abundante en lodos. Lo que quisiera señalar es que, dentro de un valle donde los pueblos se dan la mano por la cercanía, las iglesias son reiterativas en sus estilos constructivos; esta, en honor de San Clemente papa, nos muestra una espadaña antigua y sencilla; un ábside románico rectangular con ventanal en aspillera y dos fustes simples; y una portada románica sencilla con billetero de cierre. El interior es de una nave románica simple con columnas, capiteles, arcos y bóvedas de cañón. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es renacentista con San Francisco, Cristo a la columna, San Clemente sedente, Asunción y Padre Eterno; relieves de los Evangelistas, Anunciación, Visitación, cuatro escenas de la vida de Abrahán, quizás las únicas de toda la diócesis, dos de la vida de San Clemente; y en sagrario, Resucitado. Otros con San José con Niño, Virgen vestida y pintura de Virgen con Niño. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen gótica pequeña, aunque vestida y mutilada y Santa Catalina. Cruz repujada y cincelada, de Juan de Horna, con medallones y maza de cobre, otra de metal; Cáliz y píxide con dibujos incisos, todos del s. XVI. Cajonería con relieves.

Madrid de las Caderechas – Oca- Tirón- (++):

En lo más alto de las Caderechas está, nada menos, que Madrid la pequeña, casi como si fuera una atalaya vigía o mirador privilegiado, por el afán de subir a las iglesias a las más altas cotas. Esta, dedicada a Santa Eulalia de Mérida, tiene un tipo de espadaña achatada; un ábside rectangular con contrafuertes y vestigios románicos; y una portada de arco renacentista moldurado. El interior es de una nave gótica de arcos y bóvedas de crucería simple. La pila es modernista. El retablo mayor es barroco salomónico con San Pedro, San Pablo, San Miguel, Santa Eulalia, santo obispo y Calvario completo. Aparte, hay un Crucificado de cofradía y un Nazareno con la cruz a cuestas, Virgen vestida con Niño y una Santa Eulalia de Mérida. Cruz de gajos de metal y custodia de sol, rayos y estrellas con nudo de jarrón, s. XVII. Incensario de metal, s. XV. Lauda fundacional en capilla. Cajonería con relieves. Púlpito de piedra con molduras en color. En Ojeda, iglesia con espadaña, portada de arco y con bóveda de cañón. Hornacina renacentista con San Lorenzo y otra con Virgen del Rosario y busto relicario de santo monje. Lienzos de la Inmaculada y de la Virgen del Pilar

Madrigal del Monte – San Juan de Ortega- (+++++):

De illa villa que dicitur Matrikal, haciendo referencia a la planta, conocida como matrical. Entre Burgos y la villa ducal de Lerma, es tradición que hubo, en la antigüedad, grandes masas arbóreas, pues casi todos los pueblos llevan el apelativo del monte; y creo que aquello de que una ardilla podía recorrer la península Ibérica sin pisar en el suelo, en esta zona debió ser cierto; seguro que, a no ser por los tractores, el monte volvería a estar donde estuvo. La iglesia de San Miguel Arcángel se nos muestra con una torre rectangular antigua; un ábside rectangular con ventanal tapiado, ajedrezados, canes románicos con figuras y cantoneras de refuerzo; y portada románica con fustes y capiteles de flora, fauna y cinco archivoltas con los veinticuatro ancianos del A. T., sogueado y canes en tejaroz. Dentro aparece como iglesia gótica de una nave y dos capillas, una ochavada renacentista con bóveda estrellada, con columnas, arcos apuntados y bóvedas de crucería de piedra. La pila es románica con columnas, capiteles y arcos en relieve, sogueado en borde y base circular con molduras. El retablo mayor es barroco salomónico, de Marcos López, en 1703, con San Pedro, San Miguel moderno, San Pablo y Calvario con la Virgen y San Juan, pintados. Otro rococó con Santa Bárbara y San Francisco. Otro semejante, con Virgen sedente con Niño, s. XIV. Otro barroco con San Juan Evangelista gótico de un calvario, Inmaculada y Espíritu Santo. Aparte, dos Crucificados de pared y de cofradía, Inmaculada pequeña, Virgen sin mano, santo papa, San Sebastián y San José con Niño andante. Cáliz repujado y cincelado, s. XVI. Aguamanil pétreo. Cajonería. En una lápida externa se hallan estos versos dedicados a la Virgen María: “A la rosa más fragante, a la más pulcra azucena, a la Patrona de España, María de gracia llena. A la hija de Dios Padre, a la Madre de Dios Hijo, a la más querida esposa, del Espíritu divino: la más pura concebida, sin pecado original, alcánzanos para todos, absolución general”. La ermita de la Virgen de la Hiedra se halla a medio kilómetro y a la vista del pueblo, iglesia que fue de un poblado anterior, con pequeña espadaña, canes laterales de tacos, portada dintelada y templo de una nave con cuatro pilastrones. La cabecera es renacentista con pilastrones, arco y bóveda estrellada con claves de la estrella de David, en relieve, y el resto, de maderas vistas modernas. Hay una pila escavada, en un capitel. El retablo mayor forma un entablamento con Virgen sedente con Niño, del s. XIV; pinturas de la huida a Egipto, venida del Espíritu Santo, Desposorios, Presentación en el templo y Piedad. Otro roto con Santa Ana triple, el Espíritu Santo y santo papa.

Madrigalejo del Monte – Arlanza- (+++):

Madrigale de Tosendo, así aparece en los documentos, referido al fundador de este pueblo. La iglesia, dedicada al Apóstol Santo Tomás, perteneció en su día al abad y Abadía de Covarrubias, que nombraba a los beneficiados de la misma. Hoy, como parroquia rural, presenta dos partes bien diferenciadas, con un cuerpo de la antigua iglesia románica y una cabecera renacentista, en un intento de hacer un templo más amplio y luminoso. Sus elementos constructivos son nobles, en ambas partes, con piedra de sillería. Su espadaña es antigua de piedra rosácea; el ábside rectangular con contrafuertes; y la portada románica un poco apuntada con fustes, capiteles, tres archivoltas lisas y remate de puntas de diamante, bajo pórtico con tres columnas clásicas. El interior es, como dijimos, románico tardío con artesonado de madera y cabecera con bóveda estrellada de piedra. La pila es románica con relieves de columnas, capiteles, arcos, decoración geométrica y base circular; interesante la del agua bendita de sabor renacentista con venera, empotrada en la pared. El retablo mayor es rococó, de 1775, con Santo Tomás moderno, San Agustín, Santo Tomás de Aquino y Calvario completo. Aparte Virgen sedente con Niño, s. XV, y San Roque.

Mahamud – Arlanza- (+++++++):

En esta localidad se produce uno de los fenómenos, repetidos en otros varios pueblos, pero no con las connotaciones y grandiosidad, como en ésta. Se trata de describir una iglesia, que en realidad son dos unidas como si fueran hermanas siamesas, ya que, subsistiendo los pies de lo que fue la antigua iglesia protogótica, resulta que la cabecera y brazos son renacentistas, pertenecientes a un proyecto más ampuloso que pretendía ir sustituyendo lo viejo por lo nuevo. Lo que pasa es que, en un momento y por causas desconocidas, quizás por falta de medios, se pararon las obras y nunca se reiniciaron; hoy se pueden reconocer ambas mitades unidas de una manera coyuntural, pero bien resuelta. La verdad es que ambas mitades son de tal categoría, que pueden coexistir perfectamente; y los amantes del arte nos gozamos doblemente con el quijotismo de unos antepasados, que con tal de dar gloria a Dios, se empeñaron en unas obras casi faraónicas, o vete a saber; quizás, viendo la incomparable y monumental iglesia de Santa María del Campo, se dijeron: “nosotros, los de Mahamud, no podemos ser menos”. Así venía a ser la santa envidia de nuestras gentes. Por eso, vamos a hacer una doble reseña, como si fueran dos iglesias, en aras de la claridad.

Cuerpo de la Iglesia antigua de San Miguel Arcángel: Prácticamente es una iglesia protogótica sin la cabecera con dos torres unidas, rectangulares y almenadas, con doble arco para cobijo de la puerta principal practicable y óculo. En el perímetro, abundan los canes biselados. Las portadas, en esta parte antigua, son tres; dos románicas con fustes, capiteles y archivoltas molduradas lisas, pero cegadas; y otra bajo torre con fustes, capiteles vegetales y cinco archivoltas apuntadas con molduras lisas. En el interior, esta parte antigua posee tres naves con columnas, capiteles, arcos apuntados, ventanales partidos y bóvedas de crucería con sus claves de piedra. La pila es románica con moldura, decoración floral en borde, figuras de Adán y Eva con árbol y serpiente, otras figuras, fuste cilíndrico y base circular. En esta zona, hay algún retablo, como uno renacentista con relieves de San Juan Bautista, San Martín y mendigo, Santo Domingo de la Calzada y Crucificado. Otro con relieves de la Piedad, carro llevando a Santiago, sepultura del santo, San Francisco, Santiago matamoros, Santa Clara y Crucificado con ángeles. Otro barroco con Ecce Homo, Cristo a la columna y San Juan Bautista. Otro con Virgen del Rosario. En la sacristía, aparte de la cajonería y el aguamanil, retablo clasicista con relieves del juicio y martirio de una santa. Aparte, alguna imagen repartida, como Crucificado de pared, Cristo bendiciendo con corazón añadido, San Miguel Arcángel con balanza y Santa Ana, en hornacina. En lienzos, el Cristo de Burgos y los propios del monumento. Cruz de gajos con macolla simple y cabujones, s. XVI; custodia de sol y rayos; y cáliz repujado y cincelado con nudo goticista y base poli angular, de Francisco de Soria, s. XVI. Bandeja alemana para la unción de enfermos, y dos porta paces de metal, s. XVI. Hay varios enterramientos bajo arcosolios con figuras yacentes, cartelas, escudos y relieves de la infancia, Pasión, Resurrección y de la aparición de Cristo a su madre. Interesante la colección de ornamentos, entre otros, un terno completo y casullas sueltas, del s. XVI. Púlpito de decoración mudéjar. Escalera de subida al coro alto con barandilla renacentista, con tribuna para el órgano barroco y sillería coral con relieves.

Cabecera renacentista de la Iglesia de San Miguel : Aunque se trata del transepto y cabeceras que cierran la anterior iglesia, podemos describirlo como si fuera un edificio aparte, sobre todo por su grandiosidad y diferencia de estilos. Precisamente, aquí le fue impuesto el birrete al cardenal Cisneros, por parte de don Fernando el Católico. Exteriormente destaca este cuerpo renacentista con una pequeña espadaña, tres ábsides rectangulares, el central más elevado, con contrafuertes; y dos portadas, una al norte renacentista de arco moldurado y dos gabletes, sin uso aparente; y la otra clasicista al sur con columnas dobles, hornacina con San Miguel y frontis, de uso ordinario. El interior es de un transepto y tres cabeceras con columnas altas, arcos y bóvedas muy desarrolladas y estrelladas de piedra. Tiene tres pilas del agua bendita de trazas renacentistas. El retablo mayor es clasicista, de Domingo de Amberes y Juan de Cea, año de 1566, con los Padres de la Iglesia, los Evangelistas, San Miguel, Asunción, San Roque, Santa Catalina, la Magdalena, San Sebastián, Santiago, David, Moisés, Calvario y varios santos; en relieve, cuatro de la infancia de Jesús, cuatro de San Miguel y cuatro de la pasión del Señor; y sagrario de dos cuerpos con Oración del huerto, San Pedro, San Pablo, Ecce Homo, Cristo a la columna, Coronación de espinas y Resucitado. Otro renacentista, de Juan de Balmaseda, con Virgen con Niño, San Roque, San Sebastián, dos donantes; y relieves de San Juan Bautista predicando, Bautismo de Cristo, San Juan encadenado, decapitación del Bautista, cruz a cuestas de Cristo, Descendimiento, Santo Entierro, Calvario y Padre Eterno. Otro barroco, de B. Hernando, en 1670, con Santa Clara, Santiago, Virgen del Rosario, Santa Lucía, San Nicolás y San Bernardo; y tablas de la Anunciación, Visitación, y Resucitado. Otro barroco, de Francisco Collantes, en 1793, con San José con Niño, San Andrés y tres relicarios de madera. Aparte, dos Crucificados de pared, uno con donantes, Virgen de pie con Niño, otra renacentista e Inmaculada sin manos. Hay alguna tumba empotrada en piedra, de ciertos benefactores de la iglesia con los cuatro Evangelistas y el rey David, s. XVI. Algunos lienzos, de Santa Teresa, Ecce Homo, San Francisco, rostro de Cristo en cobre y Visitación, de Manuel de Villanueva, de 1705. En orfebrería, cruz de cobre dorado con dibujos incisos y remates flordelisados, s. XV; custodia repujada y cincelada de templete, con chapitel afiligranado y base poliforme, de Francisco Soria, s. XVI; cáliz repujado con dibujos, de Juan Abaunza, y otro con nudo en ánfora, s. XVI. Dos cordobanes ricos. Dos cajonerías. Es iglesia es B.I.C. desde 1983. Rollo jurisdiccional, en la plaza. Ermitas de la Virgen de Báscones y de San Andrés, en ruina.

Mambliga de Losa – Medina- (+++):

Pudiera derivar de Mamblas, de la raíz mamma o mamula, con el significado de mamas femeninas; en Covarrubias, se denominan las Mamblas a dos colinas con las formas de las protuberancias mamarias de una mujer, aquí no sabríamos decir, si se refiere a alguna colina como característica de esta villa. Su iglesia, dedicada al apóstol San Pedro, es sencilla con espadaña de dos cuerpos y remate de bolas y cruz; el ábside es rectangular; y la portada dintelada. Dentro se trata de una iglesia clasicista de una nave y dos capillas laterales, con arcos de piedra y bóvedas encamonadas de yesos en arista. La pila es gótica con gallones alargados. El retablo mayor es barroco con San Juan Bautista, San Pedro con angelitos, San Julián, San Lorenzo, Crucificado, San Antón y Padre Eterno; relieves de algunos Evangelistas y Padres de la Iglesia, santo con sombrero, santo abad y San Sebastián; y en sagrario, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro barroco con Virgen sentada con Niño, s. XIV, aunque vestida y San Roque. Otro con Virgen del Rosario con Niño y San José con Niño. Aparte, dosel con Calvario gótico completo, Santo Domingo de la Calzada, santo obispo, San Juan Bautista y santa mártir con libro. Sencilla orfebrería y cajonería simple.

Mambrilla de Castrejón – Roa- (+++):

Derivado de Mamblas, que a su vez viene de Mamulas o mamas de mujer. En la línea de separación con la provincia hermana de Valladolid y en la buena zona del vino, nos encontramos con la fábrica de esta iglesia en piedra sillar, dedicada, como tantas, a la Asunción de Nuestra Señora, con una torre cuadrangular alta; un ábside rectangular con contrafuertes; y portada clasicista de medio punto con pilastrones, frontón y remate de bolas. El interior es interesante con una planta renacentista de tres naves, separadas por arcos moldurados, con columnas cilíndricas, arcos de piedra y bóvedas de yesos decorados. La pila es renacentista con estriados gruesos, borde moldurado y pie cilíndrico. El retablo mayor es barroco salomónico con San Buenaventura?, Asunción, San Bartolomé y Crucificado. Otro con Virgen del Rosario vestida y lienzo de Santiago matamoros. Otro rococó de hornacina con Crucificado gótico, s. XIV. Otro neoclásico con San José con Niño y del Beato Rojas; y otro con San Roque y Niño Jesús vestido. Aparte, dos Crucificados de pared y Dolorosa vestida. Buena custodia de sol, rayos, estrellas y pie cincelado, s. XVII, e incensario y naveta. Ermita de la Virgen de Castrejón con espadaña, retablo rococó, Crucificado y varias imágenes.

Mambrillas de Lara –La Sierra- (++++):

En la vía que conduce a Soria y a la Sierra de pinares, casi a la sombra de las míticas Mamblas, (mamullas= mamas), de ahí el nombre de esta villa, y sin perder de vista el viejo muñón del castillo de Lara, nos encontramos con esta iglesia, dedicada a San Juan Bautista, con una fábrica bien construida en piedra sillar tostada de la zona. En ella son de señalar una espadaña doble y remate de bolas; un ábside rectangular con contrafuertes y canes de tacos en el perímetro; y una portada renacentista de arco de medio punto con arcada y guardapolvos moldurados. En el interior, aparece como templo renacentista de una nave con arcos y bóvedas estrelladas de piedra, pero de yeso bajo el campanario. La pila es de copa lisa sobre un buen capitel románico como pie. El retablo mayor es renacentista y aplicaciones góticas con San Juan Bautista, Asunción, Santiago, San Pedro gótico, santos Cosme y Damián? y obispos; tablas de pintura de Santa Marina, Santa Lucía, Santa Bárbara, santa con libro, predicación y decapitación del santo Patrón, Anunciación y Visitación; y doble sagrario renacentista, con dos santos y Resucitado. Este retablo se halla enmarcado con unos añadidos neoclásicos, dos monjes mártires y lienzo del Crucificado con la Magdalena. Otro barroco salomónico con Virgen del Rosario de talla vestida. Otro clasicista con San Sebastián y la doble imagen de la Anunciación repintadas, del s. XVI. Aparte, Crucificado procesional de cofradía, San Pedro, San Antonio, San Juan Bautista y San Roque. En orfebrería, cruz repujada y cincelada, de Juan de Horna, con medallones, remates de lises, s. XVI, cáliz torneado s. XVII, y otro con relieve y pie lobulado, s. XVI. Cajonería de un cuerpo. Púlpito de piedra con símbolos y leyenda, en 1766. Alguna pieza debe proceder de San Pedro de Arlanza.

Mamolar de la Sierra –La Sierra- (++):

Derivado de Mont Molar como monte de piedras como muelas, este pueblo nos muestra una sencilla iglesia rural, dedicada a Santa Centola virgen y mártir, bien asentada en piedra de sillería con torre cuadrada y chata; un ábside rectangular con cantoneras de refuerzo; y una portada clasicista con pilastrones, arco moldurado, frontón, bolas y cruz de remate. En el interior, aparece como iglesia renacentista de una nave con pilastras, arcos y bóveda de crucería, en cabecera, y el resto con cuatro pilastrones y cubierta de madera vista. La pila es sencilla con relieves verticales en copa y pie cilíndrico. El retablo mayor es barroco salomónico con Santa Centola, Virgen con Niño, San Sebastián y Crucificado; tablas pintadas del prendimiento, flagelación, con sus padres y martirio de la santa. Otro rococó con Virgen del Rosario de talla vestida y San José con Niño. Aparte, Crucificado de cofradía. Cruz de plata con repujados, cincelados y macolla de jarrón, s. XVI.

Manciles – Amaya - (+++):

El nombre parece que vienen de la palabra árabe mancil con el significado de casa o mansión. Metida en los páramos de la zona de Villadiego, esta iglesia, dedicada al apóstol San Andrés y construida en una buena piedra berroqueña de la zona, nos ofrece una torre cuadrada; un ábside rectangular bajo torre con contrafuertes; y portada renacentista con arco de medio punto moldurado; hay otra gótica cegada. El interior presenta planta renacentista de dos naves con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es renacentista con acanalados, moldura, leyenda: nisi quis…, y base cuadrada con volutas. El retablo mayor es barroco, de José García, en 1740, con San Agustín, San Andrés, s. XVI, San Ambrosio, Piedad en relieve, s. XVI, Santa Bárbara, otra santa y calvario completo. Otro, del año 1712, con San Roque, Virgen con Niño, San Isidro y Asunción con ángeles, s. XVI. Otro con San José y otras imágenes modernas. Otro rococó con lienzo de Ánimas y San Miguel. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen sedente con Niño repintada, s. XIII. Cáliz gótico, de Juan García, con nudo de rombos y leyenda, s. XVI. Casulla con brocados, s. XVI. Ermita de los santos Justo y Pastor.

Mansilla de Burgos –Ubierna- Úrbel- (++++):

El nombre viene de mansa o mansum, con el significado de casa de campo. Debió ser importante esta villa en la antigüedad, por su situación de camino hacia los valles del Tozo y de Lucio, camino de Aguilar; hasta el punto de que, en tiempos, tuvo su castillo como cabeza del alfoz, en la colina cercana. Su iglesia, muy reformada y construida en buena piedra de sillería, tiene una doble espadaña y un cuerpo lateral añadido; el ábside es semicircular románico con contrafuertes y otro perdido, ventanal cegado y una serie de arquitos lombardos rematando el perímetro; y una portada clasicista con pilastrones, dintel con relieves de azucenas, hornacina con San Martín, el Patrón, y remate de bolas, todo bajo pórtico de gran portada de tipo mozárabe. (¿Trasladada de otro lugar, factura arcaizante?). El interior pertenece a una iglesia clasicista de una nave y cabecera románica con arco toral y bóveda de cañón; y el resto con pilastrones, cornisa corrida, arcos, bóvedas y cúpula de yesos moldurados y policromados. La pila es renacentista de copa lisa, pie cónico y base cuadrada. El retablo mayor es barroco con San Juan Bautista, San Martín de obispo, San Antonio con Niño y Asunción con ángeles; y sagrario con Santa Bárbara y Santa Catalina. Dos neoclásicos, de Higinio Bartolomé, en 1792, con lienzo de las Ánimas, San Roque y otras imágenes modernas. Aparte, hay un Crucificado de cofradía, Virgen del Rosario, San José con Niño y pintura de Cristo crucificado en tabla. Orfebrería sencilla. En sacristía, cajonería de cuerpo, laterales y testero, aguamanil y bóveda con decoración pompeyana. Ermita de Virgen de la Cuadra, con campanil, retablo barroco y Virgen con Niño, s. XVI, San Joaquín y Ana, s. XIV.

