Poblaciones con la letras "D E F G H I J"

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J

Dobro –Ubierna- Úrbel- (+++):

En los Altos Dobro, los altos del Ebro, identificando con esta denominación a toda esta meseta de vestigios prehistóricos, se levanta la iglesia, dedicada a Santa Eulalia mártir, con torre renacentista, remate de bolas, gárgolas y troneras molduradas; el ábside es rectangular con contrafuertes y canes de tacos; y la portada renacentista con archivoltas de arco, bajo pórtico de dos arcadas clasicistas. Todo en piedra de mampostería y sillar. Es iglesia gótica de una nave con columnas, arcos y bóvedas de crucería. La pila es de copa rústica y lisa y pie cilíndrico con decoración vegetal. Hay un retablo rococó con San Juan Evangelista y San Miguel. Otro salomónico con Calvario completo y apóstol. Aparte, hay imágenes de Santa Eulalia, Virgen del Rosario con Niño, San Miguel, Santa Águeda, San Juan Bautista, San Roque y San Antón. Dos cálices renacentistas con cabujones, relieves y nudo en ánfora, del s. XVI. Un púlpito de piedra con relieves; hay dos arcadas románicas tapiadas. Restos de artesonado bajo el coro. Ermita de Santa Lucía.

Doña Santos – Santo Domingo de Guzmán- (++):

Duennos Sanctos o Donos Santos, señores santos, este es el origen del nombre, haciendo referencia a San Cosme y San Damián, que debieron ser los patrones de este pueblo. Su actual iglesia rural, construida en piedra de mampostería y dedicada a San Juan Bautista, tiene torre cuadrada; ábside rectangular; y portada clasicista de medio punto, con pilastrones y frontón. Es iglesia de una nave, casi en forma de salón, con cuatro columnas cilíndricas, arco de piedra y los techos rasos de yeso. La pila es de copa lisa y base cuadrada con molduras. El retablo mayor es barroco salomónico con el Salvador, San Juan Bautista e imágenes modernas. Hay otro clasicista con Virgen sedente, del s. XIII, Crucificado sencillo y otro de cofradía. Cajonería.

Dosante – Merindades- (++):

En los límites de la diócesis con la hermana de Cantabria, se yergue la torre cuadrada y alta de la iglesia, dedicada a Santa María la Mayor, en una aceptable piedra sillar sonrosada; tiene ábside rectangular con dos óculos lobulados tapiados y dos escudos con estrellas de lises; y la portada es gótica de arco apuntado rústico con impostas de cabezas y detalles de fauna. La planta es de una nave con pilastrones, arco apuntado y bóveda de cañón, en cabecera; y el resto, de yesos en arista. La pila bautismal es neorrománica cuadrada, en prisma, con sogueado en borde, molduras y cruz en relieve. El retablo mayor es neoclásico con Virgen sedente con Niño, del s. XIV, santo obispo y San Miguel Arcángel. Otro con Virgen del Rosario. Aparte, un San Antón y Virgen sedente, modernista y curiosa, con cara y manos marfileñas. Cáliz torneado y portapaz, ambos del s. XVI. Carillón de esquilas y cajonería simple.

Edesa de Montija – Merindades- (++):

Aparece, en los documentos, como Defesa, es decir dehesa, lugar de prados o pastos, como actualmente se nos muestra. Su iglesia de trazas sencillas con espadaña rematada de bolas y cruz es de una nave con cubiertas de maderas vistas y yesos moldurados. El retablo es neoclásico con San Julián y Santa Basilisa, los Patronos, y santo obispo; y sagrario con Resucitado. Cordobán. Lauda de piedra con cimera y escudo. En Montecillo de Montija, pueblo e iglesia en abandono con torre cuadrada, de planta sencilla con cubierta de madera. Un retablo neoclásico con San Roque, San Esteban, Virgen del Rosario y franciscano. Cáliz rococó americano e incensario de metal, s. XV.

Encío y Monasterio de Obarenes – Miranda de Ebro- (++++):

Aunque vamos a hablar de dos iglesias en proceso de ruina, no por eso, son despreciables, pues hay que valorarlas por lo que son, y también, por lo que fueron. La nostalgia está en su inexorable final, a pesar de sus valores.

A).- Iglesia de San Cosme y San Damián: La parroquia, dedicada a estos santos médicos, es románica con espadaña de cuatro huecos vacíos y ventanal con arco en zig-zag; el ábside es semicircular con columnas entrega, ventanal trilobulado con fuste, capiteles y canes historiados; y la portada es románica con fustes perdidos, capiteles simples, archivoltas policromadas lisas, bajo pórtico. Todo en piedra arenisca de sillería, pero con los tejados semi hundidos. El interior es de una nave románica clásica con columnas, capiteles, arcos apuntados y bóvedas pétreas de cañón. En el ábside, hay pinturas murales confusas como un calvario, escenas de San Cosme y San Damián, de un enfermo, ante el altar, junto al rey y alguna inscripción goticista. Es edificio B.I.C., desde 1983, pero sin solución, si no se interviene pronto, por el acusado deterioro y desplome.

B.- Monasterio de Nuestra Señora la imperial de Obarenes: En medio de un amplio valle y cercano a la calzada romana que se dirigía hacia el puente de Frías con salida hacia el mar, se levanta este recoleto monasterio benedictino, fundación del rey Alfonso VII, el “emperador”. Llama la atención la fachada con las portadas exteriores y tracerías interiores, dinteles de buena sillería en general y escudos nobles. La espadaña es barroca con remate de pináculos; el ábside es triple, de sabor románico tardío; y restos de la sala capitular en un ángulo del claustro, que es posterior, s s. XVI-XVII, pero con vestigios anteriores y aceptable sillería; y la portada es gótica rebajada con arquerías ciegas trilobuladas, archivoltas lisas y arco con grandes dientes de sierra; su puerta se hizo dintelada, tardíamente. La planta del templo, que aún se mantiene en sus elementos fundamentales, es de una nave, que, en la cabecera, se convierte en crucero y tres ábsides poligonales con columnas, capiteles de caras, arcos apuntados y bóvedas de crucería con algunas claves decoradas y escudos policromados, cuajadas de humedad; en el ábside, ventanales rasgados con mainel de sabor cisterciense. El refectorio es hoy capilla. El retablo mayor está en la iglesia de Santa María de Altamira, de Miranda de Ebro.

Entrambosríos – Merindades- (+++):

Con un nombre tan expresivo, entre dos ríos, en este valle de Sotoscueva del norte burgalés, donde los pueblos se dan la mano por su cercanía, contemplamos esta iglesia, dedicada a San Vicente diácono, con una arquitectura renacentista de buena sillería y torre cuadrada alta; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada de arco a base de dovelas, bajo pórtico. Interiormente presenta una planta de nave y dos capillas laterales añadidas con pilastrones, arcos y bóvedas de crucería en cabecera, y el resto, es de yesos moldurados. La pila es de copa lisa y rustica. El retablo mayor es neoclásico con abundante policromía y presenta a San Vicente, San Pedro de papa, otras modernas y Calvario. Otro neoclásico con Virgen sedente con Niño, imagen gótica, del s. XIII, y santa religiosa. Aparte, algunas imágenes vestidas o modernas y un cáliz repujado y cincelado del s. XVI.

Escalada –Ubierna- Úrbel- (+++++):

Este nombre con el significado de escala o escalera, en alusión a la subida que hay que salvar para subir hacia la Escampada, es muy apropiado para el lugar; pues, en este pueblo, con rancias casonas solariegas y bellezas naturales presididas por los entornos agrestes, que le rodean y la presencia del río Ebro aún joven, nos ofrece la iglesia de Santa María la Mayor con una variada mezcla de estilos; y así, la torre es clasicista con remate de bolas, pero sobre la anterior románica con troneras, hoy cegadas; el ábside es cuadrangular con contrafuertes y canes de tacos, en todo el perímetro; y la portada es románica tardía con fustes, capiteles de flora y fauna, archivoltas con los ancianos del Antiguo Testamento, luchas y variada decoración con pintura posterior; aparte, canes de figuras, en tejaroz y restos empotrados, del s. XII. El interior nos muestra una planta gótica de una nave amplia y capilla lateral con columnas, arcos y bóvedas de crucería de piedra. A los pies, doble nave con restos románicos de la anterior iglesia. La pila es románica oval con pie cónico y base cuadrada. El retablo mayor es renacentista, del maestro Amrique, con Virgen sedente, Asunción, San Vicente y San Esteban, San Blas y San Cristóbal, Calvario y Dios Padre; relieves de la Anunciación, Nacimiento, apostolado, los Evangelistas, los Padres de la Iglesia, Santa Águeda, Santa Bárbara, Santa Lucía y Santa Casilda, entre otros santos; y en sagrario, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro barroco con Virgen sedente con Niño, del s. XIV, San Sebastián, San Roque, San Antón, San Antonio y San Juan Bautista. Otro barroco salomónico con Santa Ana triple, s. XVI. Aparte, un San José, dos Crucificados de pared, Cristo yacente en busto y otras imágenes. Un cáliz con repujados y dibujos, s. XVI. Incensario y naveta. Cajonería de dos cuerpos y laterales con relieves. Aguamanil clasicista.

Escaño – Merindades- (++++):

En el valle, siempre atractivo por su belleza paisajística, del río Nela, llama la atención esta iglesia de trazas románicas, cuyo titular es el Salvador, con una espadaña recrecida sobre la antigua torre románica; un ábside circular, alterado, por haberse rehecho tras sus problemas de asentamiento, con canes y ajedrezados; y una portada románica recuperada y abierta recientemente con ajedrezados y ventana; y otra de arcada lisa y óculo con rosetas. Tiene planta reducida de una nave con columnas, capiteles de figuras, arcos y cúpula de horno, sobre trompas y bóvedas de cañón; tiene ventanales y ménsula corrida con ajedrezados. La pila de bautismo es románica de copa lisa, pie cilíndrico y base cónica circular; la del agua bendita ha sido cavada sobre fuste y capitel románico historiado. Piedra empotrada con la fecha de consagración de esta iglesia: “in era 1126”, es decir, el año 1088. Aparte, hay un San Juan Bautista, Crucificado neogótico y Virgen vestida. En orfebrería, una cruz de gajos con remate de piñas, de Juan Cabi, con macolla repujada, del s. XVI, también una píxide con dibujos incisos, un incensario de metal, del s. XV, y una custodia de sol y rayos con pié torneado, s. XVII. Es B.I.C incoado. Cerca, junto a la carretera, se halla la parroquia más pequeña de toda la diócesis, pues en su tiempo lo fue, la de Escanduso, iglesia románica con puerta de arco, espadaña, ábside circular, ventanillo geminado de tipo mozárabe y canes lisos. Es tan reducida, que parece una maqueta de un templo románico.

Escóbados de Abajo –Ubierna- Úrbel- (+++++):

Equivale a lugar abundante en escobas, retama o plantas rastreras. A caballo, entre los Altos y la larga y ancha depresión de la Bureba, se encuentran ambos Escóbados; este de Abajo, mirando a los fructíferos valles de las Caderechas, nos ofrece, en la parte baja, una iglesia, dedicada a la Santa Cruz y una ermita, en lo alto, a la Virgen de la Oliva. La parroquia, hecha en una buena sillería sonrosada, presenta una doble espadaña con bolas y cruz, acompañada por un ventanal románico con los capiteles de bichas y dientes de sierra; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada románica con arcos moldurados y ajedrezados. El interior nos muestra una planta gótico-renacentista de dos naves con pilastrones y bóvedas de crucería o estrelladas de piedra. La pila es de copa cónica lisa y base poligonal. El retablo mayor es rococó con Cristo Resucitado, cruz desnuda, San José, Inmaculada y Crucificado; y relieves de los cuatro Evangelistas superpuestos. Otro neoclásico con santo abad, San Pedro y Santa Marina. Aparte, Crucificado de pared, San Andrés gótico y otras imágenes. La ermita románico-renacentista, de la Virgen de la Oliva, en piedra sillar de muy buena factura, tiene una espadaña y un óculo románico adornado de ajedrezados y floresta; la portada es románica con dintelado fino, de fustes con escamas, capiteles florales y dos archivoltas con arquitos, sogueado, molduras y billetero; muy importantes los numerosos canes de fauna variada, en los aleros de la zona románica. En el interior, presenta la imagen clásica de un templo románico con columnas, capiteles florales repintados, arcos y bóvedas de cañón; pero, la cabecera es clasicista con cúpula de yesos, que cobija un buen retablo clasicista repintado y deteriorado con Virgen gótica sedente con Niño vestida y mutilada, de la Oliva, más otras de pequeña talla, como Virgen sedente, Asunción, San Francisco, San Roque, San Sebastián, relieves de los Evangelistas y otros, que están pidiendo su restauración.

Escóbados de Arriba –Ubierna- Úrbel- (+++):

El de Arriba, más próximo a la paramera de los Altos, tiene una iglesia construida en muy buena piedra sillar de la zona, dedicada a la Presentación de Nuestra Señora, con torre cilíndrica, de tipo husillo de subida; un ábside cuadrangular con contrafuertes; y una portada renacentista de arco de medio punto moldurado, bajo pórtico de arco clasicista. La iglesia es de una nave renacentista y capilla con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. El retablo mayor es clasicista con Virgen sedente, del s. XIV, San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista, San Miguel y Calvario; y sagrario con Resurrección, San Pedro y San Pablo. Otro barroco desguazado. Aparte, hay imágenes de santa mártir, Santo Domingo y apóstol. Hay un cáliz con repujados en nudo y una custodia de sol y rayos para unirse en el. Aguamanil de piedra. En el pueblo, hay una ermita con retablo neoclásico de la Virgen del Carmen, con portada de dovelas y lápida al padre Silverio de Santa Teresa, natural de aquí.

Escuderos de Valdelucio –Ubierna- Úrbel- (+++):

Los escuderos eran hidalgos, pero no caballeros; esto nos recuerda el Quijote de Cervantes. Un pueblo pequeño con iglesia grande, suele ser una realidad demasiado corriente en nuestra diócesis; la de esta villa, dedicada a San Juan Bautista, presenta una fábrica robusta en buena piedra de sillería con torre rectangular rematada en hachones flamígeros; el ábside es rectangular con refuerzos laterales y capilla; y la portada es renacentista de arco moldurado, a base de grandes dovelas, bajo pórtico. Es iglesia gótico renacentista de una nave y dos capillas en cruz latina, apenas insinuadas, con columnas, arcos y bóvedas estrelladas y repintadas de piedra. La pila es renacentista con acanalados y moldura en borde. El retablo mayor es barroco con San Juan Bautista, San Roque, San Sebastián y Calvario; el sagrario es renacentista de dos cuerpos, con relieves de la Resurrección, San Pedro, San Pablo, Calvario y los dos santos Juanes. Otro retablo, de 1670, con Calvario gótico, del s. XIII -XIV. Hornacina clasicista con Virgen vestida con Niño y San Roque. En la sacristía, cajonería lisa y aguamanil con venera.

Espinosa del Camino – Oca- Tirón- (++++):

Se encuentra esta villa abundante en espinos y dentro del Camino de Santiago, en la etapa entre Belorado y Villafranca, ofreciéndonos el trazado clásico de soga alargada a la vera del mismo, con una iglesia construida, a base de mamposterías de color rojizo de la zona, y dedicada a la Asunción de Nuestra Señora. La torre es cuadrada y alta; el ábside rectangular con contrafuertes y un ventanal renacentista lateral; y la portada dintelada con pilastrones y frontón de piedra jaspeada oscura, todo bajo pórtico de arco. El interior es de una amplia planta renacentista de cruz latina insinuada con pilastrones, cornisa moldurada corrida, arcos y bóvedas estrelladas de piedra, pero repintadas. La pila es renacentista con acanalados y base circular moldurada. El retablo mayor es clasicista con Asunción, San Andrés con reliquia, Virgen del Rosario con Niño y Calvario; relieves del Nacimiento, Reyes Magos, Presentación y huida a Egipto; y pinturas, de la escuela de Van der Leiden, de la Anunciación y del Nacimiento, s. XVI, San Pedro de papa, San Juan Evangelista, Prendimiento y Cristo con la cruz. Otro barroco con Virgen del Rosario vestida con Niño y santo obispo. Otro con Santa Bárbara y San Miguel. Aparte, Crucificado gótico arcaizante, otro de cofradía, Nazareno vestido, Dolorosa vestida y santa mártir. Cruz procesional plateresca, de Martín Arraiga, repujada y adornada de relieves vegetales, con Dolorosa y San Juan sobre soportes, s. XVI; otra de cobre dorado con dibujos, s. XV; dos esquilas, incensario y naveta. Púlpito de hierro. Cajonería. Ermita de Santa Cecilia.

Espinosa de Cervera – Santo Domingo de Guzmán - (+++++):

Como lugar abundante en espinos, al pie de la Peña Cervera, se encuentra esta villa; y en medio de ella, como debe estar una parroquia que viene a ser como la casa de todos, se levanta vistosa la iglesia románica de San Millán abad, Patrón de Castilla, con una torre cuadrangular con ventanas geminadas y capiteles, rematada en forma de almenas; el ábside es semicircular con columnas, ventanal de rosetas, ajedrezado, capiteles y canes con figuras y bolas; y la portada es plateresca de arco rebajado y bolas, bajo pórtico de arcos. El interior es de una iglesia románico-renacentista, por los añadidos, de tres naves y cabecera semicircular con columnas, capiteles de fauna y arcos de medio punto, bóvedas de cañón en el ábside y esta inscripción: “in era 1087”; y en el resto, bóvedas estrelladas en las naves laterales, y en las demás, de yesos en arista. La pila es románica con copa poligonal, arcos insinuados y pie cónico; la del agua bendita parece un capitel visigótico escavado con pie renacentista. El retablo mayor es barroco, de José López, con Resucitado, San Sebastián, santo obispo, San Millán abad, del s. XVI, San Antonio y Crucificado. Otro de hornacina con impresionante Crucificado gótico de pies separados y muy necesitado de restauración, s. XIII. Aparte, otras imágenes como Crucificado de cofradía, Dolorosa, Santa Bárbara, San José, Virgen vestida de talla repintada, San Roque y santo mártir antiguo. Alguna pintura como tres tablas unidas del Bautismo, San Pedro y San Pablo, una Santa Teresa y un Santo Domingo. Importante la orfebrería, con cruz parroquial afiligranada con repujados, del s. XVI, otra de cobre sobredorado con figuras, esmaltes y dibujos incisos, del s. XV; cáliz custodia de torre con columnas, campanillas y base lobulada, s. XVI; y cáliz cincelado con nudo en ánfora, porta paz y crismeras. Hay un sepulcro de clérigo con lauda y estatua yacente. Antepecho afiligranado del coro alto con los bustos de San Pedro y San Pablo. Un sagrario clasicista con Resucitado. Cajonería de tres cuerpos con crucifijo. Ermitas de San Roque, San Ginés y de la Virgen de Talamanquilla, despoblado dependiente del abad de Covarrubias.

Espinosa de los Monteros – Merindades- (++++++):

Como capital de una amplia zona llana, la Merindad de Montija, y otra montañosa, conocida como las Machorras, aparte sus bellezas naturales, paisajísticas y su arquitectura popular propia del norte con mansiones, palacios y casas fuertes nobles, no hay que olvidar que es el solar de los Monteros del Rey. Pero también es importante por sus tres ricas iglesias de culto.

A).- Iglesia de Santa Cecilia: La parroquia de Santa Cecilia con una fábrica de grandes dimensiones, construida en buena sillería de la zona, es de estructura renacentista con remates de cresterías y pináculos de sabor plateresco. Destaca su torre rectangular rematada en triángulos y chapitel; el ábside es poligonal liso con remate dentado e imagen de la Virgen o de la Patrona; y una portada clasicista. El interior es amplio y alto con planta barroca de salón de tres naves con columnas cilíndricas y bóvedas estrelladas de piedra; y en cabecera, con gran concha sobre pechinas. La pila bautismal es renacentista con estrías, volutas de hojas y pie acanalado. El retablo mayor es neoclásico con Santa Cecilia, San Pedro, San Pablo y Calvario completo. Otro barroco con San Roque y lienzo de la Inmaculada. Otro con Dolorosa vestida, Santos Joaquín y Ana y lienzo de Sagrada Familia. Aparte, San Pedro, San Antón, San Antonio con Niño, San Nicolás, Crucificado de pared, Cristo yacente articulado, Virgen del Pilar y Virgen sedente, s. XVI. Escudo noble.

B)- Iglesia Virgen de Berrueza: Esta iglesia, que se sitúa en el barrio de entrada a la villa, cumple la labor de ayuda de parroquia y de servicio a unas dependencias asistenciales que la rodean. Es iglesia barroca con torre cuadrada rematada de bolas; ábside rectangular con contrafuertes moldurados y escudo; y portada de arco a base de dovelas con casetones, bajo arquería a modo de pórtico. Su planta es de cruz latina con pilastrones, arcos y bóvedas policromadas de piedra, en cabecera, y en el resto, de yesos y escudos. La pila bautismal es renacentista con acanalados y base cuadrada. La del agua bendita de copa poligonal y pie abalaustrado. El retablo mayor es barroco, construido en forma de baldaquín, con Virgen Inmaculada vestida, angelotes, pelícano, y en sagrario, la Resurrección. Otros dos, sin dorar, con Inmaculada, Crucificado y San Benito; y el otro con San Antón y lienzo de la Sagrada Familia. Aparte, Crucificado de pared, grupo de la Piedad de madera policromada, del s. XVI, Virgen sedente con Niño, busto de la Dolorosa, de la escuela de Mena, y santo papa. Cajonería de dos cuerpos.

C. -Iglesia de San Nicolás : A la salida, hacia los puertos de las Estacas, la Sía y hacia Las Nieves de Espinosa, se encuentra esta pequeña iglesia, que no ejerce de parroquia, pero sí de museo parroquial. Se la distingue, porque posee una espadaña con remate de bolas y cruz; ábside rectangular; y portada dintelada, bajo pórtico de armadura de madera. Presenta planta de una nave con arco y bóvedas de yeso. La pila es de piscina cuadrada sin adornos. La mejor pieza del pequeño museo es el retablo mayor del gótico florido con varias tablas de pintura, del maestro de Oña o fray Alonso de Zamora, con escenas de la Pasión, como Calvario, aunque falta el Crucificado que debió tener, Cristo con cruz, Cristo varón de dolores con ángeles, Piedad, algunos santos pareados, como Santo Domingo y San Francisco, San Agustín y San Benito, San Jerónimo y San Bernardo, San Vitores y San Esteban, Padre Eterno con el Espíritu Santo y varios ángeles, algunos con los atributos de la pasión; y el sagrario es clasicista con pinturas de Cristo Resucitado, San Pedro, San Pablo y leyenda. Como piezas singulares, dos crucifijos con peana, uno de marfil, Virgen con Niño, s. XVI, y San Nicolás. En orfebrería, cruz recortada de metal con dibujos y remate de piñas, algunos cálices y custodias de regular merito. En sacristía, cajonería de un cuerpo y laterales.

Espinosilla de San Bartolomé – Amaya - (++):

Aunque hoy, prácticamente, se trata de una granja particular, sin embargo, fue y sigue siendo parroquia con una imagen atractiva de iglesia románica, dedicada a San Millán abad, y construida en buena sillería; tiene una torre rectangular servida por husillo de subida; el ábside es románico con ventanal, columnas, capiteles y canes y ajedrezados, en alero; la portada del templo y vivienda igualmente es clasicista, bajo pórtico renacentista, y tiene otra románica tapiada. Iglesia de una nave con cabecera románica de arco y bóveda de cañón, el resto de yeso. La pila es románica de copa lisa y avenerada por dentro. El retablo mayor es barroco con San Antonio, Inmaculada, San Millán, San Isidro, los Evangelistas y Crucificado; relieves de la Anunciación, Nacimiento, y en sagrario, Resucitado. Aparte, otros retablos sin dorar con imágenes, como Crucificado, Virgen con Niño, San Joaquín y Santa Ana, San Bartolomé y santo con bastón. En sacristía, cajonería doble.

Estepar – San Juan de Ortega- (++++):

Como lugar abundante en estepas, junto a la autovía que se dirige hacia Valladolid, se sitúa esta villa como centro virtual de una comarca llana con una fértil vega regada por el río Arlanzón. En ella, se nos muestra una buena iglesia de aceptable sillería, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, con una torre cuadrangular; un ábside rectangular con contrafuertes; y una portada dintelada con molduras. La iglesia presenta una planta de dos naves, una gótica, otra renacentista y capilla lateral con alguna columna, capiteles corridos, arcos, bóvedas de crucería, otra estrellada con claves de bolas en cabecera, y el resto, de yesos moldurados. La pila es renacentista de copa lisa, pie poligonal y base con relieves. El retablo mayor es barroco, de Domingo Ibarreche, en 1785, con Virgen sedente con Niño, Virgen de la Estepa, s. XV. Inmaculada, s. XVI, San Joaquín, Santa Ana, San Antonio y Santa Bárbara; y sagrario con Resucitado. Otro barroco, de 1773, ocupado por un Calvario, con Dolorosa y San Juan llorando. Otro neoclásico con relieves de la imposición de casulla a San Ildefonso y del Bautismo de Cristo, del s. XVI. Otro, de Vitores de la Fuente, en 1799, con San Miguel y lienzo de Ánimas. Aparte, tallas del Resucitado, dos Crucificados de pared y Virgen del Rosario con Niño. Sacristía abovedada con cajonería digna y aguamanil de piedra. Hubo ermita de la Virgen de la Estepa con algunos exvotos pintados, hoy desaparecida.

Extramiana – Medina- (+++):

Dentro del valle de Tobalina, y en una pequeña colina en la que se recuesta el pueblo, se alza esta iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, con una espadaña limpia y remate de cruz; un ábside rectangular con contrafuertes; y la portada de arco de medio punto con archivoltas en haz lisas, bajo pórtico de tres arcos clásicos. En el interior, se nos muestra como iglesia de sabor gótico de una nave y dos capillas laterales con bóveda de crucería en cabecera, y en el resto, de yesos en arista. La pila es románica gallonada y base circular. El retablo mayor es clasicista con Asunción con ángeles y Padre Eterno; pinturas, en predela, de varios santitos, martirio de San Esteban, Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos, Ultima Cena y Oración del huerto; y en sagrario, San Pedro, San Pablo y Resucitado. Otro con Virgen del Rosario, santo, y San Antonio y San José, en pintura. Lienzo de San Juanito con cordero. Aparte, Crucificado de cofradía, dos pequeños crucifijos y capillita domiciliaria con San Roque. Una píxide con leyenda, s. XVI, y cáliz torneado. Cajonería de tres cuerpos. Ermita de San Roque. En Edeso, iglesia en semiruina con espadaña, Crucificado de pared, Virgen sedente con Niño, s. XIV, y Santiago apóstol, recogidos, en Trespaderne. En Santa Coloma de Cuesta Urria, iglesia en semiruina, con espadaña y retablo expoliado.

Ezquerra – Oca- Tirón- (+):

Nombre prerromano que, en vasco, tiene un significado de izquierda o zurda. Su iglesia rural sencilla, dedicada a Santa María la Mayor, se situa en lo alto del pueblo con espadaña y remate de cruz; y portada de arco sin más. En el interior, es de una nave barroca con pilastrones, arcos y bóvedas de yesos en arista. La pila de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo es barroco de hornacina con Virgen de pie. Hay una predela renacentista de mérito con los relieves de San Andrés, Resurrección y San Bartolomé. Aparte, un buen Crucificado de pared, s. XVII. Y una Virgen sedente de tradición gótica, muy repintada.

Fontioso – Arlanza- (+++):

En los documentos del s. XI, se denomina como Fonte de Osso, es decir Fuente del Oso. Presidiendo la vida de este pueblo, situado en las llanadas de Lerma, se eleva, sobre un montículo, la espadaña clasicista en buena sillería de dos cuerpos con pilastrones, frontón y pináculos; un ábside rectangular con refuerzos laterales; y una portada clasicista de arco con pilastrones, bolas y hornacina con imagen de Santa Columba en piedra, la Patrona de la localidad. Interiormente es iglesia de dos naves y capilla lateral con columnas cilíndricas, pilastrones, arcos, bóvedas estrelladas en cabecera, y en el resto, de yesos moldurados. La pila bautismal es renacentista de copa poligonal por fuera, circular por dentro y pie, de 1620; la de agua con galloncitos. Como imágenes sueltas, pues no tiene retablo mayor, un San Roque en hornacina neoclásica, Crucificado de cofradía, s. XVI, crucifijo con peana, San Juanito, San Isidro. Lienzo de la Inmaculada. Aguamanil con acanalados.

Frandovínez – San Juan de Ortega- (++++):

Es decir la villa de Ferran Vitiz, son nombres conocidos de personas, fundadores o repobladores de la misma. El pueblo se extiende como recostado en una leve ladera, que viene a caer a la ribera del río Arlanzón, y en la parte alta, se levanta pretenciosa su iglesia, cuyo patrón es San Miguel Arcángel, con proyecto de grandes esperanzas, pero que se quedó en los hilvanes; y es que, hasta media altura, su fábrica es noble y robusta de piedra sillar, pero, de medio hacia arriba, se terminó como para salir del paso. A pesar de todo, el campanario es una torre noble con remate de bolas; y la portada renacentista es de gran belleza con columnas, hornacina con imagen de San Miguel en piedra, grutescos y remates platerescos, todo bajo gran arco de piedra. El interior es de una planta amplia barroca, de Juan de Castañeda, con contrafuertes interiores, comunicados por portillos, con arcos y bóvedas de yesos imitando piedra. La pila de bautismo es simple. El retablo mayor es rococó, de 1787, con San Miguel, San José con Niño, San Nicolás, Santiago peregrino, San Andrés, San Blas y Calvario. Otro, de 1750, con San Roque, Ecce Homo y Santa Bárbara, s. XVI. Otro con Virgen del Rosario, San Antonio y San Francisco. Aparte, Crucificado de pared, otro menor y copia de la Virgen de Villuela. En sacristía, buena cajonería de tres cuerpos; cáliz plateresco con angelotes y cáliz custodia. Aguamanil. Antepecho pétreo del coro, cinco sillas corales, del s. XVI, y andas doradas. Ermita de la Virgen de Villuela.

Fresneda de la Sierra – Oca- Tirón- (+++++):

En la Freseneta de los documentos como lugar abundante en fresnos, y en uno de los valles de las estribaciones de la sierra de la Demanda, lugar pintoresco con yacimientos prehistóricos incluso como un gran falo ritual, hallado en sus inmediaciones, nos encontramos con una grandiosa iglesia, construida en sillería de color rojizo un tanto irregular, y dedicada a la Asunción de Nuestra Señora. El campanario es rectangular; el ábside es alto y recto con contrafuertes prismáticos; y la portada gótica con arco rebajado, archivoltas lisas y apuntadas, bajo tejaroz de madera. El interior nos muestra una planta gótico renacentista de una nave con columnas, arcos, bóvedas de simple crucería y otras más sofisticadas de piedra. La pila es románica historiada, año 1187, con cenefa y decoración vegetal, gallones, avenerada por dentro y pié con sogueado. El retablo es clasicista, de Rodrigo del Haya, Domingo de Bérriz y Ruiz de Camargo, en 1587, con los Evangelistas, los Padres de la Iglesia, San Antón, San Pedro, San Pablo, San Vitores, San Juan Bautista, Asunción, cuatro ángeles y Calvario; relieves de la Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos y Presentación; y en sagrario de tres cuerpos, Piedad, Ecce Homo, Coronación de espinas y dos santitos. Otro clasicista con San José con Niño, San Pedro, santo mártir y Calvario. Otro, de 1618, con San Andrés, Virgen del Rosario, San Francisco, relieve de la Sagrada Familia y pinturas de los Santos Antonio y Francisco y de las Santas Catalina y Lucía. Otro rococó con San Benito, San Antonio, Santa Escolástica, San Gabriel y angelotes. Otro similar con San Juan Evangelista, San Isidro, Santa Águeda, San Rafael y angelotes. Aparte, San Esteban gótico, San Antonio y tres relicarios de santos. En pintura, lienzo de la Anunciación y Virgen de la Paloma y del obispo Juan Vitores. En orfebrería, cruz con cabujones en plata, de Andrés de Alvear, y un cáliz repujado, de Millán Campo, ambos del s. XVII, y otro con cabujones. Cajonería de tres cuerpos y sillería coral. Tres ermitas, de Virgen de los Remedios, San Esteban y San Antonio. Cerca, en el despoblado de Pradilla de Belorado, iglesia de San Esteban, con pila románica y espadaña restaurada.

Fresnedo – Merindades- (+++):

También por aquí, abundan los fresnos. Dominando la planicie que se extiende por los entornos de Villarcayo y su Merindad de Castilla Vieja, nos encontramos con esta iglesia, dedicada a San Pantaleón, con una espadaña esbelta de dos cuerpos y de buena piedra; el ábside es rectangular con contrafuertes; y una portada renacentista, de Juan de la Puente y Juan Rivas, en 1575, sin adornos, sólo con unos guardapolvos moldurados. Interiormente es iglesia de una nave y dos capillas laterales en cruz con columnas, arco y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de copa lisa, cruz y borde moldurado. La del agua bendita empotrada con acanalados y venera. El retablo mayor es barroco con San Pantaleón, Crucificado y cuatro pinturas de San Antón, Virgen con Niño, San José y San Roque, de sabor popular. Otro barroco con Crucificado de peana y serpiente, la Virgen y San Juan pintados. Otro con Virgen del Rosario, San Sebastián, el Salvador y Santa Catalina. Aparte, lienzo de Santiago matamoros con leyenda; y en orfebrería, cruz de gajos con remate de piñas y cáliz cincelado, con base lobulada, ambos, s. XVI. Cajonería de cuerpo y lateral; restos de artesonado bajo coro. Ermita de Santa Lucía con espadaña.

Fresneña – Oca- Tirón- (++):

También por aquí, había macizos de fresnos, que es lo que significa Frexenia. Su iglesia es moderna, dedicada a la Expectación de la Virgen, ya que la anterior, construida en piedra bastarda de la zona, estaba tan deteriorada y difícil de rehabilitar, que, en 1982, se decidió tirarla y levantar esta moderna de ladrillo de planta rectangular en el mismo lugar. Tiene torre de cemento y ladrillo; y cubierta, a base de cerchas de hierro. No hay retablo y sólo se pueden destacar algunas imágenes como San José con Niño, San Joaquín, Asunción, San Andrés y dos medallones de San Pedro y San Pablo. También Virgen del Rosario, San Roque y otras más modernas. Interesante la orfebrería, con custodia de sol, rayos, estrellas y nudo cuadrado y dos cálices repujados y cincelados, uno de Juan Gutiérrez, con nudo en ánfora y otro con relieves y dibujos en base lobulada, ambos del s. XVI.

Fresnillo de las Dueñas – Santo Domingo de Guzmán- (+++++):

El Fresnello de las dueñas de los documentos, se traduce como Fresnillo de las monjas, religiosas premostratenses que hubo en este lugar, donde también había fresnos. En medio de la población y cerca de la plaza, como debieran estar siempre, se asienta la iglesia de la Natividad de Nuestra Señora, que presenta una estampa de buena construcción, destacando la amplia espadaña con remate de bolas; el ábside es poligonal con contrafuertes; y sobre todo, destaca la portada renacentista dintelada con columnas, rematadas por las estatuas de San Pedro y San Pablo, medallón de la Virgen policromada con Niño, angelotes y hachones, todo bajo arco de piedra. En el interior, es de una planta gótico renacentista de tres naves con columnas, arcos, bóvedas de crucería o estrelladas, que, en el ábside, están apoyadas en pechinas. La pila es románica con arcos insinuados, molduras y pie cilíndrico. Bajo coro artesonado de estilo mudéjar. El retablo mayor es clasicista con los Evangelistas marmoreados, los Padres de la Iglesia, Virgen sedente con Niño, varios santos y Calvario; relieves del apostolado, seis a seis y Piedad; pinturas de la Anunciación, Visitación, Nacimiento, huida a Egipto, Cristo con cruz y Resurrección. Otro sin dorar con San Antonio y Niño de la bola; relieves de Santa Lucía, santo obispo, Asunción; y pinturas de la Circuncisión, Jesús en el templo, Pentecostés y Coronación de la Virgen. Otro barroco con Virgen vestida y Magdalena. Otro de hornacina con Crucificado. Y otro rococó con San Pedro de Osma y santo con libro. Aparte, Crucificado procesional, Resucitado pequeño, Virgen con Niño de pie, Inmaculada, Santa Ana triple, San Juan Bautista y San Roque. En orfebrería, cruz parroquial con relieves, cabujones y bolillos, s. XVII; custodia, de Melchor Díez, de sol y rayos con nudo en ánfora, pie con relieves y cincelados dorados, s. XVI; cáliz, de Alonso Rodríguez, con arandelas, del s. XVII; y otro rococó de tipo americano. Destaca la cajonería de la sacristía de tres cuerpos y testero, con hornacina clasicista y Crucificado. Aguamanil de piedra. Púlpito de piedra. Ermita-humilladero del Cristo del Priorato, antiguo convento de Nuestra Señora del Coro, de donde viene lo de las Dueñas, con un retablo rococó, sin el Cristo desclavado por José de Arimatea, pues fue robado hace unos años. Otra de San Pedro de Osma.

Fresno de Río Tirón – Oca- Tirón- (+++++):

A.- Iglesia de San Andrés : También, por esta zona, se criaban los buenos fresnos, tan abundantes en toda Castilla. Pues bien, aunque su iglesia, dedicada a San Andrés, presenta una imagen de templo robusto, sin embargo, este templo de tracerías barrocas y construido en una mixtura de piedra y ladrillo, parece estar herido de muerte, por falta de cimentación en sus muros, que las abundantes grietas así lo denuncian. Llama la atención su fachada clasicista, la mejor asentada, con portada de arco, pilastrones y frontón, sobre la que se levanta la espadaña de dos cuerpos y buena sillería; en cambio, el ábside es rectangular, pero muy agrietado. En el interior, muestra una planta barroca de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra, cúpula y bóvedas de ladrillo enfoscado, donde se detectan los males estructurales del conjunto. La pila es barroca de jaspe rosáceo liso y pie abalaustrado. El retablo mayor es neoclásico-rococó con San Andrés, San Pedro, San Pablo y Crucificado. Otro clasicista con Virgen vestida, San Miguel, Asunción y San José; relieves de la Flagelación, y en sagrario, la Resurrección. Aparte, Crucificado procesional, paso de Cristo con cruz, Crucificado de pared, s. XV, Virgen sedente con Niño, s. XVI, San Vitores, San Francisco, San Antonio y San Diego. En orfebrería, Cristo de marfil; cruz repujada con cabujones y dibujos incisos; cáliz repujado y cincelado, s. XVI, otro torneado con relieves, y otro de tipo americano. Cajonería de dos cuerpos y relieves. Aguamanil de mármol rosáceo y pila de alabastro. Ermita de la Divina Pastora, reforzada con contrafuertes, campanil y trazas barrocas de yesos moldurados con retablo barroco e imagen de la Virgen Pastora modernista, santo obispo, San Andrés, San Bartolomé e Inmaculada. Pequeña cajonería.

B.- Convento de San Vitores : Arriba, en un lugar alto e inhóspito, donde abunda la tierra blanca y cerca de donde se extraen los sulfatos para la industria química, se asienta el humilde convento franciscano de San Vitores con su sencillez característica, que nos ofrece una iglesia barroca de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas con cúpula de yesos moldurados. El retablo mayor es barroco con San Vitores, San Antonio, San Francisco y otros; lienzos de San José, Asunción y otros deteriorados. Otro con lienzos de la Inmaculada y de Cristo con la cruz. Otro con los estigmas de San Francisco. Otro con San Vitores. Y otro con Cristo sobre la bola del mundo. En sacristía, camarín con relicario del santo, cuyo sepulcro en el suelo del templo, tiene reja forjada y dorada, s. XVI. Sillería y caja de órgano pobres. Cajonería con embutidos.

Fresno de Rodilla – San Juan de Ortega- (++++):

En la parte alta de la planicie de la Brújula, donde también crecían los fresnos, nos encontramos con la sorpresa de una muy buena iglesia, dedicada a San Román mártir, con estampa ampulosa de templo construido en buena sillería de piedra de la zona en la mayoría de sus paramentos, incluida la magnífica cerca procesional. La torre es cuadrada y robusta; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada gótico- plateresca con cardinas y gabletes, arco rebajado e imagen de San Román de madera, bajo pórtico de portada rebajada y ventana plateresca, en el lateral. Dentro es de estilo renacentista de una nave y dos capillas en cruz con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es gótica de copa lisa. Tiene barandilla goticista del coro, en piedra calada. El retablo mayor es clasicista con San Pedro, San Román, San Pablo, San Agustín, San Jerónimo y Calvario; relieves del Nacimiento de la Virgen y de Jesús, Anunciación, Coronación de la Virgen, misa de San Gregorio y milagro del santo; y pinturas de santos varios. Otro barroco con San Román, San José y Santa Catalina. Otro con Inmaculada, San Mateo, San Juan Evangelista, Santa Bárbara y San Roque. Otro con San Andrés y San Isidro. Otro con Virgen del Rosario, Virgen sedente con Niño, s. XIV, y San Andrés. Otro neoclásico con Crucificado y Dolorosa vestida. Aparte, pequeñas imágenes de Cristo a la columna y Resucitado, Crucificado de pared, Virgen del Pilar, San Román de monje y otros. En orfebrería, sobre todo la cruz plateresca, de Nicolás Alvear, con repujados, cincelados y macolla de jarrón con asas, y dos cálices torneados. La manga de esta cruz recamada de oro, costó 88.000 maravedíes, en el s. XVI. Algún escudo. Sacristía con cajonería doble y aguamanil.

Frías – Medina- (++++++):

En la histórica, pintoresca e inexpugnable ciudad, este es su título, el mismo que también ostentaron los duques del mismo nombre, condes de Haro, y más tarde, Condestables de Castilla. Al llegar a la siempre entrañable y tradicional Frías, con su castillo e iglesia dominando las alturas de la población por todos los costados que se le mire, y sin olvidarnos del medieval puente, antaño romano, podemos disfrutar de uno de nuestros pueblos más típicos y emblemáticos. Dicho esto, es necesario que descubramos los valores artísticos, que encierra la iglesia de San Vicente mártir, cuya fachada original románica, por la amenaza inminente de derrumbarse, se desmontó y se vendió al Metropólitam Cloister de Nueva York, y con su importe se pudo rehabilitar el actual templo, que no puede disimular la pérdida producida. Pero eso no es todo, pues aquí hubo otras cuatro iglesias, de las que sólo quedan dos. La actual fachada de la parrroquia es neorrománica con arco y dos columnas, tres ventanales y rosetón; y por encima, una torre cuadrada modernista con remates triangulares; el ábside es poligonal con contrafuertes en todo el perímetro y canes lisos. En el interior, aparece como templo de tres naves en su cuerpo principal tardo románico con columnas, capiteles, arcos y bóvedas de crucería; otras partes son góticas, y aparte hay una capilla noble con decoración renacentista, que tiene cúpula cuadrada sobre pechinas, del s. XVI. El retablo mayor es neoclásico sin dorar, con San Vicente diacono, San José con Niño, San Sebastián e Inmaculada con nimbo. Otro semejante con Cristo yacente articulado, Dolorosa vestida, Cristo Resucitado, Nazareno y relieve de San Pedro. En capilla noble con rejas, enterramientos con leyendas, escudos y retablo barroco salomónico con Calvario gótico. Otro rococó, de 1750, con Virgen vestida y lienzo de Sagrada Familia. Otro neoclásico con Santa Ana y San Pascual Bailón. Aparte, hay gran número de imágenes sueltas, como tres Vírgenes sedentes, dos góticas y otra renacentista, llamada de Vadillo, una Inmaculada, imágenes de un Calvario y otras tallas de los pueblos cercanos. En la capilla de la Visitación, del deán de Sigüenza, don Clemente López de Frías, retablo de tablas con Santa Catalina, San Clemente papa, Anunciación, San Andrés y la donante con San Antonio. Otras tablas con San Nicolás, obispo bendiciendo, San Pedro, San Pablo y Santísima Trinidad. Y varios lienzos por capillas y paredes. En orfebrería, cruz parroquial gótica, de Pedro Curiel, repujada con medallones y flores de lis; otra de metal repujado y plateado, del s. XVI; custodia de sol y rayos con nimbo; tres relicarios múltiples y dos cálices, de Pedro Uzquiano, con cincelados y nudo en ánfora, s. XVI; aparte, una píxide gótica, dos cetros, vinajeras e incensario. Como colofón, señalar el órgano restaurado, del s. XVII; algunas sillas corales rescatadas del convento de Vadillo; reja de forja con dorados, de Leonis de León, s. XVI. Y en sacristía, cajonería de tres cuerpos con testero y crucifijo. Abajo, ermita-iglesia de San Vitores con espadaña de dos cuerpos, portada apuntada e Inmaculada. También restos del convento de San Francisco. Y más apartada, la iglesia arruinada del convento de Vadillo, ambos en manos particulares.

Fuencaliente de Puerta – Amaya - (++):

Esta iglesia rural construida en piedra de mampostería y dedicada a Santa Águeda virgen, tiene una torre rectangular; un ábside cuadrangular con contrafuertes; y portada renacentista con pilastrones, arco de dovelas y escudo de las llaves, bajo pórtico con otra puerta de arco. El interior es de iglesia gótica de una nave y capilla lateral con columnas, arcos y bóveda estrellada, en cabecera, y en el resto, de bóvedas enfoscadas, imitando nervios. La pila es románica con borde moldurado, gallones, pie cilíndrico dentado y avenerado interior. El retablo mayor es clasicista con Santa Águeda, la Magdalena, santa con libro y Crucificado, y pinturas populares de San Mateo y San Juan evangelistas.

Fuencaliente de Valdelucio –Ubierna- Úrbel- (+++):

Ya en los límites de nuestra provincia con la hermana de Palencia, en las cercanías de Aguilar de Campó, esta villa nos muestra una buena y curiosa iglesia, dedicada a San Juan Bautista, con torre cuadrada de buen porte y buena sillería, sobre la antigua románica de la que queda un ventanillo; el ábside es cuadrangular con contrafuertes en todo el perímetro; y portada románica con tres archivoltas lisas, leyenda y capiteles con figuras sencillas, todo bajo pórtico de arcadas clasicistas. En el interior, aparece como templo de una nave amplia de estilo renacentista y cabecera, donde se entremezclan los estilos, con pilastrones, arcos y bóvedas de crucería de piedra y yeso. La pila de bautismo es de copa lisa y base cuadrada. El retablo mayor es neoclásico-rococó, de Andrés Bolado, en 1782, con San Juan Bautista, s. XVI, Virgen con Niño, San Pedro y San Pablo. Otro neoclásico con Virgen sedente, s. XIV, y San Antonio. Aparte, señalar un Crucificado de cofradía, Virgen del Rosario, San Juan Bautista y Santo Tomás de Aquino. Cruz plateada de planchas de metal repujadas, s. XVI. Cajonería taraceada doble. Estelas y restos románicos.

Fuencivil – Amaya - (++++):

El in Fonte Seviri, de los documentos, del s. XI, lo traducimos por Fuente de Sevir, nombre del primer poblador de la villa. Y aunque esta es pequeña, no es raro encontrarse con una iglesia grande, en pueblos como este. El templo, dedicado a Santa María, presenta una buena imagen con torre rectangular rematada de bolas; el ábside es cuadrangular con contrafuertes en todo el edificio; y la portada es renacentista de arco de medio punto con columnitas molduradas, bajo pórtico de madera y pilastrones de piedra, a modo de galería. El interior es de planta con sabor renacentista de dos naves y capilla con columnas, arcos y columnas estrelladas de piedra. La pila bautismal es románica con gallones, multi lobulada en borde, cabezas en base y avenerada por dentro. El retablo mayor es neoclásico con Virgen sedente con Niño, s. XVI, San Pedro, San Pablo y Calvario. Otro con San Vicente, santo papa y San Bruno. Otro, ya rococó, de 1781, con Asunción deteriorada y digna, Santo Tomás de Aquino, San Pedro y Santo Domingo de Guzmán. Aparte, Virgen mutilada con angelotes e Inmaculada sin manos. En orfebrería, cruz plateresca con repujados y macolla cilíndrica, y otra de metal recortado y remate de piñas; píxide de dos cuerpos superpuestos con asas y leyenda, todas del s. XVI. Aguamanil de metal con venera. Cajonería de dos cuerpos.

Fuentebureba – Oca- Tirón- (+++++):

En medio de la Bureba, es muy interesante que haya una fuente, puesto que esta zona no es demasiado abundante en manantiales. Esta iglesia, dedicada a San Miguel Arcángel, es sobria por fuera, pues sólo el ábside poligonal con contrafuertes, escudo y dos ventanales de parteluz uno tapiado, aunque de sillería irregular, puede hacernos sospechar lo que nos espera dentro; por otra parte, su sobria portada clasicista y la moderna torre de ladrillo rojo no la prestigian. Por dentro en cambio, se nos muestra como una bella iglesia gótica, de Martín Ochoa de Arteaga, de tres naves con columnas en haz, capiteles corridos con sugestivas escenas, arcos apuntados y bóvedas de crucería o estrelladas de piedra. La pila es renacentista con borde moldurado, copa estriada y pie cilíndrico. El retablo mayor, en línea con otros interesantes de la comarca, es renacentista con San Miguel y Crucificado; relieves de los Evangelistas, Anunciación, Nacimiento y Asunción, dos del monte Gárgano, Padre Eterno, y en el sagrario, relieve de la Santa Faz; todo él ha sido restaurado recientemente. Otro clasicista, dorado a expensas de don Diego de España, en 1623, con Virgen del Rosario con Niño, Santa Casilda, San José con Niño, San Andrés y santo obispo; en relieve, San Bartolomé y San Francisco. Otro barroco con Virgen vestida con Niño y tres pinturas de San Joaquín, Inmaculada y Santa Ana. Y otro con Dolorosa vestida y pinturas del Resucitado, Ecce Homo y Cristo con la cruz. Aparte, Crucificado de cofradía y otro de pared, imagen de San José, de Domingo Elcarreta. En orfebrería, cruz de metal repujado con remate de bolillos, custodia dorada de sol, rayos y pie repujado, cáliz dorado, cincelado, y nudo en ánfora con caras, todos del s. XVI, y corona. Aparte, destacar el sepulcro clasicista con escudo del clérigo, fundador de la capilla, don Diego de España, en 1628, con estatua orante; relieve de calvario en piedra; reja de forja con dorados y escudo, s. XVI. En sacristía, cajonería doble y aguamanil avenerado.

Fuentecén – Roa- (++++):

Impresiona la estampa de esta iglesia, construida en una mezcla de sillería y mampostería en la parte llana de la villa, pero dominando los tejados de las viviendas. Su campanario con aspecto de torre defensiva sólo alterada por la instalación reciente de una estatua del Corazón de Jesús, es rectangular con remate almenado y cuajada de palomas por todos los tejados; el ábside es rectangular liso; y la portada de sabor clasicista con pilastrones, frontón partido, remate de bolas y cruz. El interior presenta una imagen exuberante de iglesia barroca de tres naves y alguna capilla insinuada en forma de arcosolio con columnas cuadrangulares, arcos, cúpula y bóvedas de estuco con molduras decoradas. Hay restos románico. La pila es renacentista con algunas escenas en relieve y pie cónico. El retablo mayor es barroco salomónico de rica decoración rococó con Crucificado gótico, San Mamés, Inmaculada y lienzo de la Asunción de la Virgen. Otro con religioso goticista, San Antonio, Virgen con Niño, Santa Ana, San Francisco, Santo Domingo de Guzmán y Santa Teresa. Otro churrigueresco con imágenes impresionantes de Virgen Dolorosa de rodillas y Cristo yacente en urna, s. XVII. Aparte, algún otro con imágenes dignas como Crucificado de pared, San José con Niño, Niño dormido con cruz e Inmaculada manierista. Lienzos de San Francisco Javier bautizando, Virgen con Niño, Inmaculada, religioso orando, San José con Niño. Cáliz repujado, s. XVI. Aparte, tornavoz rococó, órgano barroco deteriorado, arcón con herrajes, terno con bordados, aguamanil pétreo y escudo. Ermitas, de la Inmaculada en la misma villa con campanil, retablo salomónico e Inmaculada y lienzos de Anunciación, huida a Egipto y San Jerónimo con Crucificado. Otra de Santa Lucía.

Fuentelcesped – Santo Domingo de Guzmán- (+++++):

Este pueblo puede estar orgulloso de su iglesia, dedicada al Arcángel San Miguel, pues ya, desde el exterior, se vislumbra una fábrica solemne con buena piedra de sillería en general; la torre es cuadrangular con remate de espadaña, bolas y cruz; el ábside es rectangular con contrafuertes y arco de paso; la portada es barroca de gran porte con jambas y dinteles moldurados, frontón semicircular, hornacina con imagen de San Miguel, bajo arco y crestería barroca de remate. En el interior, nos ofrece una planta barroca de tres naves y capillas con pilastrones, arcos de piedra, bóvedas y cúpula con santos, en relieve de yesos moldurados. La pila es gótica de copa lisa y base poligonal. El retablo mayor es barroco salomónico con San Miguel, San José con Niño, Inmaculada y lienzo de la Asunción. Otro rococó sin dorar, con Dolorosa vestida, Cristo a la columna, Resucitado, Cristo yacente articulado, San Miguel, San Antón, santo franciscano y Ecce Homo. Otro neoclásico con Crucificado gótico sobre peana, la Santa Faz y transverberación de Santa Teresa. Hay otros barrocos con santos populares, como San Antón, San Roque, San Sebastián, Santiago, San Miguel, santa con alcuza, San Isidro y Santa María de la Cabeza, Virgen de pie, Inmaculada y Santa Bárbara. Aparte, hornacina relicario con reliquias de la cruz de Cristo y otras; tablas de Cristo despojado, Crucificado, rostro de Cristo; y lienzos de la Virgen de Belén y otra de la Vigen de la leche. Custodia, de Pedro Pradena, de sol, rayos y repujados barrocos; píxide, de Diego Fernández de Abaunza, con leyenda, s. XV; cáliz repujado, cincelado y nudo en ánfora, e incensario. Otros elementos son el buen órgano barroco, la cajonería de tres cuerpos, un aguamanil con venera y púlpito de hierro. Ermitas de San Antonio, de Santa Bárbara y la artística de Virgen de la Nava, de trazas clasicistas con campanil doble, retablo rococó con Virgen gótica sedente; y en el camarín, la Trinidad y otros santos.

Fuentelisendo – Roa- (++++):

Siguiendo la interdependencia de unos templos con otros, en esta zona de la Ribera, aparecen una serie de iglesias barrocas muy similares, cuyo origen no sabemos, pero se puede sospechar la influencia de las tendencias artísticas de Valladolid más que de Burgos, pues no eran parte de esta diócesis sino del Burgo de Osma. Esta iglesia, dedicada a San Pedro ad Vincula, ofrece una torre cuadrada y alta; un ábside rectangular; y una portada clasicista con hornacina avenerada vacía; todo en una mampostería concertada. En el interior, nos muestra una planta exuberante y barroca de tres naves con columnas cuadradas, cornisas y arcos de piedra, cúpula con los Evangelistas pintados en las pechinas y bóvedas de yesos moldurados y policromados. Tiene dos pilas románicas gallonadas, cenefa vegetal y base con rosetas. El retablo mayor es barroco-churrigueresco con San Pedro y ángel, Cristo Resucitado, San Juan Bautista y Crucificado. Otros del mismo estilo con Crucificado con faldón y San Pedro, San José con Niño, Virgen vestida y San Pablo? Hay un retablillo barroco de camarín con Dolorosa de rodillas con espadas, de una gran expresividad, y santo mártir. Aparte, Crucificado de cofradía, San Pedro y San Pablo pequeños. Un cáliz con repujados y nudo en ánfora, s. XVI, y otros más modernos. Cajonería de dos cuerpos y testero; escudo pétreo, de los Bocos Díez.

Fuentemolinos – Roa- (++++):

Es de destacar este nombre ya que, en nuestra tierra, menudeaban los molinos, hasta en las fuentes o riachuelos más pequeños, que venían a ser imprescindibles para la alimentación de nuestras gentes, donde el pan no solía faltar a la hora de comer. Sorprende que esta iglesia, dedicada al Apóstol San Bartolomé, posea una tan variada mezcla de estilos, pues partiendo de una espadaña antigua, se levantó una iglesia clasicista con un ábside poligonal con cantoneras de refuerzo; y una portada rebajada con hornacina y escena del Patrón en relieve. El interior es de una nave barroca con pilastrones, cornisa corrida, arcos de piedra, cúpula y bóvedas con molduras policromadas; la mayor con pintura de los cuatro Evangelistas y yesos con decoración abigarrada. La pila es renacentista con acanalados y fuste moldurado. El retablo mayor es barroco-rococó con San Bartolomé y cinco lienzos, como San Bartolomé bautizando al rey, martirio del mismo, San Pedro en la cárcel, San Pablo caído del caballo y Calvario; encima, siete medallones con relieves de varias virtudes. Otro barroco con Crucificado y sagrario clasicista con relieve de la Anunciación, de la Asunción, y en el interior, pinturas de San Juan Bautista, Resucitado, con San Pedro y San Pablo, San Agustín y Santo Tomás de Aquino. Otro con San Juan Bautista, santo apóstol y clérigo. Y otro más con lienzos de San Mamés y sus padres. Hay otros con imágenes dignas como San Sebastián, Virgen vestida y lienzos de Santa Catalina, Santa Rosa de Lima y Santo Domingo de Guzmán. Aparte, un San Bartolomé procesional, un San Juan Bautista y Crucificado de cofradía. Hay dos tablas unidas procedentes del retablo anterior con el nacimiento de San Bartolomé, viendo un martirio y dos ángeles con símbolos de la Pasión; otra con Calvario y santas mujeres, todas del s. XVI. Cáliz-custodia de sol con dorados, repujados, cincelados y campanillas, s. XVI. Cajonería doble.

Fuentenebro – Santo Domingo de Guzmán- (+++):

Es un estilo de iglesia muy repetido en la zona de la Ribera con torre rectangular enfoscada; ábside liso; y portada clasicista con arco rebajado, pilastrones, cornisa y balaustres con remate de llamas. El interior inacabado es barroco de tres naves y crucero con columnas cuadradas, arcos, cúpula y bóvedas de estucos moldurados, y a los pies, simple cielo raso de yeso. La pila bautismal es renacentista con acanalados y la del agua bendita escavada en una clave gótica. El retablo mayor es neoclásico con San Lorenzo, el Patrón del templo, Virgen del Carmen, Asunción, Resucitado y santa mártir. Otro neoclásico, de Juan Ortega de Forcada, con Crucificado, dos santas y Dolorosa de un calvario. Otro con Virgen del Rosario, Santo Tomás y Santo Domingo, San Pedro, San Pablo y Crucificado. Otro barroco con San Antón, San José, San Antonio y Magdalena. Cajonería de dos cuerpos y armarios laterales. Orfebrería sencilla. Ermita de Virgen del Carmen con retablo barroco e imágenes de la Virgen y San Roque.

Fuenteodra – Amaya - (++++):

Como fuente del Odra y teniendo como fondo las estribaciones de la Peña Amaya, en el noroeste de la diócesis, nos encontramos con la iglesia de San Lorenzo, construida en una buena mezcla de materiales, con una torre alta de buena sillería, coronada por un remate almenado; un ábside poligonal con contrafuertes; y portada renacentista, aunque tapiada, de arco rebajado, columnas y hornacina avenerada con la Virgen con Niño de piedra; hay otra de arco moldurado. El interior presenta una planta gótica de una nave con columnas finas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica con gallones, pero retirada por rota. El retablo mayor es rococó con San Lorenzo sentado, s. XVI, San Pedro, San Pablo y Calvario completo; y sagrario con dos apóstoles y Resurrección. Otro barroco con San Juan Bautista, San José y ángel de la guarda. Otro clasicista con relieves del éxtasis de San Francisco, imposición de casulla a San Ildefonso, Asunción y Padre Eterno; y pinturas de la Anunciación, Visitación, Nacimiento y Dormición de la Virgen. Aparte, Crucificado de cofradía. En orfebrería, cruz plateresca con relieves y cincelados y cáliz con cabujones, ambos s. XVI. Coro con antepecho afiligranado, y arcosolio gótico policromado con pináculos y escudos con leyenda. Puerta y portada renacentista de sacristía con relieves y escudo. Ermita de San Roque.

Fuentespina – Santo Domingo de Guzmán- (++++++):

Con este nombre o el de Fuente del espino es conocido este pueblo, desde el s. XIII. Yendo hacia Madrid, siempre destaca la imponente fábrica del templo parroquial, construido en unos aceptables materiales de la zona, pero sobre todo, por su esbelta torre cuadrada, rematada de gárgolas, bolas y chapitel; el ábside es rectangular de sillería lisa; y una portada clasicista de dintel moldurado, pilastrones, hornacina con imagen del Patrón, San Miguel, gran arco de pórtico y frontón partido, rematado de bolas y cruz. El templo es clasicista con reminiscencias góticas de tres naves y crucero con columnas cuadradas, cornisa corrida, arcos, bóvedas de yesos moldurados, cúpula sobre pechinas con adornos y grecas, ventanas y cupulín. La pila es gótica de copa lisa y pie poligonal. El retablo mayor es neoclásico, de Alberto García Pintado, en 1796, con San Miguel Arcángel, Crucificado, dos angelotes y figuras de la Sinagoga y de la Iglesia, todas marmoreadas. Dos clasicistas con relieve de la procesión del toro y monte Gárgano, con San Blas, San Antón, San Antonio, San Cosme y San Damián, San Gregorio y San José. Otro clasicista con San Gregorio, San Agustín, San Lucas, San Miguel, San Juan Evangelista, Crucificado, Padre Eterno y relieve de la Piedad. Otro barroco con Virgen sedente, s. XVI, santo diácono, Santa Casilda y Sagrada Familia; pinturas de San Miguel, Nacimiento de la Virgen y Desposorios, Santo Domingo, San Francisco y San Juan Bautista. Otro con Crucificado, y pinturas del Ecce Homo, Oración del huerto y Descendimiento. Aparte, es de destacar un San José con lienzo de la Dolorosa, dos Crucificados de pared, Dios Padre con Cristo Crucificado, Dolorosa y San Juan de un calvario. Como piezas sueltas, un San Sebastián, San Bartolomé, San Pedro, San Marcos y San Lucas. Lienzos de la Virgen de la Paloma, Cristo con cruz, Bautismo de Cristo y San Francisco. La magnífica orfebrería esta presidida por la cruz parroquial de plata dorada, repujada y cincelada, y macolla con medallones de los apóstoles, de Espinosa- Pancorbo?, s. XVI; la custodia repujada y dorada, es de sol y rayos con relieves en nudo y base poligonal, y cáliz repujado, ambos del s. XVI; otros dos con repujados y cabujones, s. XVII, y cuatro lámparas de plata. Como piezas aparte, la sillería coral, el órgano barroco, el púlpito con buena rejería y tornavoz rococó. En sacristía, cajonería de cuatro cuerpos, testero con hornacina y crucifijo, otro crucifijo nacarado, mesa secreter, aguamanil de piedra; y como ornamentos, un terno y capa filipinos bordados en sedas, s. XVIII. No lejos de la villa y en unos parajes atractivos, por su abundante vegetación, se levanta la devota ermita del Padre Eterno, presidida por espadaña de dos cuerpos con remate de cruz y bolas; la portada es barroca con decoración rococó y hornacina con Padre Eterno, todo bajo gran arco con frontón partido y escudo, recordando la fachada de La Vid. El templo es clasicista con planta de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra, bóvedas y cúpula sobre pechinas de estucos moldurados exuberantes y grecas doradas. El retablo mayor es barroco rococó, de Pedro Correas, Tomás Ruiz y José Sierra, en 1719, con San Juan Bautista, imagen de la Trinidad, San José con Niño y tres medallones con Asunción, San Antonio y San Miguel. Otro barroco con Virgen del Rosario, Santo Domingo, San Antonio y santo obispo. Otro con San Roque, San Francisco Javier y Santa Bárbara. Cruz de plata, de Espinosa- Pancorbo?, s. XVI. Reja de forja, de Jerónimo González y cajonería con relieves.

Fuenteúrbel–Ubierna- Úrbel- (+++):

En el valle que forma el río Úrbel, que nace en esta misma localidad, y cercana a la comarca del Tozo, se encuentra esta atractiva iglesia románica de buena sillería en su mayor parte, dedicada a Santa María, con una torre cuadrada con contrafuertes, canes de tacos y escalera exterior; ábside románico con tres ventanales y aspillera con fustes, capiteles figurados interesantes, canes de fauna y mascarones; y la portada es de arco de medio punto moldurado con bolas; y dentro otra gótica con arcos apuntados. El interior es de una nave con columnas, capiteles románicos con figuras del pecado original, de pesca, luchas, dos hombres y gran ave, arcos y bóvedas de cañón en cabecera; y el resto es de sabor gótico con bóvedas de crucería bien elaboradas. En el presbiterio, es destacable, aparte los ventanales con fina decoración, la arquería ciega con fustes y capiteles reseñados, y el baquetón corrido con decoración de cruces y rosetas. La pila es románica con gallones sencillos y pie cilíndrico con moldura. No hay retablo mayor, pues era neoclásico sin mérito, desluciendo la belleza del ábside, y ahora, sólo preside una Virgen sedente con Niño, del s. XVI, y un sagrario clasicista con San Pedro, Resurrección y San Pablo. Hay un Crucificado de pared. En sacristía, cajonería y aguamanil de piedra. Ermita de la Inmaculada.

Gabanes – Medina- (++++):

En el centro del hermoso valle de Tobalina, la villa de Gabanes nos ofrece la estampa de una buena iglesia dedicada, como tantas, a la Asunción de Nuestra Señora, construida en una buena mampostería; por fuera nos ofrece una espadaña con frontón y pináculos; un ábside rectangular con refuerzos en esquinas y sacristía; y portada renacentista de arco moldurado, bajo pórtico con dos pilastrones de piedra. En el interior, nos muestra una planta de iglesia renacentista de una nave con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra, en cabecera, y en el resto, de yesos repintados. La pila es de copa rústica y pie cilíndrico. El retablo mayor es barroco con Asunción, cuatro ángeles músicos; relieves de San Juan Bautista y San Francisco; y pinturas en tabla de los Evangelistas, Anunciación, San Joaquín y Ana, Nacimiento y Dormición de la Virgen, y en el sagrario, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro con Magdalena, San Antón, Virgen del Rosario y Santa Bárbara. Aparte, Crucificado de pared, San Pedro, San Miguel gótico y San Martín. Lienzos populares de la Santísima Trinidad, San Francisco con Cristo, San Francisco Javier, Santo Domingo con Virgen, la Magdalena, Santa Bárbara, Virgen del Carmen, Inmaculada y San Cristóbal. Un púlpito de piedra. Sagrario con Resucitado, San Pedro y San Pablo, pintados y otro con los atributos de la Pasión. Cáliz con repujados. Dos cajonerías con relieves y crucifijo de peana.

Galarde – San Juan de Ortega- (+++):

Con nombre prerromano, pues viene de Galar, que en vasco significa árbol seco y con de denota pluralidad, es decir los árboles secos. A pesar de esto, su iglesia, dedicada a San Lorenzo, está rodeada por un entorno de verdor, tanto en los huertos, como en los prados, por estar un tanto apartada de la población; y siendo un templo estrictamente rural está dotado de buena sillería, sobre todo en la espadaña de dos cuerpos con remate de frontón y bolas; un ábside recto con refuerzos en esquinas; y una portada renacentista de arco rebajado con columnitas molduradas y capiteles vegetales. En el interior, tiene planta de una nave de estilo renacentista con dos capillas a modo de cruz latina con columnas y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de copa lisa y base circular moldurada. El retablo mayor es clasicista con San Lorenzo y tablas pintadas y restauradas de la flagelación y martirio de San Lorenzo, San Mateo y San Lucas, Nacimiento de Jesús, Resurrección y Calvario. Otro con relieves robados de San Bartolomé, Santa Águeda? con tenazas, San Antón? Un Crucificado de pared y otras imágenes robadas.

Galbarros – Oca- Tirón- (++):

Fundado posiblemente por un tal Galbarra, este pueblo metido en las estribaciones cercanas al Santuario de Santa Casilda, nos muestra una iglesia sencilla de trazas románicas, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, construida en regulares materiales de la zona con espadaña chata y antigua; un ábside románico con columnas, capiteles y canes de tacos, algunos de caras y aspillera; y portada dintelada, a base de dovelas. Interiormente es de una nave románica con arcos apuntados y bóvedas de cañón. No hay retablo sólo alguna imagen como Virgen del Rosario, otra Virgen sedente y San Miguel. Aparte, Crucificado de cofradía. Cruz de gajos, de Sebastián Olivares. En Ahedo de Bureba, restos de iglesia románica, con espadaña, portada con dibujos geométricos en tímpano y capitel representando a un cantero.

Gallega, La –La Sierra- (+++):

Este nombre puede referirse a una gallega notable, que pudo asentarse en este lugar, pero son meras suposiciones. Adentrada en la sierra propiamente dicha con olor a pinar, nos encontramos con su iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, con torre rectangular de frontón y pináculos; ábside cuadrangular; y portada de arco moldurado, a base de dovelas; eso sí, todo en buena sillería de color ocre rojizo de la zona. En el interior, se nos muestra como iglesia barroca de tres naves con columnas- pilastrones cuadrados, arcos de piedra y las bóvedas junto con la cúpula de yesos en arista. La pila es románica con arquería en relieve, borde moldurado, cenefa vegetal y base poligonal. Los retablos son neoclásicos de poco mérito, pero, en el mayor, se venera a San Miguel, San Juan Bautista y Asunción de la Virgen, obra manierista de Pedro Cicarte, en 1612. Otro con Crucificado y otro barroco salomónico con Virgen sedente con Niño, la Virgen de Peña Aguda, del s. XIII. Aparte, hay dos Crucificados de pared, Virgen vestida con Niño y otro San Miguel. Lo más destacable es la orfebrería con una cruz renacentista de relieves, medallones y remates florales, s. XVI, otra de cobre con dibujos incisos y remates flordelisados, s. XV, y cáliz torneado liso. Ermita de la Virgen de Peña Aguda, totalmente renovada, entre peñas y en un paraje agreste.

Gallejones de Zamanzas –Ubierna- Úrbel- (++++):

El Valle de Zamanzas, por las circunstancias del despoblamiento rural y por estar mal comunicado con los centros de desarrollo humano, se ha quedado un tanto abandonado, pero pocos lugares pueden disponer de unos parajes tan sugestivos por la presencia del Ebro y sus cañones. La iglesia de este pueblo, que es como la capital virtual del valle, está dedicada a San Mamés, con torre cuadrada y remate de pináculos; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada es barroca de arco moldurado con pilastrones, frontón y bolas, bajo pórtico de tres arcadas de piedra y escudo; en resumen, toda la iglesia está construida en muy buena piedra de sillería de la zona. En el interior, es iglesia de una nave y capillas en cruz latina con arquerías y bóvedas de crucería, alguna policromada. La pila es de copa tosca y lisa. El retablo mayor neoclásico sin dorar con San Mamés de pastor, San José, santo obispo y Resucitado; el sagrario es clasicista con Resurrección, San Pedro y San Pablo, arriba crucifijo, los Evangelistas, Virgen con Niño y Santa Catalina. Dos con Virgen del Rosario y Anunciación; y relieves de San Isidro y Visitación, del s. XV. Otro barroco con Calvario completo gótico y sagrario con pelícano. Otro, en la capilla lateral totalmente policromada, con Santo Tomás de Aquino, Santa Casilda y dos puertas decoradas. Aparte, Crucificado de pared, Inmaculada y San Francisco. En sacristía, cruz de planchas repujadas y custodia de sol y rayos; dos cajonerías con laterales y testero.

Garganchón – Oca- Tirón- (+++):

En las estribaciones de la Demanda, este pueblo con el significado de Gargantón o desfiladero, con nombre tan grandilocuente, tiene una iglesia, dedicada a San Tirso mártir, con una espadaña con buena sillería rojiza, que emerge entre las casas del pueblo; un ábside rectangular de mampostería; y una portada de arco moldurado. En el interior, es un templo sencillo de una nave y dos capillas en cruz con pilastrones, arcos rebajados y bóvedas de yesos moldurados de reducida altura. La pila es de copa lisa erosionada y base cuadrada. El retablo mayor es renacentista con San Tirso y Calvario completo; relieves de los Evangelistas, San Francisco, San Bartolomé y medallones de Santa Marina? y Catalina; y en sagrario, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro barroco con Crucificado de cofradía. Otro con lienzo de San José y santo obispo. Otro más con lienzo de Santa Bárbara e Inmaculada pequeña. Y otro neoclásico con Virgen vestida, de talla? e imagen de la Visitación. Aparte, Crucificado de pared, Inmaculada con serpiente, San Antonio y San Cristóbal con Niño. En orfebrería, cruz plateresca repujada, de Francisco de Villegas, s. XVI; un cáliz custodia de sol y rayos; e incensario metálico, del s. XV. Cajonería sencilla y dos cordobanes.

Garoña – Medina - (+++):

El nombre de Garoña puede tener la misma raíz y origen, que Oña, pues son nombres prerromanos de difícil traducción. Junto a la famosa central atómica, que aparte el peligro que encierra por si hubiera fugas radioactivas, también, ha servido para promocionar a las gentes del valle, en muchos aspectos comunitarios y muy, especialmente, en la rehabilitación de varias iglesias de la comarca. No hay mal que por bien no venga. Esta iglesia, dedicada al diácono San Vicente, se nos muestra con una estampa clásica de iglesia rural, pero como recortada, ya que es alta en su espadaña con remate de bolas y cruz; un ábside rectangular con contrafuertes, pero con fachada estrecha, que la empequeñece; y la portada es de gran arco, a base de dovelas molduradas y pórtico de madera. El interior es de planta gótica irregular de una nave central, otra lateral y capilla con pilastrones cuadrados, arcos y bóvedas de crucería simple. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es neoclásico con San Vicente mártir, San Antonio con Niño y Dolorosa. Aparte, un San Cristóbal. Cruz de planchas de metal repujado y medallones, s. XVI; y dos cálices torneados. Cajonería.

Gayangos – Merindades- (+++):

En la misma puerta de entrada hacia la comarca de Montija, dejadas atrás las tierras de las Merindades de Castilla Vieja, encontramos la iglesia de esta villa, dedicada a San Justo y San Pastor, con torre cuadrada; ábside rectangular con contrafuertes; y una portada dintelada de arco rebajado y pórtico con tres arcadas de piedra. En el interior, se nos muestra como iglesia clasicista de una nave y dos capillas en cruz latina con cabecera gótica de arcos y bóveda de crucería, y el resto, de yesos en arista. La pila es sencilla de pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista, todo él repintado, con relieves de los Evangelistas, dos a dos, e imágenes de San Justo y San Pastor, de la Anunciación, Crucificado con San Juan y Dolorosa aparte y Padre Eterno; y sagrario con Resucitado. Otro con San Pedro y San Pablo, Virgen gótica de Antuzanos y pintura del Crucificado. Y otro más con Virgen del Rosario y pinturas de la Anunciación, Visitación, San Juan Bautista, Santo Domingo y San Francisco. Aparte, varias imágenes sueltas, como Crucificado gótico de pared, San Joaquín y Santa Ana, San Roque, San Antonio y San Antón. Lienzo de la Anunciación. Cruz de planchas de metal. Cajonería simple.

Gredilla la Polera –Ubierna- Úrbel - (+++):

Grediela, diminutivo de greda, con el significado de tierra arcillosa y arenosa de color blanco, aparece ya en el siglo doce. Como suele ocurrir en muchos de nuestros pueblos, la iglesia se edificó en lo más alto, pero el pueblo se fue bajando a lo llano como es lógico; así ocurre con la iglesia de este pueblo, dedicada a San Mamés, que está edificada en la parte elevada, desde donde se divisa toda la comarca de Sobresierra. Esta presenta una torre rectangular; un ábside con contrafuertes; y una portada apuntada simple, junto con otra tapiada de arcos moldurados. Interiormente es de dos naves románico-góticas con columnas, capiteles simples, arcos, bóvedas de cañón apuntados y otras de crucería. La pila es de copa lisa y rústica, siendo mejor la de agua bendita con molduras y acanalados, s. XVI. El retablo mayor es neoclásico sin dorar con San José con Niño, San Mamés, San Agustín y Crucificado, del s. XVI. Otro renacentista con Santa Catalina y Crucificado; y varios relieves robados. Otro barroco con talla de Virgen vestida con Niño y Magdalena, del s. XVI. Dos Crucificados de pared y un San Miguel deteriorado. Interesante la cruz de cobre con dibujos incisos, imágenes doradas y remates flordelisados. Cajonería de un cuerpo con dibujos de rosetas incisas.

Gredilla de Sedano –Ubierna- Úrbel- (+++++):

Esta Gradiella, pudiera venir de greda, como tierra arcillosa; o venir de grada como rellano escalonado, haciendo alusión a la orografía, y sea este el origen del nombre del pueblo. En el valle estrecho, que recorre el arroyo Gredilla, siempre rodeado de frutales y buenos nogales, se eleva orgullosa la espadaña de la iglesia, montada sobre la vieja fábrica y ventanal románico con remate de pináculos y frontón; el ábside es románico con ventanal en aspillera y ajedrezado, pero adulterado por los añadidos posteriores; y una hermosa portada románica con capiteles historiados, arco poli lobulado y tímpano con el grupo de la Anunciación y Coronación de la Virgen, con una cabeza posterior al conjunto, en compañía de San José, San Pedro, San Pablo y dos angelotes, todo rematado con canes de bichas en tejaroz, del s. XII. Es iglesia dedicada a San Pedro y San Pablo. Interiormente presenta planta de una nave más dos capillas laterales añadidas, en el s. XVI, con columnas, capiteles, arcos fajones, bóvedas de cañón y ventanales, algunos lobulados y ciegos, con fustes y capiteles. Tiene una pila lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor, retirado de la cabecera, es renacentista con la Magdalena, Santa Catalina, San Pedro y San Pablo; y relieves de los Evangelistas y Ecce Homo. Otro barroco con Calvario gótico, el Crucificado en el ábside sobre cruz moderna, y San Juan y la Dolorosa más tardíos, retirados. Otro con Resucitado, San Antonio, Santa Bárbara y apóstol. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen sedente con Niño, de la escuela de Gil de Siloé muy repintada, San Pedro, San Pablo, santo monje y San Roque. Relieves renacentistas de la Anunciación y Nacimiento. En orfebrería, una cruz de metal repujado; un cáliz custodia de sol y rayos dorados; y cáliz torneado, s. XVII. No muy lejos, se halla la iglesia románica de Huidobro, dedicada a San Clemente papa, en ruina acentuada, con rica portada y ábside circular con valores arquitectónicos, que merecerían ser salvados. Algunas piezas artísticas del interior fueron retiradas.

Grijalba – Amaya - (+++++++):

En los documentos antiguos, aparece como Ecclesia alba, con el significado de Iglesia blanca. Estamos en la zona de las más grandes y monumentales iglesias de la diócesis de Burgos y esta es una de las más completas, en todos los campos de la arquitectura, de la iconografía cristiana y de lo que llamamos el ajuar litúrgico. Nadie puede explicar cómo se levantaron iglesias, que para sí quisieran ciertas diócesis, para su iglesia catedral.

A) Iglesia de Santa María de los Reyes: La estampa de esta mini catedral es impresionante por su calidad en la piedra de sillería, sus puertas, muros, torre y rosetones. La torre es curiosa pues es rectangular, sobre gran arco apuntado y con remate almenado; el ábside es de un gran espectro, pues se trata de uno central poligonal y dos laterales rectangulares con contrafuertes, seis ventanales rasgados, aleros moldurados, gárgolas con cabezas de monstruos por toda la cabecera y pequeña espadaña lateral; y las portadas proto góticas son tres; una de archivoltas lisas, en el cuerpo central, otra sin adornos, que da al cementerio, y la principal, en el hastial del mediodía, con fustes finos, archivoltas lisas con rosetas, capiteles con vegetación y escenas deterioradas de la infancia de Jesús. El interior aparece esplendoroso en un estilo gótico primitivo depurado con algunas reminiscencias románicas, de tres naves y crucero con columnas en haz, capiteles historiados y policromados, arcos y bóvedas policromadas con nervaduras de crucería; el coro alto se sitúa en el centro del templo con antepecho gótico de piedra. Son de destacar tres rosetones afiligranados góticos de desigual desarrollo. La pila es románica con gallones, anillos, avenerada por dentro y pie circular con león y serpiente. El retablo mayor es barroco rococó, de López Mata, en 1752, con los Evangelistas, Santa Lucía, Virgen sedente con Niño, s. XIII, Santa Bárbara y angelotes; relieves de los desposorios de la Virgen y San José, Anunciación, Visitación, Nacimiento, Reyes Magos, huída a Egipto y una devota Santísima Trinidad; y en el sagrario de dos cuerpos, de García de Arredondo, San Pedro, San Pablo, relieves de la Resurrección y otros de la Pasión; por encima, destacan tres vitrales con escenas del Calvario, Anunciación, Asunción y santos varios, del s. XVI. Otro barroco, de 1737, con Santa Ana triple, s. XIV, y vitral con el mismo tema, s. XVI. Otro con San Sebastián, Virgen del Rosario, San Miguel y Niño de la bola. Otro clasicista con San Juan de Ortega, Piedad, ángel custodio y Crucificado. Aparte, alguna imagen suelta, como Virgen del Rosario, San Roque y obispo; lienzos de la Ultima Cena, Sagrada Familia, Virgen de la Paloma y Ánimas. En orfebrería, cruz de planchas plateadas con remate de bolillos, pero mejor una custodia de tipo torre, de Miguel Espinosa, con nudo en ánfora y base poli angular; bandeja alemana y cáliz repujado, todas estas piezas, del s. XVI. Aparte, la buena sacristía y su portada con cajonería de tres cuerpos y un archivo; también, el púlpito con relieves de piedra, y el órgano barroco restaurado. Es iglesia B.I.C., desde 1983. Ermita de San Vidal.

B) Iglesia de San Miguel: Mejor situada, en el centro del pueblo, más funcional y cómoda para las celebraciones ordinarias, esta iglesia neoclásica, del año 1801, llama la atención, en el exterior, por la espadaña de dos cuerpos y su rica decoración clasicista a base de pilastrones, frontón y remate de grandes bolas; el ábside es rectangular; y la portada es de arco clasicista moldurado; eso sí, todo en muy buena sillería de piedra de la zona. El interior es de planta clasicista de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos. Y retablos neoclásicos de escaso valor e imágenes de San Roque, San Miguel, Virgen del Rosario con Niño y San Agustín? Y algunas pinturas, en lienzo.

Grisaleña – Oca- Tirón- (++++):

Este nombre significa Ecclesia selenia, Iglesia de yeso, de ahí, que la iglesia, dedicada al apóstol San Andrés, construida en materiales un tanto frágiles, en piedra impregnada de yeso propia de la zona, sea tan poco consistente. Por esta misma razón, su endeble torre cuadrada está totalmente enfoscada; el ábside es rectangular liso; y la portada es clasicista con hornacina de estuco y relieve del Calvario, bajo pórtico con dos pilastrones de piedra. En su interior, presenta planta de cruz latina de estilo clasicista con pilastrones, arcos de piedra, cúpula y bóvedas de yesos moldurados en arista. La pila es cuadrada sencilla. El retablo mayor es barroco sin dorar, con San Andrés, santo monje, santo obispo, San Vicente y Padre Eterno. Otro barroco salomónico con San Miguel, Virgen sedente con Niño, s. XIV, San Roque y santo diácono. Otro con San José, Virgen sedente gótica con Niño, San Juan Bautista, Asunción, Virgen con Niño y pinturas, en predela. Aparte, Dolorosa vestida, San Roque, Calvario completo, del s. XIV, Crucificado de cofradía, Resucitado deteriorado, Virgen manierista vestida, San Mateo?; y en retablo salomónico, San Esteban y santa. Lienzo del Cristo de Burgos. Destaca la orfebrería, con cruz de gajos de cobre dorado y macolla de rombos, s. XVI; cáliz-custodia de sol y rayos, para cáliz con patena de dibujos incisos, de Diego Mendoza, con nudo poligonal y base lobulada; y otro rococó. Cajonería triple; aguamanil avenerado y púlpito pétreo de relieves.

Guadilla de Villamar – Amaya - (+++++):

El origen del nombre viene de la Bobadilla del siglo trece, equivalente a boyada o rebaño de bueyes, y de Villamar haciendo alusión al poblado desaparecido, donde ahora se halla la ermita de la Virgen de este mismo nombre. Cuando llegas a esta villa, de anchas vistas y panoramas, que se extienden hasta la cercana Peña de Amaya, nos llama la atención la alta torre cuadrada con cantoneras de piedra blanca, y el resto, de piedra más oscura en un tipo de ajedrezado arquitectónico con remate de bolas; el ábside es poligonal con contrafuertes y cuatro ventanales tapiados. ¡Qué pena, ver los feos paredones de adobe adosados a una fábrica tan monumental! La portada de esta iglesia, dedicada a la Santa Cruz, es gótica con arcos apuntados, bajo pórtico de tres arcos clasicistas de piedra y cornisa moldurada. El interior, con cierta mezcolanza de estilos, presenta una planta de tres naves con columnas y bóvedas encamonadas de yeso a los pies, y en cabecera, con columnas, capiteles, arcos apuntados y bóvedas de crucería policromada. La pila es de vaso románico con relieves geométricos y avenerada por dentro. El retablo mayor es barroco rococó, de Francisco Albo y Manuel del Hoyo, en 1686, con Santa Elena, Virgen con Niño, San Fernando y San Jorge; relieves con escenas de la invención de la santa cruz. Otro con imagen gótica de la Virgen con Niño de Villamar y San Roque. Otro neoclásico con Cristo yacente, Calvario gótico con peana y lienzo de la Piedad. Otro clasicista con Niño de la bola y pequeño Calvario. Aparte, Crucificado procesional, s. XVI, pequeño Resucitado, Virgen del Rosario, San Andrés, San Miguel, San Agustín y San Juan Bautista. Hay unas pinturas por descubrir, en el muro norte. Dentro del ajuar litúrgico,señalar una sencilla cruz con relieves y remate de bolillos, y el cáliz custodia de tipo templete con repujados, cincelados y columnas, de Diego Peñaranda, s. XVI. El púlpito es renacentista de relieves de piedra. En la sacristía, cajonería y aguamanil con venera de piedra. Ermita de Virgen de Villamar con restos románicos.

Guinicio – Miranda de Ebro- (+++):

En una iglesia bastante irregular, dedicada a Santa María, que se asemeja a un pequeño cenobio, vemos una espadaña con remate de cruz, sobre la misma portada clasicista sencilla; y un ábside rectangular con contrafuertes. El interior se nos muestra como iglesia renacentista de una nave con bóvedas estrelladas en cabecera, y en el resto, techos encamonados de estuco. La pila es románica con gallones gruesos por fuera, y avenerado interior. Lo más importante es el retablo mayor plateresco, de 1558, con Virgen sedente con Niño y Asunción; relieves de Anunciación, Visitación, Reyes Magos, medallones con Santa Catalina y Santa Águeda, y Padre Eterno; en el sagrario, San Pedro, un Ecce Homo y San Pablo; y todo el conjunto se remata con estofados en el rico guardapolvo y con esta leyenda: “A gloria de Dios…”. Hay otro barroco con Santa Lucía y Santa Rosa de Lima. Aparte, Crucificado de cofradía, Inmaculada pequeña y lienzo del Espíritu Santo. La cruz es clasicista con relieves y cabujones, s. XVII, y la custodia rococó de sol y rayos. Cajonería de cuerpo y libros viejos.

Guma – Santo Domingo de Guzmán- (+):

Es un pueblo nuevo de colonización, de donde arranca el canal del mismo nombre y con una iglesia moderna de torre cuadrada, portada dintelada y ábside rectangular. El interior es de una nave con pilastrones, arcos rebajados y cúpula; en ábside, gran pintura mural con la figura del Patrón, San Norberto, con detalles de su vida e imagen del mismo. Pila de copa lisa. Parece que aquí había una ermita preexistente.

Gumiel de Hizán – Santo Domingo de Guzmán- (+++++++):

Gomelus de Içan, hace referencia al nombre de una persona, posible fundador de esta villa. Pero los habitantes de la misma, los gomellanos, están orgullosos, no del nombre, sino de su espléndida iglesia; ellos lo dicen de una forma muy sucinta: “es la iglesia más larga de la diócesis de Burgos, después de la Catedral”. Y la verdad es que la grandeza de esta importante parroquia no está en el metro más o metro menos, sino en sus magníficas muestras artísticas, tanto en el continente, como en el contenido. Porque la fabrica de este templo, dedicado a Santa María, puede considerarse monumental con torre proto gótica, en la base, y gótica, en la crestería de remate con gárgolas y pináculos; el ábside es poligonal con contrafuertes, canes y ventanales laterales; pero la que predomina en todo el conjunto, al margen de una puerta antigua, que daba al cementerio viejo y otra portada tapiada bajo torre, es la grandiosa portada clasicista de la fachada, un auténtico retablo pétreo con columnas estriadas, hornacinas vacías y relieves de los evangelistas, las virtudes, la Asunción, Coronación de la Virgen María y, dentro del frontón partido con bolas y cruz de remate, el relieve de la tiara con las llaves de San Pedro. No sé, que hubiéramos podido decir, si este monumental retablo contuviera, en sus hornacinas, las imágenes que, sin duda, fueron proyectadas, pero que no llegaron a realizarse; ciertamente, no encuentramos otro comparable en toda la dilatada diócesis burgalesa. El interior se nos manifiesta como un ámbito de amplio espectro y planta de tres naves góticas, crucero y capillas interiores con columnas románicas remozadas, capiteles corridos, arcos apuntados y bóvedas con buena crucería y nervaduras muy variadas, que van, desde el s. XIII, al XV. La pila bautismal es gótica con arcadas trilobuladas, bolas, apostolado en relieve, cenefa inferior y base cónica; también destacan las dos del agua bendita. Pero, si algo es destacable, en el interior de este templo, es su retablo mayor gótico florido con cinco calles, dos entrecalles, cuatro cuerpos y remate con imágenes y relieves; sólo unas trescientas cabecitas ha contado algún entusiasta, comenzando por los Evangelistas, los Padres de la Iglesia, apostolado completo e infinidad de santos; en relieve, diez y nueve grupos escultóricos, con seis misterios de la infancia de Cristo, otros seis de la Pasión, incluido el Calvario, de remate y Resurrección, Ascensión de Cristo, Asunción de la Virgen y su Coronación, entre otros; aparte, una Virgen gótica sedente añadida, del s. XIV. Hay, a la derecha, otro retablo renacentista, de Juan de Arteaga, con los Evangelistas, San Juan Bautista, Santiago a caballo, San Andrés, Ecce Homo, Santa Catalina, Cristo a la columna y Padre Eterno. Otro, a la derecha, con San Pedro sedente y relieves de algunas virtudes, los Padres de la Iglesia, cuatro de la vida de San Pedro, Anunciación, Resurrección, San Joaquín y Santa Ana. Otro barroco con Virgen vestida, Asunción y relieves del Nacimiento y Reyes Magos. Dos semejantes con San Benito y San Francisco. Otro con San Miguel y Calvario. Otro rococó con Cristo yacente articulado, Dolorosa vestida y relieve de San Ildefonso con la Virgen. Otro con Santo Domingo, San Antón, San Antonio, y relieve de Santo Domingo ante la Virgen. Dentro del museo, hay muchas imágenes, relieves y pinturas reunidas, destacando un Crucificado y un Calvario, sin la Virgen, del s. XIII, Cristo yacente con ángeles de pasión, una Inmaculada, Virgen de Belén, dos Vírgenes sedentes góticas; también hay veintidós bustos relicarios, en el baptisterio, varios apóstoles y santos; algunos relieves de San Pedro Regalado, apóstol, Santo Domingo de Guzmán; y en tablas de pintura, la Virgen con ángeles, San Roque y peregrino, misa de San Gregorio, San Pedro y San Pablo, San Bernardo, San Esteban y obispo, San Pablo y otro santo. Aparte, varios lienzos de interés. En orfebrería, destacar una cruz de cobre con dibujos incisos, s. XV, cruz relicario, de Pedro Morante, s. XV, custodia de sol y rayos, s. XVI, cáliz repujado, de Marcos Díez de Goyanes y otro rococó. Como remate, un sagrario clasicista; el órgano barroco con su tribuna, en la que aparecen restos de artesonado; y varios capiteles románicos procedentes del antiguo monasterio de San Pedro, donde estuvo Santo Domingo de Guzmán. Ermitas de San Roque, San Antonio y Virgen del Río. Iglesia B.I.C. desde 1962.

Gumiel de Mercado – Roa- (++++++):

También fundado por un Gomellus, no sabemos si el mismo del anterior u otro diferente, como fundador de este Gumiel; lo que sí queremos destacar es su riqueza artística, centrada en sus dos iglesias parroquiales y ermitas.

A. Iglesia de Santa María : Algo debió tener el duque de Lerma en la construcción de esta iglesia, dedicada a Santa María, pues en la base de la alta torre rectangular con pilastrones, gárgolas y pináculos renacentistas, aparece el escudo de tan singular personaje; el ábside es rectangular con contrafuertes y canes de tacos, repartidos en el perímetro del templo; y la portada es gótico florida con arcos superpuestos, capiteles corridos, bolas, escudos y guardapolvos rectangulares. El templo tiene planta de tres naves de estilo gótico y partes posteriores con columnas en haz, capiteles alargados, arcos y bóvedas estrelladas de piedra con claves historiadas. La pila es románica con arcos incisos. El retablo mayor es barroco salomónico con Virgen sedente con Niño, s. XV, y Calvario; pinturas, de Bartolomé González, en 1618, de la Anunciación, Visitación, Coronación, Desposorios, Nacimiento y Reyes Magos. Otro rococó con Crucificado gótico y la Virgen y San Juan menores. Aparte, Cristo yacente en urna, Nazareno vestido, Resucitado con escudo pintado, en 1646, Crucificado de cofradía, Inmaculada manierista y dos Vírgenes vestidas. Lienzo de la Inmaculada. Regular cruz de planchas de plata con medallones y bolillos, del s. XVII. Cajonería de dos cuerpos y aguamanil con venera. Púlpito de hierro y tornavoz barroco. Cerca, se halla la ermita de lo que fuera iglesia del monasterio de San Cucufate de Monzón, hoy de San Juan, que es de estilo gótico con campanario, contrafuertes y portada conopial goticista.

B.- Iglesia San Pedro : Aunque la distancia no es significativa, nos encontramos con una segunda iglesia, dedicada al Príncipe de los Apóstoles, construida en buena sillería de piedra, destacando por encima de las viviendas por su inconfundible estampa de torre almenada, como si hubiera sido aprovechada de una fortaleza preexistente, a la que se le ha añadido una pequeña espadaña; el ábside es rectangular con contrafuertes, ventanal y canes de tacos; y la portada es renacentista dintelada con columnas estriadas, dos hornacinas y ático semi esférico con entrepaños en relieve y dos figuras desnudas. En el interior, aparece como iglesia gótica con añadidos posteriores y algunos restos románicos; tiene planta de tres naves con columnas, capiteles corridos, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica de piscina con arcos incisos y pie cilíndrico. El retablo mayor es barroco con Santo Tomás, San Pedro sedente, Santa Bárbara, San Miguel, Santa Águeda y Crucificado; relieves del Nacimiento y Reyes Magos. Otro con Crucificado gótico y pequeña Dolorosa y San Juan, del s. XVI. Otro con Inmaculada y pinturas de San Cristóbal y San Antonio. Y otro con San Juan Evangelista, santo obispo, Virgen de pie con Niño y serpiente y pinturas de San Pedro y Virgen vestida. Aparte, Crucificado de cofradía, Resucitado, Inmaculada con corona, Santa Lucía y otras. Y como colofón, enterramiento de clérigo, cajonería de dos cuerpos y púlpito de hierro con tornavoz rococó. En la Granja de Ventosilla, hay una iglesia, en la que destaca un retablo renacentista restaurado y colocado allí por los dueños.

Guzmán – Roa- (++++++):

In villa de Gudmario de los documentos, como el nombre propio de la persona que se asentó en estos lares como fundador o repoblador de la misma. Es cierto que la Ribera puede enorgullecerse de poseer las más monumentales iglesias de la diócesis, no digo las mejores; y esta es, sin duda, una de las más sorprendentes, desde el exterior, por su alta y bien trabajada torre clasicista con crestería, bolas, ojos de buey, escudo y un husillo de subida, que no desmerece; el ábside es poligonal con cantoneras de refuerzo; y la portada clasicista, de 1693, con arco de medio punto, pilastrones, hornacina y frontón. Impresiona por su altura, por su magnitud, por sus acabados y por el buen acopio de materiales a base de una perfecta sillería de la zona. El interior es renacentista, de Juan de Navega, Juan Alonso y Sebastián Castillo, de 1665, con planta de salón de tres naves y dos capillas en cruz con columnas, arcos, bóvedas, nervaduras estrelladas de piedra y otras de yesos moldurados. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es barroco rococó con Crucificado gótico, fuera de su sitio, del s. XIII, Santo Tomás de Aquino, Santo Domingo, San Francisco, San Antonio y Asunción con ángeles. Otro rococó con Crucificado, del s. XVI. Otro con Calvario gótico, pero San Juan y Dolorosa más pequeños. Otro clasicista, de 1653, con dos santos dominicos y Santo Domingo de Guzmán; con pinturas de los Padres de la Iglesia y de la Anunciación. Hay otros neoclásicos con alguna imagen y relieves, pudiendo destacar como piezas sueltas, dos Crucificados de pared y de cofradía, el Beato Manés y Santa Juana su madre. Tablas de Santa Lucía y Santa Catalina y varios lienzos y exvotos pintados. En orfebrería, señalar la custodia de sol, rayos y cabujones, de 1643; un cáliz con decoración vegetal, y otro cincelado y repujado, ambos del s. XVI. Destacan, en una de las capillas, las estatuas orantes de un matrimonio, la figura yacente del obispo, don Cristóbal Guzmán, y dos antepechos de piedra con sus escudos. En sacristía, cajonería doble. Es iglesia B.I.C., desde 1991. Ermita dedicada a la Virgen de la Fuente, de techos moldurados y policromados de yeso, retablo barroco e imagen sedente de Virgen con Niño, del s. XIII.

Bahabón de Esgüeva – Arlanza- (+++)

Con la etimología, que arranca desde el siglo once, como Barrio Fabone, señalando a una persona concreta, como fundador de este pueblo, que siempre estuvo junto a la antigua carretera de Madrid- Irún o del camino real, como se decía antiguamente, nos muestra, en un pequeño altozano, su iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, que exteriormente conserva parte de la torre románica con ventanas ajimezadas, hoy rehabilitada como espadaña de dos cuerpos y con escalera exterior; también destaca el ábside románico con ventanal, capiteles, canes historiados y ajedrezado; y dos portadas clasicistas con pilastrones, frontón y bolas, una tapiada, y óculo románico estrellado. Interiormente presenta planta de dos naves con pilastras, columnas cilíndricas y bóvedas de yesos en arista; recientemente, ha sido rehabilitado el ábside con bóveda de cañón. La pila es renacentista de copa lisa con moldura y base cuadrada. Retablo lateral barroco con San Roque y paloma del Espíritu Santo. Aparte, dos Crucificados de pared, Virgen del Rosario con Niño, una Asunción de piedra policromada incrustada en la pared, San Antonio y San José. Cajonería doble, pero simple. Ermita de la Virgen de Valdepinillos.

Balbases, Los – Amaya - (+++++++)

In Valvas, así se denominaba en la antigüedad, sin precisar su significado, pero que, como el pueblo está constituido por dos barrios, aparece en plural.

A).-Iglesia de San Esteban: Llama la atención por su conjunto de buena sillería y su imponente fachada, no del todo terminada, con portada gótica de capiteles vegetales, archivoltas molduradas y presidida por la imagen del titular, con otra lateral cegada; y como acceso al atrio, una llamativa y noble escalinata de acceso; el ábside es poligonal con contrafuertes, dos ventanales y canes de tacos; y su torre impresiona por la perfecta ejecución en sillares de piedra y el remate almenado. En el interior, se nos manifiesta como una iglesia gótica, aparte los añadidos renacentistas, de tres naves y capillas laterales con columnas, arcos y buenas bóvedas de crucería con policromías puntuales y dos rosetones. La pila es de copa lisa y pie poligonal. El retablo mayor es rococó, y, aparte las imágenes de San Esteban, San Pedro, San Pablo y la Asunción, enmarca una serie de tablas góticas de pintura, del Maestro de los Balbases, con la representación de los Evangelistas, los Padres de la Iglesia y otras escenas de la vida del titular, recientemente restauradas. Hay otro retablo clasicista con la Virgen y Santa Ana, San Juan Bautista y tablas referentes a la vida de este santo. Existen otros retablos barrocos, en los que es de destacar un Cristo yacente, un buen Calvario completo gótico y un Ecce-Homo, del s. XV. Dentro es de un cuidado museo-sacristía, son de destacar una nutrida colección de ropas litúrgicas, de los siglos XVI, al XVIII. Entre sus variadas imágenes sueltas, señalemos un Crucificado de pared y un Calvario, ambos góticos. Tampoco desmerece su rica orfebrería, con cruz plateresca, de Jerónimo Corseto, con afiligranados y nudo de jarrón, s. XVI; custodia rococó de sol rayos, estrellas y base ovalada con relieves; cáliz con cabujones y nudo en ánfora, del s. XVI, y otras piezas del ajuar litúrgico. La sacristía ofrece una cajonería de tres cuerpos y varios escaños de asiento dignos de una catedral y un aguamanil con venera. Sólo resta decir que es B.I.C. desde 1992.

B).- Iglesia de San Millán: Presenta una estampa de iglesia gótica con ábside poligonal de grandes contrafuertes y ventanales rasgados, aunque tapiados; tiene una torre alta, rematada en un tipo de almenas y pequeña espadaña, con una portada gótica simple, no practicable y rosetón; sin embargo, la portada principal es una pieza destacable del gótico por sus archivoltas cuajadas de figuras, regularmente conservadas, con San Millán y calvario de remate. Dentro es iglesia alterada en el tiempo, ya que, sobre una planta de trazas románicas de tres naves, adopta las líneas de iglesia gótica con columnas en haz, capiteles, arcos apuntados y bóvedas de crucería simple con algunas claves historiadas. Pila de copa lisa con molduras. Pinturas en artesonado, bajo coro, del XV., y caja de órgano vacía. El retablo mayor es neoclásico con San Millán, la Virgen María, los Evangelistas y los Padres de la Iglesia; aparte, varias tablas de un retablo, de Alonso de Sedano, de la vida del santo, de la Anunciación y el Nacimiento. Hay otros dos retablos rococó con Calvario gótico y Virgen sedente del s. XIV, San Joaquín, Santa Ana y San Juan Evangelista. Otro clasicista con San Antón, San Roque y lienzo de San Francisco. Y dos barrocos con San José y lienzo de San Pedro, Inmaculada y lienzo de San Ignacio. Y, en la sacristía, una buena colección de imágenes sueltas; una cruz dorada de gajos y cáliz repujado, ambos del s. XVI; y otras piezas, recogidas en la iglesia de San Esteban. Es iglesia B.I.C., desde 1992. Ermita de Virgen de Valhermoso, con Virgen sedente de las Nieves, s. XIV.

Baños de Valdearados – Santo Domingo de Guzmán- (+++++):

Aparte de los mosaicos romanos aparecidos cerca del casco urbano, esta villa era importante ya en aquellos tiempos, pues, en la documentación antigua, se habla de unos baños o termas usadas desde la ocupación romana. Y así se dice In Valneos, es decir en Baños e, igualmente junto al río Bañuelos. La iglesia del Cristo, en lo alto, pudo ser la antigua parroquia, pero, cuando la población fue descendiendo a la parte llana, se levantó una nueva iglesia de trazas barrocas con campanario cuadrado; el ábside es rectangular con contrafuertes; y tiene una portada clasicista de frontón partido, bajo arco. Interiormente presenta planta de tres naves con arquerías laterales, bóvedas estrelladas de piedra y cúpula de yesos moldurados. La pila es renacentista con acanalados. Lo más sobresaliente es el retablo mayor barroco con Asunción de ángeles y Calvario; pero con varias tablas pintadas del anterior retablo, para algunos atribuibles al pintor hispanoflamenco Juan Soreda, con escenas del árbol de Jesé, Desposorios de San Joaquín y Santa Ana, Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos, Presentación, huida a Egipto, Jesús entre los doctores y San Juan Bautista. Otro barroco-rococó con Crucificado, y tres tablas de Cristo con cruz, Ecce Homo y Calvario, más otras sueltas sobre la degollación de San Juan Bautista, Bautismo y el santo con el Agnus Dei. En cuanto a imágenes, destacan un Crucificado gótico, otro procesional, un Resucitado sobre peana de cabezas, Virgen sedente gótica, Inmaculada coronada, Virgen del Castillo, la Magdalena, San Bartolomé, Santiago, San Antón, Santa Bárbara, San Antonio y San Juan Bautista. En lo más alto del cerro, la iglesia del Santo Cristo del Consuelo posee una portada gótico isabelina, un ábside poligonal con contrafuertes y torre chata. Es iglesia alterada en el tiempo, ya que, sobre una planta de trazas románicas de tres naves, adopta las líneas de iglesia gótico-plateresca con columnas en haz, capiteles, arcos apuntados y bóvedas de crucería simple con claves historiadas, en cabecera y, en el resto, de tipo artesonado. Lo más interesante viene a ser un buen Calvario gótico, repintado. Ermita de San Roque. Y otra románica dedicada a la Magdalena, con espadaña, que fue la iglesia del desparecido, Torrecilla de los Caballeros.

Bañuelos de Bureba – Oca- Tirón- (++++):

Denominado Bannuellos, en los documentos del s. XII, nombre que también lleva el arroyo que lo circunda. Pues bien, al final de la calle alta del pueblo, destaca la iglesia de Santa María con ábside frontal de contrafuertes; buena espadaña barroca de dos cuerpos con remate de pináculos; y doble portada clasicista con pilastrones, arco semicircular y frontón, bajo pórtico de arco clasicista con frontón, bolas y hornacina vacía, por haber sido robada una Asunción de piedra; todo ello en una sillería aceptable, de la zona. Bajo una dependencia adosada, pero hundida, hay unos restos de una nave de bóveda de cañón, que pudo pertenecer a la antigua iglesia románica. Interiormente es iglesia gótica de una nave y dos capillas en cruz con columnas, arcos y bóvedas estrelladas con claves policromadas. La pila es renacentista con acanalados y pie cilíndrico con estrías. El retablo mayor barroco-rococó, 1787, con imagen de la Asunción y un Calvario completo; y unas tablas embutidas, de finales del gótico, con Anunciación, Visitación, Nacimiento, Presentación, San Sebastián, San Roque, San Vitores y Santa Casilda, esta robada. Otros dos clasicistas con San Esteban de Cardeña?, San Juan Bautista, San Sebastián, Santa Marina, Santa Ana, el Salvador y relieves de la Pasión, imposición de la casulla a San Ildefonso, la Magdalena y cuatro virtudes. Aparte, Crucificado de cofradía, lienzo del Cristo de Burgos y cáliz repujado, s. XVI. Portada de la sacristía y escudo noble; cajonería doble y laterales. Casulla roja, del s. XVI.

Bañuelos del Rudrón –Ubierna- Úrbel- (++++):

Et in rivo Uzrón in villa que dicitur Valneolos; así aparece en los documentos viejos, con lo que ya, en aquella época, el río Rudrón era apto para el baño. Su iglesia es curiosa y sorprendente, pues, aunque lo que se ve es un campanario barroco cuadrado con remate de bolas, la iglesia presenta una planta románica con ábside semicircular de ventanal tapiado, capiteles y, en alero, canes de fauna con escenas de animales poco mitológicos, pues pueden verse al natural, corriendo por el valle; una portada clasicista oculta y otra románica tapiada de interés; y, en la hornacina, aparece una Santa Catalina antigua repintada. En el interior, se nos muestra como templo románico de una nave, dedicado a San Esteban Protomártir, con columnas, capiteles zoomorfos, arcos y bóvedas de cañón. La pila es románica y presenta gallones, en copa, y lucha de serpiente con mamífero, en la base; y, la del agua bendita es un artístico capitel románico vaciado con entrelazados vegetales. El retablo mayor barroco contiene imágenes del Patrón, San José, San Francisco, santo papa y santa; y, en el sagrario, San Pedro, San Pablo, Virgen con Niño y relieves de la Ultima Cena, mas otros santos. Otro barroco con un San Joaquín y Santa Ana mirándose de frente, que recuerdan a las de Gil de Siloé, en la catedral. Otro con Virgen del Rosario. Aparte, Virgen con Niño y santo apóstol. Relieve de la Santa Faz y lienzo de Virgen de la Paloma. Dos cálices, de Juan de Abaunza, con cincelados y cabujones, s. XVI. Cajonería de un cuerpo. Es iglesia B.I.C., desde 1997.

Baranda de Montija – Merindades- (++):

Nos encontramos con una iglesia barroca, dedicada al Salvador, con torre cuadrada, ábside rectangular y portada dintelada de piedra. El interior es de una nave con pilastrones, arcos y bóveda de yesos en arista. La pila es cuadrada y lisa. El retablo mayor neoclásico, con imágenes del Salvador, San Esteban, San Roque y otras. Aparte, una Virgen del Rosario sedente con Niño y busto de santo Papa, con relicario. En Cuestaedo, Cuesta del hayedo, iglesia de mamposterías con espadaña chata cubierta, portada dintelada con arco de entrada y óculo en fachada. En el interior, iglesia de una nave con pilastrones, arcos y bóvedas de yesos en arista. La pila es de copa lisa y pie rectangular. El retablo es neogótico con imágenes modernas. Aparte, Crucificado de pared, San Sebastián y Dolorosa vestida. Cajonería doble con relieves.