Manzanedo – Merindades- (++++):

En medio del Valle denominado de Manzanedo por la abundancia de esta fruta tan popular, surcado por un Ebro adolescente, con valles estrechos y escasa población, nos encontramos con pueblos e iglesias que nos sugieren épocas medievales, cuando Castilla iba asentándose por estos parajes, que, por lo mismo, nos despierta todo tipo de nostalgias. Esta iglesia, dedicada a la Asunción de María, tiene espadaña románica; el ábside es románico con ventanal, contrafuertes y canes de tacos; y una portada románica con archivoltas lisas y apuntadas, todo construido en buena piedra sillar. Interiormente presenta una planta gótica de dos naves y cabecera románica con arquería lateral, columnas, arco y bóveda de cañón con rosetas y restos de pintura mural; el resto con arcos apuntados y bóvedas de crucería. La pila es románica de copa lisa con moldura en borde y base circular. El retablo mayor es clasicista con San Antón, Asunción manierista, San Roque, San Pedro, Inmaculada, Calvario completo y Padre Eterno; y sagrario con Resucitado. Otro barroco con Virgen vestida con Niño y pinturas. Aparte, Crucificado de pared, santa gótica con libro, santo diácono, Santa Bárbara, San Pedro y San Pablo, San Francisco y San Antonio; y otras varias, recogidas de iglesias cercanas. Píxide gótica con leyenda. De Argés, cuya iglesia se halla en semiruina con espadaña, se trajeron los campanillos, la pila de copa lisa y alguna imagen; en su término hay restos de una iglesia rupestre.

Marcillo de Bureba – Oca- Tirón- (+++):

Derivado de Marciello, como nombre propio del fundador o repoblador del pueblo. También en la Bureba, tierra siempre privilegiada en cuanto a la agricultura, se deshabitan los pueblos; mal endémico de toda la provincia, hasta el punto de que la no pervivencia de los habitantes naturales, va a acarrear el hundimiento y la desaparición de muchas de nuestras iglesias rurales. En esta ocasión, su iglesia, dedicada a santa Águeda virgen y mártir, parece condenada a este destino por sus deterioros estructurales y también por los robos que ha sufrido, quedando parcialmente esquilmada. La torre es moderna de ladrillo; el ábside rectangular con contrafuertes y ventanal lateral gótico; y la portada es gótica apuntada con molduras. Interiormente tiene planta gótica de una nave en cruz latina, con columnas, arcos y bóvedas de crucería con restos de pinturas decorativas. La pila es de copa lisa y pie cónico. El retablo mayor es barroco con Santa Águeda (robada), San Esteban, San Juan Bautista, Crucificado y San Juan, sin Virgen, santo abad, Virgen sedente con Niño, de la leche, s. XV, y San José. Otro destrozado y robado, que tenía dos lienzos, el de Ánimas y del Ecce Homo. Otro con Santa Casilda, San Miguel, San Antón, Inmaculada y San Isidro. Púlpito de piedra abalaustrada. Algunas piezas estan recogidas en Quintanaélez.

Marmellar de Abajo –Ubierna- Úrbel- (+++++):

El nombre le viene de Malmellare, a su vez de manmello, con el significado de membrillo, pues equivale a malus=manzana y melus=miel, o manzana dulce. Dentro del alfoz de Quintanadueñas hay iglesias de merito, pero esta, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, nos sorprende por su monumentalidad, ya que no entendemos cómo pudo un pueblo, nunca grande ni rico, levantar una iglesia y una cerca o pretil procesional con tan buenos materiales y tan perfecta ejecución. Bajando desde el páramo, impresiona la gran espadaña de tres cuerpos con sus varias campanas, remate de bolas y frontón; el grandioso ábside poligonal lleno de contrafuertes altos, aparte la cerca o pretil tan ampuloso y perfecto; y una portada renacentista de arco moldurado de medio punto. En el interior, aparece como iglesia renacentista de una nave y alguna pequeña capilla lateral con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila de bautismo es de copa lisa con anillo en subcopa y base circular. El retablo mayor clasicista, de Simón y Juan de Bueras, año de 1568, dentro de la escuela de Domingo de Amberes, con Virgen sedente con Niño, doce santitos entre ellos Catalina, Bárbara, Santiago, Antón, Esteban y otros, Asunción y dos virtudes; relieves de la Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos, huida a Egipto, Jesús entre los doctores y Bautismo de Jesús, los Padres de la Iglesia, Moisés, Sebastián, San Roque, el rey David y dos medallones con virtudes; y en sagrario, San Juan Evangelista, Resurrección, San Mateo, dos santitos y pelícano. Otro barroco con San Miguel Arcángel y lienzo de la Asunción. Otro con Virgen del Rosario con Niño y lienzo de Inmaculada. Hay dos neoclásicos con lienzos de Cristo yacente, Ánimas y Dolorosa; y en el otro, con la Virgen niña con sus padres, San José y San Antonio, ambos con Niño. Aparte, Crucificado de cofradía. Lienzos del Cristo de Burgos y Virgen de la Paloma. Cáliz repujado y cincelado con nudo en ánfora, s. XVI. Cajonería de un cuerpo y laterales.

Marmellar de Arriba –Ubierna- Úrbel- (+++):

Con el mismo significado del anterior, es decir como Membrillar de Arriba, nos encontramos con esta iglesia rural, dedicada a Santiago Apóstol, construida en buenos materiales de piedra sillar y alguna parte de buena mampostería; es iglesia reducida de tamaño, pero con buena torre cuadrada con cantoneras de refuerzo; ábside rectangular y dependencia con contrafuertes; y portada clasicista de arco con pilastrones, hornacina vacía, bolas y cruz. En el interior, presenta planta de una nave renacentista con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica de copa lisa y base circular moldurada. El retablo mayor es rococó, en 1789, con San Gregorio, Santiago matamoros, San Blas y Calvario; pintura de los Evangelistas y los Padres de la Iglesia, dos a dos; y relieves de Santiago a caballo, juicio, flagelación y decapitación del apóstol, de Antonio Alvitiz, de 1639, todo popular. Dos neoclásicos, hacia 1767, con Virgen del Rosario y San José con Niño. Otro con lienzos de Cristo yacente, cuadro de Ánimas y Dolorosa. Otro clasicista, en sacristía, con San Pedro, San Pablo, Inmaculada y relieve de la Resurrección. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen vestida y San Roque. Cruz de planchas de metal con medallones. Cajonería y archivo.

Masa –Ubierna- Úrbel- (+++++):

El nombre viene de Massa o Mansa con el significado de mansión y es de la misma raíz que masía o mesón, dando nombre al famoso páramo, donde la nieve se nos presenta a las primeras de cambio, desde los últimos días del otoño. Y en esta Masa, donde siempre hubo mesón, nos encontramos con una iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, una más, con una espadaña amplia y alta de tres cuerpos, convertida en torre, con remate de bolas y frontón que domina toda la panorámica en varios kilómetros a la redonda; el ábside es casi poligonal recto y liso con contrafuertes, ventanal lateral y remate de canes de tacos, en parte del perímetro; la portada es clasicista de arco con remates moldurados, todo bajo pórtico de madera con fustes de piedra. El interior es de planta protogótica de dos naves, la una con columnas, capiteles, arcos y bóvedas de crucería, y la otra, de Jerónimo y Francisco Crespo, en 1648, con pilastrones y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de copa sencilla con gallones, fuste cilíndrico y base cuadrada. El retablo mayor, de José Rodríguez y Ventura Fernández, año de 1684, deteriorado en parte, con San Pedro, San Pablo, Asunción, Coronación, San Francisco, Santo Domingo de Guzmán, los Evangelistas y angelotes; relieves de la infancia de Jesús y de su Resurrección, en el sagrario. Otro de Lucas Delgado, en 1794, con San José con Niño, Santiago y Crucificado. Otro, de José García, en 1742, con busto del Ecce Homo, Virgen de pie, Santiago, San Juan Bautista y Calvario. Otro de Lucas Delgado, en 1791, con Inmaculada de la escuela de Murillo. Neoclásico con San Sebastián, s. XVI, San Lorenzo, San Antonio, Santa Julita y San Quirico. Aparte, Crucificado de cofradía y Resucitado sobre un expositor, San Miguel y San Roque. En orfebrería, cruz repujada de planchas de cobre con cabujones, s. XVII, cáliz repujado con botones en nudo y relieves, en base circular, y otro con dibujos, de Gaspar R. Medrano, s. XVI. Hay un sagrario exento para el monumento, de tipo custodia, con pinturas de la Pasión, s. XVII. Dos cajonerías dobles. Casulla con bordado en oro, s. XVI. Cerca se encuentra la iglesia en semiruina de Quintanajuar con torre y cuerpo del templo, en un pueblo prácticamente deshabitado.

Mazueco de Lara – San Juan de Ortega- (+++):

El nombre Maçueco parece provenir de mazo o manso, con el significado de casa de labor. En las históricas tierras del condado de Lara, germen de la unidad de Castilla, nos encontramos con esta iglesia, dedicada a San Torcuato, con una espadaña casi exenta rematada de bolas y cruz; un ábside rectangular liso con ventanal lateral gótico y canes de tacos; y una portada de arco de medio punto con molduras; todo en una buena sillería impregnada de resoles. En el interior, aparece como iglesia gótica de una nave y capilla de entrada, separadas por un gran arco lateral, con cabecera con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra y, el resto, de yesos lisos. La pila es de copa lisa y base circular. El retablo mayor es renacentista con San Torcuato sedente de obispo, Asunción y Calvario; tablas de pintura con los cuatro Evangelistas, dos a dos, Anunciación, Nacimiento, Piedad y consagración de San Torcuato. Otro clasicista con San Sebastián, Virgen del Rosario, santo apóstol, San Pablo?, San Antón; relieves de San Juan Bautista, San Juan de Ortega; y sagrario con Cristo a la columna pintado. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen gótica de pie con Niño y San Andrés. La cruz es repujada y cincelada, de Fernando de Oviedo, s. XVI, en el Museo Diocesano, y un cáliz, s. XVII. Cajonería de un cuerpo. Ermita de San Roque. Hay un crucero o humilladero con leyenda, remate de cruz, bolas y Virgen neogótica, en su cámara hermética interior.

Mazuela – Arlanza- (++++++):

Es diminutivo de Maza derivado de Mansa, con el significado de casa o mansión. Estamos en la zona, donde cualquier pueblo nos sorprende con iglesias, que superan con creces lo que humanamente puede esperarse de unas comunidades, que ni fueron grandes, ni fueron ricas; pero la fe, que mueve montañas, realizó auténticos milagros por estas latitudes. En esta villa, con una iglesia de aceptable factura, dedicada a San Esteban Protomártir, nos sorprende más el contenido que el continente. El campanario no es más que una espadaña reconvertida en torre; el ábside es rectangular con contrafuertes y sacristía; y la portada es clasicista con columnas, frontón, remate de jarrones y óculo moldurado; hay otra dintelada con cruz. En el interior, aparece como iglesia renacentista, con partes góticas, de tres naves con columnas cilíndricas, arcos apuntados y bóvedas estrelladas de piedra; y en la capilla mayor, con pintura de ángeles. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista, de Juan de Bueras, en 1583, es de una impresionante estampa con imágenes del apostolado, San Lorenzo, San Esteban, San Francisco, San Sebastián, Asunción, San Roque, Calvario, Padre Eterno, imágenes de la iglesia y de la sinagoga y varias virtudes; relieves de la última Cena, Oración del huerto, Prendimiento, Cruz a cuestas, dos escenas del Patrón, los Evangelistas y los Padres de la Iglesia, dos a dos, Nacimiento y Dormición de la Virgen; y en el sagrario, dos apóstoles y la Resurrección. Otro renacentista con Asunción y San Andrés; relieves de San Jerónimo, Piedad, San Francisco, San Juan Bautista y San Bartolomé. Otro barroco con santo, San José con Niño, San Antonio y relieve de la Asunción. Otro con Calvario completo, s. XVI, y Padre Eterno sedente, del s. XV. Otro con Virgen del Rosario, San Francisco Javier, Santa Bárbara y relieve de la Presentación de la Virgen. Hay otro rococó con San Francisco, San Roque y Santa Lucía, gótica. Algunos neoclásicos con imágenes variadas, pero sobre todo una Santa Ana triple gótica. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen sedente con Niño mutilada, brazo relicario y relieve de San Francisco. Lienzos de las Ánimas y de la Inmaculada con sus marcos. En orfebrería, cruz repujada y cincelada de plata con medallones, de Pedro Vivanco, y cruz de metal repujado; custodia repujada tipo templete, de Francisco Soria, nudo goticista y base poligonal con relieves y añadidos de sol, rayos y estrellas; y cáliz repujado y cincelado con cabujones, de Pedro Vivanco y pie lobulado con leyenda, todos del s. XVI. Púlpito de piedra, con relieves. Tumba de clérigo con estatua yacente. Cajonería doble. Antepecho gótico del coro, en piedra. Aguamanil avenerado de piedra. Un cordobán. Ermita de la Vera Cruz.

Mazuelo de Muñó – San Juan de Ortega- (++++):

Con el mismo significado de mansión o casa, que el anterior, ya en el alfoz de Camdemuñó donde enraizó, juntamente con otros alfoces y condados, el mosaico de uno de los señoríos en que se convirtió la Castilla primitiva, descubrimos la iglesia, dedicada a San Cornelio y San Cipriano, con una torre cuadrada; un ábside semicircular recrecido de inspiración románica con contrafuertes y ventanal cegado; y una portada protogótica con capiteles de fauna y archivoltas lisas. La planta del templo es gótica de dos naves con columnas, capiteles, arcos apuntados y bóvedas estrelladas de piedra; y la cabecera románica con capiteles historiados de bichas y flora, más bóveda de crucería. La pila es de copa lisa y pie circular. El retablo mayor es barroco, de Diego Suano y Juan Baldor, año 1699, con San Pedro, San Cornelio, San Cipriano y San Pablo; relieves de la Oración del huerto, Prendimiento y Asunción con ángeles; y sagrario con Niño de la bola. Otro rococó, de Domingo Ibarreche, en 1774, con San José, Virgen sedente con Niño, s. XV, Santa Bárbara y San Sebastián. Aparte, gran Crucificado de pared, otro de cofradía, dos imágenes de una Anunciación, santo obispo pequeño, Santa Catalina y San Pablo, s. XVI. Lienzos de Ánimas, año de 1750, Cristo Crucificado de tipo Velázquez e Inmaculada; tabla de San Juan Bautista. En orfebrería, cruz repujada de Francisco Soria, con medallones y esquilas, y otra de gajos de cobre plateado, ambas del s. XVI; custodia de sol, rayos, estrellas y pedrería, s. XVII; y cáliz dorado con pie lobulado, s. XVI. Casulla restaurada, s. XVI. Cuatro capiteles reutilizados, varias sillas corales y alguna otra pieza de un antiguo priorato o convento con restos artísticos, en el actual cementerio.

Mecerreyes – Arlanza- (+++++):

Bajo este nombre, tan delicado y sugestivo a la vez, aunque quizás no signifique lo que parece, pues puede pertenecer al nombre propio de un mozárabe llamado Mazaref, el mismo que pudo dar nombre a Mazariegos, aunque, a los naturales del lugar les gusta y les honra; en dicho nombre se significa un pueblo que tuvo su importancia dentro del Condado de Lara, al que pertenecía. Su iglesia, dedicada a San Martín Obispo, está bien aparejada en piedra caliza sillar de la zona. Su torre es cuadrada, de Lucas Riales y Bartolomé Revilla, en 1670, con buenas troneras para las campanas; el ábside es rectangular bajo torre, con contrafuertes, que se extienden a todo el perímetro; y la portada es clasicista con pilastrones, frontón partido y hornacina con la imagen del Patrón. En el interior, presenta una planta renacentista de tres naves incompletas con columnas cilíndricas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra; la cabecera es más antigua, con bóveda de crucería simple. La pila de bautismo es románica de piscina con relieves de columnas, arcos, capiteles, sogueado en borde y base circular moldurada. El retablo mayor es rococó, de Marcos López y Juan Baldor, año de 1703, con San José con Niño, San Martín sedente, s. XVI, San Antonio con Niño y Crucificado; y sagrario con San Juan Bautista en relieve, e Inmaculada sobre el expositor. Otro, de Juan Manuel Rivas, de 1740, con Crucificado, s. XV, Santiago peregrino, s. XVI, y angelotes. Otro, del mismo autor, con San Sebastián, Virgen del Rosario con Niño, San Roque, San Andrés; y sagrario con el buen Pastor. Otro neoclásico con Santa Bárbara, Santa Lucía y San Juan Bautista. Y otro con San Francisco, Virgen del Carmen, Santo Domingo y lienzo de Ánimas. Aparte, Crucificado de pared, Virgen del Pilar, Santa Ana con Virgen niña andante y Dolorosa moderna. Rica orfebrería, con cruz repujada y cincelada, de Sebastián de Olivares, año de 1579, y macolla cilíndrica con cabujones, s. XVI; cáliz custodia de sol, rayos, estrellas, con botones y cabujones, s. XVII, otra moderna de fantasía, de los talleres Granda, y cáliz rococó. Cajonería de dos cuerpos. Hay una ermita de la Virgen del Camino, construida recientemente en el monte, con imágenes modernas dignas.

Medina de Pomar – Medina- (+++++++):

Medina significa ciudad, como la famosa Medina de Mahoma; pero esta nos sorprende, primero por el nombre de origen y significación árabe y por su alusión a las manzanas, puesto que, a principios del s. XIII, se denomina Medina “pomario”, o sea Medina del manzanal, como original distintivo, en los documentos antiguos. Otra consideración es la vinculación que, desde el siglo quince, tiene con la familia de los Condestables de Castilla, don Pedro Fernández de Velasco y sucesores; presencia que sigue latente en el impresionante Alcázar medieval y en el magnifico monasterio de Santa Clara con su iglesia, capilla funeraria, artesonados, coro y museos, que no describiremos, por tratarse de un templo, propio a una orden religiosa exenta, como otros tantos monasterios importantes, como ya reseñamos.

A).- Parroquia de la Santa Cruz : En la parte alta de la población, con restos de antiguos fortines, se levanta esta parroquia construida en buena piedra sillar, con una torre alta, incluso por encima de las torres del Alcázar de los Condestables, con pilastrones, troneras para las campanas y bolas de remates; un ábside poligonal recrecido con contrafuertes; y una portada clasicista de medio punto con pilastrones, frontón partido y cornisa moldurada, todo bajo gran galería porticada de pilastrones, frontis de remate con bolas y gran óculo barroco. Dentro se nos muestra como iglesia gótica de tres naves, de planta de salón, con columnas en haz, capiteles corridos, arcos y bóvedas de crucería de piedra. La pila es renacentista de tipo bandeja bien decorada con fuste hexagonal moldurado. El retablo mayor, ya felizmente retirado, era una mezcolanza neoclásica traído del viejo convento de San Francisco, ya que tenía varios santos de esta orden, aparte de los bustos de los apóstoles añadidos de otro retablo anterior en plan de relleno, todo en torno a una cruz desnuda. El actual es renacentista, traído de la reconstruida iglesia de Salinas de Rosío, y que, convenientemente restaurado, ha sido instalado en esta parroquia; este está compuesto por algunas imágenes, como San Pedro, Piedad, cruz desnuda, San Pablo, Coronación y otras más pequeñas de santas populares de devoción; pero, con varias tablas en pintura de la vida de San Juan Bautista, titular de dicho retablo en la parroquia de origen, y otros de la Pasión, como Prendimiento de Cristo, Flagelación, prendimiento de San Juan Bautista, banquete, decapitación, Visitación, nacimiento del Bautista, Resucitado, el “noli me tangere”, santo Entierro, Resurrección, Magdalena, Ascensión y otros más; y un sagrario barroco con Resucitado. Otro clasicista con lienzo de la Asunción, relieve del Padre Eterno y dos escudos. Otro barroco con Cristo Redentor, Crucificado con Virgen y San Juan, pintados. Aparte, en retablo rococó, Cristo yacente, Dolorosa vestida, Asunción con ángeles, San Francisco Javier, Santa Teresa, San Pedro y San Pablo. Varios lienzos enmarcados, como la Flagelación, santo sobre el suelo, Nacimiento, Anunciación, Presentación, Inmaculada, Reyes Magos, Cristo y la Verónica y de un obispo. Crucificado pintado sobre cruz de madera. Dentro de la orfebrería, copón de tipo píxide repujado y cáliz torneado, ambos del XVII, otro rococó de origen americano y dos cetros, s. XVIII. Destacar un terno rojo, del s. XVI. Hay algunos sepulcros en piedra con estatuas yacentes y relieves. Buena sacristía con cajonerías ricas, otros muebles y aguamanil con venera de piedra. Y dos atriles con las clásicas águilas doradas.