Barbadillo de Herreros –La Sierra- (+++++):

En esta zona, destacan las iglesias por su buena piedra rojiza sanguinolenta por la composición del sulfato de hierro, no en vano, hubo ferrerías y pequeños hornos de fundición de hierro. Esta iglesia, dedicada a la Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel, presenta unas líneas arquitectónicas aceptables, contando con buenos sillares de piedra de la zona, de trazas renacentistas. La torre ofrece una sensación de robustez con pilastrones, pináculos de remate y chapitel; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada es renacentista con columnas, pilastras, hornacina con Virgen sedente y Niño, rematada de bolas y cruz. Interiormente es templo de una nave con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila bautismal es románica con gallones, venera interior, borde vegetal y una interesante leyenda en latín, alabando los frutos del bautismo. El retablo mayor es barroco rococó, de Andrés Ballado, con las imágenes de Santa María y Santa Isabel, San Pedro, San Pablo, San Miguel, San Juan Bautista y Santiago. Otro con Virgen del Rosario y Santo Domingo, Santo Tomás de Aquino y San Antonio de Padua. Otro con Crucificado y otras imágenes sueltas. Otro barroco con San Blas, San Antón y santo abad. Aparte, Crucificado de cofradía, crucifijo de marfil, Niño de la bola y Virgen del Rosario; pero la que destaca especialmente, por su detallada labra, es la estatua en alabastro de San Sebastián, atribuida a Diego de Siloé. Lienzo de las Ánimas, en retablo rococó. También merece mención su orfebrería, como la cruz de gajos, de Gonzalo de Calahorra y otras piezas menores. En sacristía, cajonería de tres cuerpos y aguamanil con venera; casulla verde con brocados. Junto al monte, se halla la ermita de San Cosme y San Damián, de estilo románico con canes, ventanales y capiteles finos, con imágenes de los santos médicos, San Millán y Dolorosa mutilada. Y otra, de la Virgen de Costana, cercana al casco urbano, con retablo rococó e imagen de Virgen con Niño, San Joaquín, Santa Ana y San José.

Barbadillo del Mercado –La Sierra- (++++++):

En los documentos, aparece como Barbatello o Barvadiel, sin precisar el significado, aunque pudiera venir de una planta denominada barbato. Dejando a un lado la leyenda de doña Lambra como protagonista intrigante en el fatal desenlace de los siete Infantes de Lara, admiremos sus dos iglesias.

A) San Pedro.-Dominando la confluencia del río Pedroso con el Arlanza, aparece orgullosa la torre de la iglesia de San Pedro construida, sobre la anterior renacentista, por Simón Pereda en 1756, con diez y seis ventanales y pináculos de remate; el ábside es liso con contrafuertes; y la portada es renacentista, de Juan de Solares, Juan de Pobes y Juan de Helgueros, 1660, con columnas estriadas y hornacinas con las imágenes de San Pedro, San Juan Bautista y San Pablo; todo en piedra de sillería perfecta, de color tostado de la zona. Interiormente ofrece una planta de tres naves con columnas, arcos y bóvedas estrelladas, de estilo gótico renacentista. Tiene pila gallonada sobre base circular. El retablo mayor es barroco salomónico, de Policarpo de Nestosa y Juan Galerón, con San Pedro sedente, San Miguel, San Bartolomé y Asunción; relieves de la Anunciación, Visitación y cuatro del titular del altar y, en sagrario la Resurrección. Otro barroco salomónico con Crucificado, s. XVI, y lienzos de la Dolorosa, San Juan y Nazareno. Otro renacentista con San Martín; relieve de la división de la capa; cuatro pinturas de su vida y tres medallones pintados de San Pedro, Jesús y San Pablo. Otro renacentista, de García de Arredondo y Juan de Cea, con lienzo de las Ánimas y otros seis lienzos. Dos barrocos con San Juan Bautista y lienzos de San Hugo, San Antón y de San Isidro. Dentro de la iglesia y sacristía, se reparten un sin fin de imágenes variadas y ricas, de Cristo Crucificado, Resucitado, tres góticas, de la Virgen sedente con Niño, una de ellas de “Villavieja”; y, otras de varios santos, como otro San Pedro sedente, del s. XVI. Algunas tablas enmarcadas, también del s. XVI, y lienzos de cierto mérito. Se puede señalar la buena orfebrería con cruz de plata repujada, de Zaldibia, con macolla de jarrón, s. XVI, y otras piezas dignas para la celebración. Púlpito con relieves en piedra. Cajonerías de dos cuerpos con relieves y aguamanil con acanalados. Pero lo que prima, es la gran colección de ropa litúrgica, con dos ternos completos y piezas sueltas con recamados de oro, del s. XVI. Parte de este patrimonio pudo venir, con seguridad, del desamortizado monasterio de San Pedro de Arlanza. Ermitas de Virgen de Villavieja, otra de Virgen del Amparo y de San Juan, en Cerro Mahoma, con puerta mozárabe, y piedras romanas, s. X.

B) Convento de Santo Domingo: Dentro del casco urbano, los dominicos establecieron un convento en honor de su fundador, del cual queda tan sólo su iglesia clasicista con portada dintelada y escudos; y una pequeña espadaña con remate de bolas; pero todo en buena sillería de piedra tostada. En su interior, es de una nave en una insinuada cruz latina con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. El retablo mayor es clasicista, de Domingo Vallejo, con Virgen sedente, Coronación y Calvario; en relieve, San Pedro, San Pablo, Santo Domingo, Santo Tomás, Santiago y Santo Domingo con la Virgen; y algunos relicarios. Otros barrocos, con Virgen del Rosario, Santa Rosa, San Gregorio y otras imágenes. Otro con lienzo de Santo Domingo de Guzmán y un segundo con Santo Domingo “in Soriano”, y otros lienzos. Aparte, lauda de fundación y escudos, 1597; y un frontal de altar.

Barbadillo del Pez –La Sierra- (++++):

Barbatiello de Alvaro Telliz o Barbadillo de Pece, así aparece en los documentos del siglo diez y en los del doce; en el primero como recuerdo al fundador o repoblador del pueblo; y, en el segundo, haciendo alusión a los peces del río Pedroso. Hoy, por comodidad, se le conoce como Valdepez. En medio del valle de dicho río, en un lugar plácido, se asienta esta villa que tuvo cierto renombre y, aún lo conserva, en cuanto a sus valores histórico-artísticos y etnográficos. Su iglesia renacentista, dedicada al Salvador, de Juan Puente y Gil de Gibaja, 1575, presenta una digna fábrica de sillerías y mamposterías, en ábside; una torre recrecida, sobre otra que debió ser románica por un ventanal que pervive; y la portada es renacentista con columnas y frontón. En el interior, señalar que la planta es de salón de tres naves con columnas cilíndricas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. Pero, sobre todo, destacar su bella pila románica con gallones y cenefa vegetal. El retablo mayor barroco está presidido por una atractiva imagen gótica del Salvador, con San Bartolomé, San José, Virgen sedente gótica, repintada, y sagrario con la santa Faz. Otro clasicista con Crucificado, del s. XIV. Otro barroco con Virgen sedente y Padre Eterno. Aparte, un Cristo yacente, Virgen vestida con Niño, ángel gótico, santo abad y apóstol. En orfebrería, la cruz plateresca y un cáliz, ambos con repujados y cincelados, del s. XVI. Ermitas de Santa Julita, con ábside, s. XI, iglesia del despoblado Sarracín; y, otra de Santa María, en otro poblado desaparecido, denominado Urria, con portada románica, Virgen sedente gótica, pila con lobulados y sogueados, del s. XI.

Bárcena de Pienza – Merindades- (+++):

La palabra Bárcena equivale a campo cultivado y se sitúan en fértiles vegas. La iglesia de de esta villa, de pequeñas proporciones y de trazas clasicistas, presenta una espadaña de buena piedra y algunos restos románicos de la antigua iglesia; ábside rectangular liso; y portada dintelada bajo pórtico de madera. Es iglesia de trazas clasicistas, dedicada a San Vitores, de una nave con pilastrones, arcos y bóvedas de yeso. Contiene una hermosa pila románica de piscina con cruz patada en relieve. El retablo mayor es rococó con imagen sedente gótica de la Virgen con Niño, s. XIV, San Vitores y San Roque. Aparte, Virgen con Niño y San Antonio con Niño. Se guardan varios restos románicos, como dos figuras sentadas sobre un tipo de trono. En el cementerio, se conserva el ábside de la antigua iglesia parroquial, con cinco ventanales, capiteles historiados, arcos con cabezas embutidas y canes historiados de mascarones, de caras, de flora y fauna, junto a otras buenas formas de decoración geométrica, como ajedrezados, en los aleros y baquetones exteriores; y, en el interior, con columnas, capiteles, arco toral y bóveda de cañón. Ha sido restaurado recientemente.

Barcenillas del Rivero – Merindades- (++):

Iglesia que tan sólo tiene cien años largos, pues fue levantada a expensas de don Eugenio de Guinea, en 1896; pero presenta una bonita estampa neoclásica con piedra de sillería en parte y torre cuadrada. Es templo, dedicado a la Natividad de Nuestra Señora, de una nave con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yeso. La pila es de copa rústica. Y el retablo mayor es neoclásico con imágenes modernas y un santo obispo. Destaca la cruz de gajos y plata repujada, de Pedro Uzquiano?, con cabujones, del s. XVI. En Revilla de Pienza, iglesia con espadaña y retablo neoclásico con Virgen vestida, San Miguel, San Juan Bautista y Crucificado; en sagrario, Resucitado.

Barcina del Barco – Medina- (+++):

Barcina equivale a campo cultivado, pero lo del barco, se nos escapa, aunque pudiera tratarse de un medio para atravesar el río Ebro, a falta de puente. En una mampostería de piedra bien concertada, se nos muestra esta iglesia, dedicada a San Martín, con espadaña chata; ábside rectangular con contrafuertes, en todo el conjunto; y portada dintelada de dovelas, bajo pórtico de madera y dependencia superior. Es iglesia renacentista de una nave y capilla con ménsulas, arcos y bóvedas de crucería, en cabecera, el resto de cielos rasos de yeso. Pila románica de vaso con gallones largos. El retablo mayor es barroco con San Martín, San Antonio con Niño, San José con Niño, Crucificado y cuatro angelotes. Otro neoclásico con Virgen del Rosario vestida, San Cristóbal, Santa Bárbara y San Roque. Otro rococó haciendo de marco de un lienzo del Cristo de Burgos. Aparte, Crucificado de cofradía, Santa Águeda e imagen pequeña de Santa Lucía, en capillita. Destaca la cruz de gajos, de Juan Ortiz, con remates florales y macolla con rombos; y, un cáliz con repujados, de Pedro Uzquiano, ambos del s. XVI. En sacristía, cajonería de un cuerpo con relieves y aguamanil. Y púlpito con pie de piedra. En Mijaralengua, iglesia, dedicada a San Pedro apóstol, con espadaña rematada en cruz; cabecera renacentista con contrafuertes y tejado sobrevolado; y portada de arco a base de dovelas. Pila románica lisa. Retablo neogótico con San Pedro sedente, Crucificado de cofradía, Virgen vestida con Niño e Inmaculada. Cruz de gajos con remates floreados y medallones, cáliz cincelado con crestería en subcopa y píxide con repujados, todos del s. XVI.

Barcina de los Montes – Oca- Tirón- (+++):

Tanto Bárcena como Barcina hacen referencia a la agricultura de nuestros pueblos, ya que significa campo cultivado. Su iglesia, dedicada a Santa Eulalia, construida a base de mampostería, típicamente rural y sin atractivos especiales, tiene una torre cuadrada enfoscada; un ábside rectangular con cantoneras de refuerzo; y portada dintelada con molduras. Dentro presenta planta, de tipo renacentista, de una nave con arcos de piedra y bóvedas de yesos en arista. El retablo mayor es barroco con Santa Eulalia moderna, una Virgen y San Juan renacentistas, de un calvario, pero sin Crucificado, San Jerónimo, San José, Santa Eulalia con corona, Virgen sedente deteriorada y lienzo de la Dolorosa. Otro clasicista con Virgen moderna y San Roque. En orfebrería, cruz repujada de láminas de plata y cáliz con relieves, ambos del s. XVI. En el cementerio, restos de la antigua iglesia, donde aparecieron unas estelas romanas, dedicadas al dios Borobio, que pudieron dar origen a la palabra Bureba, actualmente, depositadas en el museo parroquial de Oña.

Bardauri – Miranda de Ebro- (++++):

En el camino que desde Miranda, teniendo a la ciudad prácticamente a la vista, asciende hasta el antiguo Monasterio de San Miguel del Monte, nos encontramos con esta pequeña iglesia, dedicada a Santa Marina, que viene a sorprender, por la razón de lo inesperado. La iglesia es de trazas románicas y algunos añadidos, construida a base de una mezcla de sillares y mampuestos con una espadaña chata; el ábside es rectangular liso con canes de tacos; y la portada románica con fustes y dos capiteles de fauna y tres archivoltas con molduras, bolas y ajedrezados. El interior es de trazas góticas de una nave y dos capillas levemente insinuadas con arcos y bóvedas de crucería simple. La pila es de copa lisa y base poligonal moldurada. El retablo mayor es romanista, de Pedro López de Gámiz, con imágenes, en bancada, de los cuatro Evangelistas, San Antón, Santa Lucía y otros; en el retablo, otra vez, los Evangelistas, Santa Marina, San Andrés, San Juan Bautista, San Pedro, Santiago matamoros, San Antón, San Antonio, Santa Lucía y relieve de la Piedad; y, en sagrario de dos cuerpos, Cristo con cruz, Ecce Homo y Resurrección. Otro barroco con San Francisco Javier y lienzo de la sagrada Familia. Y otro con Inmaculada y lienzo de santo obispo. Aparte, Crucificado de pared y San Juan evangelista, de un calvario gótico. Lienzos de Virgen con Niño y otro de Santa Casilda. Cruz de madera con reliquias. Cajonería simple.

Barriga de Losa – Medina- (++++):

Curiosa iglesia por sus diferentes momentos constructivos, dedicada a los santos médicos Cosme y Damián, hecha de mamposterías variadas y en distintos estilos. En el exterior, es edificio muy irregular con ábside con contrafuertes, canes de tacos y pequeño rosetón lateral; espadaña irregular, superpuesta sobre otra anterior, con las troneras tapiadas; y portada románica lisa bajo pórtico de madera. En el interior, el cuerpo del templo es románico de transición con arcos apuntados y bóvedas de cañón; pero la capilla mayor es gótica con bóveda de crucería, y tiene una capilla lateral renacentista con bóveda estrellada. La pila es de copa lisa y rústica y base circular moldurada. El retablo mayor es clasicista con San Cosme y San Damián, junto a una representación interesante de la Santísima Trinidad, un Calvario y Padre Eterno; relieves de los Evangelistas, apostolado, Nacimiento, Ultima Cena, Prendimiento, Descendimiento, Ascensión, Dormición de la Virgen, San Pedro y San Pablo; y, en sagrario de dos cuerpos, San Pedro, San Pablo, Resucitado y dos apóstoles. Otro salomónico con Virgen gótica y San Sebastián. Otro clasicista con Virgen moderna. Cáliz repujado y cincelado, s. XVI.; y custodia de sol y rayos, s. XVII. Cajonería simple. Dos cordobanes.

Barrio de Bricia – Merindades- (++++):

Dominando la cumbre de la loma, que se asoma a ambas vertientes, se alza la iglesia del Salvador, construida en buena sillería, con ábside levemente poligonal y torre alta con contrafuertes, cuyos sillares guardan los impactos de miles de balas de la guerra civil, que se disparaban desde la colina de enfrente, por parte de los republicanos. No tiene aspecto de castillo, pero hizo las veces y debiera declararse como monumento a la barbarie de la, a veces llamada, guerra incivil; y la portada es de arco moldurado, bajo pórtico con puerta de arco. Es iglesia renacentista de una nave y dos capillas laterales con pilastrones, arcos, nervios de piedra y bóvedas de crucería y otras de yesos en arista. La pila es moldurada en borde y base circular con relieves. Él retablo mayor neoclásico nos ofrece un grupo escultórico de la Adoración de los Reyes con Virgen sedente con Niño, dos apóstoles y pequeño Calvario, todo bastante repintado, del s. XVI. En otro clasicista, aparece San Miguel, dos apóstoles y el relieve de los Evangelistas. Y, en otro barroco salomónico, se venera la Magdalena, San Bartolomé y San Juan Bautista. Aparte, hay un lienzo de Crucificado, de inspiración jansenista, por lo colgado. Cruz de gajos con remate de bellotas, s. XVI. En el pueblo hay una capilla de la Inmaculada para el culto ordinario, con espadaña- campanil y Crucificado de pared.

Barrio de Díaz Ruíz – Oca- Tirón- (+++++):

Volvemos a constatar que el fundador o repoblador de este pueblo, Díaz Ruiz, también lo conserva en su nomenclatura, como nombre propio. En medio de la fértil Bureba regada por el río Oca, se nos muestra la noble iglesia del Salvador, fundación de los Condes de la Revilla, de la familia de los Condestables, cuyo escudo se repite tanto, en el interior, como exteriormente. El templo, a excepción de la torre reformada en ladrillo modernamente, presenta una fábrica de buena sillería de piedra. Es iglesia renacentista de buena factura que tiene ábside poligonal con cantoneras de refuerzo y portada dintelada, bajo torre. En su interior, es de una nave y capilla lateral, del obispo don Juan Sáez, con columnas arcos y bóvedas estrelladas de piedra; y con, nada menos, que cuarenta y dos escudos policromados, en total, tanto en los paramentos, como en sus claves. La pila es renacentista con acanalados y base cuadrada con molduras; y el púlpito de piedra, con rombos en relieve. El retablo mayor es clasicista con imágenes de San Juan Bautista, Santiago, San Bernardo y San Francisco, imagen del Salvador de singular belleza, Calvario y Padre Eterno; aparte dos relieves; y, sobre el sagrario de dos cuerpos, tres relicarios de brazo. En un retablo barroco salomónico, se cobija una imagen de la Inmaculada, del estilo de Gregorio Fernández, San Miguel y Santa Ana triple. Otro clasicista con tabla de pintura del Santo Entierro y relieve de la Ultima Cena. Hay otro barroco con buena tabla de la Resurrección, relieve del Prendimiento y escudo. Otro barroco salomónico con Inmaculada, San Juan Bautista, San Miguel y San José con Niño. Aparte, un Ecce Homo sedente en hornacina, Crucificado de cofradía y otro de pared pequeño, Santa Ana triple, ((en el Museo del Retablo)), Virgen vestida con Niño, San Pedro con tiara y San Juan Bautista. Destaca el sepulcro doble, en alabastro, con estatuas yacentes de los condes de la Revilla, don Juan Velasco y esposa, con lápida funeraria de los mismos, 1591, recordando a la de los Condestables, en su capilla de la catedral de Burgos. En capilla, lauda dorada con inscripción y escudo del obispo, don Juan Sáez. Cajonería de dos cuerpos y aguamanil de piedra. Es iglesia B.I.C., incoado.

Barrio de Muñó – Arlanza- (+++):

Se trata de una iglesia rural, dedicada al apóstol San Pedro, construida en una aceptable sillería de la zona, destacando una espadaña fuerte con pilastrones y frontón; un ábside rectangular con cantoneras de refuerzo y aspillera; y portada de arco, más otra apuntada, a base de piedra de la zona. Conserva restos de la anterior iglesia románica. Interiormente posee una planta barroca y curiosa de arcadas formando un octógono con pilastrones, bóvedas y cúpula simulada de yesos moldurados. El retablo mayor es barroco rococó con San Pedro de pontifical, San Roque, Santa Bárbara y Calvario; y en sagrario, con San Pedro, Resurrección y San Pablo. Otro neoclásico con Virgen con Niño, San José con Niño, San Francisco y santo obispo. Otro clasicista, con un Crucificado gótico, en pequeña capilla de la antigua iglesia de transición, con portada de columnas, capiteles y arco. Aparte, Crucificado procesional, San Sebastián; y también, es interesante el buen mobiliario, como una arquilla de las limosnas, con pinturas de San Pedro y San Pablo y estrella de David, del s. XV. Púlpito de piedra con rombos. Armario- archivo policromado y cajonería de cuerpo y lateral. Rollo jurisdiccional, en el ábside.

Barrio Panizares – Ubierna- Úrbel- (++++):

Conserva el nombre como en la antigüedad con el significado de barrio del desaparecido Panizares, cabeza del alfoz con castillo, o sea dos barrios y hasta dos iglesias, pues hubo una dedicada a San Román, aparte la actual, y con el dato de que se cosechaban cereales panificables, cosa que no en todos los pueblos de la zona podían decir lo mismo. Su iglesia alta y en alto, dedicada al patrón de los conductores, San Cristóbal, que tiene una torre cuadrada; un ábside rectangular con varios contrafuertes en el perímetro; y una portada renacentista de arco rebajado y hornacina sin santo; todo de buena piedra sillar de la zona. Hay un crucero de piedra en el atrio. Interiormente es templo renacentista, hacia 1550, de una nave con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. Pila románica con gallones, avenerada por dentro y pie cónico. El retablo mayor es rococó, de José Ontillera, en 1776, con San Cristóbal, San José, San Juan Evangelista, Santa Bárbara y Asunción; sagrario clasicista de dos cuerpos con San Pedro, San Pablo; y relieves de la Resurrección, Verónica, San Juan Evangelista, la Magdalena, Virgen de pie y Asunción. Aparte, imágenes como Crucificado gótico de pared, una imagen de San Román antigua, junto a otras imágenes. En orfebrería, se destaca la cruz de cobre flordelisada con dibujos, del XIV; dos cálices, uno del s. XV, con dibujos y otro con repujados y cabujones, de Rodrigo del Castillo, del s. XVI. En sacristía, buena cajonería de tres cuerpos y aguamanil con venera; el púlpito es de piedra con relieves finos.

Barrio de San Felices – Amaya-(++++):

In Barrio Sant Helices d´Amaya, así aparece en los documentos antiguos. Del antiguo convento de monjas calatravas, hoy en Burgos, y del que quedan algunas dependencias con aspecto ruinoso, permanece la iglesia del mismo, que hace de parroquia, dedicada al santo de su nombre, San Félix mártir. Presenta una regular sillería destacando su recoleta espadaña con remate de bolas y escudo; y una portada dintelada sencilla con el escudo de Calatrava, bajo pórtico renacentista de arco, pilastrones y esta inscripción: Francisco de Hoz, en 1710. Conserva una pila románica con gallones, avenerada por dentro, y pie circular moldurado con cabezas. Es iglesia clasicista de una nave, barroquizada en sus bóvedas de yesos moldurados y policromados; y que, a su vez, ocultan los restos en parte de un artesonado mudéjar, con policromías, del s. XV. Hay un pequeño retablo rococó con una Santa Ana triple, del s. XIII; y otro neoclásico rococó con un buen Crucificado gótico. El mayor es neoclásico con San Félix, San Bernardo, San Benito y San Pedro sedente. Aparte, Crucificado procesional en cruz de gajos, Virgen sedente sin manos, otra vestida y San Roque. Cruz procesional de madera, sobre astil con rombos, s. XVI. En sacristía, cajonería de un cuerpo con testero y aguamanil con venera. Piedra con cruz de Calatrava. Ermita de Santa Ana con retablo clasicista con San Sebastián y dos santos apóstoles.

Barrio de San Quirce – Amaya-(++):

Iglesia sencilla, dedicada a San Vicente mártir, con espadaña rematada en bolas y cruz; y portada de arco moldurado con dovelas, bajo pórtico con cuatro columnas de piedra. El interior es barroco de una nave con arcos y bóvedas de yesos en arista. Pila de copa lisa. Mesa de altar de piedra sobre un tambor de columnitas, hallados en las obras de restauración. En el retablo mayor clasicista, destaca una Virgen sedente gótica con Niño, s. XIII, San Roque y crucifijo. Aparte, hay otra Virgen sedente mutilada y un San Vicente. Lienzo de San Andrés. Cruz y píxide de plata repujada, s. XVII. Cajonería.

Barrios de Bureba, Los– Oca- Tirón- (++++):

En la antigüedad eran tres barrios: Barrio de San Fagún, Barrio don Gustios, y la Coviella. Hoy, sólo el de enmedio, está poblado y presenta la iglesia, dedicada a San Pedro Apóstol, con un campanario recrecido y enfoscado con un buen número de campanas; debajo, se sitúa el ábside rectangular con contrafuertes; y la portada es gótica con archivoltas molduradas y algunos adornos; todo ello en piedra arenisca bien concertada de la zona. Es iglesia gótica de una nave y capillas añadidas al norte con columnas, arcos y bóvedas de crucerías enfoscadas; otras de yesos moldurados. La pila es gótica con franjas acanaladas. El retablo mayor es clasicista, de Juan Piedra, Andrés Martínez y Martín Perujillo, en 1778, con San Pedro sedente, San Roque, Asunción y dos angelotes; relieves de los cuatro evangelistas, cárcel y crucifixión de San Pedro; y Resurrección pintada, en sagrario. Otro barroco con Virgen sedente con Niño, del s. XV. Y otro con Ecce-Homo y San Juan Bautista. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen vestida y relieves de San Pedro y San Sebastián. Regular orfebrería y cajonería doble. Ermita de San Facundo, (San Fagún), comenzada a construirse en el año 1181, según inscripción, pero que conserva sólo la cabecera románica semicircular con columnas entrega, dos ventanales con capiteles y canes de cabezas; y una airosa espadaña doble sin campanas, sobre el arco toral. Es B.I.C., desde 1983. En Ruyales, hoy granja, despoblado con sencilla iglesia, deteriorada.

Barrios de Colina– San Juan de Ortega- (++):

Y los barrios que componían este pueblo eran tres: Millanes o Milanes, Colina y Santiago de Colina y en cada uno su propia iglesia; hoy, en cambio, sólo queda una y esta, la de Colina por estar en lo alto, dedicada a San Martín, se halla en ruina acusada. La torre está caída y el resto es de construcción precaria, a excepción del ábside, que es de buena sillería; y la portada es clasicista bajo arco. Es iglesia gótica de una nave y capilla lateral con pilastrones, arcos, bóvedas estrelladas de piedra y alguna de yesos de imitación; en una de las claves, relieve de la Coronación de la Virgen policromada. Pila poligonal digna con relieves. Retablo barroco rococó con imágenes de San Martín, el Patrón, Santiago peregrino, Santa Marina, San Roque, apóstol y otros; y sagrario con Resucitado. En otro, relieve de la Piedad, s. XVI. Aparte, Crucificado de pared. Cruz repujada, de Juan de Salazar, de 1572, con figuras en macolla y otra de gajos, ambas del s. XVI.

Barrios de Villadiego – Amaya-(++++):

Se cree que eran seis los barrios que componían esta unidad poblacional, hoy desaparecidos. La iglesia del único existente es de fuertes lienzos con un ábside de contrafuertes y canes lisos en todo el perímetro; una robusta torre, rematada en bolas con gran arco, bajo campanario, como en varias iglesias de la zona; y una portada renacentista, de 1653, con molduras en arco, bajo pórtico de arco clasicista; todo en buena piedra sillar del lugar. Es templo de una nave, aparte una capilla adosada de arco con columnas y bóveda de cañón apuntado, con capiteles corridos, arcos y bóvedas de crucería variada. Destaca la balaustrada goticista del coro y la hermosa pila románica con gallones, avenerado interior y base circular moldurada. El retablo mayor es clasicista, de Cristóbal Bañuelos, en 1663, con San Pedro sedente; relieves de San José, San Roque y Asunción; y en sagrario, tablas de pintura de San Lorenzo, Resucitado y Santa Bárbara. Otro barroco con Virgen del Rosario con Niño y ángel custodio, s. XVI. Otro con Santa Bárbara y San Rafael arcángel. Y otro clasicista con Crucificado y pintura de Cristo con San Pedro. Aparte, Virgen del Rosario con Niño. Digna cruz de gajos con remates florales, de Rodrigo Castillo, y cáliz custodia de sol, rayos y estrellas, ambas del s. XVI. Cajonería y aguamanil, en sacristía. Púlpito de piedra. Restos de iglesia románica con ábside de columnas rotas, quizás del barrio San Andrés, junto al cementerio.

Barriosuso de Medina – Medina- (++):

Su iglesia, dedicada a San Miguel Arcángel, es humilde, pero al encontrarse bien restaurada y cuidada resultando atractiva. Tiene una espadaña rematada en cruz y pináculos; el ábside es renacentista rectangular con contrafuertes y escudo pequeño; y la portada es semicircular de piedra, bajo pórtico de madera. En el interior, es de una nave con cabecera de bóvedas estrelladas, y en el resto, cubierta de maderas vistas. La pila es lisa con rosetas en bocel. En el frontis, el Patrón, San Miguel, San José con Niño y San Joaquín. Retablo rococó con santo obispo y Calvario repintado; hay una mesa moderna y curiosa con símbolos eucarísticos en piedra. Aparte, varias imágenes deterioradas, como Virgen vestida de talla, San Juan Bautista y otro santo. En orfebrería, cruz de planchas de metal, s. XVI, e incensario metálico, del s. XV.

Barruelo de Medina – Merindades- (+++):

Es iglesia, dedicada a Santa María Magdalena, construida en materiales de mampostería concertada con ábside y contrafuertes; la torre es cuadrada recrecida; y la portada gótica con archivoltas lisas y puerta con servilletas en relieve, todo bajo pórtico de madera. Escudo noble en muro. Interiormente presenta una nave gótica y capilla lateral con columnas, arcos y bóvedas de crucería de piedra. La pila es de copa rústica. El retablo de la capilla, con estatua yacente del clérigo fundador, es barroco salomónico, de 1651, con San Andrés, Crucificado, Magdalena con pomo y pinturas de la Anunciación, Asunción y Resucitado, en sagrario. El retablo mayor es barroco con lienzo de la Magdalena, la titular del templo, imágenes de San José, San Juan Bautista y Calvario; relieves de la Anunciación, Visitación y sagrario con otra Visitación. Aparte, alguna otra imagen como Inmaculada, Virgen con Niño, San Francisco, San Andrés y San Antonio. Cruz repujada de plata, depositada en el Museo del Retablo, del s. XVI. Cáliz repujado, de Marcos Quintana, s. XVI.

Barruelo de Villadiego – Amaya-(++++):

In Barriolo de Sancta Cecilia, posiblemente el mismo que aparece en la carta de arras que el Cid otorga a doña Jimena. Pues bien, este Barruelo nos muestra una interesante iglesia gótica, dedicada a Santa Cecilia, con cabecera absidal renacentista de buena sillería; tiene una espadaña chata y en el cuerpo, canes de tacos y materiales más desiguales; y portada clasicista con pilastrones, bolas y frontón; destaca su buena cerca procesional y dos arcadas de paso al atrio. La planta es de una nave y capilla lateral con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra policromada, en capilla y cabecera y, en el cuerpo, de simple crucería gótica. La pila es renacentista con moldurados y base circular. El retablo mayor es barroco, de 1775, con Santa Cecilia y Crucificado; relieves de San Sebastián, dos de la santa, misa de San Gregorio, San Pedro y San Pablo en medallones y los Evangelistas; y en el sagrario, San Pedro, San Pablo y San Juan Bautista. Otro con Virgen del Rosario con Niño, San José con Niño, Santa Bárbara, Crucificado y Resucitado, en sagrario. Uno clasicista, de Domingo Martínez, en 1630, con relieve de Santa Catalina. Otro barroco con San Miguel y Dolorosa. Hay otras imágenes sueltas, como Virgen y San Juan de un calvario; y en sacristía, relieve de la Piedad, s. XVI. Aparte, Crucificado de cofradía, dos Vírgenes del Rosario, santo franciscano y Santo Domingo. Lienzo de las Ánimas y santo obispo, en retablo rococó. Regular orfebrería, sobre todo la cruz repujada de plata, del s. XVI, la custodia barroca de sol y rayos y dos cálices torneados. Cordobán de mesa de altar. Cajonería de dos cuerpos.

Basconcillos del Tozo–Ubierna- Úrbel- (++++):

En el centro de este dilatado valle del Tozo y Valdelucio y denotando, en diminutivo, el origen bascón de sus pobladores, contemplamos su iglesia románica, dedicada a los santos médicos Cosme y Damián, con ábside rectangular con ventanal geminado y canes de tacos en los laterales; la torre es cuadrada con ventanal románico en hastial; y la portada del mismo estilo con fustes, capiteles sencillos y archivoltas lisas; todo en piedra arenisca y un buen estado de conservación, que ha mejorado con la última restauración. En el interior, aparece como una iglesia de transición con columnas, arcos y bóvedas de cañón apuntadas. La pila es un buen ejemplar del románico con gallones, anillo inferior vegetal y avenerada por dentro. El retablo mayor, hoy desplazado de la cabecera, es barroco salomónico, de Marcos de Robledo, en 1689, con Inmaculada, San Cosme y San Damián y Crucificado. Otro clasicista con Santa Lucía. Y otro neoclásico con Virgen del Rosario vestida con Niño, apóstol y San Miguel. Hay otras imágenes sueltas como Crucificado, apóstol y San Cosme y San Damián, góticos. Pero, lo más llamativo son las pinturas murales goticistas de la cabecera, descubiertas tras el retablo y restauradas hace poco; en ellas se escenifica el Juicio Final con Cristo Majestad, la Virgen intercediendo ante su Hijo, San Juan Bautista, San Pedro recibiendo a los bienaventurados, el purgatorio, el infierno con la entrada del hades de grandes fauces, San Cosme y San Damián y otras, como San Roque y San Sebastián. Cajonería de dos cuerpos.

Báscones del Agua– Arlanza- (+):

Este pueblo-granja, presenta una iglesia con aspecto de ermita rural con ábside rectangular de contrafuertes, espadaña cuidada y chata con pináculos; y portada de sabor románico y arco con decoración de hojas de acanto. Lo más interesante es la pila bautismal románica de arcos con decoración popular de flora y fauna, ángel y Crucificado. Nave con arco clasicista y techo de yesos. El retablo es rococó con San Miguel y Niño de la bola. Cajonería.

Bascuñana – Oca- Tirón- (+++):

El nombre del pueblo procede del Villa bascorum, de los documentos, y dice relación al tipo de repobladores, que iniciaron la vida en el mismo, vascos o bascones. Tiene una iglesia construida a base de ladrillo y canto rodado, presentando una estampa poco airosa por los deterioros. Destaca la espadaña de piedra de sillería de dos cuerpos con bolas de remate; ábside rectangular con contrafuertes y aleros de madera de amplio sombrero; y portada clasicista con pilastrones y frontón en regular sillería. El templo, dedicado a Santa María la Mayor, la Patrona de la Diócesis, es de una nave con cuatro capillas laterales de sabor clasicista; y todo el interior enfoscado de yesos, imitando bóvedas de crucería. La pila es románica con gallones, borde moldurado y pie cilíndrico. Los retablos son barrocos o neoclásicos sin dorar, y contienen varias imágenes, entre las que destacan una Santa Catalina sedente, del XVII, una Asunción, Virgen del Rosario, Dolorosa y San Juan Bautista. En el mayor, destaca una escultura en relieve del entierro de Cristo, s. XVI, bajo cruz desnuda con sudario. En orfebrería, cáliz cincelado y nudo en ánfora, dibujos incisos y leyenda, s. XVI. En sacristía, cajonería con relieves, armario- alacena y lienzo del Cristo de Burgos. Casulla con bordados en oro, s. XVI. Ermita de Nuestra Señora del Campo.

Bascuñuelos – Medina- (++++):

Este nombre, aunque en diminutivo, denota el origen bascón de los primeros pobladores de este lugar. Externamente esta iglesia, dedicada al apóstol Santo Tomás, presenta un aspecto sobrio en cuanto a los materiales de piedra de mampostería concertada, aunque posee una espadaña antigua, rematada de bolas; un ábside con ventana en aspillera; y portada de sabor románico, bajo pórtico y dependencia parroquial. Es mejor su aspecto interior, con una nave gótica y capilla lateral con columnas, arcos apuntados, bóvedas de cañón y otras de yesos; en capilla, bóveda estrellada y ventanal con parteluz. La pila es gótica con acanalados y pie cilíndrico. Hay un retablo barroco con Virgen sedente con Niño, del s. XIII. El altar mayor es renacentista, dorado en 1789, y es la pieza por excelencia, con Santo Tomás sedente, Calvario e imágenes de la sinagoga y de la iglesia; aparte, alberga varios relieves, como los Evangelistas, los Padres de la Iglesia, dos de la vida del titular, la Oración de huerto y Flagelación del Señor; y en el sagrario de dos cuerpos, San Pedro, San Pablo, la Resurrección, ambos Juanes y una Piedad de cierto dramatismo, entre otros. Aparte, Crucificado de cofradía, Santiago peregrino, San Roque, San Sebastián y San Juan Bautista. Cruz repujada de plata, s. XVII; custodia de sol y rayos y píxide con leyenda, s. XVI. Cajonería y mesa escritorio.

Bayas– Miranda de Ebro- (+++):

Como un barrio de Miranda, esta parroquia, dedicada a Santa Ana, presenta una estampa sencilla, pues aunque intentaron hacer una iglesia más ampulosa, sólo lo lograron en la cabecera. Posee una torre rectangular con remate de cruz; un ábside poligonal de buena sillería; y portada dintelada, bajo pórtico de madera. El interior es de una iglesia clasicista de una nave, abriéndose como si fueran tres, con ménsulas, arcos, bóvedas estrelladas de piedra y el resto de yeso. La pila es de copa lisa y pie poligonal. El retablo mayor es neoclásico con Santa Ana con la Virgen Niña, Calvario y otras imágenes más modernas. Otro con Virgen del Rosario, de Francisco de Piedra, s. XVI. Aparte, Crucificado de pared, s. XVI. Dolorosa vestida, Resucitado de talla moderna, de José Antonio Pereda, de Miranda y San Lorenzo. En Arcemirapérez, iglesia con restos románicos, puerta dintelada y retablo barroco con Virgen sedente, s. XIV, traída al Museo del Retablo. Cerca, se halla la moderna iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles del poblado de Fefasa, de construcción gigante sobre amplia base, con espacios interiores ampulosos, pero poco funcionales, y adornada con imágenes modernas.

Bedón – Merindades- (+++):

Subida en lo alto, como tantas otras, esta iglesia, dedicada a San Andrés Apóstol, ofrece una estampa recortada de trazas clasicistas, edificada a base de una mezcla de sillerías y mampuestos. Tiene torre cuadrada de tres cuerpos; ábside rectangular; y portada de arco con pilastrones, bajo pórtico de dos arcos. Es iglesia clasicista de una nave y dos capillas en cruz con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos formando nervios policromados. La pila es de copa lisa. El retablo mayor es neoclásico con San Andrés, San Antón, San Roque, Piedad curiosa, santo ángel custodio y San Miguel. Hay otros seis colocados, unos encima de los otros, con San Juan Bautista, Virgen sedente con Niño, s. XIV, San José sin Niño y San Antonio de Padua, entre otros. Otro con un Crucificado, Santa Bárbara y Virgen sedente con Niño, s. XV; relieves de San Pedro, Resucitado y San Pablo en predela. Tabla con Virgen con Niño. En orfebrería, destaca la cruz de gajos de macolla achatada con relieves; y cáliz repujado y cincelado, ambos del s. XVI. Cajonería con relieves.

Belbimbre – Arlanza- (++++):

Con este nombre, derivado del medieval Bembivre o del Benevivere, del siglo XII, con el significado de bien vivir; con lo que, este pueblo puede alardear de un buen reclamo publicitario. Subida en la loma, que preside toda la villa, esta iglesia, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, construida en una aceptable piedra de sillería, con ábside rectangular de contrafuertes y canes de tacos; torre chata; y portada clasicista de arco y frontón con remate de bolas y Virgen de piedra con Niño en hornacina. Interiormente se nos muestra como templo renacentista de una planta y tres naves con columnas cilíndricas, pilastrones y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica con arquitos, decoración vegetal y base cilíndrica con acanalados. Los retablos son neoclásicos-rococó y cobijan buenas imágenes, como un Crucificado y Virgen sedente, del s. XVI. El mayor es semicircular con Virgen de pie con Niño, San Joaquín, Santa Ana y San Miguel; y en la bóveda, pinturas de cuatro virtudes. Otro con Virgen del Rosario, Santa Bárbara, San Isidro y San Antón. Aparte, hay una buena Asunción con dos angelotes sueltos, Crucificado de pared, otro de cofradía, Niño de la bola, dos ángeles de pie y San José con Niño; dos tablas pintadas y deterioradas con San Gabriel y San Rafael. Cuadro de las Ánimas en retablo rococó. Cáliz y patena con leyenda, de Pedro Vivanco, con repujados, s. XVI. Archivo goticista empotrado de piedra. Cajonería de un cuerpo y aguamanil.

Belorado– Oca- Tirón- (+++++++):

Con el nombre de Belforato, en el siglo décimo, y Villa foratu, en el doce, con el significado de Villa horadada o de cueva, el lugar tuvo gran importancia, en la antigüedad, como hito del Camino de Santiago con hospital y alberque de peregrinos; se dice que tuvo ocho iglesias, pues a las aquí señaladas y la de Santa Clara, hay restos de la de San Nicolás y del convento de San Francisco.

Santa María: A la sombra de las ruinas del castillo de la villa y, casi cobijada por la montaña del mismo, donde se conservan las antiguas cuevas de los eremitas, denominadas de San Caprasio, se levanta la iglesia de Santa María la Mayor, mostrando de frente la espadaña alta y la portada neorrománica, ambos transformados recientemente. La iglesia es de tres naves gótico-renacentistas de planta de salón con columnas cilíndricas, cúpula barroca y bóvedas estrelladas de piedra; además cuenta con algunas capillas laterales. La pila es renacentista con arcos. Hay algunos enterramientos con escudos y cartelas. El retablo mayor es barroco, de Manuel Piedra, Melchor Bárcena y Fernando Mazas, en 1691, presidido por una Virgen gótica sedente, denominada de “la capilla”, s. XIII, San Juan Bautista, San Lorenzo y Calvario. Otro con San Vitores, San Isidro, San José y San Roque. Otro con Inmaculada, del tipo de Gregorio Fernández, lienzo del martirio de San Lorenzo y otros de la vida de la Virgen. Otro con Virgen vestida, Santa Casilda, San Ramón Nonato y San Diego de Alcalá. Y otro clasicista con Inmaculada, Santa Ana triple, santo obispo y varios lienzos de la vida de la Virgen. Otro con Santiago peregrino y a caballo, San Blas, San Atilano, Padre Eterno y Calvario. Otro con San Nicolás y Santa Faz pintada. Hay varias imágenes sueltas, como Calvario procesional, Cristo yacente, Piedad, San Pedro sedente y Santa Ana triple en piedra. Se dan algunos cuadros, destacando el de los desposorios de Santa Catalina. Hay varias imágenes y lienzos de de la Pasión del Señor y de la Virgen, como Inmaculada y Virgen de Belén y otros de temas franciscanos, quizás, pertenecientes al antiguo convento de esta orden en la villa. La orfebrería también es rica y variada, destacando un Calvario de marfil incluidos los ladrones sobre cruces de gajos de madera negra y gustos italianos, del s. XVI. Cruz plateresca repujada de planchas de plata; relicario con el Lignum Crucis; y entre otras piezas, cáliz repujado, de Pedro González, candeleros e incensario. Hay que señalar cinco rejas de forja, con escudos. Un cordobán de altar. La sacristía es rica en mobiliario; y entre los ornamentos hay que señalar un terno filipino y otras ropas dignas. En el santuario de la Virgen de Belén, iglesia de una nave con campanil y retablo barroco con Virgen vestida con Niño, San Joaquín y Santa Ana. Reja de forja con San Miguel en remate. Crucificado gótico pintado, s. XIII. Varios lienzos de mérito y rica orfebrería. El Crucificado y los lienzos proceden del hospital local de San Lázaro.

B) San Pedro: Más centrada en el pueblo y presidiendo la recoleta plaza mayor, desentona la moderna torre de ladrillo; tiene una portada clasicista; y un ábside poligonal con contrafuertes y casas; todo él edificado en regular mampostería o canto rodado. Es iglesia barroca de una nave y seis semi capillas laterales, unidas entre sí, con columnas y arcos de piedra; el resto con cornisa y bóvedas de yesos moldurados. El retablo mayor es barroco rococó, de Manuel y Pedro Solano, en 1767, con San Pedro con tiara, San Joaquín y Santa Ana, San Juan Evangelista, San Andrés, Asunción y San Vitores. Otro con Santa Ana triple gótica, dos santos coronados y tres bustos relicarios de monjes benedictinos de Cardeña. Hay otros con imágenes antiguas y modernas, destacando un San Miguel, San Roque, San Antón, Virgen de Guadalupe, Santa Lucía, Santa Águeda y un San Pedro sedente. Hay algunas tablas como la Natividad y las Bodas de Caná, de la escuela de Van der Weiden, y varios lienzos, del pintor local, Gaspar Palacios. En orfebrería, señalar una cruz repujada, dos cálices, del s. XVI al XVII, y una píxide, del s. XVI. Aparte, destacar un órgano rococó, una sillería del coro alto con facistol y cajonerías de la sacristía. Aguamanil avenerado. Hay una ermita del Santo Cristo, y el convento de Santa Clara con iglesia gótica y retablos barrocos con imágenes y relieves de la vida de la Virgen, del s. XVI. Órgano recoleto.

Bentretea – Oca- Tirón- (++):

La semi-arruinada iglesia de arriba, dedicada a San Martín, con su espadaña airosa y aceptables muros de sillería destaca, con nostalgia, por sus vestigios gótico renacentistas perdidos irremisiblemente, como está ocurriendo en otras tantas iglesias burgalesas, que se encuentran en esta misma situación de una manera más o menos acusada. Sus retablos e imágenes, no todos, han sido alojados en una nueva capilla de ladrillo construida a la entrada del pueblo con un retablillo clasicista, con las imágenes de San Martín, que se nos muestra sonriente, Virgen del Rosario de talla vestida y San Roque; y en bancada, Ecce Homo, San Pedro y San Pablo. Hay una ermita, con campanil.

Berberana – Medina- (+++):

Aparte el nombre tan curioso, este pueblo nos muestra una iglesia barroca, dedicada a San Cornelio y San Cipriano, con campanario cuadrado rematado en bolas y cupulín; ábside rectangular liso; y portada de arco rebajado con molduras, bajo pórtico y reja. El templo está construido en una regular mampostería. El interior muestra planta de tres naves un tanto irregulares, separadas por arquitos, con pilastrones, arcos un tanto apuntados y totalmente enfoscados. Destaca el retablo mayor clasicista con los santos patronos, San Cornelio y San Cipriano, San Francisco y Santo Domingo, santo obispo y Calvario incompleto; relieves de la Presentación de la Virgen, encuentro de San Joaquín y Santa Ana, Anunciación, Visitación, Presentación y Asunción; y algunas pinturas de santos borrosas. Otros retablos barrocos con Santa Marina, San Sebastián, San Esteban. Otro con relieve de Santiago matamoros, San Antón, San José, Crucificado y otro Crucificado de pared. Destaca una Inmaculada con nimbo, un sagrario clasicista con Ecce Homo en relieve y regular orfebrería. En Murita, iglesia ruinosa con torre cuadrada y en la que destaca el ábside rectangular con ventanal protogótico apuntado.

Bercedo de Montija – Merindades- (+++)

La etimología de este pueblo parece que procede del brezo, ya que en algún documento aparece como Berecedo, es decir lugar de brezos. Su iglesia es de trazas románicas, dedicada al Arcángel San Miguel, con torre alta posterior; ábside semicircular, en materiales de mampuesto y, por lo mismo, con zonas enfoscadas con algún ventanal cegado y canes; y la portada románica con fustes acanalados, capiteles de bichas y tres archivoltas historiadas: lucha de San Jorge, San Pedro, ángel, encadenado y decoración geométrica de flora y fauna; y otra de paso con capiteles y decoración vegetal, todo del s. XII. En el interior presenta planta de una nave con columnas adosadas, capiteles con figuras y arcos de piedra rebajados, ventanales, arquerías ciegas y bóvedas de cañón enfoscadas. Es iglesia desnuda con imágenes modernas. Y regular cruz de planchas repujadas, s. XVI. En Agüera de Montija, con nombre tan raro, parece que Agüera no es más que una forma popular de señalar este lugar como lugar de aguas abundantes. Aunque se trata de una iglesia relativamente moderna con torre cuadrada, tiene ciertos aires renacentistas con detalles neo románicos. Es de una nave, dedicada a San Martín y San Caprasio, con bóveda de yeso en cabecera y el resto de estructura de madera vista. Pila rústica con acanalados. Y en Quintanilla Sopeña, iglesia con torre cuadrada, pila lisa y sencilla e imagen de Santiago matamoros.

Berlangas de Roa – Roa- (+++):

Parece, que la etimología de este pueblo viene del termino Veralancas, con el significado de setos de varas. Su iglesia, dedicada a San Andrés apóstol, presenta una fábrica robusta en sus paramentos con torre rectangular de tipo espadaña recrecida de piedra imperfecta de sillería; ábside liso y enfoscado con contrafuertes; y portada renacentista de arco moldurado. Interiormente muestra una nave barroca con pilastrones y arcos totalmente enfoscados de yesos pintados. Pila románica con gallones deteriorados. El retablo mayor es neoclásico con San Andrés y San Mateo. Otro barroco con Virgen del Rosario y San Antonio. Y otro con Crucificado, del s. XVII, y Resurrección, en sagrario. Aparte, Crucificado de cofradía, Niño de la bola vestido, santo obispo y tres tablas con San Sebastián, Santa Águeda y San Juan Bautista; lienzos de la Piedad y de la Virgen de Guadalupe. Regular custodia. Cajonería con testero. Ermita de Nuestra Señora de los Huertos con restos románicos, retablo barroco con Virgen sedente restaurada, del s. XIII.

Berzosa de Bureba – Oca- Tirón- (+++++):

Este nombre viene del Berezosa de los documentos y hace alusión a los brezos o berezos, planta de crecimiento corto y de utilidades varias en la agricultura. La iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, presenta una imagen clasicista con torre rectangular que, por su situación, domina la mayor parte de la Bureba; ábside rectangular; y portada dintelada con pilastrones y frontón; todo ello en una mezcla aceptable de sillería y mampostería. Es un templo de tres naves en su interior con columnas cuadradas, arcos de piedra y bóvedas de yesos. La pila es de mármol rosáceo moldurado y pie abalaustrado. Hay algunos retablos barrocos sin dorar con tres imágenes vestidas de la Virgen y otras de San Roque, San Antonio, San Juan Bautista y Virgen sedente mutilada sin Niño. La admiración de este templo está en el retablo mayor renacentista de escuela burgalesa y estilo de Felipe Vigarny, hacia 1538, aunque algunos lo ven dentro del estilo de Domingo de Amberes, con Virgen sedente con Niño y dos ángeles músicos, Asunción, Coronación, Calvario completo, los cuatro Evangelistas, cuatro Padres de la Iglesia, San Pedro, San Pablo, Santiago, San Andrés y otros santos; relieves de la Anunciación, Visitación, Nacimiento, Circuncisión, Reyes Magos, Presentación, huida a Egipto, matanza de los Inocentes, Oración del huerto, Cristo con cruz, Resurrección y Pentecostés; y en el sagrario rococó, aparece pintado el rostro de Cristo. Todo el retablo nos ofrece una rica y variada decoración plateresca, habiendo sido restaurado recientemente. Como piezas sueltas, un Resucitado, Virgen del Rosario vestida con Niño y Santa Casilda. Sencilla orfebrería.

Bezana – Merindades- (+++):

Con el posible origen de la palabra vicia o beza, una especie de algarrobo o arbeja, como alimento para los animales; y en un ambiente siempre verde, por la cercanía del pantano de Arija, queda enmarcada la iglesia de este pueblo, dedicada al Sagrado Corazón de Jesús, de estilo neoclásico y construida en una muy buena sillería con campanario cuadrado y esbelto; ábside rectangular; y portada dintelada, bajo pórtico de columnas. El interior es de una nave de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas encamonadas de yesos. Pila de copa lisa y base circular. Los retablos e imágenes son modernos de trazas neogóticas. Crucificado de cofradía. Destacan unos ornamentos modernistas, traídos de Italia; custodia y reliquia de sol y rayos; juego de candeleros y cruz modernistas. Se conserva la antigua iglesia con espadaña de buena sillería, portada románica simple con decoración de ajedrezados, algunos canes y ábside con contrafuertes, s. XVI.

Bezares de Valdelaguna–La Sierra- (++):

Volvemos a encontrarnos con la vicia o beza, un tipo de arbeja para alimento para los animales, como origen del nombre de este pueblo. Su pequeña iglesia, dedicada a Santa Lucía, está construida en piedra de mampuestos, a excepción de la espadaña de dos cuerpos y frontón; y portada simple de arco. Interiormente es iglesia de estilo indefinido con arco clasicista rebajado en cabecera con yesos en arista, y en el resto, de cielo raso. La pila es románica de piscina estrecha con arcos en relieve, sogueado en borde y base circular moldurada. El retablo mayor es barroco rococó, hacia 1770, con San Pedro, Santa Lucía, San Pablo y relieve del Padre Eterno. Otro clasicista, hacia 1620, con Virgen del Rosario con Niño, Santa Catalina y Santa Inés, todas del s. XVI, y en remate, Niño de la bola vestido. Otro con Crucificado.

Bisjueces – Merindades- (++++++)

Esta villa con resonancias históricas en el nacimiento de Castilla y sus jueces, Laín Calvo y Nuño Rasura, de ahí lo de bis jueces, dos jueces, posee una iglesia a tenor con su nobleza, dedicada San Juan Bautista. En ella se nos muestra una torre alta y recrecida con reminiscencias de torre almenada, en cuyo interior posee ciertos elementos de habitabilidad con ventanas en alfeizar, y remate de bolas y gárgolas; el ábside es rectangular con óculo gótico cegado y canes de tacos; pero tiene una emblemática portada renacentista, equivalente a un verdadero retablo en piedra, con columnas, arco moldurado, medallones con Santiago y San Juan evangelista, friso, hornacinas con Laín Calvo, Nuño Rasura, San Pedro, San Juan Bautista, San Pablo y en ático, Padre Eterno; todo bajo amplio pórtico de pilastrones, tres arcadas molduradas y ampulosa bóveda estrellada renacentista. Este conjunto exterior puede ser considerado como una pieza singular. En el interior, aparece como templo de una nave con dos mini capillas laterales de estilo renacentista con arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es gótica sin adornos y otra renacentista con columna acanalada. El retablo mayor es barroco con San Juan Bautista, San Agustín, San Martín, San Lorenzo, San Jerónimo, San Bernardo y Asunción; sagrario renacentista con San Pedro, San Pablo y relieves de la Ultima Cena, de la Pasión y en el interior, la Verónica. Otro clasicista con San Antón, San Isidro; y relieves de los cuatro Evangelistas, Santa Bárbara, Santa Catalina, San Sebastián, Santa Lucía y Padre Eterno. Otro neoclásico con monje del cister, Resucitado, San Francisco; y relieves del Nacimiento y Reyes Magos. Aparte, hay imágenes sueltas, como Calvario goticista, Nazareno para vestir, Ecce Homo, Resucitado, Virgen sedente con Niño y San Juanito, San Juan Bautista, San Antón, San Miguel, San Bartolomé, Magdalena, San Pedro y San Pablo, algunas deterioradas. En orfebrería, custodia rococó de sol, rayos y relieves, en base, y cáliz rococó de tipo americano. Como detalles, hay una piedra con escena romana o visigótica, incrustada en el muro norte; un púlpito de piedra y relieves y el cerramiento doble del presbiterio con leones en piedra, s. XVI. En sacristía, pinturas lineales murales, cajonería doble con crucifijo de mesa con peana. Urna eucarística con pelícano. Es iglesia B.I.C., desde 1991.

Boada de Roa – Roa- (++):

La Bovata de los documentos dice relación a pastizal de bueyes; hoy podríamos traducirla por la boyada, tan tradicional en los pueblos donde los bueyes eran parte importante de la agricultura. Tiene una curiosa iglesia, dedicada a Nuestra Señora de la Antigua, inserta dentro de un conjunto de edificios, hoy en manos particulares, pero que debieron pertenecer a un priorato dependiente del Monasterio de San Pedro de Arlanza por los escudos que conserva. Es un templo construido en buena piedra de sillería, que cuenta con espadaña antigua, ábside con contrafuertes y portada dintelada. Dentro es de una nave con cabecera gótica con columnas, bóveda de crucería, y el resto, de yesos en arista. La pila es de copa lisa y pie cónico. Hay restos románicos. El retablo mayor es neoclásico con Virgen sedente con Niño, del s. XVI, San Benito, San Gregorio y San Miguel. Otro rococó con Virgen de pie, otra de menor talla, San Antón y santo benedictino. Otro de hornacina con imagen de un Crucificado gótico. Aparte, otro de pared con remate de bolas, del s. XVII, y Niño de la bola vestido.

Boada de Villadiego – Amaya- (++++):

Este nombre de Bovata o boyada de los documentos nos hace recordar con nostalgia la presencia de los lentos, pero eficaces, bueyes que labraban, hasta hace poco, nuestros campos y eran como una prolongación de la propia familia. Pero, lo que nos sorprende en una loma que domina el pequeño pueblo, es su bonita iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, y construida en una muy aceptable piedra de sillería con trazas románicas. Tiene espadaña chata sin piñón; un ábside con haces de columnas, capiteles, canes, aleros con decoración vegetal y tres ventanas con fustes estriados y capiteles de flora; y portada románica con dos archivoltas lisas. El interior presenta planta de una nave con columnas, capiteles historiados de luchas, arco y bóveda de cañón con dibujos murales del tetramorfos, el cordero místico y otras varias representaciones. La cabecera es semicircular con arquería ciega de capiteles y ventanales; el resto de la iglesia esta cubierto con moderno artesonado de madera. La pila es románica con anillo circular, gallones y avenerada por dentro. El retablo mayor es barroco rococó, hoy desmontado, con Virgen sedente con Niño, del s. XVI, San José con Niño, San Francisco y Crucificado. Otro clasicista con Virgen del Rosario. Aparte, un San Antonio, un San Buenaventura y Santa Ana triple gótica, s. XIV. Es digna la cruz de gajos, de Diego de Abaunza, con macolla achatada, s. XVI. Cajonería de dos cuerpos con relieves. Restos de vigas mudéjares, bajo coro. Esta iglesia fue restaurada por la Consejería de Fomento, en 1997.

Bocos – Merindades- (+++):

Esta iglesia, dedicada a San Pedro Apóstol, a la vera de la carretera que va hacia Bilbao, nos muestra su buena construcción a base de una aceptable sillería combinada con otras partes de mampostería. Presenta de frente una espadaña chata y una portada románica de decoración geométrica, bajo pórtico con dos columnas de piedra; y un ábside rectangular con cantoneras de refuerzo y contrafuertes. En el interior, presenta una planta de dos naves y capilla renacentista, de Juan Puente y Juan Rivas, en 1575, con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. Pila románica con gallones y pie cilíndrico, aparte otros restos románicos. El retablo mayor es barroco salomónico con San Pedro de pie, San José, Santa Bárbara, San Juan Bautista, Santiago peregrino, Crucificado, y en sagrario, San Pedro y San Pablo. Otro semejante con Virgen gótica de pie con Niño, denominada “la Napolitana”, con bellos ropajes; y pintura de Crucificado con San Francisco y San Antonio. Otro rococó con Virgen sedente gótica, s. XIV. Aparte, dos Crucificados de pared y un San Pedro gótico, bendiciendo. Hay un enterramiento noble con estatuas orantes de matrimonio con escudos y leyenda, en 1535. Y una tumba con escudo en el suelo.

Bóveda de la Ribera – Medina- (++):

Hay que subir, porque lo de ribera con b viene de ripa, que equivale a altura y no es lo mismo que con v, que viene de rivus, río, ya que aquella denota montaña, y por eso, en lo alto de un tipo de meseta nos encontramos con esta iglesia rural, dedicada a San Juan Bautista, sin un estilo definido, con espadaña pequeña; y una portada de arco con dovelas. En el interior es templo de una nave sencilla de techos moldurados de yeso. La pila es de copa lisa y pie. El único retablo, pues tiene otro retirado, es barroco con San Juan Bautista, santo ángel custodio y apóstol con libro y palma. En sagrario retirado, pinturas populares del Resucitado, San Pedro y San Pablo. Cruz de gajos de plata, de Hernando de Barrasa, s. XVI, en el Museo Diocesano. En Quinanamacé, iglesia sencilla, en mal estado de conservación. En Betarrés, restos de iglesia con espadaña, arcos apuntados; e imágenes de San Pedro, San Pablo, Asunción, Crucificado y Virgen del Rosario.

Bozoo – Miranda de Ebro- (++++):

En pocos sitios se aprecia mejor que, en esta iglesia, dedicada a San Julián y Santa Basilisa, esa simbiosis de estilos en un mismo edificio, pues a una iglesia románica, del s. XIII, se le agrega una cabecera renacentista. En su cuerpo central románico contiene una portada de fustes, capiteles de figuras y vegetación, arco poli lobulado y dos archivoltas decoradas, junto a dos ventanales, uno tapiado; en los aleros, canes historiados o simple biselado y ajedrezados, en el perímetro. A este cuerpo, como algo adicional, se le añade una espadaña en esquina lateral y, en el s. XVI, un ábside, que duplica en altura al templo antiguo, con contrafuertes y, en general, con buena piedra de sillar o sillarejo. Dentro es iglesia de una nave y capilla que, en la cabecera renacentista, se abre de forma irregular, con ménsulas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra; pero, en el cuerpo románico, con columnas, capiteles, arcos apuntados y bóveda de cañón. La pila bautismal es románica de vaso, avenerada por dentro y por fuera. Hay un escudo y lauda de la fundación de la capilla, año 1613. El retablo mayor es clasicista, sin dorar, con San Julián, Virgen con Niño, San Miguel y Calvario; relieves de la vida de los Patronos. Otro clasicista de piedra con Dolorosa vestida, San Antonio y Crucificado. Aparte, imágenes de la Inmaculada y San Sebastián. Y lienzos de Inmaculada enmarcada y los populares del monumento. Cajonería de dos cuerpos y crucifijo. Aguamanil avenerado de piedra. Ermita, a la entrada de la villa.

Brazacorta– Santo Domingo de Guzmán- (++++):

Es una iglesia curiosa, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, pues, fue, en su día, la iglesia de un monasterio de monjas cistercienses, denominadas “las dueñas”, con una mezcolanza de estilos; y así, el ábside es románico, con fustes, capiteles, arquitos y canes de tacos; la torre es moderna de piedra y ladrillo; y las portadas son dos, una románica cegada y la actual clasicista con arco moldurado, cornisa y frontón con bolas de remate, bajo pórtico de madera. Interiormente es de tres naves con cabecera semicircular con arcadas ciegas bajas, decoración vegetal y bóvedas de cañón, con restos de pintura mural, del s. XIII; y en el resto, cubierta de tipo de artesonado de madera. Pila románica de arcos. El retablo mayor es semicircular barroco con Virgen sedente, del s. XVI, San Pedro, San Pablo, San José, San Gilberto y dos apóstoles; relieves de la Anunciación, Visitación, Prendimiento, Flagelación, Cristo con cruz y Santo Entierro; y sagrario con busto del Ecce Homo. Otro con Virgen del Rosario, San Juan Bautista y San José. Otro con Crucificado y ángel con columna, otro, con San Norberto, San Sebastián, San Agustín. Aparte, retablillo con algunas tablas de pintura, en sacristía, Virgen sedente, del Agua, s. XV, y relieves de Anunciación y Visitación. En orfebrería, destacan dos cruces, una gótica de cobre y otra repujada de plata, del s. XVI. Casulla con bordados en oro, del s. XVI. Ermita de la Santa Cruz del humilladero con espadaña y Crucificado renacentista, en retablo neoclásico.

Bricia – Merindades- (++):

Aunque se trata de una iglesia rural, dedicada a San Julián y Santa Basilisa, sin embargo, su estado de conservación es bastante bueno, destacando el ábside románico con columnas entrega y canes trabajados, dos ventanales con capiteles e inscripción; la torre es cuadrada, con pináculos; y la portada es de arco moldurado, de medio punto; todo en piedra de sillería. La pila es románica lisa de tipo cáliz y base circular. La planta es renacentista de una nave y dos capillas con arcos y bóveda de cañón, en cabecera, y el resto de maderas vistas. No tiene retablos, sólo alguna imagen repintada, como los Patronos, santo obispo, San Pedro, San Vicente; y sagrario con Resurrección, San Pedro y San Pablo. En ábside, aparecen vestigios de pintura mural lineal coloreada de una coronación de la Virgen con Padre Eterno, Cristo varón de dolores, ángel, estrellas y algunos detalles de la Pasión. En Villanueva de Carrales, iglesia, en ruina, con espadaña y ábside de canes.

Briongos de Cervera – Santo Domingo de Guzmán- (+++):

En medio del pueblo, destaca la iglesia clasicista de San Martín con espadaña de dos cuerpos, buena sillería y remate de bolillos; el ábside es rectangular; y portada dintelada de grandes dovelas, bajo pórtico de arco rebajado. Interiormente es iglesia con decoración barroca de una nave en cruz latina con pilastrones, arcos, cúpula y bóvedas molduradas de yesos. La pila es de copa lisa y pie cónico. El retablo mayor es barroco con San Martín, San Antón, Virgen del Rosario con Niño, s. XIII, y Crucificado. Otro clasicista de yesos policromados con Virgen y San Juan de un calvario gótico., s. XV.; sagrario con Resucitado. Otro clasicista de yeso con Crucificado procesional. Aparte, un San Martín otro gótico y un San Juan Evangelista. Orfebrería con cruz de gajos y remates florales; custodia de sol; y buena píxide con pie, relieves y leyenda, s. XVI. Cajonería y aguamanil con venera. Ermita de Santa María.

Briviesca – Oca- Tirón- (+++++++):

La Bervesca prerromana, ciudad del río Vesga, tuvo su importancia histórica, desde la época de los romanos que la denominaron Birovesca, con calzada de paso. Hoy, la capital de la Bureba, es una pequeña ciudad prototipo de buen trazado urbanístico, y que sirvió de ejemplo para muchas ciudades de la América hispana. Su esplendor estuvo en los s s. XV y XVI, bajo el dominio de los Condestables y otros nobles, que tenían, en ella, sus palacios y casonas. Aquí, lo que nos importa son sus ricas iglesias.

A.-Iglesia de San Martín Obispo: Situada en la coqueta plaza mayor, flanqueada de plataneros y con el quiosco de la música como inseparable compañero de vivencias y recuerdos, destaca su esbelta espadaña neoclásica de dos cuerpos; el ábside es rectangular con contrafuertes, todo en buena sillería de piedra; y la portada renacentista, con decoración plateresca y relieves de San Martín, San Juan Bautista, San Juan Evangelista, Santa Casilda y San Roque, de García Arredondo y Juan Sesniegas. El interior presenta planta de tres naves y dos capillas con columnas cilíndricas, arcos de piedra y bóvedas con decoración de yesos moldurados y policromados. La pila bautismal es poligonal lisa con sogueado en borde. El retablo mayor es barroco monumental, de Antonio Cortes y Manuel de Ágreda, en 1705, con San Martín sedente, San José, San Juan Bautista, Virgen sedente, s. XVI, y San Miguel. Sagrario con pintura de la Santa Faz y relieves del Transito de Santa Bárbara y del rico Epulón. Retablo hispano flamenco con el Nacimiento y varios apóstoles; pinturas de la infancia de Jesús y de Santa Catalina, Santa Bárbara y Santa Casilda. Dos barrocos con Dolorosa y Nazareno vestidos, Cristo yacente y atado a la columna, Virgen del Carmen, de Manuel de Ágreda, San Antonio, Santo Tomás apóstol, Inmaculada, Santa Teresa y lienzo de San Antón. Otro clasicista con relieves de San Juan Bautista, Santo Tomás de Aquino, Cristo con cruz y Santo Entierro. Aparte, Crucificado de cofradía, otro de marfil italiano, otro filipino, Crucificado de pared, Resucitado, Inmaculada, Santa Casilda, San Miguel, San Bernabé, San José y Santa Bárbara de alabastro. Tablas de Santa María, Madre de la Iglesia, con marco rococó, San Jerónimo, s. XV, San Martín, s. XVI, y detalle de la Ultima Cena; lienzos, de San Miguel, de la escuela de Rubens y Virgen de Guadalupe, enmarcados. Buena orfebrería con cruz barroca de plata repujada, traída de Nicaragua; custodia de plata dorada y finos trabajos, procedente de Amberes, s. XVII, otra de sol, rayos y finas piedras; cáliz afiligranado, de Pedro Bañuelos, con base estrellada, del s. XVI, otro con cabujones, y píxide, ambos del s. XVI. Hay tumbas con estatuas yacentes y escudos, púlpito con relieves renacentistas de piedra, órgano deteriorado, del s. XVII, y, en sacristía, cajonería de tres cuerpos, mueble central y aguamanil barroco de piedra. Es iglesia B.I.C. incoado, en 1993. La magnífica iglesia panteón del convento de Santa Clara, aunque exenta, es de una nave gótica circular con gran estrella y magnífico retablo, sin dorar, de López de Gámiz y el imaginero Anchieta. Es B.I.C., desde 1931.

B.-Colegiata de Santa María: Con el empaque de una pequeña catedral, esta iglesia, venida a menos, presenta una fachada clasicista con dos torres gemelas remadas en tejado de pizarra; tiene tres portadas dinteladas y rematadas en frontón; y, sobre la central, en un óculo, se cobija la Virgen gótica en piedra, denominada como la Virgen de Alliende, traída desde su ermita, al otro lado del río Oca, hoy desaparecida. El ábside es poligonal, porque se remata con la capilla, denominada del Sagrario o del Marqués de Torresoto, con escudos y buena sillería de piedra. Por dentro es de tres naves y estructura gótica, aunque ha sido transformada al gusto barroco con enfoscados y molduras en bóvedas, cúpula y columnas convertidas en pilastras clasicistas, que no tenía, a base de morteros decorados y simulando sillerías. El retablo mayor es barroco- rococó con un tipo de baldaquín e imágenes de Santa María la Mayor con Niño, imagen sedente gótica, del s. XV, San Joaquín, Santa Ana, San Miguel, San Pedro y San Pablo; sagrario barroco con Resurrección y Crucificado. Otro con Santa Teresa y San Pedro. Otro con Virgen del Rosario y los misterios del mismo pintados, en un tipo de rosario que decora todo el retablo, y apóstol. Otro neoclásico con Crucificado clasicista. Pero el más importante se halla, en la capilla plateresca de Santa Casilda, fundación del obispo de Segorbe, don José Sánchez de Briviesca, mostrándonos un retablo clasicista, sin dorar, de López de Gámiz, en 1565, con la santa mora, San Iñigo y San Juan de Ortega. En la capilla del Sagrario, retablo rococó con Inmaculada y pintura del rostro de Cristo; aparte, San Miguel, San Juan Bautista, Santiago y San José en hornacinas abiertas en los muros; rematándose todo el conjunto con cornisas y cúpula decoradas de pinturas y escudos policromados. Hay varias imágenes repartidas por doquier. En pintura, un tríptico flamenco con la Anunciación, Nacimiento y Reyes Magos; San Jerónimo, San Martín partiendo la capa; y lienzos del Nacimiento, San Agustín, San Juan Bautista y del Marqués de Torresoto. En orfebrería, una cruz americana con relieves de plata, y custodia de gran virtuosismo con ángeles y los Padres de la Iglesia. Aparte, tres rejas de forja, del XVI; púlpito de hierro forjado, coro con sillas clasicistas, facistol y órgano neoclásico; y, en sacristía, sitiales del capítulo, cajonerías, mesas ricas, aguamanil con venera y algunas imágenes y espejos. Es B. I. C., desde 1982.

Brizuela – Merindades- (+++):

Diciendo relación a los brezos, y asentada en las siempre verdes y atractivas tierras del río Nela, en su parte alta, nos encontramos con la iglesia sencilla de este pueblo, dedicada al santo patrón de los conductores, San Cristóbal, con torre cuadrada y remate de bolas; el ábside es rectangular con cantoneras de refuerzo; y la portada dintelada, bajo pórtico de arco con reloj de sol. Dentro es iglesia de sabor renacentista de una nave con capillas en cruz latina con pilastrones, arcos y bóvedas sencillas de crucería. La pila es de copa lisa y base circular. El retablo mayor es neoclásico con San Cristóbal, Cristo atado a la columna, Asunción y relieve de los Evangelistas. Otro con San Antonio, San Antón y San Juan Evangelista. Y otro con San José, Virgen de pie con Niño y santo papa. Aparte, Crucificado de pared, cruz con motivos de la Pasión, Niño vestido de la bola y Virgen vestida con Niño. Sencilla orfebrería. Cajonería. En Nela, iglesia de trazas renacentistas, en una mezcla de sillares y mampuestos, con espadaña de dos cuerpos, ábside rectangular con contrafuertes y dos portadas de arco a base de dovelas, una tapiada.

Brullés - Amaya- (++):

Tuvo una iglesia un poco apartada, en una loma, y pensaron que lo mejor era desmontarla y hacer una nueva en medio del pueblo con piedras y elementos de la anterior; y, así surgió esta iglesia, dedicada a San Martín Obispo. Es templo con espadaña, asemejando una ermita, con portada de arco moldurado, hecha con la sillería de la anterior. Interiormente es de una planta con alguna columna, pilastrones, capiteles con bolas y nervadura sencilla, el resto de yesos rasos. La pila es románica con doble sogueado y dientes de sierra. Posee alguna imagen digna, como un Crucificado de pared, s. XV, un San Martín de obispo, Santa Águeda y San Roque. Destaca un cáliz con repujados y leyenda, de Gaspar Barón, s. XVI. Cajonería simple.

Bujedo – Miranda de Ebro- (++++):

En esta villa, cercana al famoso monasterio premostratense de Santa María de Bujedo de Candepajares, nos encontramos con su iglesia, formando un conjunto de edificios, muy difícil de descifrar. En primer lugar, la torre no es el clásico campanario, sino una torre noble reconvertida con canes y doce huecos; luego aparecen dos iglesias una gótica y otra románica. Esta antigua iglesia denominada de San Juan, aparece incompleta con fustes, capiteles, arco y bóveda de cañón apuntado, junto a la casa parroquial y otras dependencias. La actual parroquia, dedicada a Santa María, tiene un ábside rectangular con contrafuertes; y una portada barroca con molduras en dintel, bajo pórtico de arco. En el interior, es iglesia de una nave gótica y capilla lateral con ménsulas, arcos y bóvedas de crucería simple. La pila es románica gallonada y avenerada por dentro, pie cilíndrico y base cuadrada. El retablo mayor es gótico plateresco, en parte, de Diego Marquina, hacia 1575, con Inmaculada barroca e imágenes góticas de San Vicente, apóstol, Santa Catalina, Santa Lucía, otro santo, San Juan Bautista, San Sebastián, la Magdalena y Calvario con peana. Aparte, hay tres Crucificados de pared, busto de Dolorosa, santo apóstol y santo diácono. Sepulcros con estatua yacente de clérigo; otra de caballero y tres escudos nobles. En sacristía, cajonería rica y aguamanil de piedra. El Monasterio de Bujedo tiene iglesia románica con tres ábsides, ventanales abocinados y bóvedas de cañón cisterciense, es del año 1168. Aparte, todo el conjunto conventual posterior.

Buniel – San Juan de Ortega- (++++):

Bonille como diminutivo de bonus, viene a designar al fundador o repoblador de la villa, el señor Bonel. Y dominando el casco urbano, se levanta la iglesia de Santa María con una torre modernista, que ofrece una silueta de torre defensiva; un ábside poligonal con contrafuertes; y portada clasicista con pilastrones y frontón semicircular; todo en una aceptable sillería. En el interior, se muestra como iglesia gótica de tres naves con columnas, arcos y bóvedas de crucería; pero la cabecera es renacentista con preciosa bóveda estrellada de piedra, y, el resto, de yesos moldurados. El retablo mayor es clasicista, de Policarpo de Nestosa, hacia 1660, con Virgen sedente con Niño, de la escuela de Gil de Siloé, San Pedro, San Pablo y Calvario; relieves, del Nacimiento de la Virgen, Presentación, Asunción y Coronación. Otro con San Sebastián, Calvario y relieves de la vida del santo. Otro clasicista con San Andrés y pinturas de las Ánimas, San Fulgencio y San Guillermo, de Diego de Leiva. Aparte, Virgen del Rosario, San Roque, Ecce Homo sedente, Resucitado, Crucificado procesional, Dolorosa sedente y la Magdalena. En orfebrería, cruz de metal repujado, s. XVI.; cáliz decorado, s. XVII, y un brazo relicario. En la sacristía hay un aguamanil de piedra, cajonería de dos cuerpos con relieves y espejos, pero también varias tablas, como clérigo con azucenas, San Agustín, Santa Ana triple y Ultima Cena; aparte, algunos lienzos como Zacarías en el templo, Virgen de Luján, Crucificado y San Francisco. Púlpito con relieves neorrenacentistas.

Bustillo del Páramo – Amaya-(+++):

El vocablo bustillo, diminutivo de busto, tiene el significado de lugar quemado. La iglesia de este pueblo, dedicada a San Juan Bautista, llama la atención por su buena construcción y aceptable calidad de sus materiales de sillería o mampostería concertada, con una torre destacable por su robustez en pilastrones, con remate de pináculos; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada románica incompleta con fustes y capiteles, hoy dintelada, bajo dependencia con puerta clasicista de arco, pilastrones y hornacina vacía. Interiormente presenta una nave amplia renacentista con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra en cabecera, con una gran venera de cierre. La pila es de copa lisa y base circular moldurada. El retablo mayor es barroco con San Pedro, San Juan Bautista moderno, San Pablo y Calvario completo. Otro con San José, e imágenes de la Sinagoga y de la Iglesia con sus atributos. En otros dos neoclásicos con un par de Vírgenes con Niño de talla, una vestida, del XVI. Aparte, un Crucificado procesional, y el púlpito policromado de piedra. Cajonería sencilla y aguamanil de cobre.

Busto de Bureba – Oca- Tirón- (++++):

Aquí, también debieron sufrir algún incendio, ya que Busto, viene a significar lugar quemado. Edificada en lo más alto del pueblo, como tantas iglesias, que se quedaron solas al descender las viviendas a un terreno más cómodo y llano, ésta parroquia, dedicada a San Martín Obispo, se nos muestra con una torre remozada de ladrillo; un ábside poligonal de mampuestos; y portada renacentista con pilastrones, arco y hornacina vacía. En el interior, presenta un plano de iglesia gótica de tres naves y añadidos posteriores con columnas cilíndricas, arcos y bóvedas de crucería y otras estrelladas. La pila es de copa con acanalados y pie cilíndrico, del s. XVI. El retablo mayor es neoclásico, de Francisco de Collantes, en 1792, con San Martín, San Buenaventura, Santa Casilda y Asunción. Otro clasicista con San Esteban, San Pedro, San Pablo, Crucificado y pinturas de la última Cena y tres tondos de la vida de San Esteban. Otro barroco con Resucitado y San Roque. Otro con San Antonio, San Joaquín, San Francisco, San Andrés y San Pedro. Otro con Cristo yacente articulado y Dolorosa. Y otro con Crucificado con peana, santa Ana, San Antón, San Miguel y Virgen con San Juan de un calvario. Aparte, Crucificado procesional, Inmaculada y San Martín sedente. En orfebrería, cruz de planchas de metal repujado, s. XVI, dos ciriales repujados y plateados y custodia rococó de sol y rayos. En sacristía, una buena cajonería rococó con alacenas laterales y aguamanil avenerado de piedra y carracón de campanario para la semana santa. En el coro, algunas sillas corales con facistol, y un órgano neoclásico. Ermita de Virgen de la Revilla, con campanil, retablo clasicista con Virgen vestida e Inmaculada. Y junto al cementerio, restos de la antigua iglesia, con ábside de contrafuertes y portada moldurada, de arco.

Butrera – Merindades- (+++++):

Si viene de buitrera significaría lugar de buitres y si viene de buitrón, sería trampa u hoyo de cacería, ambas acepciones valdrían por la orografía del terreno propicio para la caza. Y como una sorpresa inesperada, se nos muestra esta iglesia románica, dedicada a Santa María de la Antigua, con un porte exterior sugestivo, destacando una espadaña airosa y tardía; un ábside semicircular con contrafuertes, ventana central con cabezas, arcadas ciegas, capiteles y canes historiados de caras y bichas; sobresaliendo un relieve lateral de Adán y Eva junto al árbol del Paraíso. La portada, bajo amplio arco y bóveda de cañón, es románica un tanto apuntada con fustes, capiteles de flora y fauna y tres archivoltas floreadas; tiene canes de caras en tejaroz. La pila es de copa lisa y base cilíndrica con moldura en borde. Es iglesia totalmente románica, casi de cruz griega más que latina, con columnas, buenos capiteles de figuras en lucha, o de flora y fauna, arcos y bóvedas de cañón o de horno en el ábside y en las dos absidiolas. En la hornacina central de la cabecera, imagen pétrea de Virgen sedente con Niño, del s. XII; aparte, un Calvario gótico policromado, s. XV, y Virgen sedente policromada con Niño, del s. XIV. Son importantes unos relieves en piedra rosácea, empotrados en el muro norte, con la iconografía de la Adoración de los Reyes ante la Virgen y San José, donde la belleza se percibe tanto en la expresión, como en los pliegues de los ropajes. Aparte, Crucificado de pared. En orfebrería, cruz de plata repujada y cincelada y cáliz de plata dorada y repujada, ambos del s. XVI. Es B.I.C., desde 1983.

Burgos.- Catedral de Santa María. -Patrimonio de la humanidad:

Lo de Patrimonio de la Humanidad suena muy bien, y la mayoría de los burgaleses piensan que nuestra catedral es tan maravillosa, que era algo natural y lógico que recibiera esta declaración por parte de la UNESCO. Pero, lo que no saben, es que la comisión nombrada al efecto por el Ministerio de Cultura, al presentar la primera selección de monumentos candidatos a tal distinción, no incluyó a nuestra catedral. Fue en una segunda reunión de este comité de expertos, donde alguien dijo que nuestro templo reunía las condiciones precisas y únicas para que fuera incluido como edificio singular para la humanidad. Y, ¿cuales son estas características tan especiales y singulares?, le preguntaron. Y nuestro buen valedor, cuyo nombre callo, dijo que ningún monumento español tenía tres bóvedas caladas, como nuestra catedral. Esto convenció a los expertos; y digamos que, aquí estuvo el quid.

De la catedral de Burgos se ha escrito y dicho tanto y tan bellamente, que impone mucho respeto añadir algo, que pueda resultar interesante; sin embargo, puesto que es la Cabeza y Madre de todas las demás iglesias de la Diócesis, era necesario dejar constancia de sus valores en esta reseña monográfica de cada una de ellas; que de las mil y una iglesias de la diócesis burgalesa, ella debe ser la primera en los aspectos eclesiales, litúrgicos y desde cualquier otro punto de mira, cultural o artístico, que se la contemple. Construida en una magnifica piedra de sillería, procedente de Honoria de la Cantera, sobre la anterior catedral románica, fueron iniciadas sus obras por impulso del Rey San Fernando y el obispo don Mauricio, colocándose la primera piedra el 20 de julio de 1221. El primer diseño, que se atribuye al maestro Enrique, continuado por maese Juan Pérez, sigue los gustos estilísticos del gótico francés; aunque, más tarde, fueron artistas venidos de Alemania, concretamente los Colonia, quienes remataron la obra en las postrimerías del siglo XV; posteriormente, serían ya los artistas burgaleses o españoles, en general, quienes fueron completando la obra, tanto exterior como interiormente; citemos a los Vallejo, ambos Siloé, Vigarny, Vergara, Andino, Nájera, de la Haya, los Berriz, Anchieta, Bueras, Arredondo y un largo etc. Exteriormente contemplamos extasiados las torres gemelas, de Juan y Simón de Colonia, auténtica filigrana gótica en piedra; también, el crucero o cimborrio, de Juan de Vallejo, con sus más de cien estatuas, cuatro pináculos laterales y sus ocho torrecillas superiores, obra magistral y una de las ocho maravillas de la humanidad, de la época moderna, según expresión, atribuida a Felipe II; y las ocho torrecillas con que se remata el octógono de la capilla de los Condestables, que hace de ábside del conjunto. Curiosamente, hablando de torres y pináculos, pocos han descubierto que, sobre la capilla de Santa Catalina, antigua sacristía, se levantan cuatro torrecillas, que vistas desde la plaza de San Fernando, nos sugieren los minaretes de una mezquita. Las portadas son cuatro, dando acceso a la catedral por los diversos flancos de la misma. La de Santa María es la principal, aunque sus tres puertas góticas originales se desmoronaron por la precaria calidad de la piedra, siendo sustituidas, en 1790, por una anómala solución clasicista. Encima, destaca el gran rosetón con la estrella de seis puntas, el sello de Salomón, la galería de los reyes con ocho estatuas, en los vanos de una galería de los ventanales calados, y rematada en una bella crestería con la imagen en piedra de la Virgen con Niño y la leyenda, tota pulcra es et decora, que muchos la refieren, acertadamente, a la Virgen y otros, por extensión, a la misma catedral. La puerta más desconocida es la de la Coronería que, desde la calle alta de Fernán González, desciendia al plano de la catedral por una escalera, que se construyó en 1250. En ella, se escenifica el momento del Juicio Final con un Cristo Juez, flanqueado por la Virgen y San Juan, que interceden, juntamente con los Apóstoles por toda la humanidad. Pero, como la función de esta escalera era poco práctica y fría, a pesar de la bellísima recreación, que hiciera Diego de Siloé con su escalera dorada, se optó por tapiarla y hacer una nueva puerta por el costado, que da a la Llana, denominada de la Pellejería. Esta, la más moderna, fue construida por Francisco de Colonia, en 1516, por encargo del obispo don Juan Rodríguez de Fonseca. Forma un tipo de retablo plateresco con los relieves del martirio de San Juan Bautista y de San Juan Evangelista, en la caldera de aceite hirviendo, rematándose con una Virgen con Niño, ante quien reza el obispo promotor; y completando todo este bello conjunto, algunas estatuas de Bartolomé de la Haya. Sin embargo, la portada que todos conservan en la retina es la llamada del Sarmental, que da a la plaza del Rey San Fernando con amplia escalinata de acceso. En ella, aparece el Cristo Maestro dictando su Palabra a los cuatro Evangelistas, el tetramorfos, a los Apóstoles e incluso al obispo don Mauricio, situado en el mainel de la portada, como sucesor de los mismos; todo enmarcado por archivoltas cuajadas de ángeles turiferarios y ancianos con sus instrumentos músicos. Arriba, sobre el mejor rosetón del templo, por la antigüedad del vitral, la estatua del Señor, luz del mundo, rodeado de ángeles portando ciriales. Interiormente podemos decir que no se sabe por donde empezar, ya que la sorpresa y admiración, igual que al popular Papamoscas, nos hace abrir la boca. Es la clásica catedral española con sus tres naves, las laterales más bajas, formando el transepto, que en el epicentro, sobre la tumba del Cid, se eleva el magnífico crucero, levantado por Juan de Vallejo, donde se extasían los ojos contemplando la estrella calada de ocho puntas, y que, en la cabecera, forman una girola o trasaltar. Y se completa el conjunto con columnas, que se adornan de ménsulas con pequeñas imágenes de santos burgaleses, arcos y bóvedas de crucería o estrelladas, según la época constructiva. Ocultando la perspectiva, nos encontramos con el coro de canónigos, cuyas sillerías fueron ejecutadas, entre otros, por Felipe Vigarny, Andrés de Nájera, Simón Bueras y García Arredondo, en los inicios del s. XVI. En el centro del recinto coral, se encuentra la estatua yacente, en madera recubierta de cobre dorado y esmaltes, delm obispo don Mauricio, el fundador de la catedral; cerrando el recinto hay una magnífica reja de Juan Bautista Zelma, y sobre las sillas, dos buenos órganos, de los s s. XVII y XVIII, para conseguir el máximo esplendor en las celebraciones. El retablo mayor es renacentista con un toque manierista en las imágenes, que fue realizado por los hermanos Rodrigo y Martín del Haya con la colaboración de Simón de Bueras, Domingo de Berriz y el gran imaginero, Juan de Anchieta, entre los años 1562 y 1580. En el centro del mismo, la imagen gótica forrada de plata, de Santa María la Mayor, cortejada por las imágenes de los apóstoles y otros santos, juntamente con unos grandes relieves de la vida de la Virgen, en su Asunción y Coronación y, entre otros, varios de la infancia de Jesús; todo ello está rematado por el Calvario, que se recorta sobre las vidrieras policromadas del ábside. Dentro del templo hay unas veinte capillas, pero, destaquemos, en aras de la brevedad, las cuatro más representativas: a).- La de la Presentación o de los Lerma, a la derecha entrando, con bóveda estrellada y calada en el centro, como otras de la catedral, cobijando el sepulcro de don Gonzalo Díez de Lerma, obra de Felipe Vigarny; en la cual también destacan la reja de Cristóbal de Andino y el cuadro de la Sagrada Familia, de Sebastián del Piombo, del año de 1525. b).- La de Santa Tecla, a la izquierda entrando, en la que intervino Alberto Churriguera, por encargo del arzobispo don Manuel de Samaniego, y en la que destaca la gran cúpula central, con toda la abigarrada decoración propia del estilo citado, el retablo barroco con la imagen de la santa y otros santos; y una hermosa pila de bautismo románico-gótica con relieves de arcos trilobulados y relieves. Actualmente es la capilla ordinaria del culto catedralicio. c).- La de Santa Ana, obra de los Colonia y fundada por el obispo don Luís de Acuña, entre 1477-1488; en ella, aparte el sepulcro del fundador y el de su secretario don Fernando Díaz de Fuentepelayo, obras de Gil de Siloé y su hijo Diego de Siloé, destaca el gran retablo con el árbol de Jesé, en el centro, con San Joaquín y Santa Ana y otras muchas escenas de los misterios cristianos; es la obra final y modélica de Gil de Siloé, con la colaboración para la policromía, de Diego de la Cruz. d).- La de los Condestables o de la Purificación, que es como una iglesia aparte y como el broche de oro de todas las demás capillas catedralicias. En ella todo es perfecto, desde la magnífica reja de Cristóbal de Andino, al trabajo arquitectónico de Simón de Colonia con la solución octogonal de la misma, partiendo de una capilla de cruz latina y rematada con una bóveda calada y afiligranada. Aparte las estatuas yacentes en mármol de los Condestables, don Pedro Fernández de Velasco y doña Mencía de Velasco, obra posible de Vigarny, cuyos blasones se repiten por doquier, habría que señalar, como apabullante curiosidad, que la guirnalda calada que recorre todas las arquerías y ventanales mide tres kilómetros de longitud. Dentro de ella hay que prestigiar el retablo de la Presentación de Jesús en el templo, obra al alimón, de Diego de Siloé y Felipe Vigarny, con la particularidad de que cada uno hizo una parte, claramente distinguible, pero ambas perfectamente integradas en el conjunto, interviniendo en el policromado, León Picardo. En la misma capilla, también son de destacar los dos retablos laterales: el de Santa Ana, altar tardo gótico de Gil de Siloé, con otras muchas santas; y el renacentista de San Pedro con otros santos, de Diego de Siloé, destacando un San Jerónimo penitente. Como remete, señalar el singular cuadro de la Magdalena, del discípulo de Leonardo da Vinci, Pietro Rizzoli, el magnífico Crucificado, de Mateo Cerezo el joven, y sobre el coro renacentista, el pequeño órgano denominado de Antonio de Cabezón, más otros elementos variados. De los claustros pudiéramos decir que son tres, ya que, del primitivo de la catedral románica, quedan dos alas, la una corresponde a la capilla, donde se venera el devoto Cristo de Burgos, talla del s. XIV, con tal fama en Hispanoamérica, que allí se le denomina como el Señor de Burgos; y la otra desempeña la función de oficinas de la catedral. Pero, el actual claustro gótico es doble: el bajo, que tiene su entrada por la calle de la Paloma, con funciones de exposiciones puntuales; y el alto, al que se accede desde la nave transversal derecha, a través de una portada gótica policromada, de hacia 1260, con la Anunciación y el Bautismo de Cristo con policromías, cuya puerta de madera, representa la entrada de Jesús en Jerusalén y bajada al seno de Abrahán, tallada por Gil de Siloé. Por esta portada se entra al deambulatorio gótico para las procesiones interiores, y en el que se encuentran varias tumbas y algunos enterramientos nobles, depositados aquí, como el de doña Godo, vulgarmente llamado de Mudarra. En este emplazamiento amplio y luminoso, se hallan colocadas varias imágenes en sus muros y también la capilla de los Mena, en un ángulo del mismo, con bello retablo renacentista, atribuido a Diego Guillén. Hay otras capillas paralelas a su ala oriental, como la capilla de San Juan, que junto con la de Santiago forman el espacio del valioso museo catedralicio con obras en pintura, escultura, orfebrería, y algunos de los más de sesenta tapices flamencos. En la de Santa Catalina, se ofrecen documentos y varias tallas de escultura, destacando una buena colección de Vírgenes sedentes y los lienzos con los retratos de todos los obispos de Burgos. La del Corpus Christi, con el legendario cofre del Cid, y que hace de pórtico a la sala capitular, de sabor mudéjar, con una selecta colección de tablas de las escuelas castellana o flamenca, como la Adoración de los Magos, de Diego de la Cruz, las tablas del anterior retablo de las reliquias, de Alonso de Sedano, la Virgen con Niño, del Maestro del follaje bordado, el tríptico de la Virgen con el Niño, procedente de Pereda, un Descendimiento, de Jan de Beer y la Crucifixión, de Van der Weiden. Como remate y, a modo de recuento, señalar la Sacristía mayor, con decoración rococó, sobre todo, en la abigarrada bóveda de yesos policromados; la capilla restaurada de las reliquias y la de San Juan de Sahagún; el trascoro con las pinturas de Fray Juan Rizzi, en 1656; la capilla de la Visitación con el sepulcro de don Alonso de Cartagena, de Gil de Siloé; la capilla de San Enrique; la escalera dorada de Diego de Siloé, con el añadido de la reja dorada al fuego, del francés Maestro Hilario; la capilla de San Nicolás, la más antigua, con un pequeño retablo románico de Mave; los relieves de la girola referentes a la vida de Cristo, sobre todo los tres centrales, de Felipe Vigarny; y el archivo catedralicio con una importante documentación, desde el s. X, hasta nuestros días. Como epílogo, es bueno escuchar las muestras de admiración de los numerosos visitantes de nuestra extraordinaria catedral, cuando la contemplan por primera vez; siempre se ha dicho que nuestra incomparable catedral, desde cualquier ángulo de observación, subyuga por la elegancia y la majestad del conjunto; y esperar a su salida de la visita, para calibrar su sorpresa, su indisimulado asombro y el enorme bagaje de impresiones recibidas, tanto por lo histórico, como en lo artístico. Creo que es necesario que vengan de fuera para descubrirnos nuestra catedral; ya que nosotros, de tanto contemplarla, día y noche, seguro que íbamos perdiendo esa capacidad de asombro, que sólo ellos nos pueden despertar. ¡No podemos olvidar, que es Patrimonio de la Humanidad!

Burgos.-Cartuja de Santa María de Miraflores – Vega- (+++++++):

En uno de los parajes más atractivos, de los muchos que rodean la ciudad y, en lo alto para ser vista desde los alrededores, emerge la bella estampa del templo gótico florido de la Cartuja, que merece ser contemplada sin prisas y en silencio; aquí sólo los pájaros y el aire pueden romper ese equilibrio de paz y espiritualidad. Dicen que, desde fuera, la iglesia cartujana tiene forma de ataúd funerario con los velones lagrimeando ceras, en pináculos y gabletes, por ser la iglesia panteón de los reyes de Castilla, don Juan II y doña Isabel de Portugal; que fue pabellón de caza de los reyes, en sus estancias en Burgos; que los monjes de esta santa casa no hablan y que viven, no de espaldas, pero sí con el reloj distinto al del mundo; sin embargo todos estos juicios son propios de poetas entusiastas; en cambio, nosotros queremos disfrutar del templo en sí mismo. La entrada se hace, a través de un pórtico de arco rebajado con escudos y relieve del Nacimiento; luego, viene un pequeña galería porticada con buenas yeserías y la imagen de San Bruno, en un jardín, donde siempre huele a boj; y, a continuación, hay que contemplar la puerta principal gótica con decoración floral de grumos, gabletes, escudos y balaustrada, enmarcando una devota Piedad, que poco tiene que envidiar a la conocida de Miguel Ángel; luego viene un gran atrio con escudos policromados, bóveda estrellada y una portada gótica, con archivoltas lisas finas. Y, ahora, desde esta puerta, podemos contemplar la belleza completa de esta iglesia de una nave con ménsulas blasonadas, arcos, nervios con caireles y fina decoración floral y bóvedas estrelladas de claves policromadas con los escudos reales, donde permanece inmortalizada la magistral labor, en piedra, de los Colonia. Detrás de una artística reja de forja, está el coro de los hermanos con sillería renacentista, de Simón de Bueras y otros, en 1558, con imágenes y relieves de los misterios de la Infancia y de la Pasión de Jesús, de los Evangelistas, Padres de la Iglesia y varios santos, sobre todo monjes; sin embargo, la sillería de los padres, que se halla en el cuerpo siguiente, es todo un primor de filigrana, diferente en cada silla con bichas enigmáticas, realizada por Martín Sánchez de Valladolid, en 1489, que también realizó la silla goticista del padre prior. El retablo mayor que es la pieza más rica, no sólo por el valor artístico, que nos legaron los maestros Gil de Siloé como escultor y Diego de la Cruz como dorador, año de 1499, sino por el valor litúrgico espiritual, ya que en tan espléndido retablo, está perfectamente desarrollado todo el Misterio Pascual, comenzando con el Nacimiento de Jesús y llegando hasta los últimos frutos de la Redención, que son los apóstoles, padres y santos de la Iglesia. Está desarrollado en forma de tapiz entretejido esculturalmente, en razón de la escena central que es una gran hostia formada por ángeles, rodeando a Cristo en la cruz, que se ofrece de una forma continuada al Padre, en unión con el Espíritu Santo. Es la plasmación fiel de lo que es la Eucaristía: Cristo hecho ofrenda perenne al Padre con toda la Iglesia y por toda la humanidad. En un tambor giratorio, sobre el sagrario, están representadas seis escenas de los tiempos litúrgicos. Hay dos retablos barrocos laterales, con tablas de pintura, de Diego de Leiva monje de esta cartuja, hacia 1657, con escenas de Sagrada Familia, Adoración de los Reyes, otras de la Pasión, de los santos Padres y otros santos, con una talla de la Inmaculada, de B. Elcarreta, como remate del muro, que separa ambos coros. En capilla interior, otro clasicista con un Calvario y Piedad en relieve y la imagen de San Bruno, de Pereira, el de la triple mirada. Hay una capilla exterior, de atención a los fieles devotos, con portada plateresca reflejando el misterio de la Anunciación y, dentro un retablo con escenas de la Pasión. Aparte, hay imágenes sueltas, como una Virgen sedente con Niño de piedra y otra de marfil con la inclinación del colmillo, del s. XVI. También son de destacar las artísticas vidrieras con escenas de la Infancia, Pasión y Gloria, de origen flamenco, 1484, que vienen a complementar al retablo mayor, a la hora de plasmar los misterios cristianos, y recientemente restauradas. En pintura, destacar la famosa tabla de la Anunciación, de Pedro Berruguete, de 1503, donde las figuras, las perspectivas y la luz son perfectas, pues hasta el aire está pintado; e igualmente, merece la atención un tríptico flamenco plasmando las escenas del Calvario, Piedad y Cruz a cuestas, del s. XV. Sin embargo, todo lo dicho anteriormente no tendría razón de ser, si no fuera por el deseo de la reina doña Isabel la Católica, de enterrar a sus padres, en esta iglesia y en un tan importante mausoleo. Gil de Siloé y su taller dejaron constancia de su maestría en una monumental estrella de alabastro, donde, en un variado cortejo de profetas, la Virgen María, los apóstoles, evangelistas, algunos santos, virtudes, alegorías y escudos, se nos muestran las estatuas yacentes, con un realismo rayano en lo natural, de don Juan II de Castilla y de doña Isabel de Portugal. De la misma mano y época es la tumba del infante don Alonso, hijo de los Reyes Católicos, con estatua orante de gran finura con figuras de santos, rematado con relieves y primores vegetales. Describir la belleza de este monumento de fama universal, es poco menos que imposible; digamos, como resumen, que es obra magistral de los Colonia, 1454-1499, completadas, en su interior, por Gil de Siloé, a partir de 1499. El conjunto de la iglesia y las capillas, es edificio B.I.C., desde 1923.

Burgos.-Parroquia de San Antón – Vega- (+++):

Aunque, en su origen, venia a ser la iglesia donde se atendía al personal dependiente del Monasterio de las Huelgas Reales, pasó a ser parroquia de todo el barrio; y hoy, de las varias urbanizaciones, que van surgiendo en su alrededor. La iglesia, con apariencias sencillas, posee una espadaña esbelta de dos cuerpos y buena sillería, con mamposterías concertadas, en el cuerpo; la portada es clasicista con arco moldurado; y el resto del templo limita con otros edificios y huertas. La iglesia, dedicada al santo patrón de los animales, San Antón, es de una nave, de estilo clasicista, y dos capillas laterales con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas junto con la cúpula de yesos moldurados. La pila es románica con relieves en aspa, círculos y pie cilíndrico moldurado; fue traída de Villorobe, antes de que lo inundara el pantano de Úzquiza. El retablo mayor es clasicista con relieve de San Antón, en oración, imagen del mismo; y pinturas de San Juan Bautista y Santa Catalina. Hay un Crucificado de pared. Un cáliz con dibujos incisos, s. XVI; cajonería simple. Dentro de la parroquia, está la ermita de San Amaro, amigo de peregrinos, con campanil, portada de arco, hornacina y púlpito de hierro. Dentro sepulcro del santo con estatua yacente, s. XVI. Retablo neogótico con su imagen. Aparte, once lienzos de la vida del santo y de la Virgen de Belén.

Burgos.-Iglesia del Hospital del Rey – Vega- (+++++):

Como complemento del antiguo complejo hospitalario, hoy sede de la Universidad de Burgos, se encuentra esta iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, que externamente ofrece una magnífica fábrica constructiva, con una torre clasicista cuadrada de óculos, gárgolas y bolas de remate; un ábside liso con ventanal y escudo; y una fachada formada por una galería porticada con medallones, escudos, decoración plateresca y Santiago a caballo en relieve, formando una de las alas del patio renacentista del antiguo hospital. La portada es gótica apuntada con fustes, capiteles, archivoltas lisas y dentados; las puertas de madera son platerescas con relieves de San Jorge y Santiago, Santiago con peregrinos y dos pecados: ¿la vanidad y la humildad?. La pila es de copa lisa y base poligonal. La iglesia es clasicista de una nave y dos capillas en cruz latina con pilastrones, cornisa corrida, arcos de piedra, bóvedas y cúpula de yesos moldurados. Aparte, hay una capilla gótica. El retablo mayor es neoclásico con Asunción con ángeles, San Bernardo, monje blanco, San Fernando, Dios Padre, angelotes y escudos. Otro, con Crucificado, Dolorosa y Santiago. Hornacina barroca con San Juan Bautista, lauda y escudo episcopal policromado, en 1549. Otro barroco con San José, Inmaculada, Crucificado con peana y Virgen del Rosario. En la sacristía, hay una cajonería de varios cuerpos, con maderas embutidas y pinturas de la infancia de Jesús y de varios santos, en el testero. También, aparecen lienzos de San Antón, Santísima Trinidad, San Ignacio y otros santos franciscanos. A destacar, el órgano barroco, la sillería del coro, el púlpito con relieves modernistas y el mobiliario en general. Fundado por el rey Alfonso VIII, el conjunto de este hospital de peregrinos, incluidos patios e iglesia, es B.I.C., desde 1931.

Burgos.- Parroquia de la Antigua de Gamonal – Gamonal- (++++++):

Como iglesia madre del populoso barrio de Gamonal, la parroquia de Nuestra Señora, la Real y Antigua, tiene reminiscencias viejas para nuestra diócesis, ya que, en el traslado de la sede episcopal de Oca a Burgos, hubo como un alto en el camino y por un tiempo breve, la catedral de la misma estuvo en Gamonal; de ahí le viene lo de Antigua, sin duda. La actual iglesia es protogótica y nos muestra una torre robusta y cuadrada con ventanales rasgados; un ábside rectangular con contrafuertes y dos ventanales con parteluz; y la portada apuntada con archivoltas, bajo amplio pórtico con tres arcadas y bóveda de crucería; en la entrada al atrio, sobre una pilastra, nos recibe una Virgen sedente en hornacina pétrea y, en el tímpano del arco rebajado, contemplamos la Coronación de la Virgen con Jesucristo, San Pedro, San Juan Evangelista, ángeles y escudos. Dentro aparece como iglesia de una nave en cruz latina, de un gótico primitivo, con columnas, capiteles florales, arcos muy apuntados y bóvedas de crucería, policromadas en parte. La pila es de copa lisa con sogueado en borde y base hundida. Tiene un retablo clasicista lateral con San Antón, San Antonio, San Benito, apóstol, San Jerónimo, San Sebastián y Virgen de la Anunciación; aparte otros relieves y pinturas. En la cabecera, junto a dos vidrieras neogóticas con la Anunciación y la Presentación en el templo, preside una Virgen sedente con Niño, del s. XIII, y un Calvario gótico completo, sobre peana. Hay otro Calvario de pared lateral, bajo dosel, del s. XVI. También son de destacar el grupo de la Piedad, s. XVI, un Crucificado de cofradía y Anunciación, en dos imágenes sueltas, del s. XV. Igualmente, merecen señalarse unas tablas de la vida de San Antón y otra de la Virgen del Pópulo y algunos lienzos. En orfebrería, una buena cruz renacentista de plata repujada, depositada (en el Museo del Retablo), dos lámparas de plata y otras piezas del culto. Hay un libro de la cofradía de San Antón, de gran valor bibliográfico. Y, en el jardín, como hito jacobeo, un crucero renacentista, procedente del antiguo cementerio parroquial, con Crucificado y Virgen con Niño. Es iglesia B.I.C., desde 1931.

Burgos.-Parroquia de San Cosme y San Damián – Vega- (++++++):

En las afueras del antiguo Burgos, en lo que fueron huertas de la Vega y, donde más tarde, florecieron los más variados monasterios y conventos, se encuentra esta parroquia de tanta raigambre en la particular historia de la ciudad. A simple vista, el templo se incrusta dentro de las viviendas, mostrando su esbelta torre barroca con pilastrones, ojos de buey, bolas de remate y paramento con frontón de la esfera del reloj; el ábside es poligonal, con ventanales rasgados, pero que queda embutido entre las viviendas adyacentes; y, lo más interesante es la portada, obra preciosa de Juan de Vallejo, que se desarrolla en forma de retablo renacentista con columnas, acanalados, arco de medio punto con cabezas en relieve, dos medallones con los santos Juanes, San Pedro y San Pablo en imagen, Calvario completo y la figura de Dios Padre, en relieve. En la puerta de madera, relieve de San Cosme y Damián. Esta iglesia gótica, dedicada a los santos médicos y mártires, data de principios s. XIV, pues conserva todo el cuerpo de tres naves con columnas, arcos y bóvedas de crucería con claves historiadas; sin embargo, la cabecera fue rehecha y ampliada, por Juan de Vallejo, en estilo renacentista con columnas, arcos, ventanales y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es renacentista con relieve de la escena del Bautismo de Cristo, en copa. El retablo mayor es barroco salomónico, de Policarpo de Nestosa, con imágenes, de Juan de Pobes y Juan de Helgueros, de San Pedro, San Pablo, San Cosme, San Damián, Asunción, los cuatro Evangelistas y dos arcángeles; relieves de San Gregorio, San Ambrosio, Anunciación, Visitación y ángeles músicos; y, en el sagrario, relieve modernista de la Santísima Trinidad. Otros dos barrocos, a juego, uno con San José y San Agustín y otro con Inmaculada y San Blas. Otro renacentista con Ecce Homo, en pintura, varias imágenes del Salvador y santos, de diferentes épocas; y relieves de la Ultima Cena, lavatorio, dos de San Isidro y del martirio de San Juan Bautista. Otro clasicista con tablas de pintura de la Piedad, San Bartolomé, San Andrés, San Juan Bautista, Ascensión y otros. Hay un tríptico flamenco, depositado (en el Museo del Retablo), con pintura del Calvario y, en las puertas, el donante y San Ildefonso recibiendo la casulla, s. XVI. Aparte, destaca un Crucificado de pared, s. XVII, otro con la cruz a cuestas, modernista, Virgen de alabastro con Niño, San Cosme Y San Damián pequeños. Por otra parte, es de señalar el arcosolio de enterramiento con las estatuas orantes del rejero Cristóbal de Andino y de su mujer; y relieves de Asunción, Coronación de la Virgen, Calvario y escudos; otro arcosolio con Virgen de piedra policromada con cartela dorada, escudos y calvario, del s. XVI. Sillería coral renacentista, procedente de la antigua abadía de San Quirce, con apóstoles, en relieve. Órgano neoclásico; sillería coral sencilla; regular orfebrería; mobiliario de sacristía y ornamentos, de los s s. XVI - XVIII. Dentro de la parroquia, aparte el antiguo hospital de la Concepción con galerías, capilla y portada clásica con escudos e imagen pétrea de la Inmaculada, en la hornacina superior, está la iglesia de la Merced, con ficha aparte y el moderno templo de la Virgen del Carmen, edificado sobre el anterior, con imagen de la misma y Crucificado patético, modernista.

Burgos.- Parroquia de San Gil Abad – Vena- (+++++++):

Formando parte de la antigua muralla y junto a la puerta, denominada de San Gil, esta parroquia siempre formó parte del paisaje urbano de Burgos. Externamente, aparece como una iglesia sin terminar, sobre todo en cuanto a la fachada y torre campanario, donde el ladrillo cubre lo que debió ser piedra; dicha torre es cuadrada, pero con vocación de una altura mayor y mejor remate; el ábside es poligonal con contrafuertes, ventanales rasgados y con el crucero presentan un acabado más atractivo; éste ofrece un rosetón y ventanal, como fuente de luz para el interior; y las portadas son tres, la principal gótica de arco rebajado con Virgen sedente, San Gil, San Pedro, y rosetón; otra pequeña cegada; y otra interior tapiada, hacia la huerta, con archivoltas vegetales y escenas deterioradas, en el tímpano. Interiormente presenta una planta gótica de tres naves y crucero, a regular altura, con capillas absidiales y dos laterales con columnas, capiteles, bóvedas estrelladas; destacando una calada de claves historiadas y policromadas, en capilla. La pila es de copa lisa y pie circular. El retablo mayor es barroco salomónico con lienzos de la vida de San Gil, santo rey y talla del Crucificado; el sagrario ostensorio, tiene pinturas de San Juan Bautista y cuatro apóstoles. Otro renacentista, en capilla fundada, con imágenes de apostolado, otros santos y altorelieves de la misa de San Gregorio y de la vida de la Virgen, comenzando por sus padres y terminando en su Asunción. Otro, gótico renacentista, con relieves de los donantes y su familia, junto a una Piedad, misa de San Gregorio, Santa Faz e imágenes de varios apóstoles y santos. Y, en la capilla de la izquierda, la de bóveda calada atribuida a Juan de Matienzo, retablo gótico florido con los Evangelistas, Virgen de la Mañana con Niño y ángeles, San Pedro, San Pablo, Asunción, San Miguel y ángel, todo él de la escuela de Gil de Siloé. Aparte de esto, como es una parroquia muy rica en iconografía, habría que destacar el Cristo de las santas gotas, del s. XIV, procedente del cercano convento de la Trinidad, con San Juan y Dolorosa pintados, un calvario de marfil, Ecce Homo, Cristo a la columna, Virgen de la Soledad, de la escuela de Gregorio Fernández, Santa Ana con la Virgen, relieve de la Virgen de la leche, varios apóstoles y santos, como San Andrés, San Francisco, San José, Santa Catalina, San Pedro Regalado, San Gil, San Roque y San Rafael. En pintura, Virgen de la leche y Descendimiento, de inspiración flamenquista, Santa Ana con la Virgen, Ecce Homo, Cristo a la columna, Resucitado; aparte, varios lienzos de buena factura, dignos de ser estudiados. Algo, que sorprende sobremanera, es la cantidad y calidad de los enterramientos de todo tipo, repartidos por todo el templo; los hay con estatuas yacentes en el suelo o sobre el sepulcro, otros con figuras de mármol, alabastros blancos o negros, bajo arcosolios; pero sobre todo destacan los relieves, medallones, estatuaria, laudas y decoración variada, en todos los paramentos del templo. Otro capítulo lo componen los ornamentos litúrgicos, desde el siglo XV, al XVIII, pudiendo afirmar que es una de las parroquias más ricas de toda la diócesis. En cuanto a la orfebrería, hay que destacar la cruz clasicista de plata; varios cálices de mérito, siendo de reseñar dos modernistas, de Maese Calvo, y otras piezas, como cetros, coronas, incensario, lavabos, imágenes y remates florales. El órgano tiene caja neogótica; y el púlpito es de forja calada. Tampoco soslayamos las ricas rejas de forja con policromados al fuego, con escudos. Y una mención especial al mobiliario de la sacristía. Como colofón, hay que decir, que es B.I.C., desde 1931; y quizás la iglesia más completa de la ciudad, por su rico patrimonio.

Burgos.-Parroquia de San Lesmes Abad – Vena- (++++++):

Aunque, se sitúe extramuros de la ciudad, la parroquia de San Lesmes Abad, Patrón de Burgos, es, hoy por hoy, la más importante de la diócesis en cuanto al censo de fieles, pero también, desde el punto de vista artístico, se la puede considerar una de las bellas iglesias de la ciudad. Destaca su esbelta espadaña de tres cuerpos con remate de pináculos, escudo, rosetón y fecha de construcción, en 1665; el ábside es poligonal con contrafuertes y ventanales, que se confunde entre las viviendas; y las dos portadas son de carácter gótico, de arco rebajado, la principal, con decoración floral afiligranada de grumos, pináculos, estatuas de la Anunciación, a ambos lados, y puertas modernas de bronce con relieves de los milagros de San Lesmes. El interior es de una iglesia gótico-renacentista de tres naves altas y crucero con columnas-pilastrones, arcos apuntados y bóvedas estrelladas de piedra; y una capilla lateral con reja. La pila es renacentista con acanalados y base moldurada, de 1563. El retablo mayor es rococó sin policromar con San Juan Evangelista, San Lesmes, San Gregorio, Asunción, Fe y Esperanza y Crucificado; sagrario policromado con el Resucitado. Hay otro rococó, muy transformado, con imagen y relieves modernos de la Milagrosa, con lienzos de San Joaquín y Santa Ana. El mejor es el retablillo gótico, de la nave derecha, con escena del llanto ante Cristo muerto y las santas mujeres, Cruz a cuestas, Magdalena, San Juan evangelista, San Pedro, Santa Catalina, religioso y los donantes, con San Andrés y San Lesmes. Hay otro renacentista, en capilla interior, con San Bartolomé y relieves del martirio del mismo con donante; y pinturas de la vida del santo y Calvario. Aparte, hay varias imágenes sueltas como Calvario goticista, dos Inmaculadas, una con nimbo, Virgen sedente con Niño dormido, del XVI, dos San Lesmes procesionales, Santo Domingo de Guzmán, santo obispo y otros; y relieve de San Juan Bautista. Hay varias pinturas y lienzos, destacando una Inmaculada con ángeles, seis de la vida de San Lesmes, Ecce Homo, Cristo con cruz, la Samaritana, los Padres de la Iglesia, San Antón, Virgen de Belén y San Francisco. La orfebrería es variada y digna. Lo más sorprendente, son las muchos enterramientos nobles con estatuas yacentes, relieves, medallones y escudos, con remates de calvarios destacables. También el sepulcro modernizado, con estatua yacente gótica, de San Lesmes, del artista Luís de Gabeo, en 1595. Púlpito con escudos y medallones. Coro alto con decoración renacentista y órgano neumático y romántico. Es B.I.C., desde 1944. Junto a la iglesia, se hallan las ruinas del convento y hospital de San Juan, con torre cuadrada y los paramentos de la iglesia, sin la cubierta. En las alas del claustro y en la antigua sala capitular, se desarrollan conferencias, exposiciones, y en las salas altas se halla instalado el museo de Marceliano Santamaría.

Burgos.- Iglesia de la Virgen de la Merced – Vega- (+++++):

La iglesia de la Merced, aunque nunca fue parroquia, sin embargo su importancia para la ciudad de Burgos, ya desde antiguo, con la presencia de los PP. Mercedarios y, recientemente, con la presencia de los PP. Jesuitas, ha sido notable, desde el punto de vista pastoral del culto. Hoy, su bella iglesia, después del incendio del año 2.000, y una vez restaurada, sigue siendo un templo socorrido y valorado por los burgaleses. Su imagen, con su torre- pináculo neogótica de cemento y piedra, rematada de de gárgolas y con la moderna imagen del Corazón de Jesús, nos es familiar; su ábside es poligonal con contrafuertes y ventanales, casi escondido y con la casa del botero, que una vez desmantelada mostrará mejor su belleza; y la portada es gótico florida de arco rebajado con decoración de cardinas, leones y escudos. Aparte los ventanales, aparecen tres rosetones afiligranados. El interior se muestra esplendoroso con planta de tres naves y crucero con columnas en haz, capiteles corridos y bóvedas estrelladas de piedra muy trabajadas, sobre todo, en la cabecera. Destaca el antepecho del coro, con dos ambones y su decoración renacentista con arco de bellos caireles. También, destacan dos arcosolios renacentistas con escudos, uno con relieve del Ecce Homo y, otro, con Cristo Salvador, en el presbiterio. Otros escudos se repiten por doquier. El retablo mayor neogótico, con la imagen del Corazón de Jesús, se quemó totalmente; y, en el testero, sólo presenta un Crucificado al natural, del s. XVII; y, el sagrario es neorrománico de plata, simulando un templo. Hay dos retablos laterales, también neogóticos; en el de la derecha con San Ignacio, San Francisco Javier y otro santo; y, en el de la izquierda, con Virgen con Niño, San Juan Berchmans, San Luís Gonzaga y San Francisco de Borja. Aparte, imágenes modernistas del Sagrado Corazón, Sagrada Familia, San Francisco Javier. Y buen mobiliario de sacristía. La orfebrería, es variada y moderna. Órgano neumático y romántico, de la prestigiosa firma Cavalicoll.

Burgos.- Parroquia de San Esteban.- Museo del Retablo:- Vena- (+++++++):

El importante y medieval barrio de San Esteban con sus arrabales y, antaño, con otras iglesias, laderas abajo de la falda del castillo, nos ofrece una de las mejores y más antiguas iglesias de la ciudad, dedicada al protomártir San Esteban. Sus trazas son del primer gótico y las labores de ejecución parecen perfectas a base de piedras sillares y de una singular elegancia de líneas. Su torre es cuadrangular con contrafuertes prismáticos, ventanas en ojiva, troneras de remate y, sobre todo, un hermoso rosetón gótico de piedra con galería abalaustrada y pasillo de recorrido interior; y bajo ella, se encuadra la puerta principal gótica de arco rebajado con seis santos bajo dosel, entre ellos San Pedro, San Pablo y el Patrón, tres archivoltas cuajadas de santos y ángeles; y, en el tímpano Cristo Majestad con la Virgen, San Juan Bautista y dos ángeles, amén de otras figuras inferiores; hay otra portada lateral con pequeños fustes, capiteles corridos y archivoltas con figuras, bajo pórtico de madera; en los bajos de los muros se dan ciertos arcosolios, como si hubieran servido para enterramientos externos; el ábside es poligonal triple con contrafuertes y ventanales góticos con mainel. Adosado a la iglesia, existe un pequeño claustro renacentista con otras dependencias superiores y una sala, que se asemeja a una sala capitular, que puede servir como expansión de este Museo del Retablo, donde se ubican retablos, imágenes, pinturas y otros elementos litúrgicos, recogidos de iglesias en ruina o con otros peligros más tristes, como es el robo y el expolio. En su interior, se muestra como iglesia gótica de tres naves y crucero con columnas en haz, arcos moldurados y bóvedas de crucería simple, con nervios policromados; aparte, en sus paramentos interiores, son destacables unos artísticos revestimientos renacentistas, en las puertas de paso al claustro, sacristía y en los variados arcosolios para enterramientos nobles; igualmente es de reseñar el antepecho afiligranado del coro con dos salientes, a modo de ambón, y un corredor superior, como triforio, con balaustradas goticistas. La pila es gótica lisa, bajo arcosolio con cerramientos ojivales y relieves de una Anunciación y Virgen con Niño, junto a los donantes. Como hay varios retablos, bueno será enumerarles para mayor claridad, destacando aquí, los propios de la iglesia. 1) El retablo mayor es barroco con San Esteban, San Pedro, San Pablo, San Sebastián, santo obispo, Crucificado y angelotes; relieves de la Anunciación y Visitación; y, sobre el sagrario Virgen del Rosario. 17) Otro barroco, de José Baldán y Manuel Romero, con Crucificado, San Juan Bautista y dos santos clérigos. 8) Y otro barroco de los mismos artífices con Inmaculada o Virgen del espejo, Santa Catalina, Santa Bárbara y San José con Niño. Posee una sacristía con cajonería amplia y una colección de ornamentos litúrgicos y piezas de orfebrería, que con los tapices colocados, en la iglesia aneja de San Nicolás, se exponen en su museo. Hay un órgano con fachada neoclásica.

Museo del Retablo: Esta parroquia, hoy sin culto, es el marco, aún ampliable, del museo diocesano circunscrito actualmente a retablos y alguna otra pieza suelta. Hagamos una breve reseña de los diez y ocho colocados: Nave central. 2) Retablo renacentista, procedente de Carrias, de Antonio Elejalde, con San Juan Bautista y San Martín partiendo la capa; relieves de los Padres de la Iglesia, Bautismo y decapitación de San Juan Bautista y lunetos con San Pedro y San Pablo. 3) Otro, del mismo autor y procedencia que el anterior, con Santa Catalina y Visitación; relieves, dos del martirio de la santa, de Santa Casilda, dos virtudes y Padre Eterno. 4) Retablo de Santa Eulalia, procedente de Tañabueyes, con Santa Eulalia de Mérida, Asunción y Calvario; pinturas de seis santos mártires; y otras seis de la vida de la santa, Anunciación y Visitación, s. XVI. 5) Retablo de Santa Eulalia de Barcelona, procedente de Arconada de Bureba, con Santa Eulalia, Venida del Espíritu Santo, Calvario, San Juan Bautista, apóstol y dos santos obispos; relieves, dos del martirio de la santa, de los Evangelistas, prendimiento de Jesús y con cruz a cuestas, Anunciación, Visitación y dos medallones de San Pedro y San Pablo, s. XVII. 6) Retablo de San Joaquín y Santa Ana, procedente de Villamorón, con el abrazo de San Joaquín y Santa Ana, Santiago matamoros y Padre Eterno; relieves de la misa de San Gregorio, cuatro santas mártires, y dos de los santos Juanes, s. XVI. 7) Retablo de San Julián y Santa Basilisa, procedente de Bárcena de Bureba, con San Pedro y San Pablo; y relieves, en predela, cinco de la Pasión y Resurrección, decapitación de San Juan y Ascensión del Señor, s. XVII. Nave del Evangelio. 9) De San Clemente de papa, procedente de Huidobro, con San Clemente de papa, Calvario y Padre Eterno; relieves de San Juan y San Marcos y dos de la vida del santo, con la presencia de San Pedro; y sagrario con San Pedro, San Pablo y Resucitado, s. XVI. 10) Otro renacentista, procedente de Cortiguera, con cuatro santitos, San Miguel, Asunción, Calvario y Padre Eterno; relieves de los Evangelistas, dos del Monte Gárgano, Anunciación y Nacimiento, s. XVI. 11) Retablo de San Lorenzo, procedente de Pesquera de Ebro, con San Lorenzo, Calvario y Padre Eterno; relieves del matrimonio donante compuesto por don Pedro Merino de Sedano, héroe de la batalla de Quintín, con su esposa y los escudos de ambos, luneto con la Piedad, Oración del huerto, San Sebastián, San Roque y bustos de San Pedro y San Pablo, s. XVI. 12) Retablo de Cristo Resucitado, procedente de Cortiguera, con pequeña Piedad, Cristo Resucitado, San Juan Bautista, San Pedro, San Pablo, Virgen del Rosario y busto del Padre Eterno, s. XVII. 13) Retablo de San Mamés, de Ortega de Córdoba y Pedro Fernández de Santayana, procedente de Padrones de Bureba, con San Mamés, aquí sustituido por Virgen sedente con Niño, Asunción y catorce santos; tablas de pintura con los Evangelistas, seis de la vida del Patrón, San Ildefonso con la casulla, San Martín con la capa y cuatro profetas, s. XVI. Nave del evangelio, 14) Retablo de los Reyes, propio de esta iglesia, con altorrelieves del Nacimiento de la Virgen y de Jesús, martirio de Santa Catalina, Adoración de los Reyes, San Pedro saliendo de la cárcel, imposición de la casulla a San Ildefonso y ambos santos Juanes; y, en tondos pequeños, pinturas de las santas Lucía, Magdalena y Águeda, s. XVII. 15) También de esta iglesia, es un magnifico cuadro retablo de la Santa Cena, con otros cuadros menores, tanto de la infancia, pasión, de la gloria y el Padre Eterno, s. XVI. Hay otra tabla de la Ultima Cena enmarcada, también de esta iglesia, muy interesante por la pintura y dorados, hoy en la iglesia de San Nicolás, s. XV. 16) Retablo de la Virgen, procedente de Castrillo Matajudios, con Virgen sedente, de Peones de Amaya, s. XIII, y tablas de pintura de los Evangelistas, Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos y Asunción, s. XVI. 18) Retablo de la Virgen, la arquitectura procedente de Tañabueyes, con los relieves del Nacimiento, Reyes Magos, Presentación y huida a Egipto, pero la imagen de la Virgen, es de esta iglesia, todo del s. XVI. Hay un tríptico, procedente de la parroquia de San Cosme y San Damián, con pintura hispano flamenca del Calvario y, en las puertas, el donante y San Ildefonso, recibiendo la casulla, XVI. En lo que fue el coro alto, se exponen unas escogidas piezas de orfebrería, como cruces, custodias y vasos sagrados, que van desde el s. X, al s. XVIII. Entre las cruces sobresalen: la de Villorobe, visigodo-mozárabe, s. X, y la de plata dorada de Santa María de Gamonal, s. XV. Entre las custodias, son interesantes la de San Pedro y San Felices, s. XV. Los cálices más notables son el de Arroyo de Muñó, s. XV, el de San Pedro y San Felices, s. XVI, y el de Valpuesta, s. XVI. También hay una buena colección de píxides, del s. XVI. En las dependencias anejas, se guardan varias imágenes de Crucificados, Vírgenes sedentes, retablos pequeños de pintura, relieves o de imágenes de bulto, que serán las piezas que servirán, en su momento, para la ampliación y enriquecimiento de este, aún no completo, museo diocesano.

Burgos.-Parroquia de San Nicolás: - Vena- (+++++++):

Casi a la sombra de las torres de la catedral nos encontramos con esta iglesia, dedicada a San Nicolás de Bari, que externamente muestra una imagen sencilla, pues no tiene torre sino una espadaña de ladrillo incorporada modernamente; el ábside es rectangular liso que ofrece, aparte su buena sillería de piedra, contrafuertes con arbotantes al norte y un ventanal gótico con doble mainel aunque tapiado; la interesante portada es gótica florida con arco rebajado, archivoltas lisas con decoración de guirnalda vegetal, gabletes florales y la representación de la Anunciación, San Nicolás, San Sebastián y San Vitores. Aparte, la puerta de madera contiene escenas de la vida del Patrón, aunque un poco deterioradas. Hay otra portada interior gótica simple con decoración vegetal en archivoltas y actualmente sin uso. El interior presenta una planta gótica espléndida de tres naves con columnas, arcos y bóvedas de crucería o estrelladas de piedra con claves historiadas y policromadas. Como curiosidad, presenta un tipo de arbotante renacentista con angelotes, entre las columnas de embocadura del presbiterio. La pila bautismal es de piscina de copa lisa. Interesante la balaustrada gótico florida del coro y los varios arcosolios sepulcrales con escudos, estatuas yacentes y relieves de la Anunciación en uno; en otro triple escena del calvario y varios santos; otro con escenas de la pasión; en otro, una Virgen sedente con Niño y dos santos obispos; y junto al retablo en arcosolios platerescos, los sepulcros de los donantes con ángeles tenantes, escudos, lápidas, y relieves de las estatuas yacentes en alabastro negro, pero con las caras y manos en alabastro blanco. El retablo mayor es gótico florido de piedra policromada, de Simón y Francisco de Colonia, plasmando todo un poema pétreo y un resumen iconográfico de la historia de la salvación, con San Nicolás, Coronación de la Virgen, Padre eterno e imagen de Virgen sedente, de talla policromada de madera; aparte, otras muchas imágenes de tamaño menor; y, en cuanto a los relieves, los más numerosos, abarcan escenas de la vida de San Nicolás, de los Evangelistas, de la Infancia de Jesús, de su Pasión, Resurrección y crucifijo con peana. Hay otro barroco rococó con Virgen sedente con Niño, San Miguel y otros varios santos menores; además, varias tablas de la vida de San Nicolás del antiguo retablo, que se asignan al maestro de San Nicolás, como la matanza de los Inocentes, Santa Ana con la Virgen, San Andrés y San Antonio con los donantes y Asunción con ángeles, todas estas tablas del s. XVI. Como colofón a este retablo, destacar la gran representación del Juicio final sobre tabla dispuesta en forma de gran luneto, para adaptarse a uno de los arcos de la iglesia, con San Miguel, los bienaventurados, los réprobos y Cristo Salvador, rodeado de la Virgen mostrandole su pecho al Hijo, San Juan Bautista y los doce apóstoles. Hay algunas imágenes sueltas, como Santa Ana, Virgen Inmaculada, San José, San Nicolás en templete, Crucificado de pared de madera al natural, del s. XV, y otro de pared. Hay un órgano clasicista y un púlpito de hierro forjado. Aparte, en las nuevas dependencias parroquiales, se ha instalado un pequeño museo, donde se muestran la tabla de la Última Cena, s. XV, una buena orfebrería, sobre todo un cáliz renacentista de rica filigrana, y una muy importante colección de diez y seis tapices, traídos de Flandes, con temas bíblicos, del s. XVI. Esta iglesia, exterior e interiormente junto como el retablo de piedra policromada, han sido restaurados recientemente. Y es B. I. C., desde 1931.

Burgos.- Parroquia de San Pedro y San Felices: - Vega- (++++):

Esta iglesia, que domina la pequeña colina del barrio, aparece como una ermita en las estampas más antiguas de la ciudad, entonces rodeada de campos y hoy de grandes bloques de viviendas. Por esta razón, ha sido siempre iglesia de pequeñas dimensiones hasta que, modernamente, se le añadieron tres nuevas naves por razones pastorales. El campanario es pobre y moderno de ladrillo; el ábside poligonal recrecido; y las portadas actuales son nuevas de estilo neoclásico. El interior antiguo es de una nave gótica con columnas, capiteles y bóvedas estrelladas de piedra, la mayor muy desarrollada y con una clave de San Pedro. La parte nueva es de un estilo neogótico de tres naves con columnas cilíndricas y arcos de piedra; el resto de cementos estucados. La pila es de copa lisa, pie abalaustrado y base cuadrada. El retablo mayor neoclásico con San Juan Evangelista, San Pedro sedente, San Juan Bautista y Crucificado. Hay otro, con Asunción y tres santos religiosos. En el actual presbiterio, con mesa y testero neoclásicos de alabastro, preside una Virgen sedente con Niño, del s. XVI, y un mosaico moderno, a base de teselas de tipo bizantino, con San Pedro de papa, Crucificado, San Felices, el Vaticano y la Catedral de Burgos. Aparte, hay un Crucificado de pared, s. XVI, y otro moderno, una tabla con Crucificado, San Francisco y San Jerónimo. Aunque, sus piezas de orfebrería son sencillas, sin embargo, (en el Museo del Retablo), se guarda una bella custodia renacentista. Las vidrieras historiadas son modernas. Cerca, se halla el Convento de Santa Dorotea con portada gótica, relieve de la Asunción y tumba del fundador.

Burgos.-Parroquia de la Anunciación – Vena- (++++):

En el primer desarrollo de la ciudad, allá por los años cincuenta, precisamente por esta zona, denominada de Los Vadillos, en lo que hasta entonces eran huertas, fincas de labranza, esta fue creciendo, a base de edificios medianos y funcionales en los aledaños de la antigua plaza de toros, que estaba en los extrarradios. Y, como consecuencia, era necesario erigir esta parroquia, promovida por el arzobispo del momento don Luciano Pérez Platero, que quiso tuviera ciertas reminiscencias románicas, ya que en Burgos ciudad, no existía una iglesia de esas características; incluso, se copió una de las de Segovia, ciudad que cuenta con buenos ejemplares. La verdad es que la planta neorrománica de esta iglesia es sugestiva, no por lo que es, sino por lo que puede representar. Concretamente, en la exposición retrospectiva, que se hizo en los bajos del claustro de la catedral, se diseñó una maqueta de cómo pudo ser la antigua catedral de Burgos y, al contemplarla, vimos el parecido, salvando las distancias y valores, con esta parroquia. Por lo mismo, podemos decir que esta iglesia nos puede servir, aunque no sea más que en sus líneas arquitectónicas, para imaginar cómo pudo ser la primera catedral de Burgos. Construida en buena piedra de Hontoria, presenta una torre cuadrada de dos cuerpos con semi columnas adosadas en esquinas y remate con canes de arquitos lombardos, en los aleros; el ábside es poligonal con contrafuertes, canes moldurados y cinco ventanales; tiene un pequeño crucero o cúpula octogonal, con cuatro rosetones pequeños y pináculo; y dos portadas de sabor románico con fustes, capiteles y archivoltas con decoración geométrica, tres arquitos ciegos y rosetón. Aparte de estos elementos, posee un pequeño claustro de sabor monacal con fustes dobles, capiteles y arcos, que a la postre ha sido convertido en salón parroquial. Interiormente es la clásica planta de iglesia de tres naves, las laterales más bajas, con columnas, arcos, bóvedas de madera vista y crucero con cúpula octogonal y ventanillos insinuados; la cabecera es semicircular con arco y bóveda de cañón. La pila es de tipo románico con rombitos en relieves, moldura en borde y pie poligonal. En el fondo del presbiterio, a modo de retablo, presenta un buen mosaico de teselas, de sabor bizantino, con el misterio de la Anunciación, el Pantocrátor con San Pedro, San Pablo y alegorías a seis letanías de la Virgen; el sagrario es neorománico de metal dorado y esmaltado con Cristo Maestro, el tetramorfos, cuatro ángeles y, en la cúpula, ocho apóstoles. Aparte, hay dos Crucificados modernos de pared. En orfebrería, custodia de sol rayos y estrellas con piedras, nudo en ánfora con asas y cabujones en base, s. XVII, y otra moderna de sol y rayos, con esmaltes y piedras; copón de metal con dibujos esmaltados y otro moderno. Como parroquia nueva todo su ajuar litúrgico es moderno.

Burgos.- San Pedro de la Fuente –Vena- (++++):

Antiguamente, se llamaban los arrabales de San Pedro y, como barrio aledaño de la ciudad, habitado por lecheros, labradores y ganaderos en general; hoy, sin embargo, integrado en la ciudad se extiende, hasta el punto de haberse creado otra nueva parroquia filial, dedicada a la Virgen del Rosario. Bien construida en una sillería aceptable, nos ofrece una espadaña de dos cuerpos con frontón y remate de bolas, aparte el reloj y un ventanal de media naranja; el ábside es rectangular, pero no terminado, pues debió proyectarse con una mayor profundidad, de tal forma que el cuerpo de la iglesia se ha quedado un tanto recortado; es de señalar, que muestra varios nervios góticos de relleno, de la anterior iglesia; la portada es clasicista dintelada con pilastrones, arco insinuado y cornisa moldurada y frontón. Interiormente es iglesia neoclásica con planta de tres naves incompletas con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas cañón de yeso; en la concha de cabecera, aparece una pintura mural de la gloria de San Pedro. La pila es de copa lisa y base moldurada. El retablo mayor es neoclásico de columnas marmoreadas con San Pedro sedente de papa, San Andrés y San Pablo; sagrario de metal plateado neo barroco, flanqueado por dos angelotes de madera policromada. Otro barroco con Virgen del Rosario con Niño, San Pedro sedente, Santa Bárbara y San Pablo. Otro barroco salomónico con Virgen vestida con Niño. Aparte, Calvario completo, s. XVI, paso moderno de la Oración del huerto y crucifijo de marfil. También, destacar la imagen de la Virgen Blanca, talla sedente con Niño, del s. XVI, procedente de la iglesia de la Blanca del castillo. En la sacristía, hay unos relieves sueltos sin policromar, del antiguo retablo mayor con San Pedro en la entrega de las llaves, en la cárcel, con la criada y lágrimas de San Pedro. En orfebrería, piezas modernas, destacando un relicario renacentista con reliquia de San Pedro; un Crucificado en cruz de gajos, cristal de roca y base poligonal; una custodia de sol y rayos modernista, de joyas donadas al efecto, del s. XIX, y otra neogótica; dos cálices neoclásicos, con patena amplia y otra neorrománica con esmaltes, hecha en Silos. Cajonería de tres cuerpos y testero, dos credencias rococó y reloj de bordón. En el coro, un órgano de caja modernista y tribuna lateral. Lámparas y apliques modernos.

Burgos.- Parroquia de San Lorenzo –Vena- (+++++):

Bien centrada, en lo que llamaríamos el casco antiguo, esta iglesia, heredera hasta en el nombre de la antigua iglesia de San Llorente que tuvo su emplazamiento en la plazuela de los Castaños de la calle de Fernán González, fue la iglesia del colegio de la Compañía de Jesús, dedicada a San Carlos Borromeo, pero, después de la desamortización y expulsión de los jesuitas, fue convertida providencialmente en parroquia y, gracias a esta sabia disposición, ha llegado hasta nosotros con toda su exuberante belleza. Exteriormente llama la atención su gran fachada barroca con portada dintelada, cuatro columnas acanaladas, capiteles y cornisa con decoración vegetal, pilastrones, hornacina con imagen del titular, frontón partido, todo bajo arco amplio y con dos escudos laterales iguales; la torre, que se levantra sobre la fachada, es rectangular con pilastrones, cornisas, pequeña espadaña, gárgolas y remate con antepecho abalaustrado y pináculos; todo ello en una buena piedra de sillería. Interiormente es iglesia barroca de cruz griega más que latina, prototipo de las iglesias jesuíticas, con tres naves y capillas, con columnas apilastradas cuadradas, capiteles, arcos, bóvedas de yesos con decoración vegetal y cúpula sobre pechinas con pintura de los Evangelistas con cornisa circular, nervios radiales y capulín de remate. Todo el conjunto con la clásica y abigarrada decoración barroca. La pila es de jaspe rosáceo con moldura en copa y pie abalaustrado. El retablo mayor es rococó de estípites con Virgen sedente con Niño, imagen gótica procedente de la de San Llorente, s. XV, e imágenes, de Manuel Romero, de San Lorenzo, Cristo Salvador, cuatro angelotes y cuatro amorcillos sobre águilas. Otro barroco con ángel de la guarda, San Miguel, dos virtudes y lienzo alegórico del corazón de María. Otro con Virgen vestida, del Amor hermoso, y lienzo de Virgen del Popolo. Otro barroco salomónico, procedente de la colegiata de Covarrubias, con Virgen moderna y en relieve, la imposición de la casulla a San Ildefonso. Otro con San José con Niño, San Juan Bautista, otro santo y lienzo de la Anunciación. Otro clasicista con Piedad, Cristo yacente y otras modernas. Aparte, Crucificado de pared y San Lorenzo en hornacinas. Lienzos modernos de Virgen con Niño y bodegón litúrgico, de Mercedes Ruiz y otro de un obispo de Teruel, ex párroco de esta iglesia. La sala capitular ha sido convertida en capilla con decoración barroca de yesos y un San Lorenzo modernista. Arcosolio con estatua orante de doña Francisca de San Vitores, benefactora de la iglesia. Dos púlpitos de alabastro neoclasicistas, de Martínez Abelenda, con relieves de profetas y evangelistas. Cerca está la capilla de la Divina Pastora, con su imagen y Crucificado; todo en estilo neoclasicista y ojival.

Burgos.- Parroquia de Santa Águeda: -Vena- (++++):

Siendo como es una de las iglesia más históricas de la ciudad, la antigua Santa Gadea del juramente cidiano, es decir iglesia juradera y dedicada a Santiago y Santa Águeda, pasó a ser parroquia no hace demasiado tiempo, sucediendo en esta labor a la parroquia, que con la advocación de Santiago, funcionaba dentro de la catedral; hoy la catedral, canónicamente, depende de esta humilde parroquia. Analizando esta iglesia en sí, hay que decir que su fábrica casi no se percibe por estar encajada entra las casas circundantes, su torre cuadrada y chata no destaca; y su ábside rectangular con contrafuertes y rosetón gótico, linda con la casa parroquial que le oculta a la vista; sólo su puerta apuntada con sencilla moldura es visitada, porque allí está la lauda que recuerda la jura cidiana de Santa Gadea. Interiormente es iglesia reducida de una nave gótica con columnas, arcos y bóvedas de crucería y capilla lateral con cúpula barroca ochavada al exterior. La pila es de copa lisa, cobijada bajo un tipo de retablo renacentista de piedra, con columnas estriadas, relieves de la Asunción, Padre Eterno y, sobre el arcosolio con decoración renacentista, San Pedro y Calvario. El retablo mayor es neogótico de alabastro con Santiago, Santa Águeda, Virgen sedente y otros muchos santos a escala menor; en el sagrario de metal dorado, relieve del Buen Pastor, y en el ostensorio, un crucifijo marfileño; del mismo estilo y materiales son la mesa, atril y los ambones. Aparte, hay un Crucificado de pared, un grupo escultórico de la Piedad, del s. XVI, Inmaculada barroca, Dolorosa procesional vestida, Virgen con Niño, San José con Niño, San Sebastián, santo obispo y busto relicario de obispo. Destaca un relieve de la Adoración de los reyes con los donantes y Virgen con Niño enmarcada. También hay dos sepulturas con estatuas yacentes puestas de pie, escudos y laudas con una Piedad y otras escenas. La orfebrería es simple. Y tiene un órgano neoclásico.

Burgos.- Parroquia de San Vicente de Villayuda– Gamonal- (+++):

La antigua iglesia de este barrio burgalés, desplazada del mismo, quedó en manos de la empresa que construyó la nueva, como compensación de parte de la obra, sin que se desmontaran las campanas que son propiedad de la parroquia, a pesar de que la empresa no permite su traslado. Lo más destacable de la misma, es su bonita espadaña de dos cuerpos, ya que el resto se hallaba muy deteriorado. La nueva, dedicada igualmente a San Vicente mártir, tiene la forma del cascarón de un barco con la quilla virada hacia oriente, donde queda el presbiterio y un mástil de cemento, que está esperando unos campanillos y una cruz de hierro a colocar en su remate. Interiormente tiene forma ovalada a base de ladrillo visto con seis dignas vidrieras de cristal y cemento con temas religiosos y juegos de luz. Tiene un techo cerrado con planchas de madera pintada, que asemeja los bajos de una nave, imagen de la Iglesia. En el frontis del altar, hay un Crucificado moderno, San Vicente, la Virgen del Rosario con Niño y un tipo de medallón renacentista con el busto de la Virgen con el Niño. El antiguo retablo barroco se halla desguazado, en una trastera con otros restos. Aparte, hay un Crucificado de pared y otro de cofradía, junto con dos crucifijos, uno con peana y otro imitando al marfil. Hay un San Vicente procesional, San Pedro y San Pablo, San José con Niño y San Lázaro. En pintura, tres tablas referidas a la parábola de Lázaro y otra a la Adoración de los pastores. Lienzo de la Inmaculada. Orfebrería sencilla con cruz de planchas repujadas de metal, con piñas y macolla cuadrada, e incensario de metal, s. XV. Relieve de la Piedad en piedra, s. XVI.

Burgos - San Adrián de Villimar – Gamonal- (++++):

Villa Guimara o Guimari, nombre personal del primer repoblador de este barrio, que, aunque integrado totalmente en Burgos y muy poblado por la extensión de la ciudad, siempre fue pueblo autónomo con su peculiaridad. Su iglesia, dedicada a San Adrián mártir, presenta una estampa variopinta por sus distintas fases constructivas a base de sillerías, mampuestos y ladrillos galleteros. Su torre cuadrada fue rematada en espadaña clasicista con contrafuertes y ventanales en ojiva; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada es renacentista, de Juan de Vergara, con arco rebajado, pilastrones, columnas estriadas, relieve policromado de la Asunción de la Virgen y Padre Eterno, todo bajo pórtico de bóveda estrellada con tres arcadas molduradas, columnas renacentistas con capiteles y reja de forja, de Bartolomé Palacios, en 1795. Interiormente es de una planta gótica en cruz latina con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra; en las capillas, interviene Juan de Vergara. La pila es de vaso con arcos incisos y base cilíndrica moldurada. El retablo mayor es barroco, de Policarpo de Nestosa y Juan de Helgueros, en 1664, con San Adrián y Crucificado; relieves del martirio y predicación del santo; pinturas, de Luís de la Concha, del Nacimiento y Reyes Magos; y en sagrario, del año 1640, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otros dos barrocos similares, de Joaquín de Villandiego, hacia 1711, con San Joaquín, dos santitos, San Bartolomé y Dolorosa; y el otro con San Diego, Santa Ana, Virgen del Pilar, Santa Teresa y Virgen sedente con Niño, s. XVI. Otro renacentista, de Juan Balmaseda, de 1546, con relieve del Padre Eterno, Dolorosa vestida y San Bartolomé; pinturas en tabla de San Bartolomé, Cristo con cruz, Coronación de espinas, San Miguel y misa de San Gregorio. Aparte, Crucificado de cofradía, San Adrián, San José con Niño y Arcángel. Tablas restauradas del martirio de San Sebastián, escena de un santo y Resucitado. Cruz repujada y cincelada, de Francisco de Porres, de 1597, y maza cilíndrica con columnas; otra de gajos con macolla de rombos, s. XVI. Custodia ostensorio, de Francisco Ruiz de Vivar, con nudo en ánfora y cabujones en base, s. XVI. Cajonería de un cuerpo y aguamanil de piedra. Ermita del Cristo de Burgos, con copia neogótica del mismo, en el convento de las Franciscanas Misioneras.

Burgos.-Parroquia de la Virgen del Pilar – Vega- (++++):

Aunque se trata de una iglesia moderna, construida en los años cuarenta por los dueños de la fábrica de sedas, la popular S.E.S.A., sin embargo, dado el sabor neorrománico de su arquitectura, imaginería y ajuar litúrgico, merece destacarla como un ejemplar de la época; sin olvidar las labores del artista local Maese Calvo, autor de varias piezas de forja y de su moderna orfebrería. La iglesia presenta una estampa de inspiración neorrománica, totalmente enfoscada, pero con algunos relieves de piedra, como San José con Niño y dos ángeles; y en el pórtico con arcos de medio punto, relieves de San Pedro San Pablo y los cuatro Evangelistas; el ábside es semicircular con cuatro ventanales moldurados. En el interior, presenta tres naves con columnas, arcadas de piedra, paredes enfoscadas y techos de madera de tipo artesonado; el ábside es semicircular contiene pinturas murales y vidrieras de la Sagrada Familia y a los costados dos espacios a modo de triforio. La pila es de mármol negro con cenefa vegetal y relieve del bautismo de Cristo. Los ambones y la bancada de soporte del sagrario también de mármol negro con relieves de San Pablo y los Evangelistas; y la mesa del altar tiene una base que reproduce un Pantocrátor con los doce apóstoles. Hay varios relieves e imágenes, como vía-crucis, Buen Pastor, Crucificado de pared, Virgen del Pilar, Virgen con Niño y San Nicolás. Pinturas murales de Dios Padre, cordero místico, Domingo de ramos, Jesús con los niños. Destacan los trabajos de forja, de Maese Calvo, como los apliques, las lámparas, reja, antepecho del coro, comulgatorio y, en orfebrería, custodia de sol y serafines, cáliz y patena neorrománicas, atril, cruz de altar con relieves y piedras, palmatoria, puerta del sagrario con Buen Pastor, candeleros y otros. Hay vidrieras con diferentes representaciones: abajo, sobre el Ave María y arriba, de la letanía y del padrenuestro. Es iglesia curiosa, por las obras de don Saturnino Calvo, en 1943.

Cabañas y Matalindo – San Juan de Ortega- (++):

Son dos barrios separados por un kilómetro largo de camino, pero con una misma parroquia, que se yergue en plan vigía en lo alto, para ser vista desde ambos poblados. Es iglesia renacentista, dedicada a la Presentación de Nuestra Señora, con torre cuadrada y portada de arco, sin adornos. El interior es de una nave con pilastrones, arco y, en cabecera, una bóveda de crucería, el resto es de bóvedas de yesos en arista. La pila es románica, lisa. En el retablo mayor neoclásico, hay una Virgen vestida, Santa Lucía y San Miguel; y en otro clasicista, Virgen sedente con Niño y San Antón, góticos. Ermita de San Pedro.

Cabañes de Esgueva – Roa- (+++++):

In cappanas de esgueva de los documentos, significando cabañas y curso de agua, lo cual nos sugiere un pueblo pastoril y ganadero. Su iglesia, dedicada a San Martín Obispo, subida en lo alto como si estuviera en constante vigilancia, consta de dos partes bien diferenciadas, pues, como en tantas otras, se quedaron a medio camino y mientras el cuerpo del templo es antiguo con trazas románicas de transición, la cabecera es renacentista con bóveda de crucería, sobre dos semi bóvedas auxiliares a modo de pechinas. La torre es cuadrada de dos cuerpos con trazas clasicistas; el ábside es poligonal con grandes contrafuertes; y la portada es románica con capiteles, archivoltas de decoración vegetal y geométrica; empotrado en la fachada, hay un relieve de hombre y león dándose la mano. En el interior, es de una nave románica con columnas, buenos capiteles historiados, arcos apuntados y bóvedas de cañón o crucería simple; y una cabecera, con capilla lateral renacentistas, de bóveda de crucería. En capilla, con buena reja de forja, curiosa pila bautismal de piscina formando un vaso octogonal con arcos, figuras y cruz patada, aunque deteriorada; y mesa-altar renacentista con aves y decoración policromada. Hay un retablo neogótico con imagen de San Martín, Virgen del Rosario vestida, aunque de talla, y Crucificado. Otro Crucificado de cofradía en altar. En la capilla- ermita de San Miguel, en medio del pueblo, hay un retablo plateresco de diez y ocho tablas de pintura con San Miguel, San Andrés, San Pedro, Cristo maestro, San Juan Bautista, Santa Catalina, San Roque, dos de la leyenda del monte Gárgano, San Sebastián, Santiago, San Simón, San Felipe, misa de San Gregorio, Santa Lucía, San Martín, San Antonio, Santa Águeda y la Magdalena. Aparte, un Crucificado de pared, San Sebastián y Virgen gótica sedente, del s. XIII, de la ermita del Alto Romanez. Ermita de San Sebastián.

Cabezón de la Sierra –La Sierra- (+++):

Aquí lo de cabezón no es un insulto, pues tiene el significado de cabezo, montículo o mojón de jurisdicción. Aunque es una iglesia moderna, dedicada al diácono San Vicente, ha sido construida en buena sillería y edificada junto a la antigua con campanario rectangular; portada de arco a base de dovelas de entrepaños y relieves; y aunque no tiene estilo definido, tiene cierto porte por los materiales, conservando algunos restos románicos de la anterior. En ella, es más importante el contenido, que el continente. La pila es románica con gallones desgastados. Los retablos barrocos poseen buenas imágenes, como San Vicente, San Juan Bautista, San Roque, San Quirico y Julita. Hay dos Vírgenes sedentes con Niño, de los s s. XIII -XIV, y una Santa Ana con la Virgen niña, del s. XIV. Aparte, Crucificado de pared, San Roque y San Antonio. En orfebrería, buena cruz plateresca repujada y cincelada, de Pedro de Mendoza, con remates y flordelisados, s. XVI, copón e incensario. Ermita clasicista del Santo Cristo con espadaña, portada de arco moldurado, cubierta de madera y retablo rococó con Cristo nazareno con la cruz a cuestas.

Caborredondo – Oca- Tirón- (++):

En los documentos aparece como Camredondo y camporetondo superiore et inferiore, con lo que sabemos que fueron dos pueblos con el significado de Campo redondo. El actual es el superior o de suso, pues el otro desapareció. Su iglesia, dedicada al Patrocinio de Nuestra Señora, y construida en una buena mezcla de sillerías y mamposterías, domina, desde un pequeño altozano, la vida de este pueblo. Su torre es cuadrada y robusta con contrafuertes y escalera exterior; el ábside es rectangular con contrafuertes; y una portada arcaizante de sabor gótico. Interiormente es de una nave protogótica y dos leves capillas con columnas, arcos y bóveda de cañón apuntado y en cabecera, bóvedcas de crucería simple. La pila es de copa lisa y base cilíndrica con aro. El retablo mayor es neoclásico con Virgen sedente con Niño, s. XVI, San Juan Evangelista y dos bustos relicarios. Crucificado de cofradía. Cajonería.

Cadiñanos – Medina- (+++++):

Con una imagen humilde en todo el conjunto exterior del templo, construido en una aceptable mampostería concertada, esta iglesia, dedicada al pequeño San Pelayo mártir, tiene muchas sorpresas para el visitante. Tiene una espadaña gótica con óculo y puerta antigua tapiada, en la base; un ábside rectangular con ventanillo en aspillera y canes de tacos, en los laterales; y una portada apuntada de grandes dovelas, bajo pórtico de tres arcos clasicistas. Pero, el interior sorprende por su buena arquitectura gótica de una nave y otra media lateral renacentista con columnas, arcos y bóvedas de crucería y estrelladas. La pila es románica de copa lisa con una secuencia de arquitos en borde y pie cilíndrico. Buen arcosolio con sepultura renacentista y figuras yacentes de un matrimonio noble con relieves de la Anunciación, San Joaquín y Santa Ana, escudos y Padre Eterno. Destaca el retablo mayor renacentista con San Pelayo, Piedad y dos ángeles; más diez y nueve tablas de pintura con los cuatro Evangelistas, San Jerónimo, San Antonio, Última Cena, Oración del huerto, Prendimiento, ante Anás, ante Caifás, Cristo con la cruz, Flagelación, Coronación de espinas, Ecce Homo, caída de Cristo, Calvario, Santo Entierro, Resurrección y Padre Eterno; y sagrario con San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro clasicista con Virgen con Niño y pinturas de santo obispo, San Antón y Calvario. Otras imágenes sueltas como Crucificado y Santa Catalina. Cruz de madera lisa con Crucificado pintado. Buen lienzo de San José. En orfebrería, cruz repujada y cincelada sin macolla, de Alonso Rodríguez; custodia renacentista de sol y cabeza de ángeles; copón repujado, de Pedro Uzquiano, de tipo píxide; otra píxide, de Bartolomé de Abaunza; cáliz con repujados, todos del s. XVI, y relicario torneado con adornos de cristales, s. XVIII. Terno completo rojo con repujados en oro, del s. XVI. Cajonería de dos cuerpos. Ermita denominada de la Virgen de Casares.

Caleruega – Santo Domingo de Guzmán- (++++):

La etimología del nombre de este pueblo parece más sencillo, de lo que pudiera parecer, ya que es diminutivo de calera o cantera de piedra caliza. Aún hoy, se sigue trabajando su buena piedra un tanto tostada. Aparte de esto, es la villa natal del fundador de los dominicos, Santo Domingo de Guzmán, Patrón de la provincia; y junto a la torre de los Guzmanes, lugar del nacimiento del santo, se levanta el moderno convento de los dominicos y el convento antiguo de las madres dominicas, ambos conjuntos construidos en buenos materiales de piedra de sillería. También posee una iglesia parroquial, dedicada al mártir San Sebastián, de trazas románicas, por lo que se la puede considerar un testigo mudo de los primeros andares de aquel eminente hijo de la Iglesia; de hecho, aquí se nos muestran algunas reliquias, de aquellos momentos. El templo, construido en buena mampostería concertada, tiene un ábside semicircular enfoscado de mortero, canes de cabezas y ajedrezados; una torre cuadrada con un ventanal románico ajimezado; y portada sencilla de arco románico. El templo es de una nave con cabecera románica de columnas, arcos y bóveda de cañón con cornisa continuada de ajedrezados. La pila es románica con arcos trilobulados y los cuatro Evangelistas?, decoración vegetal, pie cilíndrico y base cuadrada con hojas y molduras. Hay algunas imágenes como Santo Domingo en hornacina, San Sebastián, Crucificado gótico de pies separados, Virgen sedente con Niño, restaurada, s. XIII, San Antón, San José y San Juan Bautista. Lienzo del bautismo del santo. Buena orfebrería, con cruz cincelada y repujada, de Alonso Rodríguez, macolla achatada con relieves y asas, s. XVI; la custodia es de sol, rayos y estrellas, con repujados en base, y cáliz torneado, s. XVII. Escapulario con repujados de plata. Cajonería. Ermita de Virgen de las Candelas.

Calzada de Bureba– Oca- Tirón- (++):

Haciendo alusión a la antigua calzada romana y al camino francés, procedente de Bayona hacia Santiago en su nombre, este pueblo nos ofrece una iglesia sencilla en sus materiales constructivos de mampostería, con torre cuadrada; ábside rectangular con cantoneras de refuerzo; y portada dintelada. El interior es de una nave barroca con pilastrones, arcos y bóvedas de yesos moldurados. El retablo mayor es barroco con la imagen del patrón, San Martín, imagen sedente de la Virgen con Niño, s. XIV, San Joaquín y Santa Ana, San José y Santa Teresa. Aparte, Crucificado de cofradía. Custodia de rayos y estrellas, s. XVII, incensario de metal, s. XV.

Cameno – Oca- Tirón- (+++):

Unos dicen que su nombre significa chimenea y otros que es una degeneración de camino, haciendo referencia al primitivo camino francés, hacia Santiago. Asomada a la fértil vega del Oca, esta iglesia, dedicada a Santa María la Mayor y construida en piedra poco compacta de la zona, presenta una portada clasicista con pilastrones, cornisa y hornacina con imagen de santo diácono; todo bajo arco clasicista; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la torre es moderna de ladrillo. En el interior, presenta una planta barroca de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yeso, pero la central es de crucería. La pila es protogótica con los apóstoles y la Anunciación en arcos trilobulados y base cilíndrica, toda ella bastante erosionada. El retablo mayor es barroco con Virgen sedente con Niño, del s. XV, San José con Niño, San Juan Bautista, San Sebastián, Santa Bárbara, dos santos diáconos y Calvario completo en baldaquino. Otro con Dolorosa vestida, San Joaquín, Santa Ana y Crucificado. Otro con Virgen del Rosario, San Vicente, santo obispo y San Pedro. Otro rococó con San Roque, San Antón y San Miguel. Aparte, Crucificado de mesa, paso procesional de Cristo con cruz, San Antonio y la Magdalena en retablos. Cruz de planchas plateadas con cabujones y bolillos, s. XVII. Cajonería y aguamanil de piedra, desmontado.

Campillo de Aranda – Roa- (+++++):

En este pueblo, cercano a la capital de la Ribera, aparte los campos de pan, destacan los viñedos sobre todo en las laderas que se asoman a la vega del Duero. Su templo, dedicado a la Asunción de la Virgen, es de buena factura en sus altos muros con una perfecta conjunción de la sillería y la mampostería. Su espadaña de dos cuerpos ha sido recrecida sobre la anterior torre; el ábside es rectangular liso; y la portada es clasicista, con pilastrones, arco, friso y hornacina vacía, todo en buena sillería. En el interior, aparece como una iglesia clasicista muy equilibrada de tres naves con pilastrones cuadrados, arcos de piedra, cornisa corrida, bóvedas y cúpula ochavada, rematada en cupulín de yesos moldurados y en arista. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es neoclásico, de Martín Martínez, con Asunción, San Pedro de Osma, Santo Domingo de Guzmán, angelotes y Calvario. Otro barroco con Cristo yacente, Crucificado goticista y Calvario completo. Hay uno clasicista con Virgen sedente, del s. XVI, y relieves de la Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos, huida a Egipto, San Juan bautizando y predicando. Otro barroco salomónico con San Lorenzo, San Pedro y Santa Bárbara. Aparte, alguna imagen suelta, como varias vestidas y los populares San Sebastián, San Antón, San Antonio y San Roque, en retablo. Hay cuatro lienzos de la Pasión. Muy importante la orfebrería, destacando la cruz parroquial afiligranada y repujada con macolla gótica hexagonal, toda dorada, del s. XV-XVI; custodia de sol rayos y estrellas, de plata repujada y dorada, del XVII; y dos cálices, uno repujado y otro liso. También valorar los muebles de la sacristía con cajonería de cuatro cuerpos, testero, hornacina con Crucifijo, junto con la cancela. Ermita de la Virgen de los Prados, en ruina.

Campino de Bricia – Merindades- (++):

En medio de la paramera de La Escampada, nos encontramos con la alta torre de la iglesia de este pueblo, dedicada a San Martín Obispo, y construida en una buena mampostería; el ábside es rectangular; y la portada de arco de medio punto. Iglesia clasicista de cruz latina con pilastrones, arcos y bóvedas de yesos. El retablo mayor es clasicista con San Martín partiendo la capa, santo obispo y dos medallones de San Pedro y San Pablo; sagrario con San Pedro, Ecce Homo y San Pablo. Otros dos barrocos con Virgen vestida y Santa Ana triple. Otro con San Martín a caballo, San José con Niño, San Francisco y San Roque. Crucificado de pared. Un tapiz y un lienzo, modernos. Cruz de gajos con botones esmaltados, moderna. Cajonería de cuerpo con geometrías.

Campo de Villarcayo – Merindades- (+++):

Es iglesia-ermita dedicada a San Juan Bautista, dependiente, en su día, de la abadía de Oña, y construida en buena sillería con espadaña limpia, portada románica popular con archivoltas irregulares, bajo pórtico de madera, y algunos ajedrezados en la fachada. Interiormente es románica de una nave, con arco triunfal y bóveda de cañón; y el resto, de cielo raso de yeso. La pila es románica de vaso con borde moldurado y base circular. Dos retablos laterales neoclásicos con Inmaculada y Santa Centola mártir. El mayor es un sagrario clasicista de tres cuerpos, de tipo templete policromado, que perteneció a la Abadía de Oña, con San Juan Bautista, San Benito y San Iñigo; y, en relieve, escenas de Aarón con el arca, Abrahán e Isaac, sacrificio de Isaac, David en el templo, recogida del maná, cruz con serpiente, Nacimiento de Jesús, Reyes Magos, huida a Egipto, Virgen y Santa Ana, Bautismo de Cristo, cuatro santos y los Padres de la Iglesia; en el sagrario, la Resurrección, que, en su interior, contiene pinturas de la Ultima Cena y de Cristo varón de dolores. Aparte, Niño de la bola vestido y San Juanito. Cruz recortada de metal, s. XVI. Cajonería lisa y aguamanil.

Campolara–La Sierra- (++):

Iglesia rural, dedicada a Santa Catalina virgen y mártir, con campanario rectangular chato; ábside liso; y portada clasicista de arco de medio punto, pilastrones y frontón; todo ello en una sillería aceptable de piedra tostada de la zona. Dentro es de una nave simple con pilastrones, una cubierta de yesos moldurados, pero ahora de maderas vistas colocadas modernamente. La pila es lisa con anillo superior biselado. Tiene un retablo barroco rococó con Santa Catalina, San Pedro y San Pablo y Virgen sedente con Niño, del s. XVI. Hay alguna imagen suelta como Crucificado procesional, Virgen del Rosario, Santa Ana y santo pastor, pero de mérito inferior. Cajonería de un cuerpo.

Canicosa de la–La Sierra- (+++++):

Viene de Kannecosa o Cannecosa, derivado de canneca, diminutivo de canna, o sea como lugar de cañas. Metidos en la zona de pinares y comunero de la ermita de Revenga, encontramos a esta villa típicamente serrana con una muy buena iglesia, dedicada al Protomártir San Esteban, y construida en una magnífica piedra sillar de color ocre propio de la zona, advirtiéndose dos partes bien diferenciadas. Presenta un cuerpo gótico y una torre cuadrada, prolongación de una espadaña anterior recrecida; una cabecera renacentista poligonal con contrafuertes; y una portada con pilastrones, dintel, frontón partido, leyenda y hornacina con el santo patrón en piedra; hay otra gótica apuntada con molduras de salida al antiguo cementerio. Dentro es de una sola nave con pilastrones, arcos y bóveda estrellada en cabecera y en el resto, con cubierta moderna de hierro y madera. Presenta una pila románica con gallones y cenefa de piñas. El retablo mayor es barroco-rococó, de 1746, con San Juan Evangelista, San Esteban, apóstol, Virgen con Niño, Asunción y relieves con los bustos de San Pedro y San Pablo. Otro barroco con San Antonio, Virgen gótica de pie con Niño, del Carrascal, San Antón, Santo Domingo, Santiago matamoros y San José. Otro con San Pedro sedente y relieve de San Andrés. Pero, hay varias imágenes sueltas como dos Niños de la bola, un santo abad, San Miguel, San Blas, San Bartolomé, San Sebastián, Cristo Resucitado, Inmaculada y dos Crucificados, uno gótico. También, es de destacar la orfebrería con cruz de planchas repujadas y cabujones de plata, de Lucas Zaldibia; custodia de sol, rayos y estrellas, de Cayetano Castillo; un cáliz gótico, de Juan de Horna; y un incensario y portapaz, de Jorge Ortega. Hay cuatro ermitas, de Virgen del Carrascal, de la Vera Cruz, de Santa Lucía y de San Roque, con varias imágenes, como Dolorosa vestida, Inmaculada y Piedad, del s. XVI, y otras imágenes procesionales de semana santa. Y ciertas pinturas dignas.

Cantabrana – Oca- Tirón- (+++++):

Con el nombre propio del poblador de esta villa, quizás llamado Cántabro, o denotando la procedencia de sus pobladores cántabros, nos encontramos, dentro del Valle de Caderechas, entre manzanos y cerezos, con esta iglesia, dedicada al Apóstol Santiago, en regular mampostería y esbelta espadaña; el ábside es rectangular con contrafuertes, sobre cerca procesional de sillar con peligro de desplome; y portada dintelada simple. En el interior, presenta una planta de cruz latina de estilo renacentista con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. Tiene una pila de jaspe rosáceo y pie abalaustrado. El retablo mayor es barroco-rococó, de Santiago del Amo, en 1744, y presenta las imágenes de Santiago matamoros, Inmaculada con serpiente, San José con Niño y San Diego de Alcalá. Otro con San Miguel y Santa Ana triple, de pie. Otro con San Joaquín y San Francisco. Otro con Virgen con Niño y racimo, Dolorosa y San Pedro de papa. Otro clasicista con Santa Ana triple gótica y Crucificado, del s. XVI. Otro neoclásico con Santo Tomás de Aquino y lienzo de San Pedro Regalado. Y otro con San Roque y lienzo del mismo. Dos cordobanes. Como piezas sueltas un Crucificado de marfil en cruz de ébano y otro de metal dorado. Otro Santiago matamoros gótico. Un tríptico con relieve del santo ángel custodio y en grisalla, pinturas de Santa Casilda y de Santa Ana triple, del s. XVI. Otro tríptico con Calvario, donante y leyenda. Bancada renacentista de altar con Resucitado en relieve; y pinturas de San Pedro, San Pablo y dos ángeles con los atributos de la pasión. En su regular orfebrería, señalar su custodia de sol, rayos y estrellas; un cáliz repujado, s. XVI; dos cruces de madera con embutidos de nácar y dos relicarios de madera. La ermita de San Roque se hundió recientemente. La abundancia de iconografía franciscana en esta iglesia, puede deberse, a la posible procedencia del cercano convento de San Francisco de Los Molinos, convertido en granja, después de la Desamortización.

Cañizar de Amaya– Amaya-(++++++):

La Cannizar de Amaya de los documentos, dice relación a un lugar abundante en cañas. Pero la palabra que mejor expresa la impresión que produce la contemplación de esta iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, es la de sorpresa en grado superlativo. Y es verdad porque, al exterior destaca la calidad de la piedra, una mezcla entre sillería y mampostería muy aceptable, con un ábside rectangular de contrafuertes, una torre cuadrada recrecida, pero, a pesar de esto, no augura su belleza interior. La portada sí sorprende, pues es todo un pétreo retablo renacentista con columnas estriadas, arco de rica decoración, medallones y tres hornacinas con Piedad, San Juan Evangelista, Magdalena y Padre Eterno; todo bajo un gran arco renacentista con entrepaños pétreos de ángeles y rosetas. Enfrente, hay una portada gótica tapiada de la antigua iglesia o de una ermita. En el interior, nos muestra una espléndida planta de salón renacentista de dos naves y capilla lateral, dando una imagen de iglesia de cruz latina con columnas cilíndricas, pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de bellas tracerías de piedra. La pila es renacentista con entrepaños en relieve. El retablo mayor es clasicista, de Miguel Gutiérrez, entre 1625-1668, con Santo Tomás apóstol, San Miguel, San Pedro, San Pablo, Asunción, Santa Catalina, Santa Lucía?, Calvario completo y Padre Eterno; varios relieves con los Evangelistas, Padres de la Iglesia, otros santos, Oración del huerto, Prendimiento, Anunciación, Visitación, Nacimiento y Adoración de Reyes, Moisés, David, Fe y Esperanza; y en el sagrario de dos cuerpos, relieves del Ecce Homo, Flagelación, Cruz a cuestas, Crucifixión, Calvario y Descendimiento. Otro barroco con Virgen y Niño, ambos vestidos, San Antonio y Santa Catalina. Otro con Crucificado gótico, San Antón y Santa Ana triple. Y otro con imágenes menores, como dos piezas deterioradas de Virgen sedente con Niño, s. XIV, y busto del Padre Eterno. La orfebrería se circunscribe a dos cruces, una plateresca repujada y otra de planchas de metal, ambas del s. XVI. Aparte tiene un arcón de ricos herrajes; una balaustrada afiligranada del coro; y, en su rica sacristía con portada de arco y escudo de las llaves, cajonería larga y crucifijo de mesa con peana de piedras, un espejo con cornucopia y el clásico aguamanil avenerado de piedra. Ermita de Santa Lucía con espadaña, ábside recto y puerta de arco.

Cañizar de Argaño – San Juan de Ortega- (+++++):

También por aquí abundaban las cannas o cañas según el significado del nombre. Y en este lugar, siguiendo la tradición en tantos de nuestros pueblos, su iglesia se sitúa en lo más alto de la población, ofreciendo una buena arquitectura a base de sillares perfectos. Su robusta torre, que hace de atalaya dentro del valle, transmite la voz de sus campanas para que se oigan por todo su ámbito; el ábside es poligonal con contrafuertes; y tras una portada neoclásica, mas una segunda clasicista, se nos descubre la belleza interior de este templo, dedicado a San Caprasio, de tres naves y capilla lateral con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica gallonada, avenerada por dentro y pie cilíndrico. El retablo mayor es renacentista, de Sebastián de Salinas, que contiene las imágenes de San Miguel, San Caprasio, San Juan Bautista, San Juan Evangelista, Calvario, Padre Eterno y otros santos; en relieves, a su vez, hay varias escenas de la Pasión de Cristo y de varios santos populares, como Santiago, los Padres de la Iglesia, San Jorge, San Andrés, San Sebastián, Santa Casilda y otros santos; y en el sagrario, la Resurrección, con San Pedro y San Pablo. Otro barroco con Dolorosa vestida, Ecce Homo, Resucitado y Santa Bárbara. Otro con Virgen vestida, San Roque y pintura de San Antonio. Otro rococó con Virgen del Rosario, San José y San Juan de Ortega. Aparte, Crucificado de cofradía, Niño de la bola vestido y relieve de la Asunción. Lienzos de las Ánimas, del Cristo de Burgos y Virgen con manto de flores. Púlpito de piedra con relieves. En la sacristía, cajonería de tres cuerpos con retablo clasicista de un Crucificado y relieves de San Pedro, San Pablo, Anunciación, Visitación, Nacimiento, huida a Egipto; y pinturas de la esperanza y la caridad. Regular orfebrería y terno rojo con bordados en oro, s. XVI. Ermita restaurada de Nuestra Señora de Argaño, con espadaña y campanil, buena sillería y en retablo clasicista, una Virgen vestida. Hay otra de San Pedro con Virgen románica de piedra.

Carazo–La Sierra- (+++):

Del carusium o carectum latino, llegamos a carices, juncos o carrizos. La iglesia, dedicada a Santa Eugenia, y construida en una aceptable sillería de la zona, tiene una cabecera renacentista rectangular con contrafuertes; un campanario cuadrado; y portada clasicista con arco moldurado, pilastrones, frontón con remate de bolas y cruz. Interiormente es de tres naves con cuatro columnas cilíndricas, cabecera con arco y bóveda estrellada; y en el cuerpo, tiene cubierta de madera y restos de artesonado. La pila bautismal es románica con gallones, cenefa vegetal y pie cuadrado. El retablo mayor es clasicista con los cuatro Evangelistas, Santa Eugenia, Virgen con Niño y Santo Domingo, Padre Eterno y dos escudos de las llaves; y sagrario con Resucitado, San Pedro y San Pablo. Hay pinturas populares de la vida de la Patrona. Otros barrocos con Crucificado, del s. XVI, San Sebastián, Virgen del Rosario, San Francisco y San Antón. Otro salomónico con San Martín y San José. Aparte, Crucificado de pared, dos Niños vestidos, Santa Eugenia, San Roque y San Andrés. Lienzos de las Ánimas y del monumento. La cruz es plateresca con cincelados, repujados y macolla poligonal con columnas, de Mateo Revenga; cáliz rococó, vinajeras, incensario y naveta con repujados, del s. XVIII. Púlpito y tornavoz de hierro fundido. Ermita de la Virgen del Sol.

Carcedo de Bureba – Oca- Tirón- (+++):

El nombre deriva del latino quercetum y del sustantivo quercus, encina; y por lo mismo, significaría, encinar. En lo alto como tantas otras, sobre todo las antiguas románicas como ésta, construida en una buena sillería y con una imagen sugestiva para recreo de la mirada, esta iglesia, dedicada a Santa Eulalia, nos muestra un ábside con columnas entrega, capiteles de flora, canes lisos y ventanal cegado; destaca la antigua espadaña, siempre azotada por los vientos con dos arcadas apuntadas; y una portada románica con fustes, capiteles de flora y fauna, ajedrezados y frontis dintelado, sobre ménsulas. Interiormente es de una nave y capilla lateral con columnas, capiteles policromados, cornisa ajedrezada, arcos y bóvedas de cañón; y en la capilla, bóveda de crucería. La pila es renacentista con acanalados. Los retablos son neoclásicos con algunas imágenes de interés, como una Santa Eulalia sedente, San Juan Bautista y Calvario. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen sedente con Niño, repintada, s. XIV, y San Juan Evangelista. Cajonería con relieves. El culto se hace en una sala.

Carcedo de Burgos – San Juan de Ortega- (++):

Otro Quercetum, que dice relación a las encinas, pues este pueblo siempre estuvo rodeado de un regular encinar. Su iglesia es de trazas renacentistas, con ábside rectangular, campanario alargado y portada de arco moldurado, todo en una regular sillería de piedra de la zona, más dura que la de Hontoria. Interiormente presenta planta de tres naves curiosas y agrandadas al ganar el espacio de la antigua cilla de granos y separadas por arcos con pilastrones, bóvedas y falsa cúpula de yesos pintados. La pila es de copa lisa y pie con molduras y angelotes. El retablo es neorrománico, traído del hospicio de Burgos, con Virgen sedente con Niño, s. XVI, y otras modernas. Crucificado de pared. Púlpito de piedra. A esta parroquia, pertenece el Monasterio de San Pedro de, cuya reseña es la siguiente.

Cardeña, Monasterio de San Pedro – San Juan de Ortega- (++++++):

El antiguo monasterio benedictino, hoy cisterciense, afectivamente unido a la historia del Cid y en el que, según la tradición, murieron martirizados más de doscientos monjes en una de las razzias árabes a nuestra tierra, sigue guardando el misticismo y el peso histórico de uno de los monasterios más importantes de la Vieja Castilla. Artísticamente impresiona por la nobleza y grandiosidad del edificio con una fachada clasicista y dos torreones, destacando en una enorme hornacina, el altorrelieve de la figura ecuestre del Cid Campeador; y encima, un gran escudo del monasterio y una alusión a los monjes martirizados, en dos pequeños óvulos con una C y palma martirial en manos de un monje: (C + C= a doscientos), rematándose todo en un escudo de Castilla y León. Pero, de aquella primitiva época, no queda nada apreciable; pues de la época románica sólo se conserva la torre cuadrada de cuatro cuerpos con ventanas en aspillera y otras en ajimez con fustes y capiteles primitivos, rematándose en un último cuerpo, del s. XV, con escudo, gárgolas y pináculos de coronación. Y también el claustro que conserva dos alas con trece arcadas en cada lado, cuyas dovelas se alternan en blanco y en rojo, a modo de un curioso ajedrez con fustes simples, capiteles vegetales y otras cinco arquerías apuntadas, que dan paso a la sala capitular ya de estructura gótica. La iglesia es pregótica, dedicada a la Virgen de los Mártires, y construida en una buena piedra sillar, mostrando, en la fachada, un hastial alto con portada de arco rebajado, con las estatuas pétreas de San Pedro, San Pablo y del abad don Pedro del Burgos, promotor de la iglesia, arrodillado ante ellos; en la parte alta, hay una estatua del Cid flanqueada por los bustos de Alfonso III y doña Sancha, el rey Teodorico y el conde Garci Fernández, personajes históricos relacionados con el cenobio; y terminando en un tipo de espadaña con tres relieves de San Benito, San Pedro y San Pablo. El ábside es poligonal con contrafuertes y cinco ventanales dobles. Interiormente es iglesia de tres naves, las laterales cortas y bajas, con columnas de haces finos y crucero, arcos apuntados y bóvedas de crucería con decoración polícroma de dragones rojos. Por los avatares de la desamortización y los largos tiempos de abandono, no tiene retablos, sólo una Virgen Asunta denominada de los Mártires, flanqueada por las imágenes de San Bernardo y San Benito, aparte otras piezas modernas como un Crucificado de madera y un tipo de sagrario cerámico frontal, de trazas neo románicos ambos, realizados por un monje del mismo monasterio. Hay una capilla clasicista lateral, dedicada a San Sisebuto abad del monasterio, con retablo neoclásico sin dorar con imagen del titular acompañado por San Mauro y San Plácido; en ella se conserva el mausoleo renacentista del Cid y doña Jimena con estatuas yacentes y flanqueado por numerosas laudas funerarias con escudos y leyendas de los muchos personajes relacionados con aquellos; es capilla conmemorativa ya que dichos personajes no están enterrados en este monasterio. Aparte, este cenobio nos muestra algunas piezas dignas, como un Crucificado goticista, un Niño de la bola vestido, Inmaculada barroca, San Benito con dos santos obispos, altorrelieve de San Benito y Santa Escolástica arrodillados ante Dios Padre. Pinturas murales alusivas al martirio y gloria de los Mártires de Cardeña. Tabla de la Anunciación. Algunos lienzos dignos como Cristo a la columna, el Salvador, Oración del huerto, Virgen con Niño, otra con San Bernardo y varios apóstoles y santos instalados, como museo, en la antigua sala capitular. Dentro del monasterio, se han realizado varias pinturas murales modernas, por el artista burgalés Juan Vallejo y otros.

Cardeñadijo – San Juan de Ortega- (+++):

Primero fue Cardenia de Atilio, luego Cardenia de Atilio Pecenini, como nombre de persona, sin duda, el repoblador de este lugar abundante en cardos. Su iglesia construida en una buena mezcla de sillares y mampuestos de la zona, empinada en lo alto con la dificultad que esto entraña para los fieles, eleva su buena torre campanario del templo, dedicado a San Martín obispo, rematado de canes biselados y pináculos; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada es clasicista con arco de medio punto y pilastrones, bajo pórtico de madera, enmarcado por dos columnas clásicas, con capiteles artísticos y cartela con la fecha, año 1512. Es iglesia gótico renacentista de cruz latina con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra, en cabecera y en el resto, de yesos. La pila es románica lisa con molduras y arcos en base. El mejor retablo, sito en la capilla derecha, mutilado por robos y deterioros, es clasicista con imágenes de la Virgen vestida de talla, Inmaculada, San Roque y Crucificado; relieves de los cuatro Evangelistas, Ultima Cena, Flagelación, Calvario y algunos del entierro del titular; y en el sagrario, Resucitado y San Pedro. Otros barrocos con Virgen del Carmen, San Martín, San Jerónimo, San Pedro, San Pablo y otras modernas. Cruz renacentista de plata con repujados y cincelados, s. XVI. Cajonería de dos cuerpos. Ermita de la Virgen de la Salud con campanil, imagen de la Virgen, Crucificado y santo.

Cardeñajimeno– San Juan de Ortega- (+++):

En los documentos antiguos, aparece como Cardenia de Scémeno piscatore, es decir Cardeña de Jimeno el pescador, fundador sin duda de esta villa abundante en cardos. Destaca su esbelta espadaña de dos cuerpos de buena sillería, pero en el resto de la iglesia, en paramentos, ábside y contrafuertes, se da una mezcolanza de mampuestos y piedras trabajadas; y la portada es clasicista, de Juan Incera, de arco moldurado y pilastrones. Es iglesia renacentista de una nave, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, con pilastrones y bóveda estrellada y policromada, en cabecera; y el resto de yesos en arista con algunas policromías. La pila es románica lisa con sogueado y avenerada por dentro. El retablo mayor es barroco, de Manuel Romero, en 1640, con Virgen con Niño, San Pedro, San Pablo y Calvario completo; y en sagrario, relieves de San Juan y San Mateo, evangelistas. Aparte, destacar una Virgen del Rosario de talla vestida, santo obispo y una Dolorosa de un calvario gótico perdido, del s. XIV. Cajonería y aguamanil de piedra. Una pieza destacable es la cruz de plata con repujados, medallones de los Evangelistas, Padres de la Iglesia y macolla de jarrón con telamones, del s. XVI. Cajonería con maderas embutidas.

Cardeñuela Ríopico – San Juan de Ortega- (++++):

Antiguamente, se decía Cardennola, como lugar de cardos en diminutivo. Allí, a media ladera y dominando la población, se halla la iglesia, dedicada a Santa Eulalia de Mérida, construida en buenos materiales y destacando por su buena y fuerte espadaña; tiene un ábside recto con contrafuertes; pero, sobre todo, llama la atención la bonita portada renacentista de arco rebajado con columnas estriadas, rematadas en candeleros, hornacina con Santa Eulalia y, en el ático, una Piedad en relieve. En el interior, aparece como iglesia renacentista de una nave con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. Gran pila románica, avenerada por dentro y por fuera con base circular; también la del agua bendita con acanalados y decoración vegetal es interesante. El retablo mayor es renacentista, de Felipe Vigarny, que había sido retirado de la catedral de Burgos, con añadidos rococó y muy alterado, con San Pedro, Santa Eulalia, San Pablo, Asunción con ángeles, los cuatro Evangelistas, dos santos monjes y varios santos; relieves del Nacimiento de la Virgen?, de la Anunciación, Presentación y aparición de Cristo a su Madre. Otro clasicista con Santa Ana y la Virgen. Otro con San Andrés, San Antón y reliquia de los mártires de Cardeña. Aparte, hay algunas imágenes sueltas, como Santa Bárbara, San Antón, San Miguel, San Benito, San Francisco, apóstol, Piedad, San Juan de un calvario, Ecce Homo y Crucificado de pared. Otro apartado importante lo constituye la orfebrería, con cruz de plata repujada con maza de columnas y santos, y dos de metal repujado; custodia de sol y rayos con cabujones y repujados, de Bernardo Pedrera; y cáliz repujado con cabezas y relieves, incensario y naveta, de Bartolomé Catalán, todos del XVI. Dos cajonerías. Aguamanil de metal sobre piedra.

Carrias – Oca- Tirón- (+++):

Carrias significa sendero pedregoso y la verdad es que, al llegar a este pueblo dan ganas de llorar, pues tiene tres iglesias, pero sólo una capilla moderna está utilizable; las otras dos más antiguas están en ruina acusada. Llorar y lamentar como en tantos otros pueblos, que sufren esta misma inexorable y lenta ruina. Porque en esta villa, que tuvo un gran acervo artístico, sólo pudo salvarse algún retablo y todo lo demás se ha perdido por los robos, deterioros y destrucción. La primitiva parroquia, hoy ermita de la Virgen del Camino con portada y cabecera con restos románicos, está a punto de convertirse en un montón de piedras y, para más dolor, hasta la imagen de la Virgen fue robada. Luego se levantó una segunda parroquia, dedicada a San Saturnino, que era renacentista de una nave con capillas en cruz latina, pero se halla hundida y todo por los suelos; sólo queda su portada renacentista, de 1531, de arco moldurado, pilastrones con decoración de bichas, grutescos y remate de candeleros y dos medallones de San Pedro y San Pablo. Y ¿no habrá forma de poder trasladarla, o habrá que esperar a que se hunda y desaparezca, porque la ley de patrimonio no lo permite? En la nueva capilla, escaparon de tanta desolación, dos Crucificados de pared, San Saturnino, el Patrón, una Inmaculada nimbada, la pila lisa de bautizar y un capitel románico que hace de benditera. En Castil de Carrias, iglesia en ruinas con trazas goticistas y construcción precaria, con arquería de tres arcos de piedra, torre cuadrada y ábside circular; dentro es de una nave con arcosolio y sin culto.

Casanova – Santo Domingo de Guzmán- (++):

Aunque se trata de una iglesia sencilla, dedicada a la Virgen del Pino, y hecha en diferentes momentos constructivos con materiales aceptables, nos muestra una espadaña con remate de bolas y óculo; ábside rectangular con contrafuertes laterales y canes de tacos; y portada simple de arco apuntado con baquetón moldurado. Interiormente es de una nave con bóvedas de yeso. La pila es de copa lisa y base circular. El retablo mayor es neogótico con Virgen sedente del Pino con Niño, s. XVI, y San Antonio; sagrario con San Pedro y San Pablo, pintados y restaurados. Aparte, tres Crucificados de pared, uno gótico pequeño, otro clasicista y otro de cofradía, Niño de la bola, Virgen del Rosario vestida y San Roque. Cáliz repujado, con nudo en ánfora, s. XVI, y píxide gótica con leyenda. En Cuzcurrita de Aranda, iglesia en ruinas.

Cascajares de Bureba – Oca- Tirón- (++++):

Con un nombre, que denota abundancia de cascajo en sus tierras, este pueblo nos muestra un ejemplar de iglesia bien plantada, dedicada a San Facundo y San Primitivo, destacando su buena torre cuadrada con sillería noble, aunque todo el resto de la misma esté hecho de mampostería concertada; el ábside es rectangular con contrafuertes y óculos; sin embargo, lo más destacable, a simple vista, es su portada de estilo clasicista, cobijada bajo la torre, con arco de medio punto, pilastrones, friso y hornacina con la imagen de santa mártir; todo bajo pórtico de gran arco moldurado y bóveda estrellada de piedra; fuera del atrio, hay crucero clasicista. Es iglesia de una nave gótica y unas capillitas laterales con columnas, arcos y bóvedas de crucería de piedra. La pila es renacentista con borde moldurado y acanalados, en copa. El retablo mayor es neoclásico con San José, San Juan Bautista, Virgen del Rosario y San Facundo y San Primitivo; en el sagrario, Resurrección en relieve. Otros dos barrocos con San Pedro, San Pablo, santa mártir, San Roque, San Jerónimo penitente y otros. El más importante es uno clasicista sobre el sagrario con Virgen vestida, en un de tipo ménsula oval con Resucitado y apóstol, pero con relieves de la Oración del huerto, Flagelación, Cristo con cruz y Coronación de espinas; aparte, Crucificado de cofradía, otro moderno con un Nazareno vestido, San Agustín y San Ambrosio, San Andrés, santa mártir y otros. Lienzo de la última Cena. En orfebrería, cruz de planchas de metal con remate de piñas; y un cáliz con cabujones, base poligonal y relieves, s. XVI. Antepecho abalaustrado en piedra del coro. Cajonería simple. Sillón triple rococó.

Cascajares de la Sierra–La Sierra- (+++++):

Las avenidas del río Arlanza siempre produjeron abundantes cascajeras, de donde le viene el nombre a este pueblo; aún hoy se sigue sacando este tipo de materiales, en graveras industriales. Su templo parroquial, dedicado a la Natividad de Nuestra Señora, es de estructura románica, aunque ampliada, sobre todo a lo ancho, en dos naves laterales; sin embargo, a simple vista es iglesia de apariencia humilde con espadaña baja; un ábside románico pequeño muy atractivo con columnas entrega, ventanal cegado con fustes, capiteles y canes biselados en todo el perímetro; y la portada es de arco moldurado sencillo. En resumen, iglesia de dimensiones pequeñas, de buena sillería e interesante en su interior. Lo primero que sobresale es su pila románica de piscina con fustes, arcos, animales, cruz patada y cenefa vegetal, sobre base circular en forma de dovelas. En el interior, tiene planta irregular de tres naves con columnas, capiteles, arcos y bóvedas de cañón, mas otras de yeso. El retablo mayor es renacentista, de Juan Esparza, con Asunción, Santa Catalina, San Sebastián, San Esteban, Santa Lucía y Calvario; pinturas, de Juan Carrillo, en 1569, con los Evangelistas, San Pedro, San Pablo, San Andrés, Santiago, Anunciación, Visitación, Nacimiento y Reyes Magos. Otro barroco con Virgen del Rosario y Santa Bárbara. Hay otros con imágenes dignas, como santo monje y Crucificado gótico, del s. XIV. Aparte, Crucificado de cofradía, Dolorosa vestida y San Millán. Hay pinturas murales populares con Santo Domingo. En orfebrería, destaca la cruz plateresca con cincelados, de Gonzalo de Calahorra, y macolla con apóstoles, de su yerno Mateo Revenga; la custodia es de sol, rayos y estrellas con cristales y base de dibujos incisos, s. XVI; un cáliz, de Gregorio Abaunza, con repujados y nudo en ánfora con espigones, s. XVI. Hay un arcón con relieves, un cordobán, un carillón de esquilas y aguamanil. Ermita de San Martín con canes mozárabes.

Castañares – San Juan de Ortega- (+):

Iglesia sencilla, dedicada a San Quirico y Santa Julita, de pequeñas dimensiones, que presenta espadaña moderna de ladrillo, ábside rectangular y portada de dovelas de arco. La pila es lisa de piscina. El interior, es de una nave con arco clasicista y bóvedas de yeso o madera. No tiene retablos, sólo algunas imágenes de mérito, como un Crucificado, s. XVI, Virgen del Rosario con Niño y Santa Julita con San Quirico. Cruz de gajos de plata, s. XVI.

Castellanos de Bureba – Oca- Tirón- (++):

Castellanos indica su procedencia, pues, aunque parece algo obvio, denota que sus pobladores eran originarios de Castilla Vieja, más al norte, donde se encuentran las Merindades llamadas así hasta hoy. Su iglesia rural, construida en lo alto del actual casco urbano con materiales simples, tiene espadaña sencilla y portada dintelada; se trata de un templo, dedicado a la degollación de San Juan Bautista, de una nave y dos capillitas laterales con pilastrones, arcos y bóvedas de crucería de piedra. La pila es de copa lisa biselada. El retablo mayor es salomónico con San Juan Bautista, San Fernando Rey, San Sebastián y San Lucas. Otro con Calvario, s. XVII. Aparte, San Miguel, Santa Lucía y santa gótica sin mano. Dos cajonerías. Ermita caída de Santa Lucía.

Castellanos de Castro – Amaya - (++++):

Castellanos de Castilla Vieja, es decir procedentes de lo que hoy conocemos como las Merindades así llamadas, en torno a Villarcayo. Construida en una magnífica piedra de sillería, esta iglesia, dedicada a San Pedro apóstol, se nos muestra con dos partes bien diferenciadas; cabecera renacentista y pies tardo románicos; la torre o campanario es rectangular con a modo de dos grandes arbotantes para contrarrestar la desviación de sus muros; el ábside es rectangular con cantoneras de refuerzo; y la portada de entrada tiene trazas románicas con fustes, capiteles florales y tres archivoltas bajo pórtico de columnas pétreas. Interiormente tiene un cuerpo con columnas, capiteles, arcos apuntados y bóvedas de cañón; y en cabecera, juntamente con las dos capillas laterales, se sustenta con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es renacentista con acanalados. El retablo mayor es de trazas clasicistas, de Juan Tapia, en 1664, con San Pedro sedente, Asunción, San Lorenzo, San Antón, Calvario y Padre Eterno; relieves de San Pedro en el mar, con las llaves, en la cárcel y crucifixión, Nacimiento de Cristo y Adoración de los Reyes, los Evangelistas, los Padres de la Iglesia, otros santos y pinturas de la Pasión de Cristo. Otro, del mismo autor, con Crucificado, Virgen vestida y San Roque. Otro rococó con Resucitado, Santa Bárbara, San José, San Antonio y San Francisco. Aparte, Crucificado de cofradía, San Isidro, San Antón y San Jerónimo. Lienzos de Inmaculada y Bautismo. Cruz de planchas de metal repujado. Cajonería de un cuerpo con testero y crucifijo. Aguamanil.

Castil de Lences – Oca- Tirón- (++++):

Castriello de Lençes, como diminutivo de castro o castillo. Dentro de un pueblo lleno de sorpresas y atractivos naturales, como un caudaloso manantial, que cruza el pueblo, y que comparte los rezos con las monjas de Santa Clara, aparece la artística iglesia románica, dedicada a Santa María, como un buen ejemplar del románico burebano. Posee una esbelta espadaña antigua de dos cuerpos y ventanal románico; es de destacar el ábside con columnas entrega, capiteles finos, ventanal cegado, tres arquitos y canes de caras, bichas y ajedrezados; y la portada es románica con archivoltas lisas y decoración sencilla; la antepuerta de entrada al atrio es de arco moldurado y presenta hornacina con santo y frontón. En el interior, es de una nave y dos capillas con columnas, buenos capiteles, arcos y bóvedas de cañón. La pila de bautismo es cuadrada con decoración lineal, siendo una pieza curiosa. El retablo mayor es clasicista con Virgen sedente y Calvario; relieves de la Anunciación, Visitación, Nacimiento y Reyes Magos, del s. XVI; y en sagrario, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro con relieves de Santa Ana triple, santo obispo, San Roque y Santa mártir. Otro con Santa Catalina, Santa Casilda y otras. Aparte, dos Crucificados, Resucitado, Virgen del Rosario y San Juan Bautista. Lienzos de Santa Ana triple y del Cristo de Burgos. Buena orfebrería, en dos cruces de gajos, una custodia de sol, y cáliz repujado con dibujos incisos, piezas todas del s. XVI. Cajonería y sagrario con Resucitado. El Convento de Santa Clara tiene retablo barroco, con Asunción, San Diego de Alcalá, San Francisco, Santa Clara, santa mártir y Crucificado. Aparte, Piedad en el coro, órgano y claustro gótico; es un B.I.C. incoado. Ermita de Santa Ana. En Bárcena Bureba, iglesia románica en semiruina con espadaña antigua, ábside circular con columnas, capiteles, canes de tacos y portada de arco. Sin culto.

Castildelgado – Oca- Tirón- (+++++):

Hasta el siglo XVI, se llamó San Pedro de Villapún como nombre de persona; hoy de Gil Delgado, en honor al hijo del pueblo, don Francisco, obispo de Jaén y padre del Concilio de Trento que conserva su palacio en la villa. En medio del pueblo, con una alta torre cuadrada de tres cuerpos se asienta una iglesia, dedicada a San Pedro Apóstol, de porte noble con buena sillería de piedra, aunque alguna zona es de ladrillo galletero; un ábside rectangular; y la portada clasicista con pilastrones y frontón. En el interior, es templo renacentista de cruz latina, con algunas partes góticas, y capilla del obispo, don Francisco Gil Delgado, adornada de escudos y sepultura, con columnas o pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica con gallones y anillo vegetal. El retablo mayor es barroco salomónico con Virgen sedente gótica con Niño, s. XIII, San Miguel, San Pedro sedente, San Lorenzo, San Esteban y angelotes; y curioso ostensorio rococó. Otro con Inmaculada con serpiente, San Juan Bautista, San José y Crucificado. Otro con San Joaquín, Santa Ana, San Vitores y Santa Bárbara. Aparte, Cristo yacente, dos Crucificados de pared y Virgen sedente gótica. Varios y buenos lienzos, aparte los del monumento que también merecen la pena, como una Sagrada Familia. Destaca la sepultura noble de pizarra negra del obispo con escudo y un terno rojo, del mismo, s. XVII. En orfebrería, cáliz y crismeras, de Juan Gutiérrez el viejo; cáliz repujado, de Andrés Lecanda y patena de Sancho Salcedo; incensario y naveta, de Arrandolaza y Gil, todo del s. XVI. Aguamanil avenerado. Ermita de Virgen del Campo, con portada y espadaña, año de 1748, y de trazas protogóticas en su interior. Tiene un retablo con imagen sedente de la Virgen, gótica y repintada. De aquí, proceden dos relieves de madera con escenas góticas de la Virgen, hoy en el Museo Marés de Barcelona.

Castil de Peones – Oca- Tirón- (+++):

El nombre proviene de Castello de peones, como lugar fortificado y con soldados de a pie. Su iglesia, con graves problemas de conservación, está malherida en varias zonas y aunque, se han hecho algunos trabajos de atirantado de muros, a base de barras de acero, sigue siendo una iglesia en semi ruina permanente. El templo, dedicado a Santa María, posee una magnífica espadaña de tres cuerpos y buena sillería; el ábside es irregular con contrafuertes; y su portada es renacentista, bajo pórtico de gran arco clasicista con decoración en jambas, arco y hornacina vacía. Es iglesia renacentista de una nave y dos capillas; estas con buenas bóvedas estrelladas, y aquella con bóvedas de yesos moldurados. La pila es románica de vaso liso, pero avenerada por ambas caras. El retablo mayor es barroco sin dorar, de Santiago del Amo, en 1732, con San Pedro y San Pablo, Asunción, San Francisco, Santo Domingo, Santa Bárbara, San Sebastián; y en sagrario, con Resucitado, San Pedro y San Pablo. Otro con Calvario gótico completo. Hay imágenes sueltas como Crucificado procesional y Virgen sedente, del XVI, Santa Ana triple, del s. XIII, Virgen del Rosario e Inmaculada. Su orfebrería se reduce a dos cálices platerescos, uno de Diego Mendoza. Puerta de madera con entrepaños de entrada a la sacristía.

Castrecías – Amaya - (++++):

Lo de castro denota que, en lo alto de la empinada ladera, debió haber una estructura defensiva. Hoy, dominando las casas de la población, se levanta en un altozano, su iglesia, dedicada a Santa María la Mayor, que está hecha en una magnífica sillería de piedra con torre clasicista, en 1785, pilastrones y remate de pináculos; el ábside es rectangular con sacristía; y la portada es románica apuntada con fustes, capiteles con figuras y seis archivoltas con decoración vegetal y ajedrezados, bajo pórtico románico con bóveda de crucería y portada clasicista. En el interior, presenta planta de transición de una nave y dos semi naves laterales con columnas, arcos apuntados y bóvedas de crucería; la cúpula era de yesos moldurados y se hundió hace unos años, quedando las pechinas con los Evangelistas de yesos policromados. La pila es románica lisa con gallones leves. El retablo mayor es clasicista con Virgen de talla vestida y Padre Eterno; dos pinturas de la Presentación de la Virgen y Circuncisión de Jesús; cuatro relieves de la Anunciación, Visitación, Nacimiento de la Virgen y Reyes Magos; y sagrario con San Pedro y San Pablo. Otro barroco con Virgen del Rosario, del s. XVI, San Juan Bautista, Santa Bárbara y San Isidro. Otro clasicista con San Roque, Virgen sedente con Niño y Santa Ana triple, ambas del s. XIV, Resucitado y Jesús Niño; todo muy repintado. Otro neoclásico con Calvario gótico y San Antón. Otro renacentista con San Bartolomé y Calvario, aparte varias pinturas de la vida del santo y de los cuatro Evangelistas. En orfebrería, una cruz recortada de metal, del s. XV; dos cálices repujados; y píxide gótica con pie. Sacristía con claves decoradas, cajonería y aguamanil con venera. Bajo coro un tipo de artesonado coloreado. Ermita con campanil, de la Virgen del Monte.

Castresana – Medina- (++):

En una ambiente placentero y hasta bucólico, se levanta la pequeña, pero bien cuidada, iglesia de San Vicente Mártir, con espadaña de buena piedra de sillería; ábside rectangular con contrafuertes y ventanal gótico; y portada apuntada a base de dovelas. Es iglesia de una nave con columnas, capiteles y ménsulas historiadas con figuras de angelotes, arcos apuntados y bóveda de simple crucería de piedra, en cabecera; y en el resto, bóvedas apuntadas de yeso. Pila de copa lisa y rústica y otra de copa sin base. El retablo neoclásico con San Vicente, San Pedro, San Juan Evangelista y Calvario. En orfebrería, custodia de sol, rayos y cabujones; y cáliz con dibujos incisos. Aguamanil. En Villafría de Losa, iglesia en semiruina, de un pueblo abandonado.

Castrillo Matajudíos – Amaya - (+++++):

Castrello, en diminutivo equivale a cercado y lo de mata judíos, no es lo que parece, ya que mata equivale a una porción de árboles, con lo que sería cercado de árboles de los judíos; algo así como vivero o huerto. En este pueblo, patria chica de Antonio de Cabezón el músico de la corte de Carlos V y Felipe II, se levanta una iglesia, dedicada a San Esteban, con aspiraciones monumentales, puesto que sobre un cuerpo de estructura gótica con dos puertas apuntadas sencillas, se levanta, a un extremo, una soberbia cabecera penta partita renacentista con contrafuertes y dos ventanales rasgados; y a los pies, un curioso campanario a modo de espadaña alargada; pero todo ello en una muy buena piedra de sillería. En el interior, es una iglesia de tres naves con columnas enracimadas, capiteles con flora y angelotes y arcos con bóvedas de crucería; la cabecera es renacentista más elevada con una bóveda estrellada singular. La pila es renacentista con acanalados y base poligonal moldurada. El retablo mayor es rococó, de Domingo Suano, de 1742, con San Esteban, San Pedro, San Pablo, San José con Niño, San Lorenzo y Asunción; y sagrario clasicista de tres cuerpos, de García Arredondo, con Resurrección, San Pedro, San Pablo, y relieves de Cristo con la cruz, Flagelación, Ecce Homo y algunas virtudes. Otro clasicista con busto relicario de Santa Laura, traído desde Italia por Antonio de Cabezón, imagen de la santa, San Juan Bautista y Padre Eterno; relieves de San Juan con doctores, el Bautismo y su decapitación; y en puerta, viarias compañeras mártires de Colonia, martirio y gloria de Santa Laura, los Evangelistas, los Padres de la Iglesia y Padre Eterno. Y dos barrocos, uno con Crucificado y Resucitado, del s. XVI, y el otro con Virgen del Rosario con Niño. Aparte, hay dos Crucificados de pared, uno gótico, una Virgen sedente con Niño, del s. XIV, e imágenes varias. Lienzo de Inmaculada con las Ánimas, en retablo neoclásico. Destaca la orfebrería con custodia de torre con cabujones, campanillas y finos relieves; y un cáliz, de Antonio Perales, con repujados y dibujos incisos. Aparte, un templete sagrario con paloma del Espíritu Santo, s. XVI, buen escaño doble, púlpito de piedra con rosetas y cajonería amplia con testero. Finalmente, un retablo renacentista con pinturas de la Anunciación, Nacimiento, Adoración de Reyes y Asunción está en el Museo del Retablo.

Castrillo de Murcia – Amaya - (+++++):

Castrello de Muça, parece el nombre de un mozárabe, repoblador del pueblo y la traducción sería: Cercado de Muza. Su soberbia iglesia, dedicada a Santiago apóstol, nos presenta un ábside poligonal con contrafuertes, ventanales y altos muros; la torre campanario es renacentista de excelente espectro arquitectónico con pináculos, barandilla y cupulín; y la portada es gótico florida de arco rebajado con alto relieve de Santiago matamoros. Toda la iglesia está construida en una buena piedra sillar y perfecta ejecución arquitectónica, incluida la cerca procesional. Interiormente presenta una planta gótico renacentista de tres naves y crucero con columnas, arcos, capiteles, cenefa afiligranada, bóvedas estrelladas variadas y claves floreadas. La pila está adornada de acanalados, borde moldurado, situada en un anfiteatro circular en descenso. El retablo mayor es barroco salomónico, de Policarpo de Nestosa y Pobes, en 1670, con Santiago matamoros, San Pedro, San Pablo, cuatro santos, cuatro angelotes y Calvario; relieves de la anunciación a San Joaquín o José, Anunciación a la Virgen, Visitación y Nacimiento; y en sagrario con ostensorio, Resurrección y Crucifijo. Otro barroco, de 1670, con Santa Bárbara y Niño de la bola, con Resurrección pintada, en sagrario. Otro con Santa Ana triple gótica, Virgen del Rosario y Crucificado. Aparte, Crucificado gótico, del s. XIV, y otro procesional, Inmaculada, Santo Tomás, San Roque, Santa Bárbara y San Sebastián. Lienzos de las Ánimas, Inmaculada popular y Crucificado. En orfebrería, destacan la cruz plateresca, de Andrés Gallo, con repujados, calados góticos y macolla con medallones; un cáliz custodia de rayos y sol; dos cetros de plata, todo del s. XVI; cáliz rococó tipo americano, otro torneado y crismeras. Cajoneríasimple. Sepulcro de clérigo con estatua yacente y relieve de la Anunciación, s. XVI. Ermita de San José con retablo del santo, de San Francisco y Santa Clara y Piedad repintada. Otra de Santa Bárbara. En esta villa y en los días del Corpus, se hace una procesión solemne que conlleva la tradición de bendecir con el Santísimo a los niños nacidos durante el año, pero un maligno demonio, personaje burlesco, llamado el Colacho, va haciendo piruetas y con sus saltos sobre ellos, quiere impedirlo.

Castrillo de la Reina –La Sierra- (+++++):

Lo de Castrello lo entendemos como villa cercada y lo de la Reina, hace alusión, posiblemente, a algún privilegio adquirido, por la misma. De camino hacia la tierra de pinares, destaca la sólida y esbelta torre- campanario de esta iglesia, dedicada a San Esteban Protomártir, construida, por Juan de Fragua, con dos cuerpos y rematada de pináculos y reloj; el ábside es rectangular con contrafuertes y ventanal gótico cegado; y sin embargo, llama la atención la portada gótico plateresca de gabletes, cardiñas y decoración floral, todo bajo amplio arco como pórtico. Exteriormente toda la fábrica está aparejada en muy buena sillería de piedra. En el interior, presenta planta de tres naves y cabecera gótico-renacentista con columnas, pilastras, arcos y bóvedas estrelladas muy variadas. La pila es románica con gallones, cenefa vegetal superior y base cuadrada; también existe un archivo empotrado en el muro con cuatro apartados bien marcados; y un arcosolio sepulcral con escudo y bolas. El retablo mayor es barroco, en 1755, con San Esteban, Santo Domingo de Guzmán, San José y Crucificado. Otro, de Juan Félix Rivas, de 1733, con San Bartolomé, San Antonio, santo con libro, Resucitado y Virgen sedente con Niño, s. XIII. Otro con Inmaculada y Crucificado. Hay otro salomónico, de 1693, con Virgen del Rosario, San Miguel y cuatro pinturas sueltas. Hay uno clasicista con San Sebastián, San Esteban, San Pedro y San Pablo; lienzos de la vida de San Esteban, de la Anunciación, Visitación y Reyes Magos. Aparte, un Cristo yacente en urna, dos Crucificados de pared, Inmaculada mutilada, tres tablas sueltas de la Anunciación, Nacimiento, Asunción, s. XV. Es de destacar en orfebrería, una cruz plateresca con cincelados, repujados y macolla poligonal con medallones, s. XVI; custodia barroca de sol, rayos y estrellas, pie repujado, columnas y campanillas; y cáliz repujado en nudo, de Melchor Díez, s. XVI. Aparte, cajonería doble, púlpito con relieve de llaves; relieves en puertas y cancela. Ermitas de Santa Ana y otra ermita rupestre de Santiuste.

Castrillo Río Pisuerga (++++):

En los límites de nuestra diócesis con la de Palencia, pues el río hace de línea divisoria, se nos muestra esta iglesia, dedicada a San Bartolomé apóstol, construida en buenos materiales con una espadaña convertida en torre; un ábside románico con columnas entrega, capiteles, canes de tacos y dos ventanas con decoración vegetal; la portada es de transición al gótico con arco apuntado y otra renacentista con rosetas y hornacina vacía, todo bajo pórtico con tres arcos de piedra. En el interior, se trata de una planta de dos naves y capilla con pilastrones y arcos de piedra; en cabecera, con bóveda de cañón y en el resto, de yesos moldurados y policromados con relieves del Patrón y los Padres de la iglesia; también, cuenta con otra cubierta de madera, de tipo de artesonado. Tiene una curiosa pila cuadrada con dibujos leves. El retablo mayor es clasicista con San Bartolomé, Calvario y Padre Eterno; relieves del Nacimiento, Reyes Magos, los Evangelistas y los Padres de la Iglesia; y sagrario de dos cuerpos con Resucitado y ocho apóstoles. Dos retablos barrocos con dos Crucificados, de los s s. XIV y XVI, y Virgen sedente, s. XIV. Otro Barroco de estuco policromado con el cuadro de Ánimas e imágenes de la Magdalena, San Sebastián y Niño de la Bola. Como detalle, destacar ciertas pinturas murales absidales de trazos lineales. Aparte, Cristo Resucitado, Crucificado de cofradía, Dolorosa para vestir, Santiago, San Roque y santo obispo. Púlpito y tornavoz de morteros policromados y angelotes; y un rosetón pétreo. En sacristía, cajonería y arca eucarística.

Castrillo de los Rucios–Ubierna- Úrbel- (+++):

Castrillo qui est in Obernia; es decir Castillejo de los asnos, en Ubierna, pues el sustantivo rucio equivale a burro o asno. Su iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, tiene vocación de castillo o de nido de águilas, porque su silueta se asienta en una cornisa de la montaña, que cobija a esta pequeña localidad. Está construida en buena sillería, dominando su espadaña abierta al viento; el ábside es circular de sabor renacentista con contrafuertes; la portada es de estilo románico, bajo un pórtico y portada de sogueados, puntas de diamante y canes de tacos. Es de una nave y capilla con pilastrones, arcos, bóvedas de cañón y en cabecera, un remate de cascarón avenerado. Tiene un escudo noble y leyenda, de 1652. Pila de copa lisa y base circular moldurada. El retablo mayor es clasicista con Virgen sentada con Niño repintada, del s. XVI, San Juan Bautista, San José con Niño y Asunción. Otro con Crucificado, Dolorosa vestida. Y otro con Virgen vestida del Rosario. Púlpito de piedra con relieves. Cajonería de un cuerpo y crucifijo con peana.

Castrillo Solarana – Arlanza- (+++++):

In villa Castrello de Solarana, así aparece en los documentos del siglo once, como Castillejo, junto a Solarana. Tiene una iglesia de difícil interpretación, por la diversidad de estilos, ya que, partiendo de un templo románico, pasa por el gótico del interior, una torre renacentista y cabecera clasicista. Vista de lejos, lo que destaca es su alta torre cuadrada, rematada en balconada, pináculos y gárgolas de cañón; la portada es renacentista de arco con concha, calavera y jarrones; más otra románica tapiada con capiteles de follaje y archivoltas de ajedrezados y enlazados; el ábside es románico con recrecidos posteriores y doble arquería, la inferior apuntada y la superior de arcos trilobulados ciegos, pilastrones verticales escalonados y contrafuertes. Esta parte románica destaca por su piedra de sillares tostados y el resto, por sus buenos sillares de la zona. En el interior, es templo irregular de tres naves, dedicado a San Pedro Apóstol, con columnas, arcos, capiteles afiligranados, bóvedas de crucería, y en cabecera, cornisas, cúpula y bóvedas enfoscadas. La pila bautismal es románica con triángulos en sub copa, pie cilíndrico y pileta auxiliar. El retablo mayor es barroco con San Pedro sedente, San Juan Bautista, San Pablo, ángel con martillo y Crucificado. Otro con Cristo yacente, Virgen y San Juan Evangelista, Dolorosa vestida y Crucificado. Otro con Virgen del Rosario, San José, San Isidro, del s. XVI. Y uno renacentista, de 1525, con santo obispo, San Roque, San Sebastián; y tablas de San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista, San Andrés, Virgen con Niño, Santa Lucía, Magdalena, misa de San Gregorio, cena con pobres y Padre Eterno. Hay otras imágenes sueltas, como Virgen del Rosario, Inmaculada, San Miguel, San Sebastián, pero. sobre todo, una Virgen sedente con Niño y pájaro policromada, del s. XV. Lienzos de San Pedro y de la Virgen con San Ildefonso. Cruz repujada y cincelada, de Domingo Fernández de Abaunza, con macolla de doseletes. Aguamanil de piedra y cajonería triple. Ermitas en ruina, de Santa Ana y Virgen de Torrecilla. Es iglesia B.I.C, desde 2001.

Castrillo de Valdebezana – Merindades- (++):

Iglesia rural en lo alto de la villa, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, haciendo las veces de lo que pudo ser su castillejo, con torre cuadrada y alta; ábside rectangular con ventanal en aspillera, cruz calada en aspa y canes de tacos en los laterales; y portada románica sencilla con decoración de dientes de sierra. En el interior, es un templo de una planta con cabecera de aspecto románico, bóveda de cañón apuntado y el resto, de techos rasos de yeso. La pila es románica de copa lisa con base elevada. El retablo mayor es neoclásico con Virgen sedente popular y repintada, del s. XV, y Crucificado; relieves de San Pedro, San Pablo y Ecce Homo, en sagrario. Hay otra Virgen sedente, del s. XIV, santa con plato y Virgen vestida. Destaca una cruz de gajos y remate de piñas sin macolla, s. XV. Cajonería doble.

Castrillo del Val – San Juan de Ortega- (+++++):

En la antigüedad, se denominó Castrello de Munnio Romanez, o sea Castillejo de Munio Román, nombre del fundador, sin duda; después, aparece como Castrillum de Veracruz y sabemos que tuvo una iglesia o ermita, dedicada a la Vera Cruz en uno de sus barrios; hoy puede mostrarnos otra dedicada a San Juan Bautista, situada en la ladera del susodicho castillejo, y que aún perdura con buena fábrica gótico-renacentista, torre cuadrada, ábside poligonal y portada renacentista de mérito con hornacina y el santo titular, aunque esté actualmente fuera del culto. Parece, por tanto, que tenía varios barrios y posiblemente tres iglesias, pues así de peculiares eran nuestros antepasados a la hora de vivir la fe. La que se sitúa en el centro del pueblo, dedicada a Santa Eugenia, y construida en dignos materiales de la zona, posee una buena torre cuadrada rematada de bolas; un ábside con cantoneras de refuerzo; y una portada clasicista, de 1604, con arco moldurado, pilastrones y hornacina con la Patrona mutilada, bajo pórtico de madera y reja. Interiormente aparece como iglesia renacentista de una nave amplia y cabecera con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila se adorna de acanalados y molduras, s. XVI. El retablo mayor es clasicista, de Juan de Colina, en 1628, con Santa Eugenia, Inmaculada, San Nicolás, San Gregorio, San Francisco, San Isidro, Crucificado y Padre Eterno pintado. Hay dos barrocos similares, de 1717, con Virgen del Rosario, San José, San Antón y Santiago el menor; y el otro con San Roque, San Joaquín, San Miguel y Santa Ana triple, imágenes todas del s. XVI. Aparte, imágenes encontradas, en el subsuelo del templo, como torso de Crucificado y San Juan, góticos, Crucificado de cofradía y otro procesional; dos imágenes góticas de la Virgen con Niño, s. XIV, Dolorosa barroca, Asunción, San Andrés, San Juan Bautista, Santa Eugenia, Santiago, Virgen del Pilar, San Mateo, San Juan Bautista de piedra y Crucificado de marfil, s. XVII. En orfebrería, dos cruces con repujados y relieves, una de gajos dorada y remates a bisel, s. XV, y la otra, de planchas repujadas, s. XVII; custodia de sol y rayos con cabujones en nudo; y cáliz repujado con cabujones, s. XVI. En sacristía, cajonería con laterales, testero y crucifijo; y aguamanil con venera. Junto a la iglesia, un crucero renacentista.

Castrillo de la Vega – Roa- (+++):

Como en tantos de nuestros pueblos, la iglesia viene a ser como la imagen emblemática del mismo, ya que es la silueta que más se nos graba en la retina. En esta villa es la alta espadaña de tres cuerpos con remate de bolas y buena sillería, que destaca por toda la vega; la puerta es rara por la reiterada fila de piedras en relieve, como enmarque de la entrada. Interiormente esta iglesia, dedicada al apóstol Santiago, es barroca de tipo herreriano de una nave en cruz latina y dos mini naves con pilastrones, cornisas dobles prolongadas, arcos, cúpula y bóvedas de yesos moldurados. La pila es románica de copa lisa y pie cónico. El retablo mayor es neoclásico con Santiago matamoros; otro clasicista con relieves de Santa Ana triple y Calvario. Otro con otro Santiago más antiguo y dos lienzos del mismo. Hay una Inmaculada manierista, en retablo barroco; al margen de esto, un Crucificado de pared, un Resucitado, Virgen sedente con Niño, s. XIII, otra del s. XIV, y San José con Niño. En orfebrería, una custodia de sol rayos y estrellas, de Andrés Muñoz, con pie cincelado y dorado; relicario de sol y rayos con ocho pequeñas reliquias; cáliz torneado, de Alonso Rodríguez, y olieras unidas; cajonería y aguamanil de piedra. Ermita de Virgen de la Vega.

Castrobarto – Medina- (++++):

En esta villa, cuya etimología nos habla de un castro celta y una población desaparecida llamada Obarto, resultando así un nombre, con resonancias prerromanas alusivas a su antigüedad. Y así, junto a edificios de cierta nobleza, se levanta la iglesia de San Facundo y San Primitivo con torre recrecida cuadrada; ábside rectangular con contrafuertes de mampostería, pequeño rosetón gótico y canes de tacos, en aleros; y la portada es románica con archivoltas de cabezas, figuras, bichas, dientes de sierra, sogueados y ajedrezados, bajo pórtico de madera; y de entrada al atrio, hay una portada también románica, trasladada desde el cercano pueblo de Muga, hoy desaparecido. Dentro se nos muestra como iglesia gótica de una nave y capilla lateral con columnas, capiteles, arco y bóvedas de crucería. La pila es gótica de copa lisa y base circular moldurada. El retablo mayor es barroco salomónico con San Facundo y San Primitivo, San Pedro y San Pablo, la Magdalena con cabellera talar curiosa, San Antonio y Calvario con las figuras, en imagen y pintadas a la vez; y en sagrario, pintura de la Resurrección. Aparte, hay una Virgen sedente, gótica, con Niño, pero repintada, Inmaculada, San Roque y santa religiosa. En orfebrería, la cruz de gajos de plata y remate de piñas, de Pedro Uzquiano, píxide sencilla, portapaz y otras piezas menores. Cajonería simple y aguamanil de cerámica. Ermita, en lo alto, de San Roque con campanil. En Muga, quedan sólo ciertos muros de los cimientos de la iglesia.