B).- Santuario de la Virgen del Rosario: Abajo en la vega, camino de Santa Clara, se halla el devoto santuario de la Virgen, donde los medineses expresan su fe en la Patrona de la ciudad, y en el que se celebran sus más importantes acontecimientos religiosos o de tradición popular y familiar. La torre es cuadrada y alta, como la de una iglesia más; un ábside rectangular con contrafuertes; y dos portadas góticas, la una con fustes finos y arco rebajado, con relieve de la Anunciación, pero no terminada, y otra de arco a base de dovelas, bajo pórtico de dos arcos amplios con columnas clásicas y algunos ventanales con parteluz. En el interior, se trata de una iglesia protogótica de tres naves y dos capillas con columnas en haz, capiteles corridos con figuras y bóvedas de crucería simple. Hay una pila de bautismo de copa románica, con arquitos, borde moldurado y fuste cilíndrico; por lo cual, podemos sospechar que, en alguna ocasión, esta iglesia funcionó como parroquia. El retablo mayor es barroco con San Fernando, Virgen del Rosario vestida con Niño y San Isidro; relieve de la Santísima Trinidad, San Miguel y cuatro angelotes; y sagrario con Resurrección pintada. Otro barroco con Calvario completo y Padre Eterno pintado. Otro con San José con Niño, San Miguel y San Roque. Otro clasicista con San Pedro, San Juan Bautista, San Pablo, ángeles, Crucificado y Padre Eterno. Otro con pinturas de Santiago, San Pedro, gloria de la Virgen con Cristo, en el cielo. Aparte, otras imágenes como Crucificado de pared, otro pintado en el coro, Cristo yacente, un San Francisco y San Antonio con Niño. Lienzos de Santiago, San Pedro, la Virgen con Santo Domingo, San Antonio y San Martín de Porres. También, una Anunciación de piedra en la pared; y dos atriles de madera policromada. Buena orfebrería barroca y exvotos. Un órgano barroco. Algunas tumbas con tapas historiadas. Cajonería de cinco cuerpos con lienzos; coro renacentista; y púlpito de piedra. Ermita de Virgen de Argayo, del Vado. El convento de Santa Clara es B.I.C., desde 1992.

Medinilla de la Dehesa – San Juan de Ortega- (++++):

En este pueblo sorprende todo, primero el nombre, pequeña ciudad en árabe, como si fuera una reminiscencia de nuestra historia pasada, y en segundo lugar, por los vestigios mudéjares, que se conservan en su iglesia parroquial. Aparte, está dedicada a los santos médicos árabes Cosme y Damián y posee una torre rectangular con recrecido posterior; un ábside semicircular con tracerías mudéjares de ladrillo en ventanales, cornisa perimetral y canes de tacos en el resto del templo; la portada es de arco de medio punto, abocinada con guardapolvos y molduras, pero hay otra con decoración mudéjar de ladrillo tapiada. ¿Sería pueblo repoblado por inmigrantes mudéjares? En el interior, es iglesia de una nave con cabecera de arco toral y bóveda mudéjar totalmente de ladrillo, el resto es clasicista de yesos moldurados. Hay algunos capiteles corridos bajo torre. La pila es románica de copa lisa, borde moldurado, base cuadrada con modillón circular y cuatro cabezas. El retablo mayor es barroco rococó con Crucificado pequeño, San Cosme y San Damián, del s. XVI, San José con Niño, San Antonio con Niño, Santa Ana triple, s. XVI, y angelotes-músicos. Otro con Virgen vestida, San Roque y santo monje. Aparte, Crucificado de cofradía. Cajonería con sagrario clasicista y crucifijo con peana. Aguamanil sencillo. Escalera gótica del coro.

Melgar de Fernamental – Amaya - (+++++++):

En esta villa, cuyo nombre hace alusión a lugar de mielgas y a su fundador Fernán Armentario o Armentález, sienten cierto orgullo de su iglesia, de la que afirman con énfasis, que es la más grande de toda la diócesis por sus dimensiones, aparte la catedral. Esto puede ser cierto; pero lo que nos importa es la otra grandeza, llamémosla valor arquitectónico, monumental y artístico; y por encima de todo, la fe religiosa de este pueblo, que fue capaz de levantar un templo tan singular y enriquecerlo con tal valioso ajuar litúrgico.

A) Iglesia de la Asunción : Es una magnífica y monumental iglesia renacentista construida, por Juan y Pedro de Escarza, en una muy buena sillería de piedra caliza. Cuenta con una torre cuadrangular y alta, de Pedro de la Torre, en 1595, con pilastrones, antepecho de bolas y cúpula bulbosa sobre base octogonal de remate. El ábside es triple: pues consta de dos poligonales, otro rectangular y otros poligonales menores de alguna capilla. En el hastial del norte, aparecen varios pináculos, un husillo puntiagudo y gárgolas que embellecen al conjunto. Las portadas son tres; dos tardo góticas de arco rebajado o clasicista de tipo retablo con columnas, hornacinas vacías y frontón, que esta semi tapiada, y la principal plateresca, bajo gran arco con decoración de rosetas, consta de finas columnillas, dos archivoltas con ángeles y atributos de la pasión bajo doseletes, Crucificado con ángeles y pelícano; toda ella rematada con grumos, cardinas y gabletes decorativos. El interior se nos muestra como iglesia de dimensiones no corrientes, en anchura y altura, con planta de salón entre gótica y renacentista, que consta de tres naves, crucero y algunas capillas laterales con columnas fasciculadas o cilíndricas, arcos apuntados, bóvedas estrelladas en cabecera, y otras, junto con la cúpula, de yesos moldurados barrocos. La pila es renacentista de vaso con decoración vegetal, escenas del Bautismo en relieve y base cónica con acanalados. El retablo mayor es clasicista, de Gabriel González Torre, Juan Pobes y Juan Helgueros, año de 1643, con Virgen sedente, de principios del s. XIV, San Juan Bautista, San José, Asunción, San Roque, San Francisco, San Gregorio, San Agustín y Calvario; y el sagrario, de García de Arredondo, con San Pedro, Resurrección, San Pablo y relieves de Cristo a la columna, Coronación de espinas, Ecce Homo y Piedad. Otro rococó, de López Mata, en 1701, con Virgen vestida, San Gregorio, San Pedro Regalado, San Juan Bautista y San Martín. Barroco de hornacina, con altorrelieve del planto sobre el rostro de Cristo, magnífica pieza, del s. XVI. Otro, de Vélez Barayo, de 1701, con la Virgen del Rosario, San Andrés, San Justo y Pastor, la Magdalena, Santa Catalina y Padre Eterno, todo del s. XVI. Otro rococó, de Diego Suano, con Virgen del Carmen, San Francisco de Paula y Santa Escolástica; y otro semejante con San Sebastián, Santa Teresa, Santo Tomás de Aquino y San Miguel. Hay otros con lienzos e imágenes de mérito como un Crucificado goticista, otros dos de pared, Cristo yacente en urna, grupo de la adoración de los Reyes, San Pedro sedente gótico y otros. Pinturas en tabla, del Ecce Homo, martirio de santa y lienzos variados. En su numerosa orfebrería, destaca la cruz de cobre dorado con dibujos incisos, s. XIV, y otra repujada, de Juan de la Puebla, con cabujones y relieves en macolla, s. XVI; buena custodia barroca de sol y rayos; varios cálices de diversos estilos; dos porta paces dorados y píxide, todo del s. XVI. La sacristía es de gran belleza con cúpula barroca, una cajonería de cinco cuerpos con testero de imágenes y relieves, junto con una mesa de fina talla. Aparte, hay varios enterramientos nobles con sarcófagos en piedra de meritorios trabajos, estatuas yacentes y escudos. Un púlpito y tornavoz son de madera con relieves barrocos. Importante es el coro de noble sillería con relieves de santos en el respaldo superior y un facistol con cantorales e Inmaculada de remate; arriba, un órgano de caja barroca dorada, en buen estado de conservación; y cerrando el conjunto, una reja dorada de forja, de Francisco Aguirre, en 1670. Es iglesia B.I.C., desde 1992.

B).- Ermita de la Virgen de Zorita: Aunque se trata de una ermita o santuario, creo que merece destacarla, pues, en realidad, se trata de la iglesia de un despoblado, que se llamaba Zorita, como hay otros en España, y que hace referencia a las palomas zuritas, tan clásicas en la provincia. Tiene una pequeña espadaña de ladrillo; el ábside es románico con pilastrones, tres ventanales, uno rehecho, adornados de fustes, capiteles, remate de ajedrezados, y en aleros, canes de tacos; la portada y la galería porticada de catorce arquerías, es neorománica, realizada por el maestro Emigdius Martín, en los años cincuenta, según reza en la fachada. La verdad es que el conjunto está bien resuelto, aunque sea una copia o recreación de originales clásicos, con fustes y capiteles con decoración de fauna, flora, remates de ajedrezados y canes de caras o figuras geométricas. El interior es de dos naves con pilastrones cuadrados, columnas, capiteles historiados interesantes, ajedrezados corridos, arcos y bóveda de cañón, en cabecera, y el resto de yeso. El retablo mayor es barroco rococó con San José con Niño, Virgen de Zorita de pie con Niño, s. XVI, y San Joaquín. Otro clasicista con San Jerónimo penitente y Crucificado. Ermita de Santa Ana, dentro de la villa, con torre cuadrada y retablo barroco de pinturas, de N. Enríquez, con San Nicolás, Virgen de Guadalupe, santo obispo y Sagrada Familia. Otra sencilla de San José.

Melgosa de Villadiego – Amaya - (+++):

También, en esta villa, abundaban las Mielgas que dan nombre al pueblo. En él, se levanta una digna iglesia construida en una aceptable mezcla de sillería con mampuestos, dedicada a Santa Eulalia Virgen. La espadaña es clásica con remate de picos; el ábside rectangular con cantoneras de refuerzo y sacristía; aparte, hay una capilla lateral con canes historiados y ajedrezados corridos en aleros; y portada románica de arco con fustes, capiteles simples y tres archivoltas lisas. Dentro es una iglesia gótica de una nave y capilla lateral con arcos, nervios de piedra y bóvedas de yesos decorados y policromados. La pila es románica con gallones unidos por anillo, avenerada por dentro y pie moldurado circular. El retablo mayor es neoclásico con Santa Eulalia y Santa Marina?; relieves del juicio, flagelación, atada a una columna y sobre el fuego, de la Patrona. Otro barroco con Crucificado. Otro con San Lorenzo, Virgen del Rosario con Niño, San Roque, Niño Jesús de la bola y Dolorosa. Cruz de repujados, cincelados de plata, s. XVI, y macolla cuadrada con relieves, s. XVII. Cajonería de dos cuerpos repintada y tabla de los aniversarios.

Mijangos – Medina- (++++):

En el valle de Cuesta Urria, al norte de la Sierra de la Tesla, se encuentran vestigios de una gran antigüedad, como una lápida de consagración, que se halla depositada en Medina de Pomar, y encontrada en este pueblo, que dice así: “Consecratus est locus Sancte Mariae pontífici Asterio, sub die pridie, nonas majas, jussu gloriosisimi domini Recaredi”, Es decir que, en tiempos y mandato del rey Recaredo, (hacia el año 591), se consagró aquí una iglesia a Santa María por el obispo Asterio, uno de los obispos de Oca. Hay otros vestigios por la zona. Pues bien, la iglesia actual, dedicada a San Tirso mártir, presenta una buena fábrica en piedra de sillería con torre renacentista de forma rectangular con arcos rebajados de molduras y gárgolas de cañón; ábside poligonal liso con ventanal lateral; y portada románica simple con dos archivoltas molduradas, bajo pórtico con dos arcos de piedra. En el interior, presenta una nave renacentista de cruz latina con pilastrones, cornisa, arcos de piedra con bóvedas y cúpula de yesos radiados o en arista. La pila es románica lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista con Dolorosa y San Juan de un calvario, santo con palma, San Tirso, San Isidro y San Miguel Arcángel; relieves populares del martirio de Santa Águeda, misa de San Gregorio; y en sagrario, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro con San Bartolomé y, superpuesto, otro con Virgen con Niño y pinturas de Santa Lucía, santo obispo y Anunciación. Aparte, Crucificado de cofradía y otro de pared, Nazareno vestido, San Juan Bautista, San Sebastián y San Roque; y tabla suelta del martirio de Santa Águeda. Regular orfebrería. Púlpito de hierro, en columna rasgada de acceso con venera. Dos cajonerías.

Milagros – Santo Domingo de Guzmán- (++):

Al sur de la provincia, con un nombre que puede venir de Mirallos como atalaya, o también de Miraculos que se refiere a algún milagro de la Virgen, pues nos encontramos con la iglesia dedicada a Santa María del Milagro. Externamente nos muestra una torre cuadrada modernista con doce troneras o ventanas; ábside rectangular y sacristía; y portada dintelada con hornacina e imagen de San Bernardo o San Benito y dos medallones. Dentro es iglesia barroca de nave y dos capillas en cruz con arcos de piedra, bóvedas y cúpula de yesos moldurados. Pila de copa lisa y pie cilíndrico. No tiene retablo mayor, pero sí uno rococó con San Antón y Virgen moderna. Otro con Virgen vestida. Aparte, Crucificado de pared, Cristo yacente en urna. Lienzo de San Benito.

Miñón de Medina – Medina- (++):

Viene de Mingón con el significado de pedregal. Situada al norte de la ciudad de los Condestables y teniéndola a la vista, nos encontramos con esta pequeña iglesia rural, dedicada a Santa Eulalia, con una espadaña clásica; ábside románico simple con aspillera y canes de tacos; y portada románica arcaizante con molduras y remate de bolas. El interior es de una nave con cabecera románica con columnas, capiteles simples, arcos y bóveda de cañón y capilla lateral con bóveda de crucería, y el resto de techos rasos de yeso. El retablo mayor es barroco salomónico con San José con Niño, Santa Eulalia y Crucificado; y en sagrario, la Resurrección. Hay una Virgen sedente con Niño restaurada, del s. XIV; también una santa mártir y un San Antonio. Cajonería de un cuerpo con relieves.

Miñón de Santibáñez –Ubierna- Úrbel- (++++):

Mingón, con el significado de lugar de piedras rojizas. En la antigua carretera de Aguilar y dentro del Valle de Santibáñez, llama la atención, en lo alto de la ladera, la imagen de esta iglesia, dedicada a San Pedro Apóstol, con una torre rectangular con cantoneras de refuerzo; un ábside románico tardío con contrafuertes y canes historiados de figuras en todo el perímetro; eso sí, con grietas muy pronunciadas; y portada románica con los signos del zodiaco en arco de medio punto, más tres archivoltas, una en zig-zag, y dos con figuras de ancianos, músicos, acróbatas, cabezas barbadas y canes historiados en tejaroz. Es el elemento más emblemático de este templo. El interior nos muestra una iglesia gótica de una nave con columnas, capiteles, arcos y bóvedas de cañón, en cabecera, y estrelladas de piedra, en el resto. La pila es románica de copa sencilla con arcos continuados, moldura en borde y pie cilíndrico. El retablo mayor es barroco, de Policarpo de Nestosa y José Torre, en 1673, con San Pedro sedente, Virgen con Niño, Niño desnudo y Crucificado; tablas de San Pedro en la cárcel, decapitación del mismo, evangelista y lágrimas de San Pedro junto al canto del gallo. Otro con San José con Niño, San Pablo y San Juan Bautista. Otro con Crucificado, del s. XVI, y la Magdalena de una ermita que hubo en la villa. Aparte, Crucificado de cofradía, San Pedro de pie. Cáliz cincelado y repujado, del s. XVI, y otro torneado con relieves. Púlpito de piedra con las llaves. Es B.I.C., desde 1983.

Miranda de Ebro – Miranda de Ebro- (++++++):

Miranda, equivale a lugar alto, desde donde se contempla una gran panorámica; lo cual nos descubre, que esta población nació en lo alto de la Picota. Esta ciudad, la más poblada de toda la diócesis después de la capital, tiene varias parroquias, pero la mayoría son de nueva construcción y, por lo mismo, no tienen una significación particular como para reseñar. Además, Miranda, hasta los años cincuenta y antes de que las diócesis se circunscribiesen a las provincias, pertenecía a dos diócesis separadas por el río Ebro; y así, la margen derecha correspondía a la parroquia de Santa María de Altamira y pertenecía a la diócesis de Burgos; y la margen izquierda lo constituía la parroquia de San Nicolás y pertenecía a la de Calahorra. Pero, como esta parroquia quedó semiarruinada, por los desmanes incendiarios de la guerra incivil, en los años cincuenta se levantó la nueva parroquia de San Nicolás, en un lugar más céntrico y cómodo para la creciente comunidad de fieles. Sin embargo, a la antigua iglesia de San Nicolás también le llegó, algo más tarde, su completa rehabilitación, para que, bajo la advocación del Espíritu Santo, siga cumpliendo la misión de atender a una porción de la iglesia mirandesa. A las tres nos referiremos, pues las demás son modernas.

A).- Parroquia de Santa María de Altamira: A veces denominada de Aquende, por estar en la parte de acá del río, siendo el núcleo más antiguo de la población, y donde se asientan las casas más nobles y solariegas, junto con el ayuntamiento. Esta iglesia tiene una magnífica estampa de templo renacentista con torre rectangular alta, capulín en husillo de subida y ventanales de arcos rebajados y moldurados; el ábside es poligonal con contrafuertes altos en todo el perímetro; y la portada goticista con columnillas, archivoltas finas y puerta dintelada con molduras y hornacina; todo bajo pórtico con bóveda de crucería, arco clasicista y reja de forja, traída del convento de San Juan del Monte. El interior presenta una planta renacentista de salón, debida al maestro M. Mendizábal, de tres naves con columnas cilíndricas altas, bóvedas muy desarrolladas y abigarradas en forma de palmeras de piedra. Hay una capilla lateral, que fue la antigua sacristía, hoy capilla del sagrario con bóvedas estrelladas y un buen aguamanil renacentista de piedra. La pila bautismal es de copa lisa y base abalaustrada. El retablo mayor, traído del Monasterio de Nuestra Señora de Obarenes, es rococó de 1728, con la Virgen de Altamira recreada como imagen gótica y levemente vestida, San José con Niño y sagrario rococó. Otro barroco con Virgen del Rosario. Hay varias imágenes, algunas modernas, pero destaquemos un Crucificado de pared, un Cristo yacente en urna, otro atado a la columna, Inmaculada y Dolorosa vestida. Hay una caja mortuoria de piedra, con la momia del famoso Chantre de Calahorra. Sepulcro noble con estatuas orantes, bajo arcosolio clasicista. Cerca se encuentran los restos de la antigua iglesia de San Juan de trazas góticas con columnas y ventanales góticos, que sirvió para viviendas. Ermita de San Juan del Monte.

B.- Iglesia del Espíritu Santo : Esta iglesia, a pesar de su antigüedad y valor por ser románica, sufrió mucho en la, para algunos, denominada guerra incivil, ya que la irracionalidad de unos hombres, sobrados de odio hacia lo religioso, no vieron otra forma de ejercer su vesania que incendiar esta iglesia desde sus bóvedas, junto con sus altares, imágenes y demás enseres litúrgicos; a ellos valdría adjudicarles la frase del Señor: Padre, perdónalos, porque no sabían lo que hacían. Una vez rehabilitada, en los años sesenta, y bajo esta nueva advocación, presenta una torre rectangular rehecha; un ábside románico semicircular con columnas, capiteles, contrafuertes, ventanales y canes historiados; y la portada románica apuntada con fustes, capiteles, tres archivoltas lisas con dientes de sierra, decoración vegetal y canes de caras. El interior presenta una nave de cruz latina con columnas, capiteles, arcos, bóvedas de crucería simple, y el resto, con tracerías, del s. XVI. No hay retablo pero sí varias imágenes modernas, como Virgen sedente con Niño sobre ménsula románica, parece una copia. Esta iglesia era B.I.C., desde el año 1931, antes del incendio. Ermita de San Antón de estilo románico, camino de Suzana.

C.- Iglesia nueva de San Nicolás: Se trata de una iglesia moderna de los años cincuenta donde no sobraba el dinero, sin embargo, tiene cierto aspecto de iglesia de gran porte, aunque esté construida en ladrillo de cara vista. Su aspecto exterior evoca a las iglesias románicas, más italianas que españolas, con una torre alta rematada en ocho ventanales y cuatro relieves simbólicos. La portada queda guarecida por un pórtico de tres arcadas y un gran rosetón superior neo románico; y el ábside se cierra en semicírculo para adaptarse a la disposición del presbiterio y a una linterna circular que da luz al espacio. Tiene planta basilical de tres naves, las laterales bajas, separadas de la mayor por toda una arquería con sus pilastrones moldurados de yeso; y una techumbre cuadriculada imitando, más a las basílicas romanas, que a los artesonados mudéjares; todo decorado con enfoscados moldurados y policromados. El amplio presbiterio, en semicírculo, se cierra con la imagen de San Nicolás con los tres niños; tres murales pintados de escenas alusivas al mismo, como el santo dando limosna, ante el rey con otros obispos, con los tres niños predicando y, por encima, una evocación de la Jerusalén celestial y la fuente de la vida con unos ciervos abrevándose. Aparte, varias imágenes modernistas como Inmaculada, Virgen del Pilar y Crucificado de pared. Muy interesantes las varias vidrieras con temas de las virtudes teologales y cardinales, rosetón y doce óculos con temas vegetales y del Espíritu Santo. Es iglesia de gran capacidad y porte clasicista, con cripta para la acción pastoral.