Castroceniza – Arlanza- (++++):

Lo de Castro hace alusión a lugar defensivo que pudo sufrir algún incendio; y, aunque no quedan muestras de edificio alguno de esas características, sin embargo, la iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, sí que está situada, en lugar alto, con torre recrecida; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada de trazas románicas, con tres archivoltas sin adornos y una anteportada de líneas románicas sencillas, también. El interior se compone de una nave y capilla lateral gótica, con columnas, capiteles corridos de fauna y flora, arcos, bóvedas y claves de crucería. El retablo neoclásico hubo de retirarse, por el ataque de las termitas, que lo destrozó, pero sus imágenes son dignas como la Asunción, San Juan Bautista, San Pedro y Santo Tomás de Aquino; otros con Virgen del Rosario, San Antón, Crucificado, San Antonio y San Francisco. Pero, llama la atención una capilla en el pórtico con Crucificado y pinturas murales de la Pasión, de sabor popular. La pila es románica con rosetas y base cuadrada. Aparte, pequeño tríptico de un Calvario pintado, San Antonio y San Jerónimo; y, un sagrario-pináculo gótico de piedra, con Piedad, San Juan Evangelista y el Salvador. Es de señalar la orfebrería con cruz plateresca de repujados, de Mateo Revenga, un cáliz custodia, de Gonzalo de Calahorra, s. XVI, y otro cáliz semejante. Sepulcro gótico de clérigo con lauda. Ermita de San Roque.

Castrojeriz – Amaya - (+++++++):

Desde el Castrum o Castellum Sigerici, del s. IX, como fundación primera del castillo, por parte de un visigodo, llamado Sigerico, se pasó a un primitivo poblado, en la falda del mismo, con algunas iglesias de las que se tienen noticia; después comenzaron a venir los primeros peregrinos hacia Santiago; y finalmente, con la espléndida intervención de los condes de Castrojeriz y otros nobles, se enriqueció la villa, con la construcción de sus tres iglesias actuales, de gran valor religioso y artístico. Es decir, son más de diez siglos, los que quedan perpetuados en estas tres iglesias con las que hoy cuenta la villa.

Colegiata de Nuestra Señora del Manzano: Haciendo de pórtico a la villa, de camino hacia Santiago de Compostela, esta colegiata, con aires de catedral, aunque nunca tuviera claustro. Sin embargo, tiene coro y sala capitular que son elementos clásicos de las catedrales y monasterios. Vista desde el exterior, contemplamos una torre clasicista con capulín barroco, habiendo sido edificada sobre la anterior de trazas románicas; el ábside es rectangular y tanto las capillas laterales como la cúpula de la capilla de la Virgen son añadidos, del s. XVIII, con la intervención del arquitecto Juan de Sagarvínaga; las dos portadas son originales, del s. XIII; la principal protogótica con capiteles florales, archivoltas lisas y las dos imágenes de la Anunciación, a ambos lados, con ménsulas, doseletes y un magnífico rosetón gótico con vitral de la época; y la otra, también gótica, con remate renacentista de tipo retablo con imágenes anteriores de San Juan Evangelista, santo obispo, Virgen sedente y óculo. El interior presenta planta de tres naves con algunas capillas y dependencias laterales con columnas en haz, capiteles florales, arcos apuntados y bóvedas de crucería. La pila es gótica con cordoncillo en borde. El retablo mayor es barroco rococó, de Francisco Díez Mata, hacia 1766, con una Inmaculada, San Juan Bautista y seis lienzos de Antonio R. Mengs, relativos a la infancia de Jesús, destacando el panel central con una luminosa Anunciación de gran delicadeza y espiritualidad. En la capilla de la Virgen del Manzano con cúpula barroca sobre pechinas, hay un retablo rococó, también de Francisco Díez Mata, 1768, donde aparece la imagen gótica de la Virgen del Manzano con Niño. s. XIII, cantada en las Cantigas de Alfonso X., un Santiago peregrino, San José y San Diego. Hay otros retablos con imágenes o pinturas de mérito como un Calvario, una Virgen sedente gótica, un San Antón y pinturas de la Piedad o la las Ánimas. Un retablo clasicista con escenas de la infancia de Jesús y Padre Eterno. Otro clasicista con Crucificado y San Juan Bautista; y sagrario con Ecce Homo, en tabla. En otro neoclásico, Virgen con Niño. Aparte, posee un coro de buena talla en madera de nogal, con reja de forja de cierre, del s. XVI, y un órgano barroco. En algunos arcosolios, hay enterramientos medievales nobles, con estatuas yacentes; sin embargo, dentro del presbiterio barroco, destacan las estatuas orantes de los condes de Rivadavia y los marqueses de Hinojosa. Como esta iglesia se ha convertido en un rico museo parroquial, hay muchas piezas, pertenecientes a las demás iglesias de la villa y algunas adyacentes; sólo, a modo de resumen, destaquemos las pinturas de un San Jerónimo de Carducho, Exaltación de la Eucaristía, Crucifixión, Santa Práxedes, Bautismo de Cristo de Mateo Cerezo, otros dos bautismos, Virgen tenebrista del tipo de las de Belén, la Magdalena, los Evangelistas, Inmaculada, San Pedro, San Juan Bautista, Santiago, San Jerónimo, San Francisco y Virgen con Niño sobre paisaje. En tabla, destacan un tríptico con Virgen con Niño y ángeles, Virgen con Niño del “pópulo”, Madona, de tipo italiano, Virgen de la fuente, Cristo de las lágrimas, copia de Albert Bouts, una Piedad y un Calvario. En escultura de los s. s. XIV al XVII, es importante el grupo de la Virgen con Niño y San Francisco, de la escuela de Gil de Siloé, dos Inmaculadas, Santa Ana triple, dos de la Anunciación, dos Vírgenes sedentes góticas, Santa Catalina, San Lorenzo, San Pedro y San Pablo, San Juan Bautista y el Evangelista, San Miguel, Santa Inés, San Jerónimo penitente, etc. En orfebrería, tres cruces barrocas de planchas de plata repujada, de cierto mérito, un cáliz custodia, del s. XV - XVI, otra custodia, de tipo torre, del XVI, otras dos barrocas; variados cálices, tanto en estilo, como en valor; y unas sacras repujadas de plata. Dos Crucificados de marfil; una Anunciación y Piedad, ambas en alabastro; y una mesa de jaspe. Esta colegiata, como conjunto, fue declarada B. I. C., en 1974.

Iglesia de Santo Domingo: Esta iglesia, situada en el medio de la población y considerada como parroquia titular, no es, sin embargo, la más importante; y aunque, externamente tiene buena estampa, podemos destacar sus altos muros, con contrafuertes y torre cuadrada con pilastrones y remate de bolas; un ábside rectangular con contrafuertes; y dos portadas clasicistas con dovelas molduradas, pilastrones y hornacina, en ático, con Virgen, Dios Padre y medallones de Santiago y Santo Domingo; y otra tapiada con decoración barroca. Interiormente presenta una planta gótica de salón de tres naves con columnas y bóvedas rehechas, en el s. XVIII. La pila es renacentista con acanalados. El retablo es neoclásico, de Antonio Medina Beitia, con Santo Domingo, San Benito, San Pedro, San Andrés, San Francisco y Crucificado; dos relieves del Santo; y en sagrario, Resurrección de Cristo y los cuatro Evangelistas. Hay otro de la Virgen con Niño, del s. XVI, San Francisco, Santo Domingo y lienzo de la Virgen. Otro barroco con Crucificado, Asunción, Magdalena y San Francisco. Aparte, hay imágenes de un Crucificado de pared, Santo Tomás de Aquino, San José, San Cristóbal y San Juan de Sahagún. En pintura, un Calvario enmarcado en tabla y lienzos de Santa Teresa, Santo Domingo en soriano, siete apóstoles, Jesús de la bola y Virgen Dolorosa. En orfebrería, una cruz gótica de cobre, con dibujos incisos, otra con relieves, del s. XVII, custodia de sol y rayos, insignias y cáliz cincelado, del s. XVI. Lo más destacable del templo, son los seis tapices de las Artes, restaurados recientemente, exaltando a la música, la astronomía, la filosofía, la geografía, las ciencias y las matemáticas. Aparte, varios ornamentos, de los s s. XVI y XVII, la sillería del presbiterio, las cajonerías de la sacristía y dos espejos rococó. Dentro de la población hubo un convento de San Francisco, quedando restos de su iglesia. También el convento de Santa Clara, con iglesia gótica. Cerca, están los restos del Convento gótico de San Antón, importante en el camino de Santiago, con muros, pero sin cubierta, destacando su portada gótica de archivoltas cuajadas de ángeles y figuras; también las ruinas de la perfecta y robusta iglesia gótica del despoblado Tabanera, con portada apuntada y torre cuadrada.

Iglesia de San Juan: Situada en la parte occidental de esta villa alargada, a modo de un gran cordel, como ocurre en todos los pueblos, por donde discurre el camino de Santiago, esta iglesia nos muestra sus trazas góticas primitivas, sobre todo en la torre con ventanales tardo románicos y remate de pináculos y almenas; el ábside es poligonal con ventanal y canes lisos; y dos portadas de arco rebajado bajo arco piramidal con imagen de Santiago peregrino. De la misma época, es el claustro de transición con columnas, capiteles, arcadas apuntadas y artesonado mudéjar policromado. Esta iglesia transformada, en el siglo XVI, es de planta renacentista de salón de tres naves con columnas fasciculadas, arcos, bóvedas estrelladas de bellas tracerías y ventanales. La pila bautismal presenta relieves vegetales renacentistas y pie hexagonal. Destaca una magnífica escalera, de subida al coro, con balaustrada de finos calados. El retablo mayor es barroco con San Juan Bautista, sus padres Zacarías e Isabel, Asunción, Santiago, San Juan Evangelista y angelotes; relieves de San Antón y sagrario con pelícano. Otro clasicista con Resucitado, Calvario, San Juan Bautista, San Jerónimo, San Vicente, San Cristóbal y relieves de la vida de la Virgen y sus padres. Sin embargo, llama la atención uno renacentista, a modo de políptico, con pinturas de la misa de San Gregorio, Santiago, San Jerónimo, San Juan Bautista, San Pedro, San Antón, santo obispo, Anunciación, Visitación, Calvario y escudos. Aparte, un Calvario renacentista, Crucificado de pared, Cristo yacente, Virgen del Carmen, San Roque, San Juan Bautista, San Bartolomé y otros. Hay varios lienzos, como Inmaculada, Santa Ana con Virgen niña. Órgano neoclásico, traído de la de Santo Domingo. Tumbas nobles, de los Manrique de Castro, con escudos. Es iglesia B.I.C., desde 1990.

Castromorca – Amaya - (+++):

El nombre procede de las palabras Castro morca o moreca, como Castillo convertido en un montón de piedras; es decir, un viejo castro, posiblemente prerromano, totalmente caído. La vieja iglesia de trazas renacentistas con algún vestido románico, dedicada a San Pedro Apóstol, es una ruina irremisible con parte del tejado hundido, aunque los paramentos, el ábside rectangular y la torre de tipo de espadaña reconvertida en campanario, igual que la portada de arco a base de dovelas y alguna bóveda aparezcan en pie; sin embargo, dentro muestra en sus grietas y desprendimientos, que está herida de muerte: algún día también se convertirá en Iglesiamorca, un montón de piedras. Interiormente es de una nave y se encuentra con parte de sus bóvedas estrelladas, en el suelo. El culto se celebra en una capilla- ermita, en el centro del pueblo, con cabecera renacentista con arco clasicista y el resto enfoscado de yesos. Hay un retablo clasicista, sin dorar, con San Agustín, dos Vírgenes Inmaculadas, San Francisco y dos Niños de la bola. Aparte, un Crucificado, San Pedro y San Sebastián. Tienen cierto merito dos cálices, uno plateresco, y la custodia de sol y rayos.

Castrovido –La Sierra- (+++):

El Caastrovid o castrovido de los documentos, equivale al Castro de Vido o Vito, nombre del repoblador de este pueblo. Su iglesia rural, dedicada a San Martín y construida en buena sillería de piedra arenisca de color rosáceo, de la zona, cuenta con torre cuadrada chata; un ábside rectangular con contrafuertes; y portada de arco moldurado. El interior es de una nave con cabecera de arco y bóveda de crucería, y el resto, de cubierta de madera vista. Es curiosa y exótica la pila bautismal cuadrada con arcos entrelazados en herradura y moldura superior. El retablo mayor es barroco con San Martín, s. XV, San Miguel, San Sebastián, s. XVI, y Virgen con Niño. Otro con Virgen del Rosario y San Roque; y otro con Santa Bárbara y Niño de la bola. Aparte, un Crucificado mutilado, Virgen gótica de pie con Niño, San Esteban gótico, San Roque y apóstol gótico. Dos cálices torneados y custodia, de regular valor. Tumbas antropomorfas pétreas, en el atrio. Ermita de Virgen del Carmen.

Cavia – San Juan de Ortega- (++++++):

In lucum quem vocitant Kavia, es decir en el lugar llamado Cavia, así con V, pues viene de cavea, que significa cueva. La torre alta, de tres cuerpos, de su iglesia, dedicada al apóstol San Pedro, domina la vega del Arlanzón, aguas abajo de Burgos; es neoclásica y ejecutada por el arquitecto Fernando González de Lara. Es templo de buena factura y piedra de sillería, con ábside poligonal con contrafuertes; y portada dintelada, bajo torre, a modo de pórtico de triple arcada; hay otra lateral renacentista con columnas estriadas y bustos en relieve de la Virgen, San Pedro y San Pablo, que está tapiada. Es iglesia gótico-renacentista de tres naves con columnas cilíndricas, arcos y bóvedas estrelladas, en cabecera, pero, en el resto, de yesos moldurados. La pila es románica, una de las más interesantes de la diócesis junto con otras de la zona, con arquerías bajo las cuales aparecen quince figuras de apóstoles y obispos, un sogueado superior y avenerada por dentro. Hay un púlpito policromado gótico, hoy convertido en ambón, con relieves de San Pedro, San Andrés, San Antón y el escudo de los Reyes Católicos. Y una afiligranada celosía gótica de piedra. El retablo mayor es clasicista, de Simón Berrieza y Domingo de Bérriz, con San Pedro sedente, los cuatro Padres de la Iglesia y el Calvario; relieves de la vida de San Pedro, Ultima Cena, Oración del huerto, Prendimiento, Flagelación, ante Pilatos, Descendimiento, Piedad, los Evangelistas y profetas; y en el sagrario, relieves de la Última Cena, Oración del Huerto, San Pedro, San Pablo, Ecce Homo y Cristo con cruz a cuestas. Otro retablo renacentista con San Joaquín, Santa Ana, Padre Eterno y Calvario; más otros relieves de la infancia de Jesús, San Juan Evangelista, San Juan de Ortega, Santa Catalina, Santa Águeda, Piedad y otros santos. Otro barroco con Virgen sedente de Riocavia, s. XVI, Asunción, Santiago y San Bartolomé; y relieves de la Anunciación, Visitación y Nacimiento. Otro con Inmaculada, San Juan Bautista, San Roque, San Nicolás y Santa Catalina. Hay otros barrocos con imágenes de mérito y alguna suelta, en el coro, como un Crucificado de pared, Cristo varón de dolores, Resucitado, San Pedro mutilado, San Sebastián, San Miguel, San Roque, Santa Catalina. Se guarda, muy bien conservado, un terno rojo con capa, del s. XVI. Lienzo de la Inmaculada, enmarcado. Regular orfebrería, con cáliz repujado, de Bartolomé Valencia, s. XVI; un busto y dos brazos relicario. Y relicario ovalado de marfil, con el Nacimiento, s. XVI. En una buena sacristía, cajonería de dos cuerpos.

Cayuela – San Juan de Ortega- (++++):

De Cauuiela, o et in alia Cavia, diminutivo de Cauuia, con el significado de covachuela. En el centro de esta pequeña localidad, encontramos una iglesia, dedicada a San Esteban Protomártir, de estampa típicamente románica con campanario cuadrado posterior; el ábside es románico con ventanal, capiteles y canes de caras, animales, enlazados y ajedrezados, en todo el perímetro del alero; y la portada, aunque mutilada, conserva fustes, capiteles, tres archivoltas con decoración vegetal y puntas de diamante; hay un ventanal románico, en fachada, y un pequeño campanil. Dentro es iglesia de una nave de cabecera románica con columnas, capiteles, arco, bóveda de cañón, y el resto, de crucería y yesos moldurados. La pila bautismal es románica, una de las más interesantes de la zona por su gran belleza, con arcos en copa, cobijando apóstoles y animales, con trenza en borde, avenerada por dentro y de base circular moldurada. Hay una cornisa románica recuperada, con la posibilidad de poder colocarla, en el tejaroz sobre la portada. El retablo mayor es barroco rococó, de Domingo Beitia, con Santiago, San Esteban, Virgen del Rosario con Niño, Crucificado gótico, ángeles y Padre Eterno. Otro con San Sebastián y San Lorenzo, s. XVI. Aparte, Crucificado de pared, Virgen del Rosario con Niño, San Bartolomé y dos brazos relicario. Hay una lauda funeraria, con escudo policromado. Son curiosas las fallebas de hierro, en la puerta de entrada.

Cebolleros – Medina- (++++):

En la Merindad de Cuesta Urria, se encuentra este pueblo con nombre que dice relación al cultivo de las cebollas, pues, no en vano en esta zona, se siguen cultivando todo tipo de hortalizas. Curiosamente, posee un castillo moderno hecho, a base de cantos rodados de río, por parte de un entusiasta jubilado de la localidad. Su iglesia parroquial, construida en buenos materiales de mampostería con enfoscados de relleno, dedicada a San Cipriano y San Cornelio, presenta una torre cuadrada; un ábside rectangular; y una portada de arco a base de dovelas. Sin embargo, en su interior, presenta aspectos más interesantes, con planta de una nave gótica con dos pequeñas capillas con columnas, arcos, bóvedas de crucería de piedra y alguna de yesos moldurados. La pila es renacentista con acanalados. El retablo mayor, también renacentista, es de Antonio de Siloé, (buen apellido para un retablo), con San Cornelio, San Cipriano, Asunción y Crucificado; en el sagrario, relieves de los Evangelistas, San Pedro, Resurrección, en óvalo de la puerta, y San Pablo; también tiene pinturas, aunque oscurecidas, representando a varios santos populares como San Sebastián, San Roque, Santiago, San Juan Evangelista y San Lorenzo. Otro barroco con Virgen del Rosario, franciscano mártir, San Miguel y otra Virgen con Niño. Aparte, Santa Águeda, dos Crucificados de pared, Virgen y San Juan de un calvario, Santiago peregrino, Santa Bárbara y San Roque. Buena orfebrería, destacando la cruz plateresca, de Juan de Landeras, con repujados, del s. XVI; un cáliz rococó, de origen americano; una custodia de sol y rayos, e incensario de metal, del s. XV. Casulla con apostolado, recamada en oro y dos dalmáticas con escudos, del s. XVI. Hay dos atriles con águilas culebreras doradas. Cajonería simple.

Cebrecos – Arlanza- (+++++):

Con un nombre derivado del antiguo Ezebrecos o Cebraicos, con una referencia al pueblo hebreo o judaico, posiblemente por la población de judíos concentrada en esta localidad. Subida a la loma que domina la villa, porque las iglesias siempre prefirieron las alturas, esta parroquia, dedicada a San Cristóbal, domina con bella estampa renacentista el panorama circundante. Tiene un ábside con contrafuertes y canes de tacos, pero recrecido posteriormente cuando se levantó la bonita torre renacentista con remate almenado, bolas, hachones en llamas y gárgolas de cañón; y la portada renacentista de tipo retablo tiene pilastrones, arco de rosetas, calavera, hornacina con San Cristóbal en piedra y bustos de San Pedro, San Pablo, escudos y Dios Padre, en el ático; todo este conjunto de piedra de sillería, se enmarca bajo gran arco sostenido por columnas cilíndricas; y, en la parte alta, cornisa con antepecho abalaustrado y pináculos. Interiormente presenta una planta gótico-renacentista de tres naves con columnas cilíndricas, arcos y bóvedas estrelladas con claves artísticas. La pila es románica con arquitos, cenefa vegetal y borde moldurado. El retablo mayor es barroco rococó, de Juan Manuel Rivas, de 1745, con San Cristóbal, San Juan Bautista, Santo Domingo de Silos, Asunción y ángeles músicos; sagrario clasicista, de Juan de Piedra, con Resucitado, San Pedro y San Pablo. Otro barroco, de Andrés Bolado, con Virgen del Rosario, San José y otros. Otro con San Sebastián, San Pedro, Niño vestido y Virgen sedente con Niño, s. XVI. Aparte, hay imágenes sueltas como otro San Cristóbal, Santa Elena, franciscano, santo leproso, San Roque y Santa Catalina. En pintura, tabla triple con San Roque, San Sebastián y Santa Elena; Virgen con Niño y ángeles; y, misa de San Gregorio. Lienzo de la Inmaculada enmarcado. Es digna su cruz plateresca de repujados y macolla con cabujones. Ermita de Santa Ana, de 1778, de Pedro de Onandía, con Santa Ana triple, del s. XV, tablas de San Joaquín, Santa Ana, e imagen de Santa Ana y Virgen niña. Ermita de San Román de trazas románicas, en ruina.

Celada del Camino >– San Juan de Ortega - (++++++):

Lo de Celada, como lugar oculto, no parece que se avenga con la situación abierta de la villa, en la vega del río Hormazuela. En el camino real hacia Valladolid, no el de Santiago, se encuentra esta villa con su importante iglesia, bien construida en piedra sillar y dedicada a San Miguel Arcángel. El ábside es románico, cercado por una valla almenada, a semejanza de algunos monasterios, con contrafuertes, cinco ventanales con capiteles historiados, canes de tacos, en aleros y campanil; la torre es cuadrada con remate de bolas y rosetón gótico, en fachada; y la portada es gótica con capiteles vegetales, cinco archivoltas lisas e imagen de San Miguel, en hornacina; hay otra cegada y un rosetón gótico. En el interior, se nos muestra como iglesia gótica de una nave y dos capillas con columnas, capiteles y ménsulas historiados de ángeles y flora, arcos y bóvedas de crucería variada; pero la cabecera es románica con bóveda de cañón. La pila es románica con borde moldurado, cruz incisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista, de Felipe Gargolla y Pobes, con San Miguel, San Pedro, San Andrés, San Esteban, San Lorenzo y Asunción; relieves del Nacimiento, Reyes Magos, los Evangelistas, los Padres de la Iglesia y otros santos; y, en sagrario, relieves del Prendimiento, Oración del huerto, santo Entierro, Resucitado, junto a San Pedro, San Pablo, los dos santos Juanes y Santiago. Otro con Crucificado gótico y peana de piedras. Hay otro barroco, en capilla, con Virgen sedente con Niño, s. XIV. Otro clasicista con San Bartolomé, Virgen sedente y Niño, imagen gótica de piedra llamada de la Parra, San Sebastián, San Nicolás, San José, Santa Teresa y Santa Ana triple. Otro con Crucificado procesional y Resucitado. Aparte, Crucificado de pared, Nazareno con cruz a cuestas, Virgen del Rosario, Dolorosa vestida, San Agustín, San Ambrosio y dos brazos- relicario. Lienzo interesante de Virgen de la Paz o del Pópulo, enmarcado en cornucopia rococó. Destaca el sarcófago gótico, del matrimonio González de Celada, con estatuas yacentes, relieves de los misterios del la infancia de Jesús y Calvario, bajo arquitos trilobulados. Cáliz renacentista con cabujones, nudo en ánfora y relieves. Púlpito goticista con relieves pétreos, con escalera de subida; y balaustrada afiligranada, en piedra, del coro. Es iglesia B.I.C. desde 1983. En Santiuste, iglesia de una nave con portada gótica e imagen de San Miguel y con espadaña chata. En Torrepadierne, iglesia de la Asunción, de una nave renacentista, con espadaña, ábside rectangular y ventanal gótico. Ambos son granjas más que pueblos.

Celadas del Páramo, Las–Ubierna- Úrbel- (+++++):

Lo de Celada, como lugar oculto se entiende por lo escondido de la villa. Y hay que reiterar, que todos los pueblos que usan el plural, expresan algo que suele ser cierto, a la larga; estos tales fueron constituidos por dos o más barrios, incluso con iglesias propias, que han podido o no, pervivir en el tiempo. En este caso, el barrio de arriba, no lejos de la carretera de entrada a la actual población, sólo conserva la estructura de su iglesia románica en estado de semi ruina, pero que para sí quisieran otros pueblos, con iglesias menos interesantes; aunque sin culto, tiene una perspectiva de su buena construcción en piedra de sillar con ábside semicircular, pilastrones y canes en todo el perímetro; tuvo una portada románica, hoy tapiada, y la actual es dintelada con remate de campanil. Interiormente es el clásico templo románico de columnas, capiteles, arcos y bóvedas de cañón o de crucería simple; conserva una pila de copa lisa y base cilíndrica. Al desaparecer las gentes del barrio, el templo está en un estado de abandono y deterioro creciente, por lo que como templo románico debiera poderse trasladar. La iglesia del barrio mayor actual, dedicada a San Esteban Protomártir, tiene una mezcla de estilos, con unas partes originales y otros añadidos, que van desde el románico al barroco. El ábside es gótico con contrafuertes y ventanal cegado; la torre rectangular chata; y la portada es clasicista con el Patrón, en hornacina. El interior, es de una nave con columnas, arcos y bóvedas de crucería, en cabecera, otras de yeso y, a los pies, de cañón apuntado. La pila es de copa rústica lisa y base cónica. El retablo mayor, sin dorar, es rococó con San Esteban, San Pedro, San Pablo, San Francisco, Virgen con Rosario, San Pedro sedente y la Santísima Trinidad, en relieve; aparte, otros relieves, del s. XVI, como un Nacimiento, Reyes Magos y dos relativos al Patrón. Otro neoclásico con Calvario completo, del s. XVI. Aparte, Virgen del Rosario, San Francisco Javier, San José, San Lorenzo, Crucificado procesional, Niño de la bola, Dios Padre con ángeles, Virgen de pie, San Vitores y otro San Esteban. En orfebrería, cruz de planchas de metal y macolla de plata con rombos, s. XVI; custodia de sol y cáliz torneado. Cajonería doble con relieves y aguamanil.

Celadilla Sotobrín –Ubierna-(+++):

Celadilla como lugar escondido y Sotobrín, que es el nombre de un poblado desaparecido, del que se conserva una ermita y la Virgen del mismo nombre. Su digna Iglesia, dedicada a San Miguel Arcángel, aunque tiene una arquitectura en piedra sillar aceptable, sin embargo, ha sido rehabilitada profundamente, por los problemas constructivos y fallos estructurales. La torre clasicista cuadrada tiene contrafuertes y leves pilastrones; el ábside es rectangular con ventanal cegado y canes de tacos; y la portada es clasicista con pilastrones, arco moldurado, cornisa y frontón, bajo gran arco; el conjunto está construido en buena piedra de sillería. El interior es de una nave de cubierta de madera vista, con coro y capilla renacentista de bóvedas estrelladas. La pila es de copa lisa y base circular moldurada, que hace de base de la mesa de altar. Destaca un San Miguel y una Magdalena. En orfebrería, cruz de planchas plateadas, un cáliz renacentista repujado y una custodia de sol, rayos y cristales. Ermita de la Virgen de Sotobrín.

Cerca, La – Medina - (++++):

En un cruce de caminos, de las antiguas Merindades y, quizás, con alguna especie de cercado de la iglesia o del pueblo en general, aparece esta iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, como tantas, ofreciendo una estampa de iglesia llena de mezclas, estilos y que ha sufrido tales reformas, que ha sufrido una gran debilidad en su estructura primigenia. El conjunto con piedra muy mezclada de sillería y mampuestos, que partiendo de una cabecera románica con columnas y ventanales tapiados con capiteles interesantes, fue recrecido sin motivo dicho ábside, cargando a la fábrica; se añadieron capillas laterales, rompiendo muros, y de esta manera, se deterioró todo el conjunto, apareciendo resquebrajado y en ruina incipiente; la torre es alta y cuadrada con remate de bolas, bajo la cual se cobija la portada de arco de medio punto. En el interior, es iglesia de una nave y capilla lateral noble; pues tuvo otra, desparecida por sus problemas de desmoronamiento. La cabecera románica destaca por sus columnas, capiteles de luchas, anuncio a los pastores, pesca milagrosa y hermoso Pantocrátor policromado con el tetramorfos de los Evangelistas; el cuerpo es sencillo de techos de yesos; y la capilla lateral ochavada con bóveda estrellada de piedra, donde destaca un retablo clasicista con Inmaculada con nimbo, San Antonio, Crucificado y tablas de los Evangelistas y los Padres de la Iglesia. Aparte, hay algunas imágenes como un Crucificado y San Juan, San Sebastián, San Miguel, ángel custodio y San Pedro. Regular y digna orfebrería, representada en la cruz parroquial de gajos y por una píxide, las dos repujadas, cinceladas y ambas, del s. XVI. Enterramiento de clérigo con lauda funeraria y escudos. Cajonería triple.

Cereceda – Oca- Tirón- (++):

Llamarse Cereceda, en el inicio del valle de Valdivielso, es una obviedad, pues por aquí, los árboles frutales abundan por doquier. Su humilde iglesia, de buena sillería de piedra, consta con un campanario agrandado, partiendo de una espadaña; el ábside es rectangular antiguo; y la portada es apuntada con moldura y relieve en piedra de mitra y báculo, en honor del patrón, San Martín. En el interior, es una nave goticista con bóvedas de cañón apuntado. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. No hay retablo mayor, sólo un retablillo rococó con Crucificado, imagen de San Roque y Virgen del Rosario. Aparte, un Crucificado de pared, Virgen barroca con Niño y San Martín de obispo. Hay un lienzo del Cristo de Burgos y dos litografías de madre con niño ante el rey y Virgen de Guadalupe. Crucifijo de marfil en cruz de ébano. Sagrario con pinturas populares del Resucitado, San Pedro y San Pablo.

Cerezo de Río Tirón – Oca- Tirón- (+++++):

Del Cesareum romano, el nombre se fue degenerando en el Cerasius de los documentos medievales y en el Cerezo de hoy. Por la difícil orografía en que se sitúa la población, la antigua iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Llana, hoy en semiruina y cuya portada románica podemos contemplar, en el conocido Paseo de la Isla de Burgos, fue sustituida por la actual de estilo neoclásico. Esta, dedicada a San Nicolás de Bari, se levanta más centrada a la actual población, siempre tendente a descender de las alturas históricas, como en tantos pueblos de nuestra geografía, y construida a base de grandes pilastrones de piedra y paramentos de ladrillo galletero, con ábside poligonal y portada clasicista con pilastras y frontón. En el interior, presenta planta de salón de tres naves con columnas, arcos de piedra, bóvedas y cúpula de yesos en arista. Hay dos pilas clasicistas con acanalados. El retablo mayor es neoclásico con San Vitores, natural de esta villa, San Nicolás, Virgen sedente con Niño, s. XVI, y Crucificado; y sagrario clasicista, con Resucitado. Otro clasicista con lienzo de la familia de la Virgen. Otro neoclásico con San José con Niño y San Juan Evangelista. Otro barroco con Virgen del Carmen y la Magdalena. Otro con San Antón y San Vitores. Aparte, hay imágenes dignas como Crucificado de pared, Cristo con cruz a cuestas, Virgen del Rosario y otra Dolorosa, ambas barrocas de escuela vallisoletana, una Santa Ana triple gótica, San Miguel, San Pedro y San Vitores de alabastro de escuela burgalesa, del s. XVI. También, destacan algunos lienzos como Crucificado con San Francisco, Virgen de la Paloma, San Martín con mendigo en retablo, San Antonio con Niño y uno de San Vitores curioso. Posee variada y rica orfebrería como la cruz parroquial, de Fernández del Moral, con cabujones y remates cilíndricos, una custodia de sol y rayos, dos cálices rococó, otros dos guatemaltecos con decoración reiterativa y una píxide con leyenda. En el coro, un órgano clasicista deteriorado, sillería coral y facistol. Cajonería de dos cuerpos. Algunas piezas proceden del convento de San Vitores. En el cercano despoblado de Quintanilla de las Dueñas, restos de su iglesia.

Cernégula –Ubierna- Úrbel- (++++):

Parece derivado de Cernocha o Cernega con el significado de cenizal o cenizoso y aquí en diminutivo. En este pueblo, hay una charca o lagunilla donde, según antiguas leyendas, se reunían las brujas; como leyenda puede pasar, pero lo que sí es cierto es que, la fe a este pueblo le viene de antiguo, si nos fijamos en su iglesia, dedicada a San Miguel Arcángel, y construida en una mezcla de sillería y mampuestos. Tiene unja espadaña románica simple; el ábside es rectangular con canes de tacos, y casa de la villa unida, para mostrar la unión que solía darse entre ambas instituciones; y una portada gótica tardía con archivoltas, remate de bolas y escudos. El interior, es tardo románico, de una nave y capillas posteriores con arcos fajones y bóvedas de cañón apuntado. La pila cuadrada es interesante con acanalados y molduras. El retablo mayor es barroco rococó con San Miguel, Virgen con Niño, del s. XVI, San José con Niño, San Buenaventura y Calvario. Otro con Virgen del Rosario. Otro con San Antón y Virgen con Niño. Otro clasicista con relieves de ángel custodio, San Andrés y San Bartolomé. Aparte, un Crucificado de pared, Virgen vestida, dos San Juan Bautista, San Antón, ángel de piedra y otro San Miguel; un relieve de la Visitación, y una pintura con Santa Casilda. Hay un sagrario clasicista con pinturas de la Ultima Cena, Coronación de espinas, Cristo con cruz y Flagelación. Cruz de gajos, s. XV, y otra de planchas de plata repujada, con medallones, s. XVII. Púlpito-ambón con relieves. Escudo heráldico. En sacristía, cajonería de dos cuerpos, carillón de esquilas y casulla con dorados.

Céspedes – Merindades- (+++):

Su nombre es obvio y dice relación al césped de hierba. Este pueblo se sitúa, al norte de las Merindades, donde se levanta esta iglesia de San Martín obispo, construida en buena mampostería con espadaña de dos cuerpos, rematada de bolas; ábside rectangular con cantoneras de refuerzo, en piedra sillar rojiza; y portada de arco a base de dovelas, bajo pórtico de madera con arcada. Es iglesia de una nave y capilla lateral con grandes pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es renacentista con rosetas y cruz, en relieve. El retablo mayor es barroco salomónico con decoración exuberante en sus columnas y dorado perfecto, con San Martín, los cuatro Evangelistas, Crucificado y pinturas de dos Evangelistas; y, en el sagrario, relieves de San Pedro, San Pablo y Resucitado. Como piezas sueltas, un San Juan Bautista, una Virgen con Niño para vestir; lienzos populares del monumento, de San Pedro con Cristo y Virgen del Rosario de Medina. Cajonería con crucifijo.

Ciadoncha– Arlanza - (+++++):

Su origen proviene de Cibtatonia, con el significado de ciudad, y el sufijo onica u onga, que pudiera designar ciudadela o ciudaducha, aunque sea problemático. Si hay una palabra que pueda definir la iglesia de esta villa, dedicada a la Asunción de la Virgen, sería la fortaleza por la robustez de sus muros, contrafuertes y canes de tacos, en todo el perímetro. Es iglesia proto gótica de buena sillería, destacando en ella su bonito ábside poligonal con grandes ventanales rasgados de tipo cisterciense con capiteles finos, puntas de diamante y contrafuertes; la torre es cuadrada y moderna; y la portada es gótica con fustes, capiteles vegetales y archivoltas molduradas, bajo pórtico de crucería simple con arco rebajado. El interior presenta una nave gótica amplia, en cabecera, con columnas, capiteles historiados interesantes, arcos, bóvedas de crucería y ventanales con decoración de cardinas; y en el resto del templo, con bóvedas estrelladas renacentistas. La pila bautismal es románica con arquería, cruces, sogueado, avenerada por dentro y con serpiente sobre base circular. El retablo mayor es rococó, de Luís y Manuel Cortés, con San Cosme y San Damián, Asunción de la Virgen y San Pedro. Otro con Santa Bárbara, San Sebastián, San Antonio y Santa Isabel o Margarita. Otro barroco con Crucificado gótico, del s. XIV, y crucifijo del s. XVI. Otro con Inmaculada, del s. XVI, San Joaquín, Santa Ana y San Fabián. Hay un retablo, sin dorar, con relieve del Descendimiento, de Juan de Bueras, en 1596. Aparte, destacar un Resucitado, un Ecce Homo, torso de un Crucificado, dos Vírgenes con Niño, una mutilada y otra sedente, de la escuela de Gil de Siloé, ambas del s. XVI. Lienzo de Cristo con el Padre. Cruz de gajos de cobre dorado s. XV. Cajonería de tres cuerpos con testero, relieves y escaño antiguo.

Cidad de Ebro – Merindades - (+++):

Con origen en la palabra Cibtat y el significado de ciudad, aunque parezca mentira, por ser pueblo relativamente pequeño. Eso sí, situado en un paraje y paisaje paradisíaco, nos topamos con este lugar que juega con un Ebro, aún adolescente, en un puente de pequeños pilastrones y pasarela sencilla. A pesar de su pequeñez posee, dentro del casco urbano, una iglesia y una ermita. La iglesia, dedicada a San Román mártir, es de trazas populares y sencillas con espadaña chata; ábside rectangular con contrafuertes; y portada de dovelas en arco y lauda, donde se dice que la reedificó don Pedro Fernández de Velasco, el Condestable. Dentro es de una nave con cabecera gótica, y el resto, de yesos rasos. La pila es de copa lisa. El retablo mayor es neoclásico con San Román, San Roque, San Antón y Crucificado. Otro con dos tablas de los evangelistas y Resucitado, en sagrario. Aparte, Crucificado de pared y sencilla orfebrería. La ermita románica de la Virgen tiene un ábside semicircular, una portada de dovelas y una nave de arcos y bóveda de cañón, en piedra sillar. En el ábside, restos de un calvario pintado en muro. Curiosamente hay dos piedras, que parecen aras romanas o pequeños altares de época visigótica. Cerca se halla la iglesia en ruina de Manzanedillo, donde se retiró la pila y los canes absidales y los campanillos.

Cidad de Valdeporres– Merindades- (++):

Otra ciudad, aunque sea pequeña. La torre de la iglesia dedicada a Santa Juliana por su robusta estampa, parece quererle hacer la competencia a la cercana torre noble de los Porres, por su altura; el es ábside rectangular con pilastrones; y portada de arco, a base de dovelas. Sin embargo, todo el conjunto está enfoscado, por lo que no se sabe su verdadera esencia constructiva. La pila es de copa lisa con bocel moldurado, cruces, leyenda y pie cilíndrico. Dentro es de una nave renacentista con pilastrones, arcos y bóvedas de yesos en arista. El retablo mayor es neoclásico con Santa Juliana y Crucificado. Otro clasicista con Virgen del Rosario. Otro barroco con San Miguel, San Pedro y San Pablo. Y unas imágenes repintadas y deterioradas. Cruz de planchas de metal con medallones, del s. XVI.

Cigüenza – Merindades – (++++):

Con un nombre un tanto extraño, este pueblo que viene a ser la puerta hacia la bucólica y siempre plácida cuenca del río Nela, camino de Valdeporres, nos muestra una gran iglesia, dedicada al diácono San Lorenzo y construida en una mezcla de sillerías y mampuestos, con unas apariencias exteriores de altos muros y torre cuadrada con remate de pináculos; un ábside con contras de refuerzo; y portada clasicista de arco de medio punto, a base de dovelas, cornisa moldurada y cruz, bajo pórtico de madera con reja de cierre. Es de una nave renacentista amplia con arcos y bóvedas estrelladas, pero cubiertas de yeso. La pila es de copa lisa con molduras y base cónica moldurada. El retablo mayor es barroco de columnas estriadas con San Lorenzo, el Patrón, San Pedro, San Pablo y Crucificado sobre peana, formando el calvario con San Juan y Dolorosa, en hornacinas aparte; y en sagrario, Resucitado y pinturas de San Pedro y San Pablo. Otro neoclásico con Virgen del Rosario con Niño y San Miguel. Otro con San Antón y San Francisco? Aparte, Virgen sedente gótica con Niño, s. XIII, Crucificado de pared, crucifijo con peana, San Roque y Santiago peregrino gótico. En orfebrería, destaca una cruz de metal recortado con lises, piñas y macolla con acanalados, s. XVI; custodia rococó con relieves en base; cáliz repujado y bandeja alemana con leyenda, ambos del s. XVI. Archivo empotrado. Ermitas de Virgen de la Antigua y de la Tabla.

Cillaperlata – Medina- (+++):

En un ambiente de agua abundante, pues el Ebro se ha engrandecido con el caudal de los ríos, que arrastran las aguas de las Merindades, de Losa y de la Bureba y por la cola de una presa hidroeléctrica, aparece este pueblo que es muy antiguo y tiene nombre interesante Celam perlatam, con el significado de “Capilla prelada” o residencia del prelado. Tuvo una iglesia antigua, en el barrio de arriba, hoy desaparecida, y la actual, dedicada a Nuestra Señora de Covadonga, con reminiscencias históricas, es sencilla y tiene una torre cuadrada; un ábside poligonal con ventanal y escudo; y portada apuntada simple y otra, bajo la casa parroquial, con restos románicos. El interior es de una nave y capilla lateral con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos en arista. La pila es gótica con dibujos incisos de ramos. Otra románica simple, en el exterior. El retablo mayor es barroco con Virgen sedente con Niño, s. XIV, llamada de Covadonga, que sirvió de modelo de la actual del santuario asturiano que se había perdido, San Juan Bautista y San Pedro. Aparte, dos Crucificados de pared, Virgen sedente con Niño de Encinillas, del XIII., repintada, San Roque y dos brazos relicario. En orfebrería, una cruz dorada de gajos, del s. XVI. Cajonería de un cuerpo y laterales. Ermita de la Virgen de Encinillas, con la imagen reseñada.

Cilleruelo de Abajo – Arlanza- (+++++):

Cilleruel de Hañuequez, así aparece en los documentos con el significado de depósito de grano de Fañe Ovequez, nombre del repoblador o fundador del pueblo. Tiene una iglesia, dedicada a San Juan Bautista, de tres partes bien diferenciadas; con una cabecera poligonal renacentista de buena factura en piedra sillar con contrafuertes; una espadaña de dos cuerpos barroca con remate de pináculos; y el cuerpo central parece que es parte de una iglesia románico-gótica preexistente de arcos apuntados y materiales constructivos más deficientes; y una portada clasicista con arco moldurado, pilastrones y hornacina con imagen del Patrón. La pila es románica con arquitos, dientes de sierra y cruz; igual que otras dos más pequeñas empotradas del agua bendita, muestra de la existencia de una iglesia anterior. El interior es de tres naves con columnas cilíndricas y bóvedas encamonadas de yesos moldurados, y, en la cabecera, sobre ménsulas y pechinas, con arcos y bóvedas estrelladas de piedra. El retablo mayor es neoclásico con San Juan Bautista, San José, San Roque y Santa Ana con Virgen niña; pinturas de los Evangelistas; y en sagrario clasicista, San Pedro, San Pablo, Resucitado, rematándose con una Inmaculada clásica. Aparte, hay piezas sueltas como un cuadro de Ánimas, de Cristóbal Villanueva, en 1788, la imagen de Virgen sedente, de los Prados, con Niño vestido, dos Crucificados góticos de pared, uno restaurado y policromado recientemente, una Inmaculada manierista, Virgen del Rosario vestida de talla mutilada, San Antón, San Francisco, Santo Domingo y San Juan Bautista. Una parte importante lo compone su orfebrería con dos cruces, una de cobre con dibujos incisos, del s. XIV, y, otra clasicista de plata, con cabujones, bolillos y macolla cuadrada, s. XVII; hay una rica custodia de torre con cabujones, columnas, telamones y campanillas, s. XVI.; y dos cálices e incensario de plata. En el atrio, se levanta un crucero, del año 1628. Hay dos ermitas, una de San Miguel y otra de la Virgen del Henar.

Cilleruelo de Arriba – Arlanza-(++++):

Cilleruelo de Ferrando, que equivaldría a Granero de Fernando, y que pudiéramos traducirlo, de una manera más libre, llamándole la Granja de Fernando, el primer fundador de esta villa. Presidiendo una amplia zona urbanizada y despejada, se nos muestra la iglesia, dedicada a Santa María de la Torre, en una construcción renacentista con piedra de sillería compacta, destacando la espadaña alta de dos cuerpos y óculo, un ábside rectangular con contrafuertes y una portada clasicista con pilastrones, hornacina con Virgen sedente de piedra y frontón. Interiormente es iglesia de dos naves con pilastrones, ménsulas, cornisa corrida y bóvedas estrelladas, en cabecera; y, el resto de yesos moldurados. Interesante es la pila bautismal de piscina de forma decagonal y arcos románicos en relieve. El retablo mayor es barroco con columnas estriadas, Virgen sedente con Niño, s. XIV, Asunción, Virgen con Niño, santo franciscano y Calvario; lienzos de la Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos, huida a Egipto, de los cuatro Evangelistas y de los Padres de la Iglesia. Otro barroco con Crucificado y pinturas de Dolorosa y San Juan Evangelista. Otro con Crucificado gótico, s. XIII. Aparte, Crucificado de cofradía, Santos Quirico y Julita, San Roque y San Antonio. En su orfebrería, destacan la cruz parroquial repujada, cincelada y dorada, una custodia de torre de dos cuerpos, para encajar en cáliz, piezas todas de Gonzalo de Calahorra, y cáliz con relieves, del s. XVI. Aguamanil avenerado.

Cilleruelo de Bezana – Merindades- (++):

La cilla era lugar para guardar granos y de ahí viene su nombre, aunque aquí poco se podría cosechar, a no ser cereales importados. Al cruzar, hacia el Puerto del Escudo, se pasa por delante de la iglesia moderna dedicada a Santa Juliana virgen, que se levantó cuando el pueblo fue acercándose a la carretera como centro de progreso y las viejas mansiones con su antigua iglesia, quedaron postergadas. Esta es funcional y sus altares e imágenes modernas. Pero la antigua, en estado de de abandono, aunque se han hecho obras de consolidación, es de trazas proto góticas con torre cuadrangular; ábside rectangular con contrafuertes; y portada de arco lobulado con reminiscencias románicas. La pila es de copa con anillos. Es iglesia de mérito y aún es recuperable, ya que su estructura está completa, sin problemas y solamente es necesario rehabilitar sus cubiertas.

Cilleruelo de Bricia – Merindades- (++):

Aquí lo de cilla referido a granero, es difícil de entender, ya que no son tierras de demasiado cereal. La iglesia dedicada a San Martín obispo, está construida en una buena mezcla de sillería y mampostería mostrando una torre cuadrada de dos cuerpos; un ábside rectangular con cantoneras de refuerzo; y una portada de arco, a base de dovelas. Interiormente es iglesia clasicista de una nave y capilla lateral con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos, formando nervios. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico, con pileta auxiliar. El retablo es neoclasicista con relieve, sin dorar, de la Anunciación e imágenes de San Martín ecuestre, otras imágenes y pinturas modernas. Aparte, Virgen del Rosario con Niño repintada y otra vestida. La custodia es de sol rayos y estrellas con nudo en ánfora y dibujos incisos, en base, s. XVII, y también una píxide renacentista con pie. Cajonería simple.

Ciruelos de Cervera – Santo Domingo de Guzmán- (++++):

Al pie de Peña Cervera crecían los ciruelos, si hacemos caso al nombre. La iglesia, en honor de San Sebastián mártir, situada al norte de la población y con un ancho espacio de contemplación, presenta una estampa de gran porte, sobre todo, en su alta torre cuadrada con remate de bolas; el ábside es poligonal con contrafuertes y ventanales; y la portada gótica con finos fustes, capiteles vegetales, archivoltas lisas y hornacina con imagen pétrea de San Sebastián. El templo está construido en buena piedra sillar dorada, de la zona. En el interior, aparece como templo gótico-renacentista de tres naves y capilla barroca ochavada con columnas cilíndricas, capiteles corridos, bóvedas estrelladas y claves afiligranadas. La pila es románica con arquería de herradura en copa y sogueado en base moldurada circular; y la del agua bendita es renacentista con venera, empotrada en una columna cilíndrica. El retablo mayor era neoclásico, desguazado y mal armado, con San Pedro, San Pablo, San Sebastián, Santa Bárbara, San Gregorio, cuatro virtudes, Padre Eterno y relieve de San Sebastián. Hay otros barrocos con alguna imagen de mérito, como un San Antonio, San José, Virgen del Rosario, Santo Domingo, Resucitado, Crucificado de pared y Nazareno vestido. En orfebrería, una cruz repujada y cincelada, del s. XVI, custodia de sol, rayos y relieves, cálices y coronas. Aparte, un sagrario goticista de piedra, empotrado en el ábside, un aguamanil con venera y cajonería de dos cuerpos. Esta iglesia es B.I.C. incoado. Posee ermita, en el casco urbano, dedicada a la Virgen del Carmen, de nave con campanil, cúpula estucada y pintada con santos carmelitanos y retablo barroco con Virgen del Carmen, Santa Marina, San Antón y San Roque.

Citores del Páramo – Amaya - (++++):

In Acetores, como abundante en los populares azores, halcones o gavilanes. Pues bien, presidiendo los muchos páramos por los que se extiende nuestra geografía burgalesa, siempre se divisa la iglesia de cada pueblo emergiendo por encima de los tejados, como referente y vigía de la vida sencilla de nuestros pueblos. En este pueblo se da esta circunstancia y su iglesia, dedicada al Patrón de Castilla, San Millán, presenta una recia estampa arquitectónica con torre clasicista rematada de bolas; un ábside rectangular con contrafuertes; y una portada clasicista de arco, a base de dovelas, bajo pórtico de doble arcada de piedra; todo ello, en una buena piedra sillar parda, de la zona. El templo es renacentista, de Juan Puente y Juan Nestosa, año de 1569, de una nave y dos capillas laterales con pilastrones, arcos, bóvedas estrelladas y claves variadas de piedra. La pila bautismal es renacentista con decoración de hojas, cruz en relieve y pie prismático. El retablo mayor, de Nestosa?, hacia 1780, con San Millán Abad, San Pedro, San Pablo y Calvario; relieves de la Anunciación, Visitación, Nacimiento, Reyes Magos; y, en sagrario, Ecce Homo, San Esteban y apóstol. Otro barroco con Virgen con Niño, San José y San Roque. Otro con lienzo de Ánimas y Crucificado. Aparte, Crucificado de cofradía y Virgen del Rosario con Niño. En orfebrería, cáliz repujado con nudo en ánfora, s. XVI, y otros dos rococó. Puerta de sacristía con Dios Padre. Cajonería y reloj de bordón. Ermita de Virgen de los Dolores.

Coculina – Amaya - (++++):

In Coacolina o Covacolina, con el significado de Cueva de la colina. Pues bien, en un anfiteatro de peñascos con aerogeneradores, antenas de retransmisión y valles en caída, surge solemne la iglesia, dedicada a San Millán abad, construida en una buena piedra de sillería y con una espadaña románica de dos cuerpos; el ábside es rectangular con contrafuertes y canes; y, posee dos portadas, una tapiada de archivoltas lisas y la principal románica con fustes, capiteles de flora y fauna, una inscripción misteriosa, en el ábaco, y tres archivoltas con ajedrezados. Interiormente es iglesia renacentista de dos naves con columnas cilíndricas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra; también, aparecen algunos restos románicos de transición. Pila románica gallonada con anillo circular, borde y base moldurados, con avenerado interior. El retablo mayor es barroco, de José García, en 1739, con San Juan Bautista, San Millán, San Isidro y Asunción. Otro con Calvario completo, del s. XV. Otro barroco salomónico con San Pedro Apóstol y Asunción. Otro neoclásico con Virgen del Rosario, Santa Casilda, San José y, en sagrario, Resucitado; en otro, la Santa Faz. Aparte, Crucificado y crucifijo con peana, San Roque y San Nicolás. Dos cálices, uno de nudo en ánfora con repujados, s. XVI, y otro torneado, s. XVII. Cajonería. Aguamanil acanalado y avenerado.

Cogollos – San Juan de Ortega - (++++):

In Cocollos, con el significado de montículos redondos. En este pueblo con dos barrios, aunque cercanos, también coexisten dos iglesias desde antiguo. La que está al culto, dedicada al apóstol San Pedro, tiene una mezcolanza de estilos, pues la cabecera es gótica recrecida con canes sencillos y dos contrafuertes; una espadaña chata de dos cuerpos; y la portada es renacentista con columnas, cabezas y hornacina con San Pedro en relieve, bajo pórtico de arco. Es iglesia renacentista de cruz latina con pilastrones, arcos, bóvedas estrelladas de piedra y ventanal renacentista. La pila es románica de copa lisa y base circular moldurada. En el antepecho del coro se muestran dos bustos, en relieve, de San Pedro y San Pablo con leyenda. El retablo mayor es neoclásico con San Pedro sedente y Virgen del Rosario; relieves de San Pedro encadenado y ante el emperador, del Nacimiento, Reyes Magos, Cristo ante Pilatos y Coronación de espinas, de un retablo anterior renacentista. Otro barroco con Virgen vestida, San Román y Santa Catalina. Y otro barroco rococó con una interesante Inmaculada, que tiene la cara y las manos de marfil, San Roque y San Sebastián, todas del XVI. Aparte, Crucificado de cofradía y San Pedro. En orfebrería, una cruz de gajos y macolla de gallones, del s. XVI, y otras piezas inferiores. La iglesia de San Román, sita en el barrio del mismo nombre y sin culto, tiene espadaña clásica y portada renacentista, de Pedro de Castañeda, 1635, con San Román, en relieve. Es de una nave con columnas, capiteles corridos y bóvedas estrelladas de piedra, del s. XVI. La pila es románica gallonada. Tiene sacristía curiosa.

Cogullos – Merindades - (+++):

También presidido por colinas o montículos redondos, pues eso significa el nombre Cogullos. Este pueblo un tanto desparramado, nos ofrece una iglesia, dedicada a San Pedro apóstol, que viene a hacer, como suele ser, de vínculo de unión de las casas que componen la vecindad. Muestra una pequeña espadaña; un ábside rectangular con contrafuertes y canes de tacos; y una portada en arco de grandes dovelas, bajo pórtico sencillo. Es iglesia de una nave de tracerías góticas con ménsulas, arcos y bóvedas de crucería de piedra. La pila es románica de copa lisa con moldura en borde y base cónica circular. El retablo mayor es clasicista con los Evangelistas, San Pedro sedente, Calvario y Padre Eterno; relieves de la crucifixión de San Pedro y entrega de las llaves, Anunciación, Visitación, Nacimiento y Reyes Magos; y, en sagrario clasicista de dos cuerpos, San Pedro, San Pablo, Ecce Homo, Cristo a la columna, Cruz a cuestas y Resucitado. Otro con Virgen del Rosario, vestida de talla y San José. Y otro con santa mártir y San Antón. Aparte, San Roque y santo ángel. Cruz de planchas de metal repujado, s. XVI.

Cojobar – San Juan de Ortega - (+++):

Quintaniella Coxova o de los Coxos, con el significado, según los entendidos, de abundante en ciertos gusanos llamados cossus, en latín y en castellano, cocos. Tiene una entrañable iglesia rural románica, dedicada a San Cristóbal, con una silueta que domina la loma, en que se halla esta villa. Su espadaña clásica con remate de bolas; un ábside semicircular románico con ventanal, capiteles y canes de tacos o de tema animal, propios de la fauna de la zona, en todo el perímetro; y portada románica con fustes, capiteles vegetales y tres archivoltas molduradas con puntas de diamante. En el interior, tiene planta de una nave y ábside con columnas, capiteles de águilas, arco toral y bóvedas de cañón. Destaca su bella pila bautismal de piscina con avenerado interior y arquería románica, asemejando un pequeño claustro que estuviera reflejado en un espejo convexo. El retablo mayor es clasicista, de 1615, de columnas estriadas con San Cristóbal; y tablas con pinturas de San Pedro, San Pablo, Santiago matamoros, San Martín con mendigo y Calvario completo. Aparte, Crucificado procesional de pared, cruz de tabla con Crucificado pintado, una Virgen del Rosario y San José. Cajonería de un cuerpo. Cerca están las ruinas de la iglesia de Olmos Albos con espadaña, portada de arco y nave con bóvedas de yesos; toda ella envuelta en una vegetación salvaje.

Colina de Losa – Medina - (+++):

Se trata de una iglesia, dedicada a la Expectación de Santa María, que, externamente, no pregona el interés que tiene por su iconografía románica, con una torre cuadrada sin más; un ábside semicircular recrecido; pero con una portada románica fina de fustes decorados con escamas y trabajos geométricos, capiteles curiosos con músico, bailarina, sapos, peces, sirenas y encadenado; aparte una abundante decoración vegetal y círculos en las arcadas. El interior es de una nave y capilla lateral con columnas, capiteles historiados de caras y fauna, arco toral y bóveda de cañón. Destaca la pila bautismal de copa lisa moldurada, y la del agua bendita, que está constituida por un capitel románico vaciado para este fin con figuras humanas rústicas y columnas fasciculares. El retablo mayor es barroco salomónico con Crucificado y pinturas de San Antonio, San Pedro y San Pablo. Otro con San Roque y santo obispo. Tiene una cruz de gajos, de Lucas Quintana, con remates florales, y un cáliz con dibujos incisos y macolla de ángeles, del s. XVI, e incensario de metal, s. XV.

Condado de Valdivielso – Merindades- (++++++):

Como capital simbólica del paradisíaco Valle de Valdivielso, esta villa, aparte las bellas vistas del paisaje y de los frutales, posee dos iglesias, por causa de estar dividida en dos barrios, separados por quinientos metros.

Iglesia de San Pedro: Esta iglesia construida en buena sillería, dedicada al primer papa, nos muestra una torre cuadrada; un ábside poligonal con ventanal románico tapiado de aves entrelazadas en los capiteles, canes de fauna y billetero; y presenta dos portadas románicas con ajedrezados, capiteles de fauna, sogueado y puntas de diamante, ambas tapiadas. La actual de uso ordinario, es clasicista con pilastrones y frontón. El interior nos muestra un templo de dos naves románico-renacentistas con pilastrones, arcos apuntados, bóvedas de crucería y otras estrelladas de piedra. La pila es románica de copa lisa y pie cilíndrico. Tiene una capilla gótica, de los Porres, con reja de forja, sepultura de los fundadores y laudas de madera policromada, en 1620; y retablo clasicista con San Felipe y Santiago el menor; pinturas de San Benito, San Bernardo y nacimiento de la Virgen, con los donantes y sus escudos nobles policromados; tiene un buen frontal con escudos, guirnaldas y flecos bordados. El retablo mayor es renacentista con San Pedro sedente, Asunción que falta y Calvario; y diez y ocho relieves de la vida de San Pedro, de los Evangelistas, de la Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos y huida a Egipto, Oración del huerto, Cristo a la columna, cruz a cuestas y Descendimiento, todos bien conservados y restaurados. Aparte, imágenes como Santa Teresa, Virgen del Rosario, San Roque, San Pedro, San José y otras. Lienzo de la Virgen de Guadalupe, en retablo neoclásico. Hay una cruz de gajos, de Bernardino de Porres, s. XVI. Dos cajonerías, en sacristía.

Iglesia de Santa María: Como iglesia recoleta de dimensiones reducidas y trazas románicas presenta una espadaña limpia más moderna; el ábside es rectangular románico con reminiscencias más primitivas, con canes de fauna y ajedrezados en aleros; y portada románica simple de arcos y canes lisos. La pila de bautismo es de piscina cuadrada y lisa. La iglesia es de una nave con columnas, arcos y bóvedas de cañón; el retablo mayor es renacentista con Virgen sedente con Niño, del s. XIV, Crucificado y cuatro tablas de la Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos y Asunción la Virgen. Otro barroco con imagen de la Piedad con Cristo en sus rodillas y leyenda, del s. XVI. Aparte, Crucificado de pared, Virgen del Rosario, San Francisco; y cruz de planchas de metal repujado, s. XVI. Púlpito de piedra. Cajonería lisa.

Contreras –La Sierra- (++++)

In confinio de covas contrarias, o sea, en el confín de las cuevas contrarias. Esto es, en medio de una gran vaguada alta, enmarcada por la meseta de Carazo y las depresiones del Gayubar donde deben existir las susodichas cuevas, se encuentra esta villa de nombre tan singular que nos ofrece una iglesia construida en buena sillería arenisca, dedicada a la Asunción de la Virgen, con torre rectangular; ábside rectangular; y portada clasicista de pilastrones y cornisa. En el interior, se muestra como iglesia gótico-renacentista de tres naves con columnas cilíndricas, arcos, bóvedas estrelladas de piedra con claves policromadas y restos románicos. La pila es románica con decoración geométrica y dibujos. El retablo mayor es barroco salomónico, de Lorenzo Torre, 1702, con Virgen sedente gótica con Niño, San Ildefonso, Santa Marina, Crucificado y sagrario con Resucitado, en pintura. Otro barroco rococó, de Bernardo Gómez, 1775, con Crucificado, del s. XVI. Otro del mismo autor, con San Antonio, San José, San Juan Bautista y Asunción con ángeles. Otro neoclásico con Virgen de pie con Niño, Santa Catalina gótica, San Juan Bautista, santo mártir, Dolorosa y San Sebastián; y sagrario clasicista con San Pedro, San Pablo y Resurrección. Aparte, Crucificado de pared, s. XVI, y Virgen sedente con Niño. En pinturas, lienzo de Ánimas enmarcado, dos de la Anunciación e Inmaculada, del tipo de Murillo, San Roque y Santiago a caballo. Cáliz con repujados, s. XVI. Casulla con brocado y bordados en hilos de oro, s. XVI. Hay un vía crucis moderno en piedra, de un artista local. Ermita de San Roque con campanil, San Antonio, San Roque y apóstol gótico, sin dorar.

Comerzana – Medina- (++):

Parece que su etimología viene de Villa Cormenti, como nombre del fundador de este pueblo, hoy casi sin habitantes y con una iglesia rural sencilla, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, que se nos ofrece como templo con espadaña rústica; ábside recto; y portada gótica de archivolta moldurada. Tiene planta de una nave, sin estilo aparente, y cubierta de madera. La pila es gótica, de copa lisa con cruz incisa y moldura. El retablo mayor es barroco con San Juan Bautista, Virgen sedente con Niño, de Comerzana, s. XIII, y San Juan Evangelista y San Antón, recogidas en Quintana Martín Galíndez. Aparte, en mesa, un cordobán o guadamecí. Cruz de gajos de madera dorada.

Cornejo – Merindades - (++++):

Derivado de la raíz Cornelius, como derivado de su fundador Cornelio, o también con relación al cornejo, arbusto abundante por estos lugares, cercanos al complejo cárstico de Ojo Güareña. En este ambiente, nos encontramos con esta villa y con esta iglesia, dedicada a San Juan Bautista, bien construida en una conjunción de piedra sillar y enfoscados con torre cuadrada de dos cuerpos y campanil; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada es clasicista, bajo pórtico de madera de columnas renacentistas. Interiormente aparece como iglesia renacentista de una nave y dos capillas laterales con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas, en una piedra rosácea de la zona. La pila es románica con borde moldurado y pie circular. El retablo mayor es clasicista con San Juan Bautista, San Roque, santa mártir y Calvario; relieves de los Evangelistas, dos a dos, de la Visitación, Virgen con Jesús y San Juanito, Bautismo y decapitación de San Juan; y sagrario con Resurrección y dos santos obispos. Otro rococó con San Pedro sedente, Santa Bárbara y San Antón. Aparte, Virgen sedente con Niño, s. XIV, San Juan Bautista, San Juan Evangelista gótico, San Miguel y Santa Catalina. Destaca un buen tríptico flamenco, un tanto deteriorado, con pinturas del Descendimiento, San Francisco, santa mártir y leyenda gótica, s. XVI. Y, en orfebrería, una cruz gótica de cobre, con relieves de Adán y Eva, San Juan, Virgen, Pantocrátor y dibujos incisos, del s. XIV.; cáliz, de Juan de Medina, con escudos, s. XVI; y copón e incensario, de Francisco Salazar, del s. XVII. Cajonería de tres cuerpos con relieves.

Cornudilla – Oca- Tirón - (++++):

Cornuta derivado de corno, con la traducción de cornejo, arbusto leñoso. Esta villa que tiene, como fondo, la mole de la Mesa de Oña nos ofrece una iglesia, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, construida en una piedra arenisca sillar de color tostado con contrafuertes, torre cuadrada con pilastrones, cornisas y molduras; el ábside es poligonal con contrafuertes; y la portada clasicista con pilastrones, frontón, pináculos y cruz. Dentro iglesia clasicista de cruz latina con pilastrones, arcos, cornisa perimetral y bóvedas enfoscadas de yesos pintados. La pila es de copa lisa y pie circular. El retablo mayor es clasicista con San Andrés, Santiago peregrino, San Joaquín, Virgen de pie con Niño, Santa Ana y Calvario; sagrario con San Pedro, Resucitado, San Pablo y relieve de los Evangelistas. Otro neoclásico con San Cosme y Damián, San Roque y santo mártir. Otro con San Juan Bautista, Virgen del Rosario, San Pedro y obispo. Aparte, Crucificado de pared, Magdalena, Virgen del Carmen; pero, sobre todo, una Virgen sedente con Niño, de buen tamaño y belleza, y restaurada recientemente, s. XIV. Posee algunos lienzos como de la Inmaculada, San Juan Evangelista, San Pedro Regalado y San Higinio. Cruz de gajos de plata repujada, de Alonso de Hoz, s. XVI, y cáliz rococó, de origen americano, s. XVIII. Dos cajonerías con relieves.

Corralejo de Valdelucio–Ubierna- Úrbel - (++):

Con significado obvio, este pueblo cuenta con una Iglesia rural, construida en buena piedra sillar de la zona con campanario rectangular y remate de bolas; ábside románico rectangular con ventanal, en aspillera, con fustes y capiteles, canes y contrafuertes; y la portada es apuntada sencilla y moldurada, bajo pórtico de madera. Es iglesia, dedicada a San Román mártir, de una nave y capilla lateral con pilastrones, arco gótico y bóvedas de crucería, en cabecera, y en el resto, de yeso. La pila es de copa lisa y pie cónico. El retablo mayor es neoclásico con Crucificado, religioso y San Román. Otro barroco con Virgen sedente con Niño, s. XIV. Otro clasicista con Virgen del Rosario. Cajonería.

Coruña del Conde – Santo Domingo de Guzmán- (++++++):

Su nombre no debe tener nada que ver con la capital gallega, ya que deriva de una cacografía de Clunia o Colonnia, por estar tan próxima a esta ciudad romana. Casi a la sombra del castillo se alza majestuosa la mole de esta iglesia, dedicada a San Martín obispo, y construida en buena sillería calcárea, incluyendo algunas laudas romanas empotradas y otras piedras románicas reutilizadas. Tiene torre cuadrada alta y bolas de remate; un ábside rectangular con contrafuertes; y una portada renacentista, en forma de retablo, con pilastrones, arco moldurado, medallones, hornacina con Padre Eterno y remate de pináculos y cruz. Es iglesia renacentista con planta de salón de tres naves con columnas cilíndricas y arcos laterales, cúpula de yesos decorados y cubierta de tipo de artesonado de madera vista. La pila es renacentista, año de 1576, con acanalados y pie abalaustrado. Buen trabajo en el púlpito de piedra y en una pila del agua bendita encajada en columna. El retablo mayor es clasicista, año de 1616, con San Martín a caballo, Asunción, San Pedro, San Pablo y Resucitado; relieves de San Francisco, Santo Domingo, San Juan Bautista, San Juan Evangelista, San Gregorio, San Jerónimo, Santa María egipciaca, la Magdalena y dos tablas de San Felipe y Santiago; y, en sagrario, relieves de la Ascensión, Pentecostés y Virgen con Niño. Otro con Inmaculada manierista, Santo Domingo, San Joaquín y busto de Santa Ana. Otro con Virgen vestida y Santiago ecuestre. Otro barroco con Resucitado y relieve del monte Tabor, San Pedro y San Pablo. Y otro con Crucificado, San José con Niño, obispo e Inmaculada. Aparte, Crucificado de pared, Virgen de talla vestida, de la Revilla, otra coronada y otra de pie con Niño, San Sebastián, San Roque y santo obispo. Curiosas tablas de unos judíos conversos y lienzo de Virgen, de la escuela de Rafael. Buena cajonería de tres cuerpos. Púlpito de piedra con relieves. La ermita del Cristo es visigótica y románica con variados elementos y vestigios romanos, empotrados en los muros, procedentes de Clunia; un ábside rectangular con arcos, capiteles, canes historiados y ajedrezados; y portada románica con ajedrezados en archivolta, canes figurados y campanil. En el interior, una nave con arco toral, artesonado simple y Crucificado repintado, del s. XIV. Es B.I.C, desde 1983.

Cotar – San Juan de Ortega- (+++):

En la antigüedad, era Quintana de Cautare, que traducido sería Quintana de Gautar, nombre personal del fundador de este pueblo. Partiendo de una iglesia gótica con torre de espadaña chata y portada de arco moldurado, dedicada a la Asunción de Nuestra señora, el arquitecto Juan de Vallejo, la convirtió en iglesia renacentista de cruz latina, con pilastrones, arcos moldurados y bóvedas muy desarrolladas, propias de este genial artista. La pila es románica, moldurada en borde y base circular. Como no tiene retablo, preside el frontis absidal, un gran Crucificado, en cruz moderna de enebro, una Inmaculada y San Juan Bautista. Aparte, Crucificado y Virgen del Rosario vestida. Muy destacable, su orfebrería con cruz de cobre con dibujos incisos, Pantocrátor, relieves y piedras engarzadas, del s. XIII. Otra plateresca, de Martín Antón, con dibujos, medallones y lobulados y macolla con rombos, s. XVI, cáliz de plata dorada y cabujones, s. XVII. Cajonería.

Covanera–Ubierna- Úrbel- (++++):

Derivado de Coba nigra o Cueva negra de los documentos, aunque por aquí las cuevas son rojizas, en las cercanías del Pozo Azul, el mejor manantial del río Rudrón, que anima la vida de esta solariega villa. En este ambiente enormemente atractivo, se levanta su iglesia, dedicada a Santa María, hecha en materiales de buena factura con espadaña gótica antigua; dos ábsides rectangulares, uno románico con ventanal en aspillera con fustes, capiteles y tacos sencillos, en parte de la nave; y una portada clasicista de arco rebajado, bajo pórtico de madera y columnas clásicas. Es iglesia de dos naves, una románica y otra gótica, con columnas, capiteles, arcos y bóvedas de crucería simple. La pila es románica con copa acanalada, moldura en bocel y base circular. El retablo mayor es renacentista con Virgen sedente con Niño e imágenes de la iglesia y de la sinagoga, Calvario y Padre Eterno; relieves de la Anunciación, Visitación, Nacimiento y Reyes Magos; y, en sagrario de dos cuerpos, Resucitado, el Salvador, San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista y San Juan Evangelista. Otro clasicista con Virgen del Rosario, San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista, apóstol y San Francisco. Aparte, Virgen Dolorosa en vitrina, San Miguel gótico en baldaquín y un tríptico con San Sixto y pinturas de Santa Catalina y Santa Lucía, del s. XVI. En orfebrería, cruz de planchas de metal, del s. XVI, cáliz cincelado, de Lesmes Fernández del Moral, otro liso y torneado e incensario de metal, del s. XV. Puerta de sacristía con billeteros y cajonería de un cuerpo y crucifijo con peana. Ermita de San Mamés.

Covarrubias – Arlanza- (+++++++) :

In Covas Rubeas, haciendo referencia a las cuevas rojas, existentes camino del Monasterio de Arlanza, de donde toma el nombre la villa rachela. Dentro de ella, donde la historia se desarrolló al más alto nivel, como Cuna de Castilla, así llamada por estar enterrado en ella el padre y forjador de la misma, el conde Fernán González. Al mismo tiempo, el arte, en todas sus facetas y en grado alto y sublime, se ha desarrollado en ella y se halla presente en todos sus monumentos; igualmente destaca por el tipismo de sus casas y rincones, llamada arquitectura popular. No en vano, toda la villa y su casco urbano ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico. En resumen, citemos el Torreón de Doña Urraca y la casa de Fernán González, s. X, las casonas y murallas, el Archivo del Adelantamiento de Castilla, s. XVI, y sobre todo, sus dos iglesias.

A.- Colegiata de San Cosme y San Damián: La Colegiata, en honor de los santos médicos Cosme y Damián, viene a ser como un lugar de visita obligada y, aunque, externamente posea unos paramentos de regular sillería dorada por el tiempo, nos muestra una torre cuadrada sencilla y sin nada que destacar; un ábside rectangular con contrafuertes; y una portada con tres puertas, dos dinteladas y una del primer gótico con fustes y archivoltas lisas, todo bajo pórtico de cinco columnas; y en el hastial de fachada, nos muestra un magnífico rosetón afiligranado, que hace de tarjeta de invitación a la visita. El interior es mucho más esplendoroso, casi una mini catedral, con planta de tres naves góticas y transepto con columnas en haz, capiteles de reminiscencias románicas, arcos apuntados, bóvedas de crucería y alguna más desarrollada. Aparte las absidales, cuenta con cuatro capillas laterales, añadidas. Es iglesia panteón, hasta el punto, de poder enumerar una treintena de enterramientos, la mayoría de nobles y clérigos relacionados con la villa con sus estatuas yacentes, relieves de escenas evangélicas, escudos y laudas. Entre ellas destacan la del conde Fernán González, sin adornos y originaria del s. V, aunque reutilizada después, y sobre todo, la de su esposa doña Sancha, un auténtico sarcófago romano y paleocristiano con decoración clásica de bustos, escenas pastoriles y los clásicos estrígiles, signos de la eternidad y que data del s. III; y precisamente, por haber sido reutilizada para la Comitisima de Castilla, ha podido llegar hasta nosotros esta magnífica pieza de la arqueología romana. Aparte, en el centro del presbiterio, están tres sarcófagos de las denominadas Infantas de Covarrubias, en sus túmulos decorados de cruces y con los escudos policromados del Infantado de Covarrubias, de Castilla y de Castilla y León. La pila es románica con decoración de rosetas y base circular. El retablo mayor es barroco de los hermanos Cortés del Valle, en 1753, con San Pedro, San Pablo, San Cosme y San Damián, Asunción, San Esteban, San Lorenzo y escudo real; en el sagrario ostensorio, la Virgen restaurada de Cerezuelos?, s. XIV, San Miguel y Crucificado, del s. XVII. Hay dos laterales, a juego, uno de José López, con San Juan Bautista y San Antonio; y el otro con Santo Tomás de Aquino y San Francisco. Otro barroco con Virgen del Rosario, San Joaquín y Santa Ana, Santo Domingo; y relieves de la Virgen e infancia de Jesús; y en el sagrario, de una pequeña Piedad. Otro, renacentista, de 1610, con relieves de los santos Juan Bautista, Bárbara, Magdalena, Cristóbal y Roque. En una capilla lateral, con caireles en sus bóvedas estrelladas del estilo de Simón de Colonia, otro retablo barroco con San Cosme y Damián, imágenes mutiladas y vestidas, del s. XIV, San José, San Ignacio, Santa Teresa y otros en relieve. Hay un claustro tardo gótico con bellas y finas tracerías, convertido en un lugar de paz y silencio, sólo roto por el murmullo del surtidor instalado en el centro, los pájaros y el aire; en un locillo del mismo, descansa la Princesa Cristina de Noruega, nuera del rey San Fernando, en sarcófago de arquerías tardo románicas. También se exhiben algunos restos románicos de anteriores construcciones. Y como iglesia museo, en la sacristía y demás dependencias claustrales, se han instalado diferentes salas monográficas de los valores artísticos de ambas iglesias; y así, en la de escultura, señalar un Santiago de piedra, del s. XII, un retablillo goticista con Santiago, del XV, relieve de la Adoración de los Reyes, del s. XVI, las imágenes góticas restauradas de la Virgen de Mamblas y de la de Redonda, una Asunción, Virgen del Rosario, Virgen niña con sus padres y otras veintidós esculturas. En la antigua sala capitular, con artesonado mudéjar bellamente policromado y restaurado, del s. XVI, se encuentran los mejores documentos y cartas, comenzando por el de la fundación del Infantado, del año 978, el de los Fueros de Covarrubias y otros varios; también cantorales, códices, incunables, como muestra de su rico archivo y una muestra de cerámica romana, hallada en este mismo lugar. Hay otra sala creada, en un espacio perdido con restos románicos, donde se muestran más de cien ornamentos litúrgicos, destacando el terno de los Condestables, otro verde y otras seis capa pluviales, de la misma época con bordados y brocados en hilos de oro y seda, del s. XVI. Y, en la antigua sacristía, sobre su amplia cajonería se han reunidos las mejores tablas pertenecientes a antiguos retablos, del s. XVI, señalando dos de Alonso Sedano, sobre la vida del apóstol Santo Tomás, un Resucitado, de Diego de la Cruz, la Virgen del libro, atribuida a Van Eíck, un Descendimiento alemán del maestro del retablo de San Bartolomé, el transplante de pierna, de Pedro Berruguete, dos parecidas de la Piedad, un tipo de retablillo hispanoflamenco con Visitación, Santa Lucía y Magdalena procedente de la de Santo Tomás, un tablero policromado con escenas de San Ildefonso, s. XV, y otros restos de retablos. En orfebrería, la pieza clave es la cruz parroquial gótica con afiligranados de plata dorada y la custodia, de tipo de torre, en plata repuja, cincelada y dorada, ambas de Gonzalo de Calahorra; un cáliz goticista, procedente de Retuerta, de Juan de la Peña, y píxide, del s. XVI. Cáliz dorado con botones de esmaltes y el pie de cristal de roca, del XVII; dos cálices de origen americano; y una caja relicario, con el lignum crucis, del s. XIII, junto a otras piezas de culto menos relevantes. Pero la joya mimada es el famosísimo tríptico hispano flamenco de los Reyes Magos, atribuido a Gil de Siloé; pieza de escultura en su parte central, con la Virgen llena de espiritualidad y ternura, San José como el eterno guardián del misterio, y los tres Magos representando a las tres razas, pues Cristo se revela a todos los hombres por igual; las puertas nos muestran, en pintura, el Nacimiento, el Bautismo, Transfiguración en el Tabor y el donante con sus Patronos, San Bernardino, San Cosme y San Damián. Como final, sería bueno poder escuchar el famoso órgano, del s. XVI.

B.- Iglesia de Santo Tomás: Más humilde, pero interesante, la antigua parroquia de Santo Tomás, más centrada en el casco urbano, nos muestra una torre popular de maderas entrelazadas, reminiscencias de nuestros antepasados mudéjares como tantas casas de la villa; dos ábsides, rectangular uno, y otro que conserva trazas románicas de lo que queda de la iglesia primitiva con aspillera y canes de remate; y la portada es de arco rebajado y archivoltas góticas lisas. En el interior, se muestra como iglesia gótica de tres naves, casi de planta de salón, y cinco capillas, incluyendo la cabecera románica de columnas, capiteles y arco con bóveda de cañón, y, el resto, con columnas en haz, capiteles corridos y bóvedas de crucería. Tiene una pila románica de vaso con decoración geométrica y algunas tumbas con sus laudas sepulcrales. El retablo mayor es clasicista, de Pedro Justicias y Francisco Carrillo, traído de la iglesia de San Lesmes de Burgos, con Santo Tomás apóstol, San Pedro y San Pablo, del s. XV, Asunción y relieves de San Gregorio y San Juan evangelista. Otro renacentista con relieves de los dos santos Juanes, San Lorenzo e imposición de la casulla, de la Virgen a San Ildefonso, en pintura. Otro barroco con Virgen vestida, la “Chacha grande”, San Joaquín, Santa Ana y relieve del árbol de Jesé. Otro rococó con Crucificado goticista, con Virgen y San Juan posteriores y San Antonio. Hay imágenes sueltas, como Virgen sedente con Niño, del XVI., Inmaculada y San Gregorio. Púlpito de piedra policromada y escudo de la villa. Lienzo digno de Inmaculada. Laudas renacentistas policromadas con los fueros de la villa. Escalera plateresca con pintura mural de San Cristóbal, y en la tribuna de madera, órgano del s. XVIII, comprado y procedente del convento de Santa Clara, de Medina de Pomar. Y vidriera del nacimiento, del s. XVI. Cajonería de relieves. Dos ermitas antiguas, una de la Virgen de Mamblas y otra de la Redonda, con campanil y retablos rococó con imágenes de menor mérito.

Crespos – Ubierna-(+++):

En un lugar escondido, con un paisaje bucólico de silencios, se descubre, rodeada de mansiones solariegas, la pequeña iglesia de Crespos, que aunque sin elementos del ajuar litúrgico, destaca por su bella estampa románica, a base de una sillería dorada, con una espadaña de un cuerpo, más tardía; un ábside románico semicircular con contrafuertes, dos cornisas corridas de ajedrezados y canes historiados de cabezas y bichas; y la portada abocinada con fustes, capiteles de fauna y flora y archivoltas molduradas. El interior es de una nave con columnas, capiteles historiados con bichas y dragones, arcos y bóveda de cañón en cabecera, y el resto de maderas vistas; en cabecera, presenta una arquería ciega con fustes, capiteles y doble cornisa de ajedrezados. Hay un Crucificado de pared. En un paramento del exterior, hay una leyenda escrita en un sillar, que traducida dice: “El 25 de febrero de 1143, Ariano plantó un huerto aquí”, luego la iglesia ya existía, entonces.

Criales de Losa – Medina - (+++):

Tiene una iglesia, dedicada a Nuestra Señora de las Nieves, que sorprende para todo el que quiera leer el monumento de una manera lógica, ya que su primera construcción románica ha recibido muchas transformaciones posteriores. Externamente, presenta una espadaña de dos cuerpos con remate de bolas; un ábside románico recrecido con columnas, ventanal doble superpuesto, canes de cabezas y tacos, en todo el perímetro; aparte, nos muestra dos portadas neorrománicas bastante semejantes, entre sí, aunque desconozcamos cuando fueron colocadas, con fustes, capiteles de animales y arcos de ajedrezados; otra parecida del pórtico, con influencias goticistas. Es iglesia románica de tres naves con columnas, arcos y bóvedas de cañón, y el resto, de crucería, pero todo muy transformado. La pila es románica con galloncitos y base cuadrada moldurada y el púlpito moldurado de piedra. Retablos modernos con San Fernando, Virgen de pie y San José. En otro, Virgen vestida, Santa Bárbara y San Antonio. En otro, Crucificado, San Francisco y San Pedro. Estelas de consagración, empotradas en la cerca procesional. En Quintanilla de la Ojada, que viene de Foggeda, como abundante en hojas, o de ojada como lugar encharcado. Por un puente medieval, sobre el río Jerea, subimos hacia esta bien cuidada iglesia, construida en una buena piedra sillar en conjunción con la mampostería; presenta una espadaña de dos cuerpos y rematada en pináculos; ábside rectangular con cantoneras de refuerzo; y una portada renacentista de arco moldurado. Interiormente es de una nave renacentista con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos en arista. La pila es de copa lisa con anillo en borde y pie cilíndrico. No tiene retablos, sólo una hornacina y sagrario con pinturas de San Pedro y San Pablo. Crucifijo y Virgen vestida con Niño.

Cristo de Villahizán, El – Arlanza- (+++):

Aunque actualmente figure como una granja, sin embargo está considerada como parroquia de servicio de un poblado, denominado Villahizán, que existió en el mismo lugar, en que se situan los actuales edificios de la granja. Su iglesia, casi una ermita, está dedicada al Santo Cristo del mismo nombre, y está constituida por dos naves unidas, aunque incompletas. Presenta portada románica apuntada con archivoltas finas, decoradas de cruces y puntas de diamente, en la fachada, hay dos ventanillos con fustes, capiteles y canes de tacos en el alero; y sobre ella, se levanta una torre moderna de ladrillo. Tiene un ábside románico semicircular con columnas entrega, tres ventanillos con fustes y capiteles sencillos y canes de tacos o de proa, en aleleros; y pegado a él, un segundo ábside que es gótico poligonal con contrafuertes y canes simples. Dentro es de una nave incompleta con ábside románico decorado con arquería ciega, tres ventanillos en aspillera y bóveda de cañón. No tiene retablo, solamente un buen Calvario gótico bien restautrado, del s. XIII. Contigua a esta nave existe una capilla gótica, a la que se accede por una puerta extrecha, con pilastrones y bóvedas de crucería simple.

Cubillejo de Lara –La Sierra - (++++):

En la antigüedad Cupillo de Nofur, como Cubillo, diminutivo de cubo, o sea torre redonda de Nofur, nombre de persona que fundaría la población. Siempre se dijo, que por mal camino no se puede llegar a buen pueblo y aquí podría pensarse lo mismo; pero, uno se lleva una gran sorpresa, ya que esta iglesia construida en una muy buena sillería, entre rosácea y parda, y dedicada a San Martín, es una grata sorpresa para el más exigente. Tiene torre rectangular; un ábside liso con contrafuertes y algunos canes de tacos; pero hay que destacar una importante portada renacentista con columnas estriadas, capiteles, cornisa moldurada, dos hornacinas aveneradas y tímpano semicircular con relieve de San Martín, pues no es propia de una iglesia rural. Al entrar, nos encontramos con una iglesia gótica de dos naves con columnas, capiteles, ménsulas, arcos y bóvedas de crucería de mucha armonía, aunque esté muy repintada, al gusto popular. Es interesante su pila bautismal románica con arcos en relieve, sogueado, cenefa vegetal y pie cilíndrico con cabezas, sobre una meseta circular escalonada. La del agua es renacentista muy digna. El retablo mayor es neoclásico con San Martín obispo y Asunción; y sagrario con Resucitado pintado. Otro, barroco con Virgen del Rosario con Niño. Y otro con San Sebastián y Santiago, San Pedro y San Pablo. Aparte, un Crucificado de pared. Digno un cáliz plateresco, con relieves y nudo en ánfora, s. XVI. Las imágenes son sencillas y deterioradas. Como aneja de esta parroquia es la iglesia gótica, hoy en ruinas, de Mazariegos, que tuvo partes románicas, como la pila, llevada al Museo Arqueológico Nacional de Madrid, y su portada, instalada en el barrio de Costana, de Salas de los Infantes.

Cubillo del Campo – San Juan de Ortega- (++++):

Con tantos Cubillos, diminutivo de cubo o pequeña torre, este se supone denominado, en los documentos, como Cupiello de San Ciprian, aunque no lo podamos asegurar, ya que su iglesia no esté dedicada a este santo. Sobre un montículo, como nos gusta ver a las iglesias, la de este pueblo, dedicada a Santa Marina, domina la población mostrándose atractiva y construida en muy buen piedra sillar, haciendo honor a las famosas canteras, entre este pueblo y el vecino de Hontoria, que se hallan a poco más de un kilómetro. Su torre renacentista es cuadrada con óculo, antepechos en las troneras y remate de bolas; su cabecera es rectangular con contrafuertes; y su portada es clasicista con pilastrones, hornacina vacía y frontón. Interiormente es iglesia renacentista de cruz latina con columnas, arcos y bóvedas de crucería, en cabecera y en coro, y, en el resto, de yesos en arista. La pila es renacentista con acanalados y base circular moldurada. El retablo mayor es barroco rococó, de Manuel del Amo, en 1758, procedente de la cercana abadía de San Quirce, con Santa Marina y Calvario; relieves de la Anunciación, Nacimiento, Asunción, Oración del huerto, Prendimiento y dos de la leyenda de San Miguel, todos del s. XVI. Otro con San Miguel y Dolorosa, de Bernardo López, en 1760. Otro con relicario y San Antonio. Y otro con Virgen vestida. Aparte, destaca un Calvario de altar, un Nacimiento con figuras, de la escuela de Felipe Vigarny, Virgen de pie con Niño, ambos del s. XVI, Santiago, del s. XV. Cáliz plateresco con cabezas de ángeles. En sacristía, puerta con servilletero y cajonería. Púlpito de piedra. En la capilla del pueblo con campanil y portada moldurada, dedicada a Santa Ana, aparte su imagen, un Crucificado de pared y relieves de Santiago matamoros, martirio de Santa Marina y San Lorenzo.

Cubillo del Cesar – San Juan de Ortega - (++++):

Cupillo de Cesa o Cesus, posible nombre del repoblador de este pueblo. Siguiendo una carretera estrecha y con curvas, uno no espera grandes maravillas, pero esta iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, es de esas que te admiran por su íntima singularidad y pequeñez; es como para llevársela en el maletero. Es iglesia románica de una aceptable piedra sillar dorada con una espadaña curiosa de tres picos, óculo y remate de cruz; el ábside es protogótico, poligonal redondeado con varios contrafuertes, ventanal con fustes y capiteles, puntas de diamante y canes; y la portada es románica apuntada con fustes, capiteles vegetales, archivoltas lisas y pórtico de madera. El interior es románico de una nave con columnas, capitales de flora y bichas, arcos apuntados, bóvedas pintadas de crucería simple y otras de yeso, imitando bóvedas reales. La pila es románica de piscina con cenefa en bocel, arcos en relieve, molduras, cruz y base circular con sogueado. El retablo mayor es barroco rococó con imagen de la Asunción repintada, sagrario con Resucitado y pinturas de San Pedro y San Pablo. Otro clasicista, esquilmado por la rapiña con Santa Lucía, leyenda y pintura del Padre Eterno. Hay algunas imágenes, como un Crucifijo flamenquista, Virgen sedente, Inmaculada repintada y otras recogidas (en el Museo del Retablo). Hay unas sargas curiosas bien dibujadas del monumento; y una cruz de gajos de plata, de Mateo Revenga, del s. XVI. Un cordobán. Cajonería y aguamanil.

Cubillos de Losa – Medina - (++):

Esta iglesia, dedicada a San Juan Bautista, y construida en la ladera que domina la población, donde pudo estar el cubillo o torrecilla redonda, que da nombre al pueblo, muestra una espadaña antigua; la cabecera es rectangular con contrafuertes y canes románicos de caras; y la portada de arco a base de dovelas, bajo pórtico de madera. El interior es de una nave renacentista con pilastrones y bóveda de crucería, en cabecera, y el resto, de arcos y bóvedas de yesos en arista. El retablo mayor es neoclásico con San Juan Bautista, San José con Niño, santo obispo, San Matías y Crucificado. Otro con San Juan Bautista y San Martín. En orfebrería, destaca la cruz de gajos con remate de piñas, un cáliz repujado con cabujones y otro liso, todos, del s. XVI. Ermita dedicada a la Virgen de los Remedios y otra a San Martín, desaparecida.

Cubillos del Rojo – Merindades- (+++):

Es iglesia de cierto porte externo, dedicada a San Félix, con alta espadaña; un ábside románico con contrafuertes y canes sencillos, aunque enfoscado; y la portada es renacentista de arco de molduras, bajo pórtico de columnas clasicistas. La iglesia es de tres naves y cabecera románica de transición con columnas, arcos y bóveda de cañón, y el resto, de estilo gótico con columnas, arcos y bóvedas de crucería de piedra. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista con los Evangelistas, San Félix sedente, Calvario completo y Padre Eterno; relieves de la Anunciación, Nacimiento, dos del martirio de San Félix, Cruz a cuestas y Piedad; y en sagrario de dos cuerpos, relieves de la Resurrección, San Pedro y San Pablo, San Juan Bautista, San Andrés y San Sebastián, todos estos elementos debieron pertenecer a otro retablo anterior, pues son del s. XVI. Otros dos retablos sencillos con San José y San Martín ecuestre y otras imágenes modernas. Aparte, Crucificado de cofradía. En sacristía, cajonería simple con crucifijo pintado sobre tabla, cáliz con relieves y cabujones, s. XVI, y casulla neorrenacentista. Ermita de Santiago.

Cubo de Bureba – Oca- Tirón - (+++++):

Cupo, con el significado de Cubo o fortificación cúbica. En medio del pueblo, como una dama en día de fiesta y con una bella estampa, que se divisa desde las carreteras que le circundan, así aparece esta iglesia barroca, dedicada a San Millán abad, el Patrón de Castilla. En ella se nos muestra una torre cuadrada con rica decoración rococó, propia de las iglesias de la vecina Rioja con balaustrada, bolas y capulín de remate; un ábside poligonal con contrafuertes y de buena piedra de sillería en toda la fábrica; y una portada barroca con variada decoración, hornacina vacía y frontón, todo bajo arco como pórtico. El interior presenta una planta clasicista de tres naves con pilastrones, arcos y bóvedas muy variadas y complicadas, de piedra. La pila bautismal es de copa lisa y base piramidal. El retablo mayor es neoclásico con San Millán a caballo, Santiago y San Miguel; relieves del Nacimiento de Jesús, Reyes Magos, Presentación, Circuncisión y Padre Eterno; y sagrario expositor rococó con crucifijo, del s. XVI. Otro con Virgen vestida, San Nicolás, San Pedro y San Pablo. Otro barroco de decoración vegetal con Santa Casilda y San Francisco. Otro con Virgen sedente con Niño, del s. XVI, San Roque, santo obispo y San Joaquín. Aparte, otras imágenes como Crucificado de cofradía, Resucitado, San José, San Millán antiguo y San Juan Bautista. En orfebrería cruz de gajos, otra de Juan de Horna, repujada y cincelada, ambas del s. XVI, y otra de metal dorado rematada en lises; hay una curiosa custodia rococó de sol, rayos, esmaltes y base de relieves y figuras. Como colofón, pues es iglesia rica, señalar la sillería coral de tipo monasterial, en el coro bajo con reja de cierre y un órgano barroco. Púlpito de hierro forjado. En sacristía, mobiliario digno con cajonería y dos armarios rococó y aguamanil con acanalados.

Cueva Cardiel – Oca- Tirón- (++++):

El Covam Cardelem de los documentos con el significado de Cueva de Cardellus, nombre de la persona, que pudo ser el primer repoblador del pueblo. En el centro del Valle de los ajos, regado por las aguas del río Oca, nos encontramos con esta iglesia, típicamente rural, dedicada a San Cucufate, la única de toda la diócesis a santo tan singular. La iglesia tiene una construcción sencilla a base de mampuestos con una espadaña chata y puerta dintelada. En el interior, aparece como iglesia clasicista de cruz latina con pilastrones, arcos y bóvedas de yesos moldurados. La pieza importante es la pila bautismal románica toda ella con una ligera policromía, con diez y seis arcos cobijando a los doce apóstoles, algún obispo y la Anunciación, con sus nombres escritos, y sobre una base circular moldurada. El retablo mayor es clasicista, con ciertos añadidos de otro retablo plateresco, con San Pedro, el Patrón, San Pablo, cuatro apóstoles, Asunción, Calvario y Padre Eterno; relieves de los Evangelistas, santo en oración, Santa Bárbara ante el rey, mártir colgado, Santa Águeda, martirio de santo y santa sobre las llamas. Hay otros barrocos con Virgen del Rosario, San Sebastián, Crucificado con peana, tres Niños de la bola y Santa Teresa. Aparte, dos Crucificados de pared, Virgen vestida, Santiago peregrino y santo monje. En orfebrería, cáliz repujado y cincelado con nudo en ánfora, de Juan de Salazar, s. XVI; custodia de sol, rayos y estrellas con cristales; dos porta paces y cruz de reliquias. Cajonería doble con relieves.

Cueva de Juarros – San Juan de Ortega- (++++):

En este pueblo, donde el agua es protagonista como tarjeta de presentación, pues su nombre lo toma de la original cueva, donde fluye con claridad y abundancia, haciendo fértil su estrecha vega. Y muy cerca, se levanta la iglesia de buena sillería, dedicada a San Pantaleón mártir, con espadaña afrontada y remate de bolas; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada es de doble arco de estilo románico simple. El interior es de una nave renacentista con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra rosácea, de la zona. La pila es románica con arcos, sogueado en base y venera interior. El retablo mayor es renacentista, procedente del cercano monasterio de Bujedo de Juarros, aunque aquí está colocado con cierto desorden, por falta de espacio. En él, se contiene una Virgen sedente con Niño, dos figuras sueltas de Padre Eterno y Asunción de la Virgen, dos apóstoles y los Evangelistas; relieves de la matanza de los inocentes, Adoración de Reyes y Jesús entre los doctores; y en un sagrario retirado, San Pedro, Resucitado y San Pablo; ha sido restaurado y mejor organizado últimamente. Aparte, hay un Crucificado gótico repintado, del s. XIV, y otro de cofradía; también destacan una Virgen sedente con Niño repintada, la Virgen del cerro, del s. XIII, una Inmaculada rota, San Pantaleón y San Gregorio. En orfebrería, regular cruz de planchas plateadas y un cáliz repujado con base lobulada, del s. XV. Tiene una ermita románica con campanil, dedicada a la Virgen del Cerro, con puerta dintelada, buenos canes historiados y columnas, con capiteles y basas figuradas, como decoración. Su tipo de construcción, nos sugiere reminiscencias visigóticas.

Cueva de Manzanedo – Merindades- (++):

Con una construcción sencilla y digna, a base de una mezcla de sillería y mampostería, se nos muestra esta iglesia dedicada a la Virgen María, con una espadaña de dos cuerpos y remate de cruz; el ábside es rectangular con contrafuertes y canes de tacos; y la portada de arco, bajo pórtico. Dentro aparece como iglesia de una nave y capilla lateral con pilastrones, arcos y bóvedas de crucería. La pila parece de una pieza de copa lisa, pie cilíndrico y base circular con molduras. El retablo es clasicista, con Virgen de pie con Niño y Crucificado; pinturas populares de la Anunciación y la Visitación; y, en sagrario, San Pedro, San Pablo y Resurrección, en relieve. Otro clasicista con Niño vestido de la bola, en un tipo de capillita domiciliaria. Cajonería simple con crucifijo de mesa. Cruz de Caravaca con ángeles y cristales.

Cueva de Roa – Roa - (++):

Es iglesia rural sencilla, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, con torre rectangular, ábside liso y portada románica de arcos, guardapolvo con puntas de diamante y canes de tacos; todo en una aceptable piedra de la zona. Por dentro es iglesia de una nave con cabecera de porte románico y bóveda de cañón, y el resto, de cielos rasos moldurados. La pila es renacentista de copa y fuste cilíndrico con acanalados. El retablo mayor es clasicista con columnas estriadas, Virgen sedente con Niño y frontón partido; relieves de los cuatro Evangelistas, San Pedro, San Pablo, Santa Águeda y Santa Lucía; y pinturas de santo obispo, San Sebastián, Santa Ana triple y San Roque. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen vestida, Santo Domingo de Silos, San Antonio y Santa Bárbara. Leyenda en dintel de puerta. Cajonería de dos cuerpos.

Cueva de Sotoscueva – Merindades- (++++):

Es una iglesia nueva de trazas clasicistas, construida al lado de los restos de la anterior que fue gótica con portada de dovelas y ábside rectangular, con canes de tacos. La actual, dedicada a Santa Juliana mártir, tiene torre cuadrada de dos cuerpos con remate de bolas; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada dintelada. Dentro es de una nave neoclásica con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos en arista. La pila es de copa con grandes acanalados y pie cilíndrico. El retablo mayor es neoclásico con Santa Juliana, santa con plato y San Pedro sedente. Hay una ermita del Valle, con espadaña e imágenes modernas. La mejor es la de la Cueva de San Tirso y San Bernabé, en un estilo de iglesia rupestre con nave abierta al exterior, del s. XVI. Cobijada por el complejo cárstico de Ojo Güareña, muestra una espadaña, sobre la entrada dintelada a la cueva, con remate de bolas y cruz; y otra de entrada a la capilla con dovelas. La bóveda de la cueva está decorada con variadas pinturas populares de la vida de San Tirso, de la Pasión de Cristo y otros. El retablo mayor es barroco con San Miguel, San Tirso, San Bernabé y santo ángel. Otro barroco con San Isidro, Virgen sedente, San Francisco y San Pedro sedente. Otro clasicista con San Antón. Hornacina barroca con Calvario. Dos cálices rococó. Destaca el lugar por su paisaje y por las cuevas de más de cuarenta kilómetros con lagos, formados por el río Güareña, con estalactitas y estalagmitas. El complejo es B.I.C., desde 1970.

Cuevas de Amaya – Amaya - (++++):

Al resguardo de la Peña de Amaya, esta iglesia, dedicada a Santa Ana, construida en una mezcla de sillería y mampostería con una torre cuadrada con pináculos; ábside poligonal con cantoneras de refuerzo; y portada clasicista de arco rebajado, bajo pórtico de columnas clásicas. Es iglesia renacentista de una nave y cruz latina insinuada con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica de piscina moldurada con arcos superpuestos y empotrada en la pared. El retablo mayor es barroco salomónico, de Pedro Solano, en 1690, con Santa Ana triple de pie, San Pedro, San Pablo y Calvario; y sagrario con Resurrección, en relieve. Otro neoclásico, de José López, con Santa Ana triple y relieves del abrazo de San Joaquín y Santa Ana, Presentación de la Virgen, Anunciación y Visitación, del s. XVI. Aparte, algunas imágenes en retablos o sueltas como Crucificado de cofradía, Virgen sedente con Niño de Camporedondo, desconchada, s. XIII, San Roque, San Antonio y San Francisco. Cruz plateada de metal con remate de bolillos. La ermita de Virgen de Camporedondo, es de reminiscencias románicas con portada apuntada, espadaña y retablo barroco.

Cuevas de San Clemente – San Juan de Ortega- (+++):

Eclesia Sancti Clementis con illa villa que vocatur Covas, así aparece en los documentos antiguos. Lo que no sabemos es, por qué se ha perdido el patronazgo de San Clemente, pues la actual iglesia, hoy en honor de San Miguel Arcángel, está construida en buena sillería de la zona con torre cuadrada; ábside circular recrecido; y portada de arco rebajado con pilastrones y bolas. El interior es de tres naves pequeñas con pilastrones, arcos de piedra y bóveda de cañón, en cabecera y, en el resto, de yesos moldurados o maderas. Su hermosa pila es románica con arcos y figuras, cenefa vegetal, base circular moldurada y serpiente. La del agua con galloncillos y pilastra. El púlpito de piedra, hoy ambón, tiene decoración en relieves y cabezas con columna acanalada. El retablo mayor es clasicista, con San Miguel, San Francisco, San Juan de Sahagún, Virgen con Niño y Crucificado; sagrario con Resucitado. Aparte, Crucificado de pared, Santo Domingo, San Francisco y San Clemente mutilado, del s. XIII. En orfebrería, cruz de gajos, de Pedro Fernández del Moral, de plata repujada, s. XVI, cáliz repujado y grabado, s. XVI, y cruz de metal con lises. Estela románica de cruz

Cuzcurrita de Juarros – San Juan de Ortega- (+++):

Coscorrita, diminutivo de Coscorram, palabra prerromana, que en vasco viene a significar cotarro o montículo. Su iglesia rural, dedicada a San Román mártir, de trazas sencillas y piedra rosácea de la zona, presenta espadaña de dos cuerpos, bolas y frontón; un ábside con contrafuertes; y la portada de arco, a base de dovelas. Presenta planta gótica de una nave y dos capillas laterales con columnas, arcos y bóvedas de crucería. La pila es románica con sogueado, arcos insinuados en copa y base cilíndrica. El retablo mayor es barroco, sin dorar, con San Pedro, San Román abad, San Pablo y sagrario clasicista con Piedad, en relieve. Otro con Ecce Homo pintado. Otro retablo de columnas estriadas con Virgen del Rosario con Niño. Y otro con Crucificado, s. XVII. Como piezas sueltas, Crucificado de cofradía, San José, San Juan Bautista y San Roque. En orfebrería, cruz de gajos, de Juan Landeras, con remates florales y cáliz repujado con cabujones y lobulado en base, s. XVI. En Espinosa de Juarros, ruinas de iglesia hundida, con espadaña, portada de arco de dovelas, ábside con contrafuertes y vestigios románicos.

Dobro –Ubierna- Úrbel- (+++):

En los Altos Dobro, los altos del Ebro, identificando con esta denominación a toda esta meseta de vestigios prehistóricos, se levanta la iglesia, dedicada a Santa Eulalia mártir, con torre renacentista, remate de bolas, gárgolas y troneras molduradas; el ábside es rectangular con contrafuertes y canes de tacos; y la portada renacentista con archivoltas de arco, bajo pórtico de dos arcadas clasicistas. Todo en piedra de mampostería y sillar. Es iglesia gótica de una nave con columnas, arcos y bóvedas de crucería. La pila es de copa rústica y lisa y pie cilíndrico con decoración vegetal. Hay un retablo rococó con San Juan Evangelista y San Miguel. Otro salomónico con Calvario completo y apóstol. Aparte, hay imágenes de Santa Eulalia, Virgen del Rosario con Niño, San Miguel, Santa Águeda, San Juan Bautista, San Roque y San Antón. Dos cálices renacentistas con cabujones, relieves y nudo en ánfora, del s. XVI. Un púlpito de piedra con relieves; hay dos arcadas románicas tapiadas. Restos de artesonado bajo el coro. Ermita de Santa Lucía.

Doña Santos – Santo Domingo de Guzmán- (++):

Duennos Sanctos o Donos Santos, señores santos, este es el origen del nombre, haciendo referencia a San Cosme y San Damián, que debieron ser los patrones de este pueblo. Su actual iglesia rural, construida en piedra de mampostería y dedicada a San Juan Bautista, tiene torre cuadrada; ábside rectangular; y portada clasicista de medio punto, con pilastrones y frontón. Es iglesia de una nave, casi en forma de salón, con cuatro columnas cilíndricas, arco de piedra y los techos rasos de yeso. La pila es de copa lisa y base cuadrada con molduras. El retablo mayor es barroco salomónico con el Salvador, San Juan Bautista e imágenes modernas. Hay otro clasicista con Virgen sedente, del s. XIII, Crucificado sencillo y otro de cofradía. Cajonería.

Dosante – Merindades- (++):

En los límites de la diócesis con la hermana de Cantabria, se yergue la torre cuadrada y alta de la iglesia, dedicada a Santa María la Mayor, en una aceptable piedra sillar sonrosada; tiene ábside rectangular con dos óculos lobulados tapiados y dos escudos con estrellas de lises; y la portada es gótica de arco apuntado rústico con impostas de cabezas y detalles de fauna. La planta es de una nave con pilastrones, arco apuntado y bóveda de cañón, en cabecera; y el resto, de yesos en arista. La pila bautismal es neorrománica cuadrada, en prisma, con sogueado en borde, molduras y cruz en relieve. El retablo mayor es neoclásico con Virgen sedente con Niño, del s. XIV, santo obispo y San Miguel Arcángel. Otro con Virgen del Rosario. Aparte, un San Antón y Virgen sedente, modernista y curiosa, con cara y manos marfileñas. Cáliz torneado y portapaz, ambos del s. XVI. Carillón de esquilas y cajonería simple.

Edesa de Montija – Merindades- (++):

Aparece, en los documentos, como Defesa, es decir dehesa, lugar de prados o pastos, como actualmente se nos muestra. Su iglesia de trazas sencillas con espadaña rematada de bolas y cruz es de una nave con cubiertas de maderas vistas y yesos moldurados. El retablo es neoclásico con San Julián y Santa Basilisa, los Patronos, y santo obispo; y sagrario con Resucitado. Cordobán. Lauda de piedra con cimera y escudo. En Montecillo de Montija, pueblo e iglesia en abandono con torre cuadrada, de planta sencilla con cubierta de madera. Un retablo neoclásico con San Roque, San Esteban, Virgen del Rosario y franciscano. Cáliz rococó americano e incensario de metal, s. XV.

Encío y Monasterio de Obarenes – Miranda de Ebro- (++++):

Aunque vamos a hablar de dos iglesias en proceso de ruina, no por eso, son despreciables, pues hay que valorarlas por lo que son, y también, por lo que fueron. La nostalgia está en su inexorable final, a pesar de sus valores.

A).- Iglesia de San Cosme y San Damián: La parroquia, dedicada a estos santos médicos, es románica con espadaña de cuatro huecos vacíos y ventanal con arco en zig-zag; el ábside es semicircular con columnas entrega, ventanal trilobulado con fuste, capiteles y canes historiados; y la portada es románica con fustes perdidos, capiteles simples, archivoltas policromadas lisas, bajo pórtico. Todo en piedra arenisca de sillería, pero con los tejados semi hundidos. El interior es de una nave románica clásica con columnas, capiteles, arcos apuntados y bóvedas pétreas de cañón. En el ábside, hay pinturas murales confusas como un calvario, escenas de San Cosme y San Damián, de un enfermo, ante el altar, junto al rey y alguna inscripción goticista. Es edificio B.I.C., desde 1983, pero sin solución, si no se interviene pronto, por el acusado deterioro y desplome.

B.- Monasterio de Nuestra Señora la imperial de Obarenes: En medio de un amplio valle y cercano a la calzada romana que se dirigía hacia el puente de Frías con salida hacia el mar, se levanta este recoleto monasterio benedictino, fundación del rey Alfonso VII, el “emperador”. Llama la atención la fachada con las portadas exteriores y tracerías interiores, dinteles de buena sillería en general y escudos nobles. La espadaña es barroca con remate de pináculos; el ábside es triple, de sabor románico tardío; y restos de la sala capitular en un ángulo del claustro, que es posterior, s s. XVI-XVII, pero con vestigios anteriores y aceptable sillería; y la portada es gótica rebajada con arquerías ciegas trilobuladas, archivoltas lisas y arco con grandes dientes de sierra; su puerta se hizo dintelada, tardíamente. La planta del templo, que aún se mantiene en sus elementos fundamentales, es de una nave, que, en la cabecera, se convierte en crucero y tres ábsides poligonales con columnas, capiteles de caras, arcos apuntados y bóvedas de crucería con algunas claves decoradas y escudos policromados, cuajadas de humedad; en el ábside, ventanales rasgados con mainel de sabor cisterciense. El refectorio es hoy capilla. El retablo mayor está en la iglesia de Santa María de Altamira, de Miranda de Ebro.