Miraveche – Oca- Tirón- (+++++):

Con origen en el vocablo Miraueg o Miraueit de los documentos, derivando más tarde en Miravete, con el significado de mirador, creemos que está bien bautizada esta villa, haciendo referencia a la perspectiva visual, por su situación al pie de los Montes Obarenes y, en la línea divisoria, entre la Bureba y las tierras mirandesas, de Pancorbo. En este mirador natural, nos encontramos con una iglesia, dedicada a Santa Eulalia de Mérida, y construida en una buena sillería o mampostería bien concertada, con estampa de templo dotado de cierta monumentalidad. La torre es barroca y cuadrada, del maestro Pedro, en 1709, con remate de bolas; el ábside es poligonal con contrafuertes y dos ventanales, uno tapiado; y la portada es clasicista dintelada con pilastrones, friso, hornacina y remate de cruz y bolas; todo bajo torre con pórtico de gran arco apuntado y bóveda estrellada. En el interior, se nos muestra como iglesia renacentista, en la que intervino Juan de Vallejo, en 1562, siendo de una nave amplia en cruz latina, en forma de planta de salón con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra, y pequeña capilla. La pila bautismal es renacentista con acanalados anchos y base cuadrada con molduras. El retablo mayor es rococó con cuerpo central y gran arco con Santa Eulalia y Crucificado; en el cuerpo central, se situa sagrario ostensorio, una Virgen Inmaculada, los doce apóstoles, ángeles con los atributos de la pasión, santa mártir y un busto relicario. Otro clasicista con Calvario completo y pinturas de San Francisco y Dolorosa. Otro neoclásico con Dolorosa vestida y Cristo con cruz. Otro con San José, Virgen vestida con Niño, talla gótica mutilada, Santa Eulalia y Resucitado. Aparte, Crucificado de cofradía y grupo renacentista en relieve, sobre el llanto de Cristo. En la sacristía, cajonería de dos cuerpos con testero, crucifijo y tres alacenas. Sillería coral con facistol. Esta iglesia sufrió ciertos expolios.

Modúbar de la Cuesta – San Juan de Ortega- (+++):

Las Motubas o Moduas, de donde proviene el nombre de los Modúbares, parecen significar pellas de tierra para encauzar el agua formando presas, teniendo como protagonista al río Ausín. Aquí, como el mismo nombre indica, el pueblo se asienta en una cuesta y, coronando los tejados de las casas, se alza la impresionante fábrica de la iglesia dedicada a San Cristóbal, construida en buena sillería de la zona, similar a la de Hontoria. La torre es alta y cuadrangular con pilastrones; el ábside rectangular con contrafuertes en todo el perímetro y ventanal renacentista lateral; y la portada es clasicista de arco con pilastrones, frontón y hornacina con San Cristóbal, bajo arco de cobijo. En el interior, nos encontramos con una planta clasicista, de Pedro Castañeda, en 1564, de una nave con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es neoclásico, de Esteban Collantes?, en 1791, con San Cristóbal con Niño, San Esteban, San Lorenzo y Asunción mutilada; sagrario con relieves de la Oración del huerto, ante Pilatos y pelícano. Y otro barroco, de Juan Salegui, de 1656, con Virgen vestida, otras modernas y lienzo del Cristo de Burgos. Otro con San José con Niño, Ecce Homo, apóstol y Resucitado. Aparte, Crucificado de pared.

Modúbar de la Emparedada – San Juan de Ortega- (+++):

Lo de Emparedada nos retrotrae a una leyenda, según la cual, en este pueblo, una mujer vivía su espiritualidad emparedada materialmente en su casa, como una auténtica monja de clausura; como leyenda la aceptamos y podría saciar nuestra curiosidad. Sin embargo, en un documento del año 1072, se le cita como Motuvam imperatoris, haciendo referencia a Fernando I, a veces llamado emperador; y entonces sería Modubar del Emperador, más histórico y más bonito sin duda. Su iglesia típicamente rural y construida en buena piedra tiene torre rectangular recrecida con contrafuertes; un ábside poligonal sencillo con cantoneras de refuerzo; y una portada clasicista con arco de medio punto, pilastrones y hornacina con Virgen Asunta en piedra. La planta es renacentista, de Domingo de Aras, de 1602, de dos naves con columnas, arcos de piedra y bóvedas estrelladas de piedra en cabecera y capilla mayor, y en el resto, de yesos en arista. La pila es renacentista con moldura y acanalados. El retablo mayor es neoclásico, de Pablo Delgado?, en 1847, con Asunción con ángeles, San Pedro, Virgen pequeña y San Pablo. Otro barroco de Domingo López Candina, en 1633, con San Pedro, Virgen del Rosario con Niño, San Pablo y Calvario completo; sagrario con Resurrección. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen del Rosario y San Sebastián. Cruz renacentista con repujados y macolla con cabujones, s. XVI. Cajonería y aguamanil simple.

Modúbar de San Cibrián – San Juan de Ortega- (++++):

Esta villa se llamaba, Mutuba de Sancti Cipriano, como presas de tierra de San Cipriano, aunque, no entendamos por qué su importante iglesia está dedicada a la Cátedra de San Pedro, pues no es la primera vez que se cambian los patronos, por razones que se nos escapan; quizás pudo existir un poblado desaparecido con iglesia de San Cipriano. La actual iglesia, construida en muy buena sillería de la zona, impresiona por su alta torre cuadrada con un remate de doce bolas pilastras; el ábside es rectangular con cantoneras prismáticas, ventanal con parteluz y contrafuertes en todo el perímetro; y la portada clasicista con pilastrones y arco moldurado. El interior es de una amplia nave renacentista con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica con gallones insinuados y decoración de rosetas incisas; aunque, está empotrada en la pared. El retablo mayor es neoclásico curioso, de Ángel del Cerro, en 1847, con dos grandes columnas y hornacina baldaquín con peana, de tipo torre, rematado en un San Pedro sedente de papa, Virgen sedente con Niño, en el ostensorio, s. XVI, San Pedro Nolasco y San Juan de Mata?. Hay otros dos retablillos con sendas Vírgenes vestidas. Aparte, Crucificado de cofradía, San Isidro, San Antonio, San José con Niño y dos santitos góticos. Cajonería con relieves. Aguamanil de piedra con venera. En el centro del pueblo, se levanta la ermita de la Divina Providencia con espadaña, cruz y puerta de arco.

Molina de Ubierna, La –Ubierna- Úrbel-(++):

Viene del diminutivo de Mola, con el significado de cerro aplanado en su cumbre. Tiene una iglesia dedicada a San Román abad, construida en una buena sillería de la zona, pero con su cubierta hundida. Destaca una espadaña clásica; un ábside semicircular, de trazas románicas con contrafuerte y canes de tacos moldurados; y una portada de arco a base de dovelas. Sin embargo, el culto se celebra en una ermita, que se halla junto al casco urbano con espadaña rematada en cruz; un ábside rectangular con contrafuertes; y portada de arco a base de dovelas. Dentro es como un salón sin detalles artísticos y sin retablos. Hay una pila de copa lisa y pie cilíndrico. Aparte, Crucificado gótico, s. XIV, el patrón San Román, Niño de la bola vestido, Virgen del Rosario con Niño repintada y beato moderno. Hay una custodia renacentista con pie triangular y leyenda de los donantes. En Cobos de la Molina, iglesia de San Torcuato con espadaña de trazas románicas en semiruina, y ermita de la Veguilla. Es un pueblo deshabitado habitualmente.

Momediano – Medina- (+++):

Monte mediano, que aún hoy sigue mostrándonos ese monte bajo y, a la vez, monte suave que es lo que contemplamos, desde el campanario de la iglesia, dedicada a San Sebastián y que tiene una cierta robustez. Esta nos muestra una buena torre cuadrada de piedra sillar; un ábside rectangular con cantoneras de refuerzo, casa parroquial y ventanal en aspillera; y una portada gótica apuntada, bajo pórtico de puerta de arco a base de dovelas con hornacina e imagen de San Sebastián en piedra. En el interior, nos muestra planta de dos naves de sencilla arquitectura con arcos y bóvedas de yesos en arista. La pila es de copa lisa y rústica, y otra modernista. Hay un retablo barroco salomónico con Virgen sedente gótica con Niño, pero repintada. Aparte, hay un Resucitado, un Crucificado de cofradía, Virgen vestida con Niño, Inmaculada y Virgen del Rosario. En orfebrería, cruz de plata de gajos con remate de piñas sin macolla, s. XV, una píxide renacentista con relieves de escamas en tapa, y cáliz repujado y cincelado con nudo en ánfora y dibujos incisos, ambos del s. XVI. Sagrario con pintura de Cristo con la oveja perdida. Arcón con herrajes, y cajonería. Ermita de la Virgen del Castro.

Monasterio de Rodilla– Oca- Tirón- (+++++++):

Castello quod vocatur Monasterio de Rodilla. Como puede notarse son tres palabras claves: castillo, monasterio y rodilla. Porque Monasterio, el Tritium romano, siempre contó para la historia por su estratégica situación de paso; pues rodilla equivale a camino, por la calzada romana de Zaragoza a Astorga o por el antiguo camino de Santiago, que venía desde la Aquitania francesa. Aparte, fue cabeza del alfoz con su castillo junto con el despoblado de Quintana del Valle y la iglesia románica de Santa María llamada monasterio, aparte de los dos barrios que nos han llegado, con el apelativo de Rodilla.

A.- Iglesia de Santa María Magdalena: En el barrio mayor junto a la carretera, se levanta esta iglesia parroquial principal, que presenta una magnífica fábrica en piedra de sillería con espadaña de dos cuerpos y remate de pináculos; un ábside poligonal con contrafuertes; y una portada clasicista de arco abocinado, hornacina vacía, frontón con bolas y cruz. El interior aparece como iglesia románico-gótica de una nave con pilastrones, arcos fajones, bóvedas de cañón apuntado y cabecera renacentista con capillas en cruz y bóvedas pétreas estrelladas. La pila es renacentista con acanalados y pie cilíndrico moldurado. El retablo mayor es neoclásico con San Juan de Ortega?, Santa María Magdalena con tejido pajizo, San Vitores y San Pedro. Otro con San Roque, Virgen sedente con Niño, s. XVI, San Miguel y otra Virgen sedente con Niño, s. XIV. Otro con Santa Lucía, San Sebastián y Virgen con Niño en otro. Aparte, Crucificado de pared, s. XVII, y otro de cofradía, Calvario con San Juan y Dolorosa modernas. Relieves sueltos del anterior retablo renacentista, con la Magdalena orando, el noli me tangere, el beso en casa de Simón y llevada por los ángeles. Lienzos de los Evangelistas y de la Dolorosa. Buen cáliz repujado de plata, de Antonio Ruiz Valdivielso, s. XVII. Órgano pequeño barroco. Cajonería de dos cuerpos y aguamanil. Sillería coral, del s. XVI.

B.-Iglesia de Santa Marina: En el barrio de arriba, se conserva, después de diversas obras de rehabilitación, esta iglesia que ha sufrido, aparte del deterioro del tiempo, el azote de los expolios y hasta un incendio parcial. Presenta una torre de tipo de espadaña con husillo adosado y ventanal románico con fustes, capiteles, rosetas en archivolta y óculo gótico lateral; el ábside es poligonal renacentista con contrafuertes y ventanal lateral; y portada gótica apuntada, bajo pórtico de arco clasicista; tiene otra románica con dos archivoltas lisas y ajedrezados de remate, pero está tapiada. El interior es de una iglesia tardo románica de una nave con columnas, arcos, bóvedas de cañón apuntado, en el cuerpo central; y cabecera renacentista con dos capillas con bóvedas estrelladas de piedra, igual que la bóveda renacentista bajo coro. La pila es de copa lisa y base cuadrada, llevada a la nueva parroquia de San Juan de Ortega de Burgos, juntamente con el retablo barroco salomónico, con imágenes de San Juan de Ortega, Santa Casilda, Crucificado y los relieves del Nacimiento y Reyes Magos. Sólo la imagen de Santa Marina quedó aquí.

C.- Ermita de Nuestra Señora del Valle : Parece que era la iglesia del barrio o poblado denominado Quintana del Valle, que también era el eje del castillo muy recordado del alfoz de Monasterio, que competía, en importancia, con el de Burgos. Es iglesia románica con torre cuadrada y ocho ventanales con sus fustes, capiteles y canes en aleros, acompañados de ajedrezados; el ábside es semicircular románico con tres ventanales de fustes, capiteles, bajo tres amplias arquerías de tipo lombardo y con canes historiados, en todo el perímetro. La portada es románica con fustes, capiteles de bichas, dos ménsulas de bestiarios, puntas de diamante, decoración de enlazados, ajedrezados y canes con figuras, en tejaroz; hay otras dos portadas tapiadas, otra convertida en ventanal, en el hastial del poniente, y varios ventanales en aspillera con sus fustes, capiteles y cientos de metros de ajedrezados; todo el conjunto se puede datar en el s. XII. En el interior, es iglesia de cruz latina con columnas, capiteles historiados, alguno visigótico, arcos fajones, trompas o pechinas, como arranque para la cúpula de horno y bóvedas de cañón. Tiene dos absidiolas y dos tipo de baldaquinos en las capillas laterales. Aparte, Crucificado románico con los pies separados, del s. XII. Virgen sedente sin Niño, pues ha sido mutilada para vestirla, s. XIII, y copia moderna de la misma. Cruz de madera y Crucificado pintado en ella. En el ábside exterior, hay dos inscripciones incompletas, sin fecha de su consagración. Es B.I.C. desde 1931.

Monasterio de la Sierra –La Sierra- (++++):

Metiéndose por lo más intrincado de la sierra burgalesa, en la margen derecha del Arlanza, muy cerca del antiguo monasterio-convento de Alveinte de observancias rígidas y hasta de castigo para ciertos monjes, se cree que le viene el nombre a este pueblo. Es un pueblo típicamente serrano con una iglesia, dedicada a San Pedro Apóstol, con torre cuadrada; un ábside rectangular; y portada de arco de medio punto con dovelas. El interior es de una planta renacentista con pilastrones, arcos y nervaduras de piedra, en capilla mayor, y en el resto, de yesos en arista. La pila es renacentista con acanalados y borde moldurado. El retablo mayor es neoclásico, de 1807, con San Pedro sedente, San Juan Bautista, San Cristóbal con Niño, apóstol, San Sebastián y San Miguel; y sagrario con pintura del Resucitado. Hornacina con imagen de la Virgen sedente con Niño, de los Lirios, s. XIV. Aparte, Resucitado, Niño de la bola, Crucificado gótico de pared, otro de cofradía, Inmaculada, Virgen del Rosario con Niño, otra vestida, interesante Virgen sedente con Niño, en piedra policromada, del s. XV, cabeza de Dolorosa aserrada de una imagen de calvario, San Francisco Solano negro, apóstol, San Pedro y San Juan Bautista. Buen relieve de la Piedad con Virgen, San Juan y Magdalena, s. XVI. Pinturas de San Gregorio, San Blas, de una procesión y de Ánimas con santos. Tumbas antropomorfas en el atrio. Ermita de San Cosme y San Damián con retablo barroco con los patrones, San Antonio y pinturas deterioradas. El Monasterio de Alveinte es una ruina acusada, con ábside y ventanal gótico, en parteluz. Algunas piezas de esta, proceden de él.

Moncalvillo de la Sierra –La Sierra- (++++):

Frente a la iglesia, al otro lado del pueblo, hay una montaña que se denomina, en los documentos, Montem Calvillum o sea pelado, y de ahí recibe el nombre esta villa. Hay que decir que tiene una iglesia, dedicada al Apóstol San Pedro, subida en otra colina sobre la población y construida en buena sillería de la zona de color rosáceo, pues estamos en la Sierra; la torre es cuadrada con remate de bolas; el ábside rectangular con cantoneras de refuerzo; y la portada clasicista de arco con pilastrones. El interior presenta una planta renacentista de dos naves con grandes arcos de separación y bóveda estrellada, en cabecera; y en el resto, en un tipo de artesonado de madera. La pila es románica con cenefa vegetal, anillo entrelazado, gallones, pie moldurado y base cuadrada con arquitos. El retablo mayor es barroco rococó, año 1746, con estípites troncocónicos e imágenes de Santo Tomás de Aquino, San Pedro sedente, San Antonio con Niño y Virgen Asunta con angelitos. Otro salomónico con ángel con lanza, San Miguel?. Otro con Cristo Resucitado, San Roque y pinturas de Cristo maestro, Dolorosa y ambos Juanes. Hay otro rococó, de 1760, con Virgen sedente con Niño, s. XIII, y San Cristóbal. Aparte, dos Crucificados, dos Niños Jesús de la bola, Virgen con ángeles, Virgen del Rosario y otra pequeña, San Martín con mendigo, Santa Marina y San Pedro de papa. La cruz parroquial es renacentista con repujados, cincelados y maza con rombos, s. XVI. Sagrario con Resucitado. Hay un guadamecí o cordobán y una casulla con bordados en oro, s. XVI. Cajonería simple. Los cultos ordinarios se hacen en una capilla, en el pueblo, con campanil, portada clasicista, Crucificado y Virgen sedente góticos. Otra ermita de San Pedro.

Moneo – Medina- (+++++):

Siempre se ha oído hablar de los aforados de Moneo, con prerrogativas y exenciones importantes, que consiguió esta villa de los reyes, en el medioevo. Pero, aquí, nos corresponde destacar su importante iglesia, dedicada a San Saturnino, construida en buena piedra sillar con torre renacentista cuadrada, resaltando un escudo episcopal; el ábside es rectangular con contrafuertes, en toda la cabecera, y capilla de don Pedro de Lafuente, obispo de Pamplona; y la portada es clasicista con pilastrones y frontón, bajo pórtico con dos arcos. El interior es de una planta renacentista de tres naves, de tipo de salón con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra, y en la capilla del obispo, con cúpula achatada de piedra y varios escudos policromados. La pila bautismal es renacentista con borde moldurado y base cuadrada. El retablo mayor es clasicista con Inmaculada, San Saturnino y bustos relicarios de Santa Teresa y San Ignacio de Loyola; pinturas de los Evangelistas y los Padres de la Iglesia, San Cristóbal, Santo Tomás, obispo, Cristo en la calle de la amargura, martirio de santa y dos escudos; y en sagrario, San Pedro, última Cena y San Pablo. En la capilla del obispo, retablo clasicista, en el que interviene Juan de Anchieta, con San Pedro y el gallo, San Juan Bautista, San Pablo, Redentor y Calvario; relieves del quo vadis, primado a San Pedro y crucifixión de San Pedro; en remate, dos pinturas y dos escudos policromados; y sagrario con San Bartolomé, Piedad y San Benito. Otro barroco rococó con Crucificado con serpiente, San Juan, Dolorosa y San Andrés. Otro con San Agustín, Virgen vestida, San Roque y San Francisco. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen sedente gótica, procedente de San Martín de Mancobo, s. XIII. Pinturas, del Ecce Homo, lienzo del obispo y Virgen del Pópulo. En orfebrería, cruz de gajos sin macolla, de Martín Antón, s. XV; cáliz custodia, de Ruiz de Valdivielso, de sol y rayos con cabujones y esmaltes, s. XVII; cáliz repujado y cincelado, de Marcos Quintana, otro torneado con leyenda, y otro con cabujones, todos del s. XVI. Aparte, laudas sepulcrales, reclinatorio barroco del obispo, cajonería de un cuerpo. Ermita de la Virgen de Cantarranas con espadaña, retablo neoclásico con Virgen vestida, San Joaquín, Santa Ana y otros. En Pradolamata, iglesia sencilla con espadaña, de una nave, con cubierta de maderas vistas e imágenes de San Juan Bautista, Virgen del Rosario. Cruz de gajos de cobre.

Montañana – Miranda de Ebro- (++++):

Este nombre pudiera significar la procedencia de sus primeros pobladores, procedentes de la Montaña, a quienes en general, se les denominó foramontanos. Si a los hombres no se les debe medir por varas, según conseja antigua, tampoco a los pueblos por las muchas o nobles casas. Aquí, encontramos un pueblo con una docena de viviendas abiertas, que ni siquiera es parroquia, por ser aneja de Guinicio, pero que tiene una iglesia, dedicada al apóstol San Andrés, tan pequeñita y galana, que para sí quisieran otros pueblos de más historia y nombradía. Es románica con una espadaña antigua y canes de tacos en todo el perímetro; tiene un ábside semicircular con ventanal tapiado con fustes, capiteles vegetales y canes de animales; y la portada es románica con fustes y capiteles historiados, dos archivoltas con decoración vegetal y ajedrezado, bajo pórtico de arco de medio punto y todo patinado en rojo; hay otra puerta románica tapiada. Interiormente es iglesia de una nave totalmente románica y capilla lateral renacentista con columnas, capiteles con el tetramorfos, arco triunfal y bóvedas de cañón. La pila es románica de copa lisa moldurada y base cuadrada con molduras, bajo el arco de la puerta tapiada. El retablo mayor es renacentista con San Pedro, Virgen sedente con Niño, San Pablo, Santa Apolonia, San Andrés sedente, Santa Águeda, Calvario y Padre Eterno; relieves de los Evangelistas, juicio y crucifixión de San Andrés, Santa Bárbara, Santa Escolástica? y dos lunetos con dos figuras, una con libro; y sagrario con apóstol, Resucitado y Santiago?. Capilla renacentista del presbítero Juan de Anguiano, sin retablo y con inscripción perimetral. Aparte, Calvario de pared, s. XVI, Virgen con Niño de pie e Inmaculada. La cruz parroquial es de metal repujado y piñas y cáliz torneado. Ermita con portada románica.

Montejo de Bricia – Merindades- (++):

Cerca del pantano de Arija, en un tipo de península que la provincia de Burgos, se introduce dentro de la de Santander, presidida por el Montejo de Hijedo, nos encontramos con esta iglesia bien cuidada y típicamente rural, dedicada a San Julián y Santa Basilisa, construida en buena sillería de la zona. Su torre es cuadrada y rematada en un chapitel y cruces; el ábside es rectangular con canes de tacos, en los laterales; y la portada es románica apuntada con molduras, bajo pórtico de entrada en arco. En el interior, es iglesia de una nave y capilla lateral con pilastrones, arcos y bóvedas de crucería; unas de piedra y otras de yeso. La pila es de copa lisa modernista. El retablo mayor es neogótico con las imágenes de los Patronos y San Isidro. Otro con santo apóstol y otras modernas. Hay una cara de San Pedro de piedra y la orfebrería es modernista. En Higón, pequeña iglesia de buena sillería con espadaña de tres cuerpos; portada de arco a base de dovelas; la pila es románica de piscina con molduras. Es de una nave con bóveda estrellada en cabecera y otras de yeso. Retablos e imágenes modernos.