Entrambosríos – Merindades- (+++):

Con un nombre tan expresivo, entre dos ríos, en este valle de Sotoscueva del norte burgalés, donde los pueblos se dan la mano por su cercanía, contemplamos esta iglesia, dedicada a San Vicente diácono, con una arquitectura renacentista de buena sillería y torre cuadrada alta; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada de arco a base de dovelas, bajo pórtico. Interiormente presenta una planta de nave y dos capillas laterales añadidas con pilastrones, arcos y bóvedas de crucería en cabecera, y el resto, es de yesos moldurados. La pila es de copa lisa y rustica. El retablo mayor es neoclásico con abundante policromía y presenta a San Vicente, San Pedro de papa, otras modernas y Calvario. Otro neoclásico con Virgen sedente con Niño, imagen gótica, del s. XIII, y santa religiosa. Aparte, algunas imágenes vestidas o modernas y un cáliz repujado y cincelado del s. XVI.

Escalada –Ubierna- Úrbel- (+++++):

Este nombre con el significado de escala o escalera, en alusión a la subida que hay que salvar para subir hacia la Escampada, es muy apropiado para el lugar; pues, en este pueblo, con rancias casonas solariegas y bellezas naturales presididas por los entornos agrestes, que le rodean y la presencia del río Ebro aún joven, nos ofrece la iglesia de Santa María la Mayor con una variada mezcla de estilos; y así, la torre es clasicista con remate de bolas, pero sobre la anterior románica con troneras, hoy cegadas; el ábside es cuadrangular con contrafuertes y canes de tacos, en todo el perímetro; y la portada es románica tardía con fustes, capiteles de flora y fauna, archivoltas con los ancianos del Antiguo Testamento, luchas y variada decoración con pintura posterior; aparte, canes de figuras, en tejaroz y restos empotrados, del s. XII. El interior nos muestra una planta gótica de una nave amplia y capilla lateral con columnas, arcos y bóvedas de crucería de piedra. A los pies, doble nave con restos románicos de la anterior iglesia. La pila es románica oval con pie cónico y base cuadrada. El retablo mayor es renacentista, del maestro Amrique, con Virgen sedente, Asunción, San Vicente y San Esteban, San Blas y San Cristóbal, Calvario y Dios Padre; relieves de la Anunciación, Nacimiento, apostolado, los Evangelistas, los Padres de la Iglesia, Santa Águeda, Santa Bárbara, Santa Lucía y Santa Casilda, entre otros santos; y en sagrario, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro barroco con Virgen sedente con Niño, del s. XIV, San Sebastián, San Roque, San Antón, San Antonio y San Juan Bautista. Otro barroco salomónico con Santa Ana triple, s. XVI. Aparte, un San José, dos Crucificados de pared, Cristo yacente en busto y otras imágenes. Un cáliz con repujados y dibujos, s. XVI. Incensario y naveta. Cajonería de dos cuerpos y laterales con relieves. Aguamanil clasicista.

Escaño – Merindades- (++++):

En el valle, siempre atractivo por su belleza paisajística, del río Nela, llama la atención esta iglesia de trazas románicas, cuyo titular es el Salvador, con una espadaña recrecida sobre la antigua torre románica; un ábside circular, alterado, por haberse rehecho tras sus problemas de asentamiento, con canes y ajedrezados; y una portada románica recuperada y abierta recientemente con ajedrezados y ventana; y otra de arcada lisa y óculo con rosetas. Tiene planta reducida de una nave con columnas, capiteles de figuras, arcos y cúpula de horno, sobre trompas y bóvedas de cañón; tiene ventanales y ménsula corrida con ajedrezados. La pila de bautismo es románica de copa lisa, pie cilíndrico y base cónica circular; la del agua bendita ha sido cavada sobre fuste y capitel románico historiado. Piedra empotrada con la fecha de consagración de esta iglesia: “in era 1126”, es decir, el año 1088. Aparte, hay un San Juan Bautista, Crucificado neogótico y Virgen vestida. En orfebrería, una cruz de gajos con remate de piñas, de Juan Cabi, con macolla repujada, del s. XVI, también una píxide con dibujos incisos, un incensario de metal, del s. XV, y una custodia de sol y rayos con pié torneado, s. XVII. Es B.I.C incoado. Cerca, junto a la carretera, se halla la parroquia más pequeña de toda la diócesis, pues en su tiempo lo fue, la de Escanduso, iglesia románica con puerta de arco, espadaña, ábside circular, ventanillo geminado de tipo mozárabe y canes lisos. Es tan reducida, que parece una maqueta de un templo románico.

Escóbados de Abajo –Ubierna- Úrbel- (+++++):

Equivale a lugar abundante en escobas, retama o plantas rastreras. A caballo, entre los Altos y la larga y ancha depresión de la Bureba, se encuentran ambos Escóbados; este de Abajo, mirando a los fructíferos valles de las Caderechas, nos ofrece, en la parte baja, una iglesia, dedicada a la Santa Cruz y una ermita, en lo alto, a la Virgen de la Oliva. La parroquia, hecha en una buena sillería sonrosada, presenta una doble espadaña con bolas y cruz, acompañada por un ventanal románico con los capiteles de bichas y dientes de sierra; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada románica con arcos moldurados y ajedrezados. El interior nos muestra una planta gótico-renacentista de dos naves con pilastrones y bóvedas de crucería o estrelladas de piedra. La pila es de copa cónica lisa y base poligonal. El retablo mayor es rococó con Cristo Resucitado, cruz desnuda, San José, Inmaculada y Crucificado; y relieves de los cuatro Evangelistas superpuestos. Otro neoclásico con santo abad, San Pedro y Santa Marina. Aparte, Crucificado de pared, San Andrés gótico y otras imágenes. La ermita románico-renacentista, de la Virgen de la Oliva, en piedra sillar de muy buena factura, tiene una espadaña y un óculo románico adornado de ajedrezados y floresta; la portada es románica con dintelado fino, de fustes con escamas, capiteles florales y dos archivoltas con arquitos, sogueado, molduras y billetero; muy importantes los numerosos canes de fauna variada, en los aleros de la zona románica. En el interior, presenta la imagen clásica de un templo románico con columnas, capiteles florales repintados, arcos y bóvedas de cañón; pero, la cabecera es clasicista con cúpula de yesos, que cobija un buen retablo clasicista repintado y deteriorado con Virgen gótica sedente con Niño vestida y mutilada, de la Oliva, más otras de pequeña talla, como Virgen sedente, Asunción, San Francisco, San Roque, San Sebastián, relieves de los Evangelistas y otros, que están pidiendo su restauración.

Escóbados de Arriba –Ubierna- Úrbel- (+++):

El de Arriba, más próximo a la paramera de los Altos, tiene una iglesia construida en muy buena piedra sillar de la zona, dedicada a la Presentación de Nuestra Señora, con torre cilíndrica, de tipo husillo de subida; un ábside cuadrangular con contrafuertes; y una portada renacentista de arco de medio punto moldurado, bajo pórtico de arco clasicista. La iglesia es de una nave renacentista y capilla con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. El retablo mayor es clasicista con Virgen sedente, del s. XIV, San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista, San Miguel y Calvario; y sagrario con Resurrección, San Pedro y San Pablo. Otro barroco desguazado. Aparte, hay imágenes de santa mártir, Santo Domingo y apóstol. Hay un cáliz con repujados en nudo y una custodia de sol y rayos para unirse en el. Aguamanil de piedra. En el pueblo, hay una ermita con retablo neoclásico de la Virgen del Carmen, con portada de dovelas y lápida al padre Silverio de Santa Teresa, natural de aquí.

Escuderos de Valdelucio –Ubierna- Úrbel- (+++):

Los escuderos eran hidalgos, pero no caballeros; esto nos recuerda el Quijote de Cervantes. Un pueblo pequeño con iglesia grande, suele ser una realidad demasiado corriente en nuestra diócesis; la de esta villa, dedicada a San Juan Bautista, presenta una fábrica robusta en buena piedra de sillería con torre rectangular rematada en hachones flamígeros; el ábside es rectangular con refuerzos laterales y capilla; y la portada es renacentista de arco moldurado, a base de grandes dovelas, bajo pórtico. Es iglesia gótico renacentista de una nave y dos capillas en cruz latina, apenas insinuadas, con columnas, arcos y bóvedas estrelladas y repintadas de piedra. La pila es renacentista con acanalados y moldura en borde. El retablo mayor es barroco con San Juan Bautista, San Roque, San Sebastián y Calvario; el sagrario es renacentista de dos cuerpos, con relieves de la Resurrección, San Pedro, San Pablo, Calvario y los dos santos Juanes. Otro retablo, de 1670, con Calvario gótico, del s. XIII -XIV. Hornacina clasicista con Virgen vestida con Niño y San Roque. En la sacristía, cajonería lisa y aguamanil con venera.

Espinosa del Camino – Oca- Tirón- (++++):

Se encuentra esta villa abundante en espinos y dentro del Camino de Santiago, en la etapa entre Belorado y Villafranca, ofreciéndonos el trazado clásico de soga alargada a la vera del mismo, con una iglesia construida, a base de mamposterías de color rojizo de la zona, y dedicada a la Asunción de Nuestra Señora. La torre es cuadrada y alta; el ábside rectangular con contrafuertes y un ventanal renacentista lateral; y la portada dintelada con pilastrones y frontón de piedra jaspeada oscura, todo bajo pórtico de arco. El interior es de una amplia planta renacentista de cruz latina insinuada con pilastrones, cornisa moldurada corrida, arcos y bóvedas estrelladas de piedra, pero repintadas. La pila es renacentista con acanalados y base circular moldurada. El retablo mayor es clasicista con Asunción, San Andrés con reliquia, Virgen del Rosario con Niño y Calvario; relieves del Nacimiento, Reyes Magos, Presentación y huida a Egipto; y pinturas, de la escuela de Van der Leiden, de la Anunciación y del Nacimiento, s. XVI, San Pedro de papa, San Juan Evangelista, Prendimiento y Cristo con la cruz. Otro barroco con Virgen del Rosario vestida con Niño y santo obispo. Otro con Santa Bárbara y San Miguel. Aparte, Crucificado gótico arcaizante, otro de cofradía, Nazareno vestido, Dolorosa vestida y santa mártir. Cruz procesional plateresca, de Martín Arraiga, repujada y adornada de relieves vegetales, con Dolorosa y San Juan sobre soportes, s. XVI; otra de cobre dorado con dibujos, s. XV; dos esquilas, incensario y naveta. Púlpito de hierro. Cajonería. Ermita de Santa Cecilia.

Espinosa de Cervera – Santo Domingo de Guzmán - (+++++):

Como lugar abundante en espinos, al pie de la Peña Cervera, se encuentra esta villa; y en medio de ella, como debe estar una parroquia que viene a ser como la casa de todos, se levanta vistosa la iglesia románica de San Millán abad, Patrón de Castilla, con una torre cuadrangular con ventanas geminadas y capiteles, rematada en forma de almenas; el ábside es semicircular con columnas, ventanal de rosetas, ajedrezado, capiteles y canes con figuras y bolas; y la portada es plateresca de arco rebajado y bolas, bajo pórtico de arcos. El interior es de una iglesia románico-renacentista, por los añadidos, de tres naves y cabecera semicircular con columnas, capiteles de fauna y arcos de medio punto, bóvedas de cañón en el ábside y esta inscripción: “in era 1087”; y en el resto, bóvedas estrelladas en las naves laterales, y en las demás, de yesos en arista. La pila es románica con copa poligonal, arcos insinuados y pie cónico; la del agua bendita parece un capitel visigótico escavado con pie renacentista. El retablo mayor es barroco, de José López, con Resucitado, San Sebastián, santo obispo, San Millán abad, del s. XVI, San Antonio y Crucificado. Otro de hornacina con impresionante Crucificado gótico de pies separados y muy necesitado de restauración, s. XIII. Aparte, otras imágenes como Crucificado de cofradía, Dolorosa, Santa Bárbara, San José, Virgen vestida de talla repintada, San Roque y santo mártir antiguo. Alguna pintura como tres tablas unidas del Bautismo, San Pedro y San Pablo, una Santa Teresa y un Santo Domingo. Importante la orfebrería, con cruz parroquial afiligranada con repujados, del s. XVI, otra de cobre sobredorado con figuras, esmaltes y dibujos incisos, del s. XV; cáliz custodia de torre con columnas, campanillas y base lobulada, s. XVI; y cáliz cincelado con nudo en ánfora, porta paz y crismeras. Hay un sepulcro de clérigo con lauda y estatua yacente. Antepecho afiligranado del coro alto con los bustos de San Pedro y San Pablo. Un sagrario clasicista con Resucitado. Cajonería de tres cuerpos con crucifijo. Ermitas de San Roque, San Ginés y de la Virgen de Talamanquilla, despoblado dependiente del abad de Covarrubias.

Espinosa de los Monteros – Merindades- (++++++):

Como capital de una amplia zona llana, la Merindad de Montija, y otra montañosa, conocida como las Machorras, aparte sus bellezas naturales, paisajísticas y su arquitectura popular propia del norte con mansiones, palacios y casas fuertes nobles, no hay que olvidar que es el solar de los Monteros del Rey. Pero también es importante por sus tres ricas iglesias de culto.

A).- Iglesia de Santa Cecilia: La parroquia de Santa Cecilia con una fábrica de grandes dimensiones, construida en buena sillería de la zona, es de estructura renacentista con remates de cresterías y pináculos de sabor plateresco. Destaca su torre rectangular rematada en triángulos y chapitel; el ábside es poligonal liso con remate dentado e imagen de la Virgen o de la Patrona; y una portada clasicista. El interior es amplio y alto con planta barroca de salón de tres naves con columnas cilíndricas y bóvedas estrelladas de piedra; y en cabecera, con gran concha sobre pechinas. La pila bautismal es renacentista con estrías, volutas de hojas y pie acanalado. El retablo mayor es neoclásico con Santa Cecilia, San Pedro, San Pablo y Calvario completo. Otro barroco con San Roque y lienzo de la Inmaculada. Otro con Dolorosa vestida, Santos Joaquín y Ana y lienzo de Sagrada Familia. Aparte, San Pedro, San Antón, San Antonio con Niño, San Nicolás, Crucificado de pared, Cristo yacente articulado, Virgen del Pilar y Virgen sedente, s. XVI. Escudo noble.

B)- Iglesia Virgen de Berrueza: Esta iglesia, que se sitúa en el barrio de entrada a la villa, cumple la labor de ayuda de parroquia y de servicio a unas dependencias asistenciales que la rodean. Es iglesia barroca con torre cuadrada rematada de bolas; ábside rectangular con contrafuertes moldurados y escudo; y portada de arco a base de dovelas con casetones, bajo arquería a modo de pórtico. Su planta es de cruz latina con pilastrones, arcos y bóvedas policromadas de piedra, en cabecera, y en el resto, de yesos y escudos. La pila bautismal es renacentista con acanalados y base cuadrada. La del agua bendita de copa poligonal y pie abalaustrado. El retablo mayor es barroco, construido en forma de baldaquín, con Virgen Inmaculada vestida, angelotes, pelícano, y en sagrario, la Resurrección. Otros dos, sin dorar, con Inmaculada, Crucificado y San Benito; y el otro con San Antón y lienzo de la Sagrada Familia. Aparte, Crucificado de pared, grupo de la Piedad de madera policromada, del s. XVI, Virgen sedente con Niño, busto de la Dolorosa, de la escuela de Mena, y santo papa. Cajonería de dos cuerpos.

C. -Iglesia de San Nicolás : A la salida, hacia los puertos de las Estacas, la Sía y hacia Las Nieves de Espinosa, se encuentra esta pequeña iglesia, que no ejerce de parroquia, pero sí de museo parroquial. Se la distingue, porque posee una espadaña con remate de bolas y cruz; ábside rectangular; y portada dintelada, bajo pórtico de armadura de madera. Presenta planta de una nave con arco y bóvedas de yeso. La pila es de piscina cuadrada sin adornos. La mejor pieza del pequeño museo es el retablo mayor del gótico florido con varias tablas de pintura, del maestro de Oña o fray Alonso de Zamora, con escenas de la Pasión, como Calvario, aunque falta el Crucificado que debió tener, Cristo con cruz, Cristo varón de dolores con ángeles, Piedad, algunos santos pareados, como Santo Domingo y San Francisco, San Agustín y San Benito, San Jerónimo y San Bernardo, San Vitores y San Esteban, Padre Eterno con el Espíritu Santo y varios ángeles, algunos con los atributos de la pasión; y el sagrario es clasicista con pinturas de Cristo Resucitado, San Pedro, San Pablo y leyenda. Como piezas singulares, dos crucifijos con peana, uno de marfil, Virgen con Niño, s. XVI, y San Nicolás. En orfebrería, cruz recortada de metal con dibujos y remate de piñas, algunos cálices y custodias de regular merito. En sacristía, cajonería de un cuerpo y laterales.

Espinosilla de San Bartolomé – Amaya - (++):

Aunque hoy, prácticamente, se trata de una granja particular, sin embargo, fue y sigue siendo parroquia con una imagen atractiva de iglesia románica, dedicada a San Millán abad, y construida en buena sillería; tiene una torre rectangular servida por husillo de subida; el ábside es románico con ventanal, columnas, capiteles y canes y ajedrezados, en alero; la portada del templo y vivienda igualmente es clasicista, bajo pórtico renacentista, y tiene otra románica tapiada. Iglesia de una nave con cabecera románica de arco y bóveda de cañón, el resto de yeso. La pila es románica de copa lisa y avenerada por dentro. El retablo mayor es barroco con San Antonio, Inmaculada, San Millán, San Isidro, los Evangelistas y Crucificado; relieves de la Anunciación, Nacimiento, y en sagrario, Resucitado. Aparte, otros retablos sin dorar con imágenes, como Crucificado, Virgen con Niño, San Joaquín y Santa Ana, San Bartolomé y santo con bastón. En sacristía, cajonería doble.

Estepar – San Juan de Ortega- (++++):

Como lugar abundante en estepas, junto a la autovía que se dirige hacia Valladolid, se sitúa esta villa como centro virtual de una comarca llana con una fértil vega regada por el río Arlanzón. En ella, se nos muestra una buena iglesia de aceptable sillería, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, con una torre cuadrangular; un ábside rectangular con contrafuertes; y una portada dintelada con molduras. La iglesia presenta una planta de dos naves, una gótica, otra renacentista y capilla lateral con alguna columna, capiteles corridos, arcos, bóvedas de crucería, otra estrellada con claves de bolas en cabecera, y el resto, de yesos moldurados. La pila es renacentista de copa lisa, pie poligonal y base con relieves. El retablo mayor es barroco, de Domingo Ibarreche, en 1785, con Virgen sedente con Niño, Virgen de la Estepa, s. XV. Inmaculada, s. XVI, San Joaquín, Santa Ana, San Antonio y Santa Bárbara; y sagrario con Resucitado. Otro barroco, de 1773, ocupado por un Calvario, con Dolorosa y San Juan llorando. Otro neoclásico con relieves de la imposición de casulla a San Ildefonso y del Bautismo de Cristo, del s. XVI. Otro, de Vitores de la Fuente, en 1799, con San Miguel y lienzo de Ánimas. Aparte, tallas del Resucitado, dos Crucificados de pared y Virgen del Rosario con Niño. Sacristía abovedada con cajonería digna y aguamanil de piedra. Hubo ermita de la Virgen de la Estepa con algunos exvotos pintados, hoy desaparecida.

Extramiana – Medina- (+++):

Dentro del valle de Tobalina, y en una pequeña colina en la que se recuesta el pueblo, se alza esta iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, con una espadaña limpia y remate de cruz; un ábside rectangular con contrafuertes; y la portada de arco de medio punto con archivoltas en haz lisas, bajo pórtico de tres arcos clásicos. En el interior, se nos muestra como iglesia de sabor gótico de una nave y dos capillas laterales con bóveda de crucería en cabecera, y en el resto, de yesos en arista. La pila es románica gallonada y base circular. El retablo mayor es clasicista con Asunción con ángeles y Padre Eterno; pinturas, en predela, de varios santitos, martirio de San Esteban, Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos, Ultima Cena y Oración del huerto; y en sagrario, San Pedro, San Pablo y Resucitado. Otro con Virgen del Rosario, santo, y San Antonio y San José, en pintura. Lienzo de San Juanito con cordero. Aparte, Crucificado de cofradía, dos pequeños crucifijos y capillita domiciliaria con San Roque. Una píxide con leyenda, s. XVI, y cáliz torneado. Cajonería de tres cuerpos. Ermita de San Roque. En Edeso, iglesia en semiruina con espadaña, Crucificado de pared, Virgen sedente con Niño, s. XIV, y Santiago apóstol, recogidos, en Trespaderne. En Santa Coloma de Cuesta Urria, iglesia en semiruina, con espadaña y retablo expoliado.

Ezquerra – Oca- Tirón- (+):

Nombre prerromano que, en vasco, tiene un significado de izquierda o zurda. Su iglesia rural sencilla, dedicada a Santa María la Mayor, se situa en lo alto del pueblo con espadaña y remate de cruz; y portada de arco sin más. En el interior, es de una nave barroca con pilastrones, arcos y bóvedas de yesos en arista. La pila de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo es barroco de hornacina con Virgen de pie. Hay una predela renacentista de mérito con los relieves de San Andrés, Resurrección y San Bartolomé. Aparte, un buen Crucificado de pared, s. XVII. Y una Virgen sedente de tradición gótica, muy repintada.

Fontioso – Arlanza- (+++):

En los documentos del s. XI, se denomina como Fonte de Osso, es decir Fuente del Oso. Presidiendo la vida de este pueblo, situado en las llanadas de Lerma, se eleva, sobre un montículo, la espadaña clasicista en buena sillería de dos cuerpos con pilastrones, frontón y pináculos; un ábside rectangular con refuerzos laterales; y una portada clasicista de arco con pilastrones, bolas y hornacina con imagen de Santa Columba en piedra, la Patrona de la localidad. Interiormente es iglesia de dos naves y capilla lateral con columnas cilíndricas, pilastrones, arcos, bóvedas estrelladas en cabecera, y en el resto, de yesos moldurados. La pila bautismal es renacentista de copa poligonal por fuera, circular por dentro y pie, de 1620; la de agua con galloncitos. Como imágenes sueltas, pues no tiene retablo mayor, un San Roque en hornacina neoclásica, Crucificado de cofradía, s. XVI, crucifijo con peana, San Juanito, San Isidro. Lienzo de la Inmaculada. Aguamanil con acanalados.

Frandovínez – San Juan de Ortega- (++++):

Es decir la villa de Ferran Vitiz, son nombres conocidos de personas, fundadores o repobladores de la misma. El pueblo se extiende como recostado en una leve ladera, que viene a caer a la ribera del río Arlanzón, y en la parte alta, se levanta pretenciosa su iglesia, cuyo patrón es San Miguel Arcángel, con proyecto de grandes esperanzas, pero que se quedó en los hilvanes; y es que, hasta media altura, su fábrica es noble y robusta de piedra sillar, pero, de medio hacia arriba, se terminó como para salir del paso. A pesar de todo, el campanario es una torre noble con remate de bolas; y la portada renacentista es de gran belleza con columnas, hornacina con imagen de San Miguel en piedra, grutescos y remates platerescos, todo bajo gran arco de piedra. El interior es de una planta amplia barroca, de Juan de Castañeda, con contrafuertes interiores, comunicados por portillos, con arcos y bóvedas de yesos imitando piedra. La pila de bautismo es simple. El retablo mayor es rococó, de 1787, con San Miguel, San José con Niño, San Nicolás, Santiago peregrino, San Andrés, San Blas y Calvario. Otro, de 1750, con San Roque, Ecce Homo y Santa Bárbara, s. XVI. Otro con Virgen del Rosario, San Antonio y San Francisco. Aparte, Crucificado de pared, otro menor y copia de la Virgen de Villuela. En sacristía, buena cajonería de tres cuerpos; cáliz plateresco con angelotes y cáliz custodia. Aguamanil. Antepecho pétreo del coro, cinco sillas corales, del s. XVI, y andas doradas. Ermita de la Virgen de Villuela.

Fresneda de la Sierra – Oca- Tirón- (+++++):

En la Freseneta de los documentos como lugar abundante en fresnos, y en uno de los valles de las estribaciones de la sierra de la Demanda, lugar pintoresco con yacimientos prehistóricos incluso como un gran falo ritual, hallado en sus inmediaciones, nos encontramos con una grandiosa iglesia, construida en sillería de color rojizo un tanto irregular, y dedicada a la Asunción de Nuestra Señora. El campanario es rectangular; el ábside es alto y recto con contrafuertes prismáticos; y la portada gótica con arco rebajado, archivoltas lisas y apuntadas, bajo tejaroz de madera. El interior nos muestra una planta gótico renacentista de una nave con columnas, arcos, bóvedas de simple crucería y otras más sofisticadas de piedra. La pila es románica historiada, año 1187, con cenefa y decoración vegetal, gallones, avenerada por dentro y pié con sogueado. El retablo es clasicista, de Rodrigo del Haya, Domingo de Bérriz y Ruiz de Camargo, en 1587, con los Evangelistas, los Padres de la Iglesia, San Antón, San Pedro, San Pablo, San Vitores, San Juan Bautista, Asunción, cuatro ángeles y Calvario; relieves de la Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos y Presentación; y en sagrario de tres cuerpos, Piedad, Ecce Homo, Coronación de espinas y dos santitos. Otro clasicista con San José con Niño, San Pedro, santo mártir y Calvario. Otro, de 1618, con San Andrés, Virgen del Rosario, San Francisco, relieve de la Sagrada Familia y pinturas de los Santos Antonio y Francisco y de las Santas Catalina y Lucía. Otro rococó con San Benito, San Antonio, Santa Escolástica, San Gabriel y angelotes. Otro similar con San Juan Evangelista, San Isidro, Santa Águeda, San Rafael y angelotes. Aparte, San Esteban gótico, San Antonio y tres relicarios de santos. En pintura, lienzo de la Anunciación y Virgen de la Paloma y del obispo Juan Vitores. En orfebrería, cruz con cabujones en plata, de Andrés de Alvear, y un cáliz repujado, de Millán Campo, ambos del s. XVII, y otro con cabujones. Cajonería de tres cuerpos y sillería coral. Tres ermitas, de Virgen de los Remedios, San Esteban y San Antonio. Cerca, en el despoblado de Pradilla de Belorado, iglesia de San Esteban, con pila románica y espadaña restaurada.

Fresnedo – Merindades- (+++):

También por aquí, abundan los fresnos. Dominando la planicie que se extiende por los entornos de Villarcayo y su Merindad de Castilla Vieja, nos encontramos con esta iglesia, dedicada a San Pantaleón, con una espadaña esbelta de dos cuerpos y de buena piedra; el ábside es rectangular con contrafuertes; y una portada renacentista, de Juan de la Puente y Juan Rivas, en 1575, sin adornos, sólo con unos guardapolvos moldurados. Interiormente es iglesia de una nave y dos capillas laterales en cruz con columnas, arco y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de copa lisa, cruz y borde moldurado. La del agua bendita empotrada con acanalados y venera. El retablo mayor es barroco con San Pantaleón, Crucificado y cuatro pinturas de San Antón, Virgen con Niño, San José y San Roque, de sabor popular. Otro barroco con Crucificado de peana y serpiente, la Virgen y San Juan pintados. Otro con Virgen del Rosario, San Sebastián, el Salvador y Santa Catalina. Aparte, lienzo de Santiago matamoros con leyenda; y en orfebrería, cruz de gajos con remate de piñas y cáliz cincelado, con base lobulada, ambos, s. XVI. Cajonería de cuerpo y lateral; restos de artesonado bajo coro. Ermita de Santa Lucía con espadaña.

Fresneña – Oca- Tirón- (++):

También por aquí, había macizos de fresnos, que es lo que significa Frexenia. Su iglesia es moderna, dedicada a la Expectación de la Virgen, ya que la anterior, construida en piedra bastarda de la zona, estaba tan deteriorada y difícil de rehabilitar, que, en 1982, se decidió tirarla y levantar esta moderna de ladrillo de planta rectangular en el mismo lugar. Tiene torre de cemento y ladrillo; y cubierta, a base de cerchas de hierro. No hay retablo y sólo se pueden destacar algunas imágenes como San José con Niño, San Joaquín, Asunción, San Andrés y dos medallones de San Pedro y San Pablo. También Virgen del Rosario, San Roque y otras más modernas. Interesante la orfebrería, con custodia de sol, rayos, estrellas y nudo cuadrado y dos cálices repujados y cincelados, uno de Juan Gutiérrez, con nudo en ánfora y otro con relieves y dibujos en base lobulada, ambos del s. XVI.

Fresnillo de las Dueñas – Santo Domingo de Guzmán- (+++++):

El Fresnello de las dueñas de los documentos, se traduce como Fresnillo de las monjas, religiosas premostratenses que hubo en este lugar, donde también había fresnos. En medio de la población y cerca de la plaza, como debieran estar siempre, se asienta la iglesia de la Natividad de Nuestra Señora, que presenta una estampa de buena construcción, destacando la amplia espadaña con remate de bolas; el ábside es poligonal con contrafuertes; y sobre todo, destaca la portada renacentista dintelada con columnas, rematadas por las estatuas de San Pedro y San Pablo, medallón de la Virgen policromada con Niño, angelotes y hachones, todo bajo arco de piedra. En el interior, es de una planta gótico renacentista de tres naves con columnas, arcos, bóvedas de crucería o estrelladas, que, en el ábside, están apoyadas en pechinas. La pila es románica con arcos insinuados, molduras y pie cilíndrico. Bajo coro artesonado de estilo mudéjar. El retablo mayor es clasicista con los Evangelistas marmoreados, los Padres de la Iglesia, Virgen sedente con Niño, varios santos y Calvario; relieves del apostolado, seis a seis y Piedad; pinturas de la Anunciación, Visitación, Nacimiento, huida a Egipto, Cristo con cruz y Resurrección. Otro sin dorar con San Antonio y Niño de la bola; relieves de Santa Lucía, santo obispo, Asunción; y pinturas de la Circuncisión, Jesús en el templo, Pentecostés y Coronación de la Virgen. Otro barroco con Virgen vestida y Magdalena. Otro de hornacina con Crucificado. Y otro rococó con San Pedro de Osma y santo con libro. Aparte, Crucificado procesional, Resucitado pequeño, Virgen con Niño de pie, Inmaculada, Santa Ana triple, San Juan Bautista y San Roque. En orfebrería, cruz parroquial con relieves, cabujones y bolillos, s. XVII; custodia, de Melchor Díez, de sol y rayos con nudo en ánfora, pie con relieves y cincelados dorados, s. XVI; cáliz, de Alonso Rodríguez, con arandelas, del s. XVII; y otro rococó de tipo americano. Destaca la cajonería de la sacristía de tres cuerpos y testero, con hornacina clasicista y Crucificado. Aguamanil de piedra. Púlpito de piedra. Ermita-humilladero del Cristo del Priorato, antiguo convento de Nuestra Señora del Coro, de donde viene lo de las Dueñas, con un retablo rococó, sin el Cristo desclavado por José de Arimatea, pues fue robado hace unos años. Otra de San Pedro de Osma.

Fresno de Río Tirón – Oca- Tirón- (+++++):

A.- Iglesia de San Andrés : También, por esta zona, se criaban los buenos fresnos, tan abundantes en toda Castilla. Pues bien, aunque su iglesia, dedicada a San Andrés, presenta una imagen de templo robusto, sin embargo, este templo de tracerías barrocas y construido en una mixtura de piedra y ladrillo, parece estar herido de muerte, por falta de cimentación en sus muros, que las abundantes grietas así lo denuncian. Llama la atención su fachada clasicista, la mejor asentada, con portada de arco, pilastrones y frontón, sobre la que se levanta la espadaña de dos cuerpos y buena sillería; en cambio, el ábside es rectangular, pero muy agrietado. En el interior, muestra una planta barroca de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra, cúpula y bóvedas de ladrillo enfoscado, donde se detectan los males estructurales del conjunto. La pila es barroca de jaspe rosáceo liso y pie abalaustrado. El retablo mayor es neoclásico-rococó con San Andrés, San Pedro, San Pablo y Crucificado. Otro clasicista con Virgen vestida, San Miguel, Asunción y San José; relieves de la Flagelación, y en sagrario, la Resurrección. Aparte, Crucificado procesional, paso de Cristo con cruz, Crucificado de pared, s. XV, Virgen sedente con Niño, s. XVI, San Vitores, San Francisco, San Antonio y San Diego. En orfebrería, Cristo de marfil; cruz repujada con cabujones y dibujos incisos; cáliz repujado y cincelado, s. XVI, otro torneado con relieves, y otro de tipo americano. Cajonería de dos cuerpos y relieves. Aguamanil de mármol rosáceo y pila de alabastro. Ermita de la Divina Pastora, reforzada con contrafuertes, campanil y trazas barrocas de yesos moldurados con retablo barroco e imagen de la Virgen Pastora modernista, santo obispo, San Andrés, San Bartolomé e Inmaculada. Pequeña cajonería.

B.- Convento de San Vitores : Arriba, en un lugar alto e inhóspito, donde abunda la tierra blanca y cerca de donde se extraen los sulfatos para la industria química, se asienta el humilde convento franciscano de San Vitores con su sencillez característica, que nos ofrece una iglesia barroca de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas con cúpula de yesos moldurados. El retablo mayor es barroco con San Vitores, San Antonio, San Francisco y otros; lienzos de San José, Asunción y otros deteriorados. Otro con lienzos de la Inmaculada y de Cristo con la cruz. Otro con los estigmas de San Francisco. Otro con San Vitores. Y otro con Cristo sobre la bola del mundo. En sacristía, camarín con relicario del santo, cuyo sepulcro en el suelo del templo, tiene reja forjada y dorada, s. XVI. Sillería y caja de órgano pobres. Cajonería con embutidos.

Fresno de Rodilla – San Juan de Ortega- (++++):

En la parte alta de la planicie de la Brújula, donde también crecían los fresnos, nos encontramos con la sorpresa de una muy buena iglesia, dedicada a San Román mártir, con estampa ampulosa de templo construido en buena sillería de piedra de la zona en la mayoría de sus paramentos, incluida la magnífica cerca procesional. La torre es cuadrada y robusta; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada gótico- plateresca con cardinas y gabletes, arco rebajado e imagen de San Román de madera, bajo pórtico de portada rebajada y ventana plateresca, en el lateral. Dentro es de estilo renacentista de una nave y dos capillas en cruz con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es gótica de copa lisa. Tiene barandilla goticista del coro, en piedra calada. El retablo mayor es clasicista con San Pedro, San Román, San Pablo, San Agustín, San Jerónimo y Calvario; relieves del Nacimiento de la Virgen y de Jesús, Anunciación, Coronación de la Virgen, misa de San Gregorio y milagro del santo; y pinturas de santos varios. Otro barroco con San Román, San José y Santa Catalina. Otro con Inmaculada, San Mateo, San Juan Evangelista, Santa Bárbara y San Roque. Otro con San Andrés y San Isidro. Otro con Virgen del Rosario, Virgen sedente con Niño, s. XIV, y San Andrés. Otro neoclásico con Crucificado y Dolorosa vestida. Aparte, pequeñas imágenes de Cristo a la columna y Resucitado, Crucificado de pared, Virgen del Pilar, San Román de monje y otros. En orfebrería, sobre todo la cruz plateresca, de Nicolás Alvear, con repujados, cincelados y macolla de jarrón con asas, y dos cálices torneados. La manga de esta cruz recamada de oro, costó 88.000 maravedíes, en el s. XVI. Algún escudo. Sacristía con cajonería doble y aguamanil.

Frías – Medina- (++++++):

En la histórica, pintoresca e inexpugnable ciudad, este es su título, el mismo que también ostentaron los duques del mismo nombre, condes de Haro, y más tarde, Condestables de Castilla. Al llegar a la siempre entrañable y tradicional Frías, con su castillo e iglesia dominando las alturas de la población por todos los costados que se le mire, y sin olvidarnos del medieval puente, antaño romano, podemos disfrutar de uno de nuestros pueblos más típicos y emblemáticos. Dicho esto, es necesario que descubramos los valores artísticos, que encierra la iglesia de San Vicente mártir, cuya fachada original románica, por la amenaza inminente de derrumbarse, se desmontó y se vendió al Metropólitam Cloister de Nueva York, y con su importe se pudo rehabilitar el actual templo, que no puede disimular la pérdida producida. Pero eso no es todo, pues aquí hubo otras cuatro iglesias, de las que sólo quedan dos. La actual fachada de la parrroquia es neorrománica con arco y dos columnas, tres ventanales y rosetón; y por encima, una torre cuadrada modernista con remates triangulares; el ábside es poligonal con contrafuertes en todo el perímetro y canes lisos. En el interior, aparece como templo de tres naves en su cuerpo principal tardo románico con columnas, capiteles, arcos y bóvedas de crucería; otras partes son góticas, y aparte hay una capilla noble con decoración renacentista, que tiene cúpula cuadrada sobre pechinas, del s. XVI. El retablo mayor es neoclásico sin dorar, con San Vicente diacono, San José con Niño, San Sebastián e Inmaculada con nimbo. Otro semejante con Cristo yacente articulado, Dolorosa vestida, Cristo Resucitado, Nazareno y relieve de San Pedro. En capilla noble con rejas, enterramientos con leyendas, escudos y retablo barroco salomónico con Calvario gótico. Otro rococó, de 1750, con Virgen vestida y lienzo de Sagrada Familia. Otro neoclásico con Santa Ana y San Pascual Bailón. Aparte, hay gran número de imágenes sueltas, como tres Vírgenes sedentes, dos góticas y otra renacentista, llamada de Vadillo, una Inmaculada, imágenes de un Calvario y otras tallas de los pueblos cercanos. En la capilla de la Visitación, del deán de Sigüenza, don Clemente López de Frías, retablo de tablas con Santa Catalina, San Clemente papa, Anunciación, San Andrés y la donante con San Antonio. Otras tablas con San Nicolás, obispo bendiciendo, San Pedro, San Pablo y Santísima Trinidad. Y varios lienzos por capillas y paredes. En orfebrería, cruz parroquial gótica, de Pedro Curiel, repujada con medallones y flores de lis; otra de metal repujado y plateado, del s. XVI; custodia de sol y rayos con nimbo; tres relicarios múltiples y dos cálices, de Pedro Uzquiano, con cincelados y nudo en ánfora, s. XVI; aparte, una píxide gótica, dos cetros, vinajeras e incensario. Como colofón, señalar el órgano restaurado, del s. XVII; algunas sillas corales rescatadas del convento de Vadillo; reja de forja con dorados, de Leonis de León, s. XVI. Y en sacristía, cajonería de tres cuerpos con testero y crucifijo. Abajo, ermita-iglesia de San Vitores con espadaña de dos cuerpos, portada apuntada e Inmaculada. También restos del convento de San Francisco. Y más apartada, la iglesia arruinada del convento de Vadillo, ambos en manos particulares.

Fuencaliente de Puerta – Amaya - (++):

Esta iglesia rural construida en piedra de mampostería y dedicada a Santa Águeda virgen, tiene una torre rectangular; un ábside cuadrangular con contrafuertes; y portada renacentista con pilastrones, arco de dovelas y escudo de las llaves, bajo pórtico con otra puerta de arco. El interior es de iglesia gótica de una nave y capilla lateral con columnas, arcos y bóveda estrellada, en cabecera, y en el resto, de bóvedas enfoscadas, imitando nervios. La pila es románica con borde moldurado, gallones, pie cilíndrico dentado y avenerado interior. El retablo mayor es clasicista con Santa Águeda, la Magdalena, santa con libro y Crucificado, y pinturas populares de San Mateo y San Juan evangelistas.

Fuencaliente de Valdelucio –Ubierna- Úrbel- (+++):

Ya en los límites de nuestra provincia con la hermana de Palencia, en las cercanías de Aguilar de Campó, esta villa nos muestra una buena y curiosa iglesia, dedicada a San Juan Bautista, con torre cuadrada de buen porte y buena sillería, sobre la antigua románica de la que queda un ventanillo; el ábside es cuadrangular con contrafuertes en todo el perímetro; y portada románica con tres archivoltas lisas, leyenda y capiteles con figuras sencillas, todo bajo pórtico de arcadas clasicistas. En el interior, aparece como templo de una nave amplia de estilo renacentista y cabecera, donde se entremezclan los estilos, con pilastrones, arcos y bóvedas de crucería de piedra y yeso. La pila de bautismo es de copa lisa y base cuadrada. El retablo mayor es neoclásico-rococó, de Andrés Bolado, en 1782, con San Juan Bautista, s. XVI, Virgen con Niño, San Pedro y San Pablo. Otro neoclásico con Virgen sedente, s. XIV, y San Antonio. Aparte, señalar un Crucificado de cofradía, Virgen del Rosario, San Juan Bautista y Santo Tomás de Aquino. Cruz plateada de planchas de metal repujadas, s. XVI. Cajonería taraceada doble. Estelas y restos románicos.

Fuencivil – Amaya - (++++):

El in Fonte Seviri, de los documentos, del s. XI, lo traducimos por Fuente de Sevir, nombre del primer poblador de la villa. Y aunque esta es pequeña, no es raro encontrarse con una iglesia grande, en pueblos como este. El templo, dedicado a Santa María, presenta una buena imagen con torre rectangular rematada de bolas; el ábside es cuadrangular con contrafuertes en todo el edificio; y la portada es renacentista de arco de medio punto con columnitas molduradas, bajo pórtico de madera y pilastrones de piedra, a modo de galería. El interior es de planta con sabor renacentista de dos naves y capilla con columnas, arcos y columnas estrelladas de piedra. La pila bautismal es románica con gallones, multi lobulada en borde, cabezas en base y avenerada por dentro. El retablo mayor es neoclásico con Virgen sedente con Niño, s. XVI, San Pedro, San Pablo y Calvario. Otro con San Vicente, santo papa y San Bruno. Otro, ya rococó, de 1781, con Asunción deteriorada y digna, Santo Tomás de Aquino, San Pedro y Santo Domingo de Guzmán. Aparte, Virgen mutilada con angelotes e Inmaculada sin manos. En orfebrería, cruz plateresca con repujados y macolla cilíndrica, y otra de metal recortado y remate de piñas; píxide de dos cuerpos superpuestos con asas y leyenda, todas del s. XVI. Aguamanil de metal con venera. Cajonería de dos cuerpos.

Fuentebureba – Oca- Tirón- (+++++):

En medio de la Bureba, es muy interesante que haya una fuente, puesto que esta zona no es demasiado abundante en manantiales. Esta iglesia, dedicada a San Miguel Arcángel, es sobria por fuera, pues sólo el ábside poligonal con contrafuertes, escudo y dos ventanales de parteluz uno tapiado, aunque de sillería irregular, puede hacernos sospechar lo que nos espera dentro; por otra parte, su sobria portada clasicista y la moderna torre de ladrillo rojo no la prestigian. Por dentro en cambio, se nos muestra como una bella iglesia gótica, de Martín Ochoa de Arteaga, de tres naves con columnas en haz, capiteles corridos con sugestivas escenas, arcos apuntados y bóvedas de crucería o estrelladas de piedra. La pila es renacentista con borde moldurado, copa estriada y pie cilíndrico. El retablo mayor, en línea con otros interesantes de la comarca, es renacentista con San Miguel y Crucificado; relieves de los Evangelistas, Anunciación, Nacimiento y Asunción, dos del monte Gárgano, Padre Eterno, y en el sagrario, relieve de la Santa Faz; todo él ha sido restaurado recientemente. Otro clasicista, dorado a expensas de don Diego de España, en 1623, con Virgen del Rosario con Niño, Santa Casilda, San José con Niño, San Andrés y santo obispo; en relieve, San Bartolomé y San Francisco. Otro barroco con Virgen vestida con Niño y tres pinturas de San Joaquín, Inmaculada y Santa Ana. Y otro con Dolorosa vestida y pinturas del Resucitado, Ecce Homo y Cristo con la cruz. Aparte, Crucificado de cofradía y otro de pared, imagen de San José, de Domingo Elcarreta. En orfebrería, cruz de metal repujado con remate de bolillos, custodia dorada de sol, rayos y pie repujado, cáliz dorado, cincelado, y nudo en ánfora con caras, todos del s. XVI, y corona. Aparte, destacar el sepulcro clasicista con escudo del clérigo, fundador de la capilla, don Diego de España, en 1628, con estatua orante; relieve de calvario en piedra; reja de forja con dorados y escudo, s. XVI. En sacristía, cajonería doble y aguamanil avenerado.

Fuentecén – Roa- (++++):

Impresiona la estampa de esta iglesia, construida en una mezcla de sillería y mampostería en la parte llana de la villa, pero dominando los tejados de las viviendas. Su campanario con aspecto de torre defensiva sólo alterada por la instalación reciente de una estatua del Corazón de Jesús, es rectangular con remate almenado y cuajada de palomas por todos los tejados; el ábside es rectangular liso; y la portada de sabor clasicista con pilastrones, frontón partido, remate de bolas y cruz. El interior presenta una imagen exuberante de iglesia barroca de tres naves y alguna capilla insinuada en forma de arcosolio con columnas cuadrangulares, arcos, cúpula y bóvedas de estuco con molduras decoradas. Hay restos románico. La pila es renacentista con algunas escenas en relieve y pie cónico. El retablo mayor es barroco salomónico de rica decoración rococó con Crucificado gótico, San Mamés, Inmaculada y lienzo de la Asunción de la Virgen. Otro con religioso goticista, San Antonio, Virgen con Niño, Santa Ana, San Francisco, Santo Domingo de Guzmán y Santa Teresa. Otro churrigueresco con imágenes impresionantes de Virgen Dolorosa de rodillas y Cristo yacente en urna, s. XVII. Aparte, algún otro con imágenes dignas como Crucificado de pared, San José con Niño, Niño dormido con cruz e Inmaculada manierista. Lienzos de San Francisco Javier bautizando, Virgen con Niño, Inmaculada, religioso orando, San José con Niño. Cáliz repujado, s. XVI. Aparte, tornavoz rococó, órgano barroco deteriorado, arcón con herrajes, terno con bordados, aguamanil pétreo y escudo. Ermitas, de la Inmaculada en la misma villa con campanil, retablo salomónico e Inmaculada y lienzos de Anunciación, huida a Egipto y San Jerónimo con Crucificado. Otra de Santa Lucía.

Fuentelcesped – Santo Domingo de Guzmán- (+++++):

Este pueblo puede estar orgulloso de su iglesia, dedicada al Arcángel San Miguel, pues ya, desde el exterior, se vislumbra una fábrica solemne con buena piedra de sillería en general; la torre es cuadrangular con remate de espadaña, bolas y cruz; el ábside es rectangular con contrafuertes y arco de paso; la portada es barroca de gran porte con jambas y dinteles moldurados, frontón semicircular, hornacina con imagen de San Miguel, bajo arco y crestería barroca de remate. En el interior, nos ofrece una planta barroca de tres naves y capillas con pilastrones, arcos de piedra, bóvedas y cúpula con santos, en relieve de yesos moldurados. La pila es gótica de copa lisa y base poligonal. El retablo mayor es barroco salomónico con San Miguel, San José con Niño, Inmaculada y lienzo de la Asunción. Otro rococó sin dorar, con Dolorosa vestida, Cristo a la columna, Resucitado, Cristo yacente articulado, San Miguel, San Antón, santo franciscano y Ecce Homo. Otro neoclásico con Crucificado gótico sobre peana, la Santa Faz y transverberación de Santa Teresa. Hay otros barrocos con santos populares, como San Antón, San Roque, San Sebastián, Santiago, San Miguel, santa con alcuza, San Isidro y Santa María de la Cabeza, Virgen de pie, Inmaculada y Santa Bárbara. Aparte, hornacina relicario con reliquias de la cruz de Cristo y otras; tablas de Cristo despojado, Crucificado, rostro de Cristo; y lienzos de la Virgen de Belén y otra de la Vigen de la leche. Custodia, de Pedro Pradena, de sol, rayos y repujados barrocos; píxide, de Diego Fernández de Abaunza, con leyenda, s. XV; cáliz repujado, cincelado y nudo en ánfora, e incensario. Otros elementos son el buen órgano barroco, la cajonería de tres cuerpos, un aguamanil con venera y púlpito de hierro. Ermitas de San Antonio, de Santa Bárbara y la artística de Virgen de la Nava, de trazas clasicistas con campanil doble, retablo rococó con Virgen gótica sedente; y en el camarín, la Trinidad y otros santos.

Fuentelisendo – Roa- (++++):

Siguiendo la interdependencia de unos templos con otros, en esta zona de la Ribera, aparecen una serie de iglesias barrocas muy similares, cuyo origen no sabemos, pero se puede sospechar la influencia de las tendencias artísticas de Valladolid más que de Burgos, pues no eran parte de esta diócesis sino del Burgo de Osma. Esta iglesia, dedicada a San Pedro ad Vincula, ofrece una torre cuadrada y alta; un ábside rectangular; y una portada clasicista con hornacina avenerada vacía; todo en una mampostería concertada. En el interior, nos muestra una planta exuberante y barroca de tres naves con columnas cuadradas, cornisas y arcos de piedra, cúpula con los Evangelistas pintados en las pechinas y bóvedas de yesos moldurados y policromados. Tiene dos pilas románicas gallonadas, cenefa vegetal y base con rosetas. El retablo mayor es barroco-churrigueresco con San Pedro y ángel, Cristo Resucitado, San Juan Bautista y Crucificado. Otros del mismo estilo con Crucificado con faldón y San Pedro, San José con Niño, Virgen vestida y San Pablo? Hay un retablillo barroco de camarín con Dolorosa de rodillas con espadas, de una gran expresividad, y santo mártir. Aparte, Crucificado de cofradía, San Pedro y San Pablo pequeños. Un cáliz con repujados y nudo en ánfora, s. XVI, y otros más modernos. Cajonería de dos cuerpos y testero; escudo pétreo, de los Bocos Díez.

Fuentemolinos – Roa- (++++):

Es de destacar este nombre ya que, en nuestra tierra, menudeaban los molinos, hasta en las fuentes o riachuelos más pequeños, que venían a ser imprescindibles para la alimentación de nuestras gentes, donde el pan no solía faltar a la hora de comer. Sorprende que esta iglesia, dedicada al Apóstol San Bartolomé, posea una tan variada mezcla de estilos, pues partiendo de una espadaña antigua, se levantó una iglesia clasicista con un ábside poligonal con cantoneras de refuerzo; y una portada rebajada con hornacina y escena del Patrón en relieve. El interior es de una nave barroca con pilastrones, cornisa corrida, arcos de piedra, cúpula y bóvedas con molduras policromadas; la mayor con pintura de los cuatro Evangelistas y yesos con decoración abigarrada. La pila es renacentista con acanalados y fuste moldurado. El retablo mayor es barroco-rococó con San Bartolomé y cinco lienzos, como San Bartolomé bautizando al rey, martirio del mismo, San Pedro en la cárcel, San Pablo caído del caballo y Calvario; encima, siete medallones con relieves de varias virtudes. Otro barroco con Crucificado y sagrario clasicista con relieve de la Anunciación, de la Asunción, y en el interior, pinturas de San Juan Bautista, Resucitado, con San Pedro y San Pablo, San Agustín y Santo Tomás de Aquino. Otro con San Juan Bautista, santo apóstol y clérigo. Y otro más con lienzos de San Mamés y sus padres. Hay otros con imágenes dignas como San Sebastián, Virgen vestida y lienzos de Santa Catalina, Santa Rosa de Lima y Santo Domingo de Guzmán. Aparte, un San Bartolomé procesional, un San Juan Bautista y Crucificado de cofradía. Hay dos tablas unidas procedentes del retablo anterior con el nacimiento de San Bartolomé, viendo un martirio y dos ángeles con símbolos de la Pasión; otra con Calvario y santas mujeres, todas del s. XVI. Cáliz-custodia de sol con dorados, repujados, cincelados y campanillas, s. XVI. Cajonería doble.

Fuentenebro – Santo Domingo de Guzmán- (+++):

Es un estilo de iglesia muy repetido en la zona de la Ribera con torre rectangular enfoscada; ábside liso; y portada clasicista con arco rebajado, pilastrones, cornisa y balaustres con remate de llamas. El interior inacabado es barroco de tres naves y crucero con columnas cuadradas, arcos, cúpula y bóvedas de estucos moldurados, y a los pies, simple cielo raso de yeso. La pila bautismal es renacentista con acanalados y la del agua bendita escavada en una clave gótica. El retablo mayor es neoclásico con San Lorenzo, el Patrón del templo, Virgen del Carmen, Asunción, Resucitado y santa mártir. Otro neoclásico, de Juan Ortega de Forcada, con Crucificado, dos santas y Dolorosa de un calvario. Otro con Virgen del Rosario, Santo Tomás y Santo Domingo, San Pedro, San Pablo y Crucificado. Otro barroco con San Antón, San José, San Antonio y Magdalena. Cajonería de dos cuerpos y armarios laterales. Orfebrería sencilla. Ermita de Virgen del Carmen con retablo barroco e imágenes de la Virgen y San Roque.

Fuenteodra – Amaya - (++++):

Como fuente del Odra y teniendo como fondo las estribaciones de la Peña Amaya, en el noroeste de la diócesis, nos encontramos con la iglesia de San Lorenzo, construida en una buena mezcla de materiales, con una torre alta de buena sillería, coronada por un remate almenado; un ábside poligonal con contrafuertes; y portada renacentista, aunque tapiada, de arco rebajado, columnas y hornacina avenerada con la Virgen con Niño de piedra; hay otra de arco moldurado. El interior presenta una planta gótica de una nave con columnas finas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica con gallones, pero retirada por rota. El retablo mayor es rococó con San Lorenzo sentado, s. XVI, San Pedro, San Pablo y Calvario completo; y sagrario con dos apóstoles y Resurrección. Otro barroco con San Juan Bautista, San José y ángel de la guarda. Otro clasicista con relieves del éxtasis de San Francisco, imposición de casulla a San Ildefonso, Asunción y Padre Eterno; y pinturas de la Anunciación, Visitación, Nacimiento y Dormición de la Virgen. Aparte, Crucificado de cofradía. En orfebrería, cruz plateresca con relieves y cincelados y cáliz con cabujones, ambos s. XVI. Coro con antepecho afiligranado, y arcosolio gótico policromado con pináculos y escudos con leyenda. Puerta y portada renacentista de sacristía con relieves y escudo. Ermita de San Roque.

Fuentespina – Santo Domingo de Guzmán- (++++++):

Con este nombre o el de Fuente del espino es conocido este pueblo, desde el s. XIII. Yendo hacia Madrid, siempre destaca la imponente fábrica del templo parroquial, construido en unos aceptables materiales de la zona, pero sobre todo, por su esbelta torre cuadrada, rematada de gárgolas, bolas y chapitel; el ábside es rectangular de sillería lisa; y una portada clasicista de dintel moldurado, pilastrones, hornacina con imagen del Patrón, San Miguel, gran arco de pórtico y frontón partido, rematado de bolas y cruz. El templo es clasicista con reminiscencias góticas de tres naves y crucero con columnas cuadradas, cornisa corrida, arcos, bóvedas de yesos moldurados, cúpula sobre pechinas con adornos y grecas, ventanas y cupulín. La pila es gótica de copa lisa y pie poligonal. El retablo mayor es neoclásico, de Alberto García Pintado, en 1796, con San Miguel Arcángel, Crucificado, dos angelotes y figuras de la Sinagoga y de la Iglesia, todas marmoreadas. Dos clasicistas con relieve de la procesión del toro y monte Gárgano, con San Blas, San Antón, San Antonio, San Cosme y San Damián, San Gregorio y San José. Otro clasicista con San Gregorio, San Agustín, San Lucas, San Miguel, San Juan Evangelista, Crucificado, Padre Eterno y relieve de la Piedad. Otro barroco con Virgen sedente, s. XVI, santo diácono, Santa Casilda y Sagrada Familia; pinturas de San Miguel, Nacimiento de la Virgen y Desposorios, Santo Domingo, San Francisco y San Juan Bautista. Otro con Crucificado, y pinturas del Ecce Homo, Oración del huerto y Descendimiento. Aparte, es de destacar un San José con lienzo de la Dolorosa, dos Crucificados de pared, Dios Padre con Cristo Crucificado, Dolorosa y San Juan de un calvario. Como piezas sueltas, un San Sebastián, San Bartolomé, San Pedro, San Marcos y San Lucas. Lienzos de la Virgen de la Paloma, Cristo con cruz, Bautismo de Cristo y San Francisco. La magnífica orfebrería esta presidida por la cruz parroquial de plata dorada, repujada y cincelada, y macolla con medallones de los apóstoles, de Espinosa- Pancorbo?, s. XVI; la custodia repujada y dorada, es de sol y rayos con relieves en nudo y base poligonal, y cáliz repujado, ambos del s. XVI; otros dos con repujados y cabujones, s. XVII, y cuatro lámparas de plata. Como piezas aparte, la sillería coral, el órgano barroco, el púlpito con buena rejería y tornavoz rococó. En sacristía, cajonería de cuatro cuerpos, testero con hornacina y crucifijo, otro crucifijo nacarado, mesa secreter, aguamanil de piedra; y como ornamentos, un terno y capa filipinos bordados en sedas, s. XVIII. No lejos de la villa y en unos parajes atractivos, por su abundante vegetación, se levanta la devota ermita del Padre Eterno, presidida por espadaña de dos cuerpos con remate de cruz y bolas; la portada es barroca con decoración rococó y hornacina con Padre Eterno, todo bajo gran arco con frontón partido y escudo, recordando la fachada de La Vid. El templo es clasicista con planta de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra, bóvedas y cúpula sobre pechinas de estucos moldurados exuberantes y grecas doradas. El retablo mayor es barroco rococó, de Pedro Correas, Tomás Ruiz y José Sierra, en 1719, con San Juan Bautista, imagen de la Trinidad, San José con Niño y tres medallones con Asunción, San Antonio y San Miguel. Otro barroco con Virgen del Rosario, Santo Domingo, San Antonio y santo obispo. Otro con San Roque, San Francisco Javier y Santa Bárbara. Cruz de plata, de Espinosa- Pancorbo?, s. XVI. Reja de forja, de Jerónimo González y cajonería con relieves.

Fuenteúrbel–Ubierna- Úrbel- (+++):

En el valle que forma el río Úrbel, que nace en esta misma localidad, y cercana a la comarca del Tozo, se encuentra esta atractiva iglesia románica de buena sillería en su mayor parte, dedicada a Santa María, con una torre cuadrada con contrafuertes, canes de tacos y escalera exterior; ábside románico con tres ventanales y aspillera con fustes, capiteles figurados interesantes, canes de fauna y mascarones; y la portada es de arco de medio punto moldurado con bolas; y dentro otra gótica con arcos apuntados. El interior es de una nave con columnas, capiteles románicos con figuras del pecado original, de pesca, luchas, dos hombres y gran ave, arcos y bóvedas de cañón en cabecera; y el resto es de sabor gótico con bóvedas de crucería bien elaboradas. En el presbiterio, es destacable, aparte los ventanales con fina decoración, la arquería ciega con fustes y capiteles reseñados, y el baquetón corrido con decoración de cruces y rosetas. La pila es románica con gallones sencillos y pie cilíndrico con moldura. No hay retablo mayor, pues era neoclásico sin mérito, desluciendo la belleza del ábside, y ahora, sólo preside una Virgen sedente con Niño, del s. XVI, y un sagrario clasicista con San Pedro, Resurrección y San Pablo. Hay un Crucificado de pared. En sacristía, cajonería y aguamanil de piedra. Ermita de la Inmaculada.

Gabanes – Medina- (++++):

En el centro del hermoso valle de Tobalina, la villa de Gabanes nos ofrece la estampa de una buena iglesia dedicada, como tantas, a la Asunción de Nuestra Señora, construida en una buena mampostería; por fuera nos ofrece una espadaña con frontón y pináculos; un ábside rectangular con refuerzos en esquinas y sacristía; y portada renacentista de arco moldurado, bajo pórtico con dos pilastrones de piedra. En el interior, nos muestra una planta de iglesia renacentista de una nave con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra, en cabecera, y en el resto, de yesos repintados. La pila es de copa rústica y pie cilíndrico. El retablo mayor es barroco con Asunción, cuatro ángeles músicos; relieves de San Juan Bautista y San Francisco; y pinturas en tabla de los Evangelistas, Anunciación, San Joaquín y Ana, Nacimiento y Dormición de la Virgen, y en el sagrario, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro con Magdalena, San Antón, Virgen del Rosario y Santa Bárbara. Aparte, Crucificado de pared, San Pedro, San Miguel gótico y San Martín. Lienzos populares de la Santísima Trinidad, San Francisco con Cristo, San Francisco Javier, Santo Domingo con Virgen, la Magdalena, Santa Bárbara, Virgen del Carmen, Inmaculada y San Cristóbal. Un púlpito de piedra. Sagrario con Resucitado, San Pedro y San Pablo, pintados y otro con los atributos de la Pasión. Cáliz con repujados. Dos cajonerías con relieves y crucifijo de peana.

Galarde – San Juan de Ortega- (+++):

Con nombre prerromano, pues viene de Galar, que en vasco significa árbol seco y con de denota pluralidad, es decir los árboles secos. A pesar de esto, su iglesia, dedicada a San Lorenzo, está rodeada por un entorno de verdor, tanto en los huertos, como en los prados, por estar un tanto apartada de la población; y siendo un templo estrictamente rural está dotado de buena sillería, sobre todo en la espadaña de dos cuerpos con remate de frontón y bolas; un ábside recto con refuerzos en esquinas; y una portada renacentista de arco rebajado con columnitas molduradas y capiteles vegetales. En el interior, tiene planta de una nave de estilo renacentista con dos capillas a modo de cruz latina con columnas y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de copa lisa y base circular moldurada. El retablo mayor es clasicista con San Lorenzo y tablas pintadas y restauradas de la flagelación y martirio de San Lorenzo, San Mateo y San Lucas, Nacimiento de Jesús, Resurrección y Calvario. Otro con relieves robados de San Bartolomé, Santa Águeda? con tenazas, San Antón? Un Crucificado de pared y otras imágenes robadas.

Galbarros – Oca- Tirón- (++):

Fundado posiblemente por un tal Galbarra, este pueblo metido en las estribaciones cercanas al Santuario de Santa Casilda, nos muestra una iglesia sencilla de trazas románicas, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, construida en regulares materiales de la zona con espadaña chata y antigua; un ábside románico con columnas, capiteles y canes de tacos, algunos de caras y aspillera; y portada dintelada, a base de dovelas. Interiormente es de una nave románica con arcos apuntados y bóvedas de cañón. No hay retablo sólo alguna imagen como Virgen del Rosario, otra Virgen sedente y San Miguel. Aparte, Crucificado de cofradía. Cruz de gajos, de Sebastián Olivares. En Ahedo de Bureba, restos de iglesia románica, con espadaña, portada con dibujos geométricos en tímpano y capitel representando a un cantero.

Gallega, La –La Sierra- (+++):

Este nombre puede referirse a una gallega notable, que pudo asentarse en este lugar, pero son meras suposiciones. Adentrada en la sierra propiamente dicha con olor a pinar, nos encontramos con su iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, con torre rectangular de frontón y pináculos; ábside cuadrangular; y portada de arco moldurado, a base de dovelas; eso sí, todo en buena sillería de color ocre rojizo de la zona. En el interior, se nos muestra como iglesia barroca de tres naves con columnas- pilastrones cuadrados, arcos de piedra y las bóvedas junto con la cúpula de yesos en arista. La pila es románica con arquería en relieve, borde moldurado, cenefa vegetal y base poligonal. Los retablos son neoclásicos de poco mérito, pero, en el mayor, se venera a San Miguel, San Juan Bautista y Asunción de la Virgen, obra manierista de Pedro Cicarte, en 1612. Otro con Crucificado y otro barroco salomónico con Virgen sedente con Niño, la Virgen de Peña Aguda, del s. XIII. Aparte, hay dos Crucificados de pared, Virgen vestida con Niño y otro San Miguel. Lo más destacable es la orfebrería con una cruz renacentista de relieves, medallones y remates florales, s. XVI, otra de cobre con dibujos incisos y remates flordelisados, s. XV, y cáliz torneado liso. Ermita de la Virgen de Peña Aguda, totalmente renovada, entre peñas y en un paraje agreste.

Gallejones de Zamanzas –Ubierna- Úrbel- (++++):

El Valle de Zamanzas, por las circunstancias del despoblamiento rural y por estar mal comunicado con los centros de desarrollo humano, se ha quedado un tanto abandonado, pero pocos lugares pueden disponer de unos parajes tan sugestivos por la presencia del Ebro y sus cañones. La iglesia de este pueblo, que es como la capital virtual del valle, está dedicada a San Mamés, con torre cuadrada y remate de pináculos; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada es barroca de arco moldurado con pilastrones, frontón y bolas, bajo pórtico de tres arcadas de piedra y escudo; en resumen, toda la iglesia está construida en muy buena piedra de sillería de la zona. En el interior, es iglesia de una nave y capillas en cruz latina con arquerías y bóvedas de crucería, alguna policromada. La pila es de copa tosca y lisa. El retablo mayor neoclásico sin dorar con San Mamés de pastor, San José, santo obispo y Resucitado; el sagrario es clasicista con Resurrección, San Pedro y San Pablo, arriba crucifijo, los Evangelistas, Virgen con Niño y Santa Catalina. Dos con Virgen del Rosario y Anunciación; y relieves de San Isidro y Visitación, del s. XV. Otro barroco con Calvario completo gótico y sagrario con pelícano. Otro, en la capilla lateral totalmente policromada, con Santo Tomás de Aquino, Santa Casilda y dos puertas decoradas. Aparte, Crucificado de pared, Inmaculada y San Francisco. En sacristía, cruz de planchas repujadas y custodia de sol y rayos; dos cajonerías con laterales y testero.

Garganchón – Oca- Tirón- (+++):

En las estribaciones de la Demanda, este pueblo con el significado de Gargantón o desfiladero, con nombre tan grandilocuente, tiene una iglesia, dedicada a San Tirso mártir, con una espadaña con buena sillería rojiza, que emerge entre las casas del pueblo; un ábside rectangular de mampostería; y una portada de arco moldurado. En el interior, es un templo sencillo de una nave y dos capillas en cruz con pilastrones, arcos rebajados y bóvedas de yesos moldurados de reducida altura. La pila es de copa lisa erosionada y base cuadrada. El retablo mayor es renacentista con San Tirso y Calvario completo; relieves de los Evangelistas, San Francisco, San Bartolomé y medallones de Santa Marina? y Catalina; y en sagrario, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro barroco con Crucificado de cofradía. Otro con lienzo de San José y santo obispo. Otro más con lienzo de Santa Bárbara e Inmaculada pequeña. Y otro neoclásico con Virgen vestida, de talla? e imagen de la Visitación. Aparte, Crucificado de pared, Inmaculada con serpiente, San Antonio y San Cristóbal con Niño. En orfebrería, cruz plateresca repujada, de Francisco de Villegas, s. XVI; un cáliz custodia de sol y rayos; e incensario metálico, del s. XV. Cajonería sencilla y dos cordobanes.

Garoña – Medina - (+++):

El nombre de Garoña puede tener la misma raíz y origen, que Oña, pues son nombres prerromanos de difícil traducción. Junto a la famosa central atómica, que aparte el peligro que encierra por si hubiera fugas radioactivas, también, ha servido para promocionar a las gentes del valle, en muchos aspectos comunitarios y muy, especialmente, en la rehabilitación de varias iglesias de la comarca. No hay mal que por bien no venga. Esta iglesia, dedicada al diácono San Vicente, se nos muestra con una estampa clásica de iglesia rural, pero como recortada, ya que es alta en su espadaña con remate de bolas y cruz; un ábside rectangular con contrafuertes, pero con fachada estrecha, que la empequeñece; y la portada es de gran arco, a base de dovelas molduradas y pórtico de madera. El interior es de planta gótica irregular de una nave central, otra lateral y capilla con pilastrones cuadrados, arcos y bóvedas de crucería simple. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es neoclásico con San Vicente mártir, San Antonio con Niño y Dolorosa. Aparte, un San Cristóbal. Cruz de planchas de metal repujado y medallones, s. XVI; y dos cálices torneados. Cajonería.

Gayangos – Merindades- (+++):

En la misma puerta de entrada hacia la comarca de Montija, dejadas atrás las tierras de las Merindades de Castilla Vieja, encontramos la iglesia de esta villa, dedicada a San Justo y San Pastor, con torre cuadrada; ábside rectangular con contrafuertes; y una portada dintelada de arco rebajado y pórtico con tres arcadas de piedra. En el interior, se nos muestra como iglesia clasicista de una nave y dos capillas en cruz latina con cabecera gótica de arcos y bóveda de crucería, y el resto, de yesos en arista. La pila es sencilla de pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista, todo él repintado, con relieves de los Evangelistas, dos a dos, e imágenes de San Justo y San Pastor, de la Anunciación, Crucificado con San Juan y Dolorosa aparte y Padre Eterno; y sagrario con Resucitado. Otro con San Pedro y San Pablo, Virgen gótica de Antuzanos y pintura del Crucificado. Y otro más con Virgen del Rosario y pinturas de la Anunciación, Visitación, San Juan Bautista, Santo Domingo y San Francisco. Aparte, varias imágenes sueltas, como Crucificado gótico de pared, San Joaquín y Santa Ana, San Roque, San Antonio y San Antón. Lienzo de la Anunciación. Cruz de planchas de metal. Cajonería simple.

Gredilla la Polera –Ubierna- Úrbel - (+++):

Grediela, diminutivo de greda, con el significado de tierra arcillosa y arenosa de color blanco, aparece ya en el siglo doce. Como suele ocurrir en muchos de nuestros pueblos, la iglesia se edificó en lo más alto, pero el pueblo se fue bajando a lo llano como es lógico; así ocurre con la iglesia de este pueblo, dedicada a San Mamés, que está edificada en la parte elevada, desde donde se divisa toda la comarca de Sobresierra. Esta presenta una torre rectangular; un ábside con contrafuertes; y una portada apuntada simple, junto con otra tapiada de arcos moldurados. Interiormente es de dos naves románico-góticas con columnas, capiteles simples, arcos, bóvedas de cañón apuntados y otras de crucería. La pila es de copa lisa y rústica, siendo mejor la de agua bendita con molduras y acanalados, s. XVI. El retablo mayor es neoclásico sin dorar con San José con Niño, San Mamés, San Agustín y Crucificado, del s. XVI. Otro renacentista con Santa Catalina y Crucificado; y varios relieves robados. Otro barroco con talla de Virgen vestida con Niño y Magdalena, del s. XVI. Dos Crucificados de pared y un San Miguel deteriorado. Interesante la cruz de cobre con dibujos incisos, imágenes doradas y remates flordelisados. Cajonería de un cuerpo con dibujos de rosetas incisas.

Gredilla de Sedano –Ubierna- Úrbel- (+++++):

Esta Gradiella, pudiera venir de greda, como tierra arcillosa; o venir de grada como rellano escalonado, haciendo alusión a la orografía, y sea este el origen del nombre del pueblo. En el valle estrecho, que recorre el arroyo Gredilla, siempre rodeado de frutales y buenos nogales, se eleva orgullosa la espadaña de la iglesia, montada sobre la vieja fábrica y ventanal románico con remate de pináculos y frontón; el ábside es románico con ventanal en aspillera y ajedrezado, pero adulterado por los añadidos posteriores; y una hermosa portada románica con capiteles historiados, arco poli lobulado y tímpano con el grupo de la Anunciación y Coronación de la Virgen, con una cabeza posterior al conjunto, en compañía de San José, San Pedro, San Pablo y dos angelotes, todo rematado con canes de bichas en tejaroz, del s. XII. Es iglesia dedicada a San Pedro y San Pablo. Interiormente presenta planta de una nave más dos capillas laterales añadidas, en el s. XVI, con columnas, capiteles, arcos fajones, bóvedas de cañón y ventanales, algunos lobulados y ciegos, con fustes y capiteles. Tiene una pila lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor, retirado de la cabecera, es renacentista con la Magdalena, Santa Catalina, San Pedro y San Pablo; y relieves de los Evangelistas y Ecce Homo. Otro barroco con Calvario gótico, el Crucificado en el ábside sobre cruz moderna, y San Juan y la Dolorosa más tardíos, retirados. Otro con Resucitado, San Antonio, Santa Bárbara y apóstol. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen sedente con Niño, de la escuela de Gil de Siloé muy repintada, San Pedro, San Pablo, santo monje y San Roque. Relieves renacentistas de la Anunciación y Nacimiento. En orfebrería, una cruz de metal repujado; un cáliz custodia de sol y rayos dorados; y cáliz torneado, s. XVII. No muy lejos, se halla la iglesia románica de Huidobro, dedicada a San Clemente papa, en ruina acentuada, con rica portada y ábside circular con valores arquitectónicos, que merecerían ser salvados. Algunas piezas artísticas del interior fueron retiradas.

Grijalba – Amaya - (+++++++):

En los documentos antiguos, aparece como Ecclesia alba, con el significado de Iglesia blanca. Estamos en la zona de las más grandes y monumentales iglesias de la diócesis de Burgos y esta es una de las más completas, en todos los campos de la arquitectura, de la iconografía cristiana y de lo que llamamos el ajuar litúrgico. Nadie puede explicar cómo se levantaron iglesias, que para sí quisieran ciertas diócesis, para su iglesia catedral.

A) Iglesia de Santa María de los Reyes: La estampa de esta mini catedral es impresionante por su calidad en la piedra de sillería, sus puertas, muros, torre y rosetones. La torre es curiosa pues es rectangular, sobre gran arco apuntado y con remate almenado; el ábside es de un gran espectro, pues se trata de uno central poligonal y dos laterales rectangulares con contrafuertes, seis ventanales rasgados, aleros moldurados, gárgolas con cabezas de monstruos por toda la cabecera y pequeña espadaña lateral; y las portadas proto góticas son tres; una de archivoltas lisas, en el cuerpo central, otra sin adornos, que da al cementerio, y la principal, en el hastial del mediodía, con fustes finos, archivoltas lisas con rosetas, capiteles con vegetación y escenas deterioradas de la infancia de Jesús. El interior aparece esplendoroso en un estilo gótico primitivo depurado con algunas reminiscencias románicas, de tres naves y crucero con columnas en haz, capiteles historiados y policromados, arcos y bóvedas policromadas con nervaduras de crucería; el coro alto se sitúa en el centro del templo con antepecho gótico de piedra. Son de destacar tres rosetones afiligranados góticos de desigual desarrollo. La pila es románica con gallones, anillos, avenerada por dentro y pie circular con león y serpiente. El retablo mayor es barroco rococó, de López Mata, en 1752, con los Evangelistas, Santa Lucía, Virgen sedente con Niño, s. XIII, Santa Bárbara y angelotes; relieves de los desposorios de la Virgen y San José, Anunciación, Visitación, Nacimiento, Reyes Magos, huída a Egipto y una devota Santísima Trinidad; y en el sagrario de dos cuerpos, de García de Arredondo, San Pedro, San Pablo, relieves de la Resurrección y otros de la Pasión; por encima, destacan tres vitrales con escenas del Calvario, Anunciación, Asunción y santos varios, del s. XVI. Otro barroco, de 1737, con Santa Ana triple, s. XIV, y vitral con el mismo tema, s. XVI. Otro con San Sebastián, Virgen del Rosario, San Miguel y Niño de la bola. Otro clasicista con San Juan de Ortega, Piedad, ángel custodio y Crucificado. Aparte, alguna imagen suelta, como Virgen del Rosario, San Roque y obispo; lienzos de la Ultima Cena, Sagrada Familia, Virgen de la Paloma y Ánimas. En orfebrería, cruz de planchas plateadas con remate de bolillos, pero mejor una custodia de tipo torre, de Miguel Espinosa, con nudo en ánfora y base poli angular; bandeja alemana y cáliz repujado, todas estas piezas, del s. XVI. Aparte, la buena sacristía y su portada con cajonería de tres cuerpos y un archivo; también, el púlpito con relieves de piedra, y el órgano barroco restaurado. Es iglesia B.I.C., desde 1983. Ermita de San Vidal.

B) Iglesia de San Miguel: Mejor situada, en el centro del pueblo, más funcional y cómoda para las celebraciones ordinarias, esta iglesia neoclásica, del año 1801, llama la atención, en el exterior, por la espadaña de dos cuerpos y su rica decoración clasicista a base de pilastrones, frontón y remate de grandes bolas; el ábside es rectangular; y la portada es de arco clasicista moldurado; eso sí, todo en muy buena sillería de piedra de la zona. El interior es de planta clasicista de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos. Y retablos neoclásicos de escaso valor e imágenes de San Roque, San Miguel, Virgen del Rosario con Niño y San Agustín? Y algunas pinturas, en lienzo.

Grisaleña – Oca- Tirón- (++++):

Este nombre significa Ecclesia selenia, Iglesia de yeso, de ahí, que la iglesia, dedicada al apóstol San Andrés, construida en materiales un tanto frágiles, en piedra impregnada de yeso propia de la zona, sea tan poco consistente. Por esta misma razón, su endeble torre cuadrada está totalmente enfoscada; el ábside es rectangular liso; y la portada es clasicista con hornacina de estuco y relieve del Calvario, bajo pórtico con dos pilastrones de piedra. En su interior, presenta planta de cruz latina de estilo clasicista con pilastrones, arcos de piedra, cúpula y bóvedas de yesos moldurados en arista. La pila es cuadrada sencilla. El retablo mayor es barroco sin dorar, con San Andrés, santo monje, santo obispo, San Vicente y Padre Eterno. Otro barroco salomónico con San Miguel, Virgen sedente con Niño, s. XIV, San Roque y santo diácono. Otro con San José, Virgen sedente gótica con Niño, San Juan Bautista, Asunción, Virgen con Niño y pinturas, en predela. Aparte, Dolorosa vestida, San Roque, Calvario completo, del s. XIV, Crucificado de cofradía, Resucitado deteriorado, Virgen manierista vestida, San Mateo?; y en retablo salomónico, San Esteban y santa. Lienzo del Cristo de Burgos. Destaca la orfebrería, con cruz de gajos de cobre dorado y macolla de rombos, s. XVI; cáliz-custodia de sol y rayos, para cáliz con patena de dibujos incisos, de Diego Mendoza, con nudo poligonal y base lobulada; y otro rococó. Cajonería triple; aguamanil avenerado y púlpito pétreo de relieves.

Guadilla de Villamar – Amaya - (+++++):

El origen del nombre viene de la Bobadilla del siglo trece, equivalente a boyada o rebaño de bueyes, y de Villamar haciendo alusión al poblado desaparecido, donde ahora se halla la ermita de la Virgen de este mismo nombre. Cuando llegas a esta villa, de anchas vistas y panoramas, que se extienden hasta la cercana Peña de Amaya, nos llama la atención la alta torre cuadrada con cantoneras de piedra blanca, y el resto, de piedra más oscura en un tipo de ajedrezado arquitectónico con remate de bolas; el ábside es poligonal con contrafuertes y cuatro ventanales tapiados. ¡Qué pena, ver los feos paredones de adobe adosados a una fábrica tan monumental! La portada de esta iglesia, dedicada a la Santa Cruz, es gótica con arcos apuntados, bajo pórtico de tres arcos clasicistas de piedra y cornisa moldurada. El interior, con cierta mezcolanza de estilos, presenta una planta de tres naves con columnas y bóvedas encamonadas de yeso a los pies, y en cabecera, con columnas, capiteles, arcos apuntados y bóvedas de crucería policromada. La pila es de vaso románico con relieves geométricos y avenerada por dentro. El retablo mayor es barroco rococó, de Francisco Albo y Manuel del Hoyo, en 1686, con Santa Elena, Virgen con Niño, San Fernando y San Jorge; relieves con escenas de la invención de la santa cruz. Otro con imagen gótica de la Virgen con Niño de Villamar y San Roque. Otro neoclásico con Cristo yacente, Calvario gótico con peana y lienzo de la Piedad. Otro clasicista con Niño de la bola y pequeño Calvario. Aparte, Crucificado procesional, s. XVI, pequeño Resucitado, Virgen del Rosario, San Andrés, San Miguel, San Agustín y San Juan Bautista. Hay unas pinturas por descubrir, en el muro norte. Dentro del ajuar litúrgico,señalar una sencilla cruz con relieves y remate de bolillos, y el cáliz custodia de tipo templete con repujados, cincelados y columnas, de Diego Peñaranda, s. XVI. El púlpito es renacentista de relieves de piedra. En la sacristía, cajonería y aguamanil con venera de piedra. Ermita de Virgen de Villamar con restos románicos.

Guinicio – Miranda de Ebro- (+++):

En una iglesia bastante irregular, dedicada a Santa María, que se asemeja a un pequeño cenobio, vemos una espadaña con remate de cruz, sobre la misma portada clasicista sencilla; y un ábside rectangular con contrafuertes. El interior se nos muestra como iglesia renacentista de una nave con bóvedas estrelladas en cabecera, y en el resto, techos encamonados de estuco. La pila es románica con gallones gruesos por fuera, y avenerado interior. Lo más importante es el retablo mayor plateresco, de 1558, con Virgen sedente con Niño y Asunción; relieves de Anunciación, Visitación, Reyes Magos, medallones con Santa Catalina y Santa Águeda, y Padre Eterno; en el sagrario, San Pedro, un Ecce Homo y San Pablo; y todo el conjunto se remata con estofados en el rico guardapolvo y con esta leyenda: “A gloria de Dios…”. Hay otro barroco con Santa Lucía y Santa Rosa de Lima. Aparte, Crucificado de cofradía, Inmaculada pequeña y lienzo del Espíritu Santo. La cruz es clasicista con relieves y cabujones, s. XVII, y la custodia rococó de sol y rayos. Cajonería de cuerpo y libros viejos.

Guma – Santo Domingo de Guzmán- (+):

Es un pueblo nuevo de colonización, de donde arranca el canal del mismo nombre y con una iglesia moderna de torre cuadrada, portada dintelada y ábside rectangular. El interior es de una nave con pilastrones, arcos rebajados y cúpula; en ábside, gran pintura mural con la figura del Patrón, San Norberto, con detalles de su vida e imagen del mismo. Pila de copa lisa. Parece que aquí había una ermita preexistente.

Gumiel de Hizán – Santo Domingo de Guzmán- (+++++++):

Gomelus de Içan, hace referencia al nombre de una persona, posible fundador de esta villa. Pero los habitantes de la misma, los gomellanos, están orgullosos, no del nombre, sino de su espléndida iglesia; ellos lo dicen de una forma muy sucinta: “es la iglesia más larga de la diócesis de Burgos, después de la Catedral”. Y la verdad es que la grandeza de esta importante parroquia no está en el metro más o metro menos, sino en sus magníficas muestras artísticas, tanto en el continente, como en el contenido. Porque la fabrica de este templo, dedicado a Santa María, puede considerarse monumental con torre proto gótica, en la base, y gótica, en la crestería de remate con gárgolas y pináculos; el ábside es poligonal con contrafuertes, canes y ventanales laterales; pero la que predomina en todo el conjunto, al margen de una puerta antigua, que daba al cementerio viejo y otra portada tapiada bajo torre, es la grandiosa portada clasicista de la fachada, un auténtico retablo pétreo con columnas estriadas, hornacinas vacías y relieves de los evangelistas, las virtudes, la Asunción, Coronación de la Virgen María y, dentro del frontón partido con bolas y cruz de remate, el relieve de la tiara con las llaves de San Pedro. No sé, que hubiéramos podido decir, si este monumental retablo contuviera, en sus hornacinas, las imágenes que, sin duda, fueron proyectadas, pero que no llegaron a realizarse; ciertamente, no encuentramos otro comparable en toda la dilatada diócesis burgalesa. El interior se nos manifiesta como un ámbito de amplio espectro y planta de tres naves góticas, crucero y capillas interiores con columnas románicas remozadas, capiteles corridos, arcos apuntados y bóvedas con buena crucería y nervaduras muy variadas, que van, desde el s. XIII, al XV. La pila bautismal es gótica con arcadas trilobuladas, bolas, apostolado en relieve, cenefa inferior y base cónica; también destacan las dos del agua bendita. Pero, si algo es destacable, en el interior de este templo, es su retablo mayor gótico florido con cinco calles, dos entrecalles, cuatro cuerpos y remate con imágenes y relieves; sólo unas trescientas cabecitas ha contado algún entusiasta, comenzando por los Evangelistas, los Padres de la Iglesia, apostolado completo e infinidad de santos; en relieve, diez y nueve grupos escultóricos, con seis misterios de la infancia de Cristo, otros seis de la Pasión, incluido el Calvario, de remate y Resurrección, Ascensión de Cristo, Asunción de la Virgen y su Coronación, entre otros; aparte, una Virgen gótica sedente añadida, del s. XIV. Hay, a la derecha, otro retablo renacentista, de Juan de Arteaga, con los Evangelistas, San Juan Bautista, Santiago a caballo, San Andrés, Ecce Homo, Santa Catalina, Cristo a la columna y Padre Eterno. Otro, a la derecha, con San Pedro sedente y relieves de algunas virtudes, los Padres de la Iglesia, cuatro de la vida de San Pedro, Anunciación, Resurrección, San Joaquín y Santa Ana. Otro barroco con Virgen vestida, Asunción y relieves del Nacimiento y Reyes Magos. Dos semejantes con San Benito y San Francisco. Otro con San Miguel y Calvario. Otro rococó con Cristo yacente articulado, Dolorosa vestida y relieve de San Ildefonso con la Virgen. Otro con Santo Domingo, San Antón, San Antonio, y relieve de Santo Domingo ante la Virgen. Dentro del museo, hay muchas imágenes, relieves y pinturas reunidas, destacando un Crucificado y un Calvario, sin la Virgen, del s. XIII, Cristo yacente con ángeles de pasión, una Inmaculada, Virgen de Belén, dos Vírgenes sedentes góticas; también hay veintidós bustos relicarios, en el baptisterio, varios apóstoles y santos; algunos relieves de San Pedro Regalado, apóstol, Santo Domingo de Guzmán; y en tablas de pintura, la Virgen con ángeles, San Roque y peregrino, misa de San Gregorio, San Pedro y San Pablo, San Bernardo, San Esteban y obispo, San Pablo y otro santo. Aparte, varios lienzos de interés. En orfebrería, destacar una cruz de cobre con dibujos incisos, s. XV, cruz relicario, de Pedro Morante, s. XV, custodia de sol y rayos, s. XVI, cáliz repujado, de Marcos Díez de Goyanes y otro rococó. Como remate, un sagrario clasicista; el órgano barroco con su tribuna, en la que aparecen restos de artesonado; y varios capiteles románicos procedentes del antiguo monasterio de San Pedro, donde estuvo Santo Domingo de Guzmán. Ermitas de San Roque, San Antonio y Virgen del Río. Iglesia B.I.C. desde 1962.

Gumiel de Mercado – Roa- (++++++):

También fundado por un Gomellus, no sabemos si el mismo del anterior u otro diferente, como fundador de este Gumiel; lo que sí queremos destacar es su riqueza artística, centrada en sus dos iglesias parroquiales y ermitas.

A. Iglesia de Santa María : Algo debió tener el duque de Lerma en la construcción de esta iglesia, dedicada a Santa María, pues en la base de la alta torre rectangular con pilastrones, gárgolas y pináculos renacentistas, aparece el escudo de tan singular personaje; el ábside es rectangular con contrafuertes y canes de tacos, repartidos en el perímetro del templo; y la portada es gótico florida con arcos superpuestos, capiteles corridos, bolas, escudos y guardapolvos rectangulares. El templo tiene planta de tres naves de estilo gótico y partes posteriores con columnas en haz, capiteles alargados, arcos y bóvedas estrelladas de piedra con claves historiadas. La pila es románica con arcos incisos. El retablo mayor es barroco salomónico con Virgen sedente con Niño, s. XV, y Calvario; pinturas, de Bartolomé González, en 1618, de la Anunciación, Visitación, Coronación, Desposorios, Nacimiento y Reyes Magos. Otro rococó con Crucificado gótico y la Virgen y San Juan menores. Aparte, Cristo yacente en urna, Nazareno vestido, Resucitado con escudo pintado, en 1646, Crucificado de cofradía, Inmaculada manierista y dos Vírgenes vestidas. Lienzo de la Inmaculada. Regular cruz de planchas de plata con medallones y bolillos, del s. XVII. Cajonería de dos cuerpos y aguamanil con venera. Púlpito de hierro y tornavoz barroco. Cerca, se halla la ermita de lo que fuera iglesia del monasterio de San Cucufate de Monzón, hoy de San Juan, que es de estilo gótico con campanario, contrafuertes y portada conopial goticista.

B.- Iglesia San Pedro : Aunque la distancia no es significativa, nos encontramos con una segunda iglesia, dedicada al Príncipe de los Apóstoles, construida en buena sillería de piedra, destacando por encima de las viviendas por su inconfundible estampa de torre almenada, como si hubiera sido aprovechada de una fortaleza preexistente, a la que se le ha añadido una pequeña espadaña; el ábside es rectangular con contrafuertes, ventanal y canes de tacos; y la portada es renacentista dintelada con columnas estriadas, dos hornacinas y ático semi esférico con entrepaños en relieve y dos figuras desnudas. En el interior, aparece como iglesia gótica con añadidos posteriores y algunos restos románicos; tiene planta de tres naves con columnas, capiteles corridos, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica de piscina con arcos incisos y pie cilíndrico. El retablo mayor es barroco con Santo Tomás, San Pedro sedente, Santa Bárbara, San Miguel, Santa Águeda y Crucificado; relieves del Nacimiento y Reyes Magos. Otro con Crucificado gótico y pequeña Dolorosa y San Juan, del s. XVI. Otro con Inmaculada y pinturas de San Cristóbal y San Antonio. Y otro con San Juan Evangelista, santo obispo, Virgen de pie con Niño y serpiente y pinturas de San Pedro y Virgen vestida. Aparte, Crucificado de cofradía, Resucitado, Inmaculada con corona, Santa Lucía y otras. Y como colofón, enterramiento de clérigo, cajonería de dos cuerpos y púlpito de hierro con tornavoz rococó. En la Granja de Ventosilla, hay una iglesia, en la que destaca un retablo renacentista restaurado y colocado allí por los dueños.

Guzmán – Roa- (++++++):

In villa de Gudmario de los documentos, como el nombre propio de la persona que se asentó en estos lares como fundador o repoblador de la misma. Es cierto que la Ribera puede enorgullecerse de poseer las más monumentales iglesias de la diócesis, no digo las mejores; y esta es, sin duda, una de las más sorprendentes, desde el exterior, por su alta y bien trabajada torre clasicista con crestería, bolas, ojos de buey, escudo y un husillo de subida, que no desmerece; el ábside es poligonal con cantoneras de refuerzo; y la portada clasicista, de 1693, con arco de medio punto, pilastrones, hornacina y frontón. Impresiona por su altura, por su magnitud, por sus acabados y por el buen acopio de materiales a base de una perfecta sillería de la zona. El interior es renacentista, de Juan de Navega, Juan Alonso y Sebastián Castillo, de 1665, con planta de salón de tres naves y dos capillas en cruz con columnas, arcos, bóvedas, nervaduras estrelladas de piedra y otras de yesos moldurados. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es barroco rococó con Crucificado gótico, fuera de su sitio, del s. XIII, Santo Tomás de Aquino, Santo Domingo, San Francisco, San Antonio y Asunción con ángeles. Otro rococó con Crucificado, del s. XVI. Otro con Calvario gótico, pero San Juan y Dolorosa más pequeños. Otro clasicista, de 1653, con dos santos dominicos y Santo Domingo de Guzmán; con pinturas de los Padres de la Iglesia y de la Anunciación. Hay otros neoclásicos con alguna imagen y relieves, pudiendo destacar como piezas sueltas, dos Crucificados de pared y de cofradía, el Beato Manés y Santa Juana su madre. Tablas de Santa Lucía y Santa Catalina y varios lienzos y exvotos pintados. En orfebrería, señalar la custodia de sol, rayos y cabujones, de 1643; un cáliz con decoración vegetal, y otro cincelado y repujado, ambos del s. XVI. Destacan, en una de las capillas, las estatuas orantes de un matrimonio, la figura yacente del obispo, don Cristóbal Guzmán, y dos antepechos de piedra con sus escudos. En sacristía, cajonería doble. Es iglesia B.I.C., desde 1991. Ermita dedicada a la Virgen de la Fuente, de techos moldurados y policromados de yeso, retablo barroco e imagen sedente de Virgen con Niño, del s. XIII.

Bahabón de Esgüeva – Arlanza- (+++)

Con la etimología, que arranca desde el siglo once, como Barrio Fabone, señalando a una persona concreta, como fundador de este pueblo, que siempre estuvo junto a la antigua carretera de Madrid- Irún o del camino real, como se decía antiguamente, nos muestra, en un pequeño altozano, su iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, que exteriormente conserva parte de la torre románica con ventanas ajimezadas, hoy rehabilitada como espadaña de dos cuerpos y con escalera exterior; también destaca el ábside románico con ventanal, capiteles, canes historiados y ajedrezado; y dos portadas clasicistas con pilastrones, frontón y bolas, una tapiada, y óculo románico estrellado. Interiormente presenta planta de dos naves con pilastras, columnas cilíndricas y bóvedas de yesos en arista; recientemente, ha sido rehabilitado el ábside con bóveda de cañón. La pila es renacentista de copa lisa con moldura y base cuadrada. Retablo lateral barroco con San Roque y paloma del Espíritu Santo. Aparte, dos Crucificados de pared, Virgen del Rosario con Niño, una Asunción de piedra policromada incrustada en la pared, San Antonio y San José. Cajonería doble, pero simple. Ermita de la Virgen de Valdepinillos.

Balbases, Los – Amaya - (+++++++)

In Valvas, así se denominaba en la antigüedad, sin precisar su significado, pero que, como el pueblo está constituido por dos barrios, aparece en plural.

A).-Iglesia de San Esteban: Llama la atención por su conjunto de buena sillería y su imponente fachada, no del todo terminada, con portada gótica de capiteles vegetales, archivoltas molduradas y presidida por la imagen del titular, con otra lateral cegada; y como acceso al atrio, una llamativa y noble escalinata de acceso; el ábside es poligonal con contrafuertes, dos ventanales y canes de tacos; y su torre impresiona por la perfecta ejecución en sillares de piedra y el remate almenado. En el interior, se nos manifiesta como una iglesia gótica, aparte los añadidos renacentistas, de tres naves y capillas laterales con columnas, arcos y buenas bóvedas de crucería con policromías puntuales y dos rosetones. La pila es de copa lisa y pie poligonal. El retablo mayor es rococó, y, aparte las imágenes de San Esteban, San Pedro, San Pablo y la Asunción, enmarca una serie de tablas góticas de pintura, del Maestro de los Balbases, con la representación de los Evangelistas, los Padres de la Iglesia y otras escenas de la vida del titular, recientemente restauradas. Hay otro retablo clasicista con la Virgen y Santa Ana, San Juan Bautista y tablas referentes a la vida de este santo. Existen otros retablos barrocos, en los que es de destacar un Cristo yacente, un buen Calvario completo gótico y un Ecce-Homo, del s. XV. Dentro es de un cuidado museo-sacristía, son de destacar una nutrida colección de ropas litúrgicas, de los siglos XVI, al XVIII. Entre sus variadas imágenes sueltas, señalemos un Crucificado de pared y un Calvario, ambos góticos. Tampoco desmerece su rica orfebrería, con cruz plateresca, de Jerónimo Corseto, con afiligranados y nudo de jarrón, s. XVI; custodia rococó de sol rayos, estrellas y base ovalada con relieves; cáliz con cabujones y nudo en ánfora, del s. XVI, y otras piezas del ajuar litúrgico. La sacristía ofrece una cajonería de tres cuerpos y varios escaños de asiento dignos de una catedral y un aguamanil con venera. Sólo resta decir que es B.I.C. desde 1992.

B).- Iglesia de San Millán: Presenta una estampa de iglesia gótica con ábside poligonal de grandes contrafuertes y ventanales rasgados, aunque tapiados; tiene una torre alta, rematada en un tipo de almenas y pequeña espadaña, con una portada gótica simple, no practicable y rosetón; sin embargo, la portada principal es una pieza destacable del gótico por sus archivoltas cuajadas de figuras, regularmente conservadas, con San Millán y calvario de remate. Dentro es iglesia alterada en el tiempo, ya que, sobre una planta de trazas románicas de tres naves, adopta las líneas de iglesia gótica con columnas en haz, capiteles, arcos apuntados y bóvedas de crucería simple con algunas claves historiadas. Pila de copa lisa con molduras. Pinturas en artesonado, bajo coro, del XV., y caja de órgano vacía. El retablo mayor es neoclásico con San Millán, la Virgen María, los Evangelistas y los Padres de la Iglesia; aparte, varias tablas de un retablo, de Alonso de Sedano, de la vida del santo, de la Anunciación y el Nacimiento. Hay otros dos retablos rococó con Calvario gótico y Virgen sedente del s. XIV, San Joaquín, Santa Ana y San Juan Evangelista. Otro clasicista con San Antón, San Roque y lienzo de San Francisco. Y dos barrocos con San José y lienzo de San Pedro, Inmaculada y lienzo de San Ignacio. Y, en la sacristía, una buena colección de imágenes sueltas; una cruz dorada de gajos y cáliz repujado, ambos del s. XVI; y otras piezas, recogidas en la iglesia de San Esteban. Es iglesia B.I.C., desde 1992. Ermita de Virgen de Valhermoso, con Virgen sedente de las Nieves, s. XIV.

Baños de Valdearados – Santo Domingo de Guzmán- (+++++):

Aparte de los mosaicos romanos aparecidos cerca del casco urbano, esta villa era importante ya en aquellos tiempos, pues, en la documentación antigua, se habla de unos baños o termas usadas desde la ocupación romana. Y así se dice In Valneos, es decir en Baños e, igualmente junto al río Bañuelos. La iglesia del Cristo, en lo alto, pudo ser la antigua parroquia, pero, cuando la población fue descendiendo a la parte llana, se levantó una nueva iglesia de trazas barrocas con campanario cuadrado; el ábside es rectangular con contrafuertes; y tiene una portada clasicista de frontón partido, bajo arco. Interiormente presenta planta de tres naves con arquerías laterales, bóvedas estrelladas de piedra y cúpula de yesos moldurados. La pila es renacentista con acanalados. Lo más sobresaliente es el retablo mayor barroco con Asunción de ángeles y Calvario; pero con varias tablas pintadas del anterior retablo, para algunos atribuibles al pintor hispanoflamenco Juan Soreda, con escenas del árbol de Jesé, Desposorios de San Joaquín y Santa Ana, Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos, Presentación, huida a Egipto, Jesús entre los doctores y San Juan Bautista. Otro barroco-rococó con Crucificado, y tres tablas de Cristo con cruz, Ecce Homo y Calvario, más otras sueltas sobre la degollación de San Juan Bautista, Bautismo y el santo con el Agnus Dei. En cuanto a imágenes, destacan un Crucificado gótico, otro procesional, un Resucitado sobre peana de cabezas, Virgen sedente gótica, Inmaculada coronada, Virgen del Castillo, la Magdalena, San Bartolomé, Santiago, San Antón, Santa Bárbara, San Antonio y San Juan Bautista. En lo más alto del cerro, la iglesia del Santo Cristo del Consuelo posee una portada gótico isabelina, un ábside poligonal con contrafuertes y torre chata. Es iglesia alterada en el tiempo, ya que, sobre una planta de trazas románicas de tres naves, adopta las líneas de iglesia gótico-plateresca con columnas en haz, capiteles, arcos apuntados y bóvedas de crucería simple con claves historiadas, en cabecera y, en el resto, de tipo artesonado. Lo más interesante viene a ser un buen Calvario gótico, repintado. Ermita de San Roque. Y otra románica dedicada a la Magdalena, con espadaña, que fue la iglesia del desparecido, Torrecilla de los Caballeros.

Bañuelos de Bureba – Oca- Tirón- (++++):

Denominado Bannuellos, en los documentos del s. XII, nombre que también lleva el arroyo que lo circunda. Pues bien, al final de la calle alta del pueblo, destaca la iglesia de Santa María con ábside frontal de contrafuertes; buena espadaña barroca de dos cuerpos con remate de pináculos; y doble portada clasicista con pilastrones, arco semicircular y frontón, bajo pórtico de arco clasicista con frontón, bolas y hornacina vacía, por haber sido robada una Asunción de piedra; todo ello en una sillería aceptable, de la zona. Bajo una dependencia adosada, pero hundida, hay unos restos de una nave de bóveda de cañón, que pudo pertenecer a la antigua iglesia románica. Interiormente es iglesia gótica de una nave y dos capillas en cruz con columnas, arcos y bóvedas estrelladas con claves policromadas. La pila es renacentista con acanalados y pie cilíndrico con estrías. El retablo mayor barroco-rococó, 1787, con imagen de la Asunción y un Calvario completo; y unas tablas embutidas, de finales del gótico, con Anunciación, Visitación, Nacimiento, Presentación, San Sebastián, San Roque, San Vitores y Santa Casilda, esta robada. Otros dos clasicistas con San Esteban de Cardeña?, San Juan Bautista, San Sebastián, Santa Marina, Santa Ana, el Salvador y relieves de la Pasión, imposición de la casulla a San Ildefonso, la Magdalena y cuatro virtudes. Aparte, Crucificado de cofradía, lienzo del Cristo de Burgos y cáliz repujado, s. XVI. Portada de la sacristía y escudo noble; cajonería doble y laterales. Casulla roja, del s. XVI.

Bañuelos del Rudrón –Ubierna- Úrbel- (++++):

Et in rivo Uzrón in villa que dicitur Valneolos; así aparece en los documentos viejos, con lo que ya, en aquella época, el río Rudrón era apto para el baño. Su iglesia es curiosa y sorprendente, pues, aunque lo que se ve es un campanario barroco cuadrado con remate de bolas, la iglesia presenta una planta románica con ábside semicircular de ventanal tapiado, capiteles y, en alero, canes de fauna con escenas de animales poco mitológicos, pues pueden verse al natural, corriendo por el valle; una portada clasicista oculta y otra románica tapiada de interés; y, en la hornacina, aparece una Santa Catalina antigua repintada. En el interior, se nos muestra como templo románico de una nave, dedicado a San Esteban Protomártir, con columnas, capiteles zoomorfos, arcos y bóvedas de cañón. La pila es románica y presenta gallones, en copa, y lucha de serpiente con mamífero, en la base; y, la del agua bendita es un artístico capitel románico vaciado con entrelazados vegetales. El retablo mayor barroco contiene imágenes del Patrón, San José, San Francisco, santo papa y santa; y, en el sagrario, San Pedro, San Pablo, Virgen con Niño y relieves de la Ultima Cena, mas otros santos. Otro barroco con un San Joaquín y Santa Ana mirándose de frente, que recuerdan a las de Gil de Siloé, en la catedral. Otro con Virgen del Rosario. Aparte, Virgen con Niño y santo apóstol. Relieve de la Santa Faz y lienzo de Virgen de la Paloma. Dos cálices, de Juan de Abaunza, con cincelados y cabujones, s. XVI. Cajonería de un cuerpo. Es iglesia B.I.C., desde 1997.

Baranda de Montija – Merindades- (++):

Nos encontramos con una iglesia barroca, dedicada al Salvador, con torre cuadrada, ábside rectangular y portada dintelada de piedra. El interior es de una nave con pilastrones, arcos y bóveda de yesos en arista. La pila es cuadrada y lisa. El retablo mayor neoclásico, con imágenes del Salvador, San Esteban, San Roque y otras. Aparte, una Virgen del Rosario sedente con Niño y busto de santo Papa, con relicario. En Cuestaedo, Cuesta del hayedo, iglesia de mamposterías con espadaña chata cubierta, portada dintelada con arco de entrada y óculo en fachada. En el interior, iglesia de una nave con pilastrones, arcos y bóvedas de yesos en arista. La pila es de copa lisa y pie rectangular. El retablo es neogótico con imágenes modernas. Aparte, Crucificado de pared, San Sebastián y Dolorosa vestida. Cajonería doble con relieves.

Barbadillo de Herreros –La Sierra- (+++++):

En esta zona, destacan las iglesias por su buena piedra rojiza sanguinolenta por la composición del sulfato de hierro, no en vano, hubo ferrerías y pequeños hornos de fundición de hierro. Esta iglesia, dedicada a la Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel, presenta unas líneas arquitectónicas aceptables, contando con buenos sillares de piedra de la zona, de trazas renacentistas. La torre ofrece una sensación de robustez con pilastrones, pináculos de remate y chapitel; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada es renacentista con columnas, pilastras, hornacina con Virgen sedente y Niño, rematada de bolas y cruz. Interiormente es templo de una nave con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila bautismal es románica con gallones, venera interior, borde vegetal y una interesante leyenda en latín, alabando los frutos del bautismo. El retablo mayor es barroco rococó, de Andrés Ballado, con las imágenes de Santa María y Santa Isabel, San Pedro, San Pablo, San Miguel, San Juan Bautista y Santiago. Otro con Virgen del Rosario y Santo Domingo, Santo Tomás de Aquino y San Antonio de Padua. Otro con Crucificado y otras imágenes sueltas. Otro barroco con San Blas, San Antón y santo abad. Aparte, Crucificado de cofradía, crucifijo de marfil, Niño de la bola y Virgen del Rosario; pero la que destaca especialmente, por su detallada labra, es la estatua en alabastro de San Sebastián, atribuida a Diego de Siloé. Lienzo de las Ánimas, en retablo rococó. También merece mención su orfebrería, como la cruz de gajos, de Gonzalo de Calahorra y otras piezas menores. En sacristía, cajonería de tres cuerpos y aguamanil con venera; casulla verde con brocados. Junto al monte, se halla la ermita de San Cosme y San Damián, de estilo románico con canes, ventanales y capiteles finos, con imágenes de los santos médicos, San Millán y Dolorosa mutilada. Y otra, de la Virgen de Costana, cercana al casco urbano, con retablo rococó e imagen de Virgen con Niño, San Joaquín, Santa Ana y San José.

Barbadillo del Mercado –La Sierra- (++++++):

En los documentos, aparece como Barbatello o Barvadiel, sin precisar el significado, aunque pudiera venir de una planta denominada barbato. Dejando a un lado la leyenda de doña Lambra como protagonista intrigante en el fatal desenlace de los siete Infantes de Lara, admiremos sus dos iglesias.

A) San Pedro.-Dominando la confluencia del río Pedroso con el Arlanza, aparece orgullosa la torre de la iglesia de San Pedro construida, sobre la anterior renacentista, por Simón Pereda en 1756, con diez y seis ventanales y pináculos de remate; el ábside es liso con contrafuertes; y la portada es renacentista, de Juan de Solares, Juan de Pobes y Juan de Helgueros, 1660, con columnas estriadas y hornacinas con las imágenes de San Pedro, San Juan Bautista y San Pablo; todo en piedra de sillería perfecta, de color tostado de la zona. Interiormente ofrece una planta de tres naves con columnas, arcos y bóvedas estrelladas, de estilo gótico renacentista. Tiene pila gallonada sobre base circular. El retablo mayor es barroco salomónico, de Policarpo de Nestosa y Juan Galerón, con San Pedro sedente, San Miguel, San Bartolomé y Asunción; relieves de la Anunciación, Visitación y cuatro del titular del altar y, en sagrario la Resurrección. Otro barroco salomónico con Crucificado, s. XVI, y lienzos de la Dolorosa, San Juan y Nazareno. Otro renacentista con San Martín; relieve de la división de la capa; cuatro pinturas de su vida y tres medallones pintados de San Pedro, Jesús y San Pablo. Otro renacentista, de García de Arredondo y Juan de Cea, con lienzo de las Ánimas y otros seis lienzos. Dos barrocos con San Juan Bautista y lienzos de San Hugo, San Antón y de San Isidro. Dentro de la iglesia y sacristía, se reparten un sin fin de imágenes variadas y ricas, de Cristo Crucificado, Resucitado, tres góticas, de la Virgen sedente con Niño, una de ellas de “Villavieja”; y, otras de varios santos, como otro San Pedro sedente, del s. XVI. Algunas tablas enmarcadas, también del s. XVI, y lienzos de cierto mérito. Se puede señalar la buena orfebrería con cruz de plata repujada, de Zaldibia, con macolla de jarrón, s. XVI, y otras piezas dignas para la celebración. Púlpito con relieves en piedra. Cajonerías de dos cuerpos con relieves y aguamanil con acanalados. Pero lo que prima, es la gran colección de ropa litúrgica, con dos ternos completos y piezas sueltas con recamados de oro, del s. XVI. Parte de este patrimonio pudo venir, con seguridad, del desamortizado monasterio de San Pedro de Arlanza. Ermitas de Virgen de Villavieja, otra de Virgen del Amparo y de San Juan, en Cerro Mahoma, con puerta mozárabe, y piedras romanas, s. X.

B) Convento de Santo Domingo: Dentro del casco urbano, los dominicos establecieron un convento en honor de su fundador, del cual queda tan sólo su iglesia clasicista con portada dintelada y escudos; y una pequeña espadaña con remate de bolas; pero todo en buena sillería de piedra tostada. En su interior, es de una nave en una insinuada cruz latina con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. El retablo mayor es clasicista, de Domingo Vallejo, con Virgen sedente, Coronación y Calvario; en relieve, San Pedro, San Pablo, Santo Domingo, Santo Tomás, Santiago y Santo Domingo con la Virgen; y algunos relicarios. Otros barrocos, con Virgen del Rosario, Santa Rosa, San Gregorio y otras imágenes. Otro con lienzo de Santo Domingo de Guzmán y un segundo con Santo Domingo “in Soriano”, y otros lienzos. Aparte, lauda de fundación y escudos, 1597; y un frontal de altar.