Montejo de Cebas – Medina- (+++):

Junto a Frías y el río Ebro, sobre una leve loma, de ahí Montejo, y en un lugar de gran belleza paisajística, se nos muestra esta iglesia, en honor de San Millán Abad, el antiguo Patrón de Castilla, construida en buena sillería tostada de la zona. Tiene una torre cuadrada de buena factura con remate de chapitel y bolas; un ábside rectangular con cantoneras de refuerzo; y una bella portada renacentista con columnas estriadas, arco de casetotes, medallones de San Pedro, San Pablo, hornacina con Virgen de piedra con Niño, remates florales y bolas. En el interior, aparece como iglesia renacentista de una nave y dos pequeñas capillas laterales con columnas, capiteles, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. En el presbiterio, hay un Crucificado moderno de trazas surrealistas. También un retablillo barroco con San Millán Abad y otro neoclásico con San Agustín?, sobre el dragón de la herejía, angelote con columna y San Cayetano moderno. Aparte, Crucificado de cofradía. En orfebrería, cruz de gajos con remates biselados, y cáliz repujado y cincelado con nudo en ánfora, ambos del s. XVI. Cajonería rococó y aguamanil. En Cuezva, iglesia renacentista sencilla con espadaña, pila románica con gallones, retablo barroco con San Saturnino y San Roque. Crucificado de cofradía. Cruz de gajos con remate de bolillos y macolla con repujados, de Juan de Berrio, y cáliz repujado con nudo en ánfora, ambos del s. XVI.

Montejo de San Miguel – Medina- (++++):

Igual que el anterior por su cercanía entre ambos, como si fueran partes de un todo, ya que sólo el río Ebro les separa mientras un puente les une; es decir, compartiendo un paisaje común, que sólo este magnífico río es capaz de generar en nuestra tierra. Aún está por describir, cómo el Ebro, en ninguna otra provincia de su largo recorrido, es más bello, ni más caprichoso que en la nuestra. Esto me da pie para reivindicar el burgalesismo de este río, ya que otros lo están haciendo con menos razón. Bueno, pues en este ambiente se levanta esta iglesia, dedicada a San Pedro apóstol, bien aparejada en piedra sillar de un color cálido, como si estuviera patinada de resoles; la torre es cuadrada con remate de pináculos y bolas; el ábside rectangular liso; y la portada renacentista a base de dovelas molduradas, bajo pórtico de doble arcada con rejas de forja y hornacina con la imagen pétrea de San Miguel. En el interior, presenta planta clasicista de una nave y capillas en cruz, con pilastrones y arcos de piedra, pero bóvedas y cúpula de yesos moldurados y policromados modernamente. La pila es moderna de bandeja con gallones de mármol blanco. El retablo mayor es clasicista con San Pedro, Santa Ana triple, s. XIV, relieves de San Juan Bautista, Santa Catalina, San Miguel y San Sebastián; y el sagrario es de dos cuerpos con San Pedro, Resucitado, San Pablo, dos angelotes y pinturas menores. Otro neoclásico con Virgen vestida con Niño y San José con Niño. Otro con Calvario completo, s. XVI, y pintura de la Santa Faz. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen sedente con Niño, s s. XIII-XIV. Lienzos de la Asunción, San José, San Pedro, San Antonio con peces y otros modernos. La cruz es de gajos, de Diego de Mendoza, con macolla de rombos y remate de bolas, s. XVI. En sacristía, dos cajonerías con hornacina, de 1664, y crucifijo. Restos de sillería coral. Púlpito de hierro.

Monterrubio de la Demanda –La Sierra- (+++++):

Lo de Monterrubio tiene que ser en otoño, que es cuando los robles, pero sobre todo las hayas, se ponen con ese color que va desde el dorado suave, al rojo más llameante. Siempre se ha dicho, que nuestra sierra burgalesa tiene mucho de embrujo y lo es sobre todo por esa gama de colores, difíciles de describir. La iglesia, dedicada a San Juan Bautista, también tiene algo de rubio por el color sonrosado de sus sillares de piedra, con espadaña barroca rematada de bolas; un ábside románico rectangular, al estilo de las iglesias visigóticas con tres arcos ciegos lombardos, ajedrezado y ventanal tapiado; y la portada barroca con pilastrones, arco y bolas, aunque tapiada; la que funciona es de dovelas sencillas, más moderna. En el interior, tiene planta renacentista de una nave y cabecera más estrecha con arcadas laterales propias del románico, aunque con pilastras, cornisas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica con moldura en borde, gallones, avenerada por dentro y pie hexagonal cónico. Un retablo mayor rococó está retirado con San Juan Bautista, San Pedro, San Pablo y Virgen con Niño, del s. XVI. Otro con San Roque, Virgen sedente con Niño y santo clérigo. Aparte, Crucificado gótico de pared y otro de cofradía. En orfebrería, cruz repujada y cincelada con remate de bolillos y custodia de sol rayos y estrellas, ambos del s. XVII; cáliz con cabujones, nudo floral y base lobulada y otro repujado con dibujos incisos, de Martín Arriaga, ambos del s. XVI. Púlpito de piedra. En sacristía, cajonería de un cuerpo. Ermita de la Virgen de Caraba, con campanil, Virgen con Niño, s. XIV, San Sebastián y Crucificado de pared.

Montorio –Ubierna- Úrbel- (+++++):

Ya en el siglo X., se llamaba Monteaurio, monte de oro, con lo que difícilmente se puede mejorar nombre tan esplendoroso. Su iglesia, dedicada a San Juan el Bautista, es de buena estampa en sus formas, materiales y piedra sillar empleada. La torre es rectangular, de Bartolomé Sierra y Bartolomé Hermosa, en 1630, con cantoneras de refuerzo y remate de bolas; el ábside es rectangular con tres contrafuertes, canes historiados y alero con decoración vegetal, ajedrezados y canes lisos, en todo el perímetro. Hay tres piedras románicas o prerrománicas empotradas, una con tres figuras, otra con una y otra con dos animales; y la portada es románica de medio punto, con tres archivoltas lisas y capiteles vegetales, bajo pórtico de dos columnas clasicistas, de 1695. El interior presenta una planta de dos naves, románica una y gótica la otra, con columnas, capiteles sencillos, arcos, ménsulas de figuras decoradas y bóvedas de crucería o estrelladas de piedra. La pila de bautismo es histórica, fechada en el año 1210, con gallones, avenerada por dentro, pie cilíndrico estriado y base circular. El retablo mayor es barroco, de Andrés Bolado, en 1716, con San Pedro, San Juan Bautista, San Pablo, San Agustín, Crucificado, San José con Niño andando y Padre Eterno, las imágenes, en general, son del s. XVI. Otro, de Cristóbal Bañuelos y Toribio Fernández, de 1653, con San Antonio, Santiago matamoros, santo clérigo, Virgen con Niño y Coronación de la Virgen; sagrario con Resucitado y pinturas de Anunciación, Visitación, Nacimiento y Adoración de los Reyes. Aparte, Crucificado gótico, s. XIV, y dos de pared, Virgen vestida, San Andrés, San Juan Evangelista y San Roque. Se guardan algunas tablas de interés como la degollación de San Juan Bautista, el Bautismo de Cristo, predicación del Bautista, San Sebastián, San Miguel y Santa Faz. Un cáliz repujado, de Francisco Ruiz, con base poliforme y relieves, s. XVI. Aguamanil con venera. Cajonería. Carillón de campanillas. Casulla con bordados de los apóstoles, en oro, del s. XVI. Ermita, en lo alto, con portadas de arco y campanil de la Virgen de las Mercedes, con espacio celebrativo y otros para la cofradía y ermitaño.

Montoto – Merindades- (++):

En las tierras verdes de la zona de Bezana, tierra de veza, cerca del pantano del Ebro y al pie del Escudo, nos encontramos con esta pequeña iglesia, dedicada a San Andrés Apóstol, con espadaña antigua; ábside románico con contrafuertes, ventanal en aspillera y canes lisos; y la portada románica apuntada sencilla a base de dovelas, bajo pórtico con armadura de madera. El interior es de planta gótica de una nave con arcos y bóvedas de crucería simple y cabecera románica con columnas, arcadas desplomadas y bóvedas de cañón. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. Imágenes modernas y en hornacina Virgen con Niño. Aguamanil y hornacina avenerada, de piedra.

Montuenga – Arlanza- (+++):

Haciendo alusión al monte cercano, como todos los pueblos de alrededor que estaban rodeados de buenos montes, aquí se deduce que se refiere a un tipo de monte irregular, quizás monte de malezas, por la terminación que denota cierto desprecio hacia su calidad. La iglesia, dedicada a Santa María Magdalena, muestra cierta fortaleza en sus muros de sillares irregulares con torre cuadrada alta y ocho troneras para las campanas; el ábside es rectangular con contrafuertes; pero toda la iglesia ha sido recrecida a base de ladrillo rojo por encima de los canes de tacos de la fábrica original; y la portada es clasicista dintelada con columnas, friso moldurado y óculo; hay otra portada románica cegada. El interior presenta una planta gótica de una nave con ménsulas, arcos y bóvedas de crucería o de nervios y plementería de enfoscados de yesos en arista. La pila es interesante como pieza románica con arcos lobulados en copa, remate de gallones, borde y pie cilíndrico moldurado. El retablo mayor es neoclásico rococó con San José con Niño, la Magdalena, San Antonio con Niño y Santa Bárbara. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen sedente mutilada, s. XVI, otra Magdalena y San Sebastián. Regular orfebrería. Cajonería y aguamanil de piedra.

Moradillo del Castillo –Ubierna- Úrbel- (+++):

Muratiello fue cabeza del Alfoz de Moradillo, pues siempre se buscaba que la cabecera tuviera un castillo e incluso la población tenía su cerca murada, como medida de emergencia y seguridad en aquellos tiempos; y este pueblo lo tuvo en la época medieval, por su estratégica situación defensiva. Su iglesia, dedicada a San Cristóbal mártir, tiene una espadaña antigua con remate de bolas y cruz; un ábside con otra dependencia de la parroquia; y portada románica sencilla de arco moldurado con canes de tacos en aleros. En el interior, es iglesia protogótica de una nave y dos capillas laterales con pilastras, arcos y bóvedas de cañón muy apuntadas. La pila es románica con arcos en borde, gallones en copa, pie cilíndrico y base moldurados. El retablo mayor es neoclásico rococó con Virgen Dolorosa y San Juan de un calvario gótico, pero sin crucificado, del s. XIV, San Cristóbal con Niño y Asunción; relieves de la Anunciación, Nacimiento; y sagrario con San Pedro, Resurrección y San Pablo. Otros tres retablos barrocos con Santo Domingo de Guzmán, San Francisco de Asís y Virgen sedente con Niño, repintada, s. XVI. Pequeño Cristo a la columna. Cajonería de un cuerpo.

Moradillo de Sedano –Ubierna-(+++++++):

Estamos ante otro Muratiello que tuvo, en la parte alta donde se encuentra su magnifica iglesia de San Esteban, una zona fortificada, ya que, aparte de algunos vestigios simples, esta zona recibe el nombre de el Castro, palabra inequívoca de evocación defensiva. Su iglesia románica fué construida en una magnífica piedra de sillería dorada, “in era MCCXXVI”, en el año 1188, según consta en el cimacio de la primera ventana del mediodía; es, sin duda, uno de los mejores ejemplares del románico burgalés, y construido, posiblemente, por algún seguidor del primer maestro de Silos. Su campanario, con el husillo original de subida, fue recrecido en el siglo XVI, y se asienta sobre la base románica de la anterior torre, que sería menos alta, pero mas interesante, si nos fijamos en otras de la de época; el ábside tampoco responde al templo original, pues es un añadido que, en el exterior, tiene forma poligonal, realizado por un artista denominado Cotero, en 1616, que también trabaja en la cercana iglesia de Sedano. Sin embargo, la portada con la arquería ciega, que la acompaña a ambos lados, es uno de los elementos más significados del templo y la mejor de la diócesis en su género. En realidad, es una portada abocinada con fustes, capiteles historiados con vegetación, bichas y figuras, incluida una Ultima Cena; en el tímpano, aparece Cristo Majestad, o el Pantocrátor, dentro de la mandorla mística, sentado sobre el dragón y rodeado del tetramorfos, los cuatro evangelistas, en figuras angélicas con sus filacterias y San Pedro y San Pablo; por encima tres archivoltas con los veinticuatro ancianos del Antiguo Testamento con sus pomos e instrumentos músicos, escenas de la matanza de los Inocentes, Anunciación, Visitación y huída a Egipto, amén de otras alusivas a luchas, incluido Sansón con un león?, o algunas de la mitología oriental, con remate de variadas hojas de acanto y puntas de diamante. Hay cuatro figuras, dos a cada lado, dos en cuclillas y dos subidos sobre sus hombros, que pudieran ser dos profetas sosteniendo a dos apóstoles, alegoría sin duda de que todo el N.T. se sustenta en el A.T. Toda esta manifestación escultórica muy bien patinada por colores, entre dorados y rosáceos, se halla cobijada debajo de un pórtico moderno de piedra, que si bien la protege como se merece, sin embargo, la afea y nos priva de la admiración de toda su belleza. Como remate, señalar que toda esta fachada está adornada de una arquería ciega con fustes, capiteles y arcos, aparte de los canes de figuras, tanto en los aleros, como en este falso tejaroz, que se levantó a principios del s. XX. En el interior, aparece como iglesia de cuerpo románico de una nave con columnas triples, una curiosa en zigzag, capiteles grandiosos con temas vegetales, arpías, esfinges y también perdices o palomas, arcos un poco apuntados y bóvedas de cañón; amén de ventanales abiertos o ciegos, con fustes, capiteles y arquerías. La cabecera es clasicista con ábside poligonal, cubierto por gran venera de piedra y dos capillas laterales con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica de copa lisa, borde moldurado y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista con San Esteban y Calvario; relieves del apresamiento, martirio, entierro y gloria de San Esteban; y sagrario ostensorio que contiene la reliquia del Patrón, con San Pedro, Resurrección, San Pablo y pinturas de los Evangelistas. Hay otros tres clasicistas con Virgen del Rosario y Resucitado; otro con Virgen y San Roque; y otro con San Esteban, San Blas y Ecce homo. Aparte, Crucificado de cofradía con Virgen y San Juan, Inmaculada vestida y santo papa. Custodia renacentista, de tipo torre, de Pedro Fernández del Moral, con columnas, campanillas y base repujada, s. XVI. Dos cajonerías de un cuerpo. Aguamanil con venera, de 1754. Púlpito de piedra con casetones. Y grandiosa piedra de altar recogida en el lugar. Es Iglesia B.I.C., desde 1931.

Moradillo de Roa – Roa- (+++++):

Lo mismo que en otros pueblos del mismo nombre, su toponimia no hace alusión a las moras, sino a los muros, Muratiello, significa pueblo murado o amurallado. Precisamente, la torre de la iglesia, dedicada al apóstol San Pedro, que se levanta en lo alto del pueblo, tiene trazas de torre fortaleza con almenas y cubo exterior, característico de estas edificaciones; el ábside es poligonal con canes lisos; y la portada es románica de arco de medio punto moldurado, bajo pórtico. El interior es de una iglesia gótica primitiva de nave con capillas laterales y cabecera románica con columnas, capiteles vegetales, arco apuntado y bóveda de crucería; el resto se cubre con un artesonado simple. Tiene una buena pila románica con gallones y cabezas, cenefa vegetal superior, pie cilíndrico en cono y base circular; hay otra más rústica en el pórtico. El retablo mayor es renacentista con San Pedro sedente y Calvario; relieves de los Padres de la Iglesia, los Evangelistas, escena del “quo vadis”, San Pedro en la cárcel, Anunciación, ante la puerta dorada y dos medallones con Santo Domingo y Santa Juana de Aza. Otro rococó con Virgen gótica vestida con Niño, Crucificado; y pinturas de San Sebastián y San Roque. Otro barroco con Santa Águeda, San Juan Bautista, santa mártir; y relieve del Bautismo de Cristo. Otro neoclásico con San Pedro, Crucificado y San Pablo. Aparte, dos Crucificados de pared, Virgen gótica del Rosario con Niño, denominada del Egido, aunque es copia. Aguamanil curioso de piedra. Cajonería de tres cuerpos y sagrario con Resucitado, San Pedro y San Pablo. Ermita de la Virgen del Ejido, con imagen vestida, en un retablo barroco. Hay una capilla nueva, dentro del casco urbano, con la Virgen del Ejido, con reja de forja, s. XIV, Crucificado de pared y sagrario con Resucitado.

Moriana – Miranda de Ebro- (++++):

Pudiera proceder de la palabra Maurorum es decir repoblada por mozárabes, o ser nombre propio de persona, ya que así aparece en algunas obras clásicas de la literatura, y su traducción sería, morada del señor Moriana. Su iglesia, dedicada a San Juan el Bautista, está bien aparejada, aunque sea en una sillería desconcertada. La torre es una espadaña antigua con óculo y remate de bolas; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada gótica con archivoltas lisas apuntadas y arco rebajado, bajo pórtico con gran arco de piedra. El interior presenta una planta gótica de nave y capilla lateral con ménsulas, arcos y bóvedas de crucería de piedra. La pila es románica con gallones, borde moldurado, con avenerado interior y pie cilíndrico. El retablo mayor es renacentista con San Juan Bautista, Asunción y Crucificado; pinturas del Nacimiento, Predicación, Bautismo y degollación de San Juan Bautista; relieves de los Evangelistas, San Martín con pobre; y en sagrario, custodia con dos angelotes y misa de San Gregorio. Otro rococó con Virgen del Rosario con Niño de talla vestida y San Antonio con Niño. Hornacina con Calvario completo, del s. XVI. Aparte, Dolorosa gótica, San Roque, San Juan Bautista y dos brazos relicario. Tabla de Santa Tecla diciendo por la boca: A Moriana. En orfebrería, custodia de sol, rayos y estrellas, figura y base repujada; portapaz circular de metal, de Bernardino de Nápoles; cáliz repujado y cincelado con nudo en ánfora y dibujos incisos, s. XVI, y tres campanillas de bronce. Púlpito de hierro. Cajonería de un cuerpo, arcón con herrajes y armario. Capillo bordado en oro, de una capa pluvial, del s. XVI.

Mozares – Merindades- (++):

Pudo ser Mozárabes el origen del nombre de este pueblo, pues nuestra provincia, no sólo fue repoblada por gentes venidas del norte: (astures, cántabros y bascones), sino también por los cristianos refugiados en Córdoba, deseosos de poder retornar y celebrar libremente sus creencias en tierra reconquistada. La iglesia de este pueblo, dedicada a San Román mártir, es sencilla con pequeña espadaña y portada dintelada con cruz y bolas de remate, bajo pórtico de madera. Es iglesia de dos naves sin estilo definido, casi como una sala con bóvedas de yesos en arista. La pila es románica con cruz en relieve y moldura en borde. El retablo es neoclásico de hornacina con San Román mártir, sagrario con custodia y guadamecí o cordobán en el frontal del altar. Otro con Virgen vestida del Rosario y Niño de la bola. Un San José con Niño. Incensario de metal, s. XV. Ermita de Santa Centola.

Mozoncillo de Juarrros (++++):

Con un nombre que tiene su origen en el moçonciello de los viejos documentos y una significación de montecillo que, en esta ocasión, le viene como anillo al dedo, pues más que monte es una leve colina. Su iglesia, dedicada a la Inmaculada Concepción, construida en una aceptable sillería de la zona, nos ofrece una bella estampa en el interior, por su rica policromía natural de color rojizo. La torre es cuadrada, un poco chata, con contrafuertes y óculo; el ábside es poligonal con contrafuertes; y la portada es gótica apuntada con arcadas molduradas, bajo pórtico de arco, con dos columnas empotradas. El interior nos muestra una planta renacentista de una nave con dos capillas en cruz latina, con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra; y en el presbiterio, dos pechinas aveneradas. La pila es románica de piscina con arcos incisos, sogueado, venera interior y pie moldurado; hay otra suelta con acanalados; y la del agua bendita es interesante por ser un capitel románico reutilizado. El retablo mayor es barroco, de Policarpo de Nestosa?, hacia 1662, con San Pedro, Inmaculada, San Pablo y Calvario, con Virgen y San Juan pintados; y en el sagrario, San Pedro, Resucitado, San Pablo, amén de los cuatro Evangelistas pintados en la predela. Otro con San Blas, Inmaculada y pintura de la Trinidad. En otro, Virgen del Rosario con Niño, s. XVI. Y dos retablillos rococó con Crucificado y María Magdalena, del s. XVI. Aparte, Crucificado de cofradía, San Roque, San José con Niño, santo obispo y santa con tarasca, Santa Marina?. En sacristía, cajonería con laterales y aguamanil con venera.

Mozuelos de Sedano –Ubierna- Úrbel- (++):

Con la etimología de Maçuellos de donde se deriva mazo o manso, mansión, con la significación de casa o mejor casuelas, pues suponemos que, tanto ayer como hoy, este pueblo siempre fue un puñado de casas en torno a la iglesia, dedicada al Salvador. Tiene espadaña con remate de bolas; ábside rectangular con contrafuertes; y portada de arco moldurado de medio punto, bajo pórtico de madera. En el interior, se nos muestra como iglesia renacentista en cabecera y restos protogóticos en el cuerpo con columnas, capiteles románicos, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es renacentista de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es neoclásico con El Salvador de pie con la bola del mundo y relieves de San Antón y santo obispo. Aparte, Crucificado de cofradía y busto del Ecce Homo, Virgen vestida y lienzo de las Ánimas. Cruz de planchas doradas y cabujones; y píxide con pie y leyenda, s. XVI. Cajonería. Sillón de madera con dosel, hoy en Sedano.

Mundilla de Valdelucio –Ubierna- Úrbel- (+++):

Muniella, con significación de moño o mojón, parece que es el origen del nombre de este pueblo, que tiene una iglesia, dedicada a San Vicente Mártir, con torre antigua y rectangular rematada de bolas; un ábside románico rectangular con canes de figuras y ventana en aspillera; y portada románica con tres archivoltas con fustes, capiteles historiados esféricos, ajedrezados y rosetas, todo perfectamente patinado. Es iglesia románica de una nave con arco triunfal y cabecera de bóveda de cañón. Tiene problemas estructurales de asentamiento y de equilibrio en sus paramentos. La pila es románica de gallones invertidos y avenerada por dentro. El retablo mayor es neoclásico con San Vicente, Asunción y otras modernas. Otras imágenes como Virgen del Rosario y angelote, San Roque y San Antonio con Niño y otras mutiladas. Cruz de metal repujado con remate de piñas y cáliz repujado con nudo en ánfora y relieves en base, de Juan Landeras, s. XVI. Restos de artesonado en coro. Sagrario con Resucitado y pinturas de San Pedro y San Pablo. Cajonería de un cuerpo.

Nava de Roa – Roa- (+++++):

Nava con el significado de pasto llano, pues es una palabra prerromana, siempre que aparece como denominación de una población o de un término, manifiesta esta característica. La iglesia, dedicada al diácono San Antolín, patrono de Palencia, tiene una torre cuadrada alta y robusta con pilastrones y rematada en pequeña espadaña; el ábside es rectangular con cantoneras de refuerzo y recrecido tardíamente; y la portada es clasicista de arco moldurado, pilastrones, cornisa, hornacina vacía y frontón con pináculos. La iglesia, fundamentalmente barroca, es de una nave y dos capillas laterales en cruz con pilastrones, arcos de piedra, cúpula con los evangelistas pintados y bóvedas molduradas de yesos policromados. La pila es renacentista con molduras y acanalados en la copa rota y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista, de Pedro Cicarte, en 1596, con San Antolín, Asunción, dos virtudes, Calvario y Padre Eterno; relieves de los Evangelistas y Padres de la Iglesia, Nacimiento, Adoración de Reyes, Santiago matamoros y otros de la vida y martirio del Patrón; y sagrario con San Pedro, Resurrección y San Pablo. Otro barroco con San Antolín, Virgen del Carmen con Niño y Santo Domingo de Guzmán. Otro rococó con espejos y un Calvario completo. Otro con San Antonio con Niño, santo obispo y santo diácono. Otro con Virgen vestida, San José con Niño y santo con espada. Aparte, Crucificado gótico de pared con San Juan, s. XIV, otro de cofradía, apóstol gótico sin policromía y Santa Ana. Lienzo del Bautismo de Cristo. En orfebrería, la cruz repujada y cincelada, de Gabriel de Segovia, s. XVI; custodia de sol, rayos y nudo en ánfora, s. XVII; y dos cálices rococó con relieves. Cajonería de cuatro cuerpos con testero, retablo con Crucificado y crucifijo de mesa con peana. Dos credencias y sagrario rococó. Ermita de cruz latina, con campanil.

Navagos – Medina- (++):

En el valle de Traslaloma, casi a la sombra de una torre defensiva que ha sufrido los avatares del tiempo, pues queda reducida a las cuatro paredes y que hace de cementerio, se encuentra la iglesia, dedicasda a San Vicente mártir, con reducida espadaña, rematada de bolas y cruz; ábside rectangular con cantoneras de refuerzo, un poco recrecido con dos óculos; y portada románica de arco biselado y guardapolvos, bajo pórtico de dos arcos. El interior aparece como iglesia de trazas románicas de una nave con pilastrones, arcos y bóveda de cañón. La pila es de copa lisa y base circular moldurada. El retablo mayor es barroco salomónico con San Pedro gótico, San Vicente, San Pablo y Crucificado; y en sagrario repintado, relieves de San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro con San Miguel. Y otro rococó con Virgen del Rosario con Niño. Aparte, pinturas murales populares. Cruz repujada de planchas plateadas. Arcosolio con escudo noble. Aguamanil.

Navas de Bureba – Oca- Tirón- (+++++):

Está cobijada bajo la cornisa de los Montes Obarenes, donde hubo un medieval monasterio casi rupestre en San Juan de Entrepeñas de dura observancia. Pues bien, en esta villa que tuvo una particular dependencia de la poderosa Abadía de Oña, la cual poseía aquí una iglesia propia, dedicada a San Esteban, con campos, casas y hasta un palacio, al día de hoy, todo se reduce a un simple término, conocido como el Parral de Oña. En esta villa se cultivaban las tierras altas y las que estaban debajo del pueblo, las dedicaban para pasto de sus rebaños, de ahí viene el nombre de Navas y otros términos similares como Navacima, Navaelpinar, Navavieco, equivalente a prados llanos. La actual iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, de estilo románico y buena sillería de piedra arenisca dorada de la zona, presenta una torre rectangular un poco chata con troneras protogóticas molduradas, pero sin terminar; el ábside es semicircular con columnas triples en haz, con dos singulares y curiosos ventanales de dobles arcadas poli lobuladas, los más amplios de la diócesis, con fustes, capiteles y canes con figuras de fauna y zigzagueado, en todo el alero; y la portada es románica abocinada con fustes, capiteles de figuras humanas y monstruos, figuras un poco rudas, con seis archivoltas molduradas con remate de puntas de diamante, con pórtico de puerta rebajada de cierre. El interior es de una planta románica de una nave con columnas, capiteles historiados, arcos un poco apuntados y bóveda de cañón en cabecera y el resto de crucería simple de piedra. La pila es de copa lisa y base circular. El retablo mayor es rococó con Santo Tomás de Aquino y San Antonio de Padua, en predela, Virgen sedente con Niño, s. XVI, y San Blas obispo; seis relieves renacentistas del anterior retablo con Anunciación, Visitación, Nacimiento, Adoración de Reyes, Presentación en el templo y huida a Egipto, del s. XVI; y sagrario barroco salomónico policromado. Dos retablillos laterales similares de hornacina rococó con imagen sedente, de la Virgen de la Leche, y San Blas de obispo, ambos del s. XIII. Aparte, Crucificado gótico de pared, restaurado recientemente, sobre cruz de gajos, del s. XIII, otro de cofradía y Virgen del Rosario con Niño. Regular orfebrería. Importa destacar el coro alto renacentista con bóveda estrellada debajo del mismo y un antepecho abalaustrado de piedra, y la vieja sacristía con ménsulas y bóveda de crucería. Iglesia declarada B. I. C., en 1983.

Navas del Pinar –La Sierra- (++++):

Metidos en tierra de pinares, en esa parte de la provincia que limita con la hermana de Soria, esta villa nos descubre que también los pastos llanos, que eso venía a significar Navas, como dijimos en la monografía anterior, alternaban con los pinos en la economía de estos pueblos; es decir pinos y rebaños. La iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, está construida en una regular piedra de sillería con torre cuadrada y remate de bolas; ábside rectangular con contrafuertes; y portada renacentista de arco de medio punto moldurado. El interior presenta una planta clasicista de tres naves con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es renacentista de copa estriada, borde moldurado y pie cónico liso. El retablo mayor es clasicista, de González Areceda, de 1642, con Asunción, Calvario, la Virgen y San Juan pintados y dos imágenes antiguas deterioradas; y en pintura, Nacimiento de la Virgen, Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos, Virgen con Niño y San Juanito, martirio de San Sebastián, con cordobán en frontis. Otro barroco con Cristo yacente articulado, Virgen Dolorosa con espadas y Santa Ana triple. Otro con Crucificado y San Juan Bautista. Otro con San Antonio, alegoría del Espíritu Santo y San Juanito, en sagrario. Otro barroco, de 1680, con Virgen vestida con Niño, Ángel de la guarda pintado, San Juanito, Virgen de pie con Niño y tabla del Calvario, del s. XVI. Aparte, Crucificado de cofradía, dos Niños de la bola en urna de nácar y otro vestido. Dolorosa de un Calvario, pequeña Inmaculada y Santiago a caballo. Tríptico con un San Roque en relieve y pinturas de San Pedro y San Jerónimo, del s. XVI. Cruz procesional repujada y cincelada con remates floreados y macolla cilíndrica con columnas, s. XVI; dos porta paces en metal repujado, s. XVI. Campanilla de mano. Púlpito de forja. Cajonería de dos cuerpos. Ermita de Santiago.

Nebreda – Arlanza- (+++++):

Viene de Enebreta con el significado de lugar de enebros. Estamos en un cuadrilátero, enmarcado por los monasterios de Santo Domingo de Silos, San Pedro de Arlanza Covarrubias y Salas de los Infantes como hitos o vértices destacables, donde las sabinas o enebros se dan con singular abundancia, hasta tal punto que algún naturalista ha llegado a decir que estamos ante el mejor sabinar de Europa. Digamos que tanto la sabina, el enebro, el esqueno o espileño son de la misma familia y de sus frutillas se elabora la ginebra. En esta villa, con nombre de esta especie arbórea de olor tan característico, se levanta una iglesia, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, bien construida y aparejada en piedra de sillería calcárea con torre, que es una espadaña truncada; un ábside rectangular con dos ventanales góticos, uno tapiado; y sobre todo, la magnífica portada renacentista con columnas, cornisa, hornacina con Virgen sedente con Niño, tenantes con escudos y frontón; todo bajo gran arco con casetones y remate de gárgolas de cañón, balaustrada de piedra con jarrón de azucenas y pináculos. En el interior, se nos presenta como iglesia gótico renacentista de tres naves con columnas, arcos, bóvedas estrelladas con claves decoradas. La pila de bautismo es renacentista con acanalados, relieves en copa y pie cónico. El retablo mayor es rococó, de Tomás Ruiz, en 1735, con San Miguel, Santo Domingo de Guzmán, Virgen sedente con Niño y Asunción, ambas del s. XVI; y en sagrario, Resucitado. Otro con San Sebastián, San Antonio con Niño, San Juan Bautista y San Blas. Otro con Dolorosa vestida, San Juan Evangelista y Dolorosa, s. XVI, y Crucificado, s. XIV. Hay otros dos con San Roque y Virgen del Rosario. Aparte, hay un Crucificado de cofradía, otro de pared goticista, San Isidro y Santiago peregrino. Lienzos de dos evangelistas. Cáliz torneado y cincelado, de Mateo Revenga, con nudo en ánfora y otro más liso, s. XVI. Cajonería doble con testero. Pinturas murales populares, aparecidas hace poco, del Bautismo, evangelistas y santos. Coro de maderas policromadas. Púlpito de piedra.

Neila –La Sierra- (++++++):

Este pueblo burgalés, el de las famosas lagunas por encima del Collado, está como en el fondo de un cráter de un fantástico volcán y, si está abierto, es hacia las tierras de Canales de la Sierra, el primer pueblo de la vecina provincia de La Rioja. Incluso el nombre de la villa viene, según los documentos, de la palabra Naila o Nela, que hace alusión al río que nace dentro del casco urbano y que no es otro que el Naggela o Nájera, pero el origen de estos vocablos es anterior a la repoblación. La villa posee dos iglesias construidas en buena sillería de la zona, piedra de tintes rosáceos, tirando a rojo, propios de la Sierra burgalesa.

A.- Iglesia de Santa María: Es la mejor situada para el culto y la que funciona como parroquia a todos los efectos, mostrándonos una torre cuadrada con restos románicos y bolas de remate; el ábside es rectangular con contrafuertes, situándose, a su vera, el rollo jurisdiccional; y la portada es románica apuntada lisa, bajo pórtico de columnas de piedra. El interior presenta una planta gótica de tres naves con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica con copa de cenefa vegetal, escamas, avenerada por dentro, con pie cilíndrico cónico y base cuadrada. El retablo mayor es barroco, de Domingo de Neila y Ochandiano, en 1684, con San Pedro, Asunción con ángeles, San Pablo, San Benito, San Francisco y Crucificado. Otro con San Juan Bautista y Santo Domingo. Otro rococó con el escudo de los marqueses de Neila e imágenes modernas. Aparte, Crucificado gótico en cruz de gajos, s. XIV, otro, del s. XV, y otro de cofradía, Dolorosa con espada, Virgen del Rosario con Niño, Virgen coronada y otra pequeña con Niño, e imágenes de San Lorenzo, San Pedro, San Juan Bautista, San Roque y San Francisco. Relieves de San Juan Bautista, otro de Santa Ana triple y arcángel San Gabriel. La cruz es de gajos y macolla con rombos, s. XV, otra renacentista con repujados y remates florales, s. XVI; cáliz custodia de sol, rayos y estrellas con anillas en nudo y leyenda, s. XVII, y dos torneados, s. XVII. Cajonería de dos cuerpos y aguamanil avenerado.

B.- Iglesia de San Miguel: Más retirada, más antigua y con más historia, esta iglesia totalmente románica se nos muestra con torre cuadrada; ábside semicircular con tres ventanas cegadas, columnas, capiteles y canes del s. XII; y portada renacentista de arco moldurado. En los paramentos del templo, aparecen ciertas lápidas con la fecha de consagración del mismo, en el año 1087. El interior es de planta románica de una nave con columnas, capiteles, arco triunfal, bóveda de cañón en cabecera, con algunas pinturas murales románicas aparecidas; y en el resto, de yesos en arista. La pila bautismal es románica con cenefa vegetal, relieves en sub copa, pie cilíndrico y base circular moldurada. El retablo mayor es barroco rococó con San Pedro, San Miguel, San Pablo y Crucificado. Otro rococó, con San Pedro, San Pablo y San Sebastián, s. XVI. Esta iglesia es B. I. C., desde 1983.

Nidáguila –Ubierna- Úrbel- (++++):

Viendo los peñascos de las cornisas montañosas, que resguardan del cierzo a esta villa, no es extraño, que fuera bautizada con este nombre tan ecológico, ya que pocos sitios pueden ser más apropiados para que las águilas puedan poner sus nidos y sus huevos, como aquí. En éste marco, se levanta la iglesia, dedicada a Santa Marina virgen y mártir, con una torre cuadrada robusta y alta; un ábside rectangular y dependencia adosada con remate de canes historiados, de figuras y bichas, ajedrezados en sus aleros, sogueados y zigzagueados, de la anterior iglesia románica; y la portada es proto gótica con arco apuntado y tres archivoltas lisas, bajo pórtico de madera con arco de medio punto. El interior es de una planta gótica de tres naves con varios restos románicos, columnas, arcos apuntados y bóvedas de crucería de piedra. La pila es románica de copa sencilla con gallones finos, pie cilíndrico y base cuadrada moldurada. El retablo mayor es renacentista con Santa Marina, s. XVI; y relieves de la Presentación en el templo, Piedad, Padre Eterno y cuatro de la vida de santos monjes. Otro neoclásico con Calvario, s. XVI, y San Pedro. Otro barroco con los santos Sebastián, Antón, Miguel y Asunción, s. XVI. Otro rococó con Santa Lucía, Santa Bárbara y San Antonio de Padua. Aparte, Crucificado de pared. En orfebrería, cáliz repujado con cabujones, nudo en ánfora y base lobulada, y otro torneado, de Gaspar R. de Medrano, ambos del s. XVI. Cajonería de un cuerpo. Aguamanil con venera. En Fresno de Nidáguila, quedan algunos muros, únicos vestigios de lo que fue un pueblo y su iglesia.

Nieves de Espinosa – Merindades- (+++):

Estamos en la subida a los puertos de la Sía, Estacas de Trueba y de Lunada, algo así como los Pirineos de separación de nuestra provincia con la hermana de Cantabria, denominada, antiguamente, como las Montañas de Burgos. Estamos en el centro de Las Machorras, como antesala del famoso Valle de Pas, de donde proceden los pasiegos. Esta iglesia- santuario, dedicada a la Virgen de las Nieves, siempre bien restaurada y completamente enfoscada de blanco, como no podía ser de otra manera; tiene campanario cuadrado; ábside rectangular; y portada clasicista en arco con dovelas, bajo pórtico de arcadas clásicas. El interior es de una iglesia clasicista de tres naves con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas estucadas con molduras. La pila es de copa lisa y pie poligonal. El retablo mayor es barroco salomónico con Virgen vestida con Niño y litografía del Cristo de Velásquez; relieves de los desposorios de Santa Catalina, Santa Catalina en la cárcel, flagelación de la santa y gloria de Santa Catalina. Aparte, Imagen sedente con Niño, réplica de la antigua, del s. XVI, quemada accidentalmente, Crucificado moderno y un San Francisco; lienzos de Inmaculada y Bautismo de Cristo. Dos cálices rococó.

Noceco – Merindades- (++++):

En el centro de la Merindad de Montija, con un nombre que deriva etimológicamente del Nocetum latino, como lugar de nogales, campea esbelta una iglesia curiosa y llamativa, dedicada a Nuestra Señora del Rosario; pues, aunque es moderna, está tan bien trazada y con una sillería tan perfecta, que se la puede considerar un buen modelo de iglesia neorrománica. Fue construida, en 1906, y costeada por los devotos indianos, hijos del pueblo, Manuel López, Mariano López y Timoteo Bustillo. La torre es cuadrada con chapitel, que recuerda las líneas del neorrománico francés; el ábside es poligonal con contrafuertes en todo el perímetro; y la portada neorrománica con fustes capiteles y arcos de piedra, dentro de una galería porticada y acristalada. El interior es airoso y atractivo por su riqueza de líneas de una nave con dos mini capillas en cruz con columnas, capiteles, unos de piedra y otros de yeso, arcadas y bóvedas de cañón a base de ladrillos enfoscados, con ventanales, óculos y arquerías ciegas. La pila es neorrománico de copa con acanalados, sogueado y base circular con relieves. El retablo mayor es neorrománico con Virgen del Rosario con Niño y sagrario de tipo templete, todo en maderas policromadas. Aparte, hay un Crucificado moderno, Virgen del Carmen moderna, bajo amplio dosel de maderas nobles. Cruz de planchas de metal con relieves, s. XVI. Púlpito de piedra con escalinata, a base de arcos, con relieves de follaje y trazas neorrománicas. El coro alto está sobre columnas, capiteles y tres arcos de piedra o morteros. Es interesante como conjunto.

Nofuentes – Medina- (++++):

Estamos en la Merindad de Cuesta Urria y esta palabra equivale a abundancia de agua, que en los diversos pueblos surge por doquier, en cantidad y calidad; por eso la capital de ella no podía quedarse fuera del líquido elemento; se puede traducir por nacimiento o por conocidas fuentes, según venga de natum o notum fontes. Su iglesia parroquial, dedicada a los apóstoles San Pedro y San Pablo, presenta una torre cuadrada; un ábside rectangular; y portada clasicista dintelada con pilastrones, todo en piedra de sillería, menos algunas partes enfoscadas de mortero. Interiormente es una iglesia clasicista de tres naves con cúpula, columnas cuadradas, cornisas, arcos de piedra y bóvedas de yesos moldurados. La pila es de copa románica con cruces incisas posteriores y pie cilíndrico. El retablo mayor es neoclásico con San Pedro, San Pablo y Crucificado gótico. Otro barroco con San Antonio, Santa Ana triple, s. XIV, San José con Niño, Virgen vestida y Santo Tomás de Aquino. Otro con Dolorosa vestida, San Roque, Santa Lucía, San Pedro y San Pablo. Aparte, Ecce Homo sedente, Crucificado de cofradía, Nazareno vestido, Cristo yacente modernista, Virgen gótica con Niño, de Malinas, s. XV, Virgen del Rosario con Niño, Santa Clara gótica, Santa Catalina, San José, San Miguel, santo apóstol sin manos, San Juan Bautista, obispo gótico y Santa Bárbara. Hay un cofre policromado con aves, s. XIV?. Lienzo de la Inmaculada. Cruz de planchas de plata repujadas con cabujones y remate de bolillos, s. XVII; custodia de sol, rayos y estrellas, con repujados en nudo y base, s. XVII; cáliz, de Juan Alvear, con repujados y arandelas en nudo, s. XVI, y otro con nudo en ánfora. Hay varias imágenes de pueblos cercanos semi abandonados. Cerca, se halla el convento de Santa Clara.

Nuez de Abajo –Ubierna- Úrbel- (++++):

Tierra de nogales, ese sería el significado del nombre de este pueblo, cosa nada extraordinaria, ya que, en nuestra provincia, este árbol era muy abundante en la mayoría de nuestros pueblos pues su rico fruto, aparte haber aminorado muchas escaseces alimenticias, sobre todo en los días de la abstinencia cuaresmal, también era uno de los elementos del denominado postre del abuelo: queso, nueces y miel. La iglesia, dedicada a San Vicente mártir, está bien construida en buena piedra sillar de la zona con torre cuadrada, aparte una pequeña espadaña; el ábside es poligonal con contrafuertes, tres ventanales, uno tapiado, y sacristía; y la portada clasicista, del maestro Barrio Loza, en 1676, con pilastrones cajeados, arco, friso avenerado, hornacina con el Patrón en piedra policromada y remate de frontón, bolas y cruz. En el interior, presenta una planta gótica con partes renacentistas, de Juan Puente y Miguel Natas, de 1567, de dos naves con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica lisa con pie cilíndrico y base cuadrada. El retablo mayor es barroco rococó a base de columnas y rocallas, de José de Ontillera, en 1763, con San Pedro, San Vicente, San Pablo y Asunción. Otro, de Francisco Leal, de 1747, con San Roque, Cristo a la columna, s. XVI, San Isidro, San Vicente sedente, San Antonio con Niño y lienzo de la misa de San Gregorio. Y otro con Dolorosa vestida y Crucificado. Aparte, Crucificado de cofradía, Niño de la bola, Virgen sedente con Niño, s. XIV, Inmaculada repintada y San José con Niño. En orfebrería, cruz de cobre con medallones, s. XV, y cruz parroquial repujada con medallones y macolla cuadrada con columnas; cáliz- píxide custodia de sol y rayos, de Gaspar R. de Medrano, con nudo en ánfora, ambos del s. XVII; y cáliz con relieves, cabujones y pie con relieves lobulados, s. XVI. Cajonería y arcón, de Bartolomé de Rivas, en 1660.