Barbadillo del Pez –La Sierra- (++++):

Barbatiello de Alvaro Telliz o Barbadillo de Pece, así aparece en los documentos del siglo diez y en los del doce; en el primero como recuerdo al fundador o repoblador del pueblo; y, en el segundo, haciendo alusión a los peces del río Pedroso. Hoy, por comodidad, se le conoce como Valdepez. En medio del valle de dicho río, en un lugar plácido, se asienta esta villa que tuvo cierto renombre y, aún lo conserva, en cuanto a sus valores histórico-artísticos y etnográficos. Su iglesia renacentista, dedicada al Salvador, de Juan Puente y Gil de Gibaja, 1575, presenta una digna fábrica de sillerías y mamposterías, en ábside; una torre recrecida, sobre otra que debió ser románica por un ventanal que pervive; y la portada es renacentista con columnas y frontón. En el interior, señalar que la planta es de salón de tres naves con columnas cilíndricas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. Pero, sobre todo, destacar su bella pila románica con gallones y cenefa vegetal. El retablo mayor barroco está presidido por una atractiva imagen gótica del Salvador, con San Bartolomé, San José, Virgen sedente gótica, repintada, y sagrario con la santa Faz. Otro clasicista con Crucificado, del s. XIV. Otro barroco con Virgen sedente y Padre Eterno. Aparte, un Cristo yacente, Virgen vestida con Niño, ángel gótico, santo abad y apóstol. En orfebrería, la cruz plateresca y un cáliz, ambos con repujados y cincelados, del s. XVI. Ermitas de Santa Julita, con ábside, s. XI, iglesia del despoblado Sarracín; y, otra de Santa María, en otro poblado desaparecido, denominado Urria, con portada románica, Virgen sedente gótica, pila con lobulados y sogueados, del s. XI.

Bárcena de Pienza – Merindades- (+++):

La palabra Bárcena equivale a campo cultivado y se sitúan en fértiles vegas. La iglesia de de esta villa, de pequeñas proporciones y de trazas clasicistas, presenta una espadaña de buena piedra y algunos restos románicos de la antigua iglesia; ábside rectangular liso; y portada dintelada bajo pórtico de madera. Es iglesia de trazas clasicistas, dedicada a San Vitores, de una nave con pilastrones, arcos y bóvedas de yeso. Contiene una hermosa pila románica de piscina con cruz patada en relieve. El retablo mayor es rococó con imagen sedente gótica de la Virgen con Niño, s. XIV, San Vitores y San Roque. Aparte, Virgen con Niño y San Antonio con Niño. Se guardan varios restos románicos, como dos figuras sentadas sobre un tipo de trono. En el cementerio, se conserva el ábside de la antigua iglesia parroquial, con cinco ventanales, capiteles historiados, arcos con cabezas embutidas y canes historiados de mascarones, de caras, de flora y fauna, junto a otras buenas formas de decoración geométrica, como ajedrezados, en los aleros y baquetones exteriores; y, en el interior, con columnas, capiteles, arco toral y bóveda de cañón. Ha sido restaurado recientemente.

Barcenillas del Rivero – Merindades- (++):

Iglesia que tan sólo tiene cien años largos, pues fue levantada a expensas de don Eugenio de Guinea, en 1896; pero presenta una bonita estampa neoclásica con piedra de sillería en parte y torre cuadrada. Es templo, dedicado a la Natividad de Nuestra Señora, de una nave con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yeso. La pila es de copa rústica. Y el retablo mayor es neoclásico con imágenes modernas y un santo obispo. Destaca la cruz de gajos y plata repujada, de Pedro Uzquiano?, con cabujones, del s. XVI. En Revilla de Pienza, iglesia con espadaña y retablo neoclásico con Virgen vestida, San Miguel, San Juan Bautista y Crucificado; en sagrario, Resucitado.

Barcina del Barco – Medina- (+++):

Barcina equivale a campo cultivado, pero lo del barco, se nos escapa, aunque pudiera tratarse de un medio para atravesar el río Ebro, a falta de puente. En una mampostería de piedra bien concertada, se nos muestra esta iglesia, dedicada a San Martín, con espadaña chata; ábside rectangular con contrafuertes, en todo el conjunto; y portada dintelada de dovelas, bajo pórtico de madera y dependencia superior. Es iglesia renacentista de una nave y capilla con ménsulas, arcos y bóvedas de crucería, en cabecera, el resto de cielos rasos de yeso. Pila románica de vaso con gallones largos. El retablo mayor es barroco con San Martín, San Antonio con Niño, San José con Niño, Crucificado y cuatro angelotes. Otro neoclásico con Virgen del Rosario vestida, San Cristóbal, Santa Bárbara y San Roque. Otro rococó haciendo de marco de un lienzo del Cristo de Burgos. Aparte, Crucificado de cofradía, Santa Águeda e imagen pequeña de Santa Lucía, en capillita. Destaca la cruz de gajos, de Juan Ortiz, con remates florales y macolla con rombos; y, un cáliz con repujados, de Pedro Uzquiano, ambos del s. XVI. En sacristía, cajonería de un cuerpo con relieves y aguamanil. Y púlpito con pie de piedra. En Mijaralengua, iglesia, dedicada a San Pedro apóstol, con espadaña rematada en cruz; cabecera renacentista con contrafuertes y tejado sobrevolado; y portada de arco a base de dovelas. Pila románica lisa. Retablo neogótico con San Pedro sedente, Crucificado de cofradía, Virgen vestida con Niño e Inmaculada. Cruz de gajos con remates floreados y medallones, cáliz cincelado con crestería en subcopa y píxide con repujados, todos del s. XVI.

Barcina de los Montes – Oca- Tirón- (+++):

Tanto Bárcena como Barcina hacen referencia a la agricultura de nuestros pueblos, ya que significa campo cultivado. Su iglesia, dedicada a Santa Eulalia, construida a base de mampostería, típicamente rural y sin atractivos especiales, tiene una torre cuadrada enfoscada; un ábside rectangular con cantoneras de refuerzo; y portada dintelada con molduras. Dentro presenta planta, de tipo renacentista, de una nave con arcos de piedra y bóvedas de yesos en arista. El retablo mayor es barroco con Santa Eulalia moderna, una Virgen y San Juan renacentistas, de un calvario, pero sin Crucificado, San Jerónimo, San José, Santa Eulalia con corona, Virgen sedente deteriorada y lienzo de la Dolorosa. Otro clasicista con Virgen moderna y San Roque. En orfebrería, cruz repujada de láminas de plata y cáliz con relieves, ambos del s. XVI. En el cementerio, restos de la antigua iglesia, donde aparecieron unas estelas romanas, dedicadas al dios Borobio, que pudieron dar origen a la palabra Bureba, actualmente, depositadas en el museo parroquial de Oña.

Bardauri – Miranda de Ebro- (++++):

En el camino que desde Miranda, teniendo a la ciudad prácticamente a la vista, asciende hasta el antiguo Monasterio de San Miguel del Monte, nos encontramos con esta pequeña iglesia, dedicada a Santa Marina, que viene a sorprender, por la razón de lo inesperado. La iglesia es de trazas románicas y algunos añadidos, construida a base de una mezcla de sillares y mampuestos con una espadaña chata; el ábside es rectangular liso con canes de tacos; y la portada románica con fustes y dos capiteles de fauna y tres archivoltas con molduras, bolas y ajedrezados. El interior es de trazas góticas de una nave y dos capillas levemente insinuadas con arcos y bóvedas de crucería simple. La pila es de copa lisa y base poligonal moldurada. El retablo mayor es romanista, de Pedro López de Gámiz, con imágenes, en bancada, de los cuatro Evangelistas, San Antón, Santa Lucía y otros; en el retablo, otra vez, los Evangelistas, Santa Marina, San Andrés, San Juan Bautista, San Pedro, Santiago matamoros, San Antón, San Antonio, Santa Lucía y relieve de la Piedad; y, en sagrario de dos cuerpos, Cristo con cruz, Ecce Homo y Resurrección. Otro barroco con San Francisco Javier y lienzo de la sagrada Familia. Y otro con Inmaculada y lienzo de santo obispo. Aparte, Crucificado de pared y San Juan evangelista, de un calvario gótico. Lienzos de Virgen con Niño y otro de Santa Casilda. Cruz de madera con reliquias. Cajonería simple.

Barriga de Losa – Medina- (++++):

Curiosa iglesia por sus diferentes momentos constructivos, dedicada a los santos médicos Cosme y Damián, hecha de mamposterías variadas y en distintos estilos. En el exterior, es edificio muy irregular con ábside con contrafuertes, canes de tacos y pequeño rosetón lateral; espadaña irregular, superpuesta sobre otra anterior, con las troneras tapiadas; y portada románica lisa bajo pórtico de madera. En el interior, el cuerpo del templo es románico de transición con arcos apuntados y bóvedas de cañón; pero la capilla mayor es gótica con bóveda de crucería, y tiene una capilla lateral renacentista con bóveda estrellada. La pila es de copa lisa y rústica y base circular moldurada. El retablo mayor es clasicista con San Cosme y San Damián, junto a una representación interesante de la Santísima Trinidad, un Calvario y Padre Eterno; relieves de los Evangelistas, apostolado, Nacimiento, Ultima Cena, Prendimiento, Descendimiento, Ascensión, Dormición de la Virgen, San Pedro y San Pablo; y, en sagrario de dos cuerpos, San Pedro, San Pablo, Resucitado y dos apóstoles. Otro salomónico con Virgen gótica y San Sebastián. Otro clasicista con Virgen moderna. Cáliz repujado y cincelado, s. XVI.; y custodia de sol y rayos, s. XVII. Cajonería simple. Dos cordobanes.

Barrio de Bricia – Merindades- (++++):

Dominando la cumbre de la loma, que se asoma a ambas vertientes, se alza la iglesia del Salvador, construida en buena sillería, con ábside levemente poligonal y torre alta con contrafuertes, cuyos sillares guardan los impactos de miles de balas de la guerra civil, que se disparaban desde la colina de enfrente, por parte de los republicanos. No tiene aspecto de castillo, pero hizo las veces y debiera declararse como monumento a la barbarie de la, a veces llamada, guerra incivil; y la portada es de arco moldurado, bajo pórtico con puerta de arco. Es iglesia renacentista de una nave y dos capillas laterales con pilastrones, arcos, nervios de piedra y bóvedas de crucería y otras de yesos en arista. La pila es moldurada en borde y base circular con relieves. Él retablo mayor neoclásico nos ofrece un grupo escultórico de la Adoración de los Reyes con Virgen sedente con Niño, dos apóstoles y pequeño Calvario, todo bastante repintado, del s. XVI. En otro clasicista, aparece San Miguel, dos apóstoles y el relieve de los Evangelistas. Y, en otro barroco salomónico, se venera la Magdalena, San Bartolomé y San Juan Bautista. Aparte, hay un lienzo de Crucificado, de inspiración jansenista, por lo colgado. Cruz de gajos con remate de bellotas, s. XVI. En el pueblo hay una capilla de la Inmaculada para el culto ordinario, con espadaña- campanil y Crucificado de pared.

Barrio de Díaz Ruíz – Oca- Tirón- (+++++):

Volvemos a constatar que el fundador o repoblador de este pueblo, Díaz Ruiz, también lo conserva en su nomenclatura, como nombre propio. En medio de la fértil Bureba regada por el río Oca, se nos muestra la noble iglesia del Salvador, fundación de los Condes de la Revilla, de la familia de los Condestables, cuyo escudo se repite tanto, en el interior, como exteriormente. El templo, a excepción de la torre reformada en ladrillo modernamente, presenta una fábrica de buena sillería de piedra. Es iglesia renacentista de buena factura que tiene ábside poligonal con cantoneras de refuerzo y portada dintelada, bajo torre. En su interior, es de una nave y capilla lateral, del obispo don Juan Sáez, con columnas arcos y bóvedas estrelladas de piedra; y con, nada menos, que cuarenta y dos escudos policromados, en total, tanto en los paramentos, como en sus claves. La pila es renacentista con acanalados y base cuadrada con molduras; y el púlpito de piedra, con rombos en relieve. El retablo mayor es clasicista con imágenes de San Juan Bautista, Santiago, San Bernardo y San Francisco, imagen del Salvador de singular belleza, Calvario y Padre Eterno; aparte dos relieves; y, sobre el sagrario de dos cuerpos, tres relicarios de brazo. En un retablo barroco salomónico, se cobija una imagen de la Inmaculada, del estilo de Gregorio Fernández, San Miguel y Santa Ana triple. Otro clasicista con tabla de pintura del Santo Entierro y relieve de la Ultima Cena. Hay otro barroco con buena tabla de la Resurrección, relieve del Prendimiento y escudo. Otro barroco salomónico con Inmaculada, San Juan Bautista, San Miguel y San José con Niño. Aparte, un Ecce Homo sedente en hornacina, Crucificado de cofradía y otro de pared pequeño, Santa Ana triple, ((en el Museo del Retablo)), Virgen vestida con Niño, San Pedro con tiara y San Juan Bautista. Destaca el sepulcro doble, en alabastro, con estatuas yacentes de los condes de la Revilla, don Juan Velasco y esposa, con lápida funeraria de los mismos, 1591, recordando a la de los Condestables, en su capilla de la catedral de Burgos. En capilla, lauda dorada con inscripción y escudo del obispo, don Juan Sáez. Cajonería de dos cuerpos y aguamanil de piedra. Es iglesia B.I.C., incoado.

Barrio de Muñó – Arlanza- (+++):

Se trata de una iglesia rural, dedicada al apóstol San Pedro, construida en una aceptable sillería de la zona, destacando una espadaña fuerte con pilastrones y frontón; un ábside rectangular con cantoneras de refuerzo y aspillera; y portada de arco, más otra apuntada, a base de piedra de la zona. Conserva restos de la anterior iglesia románica. Interiormente posee una planta barroca y curiosa de arcadas formando un octógono con pilastrones, bóvedas y cúpula simulada de yesos moldurados. El retablo mayor es barroco rococó con San Pedro de pontifical, San Roque, Santa Bárbara y Calvario; y en sagrario, con San Pedro, Resurrección y San Pablo. Otro neoclásico con Virgen con Niño, San José con Niño, San Francisco y santo obispo. Otro clasicista, con un Crucificado gótico, en pequeña capilla de la antigua iglesia de transición, con portada de columnas, capiteles y arco. Aparte, Crucificado procesional, San Sebastián; y también, es interesante el buen mobiliario, como una arquilla de las limosnas, con pinturas de San Pedro y San Pablo y estrella de David, del s. XV. Púlpito de piedra con rombos. Armario- archivo policromado y cajonería de cuerpo y lateral. Rollo jurisdiccional, en el ábside.

Barrio Panizares – Ubierna- Úrbel- (++++):

Conserva el nombre como en la antigüedad con el significado de barrio del desaparecido Panizares, cabeza del alfoz con castillo, o sea dos barrios y hasta dos iglesias, pues hubo una dedicada a San Román, aparte la actual, y con el dato de que se cosechaban cereales panificables, cosa que no en todos los pueblos de la zona podían decir lo mismo. Su iglesia alta y en alto, dedicada al patrón de los conductores, San Cristóbal, que tiene una torre cuadrada; un ábside rectangular con varios contrafuertes en el perímetro; y una portada renacentista de arco rebajado y hornacina sin santo; todo de buena piedra sillar de la zona. Hay un crucero de piedra en el atrio. Interiormente es templo renacentista, hacia 1550, de una nave con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. Pila románica con gallones, avenerada por dentro y pie cónico. El retablo mayor es rococó, de José Ontillera, en 1776, con San Cristóbal, San José, San Juan Evangelista, Santa Bárbara y Asunción; sagrario clasicista de dos cuerpos con San Pedro, San Pablo; y relieves de la Resurrección, Verónica, San Juan Evangelista, la Magdalena, Virgen de pie y Asunción. Aparte, imágenes como Crucificado gótico de pared, una imagen de San Román antigua, junto a otras imágenes. En orfebrería, se destaca la cruz de cobre flordelisada con dibujos, del XIV; dos cálices, uno del s. XV, con dibujos y otro con repujados y cabujones, de Rodrigo del Castillo, del s. XVI. En sacristía, buena cajonería de tres cuerpos y aguamanil con venera; el púlpito es de piedra con relieves finos.

Barrio de San Felices – Amaya-(++++):

In Barrio Sant Helices d´Amaya, así aparece en los documentos antiguos. Del antiguo convento de monjas calatravas, hoy en Burgos, y del que quedan algunas dependencias con aspecto ruinoso, permanece la iglesia del mismo, que hace de parroquia, dedicada al santo de su nombre, San Félix mártir. Presenta una regular sillería destacando su recoleta espadaña con remate de bolas y escudo; y una portada dintelada sencilla con el escudo de Calatrava, bajo pórtico renacentista de arco, pilastrones y esta inscripción: Francisco de Hoz, en 1710. Conserva una pila románica con gallones, avenerada por dentro, y pie circular moldurado con cabezas. Es iglesia clasicista de una nave, barroquizada en sus bóvedas de yesos moldurados y policromados; y que, a su vez, ocultan los restos en parte de un artesonado mudéjar, con policromías, del s. XV. Hay un pequeño retablo rococó con una Santa Ana triple, del s. XIII; y otro neoclásico rococó con un buen Crucificado gótico. El mayor es neoclásico con San Félix, San Bernardo, San Benito y San Pedro sedente. Aparte, Crucificado procesional en cruz de gajos, Virgen sedente sin manos, otra vestida y San Roque. Cruz procesional de madera, sobre astil con rombos, s. XVI. En sacristía, cajonería de un cuerpo con testero y aguamanil con venera. Piedra con cruz de Calatrava. Ermita de Santa Ana con retablo clasicista con San Sebastián y dos santos apóstoles.

Barrio de San Quirce – Amaya-(++):

Iglesia sencilla, dedicada a San Vicente mártir, con espadaña rematada en bolas y cruz; y portada de arco moldurado con dovelas, bajo pórtico con cuatro columnas de piedra. El interior es barroco de una nave con arcos y bóvedas de yesos en arista. Pila de copa lisa. Mesa de altar de piedra sobre un tambor de columnitas, hallados en las obras de restauración. En el retablo mayor clasicista, destaca una Virgen sedente gótica con Niño, s. XIII, San Roque y crucifijo. Aparte, hay otra Virgen sedente mutilada y un San Vicente. Lienzo de San Andrés. Cruz y píxide de plata repujada, s. XVII. Cajonería.

Barrios de Bureba, Los– Oca- Tirón- (++++):

En la antigüedad eran tres barrios: Barrio de San Fagún, Barrio don Gustios, y la Coviella. Hoy, sólo el de enmedio, está poblado y presenta la iglesia, dedicada a San Pedro Apóstol, con un campanario recrecido y enfoscado con un buen número de campanas; debajo, se sitúa el ábside rectangular con contrafuertes; y la portada es gótica con archivoltas molduradas y algunos adornos; todo ello en piedra arenisca bien concertada de la zona. Es iglesia gótica de una nave y capillas añadidas al norte con columnas, arcos y bóvedas de crucerías enfoscadas; otras de yesos moldurados. La pila es gótica con franjas acanaladas. El retablo mayor es clasicista, de Juan Piedra, Andrés Martínez y Martín Perujillo, en 1778, con San Pedro sedente, San Roque, Asunción y dos angelotes; relieves de los cuatro evangelistas, cárcel y crucifixión de San Pedro; y Resurrección pintada, en sagrario. Otro barroco con Virgen sedente con Niño, del s. XV. Y otro con Ecce-Homo y San Juan Bautista. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen vestida y relieves de San Pedro y San Sebastián. Regular orfebrería y cajonería doble. Ermita de San Facundo, (San Fagún), comenzada a construirse en el año 1181, según inscripción, pero que conserva sólo la cabecera románica semicircular con columnas entrega, dos ventanales con capiteles y canes de cabezas; y una airosa espadaña doble sin campanas, sobre el arco toral. Es B.I.C., desde 1983. En Ruyales, hoy granja, despoblado con sencilla iglesia, deteriorada.

Barrios de Colina– San Juan de Ortega- (++):

Y los barrios que componían este pueblo eran tres: Millanes o Milanes, Colina y Santiago de Colina y en cada uno su propia iglesia; hoy, en cambio, sólo queda una y esta, la de Colina por estar en lo alto, dedicada a San Martín, se halla en ruina acusada. La torre está caída y el resto es de construcción precaria, a excepción del ábside, que es de buena sillería; y la portada es clasicista bajo arco. Es iglesia gótica de una nave y capilla lateral con pilastrones, arcos, bóvedas estrelladas de piedra y alguna de yesos de imitación; en una de las claves, relieve de la Coronación de la Virgen policromada. Pila poligonal digna con relieves. Retablo barroco rococó con imágenes de San Martín, el Patrón, Santiago peregrino, Santa Marina, San Roque, apóstol y otros; y sagrario con Resucitado. En otro, relieve de la Piedad, s. XVI. Aparte, Crucificado de pared. Cruz repujada, de Juan de Salazar, de 1572, con figuras en macolla y otra de gajos, ambas del s. XVI.

Barrios de Villadiego – Amaya-(++++):

Se cree que eran seis los barrios que componían esta unidad poblacional, hoy desaparecidos. La iglesia del único existente es de fuertes lienzos con un ábside de contrafuertes y canes lisos en todo el perímetro; una robusta torre, rematada en bolas con gran arco, bajo campanario, como en varias iglesias de la zona; y una portada renacentista, de 1653, con molduras en arco, bajo pórtico de arco clasicista; todo en buena piedra sillar del lugar. Es templo de una nave, aparte una capilla adosada de arco con columnas y bóveda de cañón apuntado, con capiteles corridos, arcos y bóvedas de crucería variada. Destaca la balaustrada goticista del coro y la hermosa pila románica con gallones, avenerado interior y base circular moldurada. El retablo mayor es clasicista, de Cristóbal Bañuelos, en 1663, con San Pedro sedente; relieves de San José, San Roque y Asunción; y en sagrario, tablas de pintura de San Lorenzo, Resucitado y Santa Bárbara. Otro barroco con Virgen del Rosario con Niño y ángel custodio, s. XVI. Otro con Santa Bárbara y San Rafael arcángel. Y otro clasicista con Crucificado y pintura de Cristo con San Pedro. Aparte, Virgen del Rosario con Niño. Digna cruz de gajos con remates florales, de Rodrigo Castillo, y cáliz custodia de sol, rayos y estrellas, ambas del s. XVI. Cajonería y aguamanil, en sacristía. Púlpito de piedra. Restos de iglesia románica con ábside de columnas rotas, quizás del barrio San Andrés, junto al cementerio.

Barriosuso de Medina – Medina- (++):

Su iglesia, dedicada a San Miguel Arcángel, es humilde, pero al encontrarse bien restaurada y cuidada resultando atractiva. Tiene una espadaña rematada en cruz y pináculos; el ábside es renacentista rectangular con contrafuertes y escudo pequeño; y la portada es semicircular de piedra, bajo pórtico de madera. En el interior, es de una nave con cabecera de bóvedas estrelladas, y en el resto, cubierta de maderas vistas. La pila es lisa con rosetas en bocel. En el frontis, el Patrón, San Miguel, San José con Niño y San Joaquín. Retablo rococó con santo obispo y Calvario repintado; hay una mesa moderna y curiosa con símbolos eucarísticos en piedra. Aparte, varias imágenes deterioradas, como Virgen vestida de talla, San Juan Bautista y otro santo. En orfebrería, cruz de planchas de metal, s. XVI, e incensario metálico, del s. XV.

Barruelo de Medina – Merindades- (+++):

Es iglesia, dedicada a Santa María Magdalena, construida en materiales de mampostería concertada con ábside y contrafuertes; la torre es cuadrada recrecida; y la portada gótica con archivoltas lisas y puerta con servilletas en relieve, todo bajo pórtico de madera. Escudo noble en muro. Interiormente presenta una nave gótica y capilla lateral con columnas, arcos y bóvedas de crucería de piedra. La pila es de copa rústica. El retablo de la capilla, con estatua yacente del clérigo fundador, es barroco salomónico, de 1651, con San Andrés, Crucificado, Magdalena con pomo y pinturas de la Anunciación, Asunción y Resucitado, en sagrario. El retablo mayor es barroco con lienzo de la Magdalena, la titular del templo, imágenes de San José, San Juan Bautista y Calvario; relieves de la Anunciación, Visitación y sagrario con otra Visitación. Aparte, alguna otra imagen como Inmaculada, Virgen con Niño, San Francisco, San Andrés y San Antonio. Cruz repujada de plata, depositada en el Museo del Retablo, del s. XVI. Cáliz repujado, de Marcos Quintana, s. XVI.

Barruelo de Villadiego – Amaya-(++++):

In Barriolo de Sancta Cecilia, posiblemente el mismo que aparece en la carta de arras que el Cid otorga a doña Jimena. Pues bien, este Barruelo nos muestra una interesante iglesia gótica, dedicada a Santa Cecilia, con cabecera absidal renacentista de buena sillería; tiene una espadaña chata y en el cuerpo, canes de tacos y materiales más desiguales; y portada clasicista con pilastrones, bolas y frontón; destaca su buena cerca procesional y dos arcadas de paso al atrio. La planta es de una nave y capilla lateral con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra policromada, en capilla y cabecera y, en el cuerpo, de simple crucería gótica. La pila es renacentista con moldurados y base circular. El retablo mayor es barroco, de 1775, con Santa Cecilia y Crucificado; relieves de San Sebastián, dos de la santa, misa de San Gregorio, San Pedro y San Pablo en medallones y los Evangelistas; y en el sagrario, San Pedro, San Pablo y San Juan Bautista. Otro con Virgen del Rosario con Niño, San José con Niño, Santa Bárbara, Crucificado y Resucitado, en sagrario. Uno clasicista, de Domingo Martínez, en 1630, con relieve de Santa Catalina. Otro barroco con San Miguel y Dolorosa. Hay otras imágenes sueltas, como Virgen y San Juan de un calvario; y en sacristía, relieve de la Piedad, s. XVI. Aparte, Crucificado de cofradía, dos Vírgenes del Rosario, santo franciscano y Santo Domingo. Lienzo de las Ánimas y santo obispo, en retablo rococó. Regular orfebrería, sobre todo la cruz repujada de plata, del s. XVI, la custodia barroca de sol y rayos y dos cálices torneados. Cordobán de mesa de altar. Cajonería de dos cuerpos.

Basconcillos del Tozo–Ubierna- Úrbel- (++++):

En el centro de este dilatado valle del Tozo y Valdelucio y denotando, en diminutivo, el origen bascón de sus pobladores, contemplamos su iglesia románica, dedicada a los santos médicos Cosme y Damián, con ábside rectangular con ventanal geminado y canes de tacos en los laterales; la torre es cuadrada con ventanal románico en hastial; y la portada del mismo estilo con fustes, capiteles sencillos y archivoltas lisas; todo en piedra arenisca y un buen estado de conservación, que ha mejorado con la última restauración. En el interior, aparece como una iglesia de transición con columnas, arcos y bóvedas de cañón apuntadas. La pila es un buen ejemplar del románico con gallones, anillo inferior vegetal y avenerada por dentro. El retablo mayor, hoy desplazado de la cabecera, es barroco salomónico, de Marcos de Robledo, en 1689, con Inmaculada, San Cosme y San Damián y Crucificado. Otro clasicista con Santa Lucía. Y otro neoclásico con Virgen del Rosario vestida con Niño, apóstol y San Miguel. Hay otras imágenes sueltas como Crucificado, apóstol y San Cosme y San Damián, góticos. Pero, lo más llamativo son las pinturas murales goticistas de la cabecera, descubiertas tras el retablo y restauradas hace poco; en ellas se escenifica el Juicio Final con Cristo Majestad, la Virgen intercediendo ante su Hijo, San Juan Bautista, San Pedro recibiendo a los bienaventurados, el purgatorio, el infierno con la entrada del hades de grandes fauces, San Cosme y San Damián y otras, como San Roque y San Sebastián. Cajonería de dos cuerpos.

Báscones del Agua– Arlanza- (+):

Este pueblo-granja, presenta una iglesia con aspecto de ermita rural con ábside rectangular de contrafuertes, espadaña cuidada y chata con pináculos; y portada de sabor románico y arco con decoración de hojas de acanto. Lo más interesante es la pila bautismal románica de arcos con decoración popular de flora y fauna, ángel y Crucificado. Nave con arco clasicista y techo de yesos. El retablo es rococó con San Miguel y Niño de la bola. Cajonería.

Bascuñana – Oca- Tirón- (+++):

El nombre del pueblo procede del Villa bascorum, de los documentos, y dice relación al tipo de repobladores, que iniciaron la vida en el mismo, vascos o bascones. Tiene una iglesia construida a base de ladrillo y canto rodado, presentando una estampa poco airosa por los deterioros. Destaca la espadaña de piedra de sillería de dos cuerpos con bolas de remate; ábside rectangular con contrafuertes y aleros de madera de amplio sombrero; y portada clasicista con pilastrones y frontón en regular sillería. El templo, dedicado a Santa María la Mayor, la Patrona de la Diócesis, es de una nave con cuatro capillas laterales de sabor clasicista; y todo el interior enfoscado de yesos, imitando bóvedas de crucería. La pila es románica con gallones, borde moldurado y pie cilíndrico. Los retablos son barrocos o neoclásicos sin dorar, y contienen varias imágenes, entre las que destacan una Santa Catalina sedente, del XVII, una Asunción, Virgen del Rosario, Dolorosa y San Juan Bautista. En el mayor, destaca una escultura en relieve del entierro de Cristo, s. XVI, bajo cruz desnuda con sudario. En orfebrería, cáliz cincelado y nudo en ánfora, dibujos incisos y leyenda, s. XVI. En sacristía, cajonería con relieves, armario- alacena y lienzo del Cristo de Burgos. Casulla con bordados en oro, s. XVI. Ermita de Nuestra Señora del Campo.

Bascuñuelos – Medina- (++++):

Este nombre, aunque en diminutivo, denota el origen bascón de los primeros pobladores de este lugar. Externamente esta iglesia, dedicada al apóstol Santo Tomás, presenta un aspecto sobrio en cuanto a los materiales de piedra de mampostería concertada, aunque posee una espadaña antigua, rematada de bolas; un ábside con ventana en aspillera; y portada de sabor románico, bajo pórtico y dependencia parroquial. Es mejor su aspecto interior, con una nave gótica y capilla lateral con columnas, arcos apuntados, bóvedas de cañón y otras de yesos; en capilla, bóveda estrellada y ventanal con parteluz. La pila es gótica con acanalados y pie cilíndrico. Hay un retablo barroco con Virgen sedente con Niño, del s. XIII. El altar mayor es renacentista, dorado en 1789, y es la pieza por excelencia, con Santo Tomás sedente, Calvario e imágenes de la sinagoga y de la iglesia; aparte, alberga varios relieves, como los Evangelistas, los Padres de la Iglesia, dos de la vida del titular, la Oración de huerto y Flagelación del Señor; y en el sagrario de dos cuerpos, San Pedro, San Pablo, la Resurrección, ambos Juanes y una Piedad de cierto dramatismo, entre otros. Aparte, Crucificado de cofradía, Santiago peregrino, San Roque, San Sebastián y San Juan Bautista. Cruz repujada de plata, s. XVII; custodia de sol y rayos y píxide con leyenda, s. XVI. Cajonería y mesa escritorio.

Bayas– Miranda de Ebro- (+++):

Como un barrio de Miranda, esta parroquia, dedicada a Santa Ana, presenta una estampa sencilla, pues aunque intentaron hacer una iglesia más ampulosa, sólo lo lograron en la cabecera. Posee una torre rectangular con remate de cruz; un ábside poligonal de buena sillería; y portada dintelada, bajo pórtico de madera. El interior es de una iglesia clasicista de una nave, abriéndose como si fueran tres, con ménsulas, arcos, bóvedas estrelladas de piedra y el resto de yeso. La pila es de copa lisa y pie poligonal. El retablo mayor es neoclásico con Santa Ana con la Virgen Niña, Calvario y otras imágenes más modernas. Otro con Virgen del Rosario, de Francisco de Piedra, s. XVI. Aparte, Crucificado de pared, s. XVI. Dolorosa vestida, Resucitado de talla moderna, de José Antonio Pereda, de Miranda y San Lorenzo. En Arcemirapérez, iglesia con restos románicos, puerta dintelada y retablo barroco con Virgen sedente, s. XIV, traída al Museo del Retablo. Cerca, se halla la moderna iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles del poblado de Fefasa, de construcción gigante sobre amplia base, con espacios interiores ampulosos, pero poco funcionales, y adornada con imágenes modernas.

Bedón – Merindades- (+++):

Subida en lo alto, como tantas otras, esta iglesia, dedicada a San Andrés Apóstol, ofrece una estampa recortada de trazas clasicistas, edificada a base de una mezcla de sillerías y mampuestos. Tiene torre cuadrada de tres cuerpos; ábside rectangular; y portada de arco con pilastrones, bajo pórtico de dos arcos. Es iglesia clasicista de una nave y dos capillas en cruz con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos formando nervios policromados. La pila es de copa lisa. El retablo mayor es neoclásico con San Andrés, San Antón, San Roque, Piedad curiosa, santo ángel custodio y San Miguel. Hay otros seis colocados, unos encima de los otros, con San Juan Bautista, Virgen sedente con Niño, s. XIV, San José sin Niño y San Antonio de Padua, entre otros. Otro con un Crucificado, Santa Bárbara y Virgen sedente con Niño, s. XV; relieves de San Pedro, Resucitado y San Pablo en predela. Tabla con Virgen con Niño. En orfebrería, destaca la cruz de gajos de macolla achatada con relieves; y cáliz repujado y cincelado, ambos del s. XVI. Cajonería con relieves.

Belbimbre – Arlanza- (++++):

Con este nombre, derivado del medieval Bembivre o del Benevivere, del siglo XII, con el significado de bien vivir; con lo que, este pueblo puede alardear de un buen reclamo publicitario. Subida en la loma, que preside toda la villa, esta iglesia, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, construida en una aceptable piedra de sillería, con ábside rectangular de contrafuertes y canes de tacos; torre chata; y portada clasicista de arco y frontón con remate de bolas y Virgen de piedra con Niño en hornacina. Interiormente se nos muestra como templo renacentista de una planta y tres naves con columnas cilíndricas, pilastrones y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica con arquitos, decoración vegetal y base cilíndrica con acanalados. Los retablos son neoclásicos-rococó y cobijan buenas imágenes, como un Crucificado y Virgen sedente, del s. XVI. El mayor es semicircular con Virgen de pie con Niño, San Joaquín, Santa Ana y San Miguel; y en la bóveda, pinturas de cuatro virtudes. Otro con Virgen del Rosario, Santa Bárbara, San Isidro y San Antón. Aparte, hay una buena Asunción con dos angelotes sueltos, Crucificado de pared, otro de cofradía, Niño de la bola, dos ángeles de pie y San José con Niño; dos tablas pintadas y deterioradas con San Gabriel y San Rafael. Cuadro de las Ánimas en retablo rococó. Cáliz y patena con leyenda, de Pedro Vivanco, con repujados, s. XVI. Archivo goticista empotrado de piedra. Cajonería de un cuerpo y aguamanil.

Belorado– Oca- Tirón- (+++++++):

Con el nombre de Belforato, en el siglo décimo, y Villa foratu, en el doce, con el significado de Villa horadada o de cueva, el lugar tuvo gran importancia, en la antigüedad, como hito del Camino de Santiago con hospital y alberque de peregrinos; se dice que tuvo ocho iglesias, pues a las aquí señaladas y la de Santa Clara, hay restos de la de San Nicolás y del convento de San Francisco.

Santa María: A la sombra de las ruinas del castillo de la villa y, casi cobijada por la montaña del mismo, donde se conservan las antiguas cuevas de los eremitas, denominadas de San Caprasio, se levanta la iglesia de Santa María la Mayor, mostrando de frente la espadaña alta y la portada neorrománica, ambos transformados recientemente. La iglesia es de tres naves gótico-renacentistas de planta de salón con columnas cilíndricas, cúpula barroca y bóvedas estrelladas de piedra; además cuenta con algunas capillas laterales. La pila es renacentista con arcos. Hay algunos enterramientos con escudos y cartelas. El retablo mayor es barroco, de Manuel Piedra, Melchor Bárcena y Fernando Mazas, en 1691, presidido por una Virgen gótica sedente, denominada de “la capilla”, s. XIII, San Juan Bautista, San Lorenzo y Calvario. Otro con San Vitores, San Isidro, San José y San Roque. Otro con Inmaculada, del tipo de Gregorio Fernández, lienzo del martirio de San Lorenzo y otros de la vida de la Virgen. Otro con Virgen vestida, Santa Casilda, San Ramón Nonato y San Diego de Alcalá. Y otro clasicista con Inmaculada, Santa Ana triple, santo obispo y varios lienzos de la vida de la Virgen. Otro con Santiago peregrino y a caballo, San Blas, San Atilano, Padre Eterno y Calvario. Otro con San Nicolás y Santa Faz pintada. Hay varias imágenes sueltas, como Calvario procesional, Cristo yacente, Piedad, San Pedro sedente y Santa Ana triple en piedra. Se dan algunos cuadros, destacando el de los desposorios de Santa Catalina. Hay varias imágenes y lienzos de de la Pasión del Señor y de la Virgen, como Inmaculada y Virgen de Belén y otros de temas franciscanos, quizás, pertenecientes al antiguo convento de esta orden en la villa. La orfebrería también es rica y variada, destacando un Calvario de marfil incluidos los ladrones sobre cruces de gajos de madera negra y gustos italianos, del s. XVI. Cruz plateresca repujada de planchas de plata; relicario con el Lignum Crucis; y entre otras piezas, cáliz repujado, de Pedro González, candeleros e incensario. Hay que señalar cinco rejas de forja, con escudos. Un cordobán de altar. La sacristía es rica en mobiliario; y entre los ornamentos hay que señalar un terno filipino y otras ropas dignas. En el santuario de la Virgen de Belén, iglesia de una nave con campanil y retablo barroco con Virgen vestida con Niño, San Joaquín y Santa Ana. Reja de forja con San Miguel en remate. Crucificado gótico pintado, s. XIII. Varios lienzos de mérito y rica orfebrería. El Crucificado y los lienzos proceden del hospital local de San Lázaro.

B) San Pedro: Más centrada en el pueblo y presidiendo la recoleta plaza mayor, desentona la moderna torre de ladrillo; tiene una portada clasicista; y un ábside poligonal con contrafuertes y casas; todo él edificado en regular mampostería o canto rodado. Es iglesia barroca de una nave y seis semi capillas laterales, unidas entre sí, con columnas y arcos de piedra; el resto con cornisa y bóvedas de yesos moldurados. El retablo mayor es barroco rococó, de Manuel y Pedro Solano, en 1767, con San Pedro con tiara, San Joaquín y Santa Ana, San Juan Evangelista, San Andrés, Asunción y San Vitores. Otro con Santa Ana triple gótica, dos santos coronados y tres bustos relicarios de monjes benedictinos de Cardeña. Hay otros con imágenes antiguas y modernas, destacando un San Miguel, San Roque, San Antón, Virgen de Guadalupe, Santa Lucía, Santa Águeda y un San Pedro sedente. Hay algunas tablas como la Natividad y las Bodas de Caná, de la escuela de Van der Weiden, y varios lienzos, del pintor local, Gaspar Palacios. En orfebrería, señalar una cruz repujada, dos cálices, del s. XVI al XVII, y una píxide, del s. XVI. Aparte, destacar un órgano rococó, una sillería del coro alto con facistol y cajonerías de la sacristía. Aguamanil avenerado. Hay una ermita del Santo Cristo, y el convento de Santa Clara con iglesia gótica y retablos barrocos con imágenes y relieves de la vida de la Virgen, del s. XVI. Órgano recoleto.

Bentretea – Oca- Tirón- (++):

La semi-arruinada iglesia de arriba, dedicada a San Martín, con su espadaña airosa y aceptables muros de sillería destaca, con nostalgia, por sus vestigios gótico renacentistas perdidos irremisiblemente, como está ocurriendo en otras tantas iglesias burgalesas, que se encuentran en esta misma situación de una manera más o menos acusada. Sus retablos e imágenes, no todos, han sido alojados en una nueva capilla de ladrillo construida a la entrada del pueblo con un retablillo clasicista, con las imágenes de San Martín, que se nos muestra sonriente, Virgen del Rosario de talla vestida y San Roque; y en bancada, Ecce Homo, San Pedro y San Pablo. Hay una ermita, con campanil.

Berberana – Medina- (+++):

Aparte el nombre tan curioso, este pueblo nos muestra una iglesia barroca, dedicada a San Cornelio y San Cipriano, con campanario cuadrado rematado en bolas y cupulín; ábside rectangular liso; y portada de arco rebajado con molduras, bajo pórtico y reja. El templo está construido en una regular mampostería. El interior muestra planta de tres naves un tanto irregulares, separadas por arquitos, con pilastrones, arcos un tanto apuntados y totalmente enfoscados. Destaca el retablo mayor clasicista con los santos patronos, San Cornelio y San Cipriano, San Francisco y Santo Domingo, santo obispo y Calvario incompleto; relieves de la Presentación de la Virgen, encuentro de San Joaquín y Santa Ana, Anunciación, Visitación, Presentación y Asunción; y algunas pinturas de santos borrosas. Otros retablos barrocos con Santa Marina, San Sebastián, San Esteban. Otro con relieve de Santiago matamoros, San Antón, San José, Crucificado y otro Crucificado de pared. Destaca una Inmaculada con nimbo, un sagrario clasicista con Ecce Homo en relieve y regular orfebrería. En Murita, iglesia ruinosa con torre cuadrada y en la que destaca el ábside rectangular con ventanal protogótico apuntado.

Bercedo de Montija – Merindades- (+++)

La etimología de este pueblo parece que procede del brezo, ya que en algún documento aparece como Berecedo, es decir lugar de brezos. Su iglesia es de trazas románicas, dedicada al Arcángel San Miguel, con torre alta posterior; ábside semicircular, en materiales de mampuesto y, por lo mismo, con zonas enfoscadas con algún ventanal cegado y canes; y la portada románica con fustes acanalados, capiteles de bichas y tres archivoltas historiadas: lucha de San Jorge, San Pedro, ángel, encadenado y decoración geométrica de flora y fauna; y otra de paso con capiteles y decoración vegetal, todo del s. XII. En el interior presenta planta de una nave con columnas adosadas, capiteles con figuras y arcos de piedra rebajados, ventanales, arquerías ciegas y bóvedas de cañón enfoscadas. Es iglesia desnuda con imágenes modernas. Y regular cruz de planchas repujadas, s. XVI. En Agüera de Montija, con nombre tan raro, parece que Agüera no es más que una forma popular de señalar este lugar como lugar de aguas abundantes. Aunque se trata de una iglesia relativamente moderna con torre cuadrada, tiene ciertos aires renacentistas con detalles neo románicos. Es de una nave, dedicada a San Martín y San Caprasio, con bóveda de yeso en cabecera y el resto de estructura de madera vista. Pila rústica con acanalados. Y en Quintanilla Sopeña, iglesia con torre cuadrada, pila lisa y sencilla e imagen de Santiago matamoros.

Berlangas de Roa – Roa- (+++):

Parece, que la etimología de este pueblo viene del termino Veralancas, con el significado de setos de varas. Su iglesia, dedicada a San Andrés apóstol, presenta una fábrica robusta en sus paramentos con torre rectangular de tipo espadaña recrecida de piedra imperfecta de sillería; ábside liso y enfoscado con contrafuertes; y portada renacentista de arco moldurado. Interiormente muestra una nave barroca con pilastrones y arcos totalmente enfoscados de yesos pintados. Pila románica con gallones deteriorados. El retablo mayor es neoclásico con San Andrés y San Mateo. Otro barroco con Virgen del Rosario y San Antonio. Y otro con Crucificado, del s. XVII, y Resurrección, en sagrario. Aparte, Crucificado de cofradía, Niño de la bola vestido, santo obispo y tres tablas con San Sebastián, Santa Águeda y San Juan Bautista; lienzos de la Piedad y de la Virgen de Guadalupe. Regular custodia. Cajonería con testero. Ermita de Nuestra Señora de los Huertos con restos románicos, retablo barroco con Virgen sedente restaurada, del s. XIII.

Berzosa de Bureba – Oca- Tirón- (+++++):

Este nombre viene del Berezosa de los documentos y hace alusión a los brezos o berezos, planta de crecimiento corto y de utilidades varias en la agricultura. La iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, presenta una imagen clasicista con torre rectangular que, por su situación, domina la mayor parte de la Bureba; ábside rectangular; y portada dintelada con pilastrones y frontón; todo ello en una mezcla aceptable de sillería y mampostería. Es un templo de tres naves en su interior con columnas cuadradas, arcos de piedra y bóvedas de yesos. La pila es de mármol rosáceo moldurado y pie abalaustrado. Hay algunos retablos barrocos sin dorar con tres imágenes vestidas de la Virgen y otras de San Roque, San Antonio, San Juan Bautista y Virgen sedente mutilada sin Niño. La admiración de este templo está en el retablo mayor renacentista de escuela burgalesa y estilo de Felipe Vigarny, hacia 1538, aunque algunos lo ven dentro del estilo de Domingo de Amberes, con Virgen sedente con Niño y dos ángeles músicos, Asunción, Coronación, Calvario completo, los cuatro Evangelistas, cuatro Padres de la Iglesia, San Pedro, San Pablo, Santiago, San Andrés y otros santos; relieves de la Anunciación, Visitación, Nacimiento, Circuncisión, Reyes Magos, Presentación, huida a Egipto, matanza de los Inocentes, Oración del huerto, Cristo con cruz, Resurrección y Pentecostés; y en el sagrario rococó, aparece pintado el rostro de Cristo. Todo el retablo nos ofrece una rica y variada decoración plateresca, habiendo sido restaurado recientemente. Como piezas sueltas, un Resucitado, Virgen del Rosario vestida con Niño y Santa Casilda. Sencilla orfebrería.

Bezana – Merindades- (+++):

Con el posible origen de la palabra vicia o beza, una especie de algarrobo o arbeja, como alimento para los animales; y en un ambiente siempre verde, por la cercanía del pantano de Arija, queda enmarcada la iglesia de este pueblo, dedicada al Sagrado Corazón de Jesús, de estilo neoclásico y construida en una muy buena sillería con campanario cuadrado y esbelto; ábside rectangular; y portada dintelada, bajo pórtico de columnas. El interior es de una nave de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas encamonadas de yesos. Pila de copa lisa y base circular. Los retablos e imágenes son modernos de trazas neogóticas. Crucificado de cofradía. Destacan unos ornamentos modernistas, traídos de Italia; custodia y reliquia de sol y rayos; juego de candeleros y cruz modernistas. Se conserva la antigua iglesia con espadaña de buena sillería, portada románica simple con decoración de ajedrezados, algunos canes y ábside con contrafuertes, s. XVI.

Bezares de Valdelaguna–La Sierra- (++):

Volvemos a encontrarnos con la vicia o beza, un tipo de arbeja para alimento para los animales, como origen del nombre de este pueblo. Su pequeña iglesia, dedicada a Santa Lucía, está construida en piedra de mampuestos, a excepción de la espadaña de dos cuerpos y frontón; y portada simple de arco. Interiormente es iglesia de estilo indefinido con arco clasicista rebajado en cabecera con yesos en arista, y en el resto, de cielo raso. La pila es románica de piscina estrecha con arcos en relieve, sogueado en borde y base circular moldurada. El retablo mayor es barroco rococó, hacia 1770, con San Pedro, Santa Lucía, San Pablo y relieve del Padre Eterno. Otro clasicista, hacia 1620, con Virgen del Rosario con Niño, Santa Catalina y Santa Inés, todas del s. XVI, y en remate, Niño de la bola vestido. Otro con Crucificado.

Bisjueces – Merindades- (++++++)

Esta villa con resonancias históricas en el nacimiento de Castilla y sus jueces, Laín Calvo y Nuño Rasura, de ahí lo de bis jueces, dos jueces, posee una iglesia a tenor con su nobleza, dedicada San Juan Bautista. En ella se nos muestra una torre alta y recrecida con reminiscencias de torre almenada, en cuyo interior posee ciertos elementos de habitabilidad con ventanas en alfeizar, y remate de bolas y gárgolas; el ábside es rectangular con óculo gótico cegado y canes de tacos; pero tiene una emblemática portada renacentista, equivalente a un verdadero retablo en piedra, con columnas, arco moldurado, medallones con Santiago y San Juan evangelista, friso, hornacinas con Laín Calvo, Nuño Rasura, San Pedro, San Juan Bautista, San Pablo y en ático, Padre Eterno; todo bajo amplio pórtico de pilastrones, tres arcadas molduradas y ampulosa bóveda estrellada renacentista. Este conjunto exterior puede ser considerado como una pieza singular. En el interior, aparece como templo de una nave con dos mini capillas laterales de estilo renacentista con arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es gótica sin adornos y otra renacentista con columna acanalada. El retablo mayor es barroco con San Juan Bautista, San Agustín, San Martín, San Lorenzo, San Jerónimo, San Bernardo y Asunción; sagrario renacentista con San Pedro, San Pablo y relieves de la Ultima Cena, de la Pasión y en el interior, la Verónica. Otro clasicista con San Antón, San Isidro; y relieves de los cuatro Evangelistas, Santa Bárbara, Santa Catalina, San Sebastián, Santa Lucía y Padre Eterno. Otro neoclásico con monje del cister, Resucitado, San Francisco; y relieves del Nacimiento y Reyes Magos. Aparte, hay imágenes sueltas, como Calvario goticista, Nazareno para vestir, Ecce Homo, Resucitado, Virgen sedente con Niño y San Juanito, San Juan Bautista, San Antón, San Miguel, San Bartolomé, Magdalena, San Pedro y San Pablo, algunas deterioradas. En orfebrería, custodia rococó de sol, rayos y relieves, en base, y cáliz rococó de tipo americano. Como detalles, hay una piedra con escena romana o visigótica, incrustada en el muro norte; un púlpito de piedra y relieves y el cerramiento doble del presbiterio con leones en piedra, s. XVI. En sacristía, pinturas lineales murales, cajonería doble con crucifijo de mesa con peana. Urna eucarística con pelícano. Es iglesia B.I.C., desde 1991.

Boada de Roa – Roa- (++):

La Bovata de los documentos dice relación a pastizal de bueyes; hoy podríamos traducirla por la boyada, tan tradicional en los pueblos donde los bueyes eran parte importante de la agricultura. Tiene una curiosa iglesia, dedicada a Nuestra Señora de la Antigua, inserta dentro de un conjunto de edificios, hoy en manos particulares, pero que debieron pertenecer a un priorato dependiente del Monasterio de San Pedro de Arlanza por los escudos que conserva. Es un templo construido en buena piedra de sillería, que cuenta con espadaña antigua, ábside con contrafuertes y portada dintelada. Dentro es de una nave con cabecera gótica con columnas, bóveda de crucería, y el resto, de yesos en arista. La pila es de copa lisa y pie cónico. Hay restos románicos. El retablo mayor es neoclásico con Virgen sedente con Niño, del s. XVI, San Benito, San Gregorio y San Miguel. Otro rococó con Virgen de pie, otra de menor talla, San Antón y santo benedictino. Otro de hornacina con imagen de un Crucificado gótico. Aparte, otro de pared con remate de bolas, del s. XVII, y Niño de la bola vestido.

Boada de Villadiego – Amaya- (++++):

Este nombre de Bovata o boyada de los documentos nos hace recordar con nostalgia la presencia de los lentos, pero eficaces, bueyes que labraban, hasta hace poco, nuestros campos y eran como una prolongación de la propia familia. Pero, lo que nos sorprende en una loma que domina el pequeño pueblo, es su bonita iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, y construida en una muy aceptable piedra de sillería con trazas románicas. Tiene espadaña chata sin piñón; un ábside con haces de columnas, capiteles, canes, aleros con decoración vegetal y tres ventanas con fustes estriados y capiteles de flora; y portada románica con dos archivoltas lisas. El interior presenta planta de una nave con columnas, capiteles historiados de luchas, arco y bóveda de cañón con dibujos murales del tetramorfos, el cordero místico y otras varias representaciones. La cabecera es semicircular con arquería ciega de capiteles y ventanales; el resto de la iglesia esta cubierto con moderno artesonado de madera. La pila es románica con anillo circular, gallones y avenerada por dentro. El retablo mayor es barroco rococó, hoy desmontado, con Virgen sedente con Niño, del s. XVI, San José con Niño, San Francisco y Crucificado. Otro clasicista con Virgen del Rosario. Aparte, un San Antonio, un San Buenaventura y Santa Ana triple gótica, s. XIV. Es digna la cruz de gajos, de Diego de Abaunza, con macolla achatada, s. XVI. Cajonería de dos cuerpos con relieves. Restos de vigas mudéjares, bajo coro. Esta iglesia fue restaurada por la Consejería de Fomento, en 1997.

Bocos – Merindades- (+++):

Esta iglesia, dedicada a San Pedro Apóstol, a la vera de la carretera que va hacia Bilbao, nos muestra su buena construcción a base de una aceptable sillería combinada con otras partes de mampostería. Presenta de frente una espadaña chata y una portada románica de decoración geométrica, bajo pórtico con dos columnas de piedra; y un ábside rectangular con cantoneras de refuerzo y contrafuertes. En el interior, presenta una planta de dos naves y capilla renacentista, de Juan Puente y Juan Rivas, en 1575, con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. Pila románica con gallones y pie cilíndrico, aparte otros restos románicos. El retablo mayor es barroco salomónico con San Pedro de pie, San José, Santa Bárbara, San Juan Bautista, Santiago peregrino, Crucificado, y en sagrario, San Pedro y San Pablo. Otro semejante con Virgen gótica de pie con Niño, denominada “la Napolitana”, con bellos ropajes; y pintura de Crucificado con San Francisco y San Antonio. Otro rococó con Virgen sedente gótica, s. XIV. Aparte, dos Crucificados de pared y un San Pedro gótico, bendiciendo. Hay un enterramiento noble con estatuas orantes de matrimonio con escudos y leyenda, en 1535. Y una tumba con escudo en el suelo.

Bóveda de la Ribera – Medina- (++):

Hay que subir, porque lo de ribera con b viene de ripa, que equivale a altura y no es lo mismo que con v, que viene de rivus, río, ya que aquella denota montaña, y por eso, en lo alto de un tipo de meseta nos encontramos con esta iglesia rural, dedicada a San Juan Bautista, sin un estilo definido, con espadaña pequeña; y una portada de arco con dovelas. En el interior es templo de una nave sencilla de techos moldurados de yeso. La pila es de copa lisa y pie. El único retablo, pues tiene otro retirado, es barroco con San Juan Bautista, santo ángel custodio y apóstol con libro y palma. En sagrario retirado, pinturas populares del Resucitado, San Pedro y San Pablo. Cruz de gajos de plata, de Hernando de Barrasa, s. XVI, en el Museo Diocesano. En Quinanamacé, iglesia sencilla, en mal estado de conservación. En Betarrés, restos de iglesia con espadaña, arcos apuntados; e imágenes de San Pedro, San Pablo, Asunción, Crucificado y Virgen del Rosario.

Bozoo – Miranda de Ebro- (++++):

En pocos sitios se aprecia mejor que, en esta iglesia, dedicada a San Julián y Santa Basilisa, esa simbiosis de estilos en un mismo edificio, pues a una iglesia románica, del s. XIII, se le agrega una cabecera renacentista. En su cuerpo central románico contiene una portada de fustes, capiteles de figuras y vegetación, arco poli lobulado y dos archivoltas decoradas, junto a dos ventanales, uno tapiado; en los aleros, canes historiados o simple biselado y ajedrezados, en el perímetro. A este cuerpo, como algo adicional, se le añade una espadaña en esquina lateral y, en el s. XVI, un ábside, que duplica en altura al templo antiguo, con contrafuertes y, en general, con buena piedra de sillar o sillarejo. Dentro es iglesia de una nave y capilla que, en la cabecera renacentista, se abre de forma irregular, con ménsulas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra; pero, en el cuerpo románico, con columnas, capiteles, arcos apuntados y bóveda de cañón. La pila bautismal es románica de vaso, avenerada por dentro y por fuera. Hay un escudo y lauda de la fundación de la capilla, año 1613. El retablo mayor es clasicista, sin dorar, con San Julián, Virgen con Niño, San Miguel y Calvario; relieves de la vida de los Patronos. Otro clasicista de piedra con Dolorosa vestida, San Antonio y Crucificado. Aparte, imágenes de la Inmaculada y San Sebastián. Y lienzos de Inmaculada enmarcada y los populares del monumento. Cajonería de dos cuerpos y crucifijo. Aguamanil avenerado de piedra. Ermita, a la entrada de la villa.

Brazacorta– Santo Domingo de Guzmán- (++++):

Es una iglesia curiosa, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, pues, fue, en su día, la iglesia de un monasterio de monjas cistercienses, denominadas “las dueñas”, con una mezcolanza de estilos; y así, el ábside es románico, con fustes, capiteles, arquitos y canes de tacos; la torre es moderna de piedra y ladrillo; y las portadas son dos, una románica cegada y la actual clasicista con arco moldurado, cornisa y frontón con bolas de remate, bajo pórtico de madera. Interiormente es de tres naves con cabecera semicircular con arcadas ciegas bajas, decoración vegetal y bóvedas de cañón, con restos de pintura mural, del s. XIII; y en el resto, cubierta de tipo de artesonado de madera. Pila románica de arcos. El retablo mayor es semicircular barroco con Virgen sedente, del s. XVI, San Pedro, San Pablo, San José, San Gilberto y dos apóstoles; relieves de la Anunciación, Visitación, Prendimiento, Flagelación, Cristo con cruz y Santo Entierro; y sagrario con busto del Ecce Homo. Otro con Virgen del Rosario, San Juan Bautista y San José. Otro con Crucificado y ángel con columna, otro, con San Norberto, San Sebastián, San Agustín. Aparte, retablillo con algunas tablas de pintura, en sacristía, Virgen sedente, del Agua, s. XV, y relieves de Anunciación y Visitación. En orfebrería, destacan dos cruces, una gótica de cobre y otra repujada de plata, del s. XVI. Casulla con bordados en oro, del s. XVI. Ermita de la Santa Cruz del humilladero con espadaña y Crucificado renacentista, en retablo neoclásico.

Bricia – Merindades- (++):

Aunque se trata de una iglesia rural, dedicada a San Julián y Santa Basilisa, sin embargo, su estado de conservación es bastante bueno, destacando el ábside románico con columnas entrega y canes trabajados, dos ventanales con capiteles e inscripción; la torre es cuadrada, con pináculos; y la portada es de arco moldurado, de medio punto; todo en piedra de sillería. La pila es románica lisa de tipo cáliz y base circular. La planta es renacentista de una nave y dos capillas con arcos y bóveda de cañón, en cabecera, y el resto de maderas vistas. No tiene retablos, sólo alguna imagen repintada, como los Patronos, santo obispo, San Pedro, San Vicente; y sagrario con Resurrección, San Pedro y San Pablo. En ábside, aparecen vestigios de pintura mural lineal coloreada de una coronación de la Virgen con Padre Eterno, Cristo varón de dolores, ángel, estrellas y algunos detalles de la Pasión. En Villanueva de Carrales, iglesia, en ruina, con espadaña y ábside de canes.

Briongos de Cervera – Santo Domingo de Guzmán- (+++):

En medio del pueblo, destaca la iglesia clasicista de San Martín con espadaña de dos cuerpos, buena sillería y remate de bolillos; el ábside es rectangular; y portada dintelada de grandes dovelas, bajo pórtico de arco rebajado. Interiormente es iglesia con decoración barroca de una nave en cruz latina con pilastrones, arcos, cúpula y bóvedas molduradas de yesos. La pila es de copa lisa y pie cónico. El retablo mayor es barroco con San Martín, San Antón, Virgen del Rosario con Niño, s. XIII, y Crucificado. Otro clasicista de yesos policromados con Virgen y San Juan de un calvario gótico., s. XV.; sagrario con Resucitado. Otro clasicista de yeso con Crucificado procesional. Aparte, un San Martín otro gótico y un San Juan Evangelista. Orfebrería con cruz de gajos y remates florales; custodia de sol; y buena píxide con pie, relieves y leyenda, s. XVI. Cajonería y aguamanil con venera. Ermita de Santa María.

Briviesca – Oca- Tirón- (+++++++):

La Bervesca prerromana, ciudad del río Vesga, tuvo su importancia histórica, desde la época de los romanos que la denominaron Birovesca, con calzada de paso. Hoy, la capital de la Bureba, es una pequeña ciudad prototipo de buen trazado urbanístico, y que sirvió de ejemplo para muchas ciudades de la América hispana. Su esplendor estuvo en los s s. XV y XVI, bajo el dominio de los Condestables y otros nobles, que tenían, en ella, sus palacios y casonas. Aquí, lo que nos importa son sus ricas iglesias.

A.-Iglesia de San Martín Obispo: Situada en la coqueta plaza mayor, flanqueada de plataneros y con el quiosco de la música como inseparable compañero de vivencias y recuerdos, destaca su esbelta espadaña neoclásica de dos cuerpos; el ábside es rectangular con contrafuertes, todo en buena sillería de piedra; y la portada renacentista, con decoración plateresca y relieves de San Martín, San Juan Bautista, San Juan Evangelista, Santa Casilda y San Roque, de García Arredondo y Juan Sesniegas. El interior presenta planta de tres naves y dos capillas con columnas cilíndricas, arcos de piedra y bóvedas con decoración de yesos moldurados y policromados. La pila bautismal es poligonal lisa con sogueado en borde. El retablo mayor es barroco monumental, de Antonio Cortes y Manuel de Ágreda, en 1705, con San Martín sedente, San José, San Juan Bautista, Virgen sedente, s. XVI, y San Miguel. Sagrario con pintura de la Santa Faz y relieves del Transito de Santa Bárbara y del rico Epulón. Retablo hispano flamenco con el Nacimiento y varios apóstoles; pinturas de la infancia de Jesús y de Santa Catalina, Santa Bárbara y Santa Casilda. Dos barrocos con Dolorosa y Nazareno vestidos, Cristo yacente y atado a la columna, Virgen del Carmen, de Manuel de Ágreda, San Antonio, Santo Tomás apóstol, Inmaculada, Santa Teresa y lienzo de San Antón. Otro clasicista con relieves de San Juan Bautista, Santo Tomás de Aquino, Cristo con cruz y Santo Entierro. Aparte, Crucificado de cofradía, otro de marfil italiano, otro filipino, Crucificado de pared, Resucitado, Inmaculada, Santa Casilda, San Miguel, San Bernabé, San José y Santa Bárbara de alabastro. Tablas de Santa María, Madre de la Iglesia, con marco rococó, San Jerónimo, s. XV, San Martín, s. XVI, y detalle de la Ultima Cena; lienzos, de San Miguel, de la escuela de Rubens y Virgen de Guadalupe, enmarcados. Buena orfebrería con cruz barroca de plata repujada, traída de Nicaragua; custodia de plata dorada y finos trabajos, procedente de Amberes, s. XVII, otra de sol, rayos y finas piedras; cáliz afiligranado, de Pedro Bañuelos, con base estrellada, del s. XVI, otro con cabujones, y píxide, ambos del s. XVI. Hay tumbas con estatuas yacentes y escudos, púlpito con relieves renacentistas de piedra, órgano deteriorado, del s. XVII, y, en sacristía, cajonería de tres cuerpos, mueble central y aguamanil barroco de piedra. Es iglesia B.I.C. incoado, en 1993. La magnífica iglesia panteón del convento de Santa Clara, aunque exenta, es de una nave gótica circular con gran estrella y magnífico retablo, sin dorar, de López de Gámiz y el imaginero Anchieta. Es B.I.C., desde 1931.

B.-Colegiata de Santa María: Con el empaque de una pequeña catedral, esta iglesia, venida a menos, presenta una fachada clasicista con dos torres gemelas remadas en tejado de pizarra; tiene tres portadas dinteladas y rematadas en frontón; y, sobre la central, en un óculo, se cobija la Virgen gótica en piedra, denominada como la Virgen de Alliende, traída desde su ermita, al otro lado del río Oca, hoy desaparecida. El ábside es poligonal, porque se remata con la capilla, denominada del Sagrario o del Marqués de Torresoto, con escudos y buena sillería de piedra. Por dentro es de tres naves y estructura gótica, aunque ha sido transformada al gusto barroco con enfoscados y molduras en bóvedas, cúpula y columnas convertidas en pilastras clasicistas, que no tenía, a base de morteros decorados y simulando sillerías. El retablo mayor es barroco- rococó con un tipo de baldaquín e imágenes de Santa María la Mayor con Niño, imagen sedente gótica, del s. XV, San Joaquín, Santa Ana, San Miguel, San Pedro y San Pablo; sagrario barroco con Resurrección y Crucificado. Otro con Santa Teresa y San Pedro. Otro con Virgen del Rosario y los misterios del mismo pintados, en un tipo de rosario que decora todo el retablo, y apóstol. Otro neoclásico con Crucificado clasicista. Pero el más importante se halla, en la capilla plateresca de Santa Casilda, fundación del obispo de Segorbe, don José Sánchez de Briviesca, mostrándonos un retablo clasicista, sin dorar, de López de Gámiz, en 1565, con la santa mora, San Iñigo y San Juan de Ortega. En la capilla del Sagrario, retablo rococó con Inmaculada y pintura del rostro de Cristo; aparte, San Miguel, San Juan Bautista, Santiago y San José en hornacinas abiertas en los muros; rematándose todo el conjunto con cornisas y cúpula decoradas de pinturas y escudos policromados. Hay varias imágenes repartidas por doquier. En pintura, un tríptico flamenco con la Anunciación, Nacimiento y Reyes Magos; San Jerónimo, San Martín partiendo la capa; y lienzos del Nacimiento, San Agustín, San Juan Bautista y del Marqués de Torresoto. En orfebrería, una cruz americana con relieves de plata, y custodia de gran virtuosismo con ángeles y los Padres de la Iglesia. Aparte, tres rejas de forja, del XVI; púlpito de hierro forjado, coro con sillas clasicistas, facistol y órgano neoclásico; y, en sacristía, sitiales del capítulo, cajonerías, mesas ricas, aguamanil con venera y algunas imágenes y espejos. Es B. I. C., desde 1982.

Brizuela – Merindades- (+++):

Diciendo relación a los brezos, y asentada en las siempre verdes y atractivas tierras del río Nela, en su parte alta, nos encontramos con la iglesia sencilla de este pueblo, dedicada al santo patrón de los conductores, San Cristóbal, con torre cuadrada y remate de bolas; el ábside es rectangular con cantoneras de refuerzo; y la portada dintelada, bajo pórtico de arco con reloj de sol. Dentro es iglesia de sabor renacentista de una nave con capillas en cruz latina con pilastrones, arcos y bóvedas sencillas de crucería. La pila es de copa lisa y base circular. El retablo mayor es neoclásico con San Cristóbal, Cristo atado a la columna, Asunción y relieve de los Evangelistas. Otro con San Antonio, San Antón y San Juan Evangelista. Y otro con San José, Virgen de pie con Niño y santo papa. Aparte, Crucificado de pared, cruz con motivos de la Pasión, Niño vestido de la bola y Virgen vestida con Niño. Sencilla orfebrería. Cajonería. En Nela, iglesia de trazas renacentistas, en una mezcla de sillares y mampuestos, con espadaña de dos cuerpos, ábside rectangular con contrafuertes y dos portadas de arco a base de dovelas, una tapiada.

Brullés - Amaya- (++):

Tuvo una iglesia un poco apartada, en una loma, y pensaron que lo mejor era desmontarla y hacer una nueva en medio del pueblo con piedras y elementos de la anterior; y, así surgió esta iglesia, dedicada a San Martín Obispo. Es templo con espadaña, asemejando una ermita, con portada de arco moldurado, hecha con la sillería de la anterior. Interiormente es de una planta con alguna columna, pilastrones, capiteles con bolas y nervadura sencilla, el resto de yesos rasos. La pila es románica con doble sogueado y dientes de sierra. Posee alguna imagen digna, como un Crucificado de pared, s. XV, un San Martín de obispo, Santa Águeda y San Roque. Destaca un cáliz con repujados y leyenda, de Gaspar Barón, s. XVI. Cajonería simple.

Bujedo – Miranda de Ebro- (++++):

En esta villa, cercana al famoso monasterio premostratense de Santa María de Bujedo de Candepajares, nos encontramos con su iglesia, formando un conjunto de edificios, muy difícil de descifrar. En primer lugar, la torre no es el clásico campanario, sino una torre noble reconvertida con canes y doce huecos; luego aparecen dos iglesias una gótica y otra románica. Esta antigua iglesia denominada de San Juan, aparece incompleta con fustes, capiteles, arco y bóveda de cañón apuntado, junto a la casa parroquial y otras dependencias. La actual parroquia, dedicada a Santa María, tiene un ábside rectangular con contrafuertes; y una portada barroca con molduras en dintel, bajo pórtico de arco. En el interior, es iglesia de una nave gótica y capilla lateral con ménsulas, arcos y bóvedas de crucería simple. La pila es románica gallonada y avenerada por dentro, pie cilíndrico y base cuadrada. El retablo mayor es gótico plateresco, en parte, de Diego Marquina, hacia 1575, con Inmaculada barroca e imágenes góticas de San Vicente, apóstol, Santa Catalina, Santa Lucía, otro santo, San Juan Bautista, San Sebastián, la Magdalena y Calvario con peana. Aparte, hay tres Crucificados de pared, busto de Dolorosa, santo apóstol y santo diácono. Sepulcros con estatua yacente de clérigo; otra de caballero y tres escudos nobles. En sacristía, cajonería rica y aguamanil de piedra. El Monasterio de Bujedo tiene iglesia románica con tres ábsides, ventanales abocinados y bóvedas de cañón cisterciense, es del año 1168. Aparte, todo el conjunto conventual posterior.

Buniel – San Juan de Ortega- (++++):

Bonille como diminutivo de bonus, viene a designar al fundador o repoblador de la villa, el señor Bonel. Y dominando el casco urbano, se levanta la iglesia de Santa María con una torre modernista, que ofrece una silueta de torre defensiva; un ábside poligonal con contrafuertes; y portada clasicista con pilastrones y frontón semicircular; todo en una aceptable sillería. En el interior, se muestra como iglesia gótica de tres naves con columnas, arcos y bóvedas de crucería; pero la cabecera es renacentista con preciosa bóveda estrellada de piedra, y, el resto, de yesos moldurados. El retablo mayor es clasicista, de Policarpo de Nestosa, hacia 1660, con Virgen sedente con Niño, de la escuela de Gil de Siloé, San Pedro, San Pablo y Calvario; relieves, del Nacimiento de la Virgen, Presentación, Asunción y Coronación. Otro con San Sebastián, Calvario y relieves de la vida del santo. Otro clasicista con San Andrés y pinturas de las Ánimas, San Fulgencio y San Guillermo, de Diego de Leiva. Aparte, Virgen del Rosario, San Roque, Ecce Homo sedente, Resucitado, Crucificado procesional, Dolorosa sedente y la Magdalena. En orfebrería, cruz de metal repujado, s. XVI.; cáliz decorado, s. XVII, y un brazo relicario. En la sacristía hay un aguamanil de piedra, cajonería de dos cuerpos con relieves y espejos, pero también varias tablas, como clérigo con azucenas, San Agustín, Santa Ana triple y Ultima Cena; aparte, algunos lienzos como Zacarías en el templo, Virgen de Luján, Crucificado y San Francisco. Púlpito con relieves neorrenacentistas.

Bustillo del Páramo – Amaya-(+++):

El vocablo bustillo, diminutivo de busto, tiene el significado de lugar quemado. La iglesia de este pueblo, dedicada a San Juan Bautista, llama la atención por su buena construcción y aceptable calidad de sus materiales de sillería o mampostería concertada, con una torre destacable por su robustez en pilastrones, con remate de pináculos; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada románica incompleta con fustes y capiteles, hoy dintelada, bajo dependencia con puerta clasicista de arco, pilastrones y hornacina vacía. Interiormente presenta una nave amplia renacentista con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra en cabecera, con una gran venera de cierre. La pila es de copa lisa y base circular moldurada. El retablo mayor es barroco con San Pedro, San Juan Bautista moderno, San Pablo y Calvario completo. Otro con San José, e imágenes de la Sinagoga y de la Iglesia con sus atributos. En otros dos neoclásicos con un par de Vírgenes con Niño de talla, una vestida, del XVI. Aparte, un Crucificado procesional, y el púlpito policromado de piedra. Cajonería sencilla y aguamanil de cobre.

Busto de Bureba – Oca- Tirón- (++++):

Aquí, también debieron sufrir algún incendio, ya que Busto, viene a significar lugar quemado. Edificada en lo más alto del pueblo, como tantas iglesias, que se quedaron solas al descender las viviendas a un terreno más cómodo y llano, ésta parroquia, dedicada a San Martín Obispo, se nos muestra con una torre remozada de ladrillo; un ábside poligonal de mampuestos; y portada renacentista con pilastrones, arco y hornacina vacía. En el interior, presenta un plano de iglesia gótica de tres naves y añadidos posteriores con columnas cilíndricas, arcos y bóvedas de crucería y otras estrelladas. La pila es de copa con acanalados y pie cilíndrico, del s. XVI. El retablo mayor es neoclásico, de Francisco de Collantes, en 1792, con San Martín, San Buenaventura, Santa Casilda y Asunción. Otro clasicista con San Esteban, San Pedro, San Pablo, Crucificado y pinturas de la última Cena y tres tondos de la vida de San Esteban. Otro barroco con Resucitado y San Roque. Otro con San Antonio, San Joaquín, San Francisco, San Andrés y San Pedro. Otro con Cristo yacente articulado y Dolorosa. Y otro con Crucificado con peana, santa Ana, San Antón, San Miguel y Virgen con San Juan de un calvario. Aparte, Crucificado procesional, Inmaculada y San Martín sedente. En orfebrería, cruz de planchas de metal repujado, s. XVI, dos ciriales repujados y plateados y custodia rococó de sol y rayos. En sacristía, una buena cajonería rococó con alacenas laterales y aguamanil avenerado de piedra y carracón de campanario para la semana santa. En el coro, algunas sillas corales con facistol, y un órgano neoclásico. Ermita de Virgen de la Revilla, con campanil, retablo clasicista con Virgen vestida e Inmaculada. Y junto al cementerio, restos de la antigua iglesia, con ábside de contrafuertes y portada moldurada, de arco.

Butrera – Merindades- (+++++):

Si viene de buitrera significaría lugar de buitres y si viene de buitrón, sería trampa u hoyo de cacería, ambas acepciones valdrían por la orografía del terreno propicio para la caza. Y como una sorpresa inesperada, se nos muestra esta iglesia románica, dedicada a Santa María de la Antigua, con un porte exterior sugestivo, destacando una espadaña airosa y tardía; un ábside semicircular con contrafuertes, ventana central con cabezas, arcadas ciegas, capiteles y canes historiados de caras y bichas; sobresaliendo un relieve lateral de Adán y Eva junto al árbol del Paraíso. La portada, bajo amplio arco y bóveda de cañón, es románica un tanto apuntada con fustes, capiteles de flora y fauna y tres archivoltas floreadas; tiene canes de caras en tejaroz. La pila es de copa lisa y base cilíndrica con moldura en borde. Es iglesia totalmente románica, casi de cruz griega más que latina, con columnas, buenos capiteles de figuras en lucha, o de flora y fauna, arcos y bóvedas de cañón o de horno en el ábside y en las dos absidiolas. En la hornacina central de la cabecera, imagen pétrea de Virgen sedente con Niño, del s. XII; aparte, un Calvario gótico policromado, s. XV, y Virgen sedente policromada con Niño, del s. XIV. Son importantes unos relieves en piedra rosácea, empotrados en el muro norte, con la iconografía de la Adoración de los Reyes ante la Virgen y San José, donde la belleza se percibe tanto en la expresión, como en los pliegues de los ropajes. Aparte, Crucificado de pared. En orfebrería, cruz de plata repujada y cincelada y cáliz de plata dorada y repujada, ambos del s. XVI. Es B.I.C., desde 1983.

Burgos.- Catedral de Santa María. -Patrimonio de la humanidad:

Lo de Patrimonio de la Humanidad suena muy bien, y la mayoría de los burgaleses piensan que nuestra catedral es tan maravillosa, que era algo natural y lógico que recibiera esta declaración por parte de la UNESCO. Pero, lo que no saben, es que la comisión nombrada al efecto por el Ministerio de Cultura, al presentar la primera selección de monumentos candidatos a tal distinción, no incluyó a nuestra catedral. Fue en una segunda reunión de este comité de expertos, donde alguien dijo que nuestro templo reunía las condiciones precisas y únicas para que fuera incluido como edificio singular para la humanidad. Y, ¿cuales son estas características tan especiales y singulares?, le preguntaron. Y nuestro buen valedor, cuyo nombre callo, dijo que ningún monumento español tenía tres bóvedas caladas, como nuestra catedral. Esto convenció a los expertos; y digamos que, aquí estuvo el quid.

De la catedral de Burgos se ha escrito y dicho tanto y tan bellamente, que impone mucho respeto añadir algo, que pueda resultar interesante; sin embargo, puesto que es la Cabeza y Madre de todas las demás iglesias de la Diócesis, era necesario dejar constancia de sus valores en esta reseña monográfica de cada una de ellas; que de las mil y una iglesias de la diócesis burgalesa, ella debe ser la primera en los aspectos eclesiales, litúrgicos y desde cualquier otro punto de mira, cultural o artístico, que se la contemple. Construida en una magnifica piedra de sillería, procedente de Honoria de la Cantera, sobre la anterior catedral románica, fueron iniciadas sus obras por impulso del Rey San Fernando y el obispo don Mauricio, colocándose la primera piedra el 20 de julio de 1221. El primer diseño, que se atribuye al maestro Enrique, continuado por maese Juan Pérez, sigue los gustos estilísticos del gótico francés; aunque, más tarde, fueron artistas venidos de Alemania, concretamente los Colonia, quienes remataron la obra en las postrimerías del siglo XV; posteriormente, serían ya los artistas burgaleses o españoles, en general, quienes fueron completando la obra, tanto exterior como interiormente; citemos a los Vallejo, ambos Siloé, Vigarny, Vergara, Andino, Nájera, de la Haya, los Berriz, Anchieta, Bueras, Arredondo y un largo etc. Exteriormente contemplamos extasiados las torres gemelas, de Juan y Simón de Colonia, auténtica filigrana gótica en piedra; también, el crucero o cimborrio, de Juan de Vallejo, con sus más de cien estatuas, cuatro pináculos laterales y sus ocho torrecillas superiores, obra magistral y una de las ocho maravillas de la humanidad, de la época moderna, según expresión, atribuida a Felipe II; y las ocho torrecillas con que se remata el octógono de la capilla de los Condestables, que hace de ábside del conjunto. Curiosamente, hablando de torres y pináculos, pocos han descubierto que, sobre la capilla de Santa Catalina, antigua sacristía, se levantan cuatro torrecillas, que vistas desde la plaza de San Fernando, nos sugieren los minaretes de una mezquita. Las portadas son cuatro, dando acceso a la catedral por los diversos flancos de la misma. La de Santa María es la principal, aunque sus tres puertas góticas originales se desmoronaron por la precaria calidad de la piedra, siendo sustituidas, en 1790, por una anómala solución clasicista. Encima, destaca el gran rosetón con la estrella de seis puntas, el sello de Salomón, la galería de los reyes con ocho estatuas, en los vanos de una galería de los ventanales calados, y rematada en una bella crestería con la imagen en piedra de la Virgen con Niño y la leyenda, tota pulcra es et decora, que muchos la refieren, acertadamente, a la Virgen y otros, por extensión, a la misma catedral. La puerta más desconocida es la de la Coronería que, desde la calle alta de Fernán González, desciendia al plano de la catedral por una escalera, que se construyó en 1250. En ella, se escenifica el momento del Juicio Final con un Cristo Juez, flanqueado por la Virgen y San Juan, que interceden, juntamente con los Apóstoles por toda la humanidad. Pero, como la función de esta escalera era poco práctica y fría, a pesar de la bellísima recreación, que hiciera Diego de Siloé con su escalera dorada, se optó por tapiarla y hacer una nueva puerta por el costado, que da a la Llana, denominada de la Pellejería. Esta, la más moderna, fue construida por Francisco de Colonia, en 1516, por encargo del obispo don Juan Rodríguez de Fonseca. Forma un tipo de retablo plateresco con los relieves del martirio de San Juan Bautista y de San Juan Evangelista, en la caldera de aceite hirviendo, rematándose con una Virgen con Niño, ante quien reza el obispo promotor; y completando todo este bello conjunto, algunas estatuas de Bartolomé de la Haya. Sin embargo, la portada que todos conservan en la retina es la llamada del Sarmental, que da a la plaza del Rey San Fernando con amplia escalinata de acceso. En ella, aparece el Cristo Maestro dictando su Palabra a los cuatro Evangelistas, el tetramorfos, a los Apóstoles e incluso al obispo don Mauricio, situado en el mainel de la portada, como sucesor de los mismos; todo enmarcado por archivoltas cuajadas de ángeles turiferarios y ancianos con sus instrumentos músicos. Arriba, sobre el mejor rosetón del templo, por la antigüedad del vitral, la estatua del Señor, luz del mundo, rodeado de ángeles portando ciriales. Interiormente podemos decir que no se sabe por donde empezar, ya que la sorpresa y admiración, igual que al popular Papamoscas, nos hace abrir la boca. Es la clásica catedral española con sus tres naves, las laterales más bajas, formando el transepto, que en el epicentro, sobre la tumba del Cid, se eleva el magnífico crucero, levantado por Juan de Vallejo, donde se extasían los ojos contemplando la estrella calada de ocho puntas, y que, en la cabecera, forman una girola o trasaltar. Y se completa el conjunto con columnas, que se adornan de ménsulas con pequeñas imágenes de santos burgaleses, arcos y bóvedas de crucería o estrelladas, según la época constructiva. Ocultando la perspectiva, nos encontramos con el coro de canónigos, cuyas sillerías fueron ejecutadas, entre otros, por Felipe Vigarny, Andrés de Nájera, Simón Bueras y García Arredondo, en los inicios del s. XVI. En el centro del recinto coral, se encuentra la estatua yacente, en madera recubierta de cobre dorado y esmaltes, delm obispo don Mauricio, el fundador de la catedral; cerrando el recinto hay una magnífica reja de Juan Bautista Zelma, y sobre las sillas, dos buenos órganos, de los s s. XVII y XVIII, para conseguir el máximo esplendor en las celebraciones. El retablo mayor es renacentista con un toque manierista en las imágenes, que fue realizado por los hermanos Rodrigo y Martín del Haya con la colaboración de Simón de Bueras, Domingo de Berriz y el gran imaginero, Juan de Anchieta, entre los años 1562 y 1580. En el centro del mismo, la imagen gótica forrada de plata, de Santa María la Mayor, cortejada por las imágenes de los apóstoles y otros santos, juntamente con unos grandes relieves de la vida de la Virgen, en su Asunción y Coronación y, entre otros, varios de la infancia de Jesús; todo ello está rematado por el Calvario, que se recorta sobre las vidrieras policromadas del ábside. Dentro del templo hay unas veinte capillas, pero, destaquemos, en aras de la brevedad, las cuatro más representativas: a).- La de la Presentación o de los Lerma, a la derecha entrando, con bóveda estrellada y calada en el centro, como otras de la catedral, cobijando el sepulcro de don Gonzalo Díez de Lerma, obra de Felipe Vigarny; en la cual también destacan la reja de Cristóbal de Andino y el cuadro de la Sagrada Familia, de Sebastián del Piombo, del año de 1525. b).- La de Santa Tecla, a la izquierda entrando, en la que intervino Alberto Churriguera, por encargo del arzobispo don Manuel de Samaniego, y en la que destaca la gran cúpula central, con toda la abigarrada decoración propia del estilo citado, el retablo barroco con la imagen de la santa y otros santos; y una hermosa pila de bautismo románico-gótica con relieves de arcos trilobulados y relieves. Actualmente es la capilla ordinaria del culto catedralicio. c).- La de Santa Ana, obra de los Colonia y fundada por el obispo don Luís de Acuña, entre 1477-1488; en ella, aparte el sepulcro del fundador y el de su secretario don Fernando Díaz de Fuentepelayo, obras de Gil de Siloé y su hijo Diego de Siloé, destaca el gran retablo con el árbol de Jesé, en el centro, con San Joaquín y Santa Ana y otras muchas escenas de los misterios cristianos; es la obra final y modélica de Gil de Siloé, con la colaboración para la policromía, de Diego de la Cruz. d).- La de los Condestables o de la Purificación, que es como una iglesia aparte y como el broche de oro de todas las demás capillas catedralicias. En ella todo es perfecto, desde la magnífica reja de Cristóbal de Andino, al trabajo arquitectónico de Simón de Colonia con la solución octogonal de la misma, partiendo de una capilla de cruz latina y rematada con una bóveda calada y afiligranada. Aparte las estatuas yacentes en mármol de los Condestables, don Pedro Fernández de Velasco y doña Mencía de Velasco, obra posible de Vigarny, cuyos blasones se repiten por doquier, habría que señalar, como apabullante curiosidad, que la guirnalda calada que recorre todas las arquerías y ventanales mide tres kilómetros de longitud. Dentro de ella hay que prestigiar el retablo de la Presentación de Jesús en el templo, obra al alimón, de Diego de Siloé y Felipe Vigarny, con la particularidad de que cada uno hizo una parte, claramente distinguible, pero ambas perfectamente integradas en el conjunto, interviniendo en el policromado, León Picardo. En la misma capilla, también son de destacar los dos retablos laterales: el de Santa Ana, altar tardo gótico de Gil de Siloé, con otras muchas santas; y el renacentista de San Pedro con otros santos, de Diego de Siloé, destacando un San Jerónimo penitente. Como remete, señalar el singular cuadro de la Magdalena, del discípulo de Leonardo da Vinci, Pietro Rizzoli, el magnífico Crucificado, de Mateo Cerezo el joven, y sobre el coro renacentista, el pequeño órgano denominado de Antonio de Cabezón, más otros elementos variados. De los claustros pudiéramos decir que son tres, ya que, del primitivo de la catedral románica, quedan dos alas, la una corresponde a la capilla, donde se venera el devoto Cristo de Burgos, talla del s. XIV, con tal fama en Hispanoamérica, que allí se le denomina como el Señor de Burgos; y la otra desempeña la función de oficinas de la catedral. Pero, el actual claustro gótico es doble: el bajo, que tiene su entrada por la calle de la Paloma, con funciones de exposiciones puntuales; y el alto, al que se accede desde la nave transversal derecha, a través de una portada gótica policromada, de hacia 1260, con la Anunciación y el Bautismo de Cristo con policromías, cuya puerta de madera, representa la entrada de Jesús en Jerusalén y bajada al seno de Abrahán, tallada por Gil de Siloé. Por esta portada se entra al deambulatorio gótico para las procesiones interiores, y en el que se encuentran varias tumbas y algunos enterramientos nobles, depositados aquí, como el de doña Godo, vulgarmente llamado de Mudarra. En este emplazamiento amplio y luminoso, se hallan colocadas varias imágenes en sus muros y también la capilla de los Mena, en un ángulo del mismo, con bello retablo renacentista, atribuido a Diego Guillén. Hay otras capillas paralelas a su ala oriental, como la capilla de San Juan, que junto con la de Santiago forman el espacio del valioso museo catedralicio con obras en pintura, escultura, orfebrería, y algunos de los más de sesenta tapices flamencos. En la de Santa Catalina, se ofrecen documentos y varias tallas de escultura, destacando una buena colección de Vírgenes sedentes y los lienzos con los retratos de todos los obispos de Burgos. La del Corpus Christi, con el legendario cofre del Cid, y que hace de pórtico a la sala capitular, de sabor mudéjar, con una selecta colección de tablas de las escuelas castellana o flamenca, como la Adoración de los Magos, de Diego de la Cruz, las tablas del anterior retablo de las reliquias, de Alonso de Sedano, la Virgen con Niño, del Maestro del follaje bordado, el tríptico de la Virgen con el Niño, procedente de Pereda, un Descendimiento, de Jan de Beer y la Crucifixión, de Van der Weiden. Como remate y, a modo de recuento, señalar la Sacristía mayor, con decoración rococó, sobre todo, en la abigarrada bóveda de yesos policromados; la capilla restaurada de las reliquias y la de San Juan de Sahagún; el trascoro con las pinturas de Fray Juan Rizzi, en 1656; la capilla de la Visitación con el sepulcro de don Alonso de Cartagena, de Gil de Siloé; la capilla de San Enrique; la escalera dorada de Diego de Siloé, con el añadido de la reja dorada al fuego, del francés Maestro Hilario; la capilla de San Nicolás, la más antigua, con un pequeño retablo románico de Mave; los relieves de la girola referentes a la vida de Cristo, sobre todo los tres centrales, de Felipe Vigarny; y el archivo catedralicio con una importante documentación, desde el s. X, hasta nuestros días. Como epílogo, es bueno escuchar las muestras de admiración de los numerosos visitantes de nuestra extraordinaria catedral, cuando la contemplan por primera vez; siempre se ha dicho que nuestra incomparable catedral, desde cualquier ángulo de observación, subyuga por la elegancia y la majestad del conjunto; y esperar a su salida de la visita, para calibrar su sorpresa, su indisimulado asombro y el enorme bagaje de impresiones recibidas, tanto por lo histórico, como en lo artístico. Creo que es necesario que vengan de fuera para descubrirnos nuestra catedral; ya que nosotros, de tanto contemplarla, día y noche, seguro que íbamos perdiendo esa capacidad de asombro, que sólo ellos nos pueden despertar. ¡No podemos olvidar, que es Patrimonio de la Humanidad!

Burgos.-Cartuja de Santa María de Miraflores – Vega- (+++++++):

En uno de los parajes más atractivos, de los muchos que rodean la ciudad y, en lo alto para ser vista desde los alrededores, emerge la bella estampa del templo gótico florido de la Cartuja, que merece ser contemplada sin prisas y en silencio; aquí sólo los pájaros y el aire pueden romper ese equilibrio de paz y espiritualidad. Dicen que, desde fuera, la iglesia cartujana tiene forma de ataúd funerario con los velones lagrimeando ceras, en pináculos y gabletes, por ser la iglesia panteón de los reyes de Castilla, don Juan II y doña Isabel de Portugal; que fue pabellón de caza de los reyes, en sus estancias en Burgos; que los monjes de esta santa casa no hablan y que viven, no de espaldas, pero sí con el reloj distinto al del mundo; sin embargo todos estos juicios son propios de poetas entusiastas; en cambio, nosotros queremos disfrutar del templo en sí mismo. La entrada se hace, a través de un pórtico de arco rebajado con escudos y relieve del Nacimiento; luego, viene un pequeña galería porticada con buenas yeserías y la imagen de San Bruno, en un jardín, donde siempre huele a boj; y, a continuación, hay que contemplar la puerta principal gótica con decoración floral de grumos, gabletes, escudos y balaustrada, enmarcando una devota Piedad, que poco tiene que envidiar a la conocida de Miguel Ángel; luego viene un gran atrio con escudos policromados, bóveda estrellada y una portada gótica, con archivoltas lisas finas. Y, ahora, desde esta puerta, podemos contemplar la belleza completa de esta iglesia de una nave con ménsulas blasonadas, arcos, nervios con caireles y fina decoración floral y bóvedas estrelladas de claves policromadas con los escudos reales, donde permanece inmortalizada la magistral labor, en piedra, de los Colonia. Detrás de una artística reja de forja, está el coro de los hermanos con sillería renacentista, de Simón de Bueras y otros, en 1558, con imágenes y relieves de los misterios de la Infancia y de la Pasión de Jesús, de los Evangelistas, Padres de la Iglesia y varios santos, sobre todo monjes; sin embargo, la sillería de los padres, que se halla en el cuerpo siguiente, es todo un primor de filigrana, diferente en cada silla con bichas enigmáticas, realizada por Martín Sánchez de Valladolid, en 1489, que también realizó la silla goticista del padre prior. El retablo mayor que es la pieza más rica, no sólo por el valor artístico, que nos legaron los maestros Gil de Siloé como escultor y Diego de la Cruz como dorador, año de 1499, sino por el valor litúrgico espiritual, ya que en tan espléndido retablo, está perfectamente desarrollado todo el Misterio Pascual, comenzando con el Nacimiento de Jesús y llegando hasta los últimos frutos de la Redención, que son los apóstoles, padres y santos de la Iglesia. Está desarrollado en forma de tapiz entretejido esculturalmente, en razón de la escena central que es una gran hostia formada por ángeles, rodeando a Cristo en la cruz, que se ofrece de una forma continuada al Padre, en unión con el Espíritu Santo. Es la plasmación fiel de lo que es la Eucaristía: Cristo hecho ofrenda perenne al Padre con toda la Iglesia y por toda la humanidad. En un tambor giratorio, sobre el sagrario, están representadas seis escenas de los tiempos litúrgicos. Hay dos retablos barrocos laterales, con tablas de pintura, de Diego de Leiva monje de esta cartuja, hacia 1657, con escenas de Sagrada Familia, Adoración de los Reyes, otras de la Pasión, de los santos Padres y otros santos, con una talla de la Inmaculada, de B. Elcarreta, como remate del muro, que separa ambos coros. En capilla interior, otro clasicista con un Calvario y Piedad en relieve y la imagen de San Bruno, de Pereira, el de la triple mirada. Hay una capilla exterior, de atención a los fieles devotos, con portada plateresca reflejando el misterio de la Anunciación y, dentro un retablo con escenas de la Pasión. Aparte, hay imágenes sueltas, como una Virgen sedente con Niño de piedra y otra de marfil con la inclinación del colmillo, del s. XVI. También son de destacar las artísticas vidrieras con escenas de la Infancia, Pasión y Gloria, de origen flamenco, 1484, que vienen a complementar al retablo mayor, a la hora de plasmar los misterios cristianos, y recientemente restauradas. En pintura, destacar la famosa tabla de la Anunciación, de Pedro Berruguete, de 1503, donde las figuras, las perspectivas y la luz son perfectas, pues hasta el aire está pintado; e igualmente, merece la atención un tríptico flamenco plasmando las escenas del Calvario, Piedad y Cruz a cuestas, del s. XV. Sin embargo, todo lo dicho anteriormente no tendría razón de ser, si no fuera por el deseo de la reina doña Isabel la Católica, de enterrar a sus padres, en esta iglesia y en un tan importante mausoleo. Gil de Siloé y su taller dejaron constancia de su maestría en una monumental estrella de alabastro, donde, en un variado cortejo de profetas, la Virgen María, los apóstoles, evangelistas, algunos santos, virtudes, alegorías y escudos, se nos muestran las estatuas yacentes, con un realismo rayano en lo natural, de don Juan II de Castilla y de doña Isabel de Portugal. De la misma mano y época es la tumba del infante don Alonso, hijo de los Reyes Católicos, con estatua orante de gran finura con figuras de santos, rematado con relieves y primores vegetales. Describir la belleza de este monumento de fama universal, es poco menos que imposible; digamos, como resumen, que es obra magistral de los Colonia, 1454-1499, completadas, en su interior, por Gil de Siloé, a partir de 1499. El conjunto de la iglesia y las capillas, es edificio B.I.C., desde 1923.

Burgos.-Parroquia de San Antón – Vega- (+++):

Aunque, en su origen, venia a ser la iglesia donde se atendía al personal dependiente del Monasterio de las Huelgas Reales, pasó a ser parroquia de todo el barrio; y hoy, de las varias urbanizaciones, que van surgiendo en su alrededor. La iglesia, con apariencias sencillas, posee una espadaña esbelta de dos cuerpos y buena sillería, con mamposterías concertadas, en el cuerpo; la portada es clasicista con arco moldurado; y el resto del templo limita con otros edificios y huertas. La iglesia, dedicada al santo patrón de los animales, San Antón, es de una nave, de estilo clasicista, y dos capillas laterales con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas junto con la cúpula de yesos moldurados. La pila es románica con relieves en aspa, círculos y pie cilíndrico moldurado; fue traída de Villorobe, antes de que lo inundara el pantano de Úzquiza. El retablo mayor es clasicista con relieve de San Antón, en oración, imagen del mismo; y pinturas de San Juan Bautista y Santa Catalina. Hay un Crucificado de pared. Un cáliz con dibujos incisos, s. XVI; cajonería simple. Dentro de la parroquia, está la ermita de San Amaro, amigo de peregrinos, con campanil, portada de arco, hornacina y púlpito de hierro. Dentro sepulcro del santo con estatua yacente, s. XVI. Retablo neogótico con su imagen. Aparte, once lienzos de la vida del santo y de la Virgen de Belén.

Burgos.-Iglesia del Hospital del Rey – Vega- (+++++):

Como complemento del antiguo complejo hospitalario, hoy sede de la Universidad de Burgos, se encuentra esta iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, que externamente ofrece una magnífica fábrica constructiva, con una torre clasicista cuadrada de óculos, gárgolas y bolas de remate; un ábside liso con ventanal y escudo; y una fachada formada por una galería porticada con medallones, escudos, decoración plateresca y Santiago a caballo en relieve, formando una de las alas del patio renacentista del antiguo hospital. La portada es gótica apuntada con fustes, capiteles, archivoltas lisas y dentados; las puertas de madera son platerescas con relieves de San Jorge y Santiago, Santiago con peregrinos y dos pecados: ¿la vanidad y la humildad?. La pila es de copa lisa y base poligonal. La iglesia es clasicista de una nave y dos capillas en cruz latina con pilastrones, cornisa corrida, arcos de piedra, bóvedas y cúpula de yesos moldurados. Aparte, hay una capilla gótica. El retablo mayor es neoclásico con Asunción con ángeles, San Bernardo, monje blanco, San Fernando, Dios Padre, angelotes y escudos. Otro, con Crucificado, Dolorosa y Santiago. Hornacina barroca con San Juan Bautista, lauda y escudo episcopal policromado, en 1549. Otro barroco con San José, Inmaculada, Crucificado con peana y Virgen del Rosario. En la sacristía, hay una cajonería de varios cuerpos, con maderas embutidas y pinturas de la infancia de Jesús y de varios santos, en el testero. También, aparecen lienzos de San Antón, Santísima Trinidad, San Ignacio y otros santos franciscanos. A destacar, el órgano barroco, la sillería del coro, el púlpito con relieves modernistas y el mobiliario en general. Fundado por el rey Alfonso VIII, el conjunto de este hospital de peregrinos, incluidos patios e iglesia, es B.I.C., desde 1931.

Burgos.- Parroquia de la Antigua de Gamonal – Gamonal- (++++++):

Como iglesia madre del populoso barrio de Gamonal, la parroquia de Nuestra Señora, la Real y Antigua, tiene reminiscencias viejas para nuestra diócesis, ya que, en el traslado de la sede episcopal de Oca a Burgos, hubo como un alto en el camino y por un tiempo breve, la catedral de la misma estuvo en Gamonal; de ahí le viene lo de Antigua, sin duda. La actual iglesia es protogótica y nos muestra una torre robusta y cuadrada con ventanales rasgados; un ábside rectangular con contrafuertes y dos ventanales con parteluz; y la portada apuntada con archivoltas, bajo amplio pórtico con tres arcadas y bóveda de crucería; en la entrada al atrio, sobre una pilastra, nos recibe una Virgen sedente en hornacina pétrea y, en el tímpano del arco rebajado, contemplamos la Coronación de la Virgen con Jesucristo, San Pedro, San Juan Evangelista, ángeles y escudos. Dentro aparece como iglesia de una nave en cruz latina, de un gótico primitivo, con columnas, capiteles florales, arcos muy apuntados y bóvedas de crucería, policromadas en parte. La pila es de copa lisa con sogueado en borde y base hundida. Tiene un retablo clasicista lateral con San Antón, San Antonio, San Benito, apóstol, San Jerónimo, San Sebastián y Virgen de la Anunciación; aparte otros relieves y pinturas. En la cabecera, junto a dos vidrieras neogóticas con la Anunciación y la Presentación en el templo, preside una Virgen sedente con Niño, del s. XIII, y un Calvario gótico completo, sobre peana. Hay otro Calvario de pared lateral, bajo dosel, del s. XVI. También son de destacar el grupo de la Piedad, s. XVI, un Crucificado de cofradía y Anunciación, en dos imágenes sueltas, del s. XV. Igualmente, merecen señalarse unas tablas de la vida de San Antón y otra de la Virgen del Pópulo y algunos lienzos. En orfebrería, una buena cruz renacentista de plata repujada, depositada (en el Museo del Retablo), dos lámparas de plata y otras piezas del culto. Hay un libro de la cofradía de San Antón, de gran valor bibliográfico. Y, en el jardín, como hito jacobeo, un crucero renacentista, procedente del antiguo cementerio parroquial, con Crucificado y Virgen con Niño. Es iglesia B.I.C., desde 1931.

Burgos.-Parroquia de San Cosme y San Damián – Vega- (++++++):

En las afueras del antiguo Burgos, en lo que fueron huertas de la Vega y, donde más tarde, florecieron los más variados monasterios y conventos, se encuentra esta parroquia de tanta raigambre en la particular historia de la ciudad. A simple vista, el templo se incrusta dentro de las viviendas, mostrando su esbelta torre barroca con pilastrones, ojos de buey, bolas de remate y paramento con frontón de la esfera del reloj; el ábside es poligonal, con ventanales rasgados, pero que queda embutido entre las viviendas adyacentes; y, lo más interesante es la portada, obra preciosa de Juan de Vallejo, que se desarrolla en forma de retablo renacentista con columnas, acanalados, arco de medio punto con cabezas en relieve, dos medallones con los santos Juanes, San Pedro y San Pablo en imagen, Calvario completo y la figura de Dios Padre, en relieve. En la puerta de madera, relieve de San Cosme y Damián. Esta iglesia gótica, dedicada a los santos médicos y mártires, data de principios s. XIV, pues conserva todo el cuerpo de tres naves con columnas, arcos y bóvedas de crucería con claves historiadas; sin embargo, la cabecera fue rehecha y ampliada, por Juan de Vallejo, en estilo renacentista con columnas, arcos, ventanales y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es renacentista con relieve de la escena del Bautismo de Cristo, en copa. El retablo mayor es barroco salomónico, de Policarpo de Nestosa, con imágenes, de Juan de Pobes y Juan de Helgueros, de San Pedro, San Pablo, San Cosme, San Damián, Asunción, los cuatro Evangelistas y dos arcángeles; relieves de San Gregorio, San Ambrosio, Anunciación, Visitación y ángeles músicos; y, en el sagrario, relieve modernista de la Santísima Trinidad. Otros dos barrocos, a juego, uno con San José y San Agustín y otro con Inmaculada y San Blas. Otro renacentista con Ecce Homo, en pintura, varias imágenes del Salvador y santos, de diferentes épocas; y relieves de la Ultima Cena, lavatorio, dos de San Isidro y del martirio de San Juan Bautista. Otro clasicista con tablas de pintura de la Piedad, San Bartolomé, San Andrés, San Juan Bautista, Ascensión y otros. Hay un tríptico flamenco, depositado (en el Museo del Retablo), con pintura del Calvario y, en las puertas, el donante y San Ildefonso recibiendo la casulla, s. XVI. Aparte, destaca un Crucificado de pared, s. XVII, otro con la cruz a cuestas, modernista, Virgen de alabastro con Niño, San Cosme Y San Damián pequeños. Por otra parte, es de señalar el arcosolio de enterramiento con las estatuas orantes del rejero Cristóbal de Andino y de su mujer; y relieves de Asunción, Coronación de la Virgen, Calvario y escudos; otro arcosolio con Virgen de piedra policromada con cartela dorada, escudos y calvario, del s. XVI. Sillería coral renacentista, procedente de la antigua abadía de San Quirce, con apóstoles, en relieve. Órgano neoclásico; sillería coral sencilla; regular orfebrería; mobiliario de sacristía y ornamentos, de los s s. XVI - XVIII. Dentro de la parroquia, aparte el antiguo hospital de la Concepción con galerías, capilla y portada clásica con escudos e imagen pétrea de la Inmaculada, en la hornacina superior, está la iglesia de la Merced, con ficha aparte y el moderno templo de la Virgen del Carmen, edificado sobre el anterior, con imagen de la misma y Crucificado patético, modernista.

Burgos.- Parroquia de San Gil Abad – Vena- (+++++++):

Formando parte de la antigua muralla y junto a la puerta, denominada de San Gil, esta parroquia siempre formó parte del paisaje urbano de Burgos. Externamente, aparece como una iglesia sin terminar, sobre todo en cuanto a la fachada y torre campanario, donde el ladrillo cubre lo que debió ser piedra; dicha torre es cuadrada, pero con vocación de una altura mayor y mejor remate; el ábside es poligonal con contrafuertes, ventanales rasgados y con el crucero presentan un acabado más atractivo; éste ofrece un rosetón y ventanal, como fuente de luz para el interior; y las portadas son tres, la principal gótica de arco rebajado con Virgen sedente, San Gil, San Pedro, y rosetón; otra pequeña cegada; y otra interior tapiada, hacia la huerta, con archivoltas vegetales y escenas deterioradas, en el tímpano. Interiormente presenta una planta gótica de tres naves y crucero, a regular altura, con capillas absidiales y dos laterales con columnas, capiteles, bóvedas estrelladas; destacando una calada de claves historiadas y policromadas, en capilla. La pila es de copa lisa y pie circular. El retablo mayor es barroco salomónico con lienzos de la vida de San Gil, santo rey y talla del Crucificado; el sagrario ostensorio, tiene pinturas de San Juan Bautista y cuatro apóstoles. Otro renacentista, en capilla fundada, con imágenes de apostolado, otros santos y altorelieves de la misa de San Gregorio y de la vida de la Virgen, comenzando por sus padres y terminando en su Asunción. Otro, gótico renacentista, con relieves de los donantes y su familia, junto a una Piedad, misa de San Gregorio, Santa Faz e imágenes de varios apóstoles y santos. Y, en la capilla de la izquierda, la de bóveda calada atribuida a Juan de Matienzo, retablo gótico florido con los Evangelistas, Virgen de la Mañana con Niño y ángeles, San Pedro, San Pablo, Asunción, San Miguel y ángel, todo él de la escuela de Gil de Siloé. Aparte de esto, como es una parroquia muy rica en iconografía, habría que destacar el Cristo de las santas gotas, del s. XIV, procedente del cercano convento de la Trinidad, con San Juan y Dolorosa pintados, un calvario de marfil, Ecce Homo, Cristo a la columna, Virgen de la Soledad, de la escuela de Gregorio Fernández, Santa Ana con la Virgen, relieve de la Virgen de la leche, varios apóstoles y santos, como San Andrés, San Francisco, San José, Santa Catalina, San Pedro Regalado, San Gil, San Roque y San Rafael. En pintura, Virgen de la leche y Descendimiento, de inspiración flamenquista, Santa Ana con la Virgen, Ecce Homo, Cristo a la columna, Resucitado; aparte, varios lienzos de buena factura, dignos de ser estudiados. Algo, que sorprende sobremanera, es la cantidad y calidad de los enterramientos de todo tipo, repartidos por todo el templo; los hay con estatuas yacentes en el suelo o sobre el sepulcro, otros con figuras de mármol, alabastros blancos o negros, bajo arcosolios; pero sobre todo destacan los relieves, medallones, estatuaria, laudas y decoración variada, en todos los paramentos del templo. Otro capítulo lo componen los ornamentos litúrgicos, desde el siglo XV, al XVIII, pudiendo afirmar que es una de las parroquias más ricas de toda la diócesis. En cuanto a la orfebrería, hay que destacar la cruz clasicista de plata; varios cálices de mérito, siendo de reseñar dos modernistas, de Maese Calvo, y otras piezas, como cetros, coronas, incensario, lavabos, imágenes y remates florales. El órgano tiene caja neogótica; y el púlpito es de forja calada. Tampoco soslayamos las ricas rejas de forja con policromados al fuego, con escudos. Y una mención especial al mobiliario de la sacristía. Como colofón, hay que decir, que es B.I.C., desde 1931; y quizás la iglesia más completa de la ciudad, por su rico patrimonio.

Burgos.-Parroquia de San Lesmes Abad – Vena- (++++++):

Aunque, se sitúe extramuros de la ciudad, la parroquia de San Lesmes Abad, Patrón de Burgos, es, hoy por hoy, la más importante de la diócesis en cuanto al censo de fieles, pero también, desde el punto de vista artístico, se la puede considerar una de las bellas iglesias de la ciudad. Destaca su esbelta espadaña de tres cuerpos con remate de pináculos, escudo, rosetón y fecha de construcción, en 1665; el ábside es poligonal con contrafuertes y ventanales, que se confunde entre las viviendas; y las dos portadas son de carácter gótico, de arco rebajado, la principal, con decoración floral afiligranada de grumos, pináculos, estatuas de la Anunciación, a ambos lados, y puertas modernas de bronce con relieves de los milagros de San Lesmes. El interior es de una iglesia gótico-renacentista de tres naves altas y crucero con columnas-pilastrones, arcos apuntados y bóvedas estrelladas de piedra; y una capilla lateral con reja. La pila es renacentista con acanalados y base moldurada, de 1563. El retablo mayor es rococó sin policromar con San Juan Evangelista, San Lesmes, San Gregorio, Asunción, Fe y Esperanza y Crucificado; sagrario policromado con el Resucitado. Hay otro rococó, muy transformado, con imagen y relieves modernos de la Milagrosa, con lienzos de San Joaquín y Santa Ana. El mejor es el retablillo gótico, de la nave derecha, con escena del llanto ante Cristo muerto y las santas mujeres, Cruz a cuestas, Magdalena, San Juan evangelista, San Pedro, Santa Catalina, religioso y los donantes, con San Andrés y San Lesmes. Hay otro renacentista, en capilla interior, con San Bartolomé y relieves del martirio del mismo con donante; y pinturas de la vida del santo y Calvario. Aparte, hay varias imágenes sueltas como Calvario goticista, dos Inmaculadas, una con nimbo, Virgen sedente con Niño dormido, del XVI, dos San Lesmes procesionales, Santo Domingo de Guzmán, santo obispo y otros; y relieve de San Juan Bautista. Hay varias pinturas y lienzos, destacando una Inmaculada con ángeles, seis de la vida de San Lesmes, Ecce Homo, Cristo con cruz, la Samaritana, los Padres de la Iglesia, San Antón, Virgen de Belén y San Francisco. La orfebrería es variada y digna. Lo más sorprendente, son las muchos enterramientos nobles con estatuas yacentes, relieves, medallones y escudos, con remates de calvarios destacables. También el sepulcro modernizado, con estatua yacente gótica, de San Lesmes, del artista Luís de Gabeo, en 1595. Púlpito con escudos y medallones. Coro alto con decoración renacentista y órgano neumático y romántico. Es B.I.C., desde 1944. Junto a la iglesia, se hallan las ruinas del convento y hospital de San Juan, con torre cuadrada y los paramentos de la iglesia, sin la cubierta. En las alas del claustro y en la antigua sala capitular, se desarrollan conferencias, exposiciones, y en las salas altas se halla instalado el museo de Marceliano Santamaría.