Nuez de Arriba –Ubierna- Úrbel- (+++):

Volviendo al nogal, como protagonista de la vida de nuestros pueblos, digamos que, aunque no es el árbol emblemático de Castilla, que es el olmo o mejor la olma, que ciertamente no da frutos: no pidas peras al olmo, decían nuestros abuelos; sin embargo al nogal sí le podemos pedir nueces que son ricas y sabrosas, sobre todo, si se acompañan con queso y miel. La iglesia, dedicada a la Inmaculada Concepción, presenta una torre cuadrada rematada en bolas; un ábside rectangular con cantoneras de refuerzo y canes de tacos en aleros; y una portada románica con archivoltas finas y lisas. El interior presenta una planta gótica de una nave y capillas laterales posteriores con columnas, arcos y capiteles románicos en cabecera, en forma de figuras horizontales curiosas, y bóvedas de crucería de piedra. La pila es románica con arcos incisos superficiales, borde moldurado y pie cilíndrico. El retablo mayor es barroco rococó, de 1756, con dos tablas del sueño de Santa Ana y Visitación, imágenes de San Juan Bautista, San José con Niño y Calvario completo, s. XVI; y sagrario con Resucitado. Otro, de 1732, con lienzo de las Ánimas e imagen de apóstol. Otro con Crucificado y San Bartolomé, s. XVI. Aparte, crucifijo de nácar, Virgen del Rosario con Niño y media luna. Cáliz liso, de Juan de Abaunza, s. XVI. En Quintana del Pino, iglesia románica con espadaña y cruz, ábside rectangular con contrafuertes laterales, canes en aleros, ajedrezados y portada renacentista de arco moldurado. Hay dos escenas rústicas en lápidas empotradas, una de pastor con ovejas, y otra de lobo, cordero y pastor. En el interior, retablo clasicista con Virgen del Rosario. Cáliz renacentista de plata.

Ocón de Villafranca – Oca- Tirón- (++):

Haciéndose eco del nombre del Río Oca, Ocón viene a ser un aumentativo del mismo o relativo al referido río. El pueblo presenta una iglesia rural, dedicada a Santa Teodosia, construida en materiales endebles de mampostería y maderas con torre cuadrada; ábside adosado a las viviendas; y portada de arco de medio punto, a base de dovelas. El interior es de una planta barroca con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos en arista. La pila es renacentista con molduras en borde y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista e interesante, con Santa Teodosia e Inmaculada con nimbo; relieves San Juan Bautista, San Pedro con gallo, San Esteban, San Miguel, San Joaquín y Santa Ana triple. Hay un Crucificado gótico mutilado a restaurar, s. XIV, otro de cofradía y Virgen para vestir. Cáliz repujado y cincelado, con pie lobulado, s. XVI. En Mozoncillo de Oca, ruinas de iglesia clasicista, con campanario cuadrado, portada clásica, ábside poligonal con contrafuertes y cuajado de hiedra, pila de copa lisa, arcos de piedra y algunas piezas, en capilla de culto.

Olmedillo de Roa – Roa- (+++++):

En nuestra tierra, no había pueblo sin olmos, que era el árbol emblemático de Castilla; que cuando eran muchos se decía la olmera o la olmeda y equivalía a un macizo de olmos; y el diminutivo en este caso, pudo ser o por la cantidad o, quizás, por la poca altura de sus ejemplares. La que sí llama la atención, por su magnitud, es su iglesia parroquial, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora. Presenta una magnifica construcción en perfecta piedra sillar; su torre cuadrada es renacentista con pilastrones y remate de bolas; el ábside es poligonal con contrafuertes, canes lisos y ventanales góticos; y la portada clasicista, bajo gran arco de casetones, cobijando la portada de arco con pilastrones, hornacina con Virgen de piedra y pináculos. El interior es de iglesia renacentista, de Juan de Navaceda, con planta de salón y tres naves con columnas cilíndricas, arcos y bóvedas estrelladas, en cabecera; y en el resto, de yesos ricamente decorados y moldurados. La pila es renacentista con acanalados, escudos de azucenas y base cilíndrica. El retablo mayor es barroco salomónico con Asunción y pinturas de la Anunciación, Visitación, Coronación y Calvario. Otro neoclásico con Virgen vestida con Niño, San Pedro; y pinturas de la Virgen con San Juan, Santa Elena, Cristo caído con la cruz, Crucifixión, Calvario sin Crucificado y Descendimiento. Otro rococó con San Roque, San José con Niño, San Antón y lienzo de San Miguel. Otro con Resucitado, Crucificado, San Juan Bautista y Santiago. Otro con San Blas, Virgen vestida, San Sebastián y Virgen sedente con Niño. Aparte, Crucificado de cofradía, un gran San Juan Bautista y San Sebastián. Custodia de sol, rayos y estrellas. Cajonería de cinco cuerpos. Ermita de Virgen de Basardilla con campanil y estelas funerarias; fue parroquia del despoblado de igual nombre.

Olmillos de Muñó – Arlanza- (++++):

Olmiellos, dice relación al árbol emblemático de Castilla, tanto si se le escribe como olmo o como olma, solía presidir las campas aledañas a las iglesias y también, los contornos de los pueblos, donde surgían por doquier, marcando linderos, arroyos y cualquier rincón abandonado. Olmillos, aunque en diminutivo, denota en su nombre la importancia de este popular y generoso árbol, cuyas hojas verdosas servían de complemento en la alimentación de los animales domésticos. Antiguamente, tal como destacan los documentos, los pueblos defendían el derecho a ramonear en bosques y arboledas, y poder almacenar dichas ramas como pienso del ganado, en los largos inviernos. Pues bien, Olmillos tiene una iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, con una espadaña de contrafuertes y óculo; un ábside rectangular y cantoneras de refuerzo; y una portada de arco, a base de dovelas. El interior presenta una iglesia gótica, inacabada, de dos naves con columnas, grandes arcos y bóvedas estrelladas, en cabecera; y en el resto, de yesos rasos; debajo del coro hay una bóveda con relieves del tetramorfos en las claves, del Niño Jesús y de ángeles con los atributos de la Pasión. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista, del estilo de Juan Valtierra y Domingo Arroyo, hacia 1645, con Virgen sedente gótica con Niño, llamada la Antigua, y Calvario completo; relieves de de los Reyes Magos, Circuncisión y pinturas de Asunción, San Jerónimo y desposorios de la Virgen; y en sagrario, San Pedro, misa de San Gregorio y San Pablo; este retablo, no colocado en su integridad, debió proceder de algún monasterio jerónimo, posiblemente femenino. Otros dos de hornacina, del estilo de Helgueros y Pobes, hacia 1608, con relieves de la Anunciación y Nacimiento. Aparte, Crucificado gótico, s. XIV, otro de cofradía, Virgen del Rosario con Niño y otra vestida, San Jerónimo penitente y dos santas monjas jerónimas. La cruz es de gajos sin macolla; cáliz custodia de tipo torre con repujados, cabujones y leyenda, ambos del s. XVI; y cáliz torneado, s. XVII. Sepulcro noble de clérigo con estatua yacente y relieves, del s. XV. En el coro, balaustrada renacentista.

Olmillos de Sasamón – Amaya - (++++++):

Hoy, en muchos de los pueblos donde los olmos venían a ser los omnipresentes acompañantes de las actividades agrícolas y ganaderas, ya no existen o porque la concentración parcelaria ha suprimido laderas, arroyos y linderos o simplemente por una enfermedad endémica llamada grafiosis, que ha hecho y sigue haciendo estragos en las raíces de nuestras olmedas. Esta villa, que los tuvo y hasta los añora, presenta una estampa entrañable con su castillo, el de la familia de los Cartagena, y la mole de su imponente iglesia parroquial, dedicada, como tantas otras, a la Asunción de Nuestra Señora. Tiene una alta torre cuadrangular con pilastrones, bolas y cupulín octogonal de remate; el ábside es poligonal con numerosos contrafuertes y ventanales rectangulares tapiados; y nos ofrece dos portadas clasicistas, una de arco con columnas estriadas, hornacina con Virgen Asunta de piedra, todo bajo pórtico de gran arco con entrepaños de rosetas y galería superior; y la otra, de arco moldurado con decoración clasicista, Virgen de piedra en hornacina y frontón de remate. El interior presenta una amplia planta renacentista de salón de tres naves con columnas cilíndricas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra con gran venera, cerrando la cabecera. La pila es renacentista con molduras en borde y base poligonal con relieves. El retablo mayor es clasicista, de Juan Valtierra, en 1654, con los Evangelistas, San Pedro, Virgen sedente gótica con Niño, los Padres de la iglesia, Santiago, Asunción, Crucificado y dos ángeles custodios; relieves de la Anunciación, Visitación, Nacimiento, Adoración de los Reyes, matanza de los Inocentes, huida a Egipto, Circuncisión, Nacimiento y Coronación de la Virgen; y sagrario con San Pedro, Resurrección, San Pablo y crucifijo. Otro con Dolorosa vestida, Calvario gótico, s. XIII, con San Juan y la Virgen pintados, San Francisco, San Esteban y clérigo mártir. Otro barroco con Virgen sedente con Niño, de la escuela de Gil de Siloé, s. XV, Santa Bárbara, San Sebastián y San Francisco Javier. Otro, de Juan Galerón, año de 1676, con San Roque, San Miguel, s. XV, Crucificado; y pinturas de las Ánimas, San Antonio y Santa Teresa. Otro con Santa Columba, San Juan Bautista y San Andrés. Otro rococó con San Juan Bautista, San Andrés y pinturas populares de la Sagrada familia, San Juan Bautista y su decapitación, San Andrés y banquete. Aparte, Crucificado procesional, Resucitado, Virgen del Rosario con Niño restaurada, Virgen sedente con Niño, s. XVI, otra vestida, San Antonio y busto de mártir con cuchillo. Hay lienzos de la Anunciación, Ecce Homo, misa de San Gregorio y Piedad restaurada. Regular orfebrería, con cruz barroca de relieves, cáliz custodia con repujados, cáliz cincelado con nudo en ánfora, otro repujado de Sebastián de Olivares, s. XVI, más otros posteriores. Sepulcro noble con relieve de figura yacente, bajo venera, s. XVI. En sacristía, cajonería de dos cuerpos, hornacina con Crucificado y armario con testero; y aguamanil de piedra. Varios ornamentos dignos. En el coro alto, sillería coral con facistol y órgano barroco. Es iglesia B.I.C., desde 1992. Ermita de la Virgen.

Olmos de Atapuerca – San Juan de Ortega- (++++):

Hoy no se notan los macizos de estos árboles, que debieron de existir por nuestros pueblos y, aunque no daban peras, ni frutos, sin embargo, tuvieron una gran importancia para la cabaña ovina, ya que todos los años se desmochaban de sus tiernas ramas que, secadas y almacenadas, servían como alimento, en el invierno; incluso, sus tiernas hojas eran ordeñadas, durante el verano y venían a ser uno de los elementos, que enriquecían la comida de los cerdos; por todo ello se les pudo considerar como una ayuda complementaria para la economía familiar. Olmos de Atapuerca, por otra parte, conserva una hermosa y bien aparejada iglesia, a base de piedra de sillería de la sierra cercana, donde hoy mismo, se siguen extrayendo buenas partidas de piedra caliza, en sus canteras. Esta iglesia está dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, destacando una espadaña de dos cuerpos con pilastrones, remate de bolas y frontón; un ábside rectangular con contrafuertes; y portada renacentista de arco rebajado con columnas y remates de concha y jarrón; todo bajo pórtico de arco de medio punto con pilastrones, frontón partido, hornacina con Virgen de piedra con Niño, bajo bóveda estrellada de piedra y reja de forja. El interior es de iglesia gótica de una nave y capillas posteriores en cruz latina con columnas, capiteles historiados y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica de piscina con arcos incisos, sogueado en borde y base circular moldurada. El retablo mayor es renacentista con Virgen sedente con Niño, San Miguel, San Sebastián, otro santo, dos ángeles y Calvario; y relieves de los Evangelistas, Santo Entierro, Santiago, San Andrés, San Pedro y San Pablo?. Otro rococó con San Bartolomé e Inmaculada, s. XVI. Y otro neoclásico con San Blas y clérigo. Aparte, Crucificado de pared, Santa Ana triple sedente, s. XVI, Virgen del Rosario con Niño, bustos de San Pedro y San Pablo, dos padres de la Iglesia y santo obispo. Lienzos de San Juan Bautista y del Evangelista y Santa Casilda? En orfebrería, cruz de metal repujado; custodia modernista; y cáliz con relieves y cabujones, s. XVI. Antepecho renacentista de piedra del coro. Portada de sacristía. Cajonería simple y aguamanil con venera de piedra.

Olmos de la Picaza – Amaya - (++++):

En una vaguada cerrada, formando un recodo bucólico y abrigado, se sitúa este pueblo que nos recuerda en el nombre, una vez más, al árbol emblemático de Castilla y, a la vez, nos muestra algunos ejemplares de los mismos, detrás de la iglesia, aunque, con una vida lánguida, pues rebrotan cada primavera, para secarse sus hojas con rapidez; la enfermedad, denominada grafiosis, no cede, aunque, no hay mal que cien años dure. Este pueblo es la viva imagen de otros tantos, que cuantas más comodidades tienen, es cuando más despoblados se quedan y viven sin vivir en sí, haciendo buena la frase de San Juan de la Cruz. Precisamente, este pueblo, con sus trece habitantes actuales, puede ser un botón de muestra de esta triste realidad provincial. Su iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, presenta una estampa, que quiere competir con el vecino torreón noble de la villa. Tiene una buena arquitectura y mejor sillería de piedra; su torre cuadrada recrecida, sobre unos modillones salientes, le dan un aspecto de torreón defensivo; el ábside es rectangular con contrafuertes y canes lisos, a lo largo de todos los aleros; y la portada es gótica apuntada con cinco archivoltas lisas y remate de canes biselados, en tejaroz. El interior presenta una planta gótica de dos naves con columnas, arcos y nervaduras de crucería simple. Hay restos de una iglesia románica anterior en columnas, capiteles y arcos. La pila es románica con gallones rústicos, avenerada por dentro y base circular moldurada. El retablo mayor es rococó, sin dorar y mal repintado en color blanco, con Virgen del Rosario con Niño, San Vitores, Resucitado; y en sagrario, San Francisco, Niño con atributos de la Pasión y otro franciscano. Otro barroco, hacia 1730, con San Sebastián y San Juan Evangelista, ambos del s. XVI, San Gregorio y San José, s. XVIII. Otro clasicista con Virgen, del s. XVI, Crucificado y relieves de Santo Domingo y San Bernardo. Sagrario con relieves de la Resurrección, dos santos y pequeños relieves de la Pasión. Aparte, Crucificado de cofradía, Inmaculada, otra más pequeña policromada, Virgen sedente con Niño, s. XVI, San Juan Bautista, Santiago peregrino y San Roque. Hay un tipo de tríptico con pinturas de San José, Anunciación? y otro santo. Destacan unas ménsulas con angelotes policromados. Tumba noble. Aguamanil.

Oña – Oca - (+++++++):

Como tantos otros históricos pueblos, esta villa condal conserva el nombre prerromano, que para unos es euskérico, aunque, para la mayoría, se trata del lenguaje originario de estas regiones, cuyas raíces pudieran coincidir, en algunos casos, con la lengua que se habla en el vecino País Vasco, pero que pudiéramos considerar como la lengua propia de las diferentes familias o tribus celtibéricas. Oña, por lo mismo, es un vocablo muy antiguo. Y aunque, aquí sólo queremos describir la grandeza artística, monumental y de culto religioso que encierra esta villa, no podemos pasar por alto su importancia histórica, en la Castilla naciente: Fundación del Infantado, por parte del Conde don Sancho Garcés, a favor de su hija Santa Tigridia, s. XI; abadía benedictina una de las más importantes de España con San Iñigo, como figura más destacado; y panteón real de Castilla y, hasta de Navarra, con Sancho el Mayor, rey de Navarra, emperador de las Españas, y de otros reyes y condes de castilla.

A.-Iglesia monasterial de San Salvador : Esta magnífica iglesia abacial, erigida como parroquia mayor, por un oportuno decreto episcopal, para salvarla de los desmanes producidos por la nefasta desamortización de Mendizábal, presenta una imagen de iglesia monumental, solidamente construida en piedra de sillería de la zona. Su campanario es una espadaña levantada sobre la portada principal con ventanales románicos, rosetón abierto y remate de pináculos y bolas; aparte, existe la torre cilíndrica de defensa, denominada del abad, hoy torre del reloj; el ábside es penta partito con contrafuertes que se multiplican por los muros laterales, entre ventanales góticos con parteluz; y la portada es románica en origen, aunque presenta otra gótica apuntada, con archivolta florida y puerta de madera taraceada, por Fray Pedro de Valladolid; todo bajo bóveda de angelotes y escudos policromados, por Fray Alonso de Zamora. Como ante pórtico, hay un cerramiento goticista con remate de canes lisos, almenas, como marco de las estatuas de los condes don García y don Sancho, los reyes Sancho el Mayor y Sancho el Fuerte y los infantes Felipe y Enrique, hijos de Sancho el Bravo, con sus escudos; y portada de decoración renacentista. En el interior, presenta una planta de iglesia gótica de una nave, con partes románicas, cúpula con capulín y capillas laterales; pero, en cabecera, nos sorprende con una gran capilla panteón, construida por Fernando Díaz, a mediados del s. XV, con columnas, arcos, capiteles corridos y bóveda octogonal amplia y estrellada de piedra; y en el ábside o presbiterio, pinturas murales, de Rumualdo Pérez Camino, en bóveda de crucería simple. La pila es de copa lisa y base cilíndrica. El retablo mayor es rococó, de García Durán, en 1753, recubriendo de maderas bellamente policromadas y doradas todo el arco triunfal, con Santa Catalina, el Salvador, Inmaculada y cuatro santos abades; relieves del apostolado completo, Anunciación, Visitación, Nacimiento, Reyes Magos, monte Tabor, Última Cena, Oración del huerto, Flagelación, Santo Entierro, Resurrección y Ascensión. Y sobre un altar central se halla la urna repujada de plata dorada, de Fray Plácido de Santibáñez y Domingo González, en 1597, con ricas piedras, cristales y alhajas, conteniendo las reliquias de San Iñigo, y colocada bellamente en un tipo de sagrario baldaquino. Otro gótico florido con tablas pintadas de ángeles, con atributos de la Pasión, e imágenes de San Antón, Inmaculada y San Roque. Otro barroco con la Magdalena y relieve de esta santa, en oración. Otro con Santa Tigridia y San Iñigo. Otro con Santa Escolástica, Santa Gertrudis, santa benedictina y Santa Teresa. Otro con Santo Toribio, dos obispos y San Acisclo. Otro con San Pedro sedente y relieve del mismo en la cárcel. Otro con San Benito, San Mauro y San Plácido; relieve de San Benito y dos tablas sobre Santa Escolástica. Aparte, hay que destacar el magnífico Crucificado románico con los pies separados, s. XII, otro gótico y uno más de cofradía, Niño con calavera, Cristo atado a la Columna, Nazareno vestido, Virgen de piedra, Dolorosa vestida, Santa Ana triple, s. XIV, Virgen con Niño, San Iñigo, San Ato obispo, San Benito, San Pedro, San Pablo y otros varios santos, repartidos por doquier. Como panteón real, muestra ocho arcones afiligranados y taraceados con bellos relieves de follaje, para guardar los huesos de condes y reyes con sus epitafios y leyendas; todos, cubiertos por unos baldaquinos de finas tracerías de tipo mudéjar, debidas a las finas labores de Fray Pedro de Valladolid; y como testero de los mismos, hay unas pinturas renacentistas de Cristo con cruz, Crucificado, Calvario, Descendimiento de la cruz, Entierro y Resurrección. Hay otras pinturas sobre tabla como Moisés, Misa de San Gregorio, Cristo con cruz, Ascensión, Cristo con la cruz, resurrección de Lázaro, Prendimiento; y también, las pinturas murales de Santa María egipciaca, descubiertas y restauradas recientemente. Hay otros variados lienzos, destacando cuatro de San Iñigo y dos del Cristo de Burgos. También destacan unos relieves, como cuatro de los Evangelistas, dos del Monte Gárgano; varios escudos de Castilla perfectamente policromados; y dos rejas forjadas de paso y otras seis, de cierre a las capillas laterales con florones y escudos dorados al fuego, de gran mérito. También destacar los dos coros góticos, alto y bajo, con sus asientos, respaldos y doseles de finas labores nunca repetidas, junto con la puerta de paso al claustro de maderas nobles, embutidos y filigrana, de Fray Pedro de Lorena. Y el órgano barroco rehabilitado recientemente.

Sacristía y Claustro : La sacristía, convertida en museo, es barroca con una portada gótico florida de acceso, adornada de caireles y escudos; posee una hermosa cajonería rococó a lo largo de los cuatro lados con testero y cuatro retablos con lienzos e imágenes de Cristo, como crucifijo de marfil, Nazareno vestido, tres Niños de la bola, un Resucitado, Crucificado de pared y varios crucifijos de mesa; imágenes de la Virgen, como una Inmaculada con serpiente, Virgen con Niño, Santa Ana triple, s. XIII, dos Vírgenes sedentes, s. XV.- XVI; y varios santos más, como Santo Toribio, San Cosme y Damián, San Vitores, San Ato, San Pedro y San Pablo. En lienzos enmarcados sobre el testero, aparecen el apostolado, los Evangelistas y los Padres de la iglesia, de la infancia de Jesús, del Salvador, varios santos populares y algunos benedictinos. Hay varias arquetas de ébano y marfil, s. XI, bustos relicarios y aras romanas. En orfebrería, varias piezas, destacando una cruz de cobre, de un evangeliario, s. XIII, otra repujada, del s. XVI, un cáliz gótico con pináculos, otro con relieves y medallones, s. XVI, un relicario, del s. XI, y otros posteriores. En el centro de la sacristía, tumba renacentista con estatua yacente del obispo don Pedro López de Mendoza. Buena colección de ornamentos, del s. XVI, al XVIII. Telas árabes procedentes de los sepulcros. En la antigua sala capitular románica, sobre trompas con ocho plementos, bóveda de crucería y arquerías románicas con capiteles y decoración policromada. En su espacio se exponen algunos restos arqueológicos como aras, laudas y otras piedras romanas y restos románicos. En el claustro gótico, obra de Simón de Colonia, doblado más tarde en la parte alta, destacan sus ventanales afiligranados, unas ricas ménsulas de angelotes, cornisa corrida con decoración vegetal calada, bóvedas estrelladas y sus claves, con imágenes sobre peanas de la Virgen, del apostolado y otros santos. Abundan los escudos de Castilla y León y algunos sepulcros como el del obispo don Pedro González Manso, obispo de Burgos y otros; tres portadas gótico renacentistas de paso; y en los ángulos, relieves destacables de la Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos y Presentación. Todo ello, incluida la portada principal barroca, de lo que fue monasterio, es B.I.C., desde 1931.

B.-Iglesia de San Juan: Nunca sabremos, aunque lo supongamos, si el pueblo de Oña preexistía a la Fundación del Infantado, por Sancho Garcés en favor de Santa Tigridia; posiblemente sí, pero la verdad es que el pueblo siempre estuvo como a la sombra del monasterio y el abad debía ser algo más que el señor natural, pues venía a ser el protector y benefactor en todos los aspectos, para los habitantes de esta villa privilegiada. En lo espiritual, debía incluso preocuparse por su atención pastoral de la misma, y por esta razón, se erigiría esta parroquia, dedicada a San Juan Bautista, construida, en la parte mas llana. Llama la atención su torre románica cuadrada con ventanales geminados; el curioso ábside rectangular rematando la planta de cruz del templo, en forma de Tau con contrafuertes, tres ventanales góticos rasgados, dos con parteluz; y una portada gótica con fustes y capiteles corridos, enmarcando las dos puertas gemelas rebajadas con imagen de la Virgen, en el mainel central, cobijada por tres archivoltas con figuras, un tanto deterioradas; y en el tímpano, Virgen con Niño y dos ángeles; todo bajo pórtico con bóveda estrellada, arco rebajado y un poco hundido, en relación al piso de la plaza, y escudo episcopal en la fachada. En el interior, es una iglesia irregular de dos naves, capilla lateral de trazas proto góticas y otras partes posteriores con columnas en haz, capiteles corridos, arco y bóvedas estrelladas de piedra. La pila bautismal es gallonada, en copa con pie cilíndrico y base cuadrada moderna; sobre el borde de la copa, hay un motivo románico ajeno, en forma de óculo almendrado y policromado con una fina labra. La iglesia no tiene retablo y el que tuvo se halla en la capilla- sacristía y es de estilo barroco salomónico sin dorar, con San Pedro, Virgen con Niño, San Pablo y San Miguel. En el presbiterio, sólo preside el magnifico Calvario gótico, procedente de la iglesia de Tamayo y un sagrario barroco, con leyenda de la consagración. Aparte, hay un Resucitado, un Niño de la bola vestido, Virgen con Niño de pie y otra vestida, un buen San Juan Bautista, San Pedro, San Pablo y San José con Niño. Lienzos de Cristo y San Francisco, un Cristo de Burgos, Santa Catalina, Virgen de Guadalupe, clérigo con Cristo y uno moderno de la Eucaristía. En orfebrería, una píxide-copón con relieves, un cáliz, de Bartolomé de Valencia, con repujados y cabujones, s. XVI, y otro rococó americano. Destacar el antepecho abalaustrado del coro con escudos; algún sepulcro; un aguamanil con venera; algunos espejos con cornucopia; y un paño funerario pintado. Ermitas de San Vitores y de Santo Toribio. En Tamayo, pueblo semiabandonado, algunos muros ruinosos de la iglesia de San Miguel.

Oquillas – Santo Domingo de Guzmán- (++++):

Las Okiellas, de los documentos, con el significado de oquedades pequeñas o covachuelas, a modo de las bodegas excavadas en la colina coronada por su iglesia. Esta, dedicada a San Cipriano, con una edificación de estilo románico y una piedra con partes muy deterioradas y erosionadas; tiene una torre cuadrada, recrecida de la original, con un tipo de remate de almenas; un ábside románico con ventanal de fustes y capiteles, columnas entregas, capiteles de fauna, canes historiados de figuras y animales; y también, un friso vegetal en aleros, y en el resto del templo, canes de tacos; la portada es románica de arco de medio punto con fustes, capiteles de bichas y serpiente, tres archivoltas lisas y ajedrezado, bajo pórtico de arco rebajado. El interior presenta una nave románica con columnas, buenos capiteles y bóveda de cañón en cabecera; y el resto es de techumbre de tipo artesonado de madera y capilla lateral de culto ordinario. La pila es románica de copa lisa, pie cilíndrico y base circular con molduras. El retablo mayor es neoclásico con Virgen vestida de época y San José. Otro con santa con plato. Otro renacentista con pinturas en tabla, de San Juan Bautista y Jesús, Jesús con Pedro y Pablo, Anunciación, Nacimiento, Calvario (sólo el Crucificado, pues las demás imágenes han sido robadas.) Aparte, Crucificado de cofradía, Inmaculada pequeña, San Roque, relieve de San Agustín y angelotes. Tapa de sarcófago con escudo. Ermita del Santo Cristo de Reveche, de trazas románicas con torre cuadrada e imagen del Crucificado.

Orbaneja del Castillo –Ubierna- Úrbel- (++++):

Suponiendo que pudiera venir del orbis latino, con el significado de círculo o redondel, la verdad es que, contemplando el lugar y el entorno paisajístico insuperable, donde se asienta la población, se entiende la definición; pues, aparte, el recodo natural que forma la pequeña meseta, donde se levantan las casas, el río Ebro también realiza una vuelta en redondo, al pasar por estos parajes, formando unos cortes rocosos admirables para la vista, por sus recortadas siluetas. En realidad el Ebro burgalés, que aquí empieza, pasa luego por la concha montañosa de Escalada, el cañón de Pesquera, Valle de Zamanzas, hoces de Tudanca, Valle de Manzanedo, los Hocinos de Valdivielso, el desfiladero de la Horadada, Trespaderne, Valle de Tobalina, Garoña y nos dice adiós, pasada Miranda. Este río es tan variopinto y sorprendente que habría que darle carta de burgalesismo, ya que en ninguna provincia de su largo recorrido, puede mostrar unas bellezas, ni más numerosas ni más atractivas, como en la nuestra. El río Ebro se siente adolescente y juguetón, al pasar por Burgos; es también nuestro querido río, aunque otros se lo quieren apropiar. Después de este canto a este insuperable lugar y, de paso, al río Ebro del que recibe su denominación la Península Ibérica, digamos que la iglesia de este típico pueblo, dedicada a Santa María, y construida en una buena sillería de la zona en color de oro viejo, presenta una espadaña antigua, convertida posteriormente en torre rectangular; un ábside rectangular con contrafuertes y canes lisos, en todo el perímetro; y portada clasicista con pilastrones, dovelas molduradas, bolas, frontón y cruz. El interior es de planta gótica de una nave y capilla lateral con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra, con restos de pintura antigua, en plementería. La pila es románica con gallones, pie cilíndrico y base circular. El retablo mayor es rococó con Santiago matamoros, San José?, Virgen sedente con Niño, s. XVI, San Antonio, Santa Teresa?, otra religiosa y Asunción con ángeles. Otro clasicista con San Pedro, San Andrés, San Pablo, apóstol, Calvario y otro apóstol; y sagrario con San Juan Bautista. Otro clasicista, con San Juan Bautista, San Miguel, San Jerónimo y Calvario completo. Barroco con Virgen del Rosario y San Roque. En otro, Virgen y Asunción. Otro Renacentista, muy deteriorado, con seis pinturas de la infancia de Jesús, y un sagrario plateresco, con la Resurrección y Padre Eterno. Aparte, Crucificado de cofradía, Santa Lucía, San Tirso, San Miguel y San Juan Bautista. En orfebrería, cruz de cobre sobredorada con dibujos incisos, s. XIV, custodia, de tipo torre, de Pedro Fernández del Moral, con relieves, nudo en ánfora y pie lobulado, así como un cáliz con relieves y cincelados, ambos del s. XVI. Ermitas de San Tirso y de San Vitores.

Orbaneja Río Pico – San Juan de Ortega- (+++):

Lo del origen del nombre es difícil, pero parece que hace alusión al orbis latino, redondel o círculo en castellano, en que se asienta el pueblo, recostado en una colina o ribazo para evitar el cierzo que, en el invierno, congela hasta las palabras. La iglesia, dedicada a San Millán Abad, construida en una buena mampostería con torre cuadrada reforzada de contrafuertes; ábside rectangular con contrafuertes; y portada gótica de arco apuntado con molduras, bajo pórtico de arco y reja. El interior nos muestra una iglesia gótica, de Juan de Castañeda, con ménsulas de figuras populares, arcos y bóvedas de crucería. La pila es de copa lisa y base circular moldurada. El retablo mayor es barroco sin dorar, de José Valdán, en 1717, con San Millán de monje, San Pedro, Asunción, San Pablo y cuatro medallones policromados. Otro con Virgen vestida. Aparte, Crucificado de cofradía y otro de pared, s. XV, Virgen sedente con Niño, un poco manierista, Dolorosa vestida, Virgen del Pilar, busto relicario de santo, San José con Niño, San Roque y santo clérigo. Lienzo de Santa Práxedes. Cruz de gajos, de Juan Berrio, en 1585, de cobre dorado con remate de piñas; otra de metal repujado; y un cáliz repujado, cincelado y pie poli lobulado, de Juan Castaños, s. XVI. Ermita de la Virgen con campanil, lauda policromada, bajo escudo y fecha, de 1588, con dos Inmaculadas, San Juan de Ortega y San Ramón.

Orbañanos – Medina- (++):

Siguiendo con la misma raíz del orbis latino con la significación de redondel, que aquí se da entre el Ebro y la sierra denominada de Pancorbo, y en un lugar bucólico, se yerguen en la colina las ruinas de la antigua iglesia de San Juan Evangelista con espadaña gótica y los muros desgarrados, como imagen nostálgica, que vale para tantas y tantas otras iglesias como se nos van a ir desmoronando inexorablemente. Esta iglesia ya irrecuperable ha sido sustituida por una reducida y práctica capilla de una nave con una campana desproporcionada para ella, pero levantada con las piedras de aquella. En el interior, podemos señalar la pila románica gallonada con pie cilíndrico y bolas. El retablo es barroco salomónico adaptado con San Juan Evangelista, San Miguel y sagrario con custodia. Aparte, hay un Crucificado de cofradía, Inmaculada, San José con Niño, San Roque y San Rafael; todas regularmente repintadas. Cruz de gajos con remate de piñas y cáliz cincelado, del s. XVI.

Ordejón de Abajo – Amaya - (+++++):

¿Viene del orcelione u orzeion de los documentos antiguos, que pudieran venir de la raíz urce, planta parecida al brezo, que abundaba por esta zona y servía para hacer escobas?. Dejándoselo como supuesto, para que los investigadores de la toponimia de los pueblos lo certifiquen; nosotros nos centramos en la importante fábrica, a base de sillería y buena mampostería, de esta iglesia de Santa María. Tiene una torre cuadrada, rematada de pináculos; un ábside rectangular con contrafuertes y canes lisos, en parte del perímetro; y una portada románica semi tapada con fustes y con una figura de tipo atlante empotrada, capiteles, dos archivoltas lisas, bajo pórtico con portada semicircular, pilastrones y bolas. Interiormente se trata de una iglesia gótica y reminiscencias románicas con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica gallonada con anillo de encadenados, pie cilíndrico y base circular moldurada. El retablo mayor es renacentista con Virgen vestida, Asunción, Calvario y Padre Eterno; relieves de los Evangelistas, Reyes Magos, Circuncisión, huida a Egipto, Jesús entre los doctores, Presentación de la Virgen, Visitación, Anunciación y Nacimiento; y en el sagrario, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro barroco con Virgen del Rosario con Niño de talla vestida y Crucificado con peana. Otro con San Miguel y santa con libro. Otro con Crucificado con peana. Dos con San Roque y San Antonio con Niño. Aparte, Crucificado procesional de cofradía, San Antonio y angelote flamenco. La cruz es repujada y cincelada con remates circulares, s. XVIII, pero, con macolla achatada de cobre dorado, cabujones y leyenda, del s. XVI; un cáliz custodia de sol, rayos y estrellas, s. XVII; y una píxide repujada y cincelada con pie cónico estriado, del s. XVI. Destacan una escalinata renacentista de subida al altar, un púlpito de piedra con entrepaños en relieve y un aguamanil con venera de piedra. En Congosto, iglesia gótica en semirruina con espadaña chata, contrafuertes y canes de tacos, en todo el perímetro; y una portada de arco con dovelas. Dentro es de una nave gótica con columnas, arcos apuntados y bóvedas de crucería. La pila es románica gallonada y base circular moldurada. Su retablo mayor es barroco, deteriorado; y en capilla de culto, San Miguel, San Pedro sedente, San Pedro y San Pablo de sagrario, dos santos, Asunción, Niño de la bola, Crucificado de cofradía y Virgen del Rosario. Vía crucis liso de piedra.

Ordejón de Arriba – Amaya - (+++):

Son como dos pueblos gemelos, que se han repetido en muchas ocasiones y comarcas: de arriba y de abajo, de Suso y de Yuso; algunos ya han desaparecido; también se distinguían por el titular de la iglesia de cada pueblo o barrio. En esta ocasión, no están tan cerca, como uno pudiera pensar y más bien son pueblos distintos. Este posee una iglesia de buena piedra, pero más humilde que la del de Abajo, dedicada a San Juan Bautista, con espadaña chata rectangular; un ábside recto con contrafuertes, canes de tacos y restos de ajedrezados; y la portada es de arco de medio punto, a base de dovelas, bajo pórtico con arco rebajado. Interiormente es iglesia gótica, revestida de trazas barrocas de una nave y dos semi capillas con pilastrones, arcos, bóvedas encamonadas de yeso, con decoración de molduras y policromía. La pila es románica con gallones, pie cilíndrico y base cuadrada. El retablo mayor es clasicista y repintado, con San Agustín, San Juan Bautista, San Ambrosio?, Calvario pequeño y Padre Eterno; y relieves de San Juan Evangelista y San Lucas. Otro clasicista con Virgen del Rosario vestida con Niño. Otro con Crucificado. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen con Niño, San Roque y Santa Bárbara, en hornacina. En orfebrería, cruz de planchas de plata con cabujones y bolillos, s. XVII, otra de metal y cáliz torneado. Cajonería de un cuerpo. Escudo en clave.

Orden de Tobalina, La – Medina- (+++):

No sabemos de donde viene La Orden, ni quién ordena, ni qué se ordena; quizás indique su pertenencia a la cercana abadía de Oña, de la orden benedictina y, por eso, en este pueblo, todo debe estar en perfecto orden, como su bonita iglesia románica, en honor de San Saturnino, que muestra su equilibrio en su espadaña de mampostería con remate de cruz; el ábside es románico en buena sillería con arcadas ciegas, ventanal en aspillera, con canes lisos en perímetro y ajedrezados en alero; y la portada de arco de medio punto y puerta dintelada, bajo pórtico de arco clasicista. Hay un relieve en piedra con leones, empotrado. El interior es de una nave y cabecera románica con pilastrones, arcos, bóveda de cañón y ventanal con ajedrezados; y el resto, de yesos en arista. La pila es románica de copa lisa, borde moldurado, pie cilíndrico con cabezas y base circular de conchas. Aparte, la iglesia no tiene retablos, pero en el presbiterio preside un Crucificado de pared, una Virgen sedente con Niño, del s. XIV, restaurada, San Saturnino de obispo con libro bajo el pie y Santa Lucía coronada. La cruz es de gajos de plata con remates de corona y macolla con relieves de rombos, y cáliz, de Francisco de Villegas, con cabujones, escudo de los Velasco, y patena con dibujos, de Martín de Arriaga, ambos del s. XVI; y copón torneado, s. XVII.

Orón – Miranda de Ebro- (++++++):

Siempre se consideró como la antesala de Miranda, pero con personalidad propia, ya que Orón tuvo una importancia histórica atestiguada por los tesoros, que fueron producidos para su iglesia parroquial, por parte de personas nobles, que supieron ajustar artistas de prestigio para su ejecución. La parroquia, en honor San Esteban Protomártir, es de gran envergadura arquitectónica con piedra de sillería bien aparejada. Su torre cuadrada es de Felipe Gallarza, año de 1746, con remate de cuatro torrecillas- pináculos y ventanas; el ábside es poligonal de cierta altura con contrafuertes; y la portada es simple de arco de medio punto, bajo pórtico de arcos clasicistas. El interior es de planta renacentista de una nave y tres capillas laterales, de Miguel Mendizábal y Martín Ibarguren, con columnas finas, arcos y bóvedas estrelladas de buena piedra; y en cabecera, concha de nervios agallonados. La pila es románica de gallones insinuados y pie cuadrado. El retablo mayor es clasicista, de Juan Bautista Galán, en 1646, dorado por Luís Gómez de Sierra, en 1664, con San Pedro, San Pablo, San Antonio, San Lorenzo?, San Esteban, San Miguel y Calvario; pinturas, de Juan Martínez de Foronda?, en 1669, de los Evangelistas, Ultima Cena, Anunciación, Visitación, Adoración de Reyes, Nacimiento, Oración del huerto y santo; y sagrario con San Pedro, San Pablo, dos ángeles, virtudes, y en el interior, ángeles dorados con trompetas en relieve, s. XVI. En la capilla de la derecha, del cardenal don Juan Martínez Ternero, retablo clasicista de Juan Bautista Celma y Diego Marquina?, con los Evangelistas, los Padres de la Iglesia, varios santos, San Juan Bautista, San Andrés, Santa Catalina, Santa Águeda y Calvario; relieves de Santiago matamoros y Padre Eterno. Otro renacentista, en la capilla de Francisco de Salamanca, con columnas entorchadas e imágenes de Santa Catalina, Virgen sedente con Niño, Santa Cecilia, San Pedro, San Juan Bautista, San Francisco y Padre Eterno; relieves de varias mártires juntas, San Blas? y dos bustos relicarios bien decorados. Aparte, dos Crucificados de pared, Inmaculada, Virgen vestida, San Antón y San Esteban. La cruz es repujada y cincelada, de Blas Mendoza, con cabujones y macolla poligonal de relieves, s. XVII. Dos buenas rejas renacentistas con escudos, de Juan Tomás Celma. Y en sacristía, cajonería triple y algún ornamento aceptable. Sillería coral. Es iglesia B. I. C., desde 1992.

Oteo de Losa – Medina- (+++):

Sin duda es sincopado de Otero, porque esta villa se alza en un pequeño altozano, desde el que se domina y se otea una buena perspectiva de la zona, teniendo, al lado, el mirador del Alto del Guardia, de casi mil metros de altura y de frente a los Montes de la Peña, de mil doscientos y pico metros. Oteo debió ser importante, porque hoy nos muestra una buena iglesia, dedicada al Apóstol Santiago, con torre fuerte cuadrangular de recta sillería, con ventanal apuntado; un ábside rectangular con contrafuertes; y aparte la casa parroquial adosada, una portada gótica apuntada con arcos moldurados, bajo pórtico. En el interior, se nos muestra la planta de una iglesia sin estilo definido y dos capillas laterales con columnas, arcos rústicos y bóvedas de crucería en cabecera, y en el resto, de enfoscados de cañón. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es renacentista con relieves de Santiago matamoros, Calvario y lunetos con San Pedro, San Pablo y Padre Eterno; y pinturas populares de los Evangelistas, cuatro de la vida de Santiago, Oración del huerto, Flagelación, Cristo con la cruz y Resurrección. Otro barroco salomónico con San Antonio con Niño. Y otro neoclásico con Crucificado arcaizante y cordobán en la mesa. Aparte, Crucificado de pared, Virgen vestida con Niño, Santiago matamoros y otro moderno. En orfebrería, cruz de gajos con remates biselados y macolla de manzana, s. XVI, un cáliz gótico con nudo de manzana repujado y otro con cabujones y repujados renacentistas. En Bescólides, sólo queda la espadaña de su arruinada iglesia.