Burgos.- Iglesia de la Virgen de la Merced – Vega- (+++++):

La iglesia de la Merced, aunque nunca fue parroquia, sin embargo su importancia para la ciudad de Burgos, ya desde antiguo, con la presencia de los PP. Mercedarios y, recientemente, con la presencia de los PP. Jesuitas, ha sido notable, desde el punto de vista pastoral del culto. Hoy, su bella iglesia, después del incendio del año 2.000, y una vez restaurada, sigue siendo un templo socorrido y valorado por los burgaleses. Su imagen, con su torre- pináculo neogótica de cemento y piedra, rematada de de gárgolas y con la moderna imagen del Corazón de Jesús, nos es familiar; su ábside es poligonal con contrafuertes y ventanales, casi escondido y con la casa del botero, que una vez desmantelada mostrará mejor su belleza; y la portada es gótico florida de arco rebajado con decoración de cardinas, leones y escudos. Aparte los ventanales, aparecen tres rosetones afiligranados. El interior se muestra esplendoroso con planta de tres naves y crucero con columnas en haz, capiteles corridos y bóvedas estrelladas de piedra muy trabajadas, sobre todo, en la cabecera. Destaca el antepecho del coro, con dos ambones y su decoración renacentista con arco de bellos caireles. También, destacan dos arcosolios renacentistas con escudos, uno con relieve del Ecce Homo y, otro, con Cristo Salvador, en el presbiterio. Otros escudos se repiten por doquier. El retablo mayor neogótico, con la imagen del Corazón de Jesús, se quemó totalmente; y, en el testero, sólo presenta un Crucificado al natural, del s. XVII; y, el sagrario es neorrománico de plata, simulando un templo. Hay dos retablos laterales, también neogóticos; en el de la derecha con San Ignacio, San Francisco Javier y otro santo; y, en el de la izquierda, con Virgen con Niño, San Juan Berchmans, San Luís Gonzaga y San Francisco de Borja. Aparte, imágenes modernistas del Sagrado Corazón, Sagrada Familia, San Francisco Javier. Y buen mobiliario de sacristía. La orfebrería, es variada y moderna. Órgano neumático y romántico, de la prestigiosa firma Cavalicoll.

Burgos.- Parroquia de San Esteban.- Museo del Retablo:- Vena- (+++++++):

El importante y medieval barrio de San Esteban con sus arrabales y, antaño, con otras iglesias, laderas abajo de la falda del castillo, nos ofrece una de las mejores y más antiguas iglesias de la ciudad, dedicada al protomártir San Esteban. Sus trazas son del primer gótico y las labores de ejecución parecen perfectas a base de piedras sillares y de una singular elegancia de líneas. Su torre es cuadrangular con contrafuertes prismáticos, ventanas en ojiva, troneras de remate y, sobre todo, un hermoso rosetón gótico de piedra con galería abalaustrada y pasillo de recorrido interior; y bajo ella, se encuadra la puerta principal gótica de arco rebajado con seis santos bajo dosel, entre ellos San Pedro, San Pablo y el Patrón, tres archivoltas cuajadas de santos y ángeles; y, en el tímpano Cristo Majestad con la Virgen, San Juan Bautista y dos ángeles, amén de otras figuras inferiores; hay otra portada lateral con pequeños fustes, capiteles corridos y archivoltas con figuras, bajo pórtico de madera; en los bajos de los muros se dan ciertos arcosolios, como si hubieran servido para enterramientos externos; el ábside es poligonal triple con contrafuertes y ventanales góticos con mainel. Adosado a la iglesia, existe un pequeño claustro renacentista con otras dependencias superiores y una sala, que se asemeja a una sala capitular, que puede servir como expansión de este Museo del Retablo, donde se ubican retablos, imágenes, pinturas y otros elementos litúrgicos, recogidos de iglesias en ruina o con otros peligros más tristes, como es el robo y el expolio. En su interior, se muestra como iglesia gótica de tres naves y crucero con columnas en haz, arcos moldurados y bóvedas de crucería simple, con nervios policromados; aparte, en sus paramentos interiores, son destacables unos artísticos revestimientos renacentistas, en las puertas de paso al claustro, sacristía y en los variados arcosolios para enterramientos nobles; igualmente es de reseñar el antepecho afiligranado del coro con dos salientes, a modo de ambón, y un corredor superior, como triforio, con balaustradas goticistas. La pila es gótica lisa, bajo arcosolio con cerramientos ojivales y relieves de una Anunciación y Virgen con Niño, junto a los donantes. Como hay varios retablos, bueno será enumerarles para mayor claridad, destacando aquí, los propios de la iglesia. 1) El retablo mayor es barroco con San Esteban, San Pedro, San Pablo, San Sebastián, santo obispo, Crucificado y angelotes; relieves de la Anunciación y Visitación; y, sobre el sagrario Virgen del Rosario. 17) Otro barroco, de José Baldán y Manuel Romero, con Crucificado, San Juan Bautista y dos santos clérigos. 8) Y otro barroco de los mismos artífices con Inmaculada o Virgen del espejo, Santa Catalina, Santa Bárbara y San José con Niño. Posee una sacristía con cajonería amplia y una colección de ornamentos litúrgicos y piezas de orfebrería, que con los tapices colocados, en la iglesia aneja de San Nicolás, se exponen en su museo. Hay un órgano con fachada neoclásica.

Museo del Retablo: Esta parroquia, hoy sin culto, es el marco, aún ampliable, del museo diocesano circunscrito actualmente a retablos y alguna otra pieza suelta. Hagamos una breve reseña de los diez y ocho colocados: Nave central. 2) Retablo renacentista, procedente de Carrias, de Antonio Elejalde, con San Juan Bautista y San Martín partiendo la capa; relieves de los Padres de la Iglesia, Bautismo y decapitación de San Juan Bautista y lunetos con San Pedro y San Pablo. 3) Otro, del mismo autor y procedencia que el anterior, con Santa Catalina y Visitación; relieves, dos del martirio de la santa, de Santa Casilda, dos virtudes y Padre Eterno. 4) Retablo de Santa Eulalia, procedente de Tañabueyes, con Santa Eulalia de Mérida, Asunción y Calvario; pinturas de seis santos mártires; y otras seis de la vida de la santa, Anunciación y Visitación, s. XVI. 5) Retablo de Santa Eulalia de Barcelona, procedente de Arconada de Bureba, con Santa Eulalia, Venida del Espíritu Santo, Calvario, San Juan Bautista, apóstol y dos santos obispos; relieves, dos del martirio de la santa, de los Evangelistas, prendimiento de Jesús y con cruz a cuestas, Anunciación, Visitación y dos medallones de San Pedro y San Pablo, s. XVII. 6) Retablo de San Joaquín y Santa Ana, procedente de Villamorón, con el abrazo de San Joaquín y Santa Ana, Santiago matamoros y Padre Eterno; relieves de la misa de San Gregorio, cuatro santas mártires, y dos de los santos Juanes, s. XVI. 7) Retablo de San Julián y Santa Basilisa, procedente de Bárcena de Bureba, con San Pedro y San Pablo; y relieves, en predela, cinco de la Pasión y Resurrección, decapitación de San Juan y Ascensión del Señor, s. XVII. Nave del Evangelio. 9) De San Clemente de papa, procedente de Huidobro, con San Clemente de papa, Calvario y Padre Eterno; relieves de San Juan y San Marcos y dos de la vida del santo, con la presencia de San Pedro; y sagrario con San Pedro, San Pablo y Resucitado, s. XVI. 10) Otro renacentista, procedente de Cortiguera, con cuatro santitos, San Miguel, Asunción, Calvario y Padre Eterno; relieves de los Evangelistas, dos del Monte Gárgano, Anunciación y Nacimiento, s. XVI. 11) Retablo de San Lorenzo, procedente de Pesquera de Ebro, con San Lorenzo, Calvario y Padre Eterno; relieves del matrimonio donante compuesto por don Pedro Merino de Sedano, héroe de la batalla de Quintín, con su esposa y los escudos de ambos, luneto con la Piedad, Oración del huerto, San Sebastián, San Roque y bustos de San Pedro y San Pablo, s. XVI. 12) Retablo de Cristo Resucitado, procedente de Cortiguera, con pequeña Piedad, Cristo Resucitado, San Juan Bautista, San Pedro, San Pablo, Virgen del Rosario y busto del Padre Eterno, s. XVII. 13) Retablo de San Mamés, de Ortega de Córdoba y Pedro Fernández de Santayana, procedente de Padrones de Bureba, con San Mamés, aquí sustituido por Virgen sedente con Niño, Asunción y catorce santos; tablas de pintura con los Evangelistas, seis de la vida del Patrón, San Ildefonso con la casulla, San Martín con la capa y cuatro profetas, s. XVI. Nave del evangelio, 14) Retablo de los Reyes, propio de esta iglesia, con altorrelieves del Nacimiento de la Virgen y de Jesús, martirio de Santa Catalina, Adoración de los Reyes, San Pedro saliendo de la cárcel, imposición de la casulla a San Ildefonso y ambos santos Juanes; y, en tondos pequeños, pinturas de las santas Lucía, Magdalena y Águeda, s. XVII. 15) También de esta iglesia, es un magnifico cuadro retablo de la Santa Cena, con otros cuadros menores, tanto de la infancia, pasión, de la gloria y el Padre Eterno, s. XVI. Hay otra tabla de la Ultima Cena enmarcada, también de esta iglesia, muy interesante por la pintura y dorados, hoy en la iglesia de San Nicolás, s. XV. 16) Retablo de la Virgen, procedente de Castrillo Matajudios, con Virgen sedente, de Peones de Amaya, s. XIII, y tablas de pintura de los Evangelistas, Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos y Asunción, s. XVI. 18) Retablo de la Virgen, la arquitectura procedente de Tañabueyes, con los relieves del Nacimiento, Reyes Magos, Presentación y huida a Egipto, pero la imagen de la Virgen, es de esta iglesia, todo del s. XVI. Hay un tríptico, procedente de la parroquia de San Cosme y San Damián, con pintura hispano flamenca del Calvario y, en las puertas, el donante y San Ildefonso, recibiendo la casulla, XVI. En lo que fue el coro alto, se exponen unas escogidas piezas de orfebrería, como cruces, custodias y vasos sagrados, que van desde el s. X, al s. XVIII. Entre las cruces sobresalen: la de Villorobe, visigodo-mozárabe, s. X, y la de plata dorada de Santa María de Gamonal, s. XV. Entre las custodias, son interesantes la de San Pedro y San Felices, s. XV. Los cálices más notables son el de Arroyo de Muñó, s. XV, el de San Pedro y San Felices, s. XVI, y el de Valpuesta, s. XVI. También hay una buena colección de píxides, del s. XVI. En las dependencias anejas, se guardan varias imágenes de Crucificados, Vírgenes sedentes, retablos pequeños de pintura, relieves o de imágenes de bulto, que serán las piezas que servirán, en su momento, para la ampliación y enriquecimiento de este, aún no completo, museo diocesano.

Burgos.-Parroquia de San Nicolás: - Vena- (+++++++):

Casi a la sombra de las torres de la catedral nos encontramos con esta iglesia, dedicada a San Nicolás de Bari, que externamente muestra una imagen sencilla, pues no tiene torre sino una espadaña de ladrillo incorporada modernamente; el ábside es rectangular liso que ofrece, aparte su buena sillería de piedra, contrafuertes con arbotantes al norte y un ventanal gótico con doble mainel aunque tapiado; la interesante portada es gótica florida con arco rebajado, archivoltas lisas con decoración de guirnalda vegetal, gabletes florales y la representación de la Anunciación, San Nicolás, San Sebastián y San Vitores. Aparte, la puerta de madera contiene escenas de la vida del Patrón, aunque un poco deterioradas. Hay otra portada interior gótica simple con decoración vegetal en archivoltas y actualmente sin uso. El interior presenta una planta gótica espléndida de tres naves con columnas, arcos y bóvedas de crucería o estrelladas de piedra con claves historiadas y policromadas. Como curiosidad, presenta un tipo de arbotante renacentista con angelotes, entre las columnas de embocadura del presbiterio. La pila bautismal es de piscina de copa lisa. Interesante la balaustrada gótico florida del coro y los varios arcosolios sepulcrales con escudos, estatuas yacentes y relieves de la Anunciación en uno; en otro triple escena del calvario y varios santos; otro con escenas de la pasión; en otro, una Virgen sedente con Niño y dos santos obispos; y junto al retablo en arcosolios platerescos, los sepulcros de los donantes con ángeles tenantes, escudos, lápidas, y relieves de las estatuas yacentes en alabastro negro, pero con las caras y manos en alabastro blanco. El retablo mayor es gótico florido de piedra policromada, de Simón y Francisco de Colonia, plasmando todo un poema pétreo y un resumen iconográfico de la historia de la salvación, con San Nicolás, Coronación de la Virgen, Padre eterno e imagen de Virgen sedente, de talla policromada de madera; aparte, otras muchas imágenes de tamaño menor; y, en cuanto a los relieves, los más numerosos, abarcan escenas de la vida de San Nicolás, de los Evangelistas, de la Infancia de Jesús, de su Pasión, Resurrección y crucifijo con peana. Hay otro barroco rococó con Virgen sedente con Niño, San Miguel y otros varios santos menores; además, varias tablas de la vida de San Nicolás del antiguo retablo, que se asignan al maestro de San Nicolás, como la matanza de los Inocentes, Santa Ana con la Virgen, San Andrés y San Antonio con los donantes y Asunción con ángeles, todas estas tablas del s. XVI. Como colofón a este retablo, destacar la gran representación del Juicio final sobre tabla dispuesta en forma de gran luneto, para adaptarse a uno de los arcos de la iglesia, con San Miguel, los bienaventurados, los réprobos y Cristo Salvador, rodeado de la Virgen mostrandole su pecho al Hijo, San Juan Bautista y los doce apóstoles. Hay algunas imágenes sueltas, como Santa Ana, Virgen Inmaculada, San José, San Nicolás en templete, Crucificado de pared de madera al natural, del s. XV, y otro de pared. Hay un órgano clasicista y un púlpito de hierro forjado. Aparte, en las nuevas dependencias parroquiales, se ha instalado un pequeño museo, donde se muestran la tabla de la Última Cena, s. XV, una buena orfebrería, sobre todo un cáliz renacentista de rica filigrana, y una muy importante colección de diez y seis tapices, traídos de Flandes, con temas bíblicos, del s. XVI. Esta iglesia, exterior e interiormente junto como el retablo de piedra policromada, han sido restaurados recientemente. Y es B. I. C., desde 1931.

Burgos.- Parroquia de San Pedro y San Felices: - Vega- (++++):

Esta iglesia, que domina la pequeña colina del barrio, aparece como una ermita en las estampas más antiguas de la ciudad, entonces rodeada de campos y hoy de grandes bloques de viviendas. Por esta razón, ha sido siempre iglesia de pequeñas dimensiones hasta que, modernamente, se le añadieron tres nuevas naves por razones pastorales. El campanario es pobre y moderno de ladrillo; el ábside poligonal recrecido; y las portadas actuales son nuevas de estilo neoclásico. El interior antiguo es de una nave gótica con columnas, capiteles y bóvedas estrelladas de piedra, la mayor muy desarrollada y con una clave de San Pedro. La parte nueva es de un estilo neogótico de tres naves con columnas cilíndricas y arcos de piedra; el resto de cementos estucados. La pila es de copa lisa, pie abalaustrado y base cuadrada. El retablo mayor neoclásico con San Juan Evangelista, San Pedro sedente, San Juan Bautista y Crucificado. Hay otro, con Asunción y tres santos religiosos. En el actual presbiterio, con mesa y testero neoclásicos de alabastro, preside una Virgen sedente con Niño, del s. XVI, y un mosaico moderno, a base de teselas de tipo bizantino, con San Pedro de papa, Crucificado, San Felices, el Vaticano y la Catedral de Burgos. Aparte, hay un Crucificado de pared, s. XVI, y otro moderno, una tabla con Crucificado, San Francisco y San Jerónimo. Aunque, sus piezas de orfebrería son sencillas, sin embargo, (en el Museo del Retablo), se guarda una bella custodia renacentista. Las vidrieras historiadas son modernas. Cerca, se halla el Convento de Santa Dorotea con portada gótica, relieve de la Asunción y tumba del fundador.

Burgos.-Parroquia de la Anunciación – Vena- (++++):

En el primer desarrollo de la ciudad, allá por los años cincuenta, precisamente por esta zona, denominada de Los Vadillos, en lo que hasta entonces eran huertas, fincas de labranza, esta fue creciendo, a base de edificios medianos y funcionales en los aledaños de la antigua plaza de toros, que estaba en los extrarradios. Y, como consecuencia, era necesario erigir esta parroquia, promovida por el arzobispo del momento don Luciano Pérez Platero, que quiso tuviera ciertas reminiscencias románicas, ya que en Burgos ciudad, no existía una iglesia de esas características; incluso, se copió una de las de Segovia, ciudad que cuenta con buenos ejemplares. La verdad es que la planta neorrománica de esta iglesia es sugestiva, no por lo que es, sino por lo que puede representar. Concretamente, en la exposición retrospectiva, que se hizo en los bajos del claustro de la catedral, se diseñó una maqueta de cómo pudo ser la antigua catedral de Burgos y, al contemplarla, vimos el parecido, salvando las distancias y valores, con esta parroquia. Por lo mismo, podemos decir que esta iglesia nos puede servir, aunque no sea más que en sus líneas arquitectónicas, para imaginar cómo pudo ser la primera catedral de Burgos. Construida en buena piedra de Hontoria, presenta una torre cuadrada de dos cuerpos con semi columnas adosadas en esquinas y remate con canes de arquitos lombardos, en los aleros; el ábside es poligonal con contrafuertes, canes moldurados y cinco ventanales; tiene un pequeño crucero o cúpula octogonal, con cuatro rosetones pequeños y pináculo; y dos portadas de sabor románico con fustes, capiteles y archivoltas con decoración geométrica, tres arquitos ciegos y rosetón. Aparte de estos elementos, posee un pequeño claustro de sabor monacal con fustes dobles, capiteles y arcos, que a la postre ha sido convertido en salón parroquial. Interiormente es la clásica planta de iglesia de tres naves, las laterales más bajas, con columnas, arcos, bóvedas de madera vista y crucero con cúpula octogonal y ventanillos insinuados; la cabecera es semicircular con arco y bóveda de cañón. La pila es de tipo románico con rombitos en relieves, moldura en borde y pie poligonal. En el fondo del presbiterio, a modo de retablo, presenta un buen mosaico de teselas, de sabor bizantino, con el misterio de la Anunciación, el Pantocrátor con San Pedro, San Pablo y alegorías a seis letanías de la Virgen; el sagrario es neorománico de metal dorado y esmaltado con Cristo Maestro, el tetramorfos, cuatro ángeles y, en la cúpula, ocho apóstoles. Aparte, hay dos Crucificados modernos de pared. En orfebrería, custodia de sol rayos y estrellas con piedras, nudo en ánfora con asas y cabujones en base, s. XVII, y otra moderna de sol y rayos, con esmaltes y piedras; copón de metal con dibujos esmaltados y otro moderno. Como parroquia nueva todo su ajuar litúrgico es moderno.

Burgos.- San Pedro de la Fuente –Vena- (++++):

Antiguamente, se llamaban los arrabales de San Pedro y, como barrio aledaño de la ciudad, habitado por lecheros, labradores y ganaderos en general; hoy, sin embargo, integrado en la ciudad se extiende, hasta el punto de haberse creado otra nueva parroquia filial, dedicada a la Virgen del Rosario. Bien construida en una sillería aceptable, nos ofrece una espadaña de dos cuerpos con frontón y remate de bolas, aparte el reloj y un ventanal de media naranja; el ábside es rectangular, pero no terminado, pues debió proyectarse con una mayor profundidad, de tal forma que el cuerpo de la iglesia se ha quedado un tanto recortado; es de señalar, que muestra varios nervios góticos de relleno, de la anterior iglesia; la portada es clasicista dintelada con pilastrones, arco insinuado y cornisa moldurada y frontón. Interiormente es iglesia neoclásica con planta de tres naves incompletas con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas cañón de yeso; en la concha de cabecera, aparece una pintura mural de la gloria de San Pedro. La pila es de copa lisa y base moldurada. El retablo mayor es neoclásico de columnas marmoreadas con San Pedro sedente de papa, San Andrés y San Pablo; sagrario de metal plateado neo barroco, flanqueado por dos angelotes de madera policromada. Otro barroco con Virgen del Rosario con Niño, San Pedro sedente, Santa Bárbara y San Pablo. Otro barroco salomónico con Virgen vestida con Niño. Aparte, Calvario completo, s. XVI, paso moderno de la Oración del huerto y crucifijo de marfil. También, destacar la imagen de la Virgen Blanca, talla sedente con Niño, del s. XVI, procedente de la iglesia de la Blanca del castillo. En la sacristía, hay unos relieves sueltos sin policromar, del antiguo retablo mayor con San Pedro en la entrega de las llaves, en la cárcel, con la criada y lágrimas de San Pedro. En orfebrería, piezas modernas, destacando un relicario renacentista con reliquia de San Pedro; un Crucificado en cruz de gajos, cristal de roca y base poligonal; una custodia de sol y rayos modernista, de joyas donadas al efecto, del s. XIX, y otra neogótica; dos cálices neoclásicos, con patena amplia y otra neorrománica con esmaltes, hecha en Silos. Cajonería de tres cuerpos y testero, dos credencias rococó y reloj de bordón. En el coro, un órgano de caja modernista y tribuna lateral. Lámparas y apliques modernos.

Burgos.- Parroquia de San Lorenzo –Vena- (+++++):

Bien centrada, en lo que llamaríamos el casco antiguo, esta iglesia, heredera hasta en el nombre de la antigua iglesia de San Llorente que tuvo su emplazamiento en la plazuela de los Castaños de la calle de Fernán González, fue la iglesia del colegio de la Compañía de Jesús, dedicada a San Carlos Borromeo, pero, después de la desamortización y expulsión de los jesuitas, fue convertida providencialmente en parroquia y, gracias a esta sabia disposición, ha llegado hasta nosotros con toda su exuberante belleza. Exteriormente llama la atención su gran fachada barroca con portada dintelada, cuatro columnas acanaladas, capiteles y cornisa con decoración vegetal, pilastrones, hornacina con imagen del titular, frontón partido, todo bajo arco amplio y con dos escudos laterales iguales; la torre, que se levantra sobre la fachada, es rectangular con pilastrones, cornisas, pequeña espadaña, gárgolas y remate con antepecho abalaustrado y pináculos; todo ello en una buena piedra de sillería. Interiormente es iglesia barroca de cruz griega más que latina, prototipo de las iglesias jesuíticas, con tres naves y capillas, con columnas apilastradas cuadradas, capiteles, arcos, bóvedas de yesos con decoración vegetal y cúpula sobre pechinas con pintura de los Evangelistas con cornisa circular, nervios radiales y capulín de remate. Todo el conjunto con la clásica y abigarrada decoración barroca. La pila es de jaspe rosáceo con moldura en copa y pie abalaustrado. El retablo mayor es rococó de estípites con Virgen sedente con Niño, imagen gótica procedente de la de San Llorente, s. XV, e imágenes, de Manuel Romero, de San Lorenzo, Cristo Salvador, cuatro angelotes y cuatro amorcillos sobre águilas. Otro barroco con ángel de la guarda, San Miguel, dos virtudes y lienzo alegórico del corazón de María. Otro con Virgen vestida, del Amor hermoso, y lienzo de Virgen del Popolo. Otro barroco salomónico, procedente de la colegiata de Covarrubias, con Virgen moderna y en relieve, la imposición de la casulla a San Ildefonso. Otro con San José con Niño, San Juan Bautista, otro santo y lienzo de la Anunciación. Otro clasicista con Piedad, Cristo yacente y otras modernas. Aparte, Crucificado de pared y San Lorenzo en hornacinas. Lienzos modernos de Virgen con Niño y bodegón litúrgico, de Mercedes Ruiz y otro de un obispo de Teruel, ex párroco de esta iglesia. La sala capitular ha sido convertida en capilla con decoración barroca de yesos y un San Lorenzo modernista. Arcosolio con estatua orante de doña Francisca de San Vitores, benefactora de la iglesia. Dos púlpitos de alabastro neoclasicistas, de Martínez Abelenda, con relieves de profetas y evangelistas. Cerca está la capilla de la Divina Pastora, con su imagen y Crucificado; todo en estilo neoclasicista y ojival.

Burgos.- Parroquia de Santa Águeda: -Vena- (++++):

Siendo como es una de las iglesia más históricas de la ciudad, la antigua Santa Gadea del juramente cidiano, es decir iglesia juradera y dedicada a Santiago y Santa Águeda, pasó a ser parroquia no hace demasiado tiempo, sucediendo en esta labor a la parroquia, que con la advocación de Santiago, funcionaba dentro de la catedral; hoy la catedral, canónicamente, depende de esta humilde parroquia. Analizando esta iglesia en sí, hay que decir que su fábrica casi no se percibe por estar encajada entra las casas circundantes, su torre cuadrada y chata no destaca; y su ábside rectangular con contrafuertes y rosetón gótico, linda con la casa parroquial que le oculta a la vista; sólo su puerta apuntada con sencilla moldura es visitada, porque allí está la lauda que recuerda la jura cidiana de Santa Gadea. Interiormente es iglesia reducida de una nave gótica con columnas, arcos y bóvedas de crucería y capilla lateral con cúpula barroca ochavada al exterior. La pila es de copa lisa, cobijada bajo un tipo de retablo renacentista de piedra, con columnas estriadas, relieves de la Asunción, Padre Eterno y, sobre el arcosolio con decoración renacentista, San Pedro y Calvario. El retablo mayor es neogótico de alabastro con Santiago, Santa Águeda, Virgen sedente y otros muchos santos a escala menor; en el sagrario de metal dorado, relieve del Buen Pastor, y en el ostensorio, un crucifijo marfileño; del mismo estilo y materiales son la mesa, atril y los ambones. Aparte, hay un Crucificado de pared, un grupo escultórico de la Piedad, del s. XVI, Inmaculada barroca, Dolorosa procesional vestida, Virgen con Niño, San José con Niño, San Sebastián, santo obispo y busto relicario de obispo. Destaca un relieve de la Adoración de los reyes con los donantes y Virgen con Niño enmarcada. También hay dos sepulturas con estatuas yacentes puestas de pie, escudos y laudas con una Piedad y otras escenas. La orfebrería es simple. Y tiene un órgano neoclásico.

Burgos.- Parroquia de San Vicente de Villayuda– Gamonal- (+++):

La antigua iglesia de este barrio burgalés, desplazada del mismo, quedó en manos de la empresa que construyó la nueva, como compensación de parte de la obra, sin que se desmontaran las campanas que son propiedad de la parroquia, a pesar de que la empresa no permite su traslado. Lo más destacable de la misma, es su bonita espadaña de dos cuerpos, ya que el resto se hallaba muy deteriorado. La nueva, dedicada igualmente a San Vicente mártir, tiene la forma del cascarón de un barco con la quilla virada hacia oriente, donde queda el presbiterio y un mástil de cemento, que está esperando unos campanillos y una cruz de hierro a colocar en su remate. Interiormente tiene forma ovalada a base de ladrillo visto con seis dignas vidrieras de cristal y cemento con temas religiosos y juegos de luz. Tiene un techo cerrado con planchas de madera pintada, que asemeja los bajos de una nave, imagen de la Iglesia. En el frontis del altar, hay un Crucificado moderno, San Vicente, la Virgen del Rosario con Niño y un tipo de medallón renacentista con el busto de la Virgen con el Niño. El antiguo retablo barroco se halla desguazado, en una trastera con otros restos. Aparte, hay un Crucificado de pared y otro de cofradía, junto con dos crucifijos, uno con peana y otro imitando al marfil. Hay un San Vicente procesional, San Pedro y San Pablo, San José con Niño y San Lázaro. En pintura, tres tablas referidas a la parábola de Lázaro y otra a la Adoración de los pastores. Lienzo de la Inmaculada. Orfebrería sencilla con cruz de planchas repujadas de metal, con piñas y macolla cuadrada, e incensario de metal, s. XV. Relieve de la Piedad en piedra, s. XVI.

Burgos - San Adrián de Villimar – Gamonal- (++++):

Villa Guimara o Guimari, nombre personal del primer repoblador de este barrio, que, aunque integrado totalmente en Burgos y muy poblado por la extensión de la ciudad, siempre fue pueblo autónomo con su peculiaridad. Su iglesia, dedicada a San Adrián mártir, presenta una estampa variopinta por sus distintas fases constructivas a base de sillerías, mampuestos y ladrillos galleteros. Su torre cuadrada fue rematada en espadaña clasicista con contrafuertes y ventanales en ojiva; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada es renacentista, de Juan de Vergara, con arco rebajado, pilastrones, columnas estriadas, relieve policromado de la Asunción de la Virgen y Padre Eterno, todo bajo pórtico de bóveda estrellada con tres arcadas molduradas, columnas renacentistas con capiteles y reja de forja, de Bartolomé Palacios, en 1795. Interiormente es de una planta gótica en cruz latina con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra; en las capillas, interviene Juan de Vergara. La pila es de vaso con arcos incisos y base cilíndrica moldurada. El retablo mayor es barroco, de Policarpo de Nestosa y Juan de Helgueros, en 1664, con San Adrián y Crucificado; relieves del martirio y predicación del santo; pinturas, de Luís de la Concha, del Nacimiento y Reyes Magos; y en sagrario, del año 1640, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otros dos barrocos similares, de Joaquín de Villandiego, hacia 1711, con San Joaquín, dos santitos, San Bartolomé y Dolorosa; y el otro con San Diego, Santa Ana, Virgen del Pilar, Santa Teresa y Virgen sedente con Niño, s. XVI. Otro renacentista, de Juan Balmaseda, de 1546, con relieve del Padre Eterno, Dolorosa vestida y San Bartolomé; pinturas en tabla de San Bartolomé, Cristo con cruz, Coronación de espinas, San Miguel y misa de San Gregorio. Aparte, Crucificado de cofradía, San Adrián, San José con Niño y Arcángel. Tablas restauradas del martirio de San Sebastián, escena de un santo y Resucitado. Cruz repujada y cincelada, de Francisco de Porres, de 1597, y maza cilíndrica con columnas; otra de gajos con macolla de rombos, s. XVI. Custodia ostensorio, de Francisco Ruiz de Vivar, con nudo en ánfora y cabujones en base, s. XVI. Cajonería de un cuerpo y aguamanil de piedra. Ermita del Cristo de Burgos, con copia neogótica del mismo, en el convento de las Franciscanas Misioneras.

Burgos.-Parroquia de la Virgen del Pilar – Vega- (++++):

Aunque se trata de una iglesia moderna, construida en los años cuarenta por los dueños de la fábrica de sedas, la popular S.E.S.A., sin embargo, dado el sabor neorrománico de su arquitectura, imaginería y ajuar litúrgico, merece destacarla como un ejemplar de la época; sin olvidar las labores del artista local Maese Calvo, autor de varias piezas de forja y de su moderna orfebrería. La iglesia presenta una estampa de inspiración neorrománica, totalmente enfoscada, pero con algunos relieves de piedra, como San José con Niño y dos ángeles; y en el pórtico con arcos de medio punto, relieves de San Pedro San Pablo y los cuatro Evangelistas; el ábside es semicircular con cuatro ventanales moldurados. En el interior, presenta tres naves con columnas, arcadas de piedra, paredes enfoscadas y techos de madera de tipo artesonado; el ábside es semicircular contiene pinturas murales y vidrieras de la Sagrada Familia y a los costados dos espacios a modo de triforio. La pila es de mármol negro con cenefa vegetal y relieve del bautismo de Cristo. Los ambones y la bancada de soporte del sagrario también de mármol negro con relieves de San Pablo y los Evangelistas; y la mesa del altar tiene una base que reproduce un Pantocrátor con los doce apóstoles. Hay varios relieves e imágenes, como vía-crucis, Buen Pastor, Crucificado de pared, Virgen del Pilar, Virgen con Niño y San Nicolás. Pinturas murales de Dios Padre, cordero místico, Domingo de ramos, Jesús con los niños. Destacan los trabajos de forja, de Maese Calvo, como los apliques, las lámparas, reja, antepecho del coro, comulgatorio y, en orfebrería, custodia de sol y serafines, cáliz y patena neorrománicas, atril, cruz de altar con relieves y piedras, palmatoria, puerta del sagrario con Buen Pastor, candeleros y otros. Hay vidrieras con diferentes representaciones: abajo, sobre el Ave María y arriba, de la letanía y del padrenuestro. Es iglesia curiosa, por las obras de don Saturnino Calvo, en 1943.

Cabañas y Matalindo – San Juan de Ortega- (++):

Son dos barrios separados por un kilómetro largo de camino, pero con una misma parroquia, que se yergue en plan vigía en lo alto, para ser vista desde ambos poblados. Es iglesia renacentista, dedicada a la Presentación de Nuestra Señora, con torre cuadrada y portada de arco, sin adornos. El interior es de una nave con pilastrones, arco y, en cabecera, una bóveda de crucería, el resto es de bóvedas de yesos en arista. La pila es románica, lisa. En el retablo mayor neoclásico, hay una Virgen vestida, Santa Lucía y San Miguel; y en otro clasicista, Virgen sedente con Niño y San Antón, góticos. Ermita de San Pedro.

Cabañes de Esgueva – Roa- (+++++):

In cappanas de esgueva de los documentos, significando cabañas y curso de agua, lo cual nos sugiere un pueblo pastoril y ganadero. Su iglesia, dedicada a San Martín Obispo, subida en lo alto como si estuviera en constante vigilancia, consta de dos partes bien diferenciadas, pues, como en tantas otras, se quedaron a medio camino y mientras el cuerpo del templo es antiguo con trazas románicas de transición, la cabecera es renacentista con bóveda de crucería, sobre dos semi bóvedas auxiliares a modo de pechinas. La torre es cuadrada de dos cuerpos con trazas clasicistas; el ábside es poligonal con grandes contrafuertes; y la portada es románica con capiteles, archivoltas de decoración vegetal y geométrica; empotrado en la fachada, hay un relieve de hombre y león dándose la mano. En el interior, es de una nave románica con columnas, buenos capiteles historiados, arcos apuntados y bóvedas de cañón o crucería simple; y una cabecera, con capilla lateral renacentistas, de bóveda de crucería. En capilla, con buena reja de forja, curiosa pila bautismal de piscina formando un vaso octogonal con arcos, figuras y cruz patada, aunque deteriorada; y mesa-altar renacentista con aves y decoración policromada. Hay un retablo neogótico con imagen de San Martín, Virgen del Rosario vestida, aunque de talla, y Crucificado. Otro Crucificado de cofradía en altar. En la capilla- ermita de San Miguel, en medio del pueblo, hay un retablo plateresco de diez y ocho tablas de pintura con San Miguel, San Andrés, San Pedro, Cristo maestro, San Juan Bautista, Santa Catalina, San Roque, dos de la leyenda del monte Gárgano, San Sebastián, Santiago, San Simón, San Felipe, misa de San Gregorio, Santa Lucía, San Martín, San Antonio, Santa Águeda y la Magdalena. Aparte, un Crucificado de pared, San Sebastián y Virgen gótica sedente, del s. XIII, de la ermita del Alto Romanez. Ermita de San Sebastián.

Cabezón de la Sierra –La Sierra- (+++):

Aquí lo de cabezón no es un insulto, pues tiene el significado de cabezo, montículo o mojón de jurisdicción. Aunque es una iglesia moderna, dedicada al diácono San Vicente, ha sido construida en buena sillería y edificada junto a la antigua con campanario rectangular; portada de arco a base de dovelas de entrepaños y relieves; y aunque no tiene estilo definido, tiene cierto porte por los materiales, conservando algunos restos románicos de la anterior. En ella, es más importante el contenido, que el continente. La pila es románica con gallones desgastados. Los retablos barrocos poseen buenas imágenes, como San Vicente, San Juan Bautista, San Roque, San Quirico y Julita. Hay dos Vírgenes sedentes con Niño, de los s s. XIII -XIV, y una Santa Ana con la Virgen niña, del s. XIV. Aparte, Crucificado de pared, San Roque y San Antonio. En orfebrería, buena cruz plateresca repujada y cincelada, de Pedro de Mendoza, con remates y flordelisados, s. XVI, copón e incensario. Ermita clasicista del Santo Cristo con espadaña, portada de arco moldurado, cubierta de madera y retablo rococó con Cristo nazareno con la cruz a cuestas.

Caborredondo – Oca- Tirón- (++):

En los documentos aparece como Camredondo y camporetondo superiore et inferiore, con lo que sabemos que fueron dos pueblos con el significado de Campo redondo. El actual es el superior o de suso, pues el otro desapareció. Su iglesia, dedicada al Patrocinio de Nuestra Señora, y construida en una buena mezcla de sillerías y mamposterías, domina, desde un pequeño altozano, la vida de este pueblo. Su torre es cuadrada y robusta con contrafuertes y escalera exterior; el ábside es rectangular con contrafuertes; y una portada arcaizante de sabor gótico. Interiormente es de una nave protogótica y dos leves capillas con columnas, arcos y bóveda de cañón apuntado y en cabecera, bóvedcas de crucería simple. La pila es de copa lisa y base cilíndrica con aro. El retablo mayor es neoclásico con Virgen sedente con Niño, s. XVI, San Juan Evangelista y dos bustos relicarios. Crucificado de cofradía. Cajonería.

Cadiñanos – Medina- (+++++):

Con una imagen humilde en todo el conjunto exterior del templo, construido en una aceptable mampostería concertada, esta iglesia, dedicada al pequeño San Pelayo mártir, tiene muchas sorpresas para el visitante. Tiene una espadaña gótica con óculo y puerta antigua tapiada, en la base; un ábside rectangular con ventanillo en aspillera y canes de tacos, en los laterales; y una portada apuntada de grandes dovelas, bajo pórtico de tres arcos clasicistas. Pero, el interior sorprende por su buena arquitectura gótica de una nave y otra media lateral renacentista con columnas, arcos y bóvedas de crucería y estrelladas. La pila es románica de copa lisa con una secuencia de arquitos en borde y pie cilíndrico. Buen arcosolio con sepultura renacentista y figuras yacentes de un matrimonio noble con relieves de la Anunciación, San Joaquín y Santa Ana, escudos y Padre Eterno. Destaca el retablo mayor renacentista con San Pelayo, Piedad y dos ángeles; más diez y nueve tablas de pintura con los cuatro Evangelistas, San Jerónimo, San Antonio, Última Cena, Oración del huerto, Prendimiento, ante Anás, ante Caifás, Cristo con la cruz, Flagelación, Coronación de espinas, Ecce Homo, caída de Cristo, Calvario, Santo Entierro, Resurrección y Padre Eterno; y sagrario con San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro clasicista con Virgen con Niño y pinturas de santo obispo, San Antón y Calvario. Otras imágenes sueltas como Crucificado y Santa Catalina. Cruz de madera lisa con Crucificado pintado. Buen lienzo de San José. En orfebrería, cruz repujada y cincelada sin macolla, de Alonso Rodríguez; custodia renacentista de sol y cabeza de ángeles; copón repujado, de Pedro Uzquiano, de tipo píxide; otra píxide, de Bartolomé de Abaunza; cáliz con repujados, todos del s. XVI, y relicario torneado con adornos de cristales, s. XVIII. Terno completo rojo con repujados en oro, del s. XVI. Cajonería de dos cuerpos. Ermita denominada de la Virgen de Casares.

Caleruega – Santo Domingo de Guzmán- (++++):

La etimología del nombre de este pueblo parece más sencillo, de lo que pudiera parecer, ya que es diminutivo de calera o cantera de piedra caliza. Aún hoy, se sigue trabajando su buena piedra un tanto tostada. Aparte de esto, es la villa natal del fundador de los dominicos, Santo Domingo de Guzmán, Patrón de la provincia; y junto a la torre de los Guzmanes, lugar del nacimiento del santo, se levanta el moderno convento de los dominicos y el convento antiguo de las madres dominicas, ambos conjuntos construidos en buenos materiales de piedra de sillería. También posee una iglesia parroquial, dedicada al mártir San Sebastián, de trazas románicas, por lo que se la puede considerar un testigo mudo de los primeros andares de aquel eminente hijo de la Iglesia; de hecho, aquí se nos muestran algunas reliquias, de aquellos momentos. El templo, construido en buena mampostería concertada, tiene un ábside semicircular enfoscado de mortero, canes de cabezas y ajedrezados; una torre cuadrada con un ventanal románico ajimezado; y portada sencilla de arco románico. El templo es de una nave con cabecera románica de columnas, arcos y bóveda de cañón con cornisa continuada de ajedrezados. La pila es románica con arcos trilobulados y los cuatro Evangelistas?, decoración vegetal, pie cilíndrico y base cuadrada con hojas y molduras. Hay algunas imágenes como Santo Domingo en hornacina, San Sebastián, Crucificado gótico de pies separados, Virgen sedente con Niño, restaurada, s. XIII, San Antón, San José y San Juan Bautista. Lienzo del bautismo del santo. Buena orfebrería, con cruz cincelada y repujada, de Alonso Rodríguez, macolla achatada con relieves y asas, s. XVI; la custodia es de sol, rayos y estrellas, con repujados en base, y cáliz torneado, s. XVII. Escapulario con repujados de plata. Cajonería. Ermita de Virgen de las Candelas.

Calzada de Bureba– Oca- Tirón- (++):

Haciendo alusión a la antigua calzada romana y al camino francés, procedente de Bayona hacia Santiago en su nombre, este pueblo nos ofrece una iglesia sencilla en sus materiales constructivos de mampostería, con torre cuadrada; ábside rectangular con cantoneras de refuerzo; y portada dintelada. El interior es de una nave barroca con pilastrones, arcos y bóvedas de yesos moldurados. El retablo mayor es barroco con la imagen del patrón, San Martín, imagen sedente de la Virgen con Niño, s. XIV, San Joaquín y Santa Ana, San José y Santa Teresa. Aparte, Crucificado de cofradía. Custodia de rayos y estrellas, s. XVII, incensario de metal, s. XV.

Cameno – Oca- Tirón- (+++):

Unos dicen que su nombre significa chimenea y otros que es una degeneración de camino, haciendo referencia al primitivo camino francés, hacia Santiago. Asomada a la fértil vega del Oca, esta iglesia, dedicada a Santa María la Mayor y construida en piedra poco compacta de la zona, presenta una portada clasicista con pilastrones, cornisa y hornacina con imagen de santo diácono; todo bajo arco clasicista; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la torre es moderna de ladrillo. En el interior, presenta una planta barroca de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yeso, pero la central es de crucería. La pila es protogótica con los apóstoles y la Anunciación en arcos trilobulados y base cilíndrica, toda ella bastante erosionada. El retablo mayor es barroco con Virgen sedente con Niño, del s. XV, San José con Niño, San Juan Bautista, San Sebastián, Santa Bárbara, dos santos diáconos y Calvario completo en baldaquino. Otro con Dolorosa vestida, San Joaquín, Santa Ana y Crucificado. Otro con Virgen del Rosario, San Vicente, santo obispo y San Pedro. Otro rococó con San Roque, San Antón y San Miguel. Aparte, Crucificado de mesa, paso procesional de Cristo con cruz, San Antonio y la Magdalena en retablos. Cruz de planchas plateadas con cabujones y bolillos, s. XVII. Cajonería y aguamanil de piedra, desmontado.

Campillo de Aranda – Roa- (+++++):

En este pueblo, cercano a la capital de la Ribera, aparte los campos de pan, destacan los viñedos sobre todo en las laderas que se asoman a la vega del Duero. Su templo, dedicado a la Asunción de la Virgen, es de buena factura en sus altos muros con una perfecta conjunción de la sillería y la mampostería. Su espadaña de dos cuerpos ha sido recrecida sobre la anterior torre; el ábside es rectangular liso; y la portada es clasicista, con pilastrones, arco, friso y hornacina vacía, todo en buena sillería. En el interior, aparece como una iglesia clasicista muy equilibrada de tres naves con pilastrones cuadrados, arcos de piedra, cornisa corrida, bóvedas y cúpula ochavada, rematada en cupulín de yesos moldurados y en arista. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es neoclásico, de Martín Martínez, con Asunción, San Pedro de Osma, Santo Domingo de Guzmán, angelotes y Calvario. Otro barroco con Cristo yacente, Crucificado goticista y Calvario completo. Hay uno clasicista con Virgen sedente, del s. XVI, y relieves de la Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos, huida a Egipto, San Juan bautizando y predicando. Otro barroco salomónico con San Lorenzo, San Pedro y Santa Bárbara. Aparte, alguna imagen suelta, como varias vestidas y los populares San Sebastián, San Antón, San Antonio y San Roque, en retablo. Hay cuatro lienzos de la Pasión. Muy importante la orfebrería, destacando la cruz parroquial afiligranada y repujada con macolla gótica hexagonal, toda dorada, del s. XV-XVI; custodia de sol rayos y estrellas, de plata repujada y dorada, del XVII; y dos cálices, uno repujado y otro liso. También valorar los muebles de la sacristía con cajonería de cuatro cuerpos, testero, hornacina con Crucifijo, junto con la cancela. Ermita de la Virgen de los Prados, en ruina.

Campino de Bricia – Merindades- (++):

En medio de la paramera de La Escampada, nos encontramos con la alta torre de la iglesia de este pueblo, dedicada a San Martín Obispo, y construida en una buena mampostería; el ábside es rectangular; y la portada de arco de medio punto. Iglesia clasicista de cruz latina con pilastrones, arcos y bóvedas de yesos. El retablo mayor es clasicista con San Martín partiendo la capa, santo obispo y dos medallones de San Pedro y San Pablo; sagrario con San Pedro, Ecce Homo y San Pablo. Otros dos barrocos con Virgen vestida y Santa Ana triple. Otro con San Martín a caballo, San José con Niño, San Francisco y San Roque. Crucificado de pared. Un tapiz y un lienzo, modernos. Cruz de gajos con botones esmaltados, moderna. Cajonería de cuerpo con geometrías.

Campo de Villarcayo – Merindades- (+++):

Es iglesia-ermita dedicada a San Juan Bautista, dependiente, en su día, de la abadía de Oña, y construida en buena sillería con espadaña limpia, portada románica popular con archivoltas irregulares, bajo pórtico de madera, y algunos ajedrezados en la fachada. Interiormente es románica de una nave, con arco triunfal y bóveda de cañón; y el resto, de cielo raso de yeso. La pila es románica de vaso con borde moldurado y base circular. Dos retablos laterales neoclásicos con Inmaculada y Santa Centola mártir. El mayor es un sagrario clasicista de tres cuerpos, de tipo templete policromado, que perteneció a la Abadía de Oña, con San Juan Bautista, San Benito y San Iñigo; y, en relieve, escenas de Aarón con el arca, Abrahán e Isaac, sacrificio de Isaac, David en el templo, recogida del maná, cruz con serpiente, Nacimiento de Jesús, Reyes Magos, huida a Egipto, Virgen y Santa Ana, Bautismo de Cristo, cuatro santos y los Padres de la Iglesia; en el sagrario, la Resurrección, que, en su interior, contiene pinturas de la Ultima Cena y de Cristo varón de dolores. Aparte, Niño de la bola vestido y San Juanito. Cruz recortada de metal, s. XVI. Cajonería lisa y aguamanil.

Campolara–La Sierra- (++):

Iglesia rural, dedicada a Santa Catalina virgen y mártir, con campanario rectangular chato; ábside liso; y portada clasicista de arco de medio punto, pilastrones y frontón; todo ello en una sillería aceptable de piedra tostada de la zona. Dentro es de una nave simple con pilastrones, una cubierta de yesos moldurados, pero ahora de maderas vistas colocadas modernamente. La pila es lisa con anillo superior biselado. Tiene un retablo barroco rococó con Santa Catalina, San Pedro y San Pablo y Virgen sedente con Niño, del s. XVI. Hay alguna imagen suelta como Crucificado procesional, Virgen del Rosario, Santa Ana y santo pastor, pero de mérito inferior. Cajonería de un cuerpo.

Canicosa de la–La Sierra- (+++++):

Viene de Kannecosa o Cannecosa, derivado de canneca, diminutivo de canna, o sea como lugar de cañas. Metidos en la zona de pinares y comunero de la ermita de Revenga, encontramos a esta villa típicamente serrana con una muy buena iglesia, dedicada al Protomártir San Esteban, y construida en una magnífica piedra sillar de color ocre propio de la zona, advirtiéndose dos partes bien diferenciadas. Presenta un cuerpo gótico y una torre cuadrada, prolongación de una espadaña anterior recrecida; una cabecera renacentista poligonal con contrafuertes; y una portada con pilastrones, dintel, frontón partido, leyenda y hornacina con el santo patrón en piedra; hay otra gótica apuntada con molduras de salida al antiguo cementerio. Dentro es de una sola nave con pilastrones, arcos y bóveda estrellada en cabecera y en el resto, con cubierta moderna de hierro y madera. Presenta una pila románica con gallones y cenefa de piñas. El retablo mayor es barroco-rococó, de 1746, con San Juan Evangelista, San Esteban, apóstol, Virgen con Niño, Asunción y relieves con los bustos de San Pedro y San Pablo. Otro barroco con San Antonio, Virgen gótica de pie con Niño, del Carrascal, San Antón, Santo Domingo, Santiago matamoros y San José. Otro con San Pedro sedente y relieve de San Andrés. Pero, hay varias imágenes sueltas como dos Niños de la bola, un santo abad, San Miguel, San Blas, San Bartolomé, San Sebastián, Cristo Resucitado, Inmaculada y dos Crucificados, uno gótico. También, es de destacar la orfebrería con cruz de planchas repujadas y cabujones de plata, de Lucas Zaldibia; custodia de sol, rayos y estrellas, de Cayetano Castillo; un cáliz gótico, de Juan de Horna; y un incensario y portapaz, de Jorge Ortega. Hay cuatro ermitas, de Virgen del Carrascal, de la Vera Cruz, de Santa Lucía y de San Roque, con varias imágenes, como Dolorosa vestida, Inmaculada y Piedad, del s. XVI, y otras imágenes procesionales de semana santa. Y ciertas pinturas dignas.

Cantabrana – Oca- Tirón- (+++++):

Con el nombre propio del poblador de esta villa, quizás llamado Cántabro, o denotando la procedencia de sus pobladores cántabros, nos encontramos, dentro del Valle de Caderechas, entre manzanos y cerezos, con esta iglesia, dedicada al Apóstol Santiago, en regular mampostería y esbelta espadaña; el ábside es rectangular con contrafuertes, sobre cerca procesional de sillar con peligro de desplome; y portada dintelada simple. En el interior, presenta una planta de cruz latina de estilo renacentista con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. Tiene una pila de jaspe rosáceo y pie abalaustrado. El retablo mayor es barroco-rococó, de Santiago del Amo, en 1744, y presenta las imágenes de Santiago matamoros, Inmaculada con serpiente, San José con Niño y San Diego de Alcalá. Otro con San Miguel y Santa Ana triple, de pie. Otro con San Joaquín y San Francisco. Otro con Virgen con Niño y racimo, Dolorosa y San Pedro de papa. Otro clasicista con Santa Ana triple gótica y Crucificado, del s. XVI. Otro neoclásico con Santo Tomás de Aquino y lienzo de San Pedro Regalado. Y otro con San Roque y lienzo del mismo. Dos cordobanes. Como piezas sueltas un Crucificado de marfil en cruz de ébano y otro de metal dorado. Otro Santiago matamoros gótico. Un tríptico con relieve del santo ángel custodio y en grisalla, pinturas de Santa Casilda y de Santa Ana triple, del s. XVI. Otro tríptico con Calvario, donante y leyenda. Bancada renacentista de altar con Resucitado en relieve; y pinturas de San Pedro, San Pablo y dos ángeles con los atributos de la pasión. En su regular orfebrería, señalar su custodia de sol, rayos y estrellas; un cáliz repujado, s. XVI; dos cruces de madera con embutidos de nácar y dos relicarios de madera. La ermita de San Roque se hundió recientemente. La abundancia de iconografía franciscana en esta iglesia, puede deberse, a la posible procedencia del cercano convento de San Francisco de Los Molinos, convertido en granja, después de la Desamortización.

Cañizar de Amaya– Amaya-(++++++):

La Cannizar de Amaya de los documentos, dice relación a un lugar abundante en cañas. Pero la palabra que mejor expresa la impresión que produce la contemplación de esta iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, es la de sorpresa en grado superlativo. Y es verdad porque, al exterior destaca la calidad de la piedra, una mezcla entre sillería y mampostería muy aceptable, con un ábside rectangular de contrafuertes, una torre cuadrada recrecida, pero, a pesar de esto, no augura su belleza interior. La portada sí sorprende, pues es todo un pétreo retablo renacentista con columnas estriadas, arco de rica decoración, medallones y tres hornacinas con Piedad, San Juan Evangelista, Magdalena y Padre Eterno; todo bajo un gran arco renacentista con entrepaños pétreos de ángeles y rosetas. Enfrente, hay una portada gótica tapiada de la antigua iglesia o de una ermita. En el interior, nos muestra una espléndida planta de salón renacentista de dos naves y capilla lateral, dando una imagen de iglesia de cruz latina con columnas cilíndricas, pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de bellas tracerías de piedra. La pila es renacentista con entrepaños en relieve. El retablo mayor es clasicista, de Miguel Gutiérrez, entre 1625-1668, con Santo Tomás apóstol, San Miguel, San Pedro, San Pablo, Asunción, Santa Catalina, Santa Lucía?, Calvario completo y Padre Eterno; varios relieves con los Evangelistas, Padres de la Iglesia, otros santos, Oración del huerto, Prendimiento, Anunciación, Visitación, Nacimiento y Adoración de Reyes, Moisés, David, Fe y Esperanza; y en el sagrario de dos cuerpos, relieves del Ecce Homo, Flagelación, Cruz a cuestas, Crucifixión, Calvario y Descendimiento. Otro barroco con Virgen y Niño, ambos vestidos, San Antonio y Santa Catalina. Otro con Crucificado gótico, San Antón y Santa Ana triple. Y otro con imágenes menores, como dos piezas deterioradas de Virgen sedente con Niño, s. XIV, y busto del Padre Eterno. La orfebrería se circunscribe a dos cruces, una plateresca repujada y otra de planchas de metal, ambas del s. XVI. Aparte tiene un arcón de ricos herrajes; una balaustrada afiligranada del coro; y, en su rica sacristía con portada de arco y escudo de las llaves, cajonería larga y crucifijo de mesa con peana de piedras, un espejo con cornucopia y el clásico aguamanil avenerado de piedra. Ermita de Santa Lucía con espadaña, ábside recto y puerta de arco.

Cañizar de Argaño – San Juan de Ortega- (+++++):

También por aquí abundaban las cannas o cañas según el significado del nombre. Y en este lugar, siguiendo la tradición en tantos de nuestros pueblos, su iglesia se sitúa en lo más alto de la población, ofreciendo una buena arquitectura a base de sillares perfectos. Su robusta torre, que hace de atalaya dentro del valle, transmite la voz de sus campanas para que se oigan por todo su ámbito; el ábside es poligonal con contrafuertes; y tras una portada neoclásica, mas una segunda clasicista, se nos descubre la belleza interior de este templo, dedicado a San Caprasio, de tres naves y capilla lateral con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica gallonada, avenerada por dentro y pie cilíndrico. El retablo mayor es renacentista, de Sebastián de Salinas, que contiene las imágenes de San Miguel, San Caprasio, San Juan Bautista, San Juan Evangelista, Calvario, Padre Eterno y otros santos; en relieves, a su vez, hay varias escenas de la Pasión de Cristo y de varios santos populares, como Santiago, los Padres de la Iglesia, San Jorge, San Andrés, San Sebastián, Santa Casilda y otros santos; y en el sagrario, la Resurrección, con San Pedro y San Pablo. Otro barroco con Dolorosa vestida, Ecce Homo, Resucitado y Santa Bárbara. Otro con Virgen vestida, San Roque y pintura de San Antonio. Otro rococó con Virgen del Rosario, San José y San Juan de Ortega. Aparte, Crucificado de cofradía, Niño de la bola vestido y relieve de la Asunción. Lienzos de las Ánimas, del Cristo de Burgos y Virgen con manto de flores. Púlpito de piedra con relieves. En la sacristía, cajonería de tres cuerpos con retablo clasicista de un Crucificado y relieves de San Pedro, San Pablo, Anunciación, Visitación, Nacimiento, huida a Egipto; y pinturas de la esperanza y la caridad. Regular orfebrería y terno rojo con bordados en oro, s. XVI. Ermita restaurada de Nuestra Señora de Argaño, con espadaña y campanil, buena sillería y en retablo clasicista, una Virgen vestida. Hay otra de San Pedro con Virgen románica de piedra.

Carazo–La Sierra- (+++):

Del carusium o carectum latino, llegamos a carices, juncos o carrizos. La iglesia, dedicada a Santa Eugenia, y construida en una aceptable sillería de la zona, tiene una cabecera renacentista rectangular con contrafuertes; un campanario cuadrado; y portada clasicista con arco moldurado, pilastrones, frontón con remate de bolas y cruz. Interiormente es de tres naves con cuatro columnas cilíndricas, cabecera con arco y bóveda estrellada; y en el cuerpo, tiene cubierta de madera y restos de artesonado. La pila bautismal es románica con gallones, cenefa vegetal y pie cuadrado. El retablo mayor es clasicista con los cuatro Evangelistas, Santa Eugenia, Virgen con Niño y Santo Domingo, Padre Eterno y dos escudos de las llaves; y sagrario con Resucitado, San Pedro y San Pablo. Hay pinturas populares de la vida de la Patrona. Otros barrocos con Crucificado, del s. XVI, San Sebastián, Virgen del Rosario, San Francisco y San Antón. Otro salomónico con San Martín y San José. Aparte, Crucificado de pared, dos Niños vestidos, Santa Eugenia, San Roque y San Andrés. Lienzos de las Ánimas y del monumento. La cruz es plateresca con cincelados, repujados y macolla poligonal con columnas, de Mateo Revenga; cáliz rococó, vinajeras, incensario y naveta con repujados, del s. XVIII. Púlpito y tornavoz de hierro fundido. Ermita de la Virgen del Sol.

Carcedo de Bureba – Oca- Tirón- (+++):

El nombre deriva del latino quercetum y del sustantivo quercus, encina; y por lo mismo, significaría, encinar. En lo alto como tantas otras, sobre todo las antiguas románicas como ésta, construida en una buena sillería y con una imagen sugestiva para recreo de la mirada, esta iglesia, dedicada a Santa Eulalia, nos muestra un ábside con columnas entrega, capiteles de flora, canes lisos y ventanal cegado; destaca la antigua espadaña, siempre azotada por los vientos con dos arcadas apuntadas; y una portada románica con fustes, capiteles de flora y fauna, ajedrezados y frontis dintelado, sobre ménsulas. Interiormente es de una nave y capilla lateral con columnas, capiteles policromados, cornisa ajedrezada, arcos y bóvedas de cañón; y en la capilla, bóveda de crucería. La pila es renacentista con acanalados. Los retablos son neoclásicos con algunas imágenes de interés, como una Santa Eulalia sedente, San Juan Bautista y Calvario. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen sedente con Niño, repintada, s. XIV, y San Juan Evangelista. Cajonería con relieves. El culto se hace en una sala.

Carcedo de Burgos – San Juan de Ortega- (++):

Otro Quercetum, que dice relación a las encinas, pues este pueblo siempre estuvo rodeado de un regular encinar. Su iglesia es de trazas renacentistas, con ábside rectangular, campanario alargado y portada de arco moldurado, todo en una regular sillería de piedra de la zona, más dura que la de Hontoria. Interiormente presenta planta de tres naves curiosas y agrandadas al ganar el espacio de la antigua cilla de granos y separadas por arcos con pilastrones, bóvedas y falsa cúpula de yesos pintados. La pila es de copa lisa y pie con molduras y angelotes. El retablo es neorrománico, traído del hospicio de Burgos, con Virgen sedente con Niño, s. XVI, y otras modernas. Crucificado de pared. Púlpito de piedra. A esta parroquia, pertenece el Monasterio de San Pedro de, cuya reseña es la siguiente.

Cardeña, Monasterio de San Pedro – San Juan de Ortega- (++++++):

El antiguo monasterio benedictino, hoy cisterciense, afectivamente unido a la historia del Cid y en el que, según la tradición, murieron martirizados más de doscientos monjes en una de las razzias árabes a nuestra tierra, sigue guardando el misticismo y el peso histórico de uno de los monasterios más importantes de la Vieja Castilla. Artísticamente impresiona por la nobleza y grandiosidad del edificio con una fachada clasicista y dos torreones, destacando en una enorme hornacina, el altorrelieve de la figura ecuestre del Cid Campeador; y encima, un gran escudo del monasterio y una alusión a los monjes martirizados, en dos pequeños óvulos con una C y palma martirial en manos de un monje: (C + C= a doscientos), rematándose todo en un escudo de Castilla y León. Pero, de aquella primitiva época, no queda nada apreciable; pues de la época románica sólo se conserva la torre cuadrada de cuatro cuerpos con ventanas en aspillera y otras en ajimez con fustes y capiteles primitivos, rematándose en un último cuerpo, del s. XV, con escudo, gárgolas y pináculos de coronación. Y también el claustro que conserva dos alas con trece arcadas en cada lado, cuyas dovelas se alternan en blanco y en rojo, a modo de un curioso ajedrez con fustes simples, capiteles vegetales y otras cinco arquerías apuntadas, que dan paso a la sala capitular ya de estructura gótica. La iglesia es pregótica, dedicada a la Virgen de los Mártires, y construida en una buena piedra sillar, mostrando, en la fachada, un hastial alto con portada de arco rebajado, con las estatuas pétreas de San Pedro, San Pablo y del abad don Pedro del Burgos, promotor de la iglesia, arrodillado ante ellos; en la parte alta, hay una estatua del Cid flanqueada por los bustos de Alfonso III y doña Sancha, el rey Teodorico y el conde Garci Fernández, personajes históricos relacionados con el cenobio; y terminando en un tipo de espadaña con tres relieves de San Benito, San Pedro y San Pablo. El ábside es poligonal con contrafuertes y cinco ventanales dobles. Interiormente es iglesia de tres naves, las laterales cortas y bajas, con columnas de haces finos y crucero, arcos apuntados y bóvedas de crucería con decoración polícroma de dragones rojos. Por los avatares de la desamortización y los largos tiempos de abandono, no tiene retablos, sólo una Virgen Asunta denominada de los Mártires, flanqueada por las imágenes de San Bernardo y San Benito, aparte otras piezas modernas como un Crucificado de madera y un tipo de sagrario cerámico frontal, de trazas neo románicos ambos, realizados por un monje del mismo monasterio. Hay una capilla clasicista lateral, dedicada a San Sisebuto abad del monasterio, con retablo neoclásico sin dorar con imagen del titular acompañado por San Mauro y San Plácido; en ella se conserva el mausoleo renacentista del Cid y doña Jimena con estatuas yacentes y flanqueado por numerosas laudas funerarias con escudos y leyendas de los muchos personajes relacionados con aquellos; es capilla conmemorativa ya que dichos personajes no están enterrados en este monasterio. Aparte, este cenobio nos muestra algunas piezas dignas, como un Crucificado goticista, un Niño de la bola vestido, Inmaculada barroca, San Benito con dos santos obispos, altorrelieve de San Benito y Santa Escolástica arrodillados ante Dios Padre. Pinturas murales alusivas al martirio y gloria de los Mártires de Cardeña. Tabla de la Anunciación. Algunos lienzos dignos como Cristo a la columna, el Salvador, Oración del huerto, Virgen con Niño, otra con San Bernardo y varios apóstoles y santos instalados, como museo, en la antigua sala capitular. Dentro del monasterio, se han realizado varias pinturas murales modernas, por el artista burgalés Juan Vallejo y otros.

Cardeñadijo – San Juan de Ortega- (+++):

Primero fue Cardenia de Atilio, luego Cardenia de Atilio Pecenini, como nombre de persona, sin duda, el repoblador de este lugar abundante en cardos. Su iglesia construida en una buena mezcla de sillares y mampuestos de la zona, empinada en lo alto con la dificultad que esto entraña para los fieles, eleva su buena torre campanario del templo, dedicado a San Martín obispo, rematado de canes biselados y pináculos; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada es clasicista con arco de medio punto y pilastrones, bajo pórtico de madera, enmarcado por dos columnas clásicas, con capiteles artísticos y cartela con la fecha, año 1512. Es iglesia gótico renacentista de cruz latina con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra, en cabecera y en el resto, de yesos. La pila es románica lisa con molduras y arcos en base. El mejor retablo, sito en la capilla derecha, mutilado por robos y deterioros, es clasicista con imágenes de la Virgen vestida de talla, Inmaculada, San Roque y Crucificado; relieves de los cuatro Evangelistas, Ultima Cena, Flagelación, Calvario y algunos del entierro del titular; y en el sagrario, Resucitado y San Pedro. Otros barrocos con Virgen del Carmen, San Martín, San Jerónimo, San Pedro, San Pablo y otras modernas. Cruz renacentista de plata con repujados y cincelados, s. XVI. Cajonería de dos cuerpos. Ermita de la Virgen de la Salud con campanil, imagen de la Virgen, Crucificado y santo.

Cardeñajimeno– San Juan de Ortega- (+++):

En los documentos antiguos, aparece como Cardenia de Scémeno piscatore, es decir Cardeña de Jimeno el pescador, fundador sin duda de esta villa abundante en cardos. Destaca su esbelta espadaña de dos cuerpos de buena sillería, pero en el resto de la iglesia, en paramentos, ábside y contrafuertes, se da una mezcolanza de mampuestos y piedras trabajadas; y la portada es clasicista, de Juan Incera, de arco moldurado y pilastrones. Es iglesia renacentista de una nave, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, con pilastrones y bóveda estrellada y policromada, en cabecera; y el resto de yesos en arista con algunas policromías. La pila es románica lisa con sogueado y avenerada por dentro. El retablo mayor es barroco, de Manuel Romero, en 1640, con Virgen con Niño, San Pedro, San Pablo y Calvario completo; y en sagrario, relieves de San Juan y San Mateo, evangelistas. Aparte, destacar una Virgen del Rosario de talla vestida, santo obispo y una Dolorosa de un calvario gótico perdido, del s. XIV. Cajonería y aguamanil de piedra. Una pieza destacable es la cruz de plata con repujados, medallones de los Evangelistas, Padres de la Iglesia y macolla de jarrón con telamones, del s. XVI. Cajonería con maderas embutidas.

Cardeñuela Ríopico – San Juan de Ortega- (++++):

Antiguamente, se decía Cardennola, como lugar de cardos en diminutivo. Allí, a media ladera y dominando la población, se halla la iglesia, dedicada a Santa Eulalia de Mérida, construida en buenos materiales y destacando por su buena y fuerte espadaña; tiene un ábside recto con contrafuertes; pero, sobre todo, llama la atención la bonita portada renacentista de arco rebajado con columnas estriadas, rematadas en candeleros, hornacina con Santa Eulalia y, en el ático, una Piedad en relieve. En el interior, aparece como iglesia renacentista de una nave con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. Gran pila románica, avenerada por dentro y por fuera con base circular; también la del agua bendita con acanalados y decoración vegetal es interesante. El retablo mayor es renacentista, de Felipe Vigarny, que había sido retirado de la catedral de Burgos, con añadidos rococó y muy alterado, con San Pedro, Santa Eulalia, San Pablo, Asunción con ángeles, los cuatro Evangelistas, dos santos monjes y varios santos; relieves del Nacimiento de la Virgen?, de la Anunciación, Presentación y aparición de Cristo a su Madre. Otro clasicista con Santa Ana y la Virgen. Otro con San Andrés, San Antón y reliquia de los mártires de Cardeña. Aparte, hay algunas imágenes sueltas, como Santa Bárbara, San Antón, San Miguel, San Benito, San Francisco, apóstol, Piedad, San Juan de un calvario, Ecce Homo y Crucificado de pared. Otro apartado importante lo constituye la orfebrería, con cruz de plata repujada con maza de columnas y santos, y dos de metal repujado; custodia de sol y rayos con cabujones y repujados, de Bernardo Pedrera; y cáliz repujado con cabezas y relieves, incensario y naveta, de Bartolomé Catalán, todos del XVI. Dos cajonerías. Aguamanil de metal sobre piedra.

Carrias – Oca- Tirón- (+++):

Carrias significa sendero pedregoso y la verdad es que, al llegar a este pueblo dan ganas de llorar, pues tiene tres iglesias, pero sólo una capilla moderna está utilizable; las otras dos más antiguas están en ruina acusada. Llorar y lamentar como en tantos otros pueblos, que sufren esta misma inexorable y lenta ruina. Porque en esta villa, que tuvo un gran acervo artístico, sólo pudo salvarse algún retablo y todo lo demás se ha perdido por los robos, deterioros y destrucción. La primitiva parroquia, hoy ermita de la Virgen del Camino con portada y cabecera con restos románicos, está a punto de convertirse en un montón de piedras y, para más dolor, hasta la imagen de la Virgen fue robada. Luego se levantó una segunda parroquia, dedicada a San Saturnino, que era renacentista de una nave con capillas en cruz latina, pero se halla hundida y todo por los suelos; sólo queda su portada renacentista, de 1531, de arco moldurado, pilastrones con decoración de bichas, grutescos y remate de candeleros y dos medallones de San Pedro y San Pablo. Y ¿no habrá forma de poder trasladarla, o habrá que esperar a que se hunda y desaparezca, porque la ley de patrimonio no lo permite? En la nueva capilla, escaparon de tanta desolación, dos Crucificados de pared, San Saturnino, el Patrón, una Inmaculada nimbada, la pila lisa de bautizar y un capitel románico que hace de benditera. En Castil de Carrias, iglesia en ruinas con trazas goticistas y construcción precaria, con arquería de tres arcos de piedra, torre cuadrada y ábside circular; dentro es de una nave con arcosolio y sin culto.

Casanova – Santo Domingo de Guzmán- (++):

Aunque se trata de una iglesia sencilla, dedicada a la Virgen del Pino, y hecha en diferentes momentos constructivos con materiales aceptables, nos muestra una espadaña con remate de bolas y óculo; ábside rectangular con contrafuertes laterales y canes de tacos; y portada simple de arco apuntado con baquetón moldurado. Interiormente es de una nave con bóvedas de yeso. La pila es de copa lisa y base circular. El retablo mayor es neogótico con Virgen sedente del Pino con Niño, s. XVI, y San Antonio; sagrario con San Pedro y San Pablo, pintados y restaurados. Aparte, tres Crucificados de pared, uno gótico pequeño, otro clasicista y otro de cofradía, Niño de la bola, Virgen del Rosario vestida y San Roque. Cáliz repujado, con nudo en ánfora, s. XVI, y píxide gótica con leyenda. En Cuzcurrita de Aranda, iglesia en ruinas.

Cascajares de Bureba – Oca- Tirón- (++++):

Con un nombre, que denota abundancia de cascajo en sus tierras, este pueblo nos muestra un ejemplar de iglesia bien plantada, dedicada a San Facundo y San Primitivo, destacando su buena torre cuadrada con sillería noble, aunque todo el resto de la misma esté hecho de mampostería concertada; el ábside es rectangular con contrafuertes y óculos; sin embargo, lo más destacable, a simple vista, es su portada de estilo clasicista, cobijada bajo la torre, con arco de medio punto, pilastrones, friso y hornacina con la imagen de santa mártir; todo bajo pórtico de gran arco moldurado y bóveda estrellada de piedra; fuera del atrio, hay crucero clasicista. Es iglesia de una nave gótica y unas capillitas laterales con columnas, arcos y bóvedas de crucería de piedra. La pila es renacentista con borde moldurado y acanalados, en copa. El retablo mayor es neoclásico con San José, San Juan Bautista, Virgen del Rosario y San Facundo y San Primitivo; en el sagrario, Resurrección en relieve. Otros dos barrocos con San Pedro, San Pablo, santa mártir, San Roque, San Jerónimo penitente y otros. El más importante es uno clasicista sobre el sagrario con Virgen vestida, en un de tipo ménsula oval con Resucitado y apóstol, pero con relieves de la Oración del huerto, Flagelación, Cristo con cruz y Coronación de espinas; aparte, Crucificado de cofradía, otro moderno con un Nazareno vestido, San Agustín y San Ambrosio, San Andrés, santa mártir y otros. Lienzo de la última Cena. En orfebrería, cruz de planchas de metal con remate de piñas; y un cáliz con cabujones, base poligonal y relieves, s. XVI. Antepecho abalaustrado en piedra del coro. Cajonería simple. Sillón triple rococó.

Cascajares de la Sierra–La Sierra- (+++++):

Las avenidas del río Arlanza siempre produjeron abundantes cascajeras, de donde le viene el nombre a este pueblo; aún hoy se sigue sacando este tipo de materiales, en graveras industriales. Su templo parroquial, dedicado a la Natividad de Nuestra Señora, es de estructura románica, aunque ampliada, sobre todo a lo ancho, en dos naves laterales; sin embargo, a simple vista es iglesia de apariencia humilde con espadaña baja; un ábside románico pequeño muy atractivo con columnas entrega, ventanal cegado con fustes, capiteles y canes biselados en todo el perímetro; y la portada es de arco moldurado sencillo. En resumen, iglesia de dimensiones pequeñas, de buena sillería e interesante en su interior. Lo primero que sobresale es su pila románica de piscina con fustes, arcos, animales, cruz patada y cenefa vegetal, sobre base circular en forma de dovelas. En el interior, tiene planta irregular de tres naves con columnas, capiteles, arcos y bóvedas de cañón, mas otras de yeso. El retablo mayor es renacentista, de Juan Esparza, con Asunción, Santa Catalina, San Sebastián, San Esteban, Santa Lucía y Calvario; pinturas, de Juan Carrillo, en 1569, con los Evangelistas, San Pedro, San Pablo, San Andrés, Santiago, Anunciación, Visitación, Nacimiento y Reyes Magos. Otro barroco con Virgen del Rosario y Santa Bárbara. Hay otros con imágenes dignas, como santo monje y Crucificado gótico, del s. XIV. Aparte, Crucificado de cofradía, Dolorosa vestida y San Millán. Hay pinturas murales populares con Santo Domingo. En orfebrería, destaca la cruz plateresca con cincelados, de Gonzalo de Calahorra, y macolla con apóstoles, de su yerno Mateo Revenga; la custodia es de sol, rayos y estrellas con cristales y base de dibujos incisos, s. XVI; un cáliz, de Gregorio Abaunza, con repujados y nudo en ánfora con espigones, s. XVI. Hay un arcón con relieves, un cordobán, un carillón de esquilas y aguamanil. Ermita de San Martín con canes mozárabes.

Castañares – San Juan de Ortega- (+):

Iglesia sencilla, dedicada a San Quirico y Santa Julita, de pequeñas dimensiones, que presenta espadaña moderna de ladrillo, ábside rectangular y portada de dovelas de arco. La pila es lisa de piscina. El interior, es de una nave con arco clasicista y bóvedas de yeso o madera. No tiene retablos, sólo algunas imágenes de mérito, como un Crucificado, s. XVI, Virgen del Rosario con Niño y Santa Julita con San Quirico. Cruz de gajos de plata, s. XVI.

Castellanos de Bureba – Oca- Tirón- (++):

Castellanos indica su procedencia, pues, aunque parece algo obvio, denota que sus pobladores eran originarios de Castilla Vieja, más al norte, donde se encuentran las Merindades llamadas así hasta hoy. Su iglesia rural, construida en lo alto del actual casco urbano con materiales simples, tiene espadaña sencilla y portada dintelada; se trata de un templo, dedicado a la degollación de San Juan Bautista, de una nave y dos capillitas laterales con pilastrones, arcos y bóvedas de crucería de piedra. La pila es de copa lisa biselada. El retablo mayor es salomónico con San Juan Bautista, San Fernando Rey, San Sebastián y San Lucas. Otro con Calvario, s. XVII. Aparte, San Miguel, Santa Lucía y santa gótica sin mano. Dos cajonerías. Ermita caída de Santa Lucía.

Castellanos de Castro – Amaya - (++++):

Castellanos de Castilla Vieja, es decir procedentes de lo que hoy conocemos como las Merindades así llamadas, en torno a Villarcayo. Construida en una magnífica piedra de sillería, esta iglesia, dedicada a San Pedro apóstol, se nos muestra con dos partes bien diferenciadas; cabecera renacentista y pies tardo románicos; la torre o campanario es rectangular con a modo de dos grandes arbotantes para contrarrestar la desviación de sus muros; el ábside es rectangular con cantoneras de refuerzo; y la portada de entrada tiene trazas románicas con fustes, capiteles florales y tres archivoltas bajo pórtico de columnas pétreas. Interiormente tiene un cuerpo con columnas, capiteles, arcos apuntados y bóvedas de cañón; y en cabecera, juntamente con las dos capillas laterales, se sustenta con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es renacentista con acanalados. El retablo mayor es de trazas clasicistas, de Juan Tapia, en 1664, con San Pedro sedente, Asunción, San Lorenzo, San Antón, Calvario y Padre Eterno; relieves de San Pedro en el mar, con las llaves, en la cárcel y crucifixión, Nacimiento de Cristo y Adoración de los Reyes, los Evangelistas, los Padres de la Iglesia, otros santos y pinturas de la Pasión de Cristo. Otro, del mismo autor, con Crucificado, Virgen vestida y San Roque. Otro rococó con Resucitado, Santa Bárbara, San José, San Antonio y San Francisco. Aparte, Crucificado de cofradía, San Isidro, San Antón y San Jerónimo. Lienzos de Inmaculada y Bautismo. Cruz de planchas de metal repujado. Cajonería de un cuerpo con testero y crucifijo. Aguamanil.

Castil de Lences – Oca- Tirón- (++++):

Castriello de Lençes, como diminutivo de castro o castillo. Dentro de un pueblo lleno de sorpresas y atractivos naturales, como un caudaloso manantial, que cruza el pueblo, y que comparte los rezos con las monjas de Santa Clara, aparece la artística iglesia románica, dedicada a Santa María, como un buen ejemplar del románico burebano. Posee una esbelta espadaña antigua de dos cuerpos y ventanal románico; es de destacar el ábside con columnas entrega, capiteles finos, ventanal cegado, tres arquitos y canes de caras, bichas y ajedrezados; y la portada es románica con archivoltas lisas y decoración sencilla; la antepuerta de entrada al atrio es de arco moldurado y presenta hornacina con santo y frontón. En el interior, es de una nave y dos capillas con columnas, buenos capiteles, arcos y bóvedas de cañón. La pila de bautismo es cuadrada con decoración lineal, siendo una pieza curiosa. El retablo mayor es clasicista con Virgen sedente y Calvario; relieves de la Anunciación, Visitación, Nacimiento y Reyes Magos, del s. XVI; y en sagrario, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro con relieves de Santa Ana triple, santo obispo, San Roque y Santa mártir. Otro con Santa Catalina, Santa Casilda y otras. Aparte, dos Crucificados, Resucitado, Virgen del Rosario y San Juan Bautista. Lienzos de Santa Ana triple y del Cristo de Burgos. Buena orfebrería, en dos cruces de gajos, una custodia de sol, y cáliz repujado con dibujos incisos, piezas todas del s. XVI. Cajonería y sagrario con Resucitado. El Convento de Santa Clara tiene retablo barroco, con Asunción, San Diego de Alcalá, San Francisco, Santa Clara, santa mártir y Crucificado. Aparte, Piedad en el coro, órgano y claustro gótico; es un B.I.C. incoado. Ermita de Santa Ana. En Bárcena Bureba, iglesia románica en semiruina con espadaña antigua, ábside circular con columnas, capiteles, canes de tacos y portada de arco. Sin culto.

Castildelgado – Oca- Tirón- (+++++):

Hasta el siglo XVI, se llamó San Pedro de Villapún como nombre de persona; hoy de Gil Delgado, en honor al hijo del pueblo, don Francisco, obispo de Jaén y padre del Concilio de Trento que conserva su palacio en la villa. En medio del pueblo, con una alta torre cuadrada de tres cuerpos se asienta una iglesia, dedicada a San Pedro Apóstol, de porte noble con buena sillería de piedra, aunque alguna zona es de ladrillo galletero; un ábside rectangular; y la portada clasicista con pilastrones y frontón. En el interior, es templo renacentista de cruz latina, con algunas partes góticas, y capilla del obispo, don Francisco Gil Delgado, adornada de escudos y sepultura, con columnas o pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica con gallones y anillo vegetal. El retablo mayor es barroco salomónico con Virgen sedente gótica con Niño, s. XIII, San Miguel, San Pedro sedente, San Lorenzo, San Esteban y angelotes; y curioso ostensorio rococó. Otro con Inmaculada con serpiente, San Juan Bautista, San José y Crucificado. Otro con San Joaquín, Santa Ana, San Vitores y Santa Bárbara. Aparte, Cristo yacente, dos Crucificados de pared y Virgen sedente gótica. Varios y buenos lienzos, aparte los del monumento que también merecen la pena, como una Sagrada Familia. Destaca la sepultura noble de pizarra negra del obispo con escudo y un terno rojo, del mismo, s. XVII. En orfebrería, cáliz y crismeras, de Juan Gutiérrez el viejo; cáliz repujado, de Andrés Lecanda y patena de Sancho Salcedo; incensario y naveta, de Arrandolaza y Gil, todo del s. XVI. Aguamanil avenerado. Ermita de Virgen del Campo, con portada y espadaña, año de 1748, y de trazas protogóticas en su interior. Tiene un retablo con imagen sedente de la Virgen, gótica y repintada. De aquí, proceden dos relieves de madera con escenas góticas de la Virgen, hoy en el Museo Marés de Barcelona.

Castil de Peones – Oca- Tirón- (+++):

El nombre proviene de Castello de peones, como lugar fortificado y con soldados de a pie. Su iglesia, con graves problemas de conservación, está malherida en varias zonas y aunque, se han hecho algunos trabajos de atirantado de muros, a base de barras de acero, sigue siendo una iglesia en semi ruina permanente. El templo, dedicado a Santa María, posee una magnífica espadaña de tres cuerpos y buena sillería; el ábside es irregular con contrafuertes; y su portada es renacentista, bajo pórtico de gran arco clasicista con decoración en jambas, arco y hornacina vacía. Es iglesia renacentista de una nave y dos capillas; estas con buenas bóvedas estrelladas, y aquella con bóvedas de yesos moldurados. La pila es románica de vaso liso, pero avenerada por ambas caras. El retablo mayor es barroco sin dorar, de Santiago del Amo, en 1732, con San Pedro y San Pablo, Asunción, San Francisco, Santo Domingo, Santa Bárbara, San Sebastián; y en sagrario, con Resucitado, San Pedro y San Pablo. Otro con Calvario gótico completo. Hay imágenes sueltas como Crucificado procesional y Virgen sedente, del XVI, Santa Ana triple, del s. XIII, Virgen del Rosario e Inmaculada. Su orfebrería se reduce a dos cálices platerescos, uno de Diego Mendoza. Puerta de madera con entrepaños de entrada a la sacristía.

Castrecías – Amaya - (++++):

Lo de castro denota que, en lo alto de la empinada ladera, debió haber una estructura defensiva. Hoy, dominando las casas de la población, se levanta en un altozano, su iglesia, dedicada a Santa María la Mayor, que está hecha en una magnífica sillería de piedra con torre clasicista, en 1785, pilastrones y remate de pináculos; el ábside es rectangular con sacristía; y la portada es románica apuntada con fustes, capiteles con figuras y seis archivoltas con decoración vegetal y ajedrezados, bajo pórtico románico con bóveda de crucería y portada clasicista. En el interior, presenta planta de transición de una nave y dos semi naves laterales con columnas, arcos apuntados y bóvedas de crucería; la cúpula era de yesos moldurados y se hundió hace unos años, quedando las pechinas con los Evangelistas de yesos policromados. La pila es románica lisa con gallones leves. El retablo mayor es clasicista con Virgen de talla vestida y Padre Eterno; dos pinturas de la Presentación de la Virgen y Circuncisión de Jesús; cuatro relieves de la Anunciación, Visitación, Nacimiento de la Virgen y Reyes Magos; y sagrario con San Pedro y San Pablo. Otro barroco con Virgen del Rosario, del s. XVI, San Juan Bautista, Santa Bárbara y San Isidro. Otro clasicista con San Roque, Virgen sedente con Niño y Santa Ana triple, ambas del s. XIV, Resucitado y Jesús Niño; todo muy repintado. Otro neoclásico con Calvario gótico y San Antón. Otro renacentista con San Bartolomé y Calvario, aparte varias pinturas de la vida del santo y de los cuatro Evangelistas. En orfebrería, una cruz recortada de metal, del s. XV; dos cálices repujados; y píxide gótica con pie. Sacristía con claves decoradas, cajonería y aguamanil con venera. Bajo coro un tipo de artesonado coloreado. Ermita con campanil, de la Virgen del Monte.

Castresana – Medina- (++):

En una ambiente placentero y hasta bucólico, se levanta la pequeña, pero bien cuidada, iglesia de San Vicente Mártir, con espadaña de buena piedra de sillería; ábside rectangular con contrafuertes y ventanal gótico; y portada apuntada a base de dovelas. Es iglesia de una nave con columnas, capiteles y ménsulas historiadas con figuras de angelotes, arcos apuntados y bóveda de simple crucería de piedra, en cabecera; y en el resto, bóvedas apuntadas de yeso. Pila de copa lisa y rústica y otra de copa sin base. El retablo neoclásico con San Vicente, San Pedro, San Juan Evangelista y Calvario. En orfebrería, custodia de sol, rayos y cabujones; y cáliz con dibujos incisos. Aguamanil. En Villafría de Losa, iglesia en semiruina, de un pueblo abandonado.

Castrillo Matajudíos – Amaya - (+++++):

Castrello, en diminutivo equivale a cercado y lo de mata judíos, no es lo que parece, ya que mata equivale a una porción de árboles, con lo que sería cercado de árboles de los judíos; algo así como vivero o huerto. En este pueblo, patria chica de Antonio de Cabezón el músico de la corte de Carlos V y Felipe II, se levanta una iglesia, dedicada a San Esteban, con aspiraciones monumentales, puesto que sobre un cuerpo de estructura gótica con dos puertas apuntadas sencillas, se levanta, a un extremo, una soberbia cabecera penta partita renacentista con contrafuertes y dos ventanales rasgados; y a los pies, un curioso campanario a modo de espadaña alargada; pero todo ello en una muy buena piedra de sillería. En el interior, es una iglesia de tres naves con columnas enracimadas, capiteles con flora y angelotes y arcos con bóvedas de crucería; la cabecera es renacentista más elevada con una bóveda estrellada singular. La pila es renacentista con acanalados y base poligonal moldurada. El retablo mayor es rococó, de Domingo Suano, de 1742, con San Esteban, San Pedro, San Pablo, San José con Niño, San Lorenzo y Asunción; y sagrario clasicista de tres cuerpos, de García Arredondo, con Resurrección, San Pedro, San Pablo, y relieves de Cristo con la cruz, Flagelación, Ecce Homo y algunas virtudes. Otro clasicista con busto relicario de Santa Laura, traído desde Italia por Antonio de Cabezón, imagen de la santa, San Juan Bautista y Padre Eterno; relieves de San Juan con doctores, el Bautismo y su decapitación; y en puerta, viarias compañeras mártires de Colonia, martirio y gloria de Santa Laura, los Evangelistas, los Padres de la Iglesia y Padre Eterno. Y dos barrocos, uno con Crucificado y Resucitado, del s. XVI, y el otro con Virgen del Rosario con Niño. Aparte, hay dos Crucificados de pared, uno gótico, una Virgen sedente con Niño, del s. XIV, e imágenes varias. Lienzo de Inmaculada con las Ánimas, en retablo neoclásico. Destaca la orfebrería con custodia de torre con cabujones, campanillas y finos relieves; y un cáliz, de Antonio Perales, con repujados y dibujos incisos. Aparte, un templete sagrario con paloma del Espíritu Santo, s. XVI, buen escaño doble, púlpito de piedra con rosetas y cajonería amplia con testero. Finalmente, un retablo renacentista con pinturas de la Anunciación, Nacimiento, Adoración de Reyes y Asunción está en el Museo del Retablo.

Castrillo de Murcia – Amaya - (+++++):

Castrello de Muça, parece el nombre de un mozárabe, repoblador del pueblo y la traducción sería: Cercado de Muza. Su soberbia iglesia, dedicada a Santiago apóstol, nos presenta un ábside poligonal con contrafuertes, ventanales y altos muros; la torre campanario es renacentista de excelente espectro arquitectónico con pináculos, barandilla y cupulín; y la portada es gótico florida de arco rebajado con alto relieve de Santiago matamoros. Toda la iglesia está construida en una buena piedra sillar y perfecta ejecución arquitectónica, incluida la cerca procesional. Interiormente presenta una planta gótico renacentista de tres naves y crucero con columnas, arcos, capiteles, cenefa afiligranada, bóvedas estrelladas variadas y claves floreadas. La pila está adornada de acanalados, borde moldurado, situada en un anfiteatro circular en descenso. El retablo mayor es barroco salomónico, de Policarpo de Nestosa y Pobes, en 1670, con Santiago matamoros, San Pedro, San Pablo, cuatro santos, cuatro angelotes y Calvario; relieves de la anunciación a San Joaquín o José, Anunciación a la Virgen, Visitación y Nacimiento; y en sagrario con ostensorio, Resurrección y Crucifijo. Otro barroco, de 1670, con Santa Bárbara y Niño de la bola, con Resurrección pintada, en sagrario. Otro con Santa Ana triple gótica, Virgen del Rosario y Crucificado. Aparte, Crucificado gótico, del s. XIV, y otro procesional, Inmaculada, Santo Tomás, San Roque, Santa Bárbara y San Sebastián. Lienzos de las Ánimas, Inmaculada popular y Crucificado. En orfebrería, destacan la cruz plateresca, de Andrés Gallo, con repujados, calados góticos y macolla con medallones; un cáliz custodia de rayos y sol; dos cetros de plata, todo del s. XVI; cáliz rococó tipo americano, otro torneado y crismeras. Cajoneríasimple. Sepulcro de clérigo con estatua yacente y relieve de la Anunciación, s. XVI. Ermita de San José con retablo del santo, de San Francisco y Santa Clara y Piedad repintada. Otra de Santa Bárbara. En esta villa y en los días del Corpus, se hace una procesión solemne que conlleva la tradición de bendecir con el Santísimo a los niños nacidos durante el año, pero un maligno demonio, personaje burlesco, llamado el Colacho, va haciendo piruetas y con sus saltos sobre ellos, quiere impedirlo.

Castrillo de la Reina –La Sierra- (+++++):

Lo de Castrello lo entendemos como villa cercada y lo de la Reina, hace alusión, posiblemente, a algún privilegio adquirido, por la misma. De camino hacia la tierra de pinares, destaca la sólida y esbelta torre- campanario de esta iglesia, dedicada a San Esteban Protomártir, construida, por Juan de Fragua, con dos cuerpos y rematada de pináculos y reloj; el ábside es rectangular con contrafuertes y ventanal gótico cegado; y sin embargo, llama la atención la portada gótico plateresca de gabletes, cardiñas y decoración floral, todo bajo amplio arco como pórtico. Exteriormente toda la fábrica está aparejada en muy buena sillería de piedra. En el interior, presenta planta de tres naves y cabecera gótico-renacentista con columnas, pilastras, arcos y bóvedas estrelladas muy variadas. La pila es románica con gallones, cenefa vegetal superior y base cuadrada; también existe un archivo empotrado en el muro con cuatro apartados bien marcados; y un arcosolio sepulcral con escudo y bolas. El retablo mayor es barroco, en 1755, con San Esteban, Santo Domingo de Guzmán, San José y Crucificado. Otro, de Juan Félix Rivas, de 1733, con San Bartolomé, San Antonio, santo con libro, Resucitado y Virgen sedente con Niño, s. XIII. Otro con Inmaculada y Crucificado. Hay otro salomónico, de 1693, con Virgen del Rosario, San Miguel y cuatro pinturas sueltas. Hay uno clasicista con San Sebastián, San Esteban, San Pedro y San Pablo; lienzos de la vida de San Esteban, de la Anunciación, Visitación y Reyes Magos. Aparte, un Cristo yacente en urna, dos Crucificados de pared, Inmaculada mutilada, tres tablas sueltas de la Anunciación, Nacimiento, Asunción, s. XV. Es de destacar en orfebrería, una cruz plateresca con cincelados, repujados y macolla poligonal con medallones, s. XVI; custodia barroca de sol, rayos y estrellas, pie repujado, columnas y campanillas; y cáliz repujado en nudo, de Melchor Díez, s. XVI. Aparte, cajonería doble, púlpito con relieve de llaves; relieves en puertas y cancela. Ermitas de Santa Ana y otra ermita rupestre de Santiuste.

Castrillo Río Pisuerga (++++):

En los límites de nuestra diócesis con la de Palencia, pues el río hace de línea divisoria, se nos muestra esta iglesia, dedicada a San Bartolomé apóstol, construida en buenos materiales con una espadaña convertida en torre; un ábside románico con columnas entrega, capiteles, canes de tacos y dos ventanas con decoración vegetal; la portada es de transición al gótico con arco apuntado y otra renacentista con rosetas y hornacina vacía, todo bajo pórtico con tres arcos de piedra. En el interior, se trata de una planta de dos naves y capilla con pilastrones y arcos de piedra; en cabecera, con bóveda de cañón y en el resto, de yesos moldurados y policromados con relieves del Patrón y los Padres de la iglesia; también, cuenta con otra cubierta de madera, de tipo de artesonado. Tiene una curiosa pila cuadrada con dibujos leves. El retablo mayor es clasicista con San Bartolomé, Calvario y Padre Eterno; relieves del Nacimiento, Reyes Magos, los Evangelistas y los Padres de la Iglesia; y sagrario de dos cuerpos con Resucitado y ocho apóstoles. Dos retablos barrocos con dos Crucificados, de los s s. XIV y XVI, y Virgen sedente, s. XIV. Otro Barroco de estuco policromado con el cuadro de Ánimas e imágenes de la Magdalena, San Sebastián y Niño de la Bola. Como detalle, destacar ciertas pinturas murales absidales de trazos lineales. Aparte, Cristo Resucitado, Crucificado de cofradía, Dolorosa para vestir, Santiago, San Roque y santo obispo. Púlpito y tornavoz de morteros policromados y angelotes; y un rosetón pétreo. En sacristía, cajonería y arca eucarística.

Castrillo de los Rucios–Ubierna- Úrbel- (+++):

Castrillo qui est in Obernia; es decir Castillejo de los asnos, en Ubierna, pues el sustantivo rucio equivale a burro o asno. Su iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, tiene vocación de castillo o de nido de águilas, porque su silueta se asienta en una cornisa de la montaña, que cobija a esta pequeña localidad. Está construida en buena sillería, dominando su espadaña abierta al viento; el ábside es circular de sabor renacentista con contrafuertes; la portada es de estilo románico, bajo un pórtico y portada de sogueados, puntas de diamante y canes de tacos. Es de una nave y capilla con pilastrones, arcos, bóvedas de cañón y en cabecera, un remate de cascarón avenerado. Tiene un escudo noble y leyenda, de 1652. Pila de copa lisa y base circular moldurada. El retablo mayor es clasicista con Virgen sentada con Niño repintada, del s. XVI, San Juan Bautista, San José con Niño y Asunción. Otro con Crucificado, Dolorosa vestida. Y otro con Virgen vestida del Rosario. Púlpito de piedra con relieves. Cajonería de un cuerpo y crucifijo con peana.

Castrillo Solarana – Arlanza- (+++++):

In villa Castrello de Solarana, así aparece en los documentos del siglo once, como Castillejo, junto a Solarana. Tiene una iglesia de difícil interpretación, por la diversidad de estilos, ya que, partiendo de un templo románico, pasa por el gótico del interior, una torre renacentista y cabecera clasicista. Vista de lejos, lo que destaca es su alta torre cuadrada, rematada en balconada, pináculos y gárgolas de cañón; la portada es renacentista de arco con concha, calavera y jarrones; más otra románica tapiada con capiteles de follaje y archivoltas de ajedrezados y enlazados; el ábside es románico con recrecidos posteriores y doble arquería, la inferior apuntada y la superior de arcos trilobulados ciegos, pilastrones verticales escalonados y contrafuertes. Esta parte románica destaca por su piedra de sillares tostados y el resto, por sus buenos sillares de la zona. En el interior, es templo irregular de tres naves, dedicado a San Pedro Apóstol, con columnas, arcos, capiteles afiligranados, bóvedas de crucería, y en cabecera, cornisas, cúpula y bóvedas enfoscadas. La pila bautismal es románica con triángulos en sub copa, pie cilíndrico y pileta auxiliar. El retablo mayor es barroco con San Pedro sedente, San Juan Bautista, San Pablo, ángel con martillo y Crucificado. Otro con Cristo yacente, Virgen y San Juan Evangelista, Dolorosa vestida y Crucificado. Otro con Virgen del Rosario, San José, San Isidro, del s. XVI. Y uno renacentista, de 1525, con santo obispo, San Roque, San Sebastián; y tablas de San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista, San Andrés, Virgen con Niño, Santa Lucía, Magdalena, misa de San Gregorio, cena con pobres y Padre Eterno. Hay otras imágenes sueltas, como Virgen del Rosario, Inmaculada, San Miguel, San Sebastián, pero. sobre todo, una Virgen sedente con Niño y pájaro policromada, del s. XV. Lienzos de San Pedro y de la Virgen con San Ildefonso. Cruz repujada y cincelada, de Domingo Fernández de Abaunza, con macolla de doseletes. Aguamanil de piedra y cajonería triple. Ermitas en ruina, de Santa Ana y Virgen de Torrecilla. Es iglesia B.I.C, desde 2001.

Castrillo de Valdebezana – Merindades- (++):

Iglesia rural en lo alto de la villa, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, haciendo las veces de lo que pudo ser su castillejo, con torre cuadrada y alta; ábside rectangular con ventanal en aspillera, cruz calada en aspa y canes de tacos en los laterales; y portada románica sencilla con decoración de dientes de sierra. En el interior, es un templo de una planta con cabecera de aspecto románico, bóveda de cañón apuntado y el resto, de techos rasos de yeso. La pila es románica de copa lisa con base elevada. El retablo mayor es neoclásico con Virgen sedente popular y repintada, del s. XV, y Crucificado; relieves de San Pedro, San Pablo y Ecce Homo, en sagrario. Hay otra Virgen sedente, del s. XIV, santa con plato y Virgen vestida. Destaca una cruz de gajos y remate de piñas sin macolla, s. XV. Cajonería doble.

Castrillo del Val – San Juan de Ortega- (+++++):

En la antigüedad, se denominó Castrello de Munnio Romanez, o sea Castillejo de Munio Román, nombre del fundador, sin duda; después, aparece como Castrillum de Veracruz y sabemos que tuvo una iglesia o ermita, dedicada a la Vera Cruz en uno de sus barrios; hoy puede mostrarnos otra dedicada a San Juan Bautista, situada en la ladera del susodicho castillejo, y que aún perdura con buena fábrica gótico-renacentista, torre cuadrada, ábside poligonal y portada renacentista de mérito con hornacina y el santo titular, aunque esté actualmente fuera del culto. Parece, por tanto, que tenía varios barrios y posiblemente tres iglesias, pues así de peculiares eran nuestros antepasados a la hora de vivir la fe. La que se sitúa en el centro del pueblo, dedicada a Santa Eugenia, y construida en dignos materiales de la zona, posee una buena torre cuadrada rematada de bolas; un ábside con cantoneras de refuerzo; y una portada clasicista, de 1604, con arco moldurado, pilastrones y hornacina con la Patrona mutilada, bajo pórtico de madera y reja. Interiormente aparece como iglesia renacentista de una nave amplia y cabecera con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila se adorna de acanalados y molduras, s. XVI. El retablo mayor es clasicista, de Juan de Colina, en 1628, con Santa Eugenia, Inmaculada, San Nicolás, San Gregorio, San Francisco, San Isidro, Crucificado y Padre Eterno pintado. Hay dos barrocos similares, de 1717, con Virgen del Rosario, San José, San Antón y Santiago el menor; y el otro con San Roque, San Joaquín, San Miguel y Santa Ana triple, imágenes todas del s. XVI. Aparte, imágenes encontradas, en el subsuelo del templo, como torso de Crucificado y San Juan, góticos, Crucificado de cofradía y otro procesional; dos imágenes góticas de la Virgen con Niño, s. XIV, Dolorosa barroca, Asunción, San Andrés, San Juan Bautista, Santa Eugenia, Santiago, Virgen del Pilar, San Mateo, San Juan Bautista de piedra y Crucificado de marfil, s. XVII. En orfebrería, dos cruces con repujados y relieves, una de gajos dorada y remates a bisel, s. XV, y la otra, de planchas repujadas, s. XVII; custodia de sol y rayos con cabujones en nudo; y cáliz repujado con cabujones, s. XVI. En sacristía, cajonería con laterales, testero y crucifijo; y aguamanil con venera. Junto a la iglesia, un crucero renacentista.

Castrillo de la Vega – Roa- (+++):

Como en tantos de nuestros pueblos, la iglesia viene a ser como la imagen emblemática del mismo, ya que es la silueta que más se nos graba en la retina. En esta villa es la alta espadaña de tres cuerpos con remate de bolas y buena sillería, que destaca por toda la vega; la puerta es rara por la reiterada fila de piedras en relieve, como enmarque de la entrada. Interiormente esta iglesia, dedicada al apóstol Santiago, es barroca de tipo herreriano de una nave en cruz latina y dos mini naves con pilastrones, cornisas dobles prolongadas, arcos, cúpula y bóvedas de yesos moldurados. La pila es románica de copa lisa y pie cónico. El retablo mayor es neoclásico con Santiago matamoros; otro clasicista con relieves de Santa Ana triple y Calvario. Otro con otro Santiago más antiguo y dos lienzos del mismo. Hay una Inmaculada manierista, en retablo barroco; al margen de esto, un Crucificado de pared, un Resucitado, Virgen sedente con Niño, s. XIII, otra del s. XIV, y San José con Niño. En orfebrería, una custodia de sol rayos y estrellas, de Andrés Muñoz, con pie cincelado y dorado; relicario de sol y rayos con ocho pequeñas reliquias; cáliz torneado, de Alonso Rodríguez, y olieras unidas; cajonería y aguamanil de piedra. Ermita de Virgen de la Vega.

Castrobarto – Medina- (++++):

En esta villa, cuya etimología nos habla de un castro celta y una población desaparecida llamada Obarto, resultando así un nombre, con resonancias prerromanas alusivas a su antigüedad. Y así, junto a edificios de cierta nobleza, se levanta la iglesia de San Facundo y San Primitivo con torre recrecida cuadrada; ábside rectangular con contrafuertes de mampostería, pequeño rosetón gótico y canes de tacos, en aleros; y la portada es románica con archivoltas de cabezas, figuras, bichas, dientes de sierra, sogueados y ajedrezados, bajo pórtico de madera; y de entrada al atrio, hay una portada también románica, trasladada desde el cercano pueblo de Muga, hoy desaparecido. Dentro se nos muestra como iglesia gótica de una nave y capilla lateral con columnas, capiteles, arco y bóvedas de crucería. La pila es gótica de copa lisa y base circular moldurada. El retablo mayor es barroco salomónico con San Facundo y San Primitivo, San Pedro y San Pablo, la Magdalena con cabellera talar curiosa, San Antonio y Calvario con las figuras, en imagen y pintadas a la vez; y en sagrario, pintura de la Resurrección. Aparte, hay una Virgen sedente, gótica, con Niño, pero repintada, Inmaculada, San Roque y santa religiosa. En orfebrería, la cruz de gajos de plata y remate de piñas, de Pedro Uzquiano, píxide sencilla, portapaz y otras piezas menores. Cajonería simple y aguamanil de cerámica. Ermita, en lo alto, de San Roque con campanil. En Muga, quedan sólo ciertos muros de los cimientos de la iglesia.

Castroceniza – Arlanza- (++++):

Lo de Castro hace alusión a lugar defensivo que pudo sufrir algún incendio; y, aunque no quedan muestras de edificio alguno de esas características, sin embargo, la iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, sí que está situada, en lugar alto, con torre recrecida; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada de trazas románicas, con tres archivoltas sin adornos y una anteportada de líneas románicas sencillas, también. El interior se compone de una nave y capilla lateral gótica, con columnas, capiteles corridos de fauna y flora, arcos, bóvedas y claves de crucería. El retablo neoclásico hubo de retirarse, por el ataque de las termitas, que lo destrozó, pero sus imágenes son dignas como la Asunción, San Juan Bautista, San Pedro y Santo Tomás de Aquino; otros con Virgen del Rosario, San Antón, Crucificado, San Antonio y San Francisco. Pero, llama la atención una capilla en el pórtico con Crucificado y pinturas murales de la Pasión, de sabor popular. La pila es románica con rosetas y base cuadrada. Aparte, pequeño tríptico de un Calvario pintado, San Antonio y San Jerónimo; y, un sagrario-pináculo gótico de piedra, con Piedad, San Juan Evangelista y el Salvador. Es de señalar la orfebrería con cruz plateresca de repujados, de Mateo Revenga, un cáliz custodia, de Gonzalo de Calahorra, s. XVI, y otro cáliz semejante. Sepulcro gótico de clérigo con lauda. Ermita de San Roque.

Castrojeriz – Amaya - (+++++++):

Desde el Castrum o Castellum Sigerici, del s. IX, como fundación primera del castillo, por parte de un visigodo, llamado Sigerico, se pasó a un primitivo poblado, en la falda del mismo, con algunas iglesias de las que se tienen noticia; después comenzaron a venir los primeros peregrinos hacia Santiago; y finalmente, con la espléndida intervención de los condes de Castrojeriz y otros nobles, se enriqueció la villa, con la construcción de sus tres iglesias actuales, de gran valor religioso y artístico. Es decir, son más de diez siglos, los que quedan perpetuados en estas tres iglesias con las que hoy cuenta la villa.

Colegiata de Nuestra Señora del Manzano: Haciendo de pórtico a la villa, de camino hacia Santiago de Compostela, esta colegiata, con aires de catedral, aunque nunca tuviera claustro. Sin embargo, tiene coro y sala capitular que son elementos clásicos de las catedrales y monasterios. Vista desde el exterior, contemplamos una torre clasicista con capulín barroco, habiendo sido edificada sobre la anterior de trazas románicas; el ábside es rectangular y tanto las capillas laterales como la cúpula de la capilla de la Virgen son añadidos, del s. XVIII, con la intervención del arquitecto Juan de Sagarvínaga; las dos portadas son originales, del s. XIII; la principal protogótica con capiteles florales, archivoltas lisas y las dos imágenes de la Anunciación, a ambos lados, con ménsulas, doseletes y un magnífico rosetón gótico con vitral de la época; y la otra, también gótica, con remate renacentista de tipo retablo con imágenes anteriores de San Juan Evangelista, santo obispo, Virgen sedente y óculo. El interior presenta planta de tres naves con algunas capillas y dependencias laterales con columnas en haz, capiteles florales, arcos apuntados y bóvedas de crucería. La pila es gótica con cordoncillo en borde. El retablo mayor es barroco rococó, de Francisco Díez Mata, hacia 1766, con una Inmaculada, San Juan Bautista y seis lienzos de Antonio R. Mengs, relativos a la infancia de Jesús, destacando el panel central con una luminosa Anunciación de gran delicadeza y espiritualidad. En la capilla de la Virgen del Manzano con cúpula barroca sobre pechinas, hay un retablo rococó, también de Francisco Díez Mata, 1768, donde aparece la imagen gótica de la Virgen del Manzano con Niño. s. XIII, cantada en las Cantigas de Alfonso X., un Santiago peregrino, San José y San Diego. Hay otros retablos con imágenes o pinturas de mérito como un Calvario, una Virgen sedente gótica, un San Antón y pinturas de la Piedad o la las Ánimas. Un retablo clasicista con escenas de la infancia de Jesús y Padre Eterno. Otro clasicista con Crucificado y San Juan Bautista; y sagrario con Ecce Homo, en tabla. En otro neoclásico, Virgen con Niño. Aparte, posee un coro de buena talla en madera de nogal, con reja de forja de cierre, del s. XVI, y un órgano barroco. En algunos arcosolios, hay enterramientos medievales nobles, con estatuas yacentes; sin embargo, dentro del presbiterio barroco, destacan las estatuas orantes de los condes de Rivadavia y los marqueses de Hinojosa. Como esta iglesia se ha convertido en un rico museo parroquial, hay muchas piezas, pertenecientes a las demás iglesias de la villa y algunas adyacentes; sólo, a modo de resumen, destaquemos las pinturas de un San Jerónimo de Carducho, Exaltación de la Eucaristía, Crucifixión, Santa Práxedes, Bautismo de Cristo de Mateo Cerezo, otros dos bautismos, Virgen tenebrista del tipo de las de Belén, la Magdalena, los Evangelistas, Inmaculada, San Pedro, San Juan Bautista, Santiago, San Jerónimo, San Francisco y Virgen con Niño sobre paisaje. En tabla, destacan un tríptico con Virgen con Niño y ángeles, Virgen con Niño del “pópulo”, Madona, de tipo italiano, Virgen de la fuente, Cristo de las lágrimas, copia de Albert Bouts, una Piedad y un Calvario. En escultura de los s. s. XIV al XVII, es importante el grupo de la Virgen con Niño y San Francisco, de la escuela de Gil de Siloé, dos Inmaculadas, Santa Ana triple, dos de la Anunciación, dos Vírgenes sedentes góticas, Santa Catalina, San Lorenzo, San Pedro y San Pablo, San Juan Bautista y el Evangelista, San Miguel, Santa Inés, San Jerónimo penitente, etc. En orfebrería, tres cruces barrocas de planchas de plata repujada, de cierto mérito, un cáliz custodia, del s. XV - XVI, otra custodia, de tipo torre, del XVI, otras dos barrocas; variados cálices, tanto en estilo, como en valor; y unas sacras repujadas de plata. Dos Crucificados de marfil; una Anunciación y Piedad, ambas en alabastro; y una mesa de jaspe. Esta colegiata, como conjunto, fue declarada B. I. C., en 1974.

Iglesia de Santo Domingo: Esta iglesia, situada en el medio de la población y considerada como parroquia titular, no es, sin embargo, la más importante; y aunque, externamente tiene buena estampa, podemos destacar sus altos muros, con contrafuertes y torre cuadrada con pilastrones y remate de bolas; un ábside rectangular con contrafuertes; y dos portadas clasicistas con dovelas molduradas, pilastrones y hornacina, en ático, con Virgen, Dios Padre y medallones de Santiago y Santo Domingo; y otra tapiada con decoración barroca. Interiormente presenta una planta gótica de salón de tres naves con columnas y bóvedas rehechas, en el s. XVIII. La pila es renacentista con acanalados. El retablo es neoclásico, de Antonio Medina Beitia, con Santo Domingo, San Benito, San Pedro, San Andrés, San Francisco y Crucificado; dos relieves del Santo; y en sagrario, Resurrección de Cristo y los cuatro Evangelistas. Hay otro de la Virgen con Niño, del s. XVI, San Francisco, Santo Domingo y lienzo de la Virgen. Otro barroco con Crucificado, Asunción, Magdalena y San Francisco. Aparte, hay imágenes de un Crucificado de pared, Santo Tomás de Aquino, San José, San Cristóbal y San Juan de Sahagún. En pintura, un Calvario enmarcado en tabla y lienzos de Santa Teresa, Santo Domingo en soriano, siete apóstoles, Jesús de la bola y Virgen Dolorosa. En orfebrería, una cruz gótica de cobre, con dibujos incisos, otra con relieves, del s. XVII, custodia de sol y rayos, insignias y cáliz cincelado, del s. XVI. Lo más destacable del templo, son los seis tapices de las Artes, restaurados recientemente, exaltando a la música, la astronomía, la filosofía, la geografía, las ciencias y las matemáticas. Aparte, varios ornamentos, de los s s. XVI y XVII, la sillería del presbiterio, las cajonerías de la sacristía y dos espejos rococó. Dentro de la población hubo un convento de San Francisco, quedando restos de su iglesia. También el convento de Santa Clara, con iglesia gótica. Cerca, están los restos del Convento gótico de San Antón, importante en el camino de Santiago, con muros, pero sin cubierta, destacando su portada gótica de archivoltas cuajadas de ángeles y figuras; también las ruinas de la perfecta y robusta iglesia gótica del despoblado Tabanera, con portada apuntada y torre cuadrada.

Iglesia de San Juan: Situada en la parte occidental de esta villa alargada, a modo de un gran cordel, como ocurre en todos los pueblos, por donde discurre el camino de Santiago, esta iglesia nos muestra sus trazas góticas primitivas, sobre todo en la torre con ventanales tardo románicos y remate de pináculos y almenas; el ábside es poligonal con ventanal y canes lisos; y dos portadas de arco rebajado bajo arco piramidal con imagen de Santiago peregrino. De la misma época, es el claustro de transición con columnas, capiteles, arcadas apuntadas y artesonado mudéjar policromado. Esta iglesia transformada, en el siglo XVI, es de planta renacentista de salón de tres naves con columnas fasciculadas, arcos, bóvedas estrelladas de bellas tracerías y ventanales. La pila bautismal presenta relieves vegetales renacentistas y pie hexagonal. Destaca una magnífica escalera, de subida al coro, con balaustrada de finos calados. El retablo mayor es barroco con San Juan Bautista, sus padres Zacarías e Isabel, Asunción, Santiago, San Juan Evangelista y angelotes; relieves de San Antón y sagrario con pelícano. Otro clasicista con Resucitado, Calvario, San Juan Bautista, San Jerónimo, San Vicente, San Cristóbal y relieves de la vida de la Virgen y sus padres. Sin embargo, llama la atención uno renacentista, a modo de políptico, con pinturas de la misa de San Gregorio, Santiago, San Jerónimo, San Juan Bautista, San Pedro, San Antón, santo obispo, Anunciación, Visitación, Calvario y escudos. Aparte, un Calvario renacentista, Crucificado de pared, Cristo yacente, Virgen del Carmen, San Roque, San Juan Bautista, San Bartolomé y otros. Hay varios lienzos, como Inmaculada, Santa Ana con Virgen niña. Órgano neoclásico, traído de la de Santo Domingo. Tumbas nobles, de los Manrique de Castro, con escudos. Es iglesia B.I.C., desde 1990.

Castromorca – Amaya - (+++):

El nombre procede de las palabras Castro morca o moreca, como Castillo convertido en un montón de piedras; es decir, un viejo castro, posiblemente prerromano, totalmente caído. La vieja iglesia de trazas renacentistas con algún vestido románico, dedicada a San Pedro Apóstol, es una ruina irremisible con parte del tejado hundido, aunque los paramentos, el ábside rectangular y la torre de tipo de espadaña reconvertida en campanario, igual que la portada de arco a base de dovelas y alguna bóveda aparezcan en pie; sin embargo, dentro muestra en sus grietas y desprendimientos, que está herida de muerte: algún día también se convertirá en Iglesiamorca, un montón de piedras. Interiormente es de una nave y se encuentra con parte de sus bóvedas estrelladas, en el suelo. El culto se celebra en una capilla- ermita, en el centro del pueblo, con cabecera renacentista con arco clasicista y el resto enfoscado de yesos. Hay un retablo clasicista, sin dorar, con San Agustín, dos Vírgenes Inmaculadas, San Francisco y dos Niños de la bola. Aparte, un Crucificado, San Pedro y San Sebastián. Tienen cierto merito dos cálices, uno plateresco, y la custodia de sol y rayos.

Castrovido –La Sierra- (+++):

El Caastrovid o castrovido de los documentos, equivale al Castro de Vido o Vito, nombre del repoblador de este pueblo. Su iglesia rural, dedicada a San Martín y construida en buena sillería de piedra arenisca de color rosáceo, de la zona, cuenta con torre cuadrada chata; un ábside rectangular con contrafuertes; y portada de arco moldurado. El interior es de una nave con cabecera de arco y bóveda de crucería, y el resto, de cubierta de madera vista. Es curiosa y exótica la pila bautismal cuadrada con arcos entrelazados en herradura y moldura superior. El retablo mayor es barroco con San Martín, s. XV, San Miguel, San Sebastián, s. XVI, y Virgen con Niño. Otro con Virgen del Rosario y San Roque; y otro con Santa Bárbara y Niño de la bola. Aparte, un Crucificado mutilado, Virgen gótica de pie con Niño, San Esteban gótico, San Roque y apóstol gótico. Dos cálices torneados y custodia, de regular valor. Tumbas antropomorfas pétreas, en el atrio. Ermita de Virgen del Carmen.

Cavia – San Juan de Ortega- (++++++):

In lucum quem vocitant Kavia, es decir en el lugar llamado Cavia, así con V, pues viene de cavea, que significa cueva. La torre alta, de tres cuerpos, de su iglesia, dedicada al apóstol San Pedro, domina la vega del Arlanzón, aguas abajo de Burgos; es neoclásica y ejecutada por el arquitecto Fernando González de Lara. Es templo de buena factura y piedra de sillería, con ábside poligonal con contrafuertes; y portada dintelada, bajo torre, a modo de pórtico de triple arcada; hay otra lateral renacentista con columnas estriadas y bustos en relieve de la Virgen, San Pedro y San Pablo, que está tapiada. Es iglesia gótico-renacentista de tres naves con columnas cilíndricas, arcos y bóvedas estrelladas, en cabecera, pero, en el resto, de yesos moldurados. La pila es románica, una de las más interesantes de la diócesis junto con otras de la zona, con arquerías bajo las cuales aparecen quince figuras de apóstoles y obispos, un sogueado superior y avenerada por dentro. Hay un púlpito policromado gótico, hoy convertido en ambón, con relieves de San Pedro, San Andrés, San Antón y el escudo de los Reyes Católicos. Y una afiligranada celosía gótica de piedra. El retablo mayor es clasicista, de Simón Berrieza y Domingo de Bérriz, con San Pedro sedente, los cuatro Padres de la Iglesia y el Calvario; relieves de la vida de San Pedro, Ultima Cena, Oración del huerto, Prendimiento, Flagelación, ante Pilatos, Descendimiento, Piedad, los Evangelistas y profetas; y en el sagrario, relieves de la Última Cena, Oración del Huerto, San Pedro, San Pablo, Ecce Homo y Cristo con cruz a cuestas. Otro retablo renacentista con San Joaquín, Santa Ana, Padre Eterno y Calvario; más otros relieves de la infancia de Jesús, San Juan Evangelista, San Juan de Ortega, Santa Catalina, Santa Águeda, Piedad y otros santos. Otro barroco con Virgen sedente de Riocavia, s. XVI, Asunción, Santiago y San Bartolomé; y relieves de la Anunciación, Visitación y Nacimiento. Otro con Inmaculada, San Juan Bautista, San Roque, San Nicolás y Santa Catalina. Hay otros barrocos con imágenes de mérito y alguna suelta, en el coro, como un Crucificado de pared, Cristo varón de dolores, Resucitado, San Pedro mutilado, San Sebastián, San Miguel, San Roque, Santa Catalina. Se guarda, muy bien conservado, un terno rojo con capa, del s. XVI. Lienzo de la Inmaculada, enmarcado. Regular orfebrería, con cáliz repujado, de Bartolomé Valencia, s. XVI; un busto y dos brazos relicario. Y relicario ovalado de marfil, con el Nacimiento, s. XVI. En una buena sacristía, cajonería de dos cuerpos.

Cayuela – San Juan de Ortega- (++++):

De Cauuiela, o et in alia Cavia, diminutivo de Cauuia, con el significado de covachuela. En el centro de esta pequeña localidad, encontramos una iglesia, dedicada a San Esteban Protomártir, de estampa típicamente románica con campanario cuadrado posterior; el ábside es románico con ventanal, capiteles y canes de caras, animales, enlazados y ajedrezados, en todo el perímetro del alero; y la portada, aunque mutilada, conserva fustes, capiteles, tres archivoltas con decoración vegetal y puntas de diamante; hay un ventanal románico, en fachada, y un pequeño campanil. Dentro es iglesia de una nave de cabecera románica con columnas, capiteles, arco, bóveda de cañón, y el resto, de crucería y yesos moldurados. La pila bautismal es románica, una de las más interesantes de la zona por su gran belleza, con arcos en copa, cobijando apóstoles y animales, con trenza en borde, avenerada por dentro y de base circular moldurada. Hay una cornisa románica recuperada, con la posibilidad de poder colocarla, en el tejaroz sobre la portada. El retablo mayor es barroco rococó, de Domingo Beitia, con Santiago, San Esteban, Virgen del Rosario con Niño, Crucificado gótico, ángeles y Padre Eterno. Otro con San Sebastián y San Lorenzo, s. XVI. Aparte, Crucificado de pared, Virgen del Rosario con Niño, San Bartolomé y dos brazos relicario. Hay una lauda funeraria, con escudo policromado. Son curiosas las fallebas de hierro, en la puerta de entrada.

Cebolleros – Medina- (++++):

En la Merindad de Cuesta Urria, se encuentra este pueblo con nombre que dice relación al cultivo de las cebollas, pues, no en vano en esta zona, se siguen cultivando todo tipo de hortalizas. Curiosamente, posee un castillo moderno hecho, a base de cantos rodados de río, por parte de un entusiasta jubilado de la localidad. Su iglesia parroquial, construida en buenos materiales de mampostería con enfoscados de relleno, dedicada a San Cipriano y San Cornelio, presenta una torre cuadrada; un ábside rectangular; y una portada de arco a base de dovelas. Sin embargo, en su interior, presenta aspectos más interesantes, con planta de una nave gótica con dos pequeñas capillas con columnas, arcos, bóvedas de crucería de piedra y alguna de yesos moldurados. La pila es renacentista con acanalados. El retablo mayor, también renacentista, es de Antonio de Siloé, (buen apellido para un retablo), con San Cornelio, San Cipriano, Asunción y Crucificado; en el sagrario, relieves de los Evangelistas, San Pedro, Resurrección, en óvalo de la puerta, y San Pablo; también tiene pinturas, aunque oscurecidas, representando a varios santos populares como San Sebastián, San Roque, Santiago, San Juan Evangelista y San Lorenzo. Otro barroco con Virgen del Rosario, franciscano mártir, San Miguel y otra Virgen con Niño. Aparte, Santa Águeda, dos Crucificados de pared, Virgen y San Juan de un calvario, Santiago peregrino, Santa Bárbara y San Roque. Buena orfebrería, destacando la cruz plateresca, de Juan de Landeras, con repujados, del s. XVI; un cáliz rococó, de origen americano; una custodia de sol y rayos, e incensario de metal, del s. XV. Casulla con apostolado, recamada en oro y dos dalmáticas con escudos, del s. XVI. Hay dos atriles con águilas culebreras doradas. Cajonería simple.

Cebrecos – Arlanza- (+++++):

Con un nombre derivado del antiguo Ezebrecos o Cebraicos, con una referencia al pueblo hebreo o judaico, posiblemente por la población de judíos concentrada en esta localidad. Subida a la loma que domina la villa, porque las iglesias siempre prefirieron las alturas, esta parroquia, dedicada a San Cristóbal, domina con bella estampa renacentista el panorama circundante. Tiene un ábside con contrafuertes y canes de tacos, pero recrecido posteriormente cuando se levantó la bonita torre renacentista con remate almenado, bolas, hachones en llamas y gárgolas de cañón; y la portada renacentista de tipo retablo tiene pilastrones, arco de rosetas, calavera, hornacina con San Cristóbal en piedra y bustos de San Pedro, San Pablo, escudos y Dios Padre, en el ático; todo este conjunto de piedra de sillería, se enmarca bajo gran arco sostenido por columnas cilíndricas; y, en la parte alta, cornisa con antepecho abalaustrado y pináculos. Interiormente presenta una planta gótico-renacentista de tres naves con columnas cilíndricas, arcos y bóvedas estrelladas con claves artísticas. La pila es románica con arquitos, cenefa vegetal y borde moldurado. El retablo mayor es barroco rococó, de Juan Manuel Rivas, de 1745, con San Cristóbal, San Juan Bautista, Santo Domingo de Silos, Asunción y ángeles músicos; sagrario clasicista, de Juan de Piedra, con Resucitado, San Pedro y San Pablo. Otro barroco, de Andrés Bolado, con Virgen del Rosario, San José y otros. Otro con San Sebastián, San Pedro, Niño vestido y Virgen sedente con Niño, s. XVI. Aparte, hay imágenes sueltas como otro San Cristóbal, Santa Elena, franciscano, santo leproso, San Roque y Santa Catalina. En pintura, tabla triple con San Roque, San Sebastián y Santa Elena; Virgen con Niño y ángeles; y, misa de San Gregorio. Lienzo de la Inmaculada enmarcado. Es digna su cruz plateresca de repujados y macolla con cabujones. Ermita de Santa Ana, de 1778, de Pedro de Onandía, con Santa Ana triple, del s. XV, tablas de San Joaquín, Santa Ana, e imagen de Santa Ana y Virgen niña. Ermita de San Román de trazas románicas, en ruina.

Celada del Camino >– San Juan de Ortega - (++++++):

Lo de Celada, como lugar oculto, no parece que se avenga con la situación abierta de la villa, en la vega del río Hormazuela. En el camino real hacia Valladolid, no el de Santiago, se encuentra esta villa con su importante iglesia, bien construida en piedra sillar y dedicada a San Miguel Arcángel. El ábside es románico, cercado por una valla almenada, a semejanza de algunos monasterios, con contrafuertes, cinco ventanales con capiteles historiados, canes de tacos, en aleros y campanil; la torre es cuadrada con remate de bolas y rosetón gótico, en fachada; y la portada es gótica con capiteles vegetales, cinco archivoltas lisas e imagen de San Miguel, en hornacina; hay otra cegada y un rosetón gótico. En el interior, se nos muestra como iglesia gótica de una nave y dos capillas con columnas, capiteles y ménsulas historiados de ángeles y flora, arcos y bóvedas de crucería variada; pero la cabecera es románica con bóveda de cañón. La pila es románica con borde moldurado, cruz incisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista, de Felipe Gargolla y Pobes, con San Miguel, San Pedro, San Andrés, San Esteban, San Lorenzo y Asunción; relieves del Nacimiento, Reyes Magos, los Evangelistas, los Padres de la Iglesia y otros santos; y, en sagrario, relieves del Prendimiento, Oración del huerto, santo Entierro, Resucitado, junto a San Pedro, San Pablo, los dos santos Juanes y Santiago. Otro con Crucificado gótico y peana de piedras. Hay otro barroco, en capilla, con Virgen sedente con Niño, s. XIV. Otro clasicista con San Bartolomé, Virgen sedente y Niño, imagen gótica de piedra llamada de la Parra, San Sebastián, San Nicolás, San José, Santa Teresa y Santa Ana triple. Otro con Crucificado procesional y Resucitado. Aparte, Crucificado de pared, Nazareno con cruz a cuestas, Virgen del Rosario, Dolorosa vestida, San Agustín, San Ambrosio y dos brazos- relicario. Lienzo interesante de Virgen de la Paz o del Pópulo, enmarcado en cornucopia rococó. Destaca el sarcófago gótico, del matrimonio González de Celada, con estatuas yacentes, relieves de los misterios del la infancia de Jesús y Calvario, bajo arquitos trilobulados. Cáliz renacentista con cabujones, nudo en ánfora y relieves. Púlpito goticista con relieves pétreos, con escalera de subida; y balaustrada afiligranada, en piedra, del coro. Es iglesia B.I.C. desde 1983. En Santiuste, iglesia de una nave con portada gótica e imagen de San Miguel y con espadaña chata. En Torrepadierne, iglesia de la Asunción, de una nave renacentista, con espadaña, ábside rectangular y ventanal gótico. Ambos son granjas más que pueblos.

Celadas del Páramo, Las–Ubierna- Úrbel- (+++++):

Lo de Celada, como lugar oculto se entiende por lo escondido de la villa. Y hay que reiterar, que todos los pueblos que usan el plural, expresan algo que suele ser cierto, a la larga; estos tales fueron constituidos por dos o más barrios, incluso con iglesias propias, que han podido o no, pervivir en el tiempo. En este caso, el barrio de arriba, no lejos de la carretera de entrada a la actual población, sólo conserva la estructura de su iglesia románica en estado de semi ruina, pero que para sí quisieran otros pueblos, con iglesias menos interesantes; aunque sin culto, tiene una perspectiva de su buena construcción en piedra de sillar con ábside semicircular, pilastrones y canes en todo el perímetro; tuvo una portada románica, hoy tapiada, y la actual es dintelada con remate de campanil. Interiormente es el clásico templo románico de columnas, capiteles, arcos y bóvedas de cañón o de crucería simple; conserva una pila de copa lisa y base cilíndrica. Al desaparecer las gentes del barrio, el templo está en un estado de abandono y deterioro creciente, por lo que como templo románico debiera poderse trasladar. La iglesia del barrio mayor actual, dedicada a San Esteban Protomártir, tiene una mezcla de estilos, con unas partes originales y otros añadidos, que van desde el románico al barroco. El ábside es gótico con contrafuertes y ventanal cegado; la torre rectangular chata; y la portada es clasicista con el Patrón, en hornacina. El interior, es de una nave con columnas, arcos y bóvedas de crucería, en cabecera, otras de yeso y, a los pies, de cañón apuntado. La pila es de copa rústica lisa y base cónica. El retablo mayor, sin dorar, es rococó con San Esteban, San Pedro, San Pablo, San Francisco, Virgen con Rosario, San Pedro sedente y la Santísima Trinidad, en relieve; aparte, otros relieves, del s. XVI, como un Nacimiento, Reyes Magos y dos relativos al Patrón. Otro neoclásico con Calvario completo, del s. XVI. Aparte, Virgen del Rosario, San Francisco Javier, San José, San Lorenzo, Crucificado procesional, Niño de la bola, Dios Padre con ángeles, Virgen de pie, San Vitores y otro San Esteban. En orfebrería, cruz de planchas de metal y macolla de plata con rombos, s. XVI; custodia de sol y cáliz torneado. Cajonería doble con relieves y aguamanil.

Celadilla Sotobrín –Ubierna-(+++):

Celadilla como lugar escondido y Sotobrín, que es el nombre de un poblado desaparecido, del que se conserva una ermita y la Virgen del mismo nombre. Su digna Iglesia, dedicada a San Miguel Arcángel, aunque tiene una arquitectura en piedra sillar aceptable, sin embargo, ha sido rehabilitada profundamente, por los problemas constructivos y fallos estructurales. La torre clasicista cuadrada tiene contrafuertes y leves pilastrones; el ábside es rectangular con ventanal cegado y canes de tacos; y la portada es clasicista con pilastrones, arco moldurado, cornisa y frontón, bajo gran arco; el conjunto está construido en buena piedra de sillería. El interior es de una nave de cubierta de madera vista, con coro y capilla renacentista de bóvedas estrelladas. La pila es de copa lisa y base circular moldurada, que hace de base de la mesa de altar. Destaca un San Miguel y una Magdalena. En orfebrería, cruz de planchas plateadas, un cáliz renacentista repujado y una custodia de sol, rayos y cristales. Ermita de la Virgen de Sotobrín.

Cerca, La – Medina - (++++):

En un cruce de caminos, de las antiguas Merindades y, quizás, con alguna especie de cercado de la iglesia o del pueblo en general, aparece esta iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, como tantas, ofreciendo una estampa de iglesia llena de mezclas, estilos y que ha sufrido tales reformas, que ha sufrido una gran debilidad en su estructura primigenia. El conjunto con piedra muy mezclada de sillería y mampuestos, que partiendo de una cabecera románica con columnas y ventanales tapiados con capiteles interesantes, fue recrecido sin motivo dicho ábside, cargando a la fábrica; se añadieron capillas laterales, rompiendo muros, y de esta manera, se deterioró todo el conjunto, apareciendo resquebrajado y en ruina incipiente; la torre es alta y cuadrada con remate de bolas, bajo la cual se cobija la portada de arco de medio punto. En el interior, es iglesia de una nave y capilla lateral noble; pues tuvo otra, desparecida por sus problemas de desmoronamiento. La cabecera románica destaca por sus columnas, capiteles de luchas, anuncio a los pastores, pesca milagrosa y hermoso Pantocrátor policromado con el tetramorfos de los Evangelistas; el cuerpo es sencillo de techos de yesos; y la capilla lateral ochavada con bóveda estrellada de piedra, donde destaca un retablo clasicista con Inmaculada con nimbo, San Antonio, Crucificado y tablas de los Evangelistas y los Padres de la Iglesia. Aparte, hay algunas imágenes como un Crucificado y San Juan, San Sebastián, San Miguel, ángel custodio y San Pedro. Regular y digna orfebrería, representada en la cruz parroquial de gajos y por una píxide, las dos repujadas, cinceladas y ambas, del s. XVI. Enterramiento de clérigo con lauda funeraria y escudos. Cajonería triple.

Cereceda – Oca- Tirón- (++):

Llamarse Cereceda, en el inicio del valle de Valdivielso, es una obviedad, pues por aquí, los árboles frutales abundan por doquier. Su humilde iglesia, de buena sillería de piedra, consta con un campanario agrandado, partiendo de una espadaña; el ábside es rectangular antiguo; y la portada es apuntada con moldura y relieve en piedra de mitra y báculo, en honor del patrón, San Martín. En el interior, es una nave goticista con bóvedas de cañón apuntado. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. No hay retablo mayor, sólo un retablillo rococó con Crucificado, imagen de San Roque y Virgen del Rosario. Aparte, un Crucificado de pared, Virgen barroca con Niño y San Martín de obispo. Hay un lienzo del Cristo de Burgos y dos litografías de madre con niño ante el rey y Virgen de Guadalupe. Crucifijo de marfil en cruz de ébano. Sagrario con pinturas populares del Resucitado, San Pedro y San Pablo.

Cerezo de Río Tirón – Oca- Tirón- (+++++):

Del Cesareum romano, el nombre se fue degenerando en el Cerasius de los documentos medievales y en el Cerezo de hoy. Por la difícil orografía en que se sitúa la población, la antigua iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Llana, hoy en semiruina y cuya portada románica podemos contemplar, en el conocido Paseo de la Isla de Burgos, fue sustituida por la actual de estilo neoclásico. Esta, dedicada a San Nicolás de Bari, se levanta más centrada a la actual población, siempre tendente a descender de las alturas históricas, como en tantos pueblos de nuestra geografía, y construida a base de grandes pilastrones de piedra y paramentos de ladrillo galletero, con ábside poligonal y portada clasicista con pilastras y frontón. En el interior, presenta planta de salón de tres naves con columnas, arcos de piedra, bóvedas y cúpula de yesos en arista. Hay dos pilas clasicistas con acanalados. El retablo mayor es neoclásico con San Vitores, natural de esta villa, San Nicolás, Virgen sedente con Niño, s. XVI, y Crucificado; y sagrario clasicista, con Resucitado. Otro clasicista con lienzo de la familia de la Virgen. Otro neoclásico con San José con Niño y San Juan Evangelista. Otro barroco con Virgen del Carmen y la Magdalena. Otro con San Antón y San Vitores. Aparte, hay imágenes dignas como Crucificado de pared, Cristo con cruz a cuestas, Virgen del Rosario y otra Dolorosa, ambas barrocas de escuela vallisoletana, una Santa Ana triple gótica, San Miguel, San Pedro y San Vitores de alabastro de escuela burgalesa, del s. XVI. También, destacan algunos lienzos como Crucificado con San Francisco, Virgen de la Paloma, San Martín con mendigo en retablo, San Antonio con Niño y uno de San Vitores curioso. Posee variada y rica orfebrería como la cruz parroquial, de Fernández del Moral, con cabujones y remates cilíndricos, una custodia de sol y rayos, dos cálices rococó, otros dos guatemaltecos con decoración reiterativa y una píxide con leyenda. En el coro, un órgano clasicista deteriorado, sillería coral y facistol. Cajonería de dos cuerpos. Algunas piezas proceden del convento de San Vitores. En el cercano despoblado de Quintanilla de las Dueñas, restos de su iglesia.

Cernégula –Ubierna- Úrbel- (++++):

Parece derivado de Cernocha o Cernega con el significado de cenizal o cenizoso y aquí en diminutivo. En este pueblo, hay una charca o lagunilla donde, según antiguas leyendas, se reunían las brujas; como leyenda puede pasar, pero lo que sí es cierto es que, la fe a este pueblo le viene de antiguo, si nos fijamos en su iglesia, dedicada a San Miguel Arcángel, y construida en una mezcla de sillería y mampuestos. Tiene unja espadaña románica simple; el ábside es rectangular con canes de tacos, y casa de la villa unida, para mostrar la unión que solía darse entre ambas instituciones; y una portada gótica tardía con archivoltas, remate de bolas y escudos. El interior, es tardo románico, de una nave y capillas posteriores con arcos fajones y bóvedas de cañón apuntado. La pila cuadrada es interesante con acanalados y molduras. El retablo mayor es barroco rococó con San Miguel, Virgen con Niño, del s. XVI, San José con Niño, San Buenaventura y Calvario. Otro con Virgen del Rosario. Otro con San Antón y Virgen con Niño. Otro clasicista con relieves de ángel custodio, San Andrés y San Bartolomé. Aparte, un Crucificado de pared, Virgen vestida, dos San Juan Bautista, San Antón, ángel de piedra y otro San Miguel; un relieve de la Visitación, y una pintura con Santa Casilda. Hay un sagrario clasicista con pinturas de la Ultima Cena, Coronación de espinas, Cristo con cruz y Flagelación. Cruz de gajos, s. XV, y otra de planchas de plata repujada, con medallones, s. XVII. Púlpito-ambón con relieves. Escudo heráldico. En sacristía, cajonería de dos cuerpos, carillón de esquilas y casulla con dorados.

Céspedes – Merindades- (+++):

Su nombre es obvio y dice relación al césped de hierba. Este pueblo se sitúa, al norte de las Merindades, donde se levanta esta iglesia de San Martín obispo, construida en buena mampostería con espadaña de dos cuerpos, rematada de bolas; ábside rectangular con cantoneras de refuerzo, en piedra sillar rojiza; y portada de arco a base de dovelas, bajo pórtico de madera con arcada. Es iglesia de una nave y capilla lateral con grandes pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es renacentista con rosetas y cruz, en relieve. El retablo mayor es barroco salomónico con decoración exuberante en sus columnas y dorado perfecto, con San Martín, los cuatro Evangelistas, Crucificado y pinturas de dos Evangelistas; y, en el sagrario, relieves de San Pedro, San Pablo y Resucitado. Como piezas sueltas, un San Juan Bautista, una Virgen con Niño para vestir; lienzos populares del monumento, de San Pedro con Cristo y Virgen del Rosario de Medina. Cajonería con crucifijo.

Ciadoncha– Arlanza - (+++++):

Su origen proviene de Cibtatonia, con el significado de ciudad, y el sufijo onica u onga, que pudiera designar ciudadela o ciudaducha, aunque sea problemático. Si hay una palabra que pueda definir la iglesia de esta villa, dedicada a la Asunción de la Virgen, sería la fortaleza por la robustez de sus muros, contrafuertes y canes de tacos, en todo el perímetro. Es iglesia proto gótica de buena sillería, destacando en ella su bonito ábside poligonal con grandes ventanales rasgados de tipo cisterciense con capiteles finos, puntas de diamante y contrafuertes; la torre es cuadrada y moderna; y la portada es gótica con fustes, capiteles vegetales y archivoltas molduradas, bajo pórtico de crucería simple con arco rebajado. El interior presenta una nave gótica amplia, en cabecera, con columnas, capiteles historiados interesantes, arcos, bóvedas de crucería y ventanales con decoración de cardinas; y en el resto del templo, con bóvedas estrelladas renacentistas. La pila bautismal es románica con arquería, cruces, sogueado, avenerada por dentro y con serpiente sobre base circular. El retablo mayor es rococó, de Luís y Manuel Cortés, con San Cosme y San Damián, Asunción de la Virgen y San Pedro. Otro con Santa Bárbara, San Sebastián, San Antonio y Santa Isabel o Margarita. Otro barroco con Crucificado gótico, del s. XIV, y crucifijo del s. XVI. Otro con Inmaculada, del s. XVI, San Joaquín, Santa Ana y San Fabián. Hay un retablo, sin dorar, con relieve del Descendimiento, de Juan de Bueras, en 1596. Aparte, destacar un Resucitado, un Ecce Homo, torso de un Crucificado, dos Vírgenes con Niño, una mutilada y otra sedente, de la escuela de Gil de Siloé, ambas del s. XVI. Lienzo de Cristo con el Padre. Cruz de gajos de cobre dorado s. XV. Cajonería de tres cuerpos con testero, relieves y escaño antiguo.

Cidad de Ebro – Merindades - (+++):

Con origen en la palabra Cibtat y el significado de ciudad, aunque parezca mentira, por ser pueblo relativamente pequeño. Eso sí, situado en un paraje y paisaje paradisíaco, nos topamos con este lugar que juega con un Ebro, aún adolescente, en un puente de pequeños pilastrones y pasarela sencilla. A pesar de su pequeñez posee, dentro del casco urbano, una iglesia y una ermita. La iglesia, dedicada a San Román mártir, es de trazas populares y sencillas con espadaña chata; ábside rectangular con contrafuertes; y portada de dovelas en arco y lauda, donde se dice que la reedificó don Pedro Fernández de Velasco, el Condestable. Dentro es de una nave con cabecera gótica, y el resto, de yesos rasos. La pila es de copa lisa. El retablo mayor es neoclásico con San Román, San Roque, San Antón y Crucificado. Otro con dos tablas de los evangelistas y Resucitado, en sagrario. Aparte, Crucificado de pared y sencilla orfebrería. La ermita románica de la Virgen tiene un ábside semicircular, una portada de dovelas y una nave de arcos y bóveda de cañón, en piedra sillar. En el ábside, restos de un calvario pintado en muro. Curiosamente hay dos piedras, que parecen aras romanas o pequeños altares de época visigótica. Cerca se halla la iglesia en ruina de Manzanedillo, donde se retiró la pila y los canes absidales y los campanillos.

Cidad de Valdeporres– Merindades- (++):

Otra ciudad, aunque sea pequeña. La torre de la iglesia dedicada a Santa Juliana por su robusta estampa, parece quererle hacer la competencia a la cercana torre noble de los Porres, por su altura; el es ábside rectangular con pilastrones; y portada de arco, a base de dovelas. Sin embargo, todo el conjunto está enfoscado, por lo que no se sabe su verdadera esencia constructiva. La pila es de copa lisa con bocel moldurado, cruces, leyenda y pie cilíndrico. Dentro es de una nave renacentista con pilastrones, arcos y bóvedas de yesos en arista. El retablo mayor es neoclásico con Santa Juliana y Crucificado. Otro clasicista con Virgen del Rosario. Otro barroco con San Miguel, San Pedro y San Pablo. Y unas imágenes repintadas y deterioradas. Cruz de planchas de metal con medallones, del s. XVI.

Cigüenza – Merindades – (++++):

Con un nombre un tanto extraño, este pueblo que viene a ser la puerta hacia la bucólica y siempre plácida cuenca del río Nela, camino de Valdeporres, nos muestra una gran iglesia, dedicada al diácono San Lorenzo y construida en una mezcla de sillerías y mampuestos, con unas apariencias exteriores de altos muros y torre cuadrada con remate de pináculos; un ábside con contras de refuerzo; y portada clasicista de arco de medio punto, a base de dovelas, cornisa moldurada y cruz, bajo pórtico de madera con reja de cierre. Es de una nave renacentista amplia con arcos y bóvedas estrelladas, pero cubiertas de yeso. La pila es de copa lisa con molduras y base cónica moldurada. El retablo mayor es barroco de columnas estriadas con San Lorenzo, el Patrón, San Pedro, San Pablo y Crucificado sobre peana, formando el calvario con San Juan y Dolorosa, en hornacinas aparte; y en sagrario, Resucitado y pinturas de San Pedro y San Pablo. Otro neoclásico con Virgen del Rosario con Niño y San Miguel. Otro con San Antón y San Francisco? Aparte, Virgen sedente gótica con Niño, s. XIII, Crucificado de pared, crucifijo con peana, San Roque y Santiago peregrino gótico. En orfebrería, destaca una cruz de metal recortado con lises, piñas y macolla con acanalados, s. XVI; custodia rococó con relieves en base; cáliz repujado y bandeja alemana con leyenda, ambos del s. XVI. Archivo empotrado. Ermitas de Virgen de la Antigua y de la Tabla.

Cillaperlata – Medina- (+++):

En un ambiente de agua abundante, pues el Ebro se ha engrandecido con el caudal de los ríos, que arrastran las aguas de las Merindades, de Losa y de la Bureba y por la cola de una presa hidroeléctrica, aparece este pueblo que es muy antiguo y tiene nombre interesante Celam perlatam, con el significado de “Capilla prelada” o residencia del prelado. Tuvo una iglesia antigua, en el barrio de arriba, hoy desaparecida, y la actual, dedicada a Nuestra Señora de Covadonga, con reminiscencias históricas, es sencilla y tiene una torre cuadrada; un ábside poligonal con ventanal y escudo; y portada apuntada simple y otra, bajo la casa parroquial, con restos románicos. El interior es de una nave y capilla lateral con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos en arista. La pila es gótica con dibujos incisos de ramos. Otra románica simple, en el exterior. El retablo mayor es barroco con Virgen sedente con Niño, s. XIV, llamada de Covadonga, que sirvió de modelo de la actual del santuario asturiano que se había perdido, San Juan Bautista y San Pedro. Aparte, dos Crucificados de pared, Virgen sedente con Niño de Encinillas, del XIII., repintada, San Roque y dos brazos relicario. En orfebrería, una cruz dorada de gajos, del s. XVI. Cajonería de un cuerpo y laterales. Ermita de la Virgen de Encinillas, con la imagen reseñada.

Cilleruelo de Abajo – Arlanza- (+++++):

Cilleruel de Hañuequez, así aparece en los documentos con el significado de depósito de grano de Fañe Ovequez, nombre del repoblador o fundador del pueblo. Tiene una iglesia, dedicada a San Juan Bautista, de tres partes bien diferenciadas; con una cabecera poligonal renacentista de buena factura en piedra sillar con contrafuertes; una espadaña de dos cuerpos barroca con remate de pináculos; y el cuerpo central parece que es parte de una iglesia románico-gótica preexistente de arcos apuntados y materiales constructivos más deficientes; y una portada clasicista con arco moldurado, pilastrones y hornacina con imagen del Patrón. La pila es románica con arquitos, dientes de sierra y cruz; igual que otras dos más pequeñas empotradas del agua bendita, muestra de la existencia de una iglesia anterior. El interior es de tres naves con columnas cilíndricas y bóvedas encamonadas de yesos moldurados, y, en la cabecera, sobre ménsulas y pechinas, con arcos y bóvedas estrelladas de piedra. El retablo mayor es neoclásico con San Juan Bautista, San José, San Roque y Santa Ana con Virgen niña; pinturas de los Evangelistas; y en sagrario clasicista, San Pedro, San Pablo, Resucitado, rematándose con una Inmaculada clásica. Aparte, hay piezas sueltas como un cuadro de Ánimas, de Cristóbal Villanueva, en 1788, la imagen de Virgen sedente, de los Prados, con Niño vestido, dos Crucificados góticos de pared, uno restaurado y policromado recientemente, una Inmaculada manierista, Virgen del Rosario vestida de talla mutilada, San Antón, San Francisco, Santo Domingo y San Juan Bautista. Una parte importante lo compone su orfebrería con dos cruces, una de cobre con dibujos incisos, del s. XIV, y, otra clasicista de plata, con cabujones, bolillos y macolla cuadrada, s. XVII; hay una rica custodia de torre con cabujones, columnas, telamones y campanillas, s. XVI.; y dos cálices e incensario de plata. En el atrio, se levanta un crucero, del año 1628. Hay dos ermitas, una de San Miguel y otra de la Virgen del Henar.

Cilleruelo de Arriba – Arlanza-(++++):

Cilleruelo de Ferrando, que equivaldría a Granero de Fernando, y que pudiéramos traducirlo, de una manera más libre, llamándole la Granja de Fernando, el primer fundador de esta villa. Presidiendo una amplia zona urbanizada y despejada, se nos muestra la iglesia, dedicada a Santa María de la Torre, en una construcción renacentista con piedra de sillería compacta, destacando la espadaña alta de dos cuerpos y óculo, un ábside rectangular con contrafuertes y una portada clasicista con pilastrones, hornacina con Virgen sedente de piedra y frontón. Interiormente es iglesia de dos naves con pilastrones, ménsulas, cornisa corrida y bóvedas estrelladas, en cabecera; y, el resto de yesos moldurados. Interesante es la pila bautismal de piscina de forma decagonal y arcos románicos en relieve. El retablo mayor es barroco con columnas estriadas, Virgen sedente con Niño, s. XIV, Asunción, Virgen con Niño, santo franciscano y Calvario; lienzos de la Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos, huida a Egipto, de los cuatro Evangelistas y de los Padres de la Iglesia. Otro barroco con Crucificado y pinturas de Dolorosa y San Juan Evangelista. Otro con Crucificado gótico, s. XIII. Aparte, Crucificado de cofradía, Santos Quirico y Julita, San Roque y San Antonio. En su orfebrería, destacan la cruz parroquial repujada, cincelada y dorada, una custodia de torre de dos cuerpos, para encajar en cáliz, piezas todas de Gonzalo de Calahorra, y cáliz con relieves, del s. XVI. Aguamanil avenerado.

Cilleruelo de Bezana – Merindades- (++):

La cilla era lugar para guardar granos y de ahí viene su nombre, aunque aquí poco se podría cosechar, a no ser cereales importados. Al cruzar, hacia el Puerto del Escudo, se pasa por delante de la iglesia moderna dedicada a Santa Juliana virgen, que se levantó cuando el pueblo fue acercándose a la carretera como centro de progreso y las viejas mansiones con su antigua iglesia, quedaron postergadas. Esta es funcional y sus altares e imágenes modernas. Pero la antigua, en estado de de abandono, aunque se han hecho obras de consolidación, es de trazas proto góticas con torre cuadrangular; ábside rectangular con contrafuertes; y portada de arco lobulado con reminiscencias románicas. La pila es de copa con anillos. Es iglesia de mérito y aún es recuperable, ya que su estructura está completa, sin problemas y solamente es necesario rehabilitar sus cubiertas.

Cilleruelo de Bricia – Merindades- (++):

Aquí lo de cilla referido a granero, es difícil de entender, ya que no son tierras de demasiado cereal. La iglesia dedicada a San Martín obispo, está construida en una buena mezcla de sillería y mampostería mostrando una torre cuadrada de dos cuerpos; un ábside rectangular con cantoneras de refuerzo; y una portada de arco, a base de dovelas. Interiormente es iglesia clasicista de una nave y capilla lateral con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos, formando nervios. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico, con pileta auxiliar. El retablo es neoclasicista con relieve, sin dorar, de la Anunciación e imágenes de San Martín ecuestre, otras imágenes y pinturas modernas. Aparte, Virgen del Rosario con Niño repintada y otra vestida. La custodia es de sol rayos y estrellas con nudo en ánfora y dibujos incisos, en base, s. XVII, y también una píxide renacentista con pie. Cajonería simple.

Ciruelos de Cervera – Santo Domingo de Guzmán- (++++):

Al pie de Peña Cervera crecían los ciruelos, si hacemos caso al nombre. La iglesia, en honor de San Sebastián mártir, situada al norte de la población y con un ancho espacio de contemplación, presenta una estampa de gran porte, sobre todo, en su alta torre cuadrada con remate de bolas; el ábside es poligonal con contrafuertes y ventanales; y la portada gótica con finos fustes, capiteles vegetales, archivoltas lisas y hornacina con imagen pétrea de San Sebastián. El templo está construido en buena piedra sillar dorada, de la zona. En el interior, aparece como templo gótico-renacentista de tres naves y capilla barroca ochavada con columnas cilíndricas, capiteles corridos, bóvedas estrelladas y claves afiligranadas. La pila es románica con arquería de herradura en copa y sogueado en base moldurada circular; y la del agua bendita es renacentista con venera, empotrada en una columna cilíndrica. El retablo mayor era neoclásico, desguazado y mal armado, con San Pedro, San Pablo, San Sebastián, Santa Bárbara, San Gregorio, cuatro virtudes, Padre Eterno y relieve de San Sebastián. Hay otros barrocos con alguna imagen de mérito, como un San Antonio, San José, Virgen del Rosario, Santo Domingo, Resucitado, Crucificado de pared y Nazareno vestido. En orfebrería, una cruz repujada y cincelada, del s. XVI, custodia de sol, rayos y relieves, cálices y coronas. Aparte, un sagrario goticista de piedra, empotrado en el ábside, un aguamanil con venera y cajonería de dos cuerpos. Esta iglesia es B.I.C. incoado. Posee ermita, en el casco urbano, dedicada a la Virgen del Carmen, de nave con campanil, cúpula estucada y pintada con santos carmelitanos y retablo barroco con Virgen del Carmen, Santa Marina, San Antón y San Roque.

Citores del Páramo – Amaya - (++++):

In Acetores, como abundante en los populares azores, halcones o gavilanes. Pues bien, presidiendo los muchos páramos por los que se extiende nuestra geografía burgalesa, siempre se divisa la iglesia de cada pueblo emergiendo por encima de los tejados, como referente y vigía de la vida sencilla de nuestros pueblos. En este pueblo se da esta circunstancia y su iglesia, dedicada al Patrón de Castilla, San Millán, presenta una recia estampa arquitectónica con torre clasicista rematada de bolas; un ábside rectangular con contrafuertes; y una portada clasicista de arco, a base de dovelas, bajo pórtico de doble arcada de piedra; todo ello, en una buena piedra sillar parda, de la zona. El templo es renacentista, de Juan Puente y Juan Nestosa, año de 1569, de una nave y dos capillas laterales con pilastrones, arcos, bóvedas estrelladas y claves variadas de piedra. La pila bautismal es renacentista con decoración de hojas, cruz en relieve y pie prismático. El retablo mayor, de Nestosa?, hacia 1780, con San Millán Abad, San Pedro, San Pablo y Calvario; relieves de la Anunciación, Visitación, Nacimiento, Reyes Magos; y, en sagrario, Ecce Homo, San Esteban y apóstol. Otro barroco con Virgen con Niño, San José y San Roque. Otro con lienzo de Ánimas y Crucificado. Aparte, Crucificado de cofradía y Virgen del Rosario con Niño. En orfebrería, cáliz repujado con nudo en ánfora, s. XVI, y otros dos rococó. Puerta de sacristía con Dios Padre. Cajonería y reloj de bordón. Ermita de Virgen de los Dolores.

Coculina – Amaya - (++++):

In Coacolina o Covacolina, con el significado de Cueva de la colina. Pues bien, en un anfiteatro de peñascos con aerogeneradores, antenas de retransmisión y valles en caída, surge solemne la iglesia, dedicada a San Millán abad, construida en una buena piedra de sillería y con una espadaña románica de dos cuerpos; el ábside es rectangular con contrafuertes y canes; y, posee dos portadas, una tapiada de archivoltas lisas y la principal románica con fustes, capiteles de flora y fauna, una inscripción misteriosa, en el ábaco, y tres archivoltas con ajedrezados. Interiormente es iglesia renacentista de dos naves con columnas cilíndricas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra; también, aparecen algunos restos románicos de transición. Pila románica gallonada con anillo circular, borde y base moldurados, con avenerado interior. El retablo mayor es barroco, de José García, en 1739, con San Juan Bautista, San Millán, San Isidro y Asunción. Otro con Calvario completo, del s. XV. Otro barroco salomónico con San Pedro Apóstol y Asunción. Otro neoclásico con Virgen del Rosario, Santa Casilda, San José y, en sagrario, Resucitado; en otro, la Santa Faz. Aparte, Crucificado y crucifijo con peana, San Roque y San Nicolás. Dos cálices, uno de nudo en ánfora con repujados, s. XVI, y otro torneado, s. XVII. Cajonería. Aguamanil acanalado y avenerado.

Cogollos – San Juan de Ortega - (++++):

In Cocollos, con el significado de montículos redondos. En este pueblo con dos barrios, aunque cercanos, también coexisten dos iglesias desde antiguo. La que está al culto, dedicada al apóstol San Pedro, tiene una mezcolanza de estilos, pues la cabecera es gótica recrecida con canes sencillos y dos contrafuertes; una espadaña chata de dos cuerpos; y la portada es renacentista con columnas, cabezas y hornacina con San Pedro en relieve, bajo pórtico de arco. Es iglesia renacentista de cruz latina con pilastrones, arcos, bóvedas estrelladas de piedra y ventanal renacentista. La pila es románica de copa lisa y base circular moldurada. En el antepecho del coro se muestran dos bustos, en relieve, de San Pedro y San Pablo con leyenda. El retablo mayor es neoclásico con San Pedro sedente y Virgen del Rosario; relieves de San Pedro encadenado y ante el emperador, del Nacimiento, Reyes Magos, Cristo ante Pilatos y Coronación de espinas, de un retablo anterior renacentista. Otro barroco con Virgen vestida, San Román y Santa Catalina. Y otro barroco rococó con una interesante Inmaculada, que tiene la cara y las manos de marfil, San Roque y San Sebastián, todas del XVI. Aparte, Crucificado de cofradía y San Pedro. En orfebrería, una cruz de gajos y macolla de gallones, del s. XVI, y otras piezas inferiores. La iglesia de San Román, sita en el barrio del mismo nombre y sin culto, tiene espadaña clásica y portada renacentista, de Pedro de Castañeda, 1635, con San Román, en relieve. Es de una nave con columnas, capiteles corridos y bóvedas estrelladas de piedra, del s. XVI. La pila es románica gallonada. Tiene sacristía curiosa.

Cogullos – Merindades - (+++):

También presidido por colinas o montículos redondos, pues eso significa el nombre Cogullos. Este pueblo un tanto desparramado, nos ofrece una iglesia, dedicada a San Pedro apóstol, que viene a hacer, como suele ser, de vínculo de unión de las casas que componen la vecindad. Muestra una pequeña espadaña; un ábside rectangular con contrafuertes y canes de tacos; y una portada en arco de grandes dovelas, bajo pórtico sencillo. Es iglesia de una nave de tracerías góticas con ménsulas, arcos y bóvedas de crucería de piedra. La pila es románica de copa lisa con moldura en borde y base cónica circular. El retablo mayor es clasicista con los Evangelistas, San Pedro sedente, Calvario y Padre Eterno; relieves de la crucifixión de San Pedro y entrega de las llaves, Anunciación, Visitación, Nacimiento y Reyes Magos; y, en sagrario clasicista de dos cuerpos, San Pedro, San Pablo, Ecce Homo, Cristo a la columna, Cruz a cuestas y Resucitado. Otro con Virgen del Rosario, vestida de talla y San José. Y otro con santa mártir y San Antón. Aparte, San Roque y santo ángel. Cruz de planchas de metal repujado, s. XVI.

Cojobar – San Juan de Ortega - (+++):

Quintaniella Coxova o de los Coxos, con el significado, según los entendidos, de abundante en ciertos gusanos llamados cossus, en latín y en castellano, cocos. Tiene una entrañable iglesia rural románica, dedicada a San Cristóbal, con una silueta que domina la loma, en que se halla esta villa. Su espadaña clásica con remate de bolas; un ábside semicircular románico con ventanal, capiteles y canes de tacos o de tema animal, propios de la fauna de la zona, en todo el perímetro; y portada románica con fustes, capiteles vegetales y tres archivoltas molduradas con puntas de diamante. En el interior, tiene planta de una nave y ábside con columnas, capiteles de águilas, arco toral y bóvedas de cañón. Destaca su bella pila bautismal de piscina con avenerado interior y arquería románica, asemejando un pequeño claustro que estuviera reflejado en un espejo convexo. El retablo mayor es clasicista, de 1615, de columnas estriadas con San Cristóbal; y tablas con pinturas de San Pedro, San Pablo, Santiago matamoros, San Martín con mendigo y Calvario completo. Aparte, Crucificado procesional de pared, cruz de tabla con Crucificado pintado, una Virgen del Rosario y San José. Cajonería de un cuerpo. Cerca están las ruinas de la iglesia de Olmos Albos con espadaña, portada de arco y nave con bóvedas de yesos; toda ella envuelta en una vegetación salvaje.

Colina de Losa – Medina - (+++):

Se trata de una iglesia, dedicada a la Expectación de Santa María, que, externamente, no pregona el interés que tiene por su iconografía románica, con una torre cuadrada sin más; un ábside semicircular recrecido; pero con una portada románica fina de fustes decorados con escamas y trabajos geométricos, capiteles curiosos con músico, bailarina, sapos, peces, sirenas y encadenado; aparte una abundante decoración vegetal y círculos en las arcadas. El interior es de una nave y capilla lateral con columnas, capiteles historiados de caras y fauna, arco toral y bóveda de cañón. Destaca la pila bautismal de copa lisa moldurada, y la del agua bendita, que está constituida por un capitel románico vaciado para este fin con figuras humanas rústicas y columnas fasciculares. El retablo mayor es barroco salomónico con Crucificado y pinturas de San Antonio, San Pedro y San Pablo. Otro con San Roque y santo obispo. Tiene una cruz de gajos, de Lucas Quintana, con remates florales, y un cáliz con dibujos incisos y macolla de ángeles, del s. XVI, e incensario de metal, s. XV.

Condado de Valdivielso – Merindades- (++++++):

Como capital simbólica del paradisíaco Valle de Valdivielso, esta villa, aparte las bellas vistas del paisaje y de los frutales, posee dos iglesias, por causa de estar dividida en dos barrios, separados por quinientos metros.

Iglesia de San Pedro: Esta iglesia construida en buena sillería, dedicada al primer papa, nos muestra una torre cuadrada; un ábside poligonal con ventanal románico tapiado de aves entrelazadas en los capiteles, canes de fauna y billetero; y presenta dos portadas románicas con ajedrezados, capiteles de fauna, sogueado y puntas de diamante, ambas tapiadas. La actual de uso ordinario, es clasicista con pilastrones y frontón. El interior nos muestra un templo de dos naves románico-renacentistas con pilastrones, arcos apuntados, bóvedas de crucería y otras estrelladas de piedra. La pila es románica de copa lisa y pie cilíndrico. Tiene una capilla gótica, de los Porres, con reja de forja, sepultura de los fundadores y laudas de madera policromada, en 1620; y retablo clasicista con San Felipe y Santiago el menor; pinturas de San Benito, San Bernardo y nacimiento de la Virgen, con los donantes y sus escudos nobles policromados; tiene un buen frontal con escudos, guirnaldas y flecos bordados. El retablo mayor es renacentista con San Pedro sedente, Asunción que falta y Calvario; y diez y ocho relieves de la vida de San Pedro, de los Evangelistas, de la Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos y huida a Egipto, Oración del huerto, Cristo a la columna, cruz a cuestas y Descendimiento, todos bien conservados y restaurados. Aparte, imágenes como Santa Teresa, Virgen del Rosario, San Roque, San Pedro, San José y otras. Lienzo de la Virgen de Guadalupe, en retablo neoclásico. Hay una cruz de gajos, de Bernardino de Porres, s. XVI. Dos cajonerías, en sacristía.

Iglesia de Santa María: Como iglesia recoleta de dimensiones reducidas y trazas románicas presenta una espadaña limpia más moderna; el ábside es rectangular románico con reminiscencias más primitivas, con canes de fauna y ajedrezados en aleros; y portada románica simple de arcos y canes lisos. La pila de bautismo es de piscina cuadrada y lisa. La iglesia es de una nave con columnas, arcos y bóvedas de cañón; el retablo mayor es renacentista con Virgen sedente con Niño, del s. XIV, Crucificado y cuatro tablas de la Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos y Asunción la Virgen. Otro barroco con imagen de la Piedad con Cristo en sus rodillas y leyenda, del s. XVI. Aparte, Crucificado de pared, Virgen del Rosario, San Francisco; y cruz de planchas de metal repujado, s. XVI. Púlpito de piedra. Cajonería lisa.

Contreras –La Sierra- (++++)

In confinio de covas contrarias, o sea, en el confín de las cuevas contrarias. Esto es, en medio de una gran vaguada alta, enmarcada por la meseta de Carazo y las depresiones del Gayubar donde deben existir las susodichas cuevas, se encuentra esta villa de nombre tan singular que nos ofrece una iglesia construida en buena sillería arenisca, dedicada a la Asunción de la Virgen, con torre rectangular; ábside rectangular; y portada clasicista de pilastrones y cornisa. En el interior, se muestra como iglesia gótico-renacentista de tres naves con columnas cilíndricas, arcos, bóvedas estrelladas de piedra con claves policromadas y restos románicos. La pila es románica con decoración geométrica y dibujos. El retablo mayor es barroco salomónico, de Lorenzo Torre, 1702, con Virgen sedente gótica con Niño, San Ildefonso, Santa Marina, Crucificado y sagrario con Resucitado, en pintura. Otro barroco rococó, de Bernardo Gómez, 1775, con Crucificado, del s. XVI. Otro del mismo autor, con San Antonio, San José, San Juan Bautista y Asunción con ángeles. Otro neoclásico con Virgen de pie con Niño, Santa Catalina gótica, San Juan Bautista, santo mártir, Dolorosa y San Sebastián; y sagrario clasicista con San Pedro, San Pablo y Resurrección. Aparte, Crucificado de pared, s. XVI, y Virgen sedente con Niño. En pinturas, lienzo de Ánimas enmarcado, dos de la Anunciación e Inmaculada, del tipo de Murillo, San Roque y Santiago a caballo. Cáliz con repujados, s. XVI. Casulla con brocado y bordados en hilos de oro, s. XVI. Hay un vía crucis moderno en piedra, de un artista local. Ermita de San Roque con campanil, San Antonio, San Roque y apóstol gótico, sin dorar.

Comerzana – Medina- (++):

Parece que su etimología viene de Villa Cormenti, como nombre del fundador de este pueblo, hoy casi sin habitantes y con una iglesia rural sencilla, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, que se nos ofrece como templo con espadaña rústica; ábside recto; y portada gótica de archivolta moldurada. Tiene planta de una nave, sin estilo aparente, y cubierta de madera. La pila es gótica, de copa lisa con cruz incisa y moldura. El retablo mayor es barroco con San Juan Bautista, Virgen sedente con Niño, de Comerzana, s. XIII, y San Juan Evangelista y San Antón, recogidas en Quintana Martín Galíndez. Aparte, en mesa, un cordobán o guadamecí. Cruz de gajos de madera dorada.

Cornejo – Merindades - (++++):

Derivado de la raíz Cornelius, como derivado de su fundador Cornelio, o también con relación al cornejo, arbusto abundante por estos lugares, cercanos al complejo cárstico de Ojo Güareña. En este ambiente, nos encontramos con esta villa y con esta iglesia, dedicada a San Juan Bautista, bien construida en una conjunción de piedra sillar y enfoscados con torre cuadrada de dos cuerpos y campanil; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada es clasicista, bajo pórtico de madera de columnas renacentistas. Interiormente aparece como iglesia renacentista de una nave y dos capillas laterales con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas, en una piedra rosácea de la zona. La pila es románica con borde moldurado y pie circular. El retablo mayor es clasicista con San Juan Bautista, San Roque, santa mártir y Calvario; relieves de los Evangelistas, dos a dos, de la Visitación, Virgen con Jesús y San Juanito, Bautismo y decapitación de San Juan; y sagrario con Resurrección y dos santos obispos. Otro rococó con San Pedro sedente, Santa Bárbara y San Antón. Aparte, Virgen sedente con Niño, s. XIV, San Juan Bautista, San Juan Evangelista gótico, San Miguel y Santa Catalina. Destaca un buen tríptico flamenco, un tanto deteriorado, con pinturas del Descendimiento, San Francisco, santa mártir y leyenda gótica, s. XVI. Y, en orfebrería, una cruz gótica de cobre, con relieves de Adán y Eva, San Juan, Virgen, Pantocrátor y dibujos incisos, del s. XIV.; cáliz, de Juan de Medina, con escudos, s. XVI; y copón e incensario, de Francisco Salazar, del s. XVII. Cajonería de tres cuerpos con relieves.

Cornudilla – Oca- Tirón - (++++):

Cornuta derivado de corno, con la traducción de cornejo, arbusto leñoso. Esta villa que tiene, como fondo, la mole de la Mesa de Oña nos ofrece una iglesia, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, construida en una piedra arenisca sillar de color tostado con contrafuertes, torre cuadrada con pilastrones, cornisas y molduras; el ábside es poligonal con contrafuertes; y la portada clasicista con pilastrones, frontón, pináculos y cruz. Dentro iglesia clasicista de cruz latina con pilastrones, arcos, cornisa perimetral y bóvedas enfoscadas de yesos pintados. La pila es de copa lisa y pie circular. El retablo mayor es clasicista con San Andrés, Santiago peregrino, San Joaquín, Virgen de pie con Niño, Santa Ana y Calvario; sagrario con San Pedro, Resucitado, San Pablo y relieve de los Evangelistas. Otro neoclásico con San Cosme y Damián, San Roque y santo mártir. Otro con San Juan Bautista, Virgen del Rosario, San Pedro y obispo. Aparte, Crucificado de pared, Magdalena, Virgen del Carmen; pero, sobre todo, una Virgen sedente con Niño, de buen tamaño y belleza, y restaurada recientemente, s. XIV. Posee algunos lienzos como de la Inmaculada, San Juan Evangelista, San Pedro Regalado y San Higinio. Cruz de gajos de plata repujada, de Alonso de Hoz, s. XVI, y cáliz rococó, de origen americano, s. XVIII. Dos cajonerías con relieves.

Corralejo de Valdelucio–Ubierna- Úrbel - (++):

Con significado obvio, este pueblo cuenta con una Iglesia rural, construida en buena piedra sillar de la zona con campanario rectangular y remate de bolas; ábside románico rectangular con ventanal, en aspillera, con fustes y capiteles, canes y contrafuertes; y la portada es apuntada sencilla y moldurada, bajo pórtico de madera. Es iglesia, dedicada a San Román mártir, de una nave y capilla lateral con pilastrones, arco gótico y bóvedas de crucería, en cabecera, y en el resto, de yeso. La pila es de copa lisa y pie cónico. El retablo mayor es neoclásico con Crucificado, religioso y San Román. Otro barroco con Virgen sedente con Niño, s. XIV. Otro clasicista con Virgen del Rosario. Cajonería.

Coruña del Conde – Santo Domingo de Guzmán- (++++++):

Su nombre no debe tener nada que ver con la capital gallega, ya que deriva de una cacografía de Clunia o Colonnia, por estar tan próxima a esta ciudad romana. Casi a la sombra del castillo se alza majestuosa la mole de esta iglesia, dedicada a San Martín obispo, y construida en buena sillería calcárea, incluyendo algunas laudas romanas empotradas y otras piedras románicas reutilizadas. Tiene torre cuadrada alta y bolas de remate; un ábside rectangular con contrafuertes; y una portada renacentista, en forma de retablo, con pilastrones, arco moldurado, medallones, hornacina con Padre Eterno y remate de pináculos y cruz. Es iglesia renacentista con planta de salón de tres naves con columnas cilíndricas y arcos laterales, cúpula de yesos decorados y cubierta de tipo de artesonado de madera vista. La pila es renacentista, año de 1576, con acanalados y pie abalaustrado. Buen trabajo en el púlpito de piedra y en una pila del agua bendita encajada en columna. El retablo mayor es clasicista, año de 1616, con San Martín a caballo, Asunción, San Pedro, San Pablo y Resucitado; relieves de San Francisco, Santo Domingo, San Juan Bautista, San Juan Evangelista, San Gregorio, San Jerónimo, Santa María egipciaca, la Magdalena y dos tablas de San Felipe y Santiago; y, en sagrario, relieves de la Ascensión, Pentecostés y Virgen con Niño. Otro con Inmaculada manierista, Santo Domingo, San Joaquín y busto de Santa Ana. Otro con Virgen vestida y Santiago ecuestre. Otro barroco con Resucitado y relieve del monte Tabor, San Pedro y San Pablo. Y otro con Crucificado, San José con Niño, obispo e Inmaculada. Aparte, Crucificado de pared, Virgen de talla vestida, de la Revilla, otra coronada y otra de pie con Niño, San Sebastián, San Roque y santo obispo. Curiosas tablas de unos judíos conversos y lienzo de Virgen, de la escuela de Rafael. Buena cajonería de tres cuerpos. Púlpito de piedra con relieves. La ermita del Cristo es visigótica y románica con variados elementos y vestigios romanos, empotrados en los muros, procedentes de Clunia; un ábside rectangular con arcos, capiteles, canes historiados y ajedrezados; y portada románica con ajedrezados en archivolta, canes figurados y campanil. En el interior, una nave con arco toral, artesonado simple y Crucificado repintado, del s. XIV. Es B.I.C, desde 1983.

Cotar – San Juan de Ortega- (+++):

En la antigüedad, era Quintana de Cautare, que traducido sería Quintana de Gautar, nombre personal del fundador de este pueblo. Partiendo de una iglesia gótica con torre de espadaña chata y portada de arco moldurado, dedicada a la Asunción de Nuestra señora, el arquitecto Juan de Vallejo, la convirtió en iglesia renacentista de cruz latina, con pilastrones, arcos moldurados y bóvedas muy desarrolladas, propias de este genial artista. La pila es románica, moldurada en borde y base circular. Como no tiene retablo, preside el frontis absidal, un gran Crucificado, en cruz moderna de enebro, una Inmaculada y San Juan Bautista. Aparte, Crucificado y Virgen del Rosario vestida. Muy destacable, su orfebrería con cruz de cobre con dibujos incisos, Pantocrátor, relieves y piedras engarzadas, del s. XIII. Otra plateresca, de Martín Antón, con dibujos, medallones y lobulados y macolla con rombos, s. XVI, cáliz de plata dorada y cabujones, s. XVII. Cajonería.

Covanera–Ubierna- Úrbel- (++++):

Derivado de Coba nigra o Cueva negra de los documentos, aunque por aquí las cuevas son rojizas, en las cercanías del Pozo Azul, el mejor manantial del río Rudrón, que anima la vida de esta solariega villa. En este ambiente enormemente atractivo, se levanta su iglesia, dedicada a Santa María, hecha en materiales de buena factura con espadaña gótica antigua; dos ábsides rectangulares, uno románico con ventanal en aspillera con fustes, capiteles y tacos sencillos, en parte de la nave; y una portada clasicista de arco rebajado, bajo pórtico de madera y columnas clásicas. Es iglesia de dos naves, una románica y otra gótica, con columnas, capiteles, arcos y bóvedas de crucería simple. La pila es románica con copa acanalada, moldura en bocel y base circular. El retablo mayor es renacentista con Virgen sedente con Niño e imágenes de la iglesia y de la sinagoga, Calvario y Padre Eterno; relieves de la Anunciación, Visitación, Nacimiento y Reyes Magos; y, en sagrario de dos cuerpos, Resucitado, el Salvador, San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista y San Juan Evangelista. Otro clasicista con Virgen del Rosario, San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista, apóstol y San Francisco. Aparte, Virgen Dolorosa en vitrina, San Miguel gótico en baldaquín y un tríptico con San Sixto y pinturas de Santa Catalina y Santa Lucía, del s. XVI. En orfebrería, cruz de planchas de metal, del s. XVI, cáliz cincelado, de Lesmes Fernández del Moral, otro liso y torneado e incensario de metal, del s. XV. Puerta de sacristía con billeteros y cajonería de un cuerpo y crucifijo con peana. Ermita de San Mamés.

Covarrubias – Arlanza- (+++++++) :

In Covas Rubeas, haciendo referencia a las cuevas rojas, existentes camino del Monasterio de Arlanza, de donde toma el nombre la villa rachela. Dentro de ella, donde la historia se desarrolló al más alto nivel, como Cuna de Castilla, así llamada por estar enterrado en ella el padre y forjador de la misma, el conde Fernán González. Al mismo tiempo, el arte, en todas sus facetas y en grado alto y sublime, se ha desarrollado en ella y se halla presente en todos sus monumentos; igualmente destaca por el tipismo de sus casas y rincones, llamada arquitectura popular. No en vano, toda la villa y su casco urbano ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico. En resumen, citemos el Torreón de Doña Urraca y la casa de Fernán González, s. X, las casonas y murallas, el Archivo del Adelantamiento de Castilla, s. XVI, y sobre todo, sus dos iglesias.

A.- Colegiata de San Cosme y San Damián: La Colegiata, en honor de los santos médicos Cosme y Damián, viene a ser como un lugar de visita obligada y, aunque, externamente posea unos paramentos de regular sillería dorada por el tiempo, nos muestra una torre cuadrada sencilla y sin nada que destacar; un ábside rectangular con contrafuertes; y una portada con tres puertas, dos dinteladas y una del primer gótico con fustes y archivoltas lisas, todo bajo pórtico de cinco columnas; y en el hastial de fachada, nos muestra un magnífico rosetón afiligranado, que hace de tarjeta de invitación a la visita. El interior es mucho más esplendoroso, casi una mini catedral, con planta de tres naves góticas y transepto con columnas en haz, capiteles de reminiscencias románicas, arcos apuntados, bóvedas de crucería y alguna más desarrollada. Aparte las absidales, cuenta con cuatro capillas laterales, añadidas. Es iglesia panteón, hasta el punto, de poder enumerar una treintena de enterramientos, la mayoría de nobles y clérigos relacionados con la villa con sus estatuas yacentes, relieves de escenas evangélicas, escudos y laudas. Entre ellas destacan la del conde Fernán González, sin adornos y originaria del s. V, aunque reutilizada después, y sobre todo, la de su esposa doña Sancha, un auténtico sarcófago romano y paleocristiano con decoración clásica de bustos, escenas pastoriles y los clásicos estrígiles, signos de la eternidad y que data del s. III; y precisamente, por haber sido reutilizada para la Comitisima de Castilla, ha podido llegar hasta nosotros esta magnífica pieza de la arqueología romana. Aparte, en el centro del presbiterio, están tres sarcófagos de las denominadas Infantas de Covarrubias, en sus túmulos decorados de cruces y con los escudos policromados del Infantado de Covarrubias, de Castilla y de Castilla y León. La pila es románica con decoración de rosetas y base circular. El retablo mayor es barroco de los hermanos Cortés del Valle, en 1753, con San Pedro, San Pablo, San Cosme y San Damián, Asunción, San Esteban, San Lorenzo y escudo real; en el sagrario ostensorio, la Virgen restaurada de Cerezuelos?, s. XIV, San Miguel y Crucificado, del s. XVII. Hay dos laterales, a juego, uno de José López, con San Juan Bautista y San Antonio; y el otro con Santo Tomás de Aquino y San Francisco. Otro barroco con Virgen del Rosario, San Joaquín y Santa Ana, Santo Domingo; y relieves de la Virgen e infancia de Jesús; y en el sagrario, de una pequeña Piedad. Otro, renacentista, de 1610, con relieves de los santos Juan Bautista, Bárbara, Magdalena, Cristóbal y Roque. En una capilla lateral, con caireles en sus bóvedas estrelladas del estilo de Simón de Colonia, otro retablo barroco con San Cosme y Damián, imágenes mutiladas y vestidas, del s. XIV, San José, San Ignacio, Santa Teresa y otros en relieve. Hay un claustro tardo gótico con bellas y finas tracerías, convertido en un lugar de paz y silencio, sólo roto por el murmullo del surtidor instalado en el centro, los pájaros y el aire; en un locillo del mismo, descansa la Princesa Cristina de Noruega, nuera del rey San Fernando, en sarcófago de arquerías tardo románicas. También se exhiben algunos restos románicos de anteriores construcciones. Y como iglesia museo, en la sacristía y demás dependencias claustrales, se han instalado diferentes salas monográficas de los valores artísticos de ambas iglesias; y así, en la de escultura, señalar un Santiago de piedra, del s. XII, un retablillo goticista con Santiago, del XV, relieve de la Adoración de los Reyes, del s. XVI, las imágenes góticas restauradas de la Virgen de Mamblas y de la de Redonda, una Asunción, Virgen del Rosario, Virgen niña con sus padres y otras veintidós esculturas. En la antigua sala capitular, con artesonado mudéjar bellamente policromado y restaurado, del s. XVI, se encuentran los mejores documentos y cartas, comenzando por el de la fundación del Infantado, del año 978, el de los Fueros de Covarrubias y otros varios; también cantorales, códices, incunables, como muestra de su rico archivo y una muestra de cerámica romana, hallada en este mismo lugar. Hay otra sala creada, en un espacio perdido con restos románicos, donde se muestran más de cien ornamentos litúrgicos, destacando el terno de los Condestables, otro verde y otras seis capa pluviales, de la misma época con bordados y brocados en hilos de oro y seda, del s. XVI. Y, en la antigua sacristía, sobre su amplia cajonería se han reunidos las mejores tablas pertenecientes a antiguos retablos, del s. XVI, señalando dos de Alonso Sedano, sobre la vida del apóstol Santo Tomás, un Resucitado, de Diego de la Cruz, la Virgen del libro, atribuida a Van Eíck, un Descendimiento alemán del maestro del retablo de San Bartolomé, el transplante de pierna, de Pedro Berruguete, dos parecidas de la Piedad, un tipo de retablillo hispanoflamenco con Visitación, Santa Lucía y Magdalena procedente de la de Santo Tomás, un tablero policromado con escenas de San Ildefonso, s. XV, y otros restos de retablos. En orfebrería, la pieza clave es la cruz parroquial gótica con afiligranados de plata dorada y la custodia, de tipo de torre, en plata repuja, cincelada y dorada, ambas de Gonzalo de Calahorra; un cáliz goticista, procedente de Retuerta, de Juan de la Peña, y píxide, del s. XVI. Cáliz dorado con botones de esmaltes y el pie de cristal de roca, del XVII; dos cálices de origen americano; y una caja relicario, con el lignum crucis, del s. XIII, junto a otras piezas de culto menos relevantes. Pero la joya mimada es el famosísimo tríptico hispano flamenco de los Reyes Magos, atribuido a Gil de Siloé; pieza de escultura en su parte central, con la Virgen llena de espiritualidad y ternura, San José como el eterno guardián del misterio, y los tres Magos representando a las tres razas, pues Cristo se revela a todos los hombres por igual; las puertas nos muestran, en pintura, el Nacimiento, el Bautismo, Transfiguración en el Tabor y el donante con sus Patronos, San Bernardino, San Cosme y San Damián. Como final, sería bueno poder escuchar el famoso órgano, del s. XVI.

B.- Iglesia de Santo Tomás: Más humilde, pero interesante, la antigua parroquia de Santo Tomás, más centrada en el casco urbano, nos muestra una torre popular de maderas entrelazadas, reminiscencias de nuestros antepasados mudéjares como tantas casas de la villa; dos ábsides, rectangular uno, y otro que conserva trazas románicas de lo que queda de la iglesia primitiva con aspillera y canes de remate; y la portada es de arco rebajado y archivoltas góticas lisas. En el interior, se muestra como iglesia gótica de tres naves, casi de planta de salón, y cinco capillas, incluyendo la cabecera románica de columnas, capiteles y arco con bóveda de cañón, y, el resto, con columnas en haz, capiteles corridos y bóvedas de crucería. Tiene una pila románica de vaso con decoración geométrica y algunas tumbas con sus laudas sepulcrales. El retablo mayor es clasicista, de Pedro Justicias y Francisco Carrillo, traído de la iglesia de San Lesmes de Burgos, con Santo Tomás apóstol, San Pedro y San Pablo, del s. XV, Asunción y relieves de San Gregorio y San Juan evangelista. Otro renacentista con relieves de los dos santos Juanes, San Lorenzo e imposición de la casulla, de la Virgen a San Ildefonso, en pintura. Otro barroco con Virgen vestida, la “Chacha grande”, San Joaquín, Santa Ana y relieve del árbol de Jesé. Otro rococó con Crucificado goticista, con Virgen y San Juan posteriores y San Antonio. Hay imágenes sueltas, como Virgen sedente con Niño, del XVI., Inmaculada y San Gregorio. Púlpito de piedra policromada y escudo de la villa. Lienzo digno de Inmaculada. Laudas renacentistas policromadas con los fueros de la villa. Escalera plateresca con pintura mural de San Cristóbal, y en la tribuna de madera, órgano del s. XVIII, comprado y procedente del convento de Santa Clara, de Medina de Pomar. Y vidriera del nacimiento, del s. XVI. Cajonería de relieves. Dos ermitas antiguas, una de la Virgen de Mamblas y otra de la Redonda, con campanil y retablos rococó con imágenes de menor mérito.

Crespos – Ubierna-(+++):

En un lugar escondido, con un paisaje bucólico de silencios, se descubre, rodeada de mansiones solariegas, la pequeña iglesia de Crespos, que aunque sin elementos del ajuar litúrgico, destaca por su bella estampa románica, a base de una sillería dorada, con una espadaña de un cuerpo, más tardía; un ábside románico semicircular con contrafuertes, dos cornisas corridas de ajedrezados y canes historiados de cabezas y bichas; y la portada abocinada con fustes, capiteles de fauna y flora y archivoltas molduradas. El interior es de una nave con columnas, capiteles historiados con bichas y dragones, arcos y bóveda de cañón en cabecera, y el resto de maderas vistas; en cabecera, presenta una arquería ciega con fustes, capiteles y doble cornisa de ajedrezados. Hay un Crucificado de pared. En un paramento del exterior, hay una leyenda escrita en un sillar, que traducida dice: “El 25 de febrero de 1143, Ariano plantó un huerto aquí”, luego la iglesia ya existía, entonces.

Criales de Losa – Medina - (+++):

Tiene una iglesia, dedicada a Nuestra Señora de las Nieves, que sorprende para todo el que quiera leer el monumento de una manera lógica, ya que su primera construcción románica ha recibido muchas transformaciones posteriores. Externamente, presenta una espadaña de dos cuerpos con remate de bolas; un ábside románico recrecido con columnas, ventanal doble superpuesto, canes de cabezas y tacos, en todo el perímetro; aparte, nos muestra dos portadas neorrománicas bastante semejantes, entre sí, aunque desconozcamos cuando fueron colocadas, con fustes, capiteles de animales y arcos de ajedrezados; otra parecida del pórtico, con influencias goticistas. Es iglesia románica de tres naves con columnas, arcos y bóvedas de cañón, y el resto, de crucería, pero todo muy transformado. La pila es románica con galloncitos y base cuadrada moldurada y el púlpito moldurado de piedra. Retablos modernos con San Fernando, Virgen de pie y San José. En otro, Virgen vestida, Santa Bárbara y San Antonio. En otro, Crucificado, San Francisco y San Pedro. Estelas de consagración, empotradas en la cerca procesional. En Quintanilla de la Ojada, que viene de Foggeda, como abundante en hojas, o de ojada como lugar encharcado. Por un puente medieval, sobre el río Jerea, subimos hacia esta bien cuidada iglesia, construida en una buena piedra sillar en conjunción con la mampostería; presenta una espadaña de dos cuerpos y rematada en pináculos; ábside rectangular con cantoneras de refuerzo; y una portada renacentista de arco moldurado. Interiormente es de una nave renacentista con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos en arista. La pila es de copa lisa con anillo en borde y pie cilíndrico. No tiene retablos, sólo una hornacina y sagrario con pinturas de San Pedro y San Pablo. Crucifijo y Virgen vestida con Niño.

Cristo de Villahizán, El – Arlanza- (+++):

Aunque actualmente figure como una granja, sin embargo está considerada como parroquia de servicio de un poblado, denominado Villahizán, que existió en el mismo lugar, en que se situan los actuales edificios de la granja. Su iglesia, casi una ermita, está dedicada al Santo Cristo del mismo nombre, y está constituida por dos naves unidas, aunque incompletas. Presenta portada románica apuntada con archivoltas finas, decoradas de cruces y puntas de diamente, en la fachada, hay dos ventanillos con fustes, capiteles y canes de tacos en el alero; y sobre ella, se levanta una torre moderna de ladrillo. Tiene un ábside románico semicircular con columnas entrega, tres ventanillos con fustes y capiteles sencillos y canes de tacos o de proa, en aleleros; y pegado a él, un segundo ábside que es gótico poligonal con contrafuertes y canes simples. Dentro es de una nave incompleta con ábside románico decorado con arquería ciega, tres ventanillos en aspillera y bóveda de cañón. No tiene retablo, solamente un buen Calvario gótico bien restautrado, del s. XIII. Contigua a esta nave existe una capilla gótica, a la que se accede por una puerta extrecha, con pilastrones y bóvedas de crucería simple.

Cubillejo de Lara –La Sierra - (++++):

En la antigüedad Cupillo de Nofur, como Cubillo, diminutivo de cubo, o sea torre redonda de Nofur, nombre de persona que fundaría la población. Siempre se dijo, que por mal camino no se puede llegar a buen pueblo y aquí podría pensarse lo mismo; pero, uno se lleva una gran sorpresa, ya que esta iglesia construida en una muy buena sillería, entre rosácea y parda, y dedicada a San Martín, es una grata sorpresa para el más exigente. Tiene torre rectangular; un ábside liso con contrafuertes y algunos canes de tacos; pero hay que destacar una importante portada renacentista con columnas estriadas, capiteles, cornisa moldurada, dos hornacinas aveneradas y tímpano semicircular con relieve de San Martín, pues no es propia de una iglesia rural. Al entrar, nos encontramos con una iglesia gótica de dos naves con columnas, capiteles, ménsulas, arcos y bóvedas de crucería de mucha armonía, aunque esté muy repintada, al gusto popular. Es interesante su pila bautismal románica con arcos en relieve, sogueado, cenefa vegetal y pie cilíndrico con cabezas, sobre una meseta circular escalonada. La del agua es renacentista muy digna. El retablo mayor es neoclásico con San Martín obispo y Asunción; y sagrario con Resucitado pintado. Otro, barroco con Virgen del Rosario con Niño. Y otro con San Sebastián y Santiago, San Pedro y San Pablo. Aparte, un Crucificado de pared. Digno un cáliz plateresco, con relieves y nudo en ánfora, s. XVI. Las imágenes son sencillas y deterioradas. Como aneja de esta parroquia es la iglesia gótica, hoy en ruinas, de Mazariegos, que tuvo partes románicas, como la pila, llevada al Museo Arqueológico Nacional de Madrid, y su portada, instalada en el barrio de Costana, de Salas de los Infantes.

Cubillo del Campo – San Juan de Ortega- (++++):

Con tantos Cubillos, diminutivo de cubo o pequeña torre, este se supone denominado, en los documentos, como Cupiello de San Ciprian, aunque no lo podamos asegurar, ya que su iglesia no esté dedicada a este santo. Sobre un montículo, como nos gusta ver a las iglesias, la de este pueblo, dedicada a Santa Marina, domina la población mostrándose atractiva y construida en muy buen piedra sillar, haciendo honor a las famosas canteras, entre este pueblo y el vecino de Hontoria, que se hallan a poco más de un kilómetro. Su torre renacentista es cuadrada con óculo, antepechos en las troneras y remate de bolas; su cabecera es rectangular con contrafuertes; y su portada es clasicista con pilastrones, hornacina vacía y frontón. Interiormente es iglesia renacentista de cruz latina con columnas, arcos y bóvedas de crucería, en cabecera y en coro, y, en el resto, de yesos en arista. La pila es renacentista con acanalados y base circular moldurada. El retablo mayor es barroco rococó, de Manuel del Amo, en 1758, procedente de la cercana abadía de San Quirce, con Santa Marina y Calvario; relieves de la Anunciación, Nacimiento, Asunción, Oración del huerto, Prendimiento y dos de la leyenda de San Miguel, todos del s. XVI. Otro con San Miguel y Dolorosa, de Bernardo López, en 1760. Otro con relicario y San Antonio. Y otro con Virgen vestida. Aparte, destaca un Calvario de altar, un Nacimiento con figuras, de la escuela de Felipe Vigarny, Virgen de pie con Niño, ambos del s. XVI, Santiago, del s. XV. Cáliz plateresco con cabezas de ángeles. En sacristía, puerta con servilletero y cajonería. Púlpito de piedra. En la capilla del pueblo con campanil y portada moldurada, dedicada a Santa Ana, aparte su imagen, un Crucificado de pared y relieves de Santiago matamoros, martirio de Santa Marina y San Lorenzo.

Cubillo del Cesar – San Juan de Ortega - (++++):

Cupillo de Cesa o Cesus, posible nombre del repoblador de este pueblo. Siguiendo una carretera estrecha y con curvas, uno no espera grandes maravillas, pero esta iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, es de esas que te admiran por su íntima singularidad y pequeñez; es como para llevársela en el maletero. Es iglesia románica de una aceptable piedra sillar dorada con una espadaña curiosa de tres picos, óculo y remate de cruz; el ábside es protogótico, poligonal redondeado con varios contrafuertes, ventanal con fustes y capiteles, puntas de diamante y canes; y la portada es románica apuntada con fustes, capiteles vegetales, archivoltas lisas y pórtico de madera. El interior es románico de una nave con columnas, capitales de flora y bichas, arcos apuntados, bóvedas pintadas de crucería simple y otras de yeso, imitando bóvedas reales. La pila es románica de piscina con cenefa en bocel, arcos en relieve, molduras, cruz y base circular con sogueado. El retablo mayor es barroco rococó con imagen de la Asunción repintada, sagrario con Resucitado y pinturas de San Pedro y San Pablo. Otro clasicista, esquilmado por la rapiña con Santa Lucía, leyenda y pintura del Padre Eterno. Hay algunas imágenes, como un Crucifijo flamenquista, Virgen sedente, Inmaculada repintada y otras recogidas (en el Museo del Retablo). Hay unas sargas curiosas bien dibujadas del monumento; y una cruz de gajos de plata, de Mateo Revenga, del s. XVI. Un cordobán. Cajonería y aguamanil.

Cubillos de Losa – Medina - (++):

Esta iglesia, dedicada a San Juan Bautista, y construida en la ladera que domina la población, donde pudo estar el cubillo o torrecilla redonda, que da nombre al pueblo, muestra una espadaña antigua; la cabecera es rectangular con contrafuertes y canes románicos de caras; y la portada de arco a base de dovelas, bajo pórtico de madera. El interior es de una nave renacentista con pilastrones y bóveda de crucería, en cabecera, y el resto, de arcos y bóvedas de yesos en arista. El retablo mayor es neoclásico con San Juan Bautista, San José con Niño, santo obispo, San Matías y Crucificado. Otro con San Juan Bautista y San Martín. En orfebrería, destaca la cruz de gajos con remate de piñas, un cáliz repujado con cabujones y otro liso, todos, del s. XVI. Ermita dedicada a la Virgen de los Remedios y otra a San Martín, desaparecida.

Cubillos del Rojo – Merindades- (+++):

Es iglesia de cierto porte externo, dedicada a San Félix, con alta espadaña; un ábside románico con contrafuertes y canes sencillos, aunque enfoscado; y la portada es renacentista de arco de molduras, bajo pórtico de columnas clasicistas. La iglesia es de tres naves y cabecera románica de transición con columnas, arcos y bóveda de cañón, y el resto, de estilo gótico con columnas, arcos y bóvedas de crucería de piedra. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista con los Evangelistas, San Félix sedente, Calvario completo y Padre Eterno; relieves de la Anunciación, Nacimiento, dos del martirio de San Félix, Cruz a cuestas y Piedad; y en sagrario de dos cuerpos, relieves de la Resurrección, San Pedro y San Pablo, San Juan Bautista, San Andrés y San Sebastián, todos estos elementos debieron pertenecer a otro retablo anterior, pues son del s. XVI. Otros dos retablos sencillos con San José y San Martín ecuestre y otras imágenes modernas. Aparte, Crucificado de cofradía. En sacristía, cajonería simple con crucifijo pintado sobre tabla, cáliz con relieves y cabujones, s. XVI, y casulla neorrenacentista. Ermita de Santiago.

Cubo de Bureba – Oca- Tirón - (+++++):

Cupo, con el significado de Cubo o fortificación cúbica. En medio del pueblo, como una dama en día de fiesta y con una bella estampa, que se divisa desde las carreteras que le circundan, así aparece esta iglesia barroca, dedicada a San Millán abad, el Patrón de Castilla. En ella se nos muestra una torre cuadrada con rica decoración rococó, propia de las iglesias de la vecina Rioja con balaustrada, bolas y capulín de remate; un ábside poligonal con contrafuertes y de buena piedra de sillería en toda la fábrica; y una portada barroca con variada decoración, hornacina vacía y frontón, todo bajo arco como pórtico. El interior presenta una planta clasicista de tres naves con pilastrones, arcos y bóvedas muy variadas y complicadas, de piedra. La pila bautismal es de copa lisa y base piramidal. El retablo mayor es neoclásico con San Millán a caballo, Santiago y San Miguel; relieves del Nacimiento de Jesús, Reyes Magos, Presentación, Circuncisión y Padre Eterno; y sagrario expositor rococó con crucifijo, del s. XVI. Otro con Virgen vestida, San Nicolás, San Pedro y San Pablo. Otro barroco de decoración vegetal con Santa Casilda y San Francisco. Otro con Virgen sedente con Niño, del s. XVI, San Roque, santo obispo y San Joaquín. Aparte, otras imágenes como Crucificado de cofradía, Resucitado, San José, San Millán antiguo y San Juan Bautista. En orfebrería cruz de gajos, otra de Juan de Horna, repujada y cincelada, ambas del s. XVI, y otra de metal dorado rematada en lises; hay una curiosa custodia rococó de sol, rayos, esmaltes y base de relieves y figuras. Como colofón, pues es iglesia rica, señalar la sillería coral de tipo monasterial, en el coro bajo con reja de cierre y un órgano barroco. Púlpito de hierro forjado. En sacristía, mobiliario digno con cajonería y dos armarios rococó y aguamanil con acanalados.

Cueva Cardiel – Oca- Tirón- (++++):

El Covam Cardelem de los documentos con el significado de Cueva de Cardellus, nombre de la persona, que pudo ser el primer repoblador del pueblo. En el centro del Valle de los ajos, regado por las aguas del río Oca, nos encontramos con esta iglesia, típicamente rural, dedicada a San Cucufate, la única de toda la diócesis a santo tan singular. La iglesia tiene una construcción sencilla a base de mampuestos con una espadaña chata y puerta dintelada. En el interior, aparece como iglesia clasicista de cruz latina con pilastrones, arcos y bóvedas de yesos moldurados. La pieza importante es la pila bautismal románica toda ella con una ligera policromía, con diez y seis arcos cobijando a los doce apóstoles, algún obispo y la Anunciación, con sus nombres escritos, y sobre una base circular moldurada. El retablo mayor es clasicista, con ciertos añadidos de otro retablo plateresco, con San Pedro, el Patrón, San Pablo, cuatro apóstoles, Asunción, Calvario y Padre Eterno; relieves de los Evangelistas, santo en oración, Santa Bárbara ante el rey, mártir colgado, Santa Águeda, martirio de santo y santa sobre las llamas. Hay otros barrocos con Virgen del Rosario, San Sebastián, Crucificado con peana, tres Niños de la bola y Santa Teresa. Aparte, dos Crucificados de pared, Virgen vestida, Santiago peregrino y santo monje. En orfebrería, cáliz repujado y cincelado con nudo en ánfora, de Juan de Salazar, s. XVI; custodia de sol, rayos y estrellas con cristales; dos porta paces y cruz de reliquias. Cajonería doble con relieves.

Cueva de Juarros – San Juan de Ortega- (++++):

En este pueblo, donde el agua es protagonista como tarjeta de presentación, pues su nombre lo toma de la original cueva, donde fluye con claridad y abundancia, haciendo fértil su estrecha vega. Y muy cerca, se levanta la iglesia de buena sillería, dedicada a San Pantaleón mártir, con espadaña afrontada y remate de bolas; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada es de doble arco de estilo románico simple. El interior es de una nave renacentista con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra rosácea, de la zona. La pila es románica con arcos, sogueado en base y venera interior. El retablo mayor es renacentista, procedente del cercano monasterio de Bujedo de Juarros, aunque aquí está colocado con cierto desorden, por falta de espacio. En él, se contiene una Virgen sedente con Niño, dos figuras sueltas de Padre Eterno y Asunción de la Virgen, dos apóstoles y los Evangelistas; relieves de la matanza de los inocentes, Adoración de Reyes y Jesús entre los doctores; y en un sagrario retirado, San Pedro, Resucitado y San Pablo; ha sido restaurado y mejor organizado últimamente. Aparte, hay un Crucificado gótico repintado, del s. XIV, y otro de cofradía; también destacan una Virgen sedente con Niño repintada, la Virgen del cerro, del s. XIII, una Inmaculada rota, San Pantaleón y San Gregorio. En orfebrería, regular cruz de planchas plateadas y un cáliz repujado con base lobulada, del s. XV. Tiene una ermita románica con campanil, dedicada a la Virgen del Cerro, con puerta dintelada, buenos canes historiados y columnas, con capiteles y basas figuradas, como decoración. Su tipo de construcción, nos sugiere reminiscencias visigóticas.

Cueva de Manzanedo – Merindades- (++):

Con una construcción sencilla y digna, a base de una mezcla de sillería y mampostería, se nos muestra esta iglesia dedicada a la Virgen María, con una espadaña de dos cuerpos y remate de cruz; el ábside es rectangular con contrafuertes y canes de tacos; y la portada de arco, bajo pórtico. Dentro aparece como iglesia de una nave y capilla lateral con pilastrones, arcos y bóvedas de crucería. La pila parece de una pieza de copa lisa, pie cilíndrico y base circular con molduras. El retablo es clasicista, con Virgen de pie con Niño y Crucificado; pinturas populares de la Anunciación y la Visitación; y, en sagrario, San Pedro, San Pablo y Resurrección, en relieve. Otro clasicista con Niño vestido de la bola, en un tipo de capillita domiciliaria. Cajonería simple con crucifijo de mesa. Cruz de Caravaca con ángeles y cristales.

Cueva de Roa – Roa - (++):

Es iglesia rural sencilla, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, con torre rectangular, ábside liso y portada románica de arcos, guardapolvo con puntas de diamante y canes de tacos; todo en una aceptable piedra de la zona. Por dentro es iglesia de una nave con cabecera de porte románico y bóveda de cañón, y el resto, de cielos rasos moldurados. La pila es renacentista de copa y fuste cilíndrico con acanalados. El retablo mayor es clasicista con columnas estriadas, Virgen sedente con Niño y frontón partido; relieves de los cuatro Evangelistas, San Pedro, San Pablo, Santa Águeda y Santa Lucía; y pinturas de santo obispo, San Sebastián, Santa Ana triple y San Roque. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen vestida, Santo Domingo de Silos, San Antonio y Santa Bárbara. Leyenda en dintel de puerta. Cajonería de dos cuerpos.

Cueva de Sotoscueva – Merindades- (++++):

Es una iglesia nueva de trazas clasicistas, construida al lado de los restos de la anterior que fue gótica con portada de dovelas y ábside rectangular, con canes de tacos. La actual, dedicada a Santa Juliana mártir, tiene torre cuadrada de dos cuerpos con remate de bolas; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada dintelada. Dentro es de una nave neoclásica con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos en arista. La pila es de copa con grandes acanalados y pie cilíndrico. El retablo mayor es neoclásico con Santa Juliana, santa con plato y San Pedro sedente. Hay una ermita del Valle, con espadaña e imágenes modernas. La mejor es la de la Cueva de San Tirso y San Bernabé, en un estilo de iglesia rupestre con nave abierta al exterior, del s. XVI. Cobijada por el complejo cárstico de Ojo Güareña, muestra una espadaña, sobre la entrada dintelada a la cueva, con remate de bolas y cruz; y otra de entrada a la capilla con dovelas. La bóveda de la cueva está decorada con variadas pinturas populares de la vida de San Tirso, de la Pasión de Cristo y otros. El retablo mayor es barroco con San Miguel, San Tirso, San Bernabé y santo ángel. Otro barroco con San Isidro, Virgen sedente, San Francisco y San Pedro sedente. Otro clasicista con San Antón. Hornacina barroca con Calvario. Dos cálices rococó. Destaca el lugar por su paisaje y por las cuevas de más de cuarenta kilómetros con lagos, formados por el río Güareña, con estalactitas y estalagmitas. El complejo es B.I.C., desde 1970.

Cuevas de Amaya – Amaya - (++++):

Al resguardo de la Peña de Amaya, esta iglesia, dedicada a Santa Ana, construida en una mezcla de sillería y mampostería con una torre cuadrada con pináculos; ábside poligonal con cantoneras de refuerzo; y portada clasicista de arco rebajado, bajo pórtico de columnas clásicas. Es iglesia renacentista de una nave y cruz latina insinuada con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica de piscina moldurada con arcos superpuestos y empotrada en la pared. El retablo mayor es barroco salomónico, de Pedro Solano, en 1690, con Santa Ana triple de pie, San Pedro, San Pablo y Calvario; y sagrario con Resurrección, en relieve. Otro neoclásico, de José López, con Santa Ana triple y relieves del abrazo de San Joaquín y Santa Ana, Presentación de la Virgen, Anunciación y Visitación, del s. XVI. Aparte, algunas imágenes en retablos o sueltas como Crucificado de cofradía, Virgen sedente con Niño de Camporedondo, desconchada, s. XIII, San Roque, San Antonio y San Francisco. Cruz plateada de metal con remate de bolillos. La ermita de Virgen de Camporedondo, es de reminiscencias románicas con portada apuntada, espadaña y retablo barroco.

Cuevas de San Clemente – San Juan de Ortega- (+++):

Eclesia Sancti Clementis con illa villa que vocatur Covas, así aparece en los documentos antiguos. Lo que no sabemos es, por qué se ha perdido el patronazgo de San Clemente, pues la actual iglesia, hoy en honor de San Miguel Arcángel, está construida en buena sillería de la zona con torre cuadrada; ábside circular recrecido; y portada de arco rebajado con pilastrones y bolas. El interior es de tres naves pequeñas con pilastrones, arcos de piedra y bóveda de cañón, en cabecera y, en el resto, de yesos moldurados o maderas. Su hermosa pila es románica con arcos y figuras, cenefa vegetal, base circular moldurada y serpiente. La del agua con galloncillos y pilastra. El púlpito de piedra, hoy ambón, tiene decoración en relieves y cabezas con columna acanalada. El retablo mayor es clasicista, con San Miguel, San Francisco, San Juan de Sahagún, Virgen con Niño y Crucificado; sagrario con Resucitado. Aparte, Crucificado de pared, Santo Domingo, San Francisco y San Clemente mutilado, del s. XIII. En orfebrería, cruz de gajos, de Pedro Fernández del Moral, de plata repujada, s. XVI, cáliz repujado y grabado, s. XVI, y cruz de metal con lises. Estela románica de cruz

Cuzcurrita de Juarros – San Juan de Ortega- (+++):

Coscorrita, diminutivo de Coscorram, palabra prerromana, que en vasco viene a significar cotarro o montículo. Su iglesia rural, dedicada a San Román mártir, de trazas sencillas y piedra rosácea de la zona, presenta espadaña de dos cuerpos, bolas y frontón; un ábside con contrafuertes; y la portada de arco, a base de dovelas. Presenta planta gótica de una nave y dos capillas laterales con columnas, arcos y bóvedas de crucería. La pila es románica con sogueado, arcos insinuados en copa y base cilíndrica. El retablo mayor es barroco, sin dorar, con San Pedro, San Román abad, San Pablo y sagrario clasicista con Piedad, en relieve. Otro con Ecce Homo pintado. Otro retablo de columnas estriadas con Virgen del Rosario con Niño. Y otro con Crucificado, s. XVII. Como piezas sueltas, Crucificado de cofradía, San José, San Juan Bautista y San Roque. En orfebrería, cruz de gajos, de Juan Landeras, con remates florales y cáliz repujado con cabujones y lobulado en base, s. XVI. En Espinosa de Juarros, ruinas de iglesia hundida, con espadaña, portada de arco de dovelas, ábside con contrafuertes y vestigios románicos.

Dobro –Ubierna- Úrbel- (+++):

En los Altos Dobro, los altos del Ebro, identificando con esta denominación a toda esta meseta de vestigios prehistóricos, se levanta la iglesia, dedicada a Santa Eulalia mártir, con torre renacentista, remate de bolas, gárgolas y troneras molduradas; el ábside es rectangular con contrafuertes y canes de tacos; y la portada renacentista con archivoltas de arco, bajo pórtico de dos arcadas clasicistas. Todo en piedra de mampostería y sillar. Es iglesia gótica de una nave con columnas, arcos y bóvedas de crucería. La pila es de copa rústica y lisa y pie cilíndrico con decoración vegetal. Hay un retablo rococó con San Juan Evangelista y San Miguel. Otro salomónico con Calvario completo y apóstol. Aparte, hay imágenes de Santa Eulalia, Virgen del Rosario con Niño, San Miguel, Santa Águeda, San Juan Bautista, San Roque y San Antón. Dos cálices renacentistas con cabujones, relieves y nudo en ánfora, del s. XVI. Un púlpito de piedra con relieves; hay dos arcadas románicas tapiadas. Restos de artesonado bajo el coro. Ermita de Santa Lucía.

Doña Santos – Santo Domingo de Guzmán- (++):

Duennos Sanctos o Donos Santos, señores santos, este es el origen del nombre, haciendo referencia a San Cosme y San Damián, que debieron ser los patrones de este pueblo. Su actual iglesia rural, construida en piedra de mampostería y dedicada a San Juan Bautista, tiene torre cuadrada; ábside rectangular; y portada clasicista de medio punto, con pilastrones y frontón. Es iglesia de una nave, casi en forma de salón, con cuatro columnas cilíndricas, arco de piedra y los techos rasos de yeso. La pila es de copa lisa y base cuadrada con molduras. El retablo mayor es barroco salomónico con el Salvador, San Juan Bautista e imágenes modernas. Hay otro clasicista con Virgen sedente, del s. XIII, Crucificado sencillo y otro de cofradía. Cajonería.

Dosante – Merindades- (++):

En los límites de la diócesis con la hermana de Cantabria, se yergue la torre cuadrada y alta de la iglesia, dedicada a Santa María la Mayor, en una aceptable piedra sillar sonrosada; tiene ábside rectangular con dos óculos lobulados tapiados y dos escudos con estrellas de lises; y la portada es gótica de arco apuntado rústico con impostas de cabezas y detalles de fauna. La planta es de una nave con pilastrones, arco apuntado y bóveda de cañón, en cabecera; y el resto, de yesos en arista. La pila bautismal es neorrománica cuadrada, en prisma, con sogueado en borde, molduras y cruz en relieve. El retablo mayor es neoclásico con Virgen sedente con Niño, del s. XIV, santo obispo y San Miguel Arcángel. Otro con Virgen del Rosario. Aparte, un San Antón y Virgen sedente, modernista y curiosa, con cara y manos marfileñas. Cáliz torneado y portapaz, ambos del s. XVI. Carillón de esquilas y cajonería simple.

Edesa de Montija – Merindades- (++):

Aparece, en los documentos, como Defesa, es decir dehesa, lugar de prados o pastos, como actualmente se nos muestra. Su iglesia de trazas sencillas con espadaña rematada de bolas y cruz es de una nave con cubiertas de maderas vistas y yesos moldurados. El retablo es neoclásico con San Julián y Santa Basilisa, los Patronos, y santo obispo; y sagrario con Resucitado. Cordobán. Lauda de piedra con cimera y escudo. En Montecillo de Montija, pueblo e iglesia en abandono con torre cuadrada, de planta sencilla con cubierta de madera. Un retablo neoclásico con San Roque, San Esteban, Virgen del Rosario y franciscano. Cáliz rococó americano e incensario de metal, s. XV.

Encío y Monasterio de Obarenes – Miranda de Ebro- (++++):

Aunque vamos a hablar de dos iglesias en proceso de ruina, no por eso, son despreciables, pues hay que valorarlas por lo que son, y también, por lo que fueron. La nostalgia está en su inexorable final, a pesar de sus valores.

A).- Iglesia de San Cosme y San Damián: La parroquia, dedicada a estos santos médicos, es románica con espadaña de cuatro huecos vacíos y ventanal con arco en zig-zag; el ábside es semicircular con columnas entrega, ventanal trilobulado con fuste, capiteles y canes historiados; y la portada es románica con fustes perdidos, capiteles simples, archivoltas policromadas lisas, bajo pórtico. Todo en piedra arenisca de sillería, pero con los tejados semi hundidos. El interior es de una nave románica clásica con columnas, capiteles, arcos apuntados y bóvedas pétreas de cañón. En el ábside, hay pinturas murales confusas como un calvario, escenas de San Cosme y San Damián, de un enfermo, ante el altar, junto al rey y alguna inscripción goticista. Es edificio B.I.C., desde 1983, pero sin solución, si no se interviene pronto, por el acusado deterioro y desplome.

B.- Monasterio de Nuestra Señora la imperial de Obarenes: En medio de un amplio valle y cercano a la calzada romana que se dirigía hacia el puente de Frías con salida hacia el mar, se levanta este recoleto monasterio benedictino, fundación del rey Alfonso VII, el “emperador”. Llama la atención la fachada con las portadas exteriores y tracerías interiores, dinteles de buena sillería en general y escudos nobles. La espadaña es barroca con remate de pináculos; el ábside es triple, de sabor románico tardío; y restos de la sala capitular en un ángulo del claustro, que es posterior, s s. XVI-XVII, pero con vestigios anteriores y aceptable sillería; y la portada es gótica rebajada con arquerías ciegas trilobuladas, archivoltas lisas y arco con grandes dientes de sierra; su puerta se hizo dintelada, tardíamente. La planta del templo, que aún se mantiene en sus elementos fundamentales, es de una nave, que, en la cabecera, se convierte en crucero y tres ábsides poligonales con columnas, capiteles de caras, arcos apuntados y bóvedas de crucería con algunas claves decoradas y escudos policromados, cuajadas de humedad; en el ábside, ventanales rasgados con mainel de sabor cisterciense. El refectorio es hoy capilla. El retablo mayor está en la iglesia de Santa María de Altamira, de Miranda de Ebro.

Entrambosríos – Merindades- (+++):

Con un nombre tan expresivo, entre dos ríos, en este valle de Sotoscueva del norte burgalés, donde los pueblos se dan la mano por su cercanía, contemplamos esta iglesia, dedicada a San Vicente diácono, con una arquitectura renacentista de buena sillería y torre cuadrada alta; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada de arco a base de dovelas, bajo pórtico. Interiormente presenta una planta de nave y dos capillas laterales añadidas con pilastrones, arcos y bóvedas de crucería en cabecera, y el resto, es de yesos moldurados. La pila es de copa lisa y rustica. El retablo mayor es neoclásico con abundante policromía y presenta a San Vicente, San Pedro de papa, otras modernas y Calvario. Otro neoclásico con Virgen sedente con Niño, imagen gótica, del s. XIII, y santa religiosa. Aparte, algunas imágenes vestidas o modernas y un cáliz repujado y cincelado del s. XVI.

Escalada –Ubierna- Úrbel- (+++++):

Este nombre con el significado de escala o escalera, en alusión a la subida que hay que salvar para subir hacia la Escampada, es muy apropiado para el lugar; pues, en este pueblo, con rancias casonas solariegas y bellezas naturales presididas por los entornos agrestes, que le rodean y la presencia del río Ebro aún joven, nos ofrece la iglesia de Santa María la Mayor con una variada mezcla de estilos; y así, la torre es clasicista con remate de bolas, pero sobre la anterior románica con troneras, hoy cegadas; el ábside es cuadrangular con contrafuertes y canes de tacos, en todo el perímetro; y la portada es románica tardía con fustes, capiteles de flora y fauna, archivoltas con los ancianos del Antiguo Testamento, luchas y variada decoración con pintura posterior; aparte, canes de figuras, en tejaroz y restos empotrados, del s. XII. El interior nos muestra una planta gótica de una nave amplia y capilla lateral con columnas, arcos y bóvedas de crucería de piedra. A los pies, doble nave con restos románicos de la anterior iglesia. La pila es románica oval con pie cónico y base cuadrada. El retablo mayor es renacentista, del maestro Amrique, con Virgen sedente, Asunción, San Vicente y San Esteban, San Blas y San Cristóbal, Calvario y Dios Padre; relieves de la Anunciación, Nacimiento, apostolado, los Evangelistas, los Padres de la Iglesia, Santa Águeda, Santa Bárbara, Santa Lucía y Santa Casilda, entre otros santos; y en sagrario, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro barroco con Virgen sedente con Niño, del s. XIV, San Sebastián, San Roque, San Antón, San Antonio y San Juan Bautista. Otro barroco salomónico con Santa Ana triple, s. XVI. Aparte, un San José, dos Crucificados de pared, Cristo yacente en busto y otras imágenes. Un cáliz con repujados y dibujos, s. XVI. Incensario y naveta. Cajonería de dos cuerpos y laterales con relieves. Aguamanil clasicista.

Escaño – Merindades- (++++):

En el valle, siempre atractivo por su belleza paisajística, del río Nela, llama la atención esta iglesia de trazas románicas, cuyo titular es el Salvador, con una espadaña recrecida sobre la antigua torre románica; un ábside circular, alterado, por haberse rehecho tras sus problemas de asentamiento, con canes y ajedrezados; y una portada románica recuperada y abierta recientemente con ajedrezados y ventana; y otra de arcada lisa y óculo con rosetas. Tiene planta reducida de una nave con columnas, capiteles de figuras, arcos y cúpula de horno, sobre trompas y bóvedas de cañón; tiene ventanales y ménsula corrida con ajedrezados. La pila de bautismo es románica de copa lisa, pie cilíndrico y base cónica circular; la del agua bendita ha sido cavada sobre fuste y capitel románico historiado. Piedra empotrada con la fecha de consagración de esta iglesia: “in era 1126”, es decir, el año 1088. Aparte, hay un San Juan Bautista, Crucificado neogótico y Virgen vestida. En orfebrería, una cruz de gajos con remate de piñas, de Juan Cabi, con macolla repujada, del s. XVI, también una píxide con dibujos incisos, un incensario de metal, del s. XV, y una custodia de sol y rayos con pié torneado, s. XVII. Es B.I.C incoado. Cerca, junto a la carretera, se halla la parroquia más pequeña de toda la diócesis, pues en su tiempo lo fue, la de Escanduso, iglesia románica con puerta de arco, espadaña, ábside circular, ventanillo geminado de tipo mozárabe y canes lisos. Es tan reducida, que parece una maqueta de un templo románico.

Escóbados de Abajo –Ubierna- Úrbel- (+++++):

Equivale a lugar abundante en escobas, retama o plantas rastreras. A caballo, entre los Altos y la larga y ancha depresión de la Bureba, se encuentran ambos Escóbados; este de Abajo, mirando a los fructíferos valles de las Caderechas, nos ofrece, en la parte baja, una iglesia, dedicada a la Santa Cruz y una ermita, en lo alto, a la Virgen de la Oliva. La parroquia, hecha en una buena sillería sonrosada, presenta una doble espadaña con bolas y cruz, acompañada por un ventanal románico con los capiteles de bichas y dientes de sierra; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada románica con arcos moldurados y ajedrezados. El interior nos muestra una planta gótico-renacentista de dos naves con pilastrones y bóvedas de crucería o estrelladas de piedra. La pila es de copa cónica lisa y base poligonal. El retablo mayor es rococó con Cristo Resucitado, cruz desnuda, San José, Inmaculada y Crucificado; y relieves de los cuatro Evangelistas superpuestos. Otro neoclásico con santo abad, San Pedro y Santa Marina. Aparte, Crucificado de pared, San Andrés gótico y otras imágenes. La ermita románico-renacentista, de la Virgen de la Oliva, en piedra sillar de muy buena factura, tiene una espadaña y un óculo románico adornado de ajedrezados y floresta; la portada es románica con dintelado fino, de fustes con escamas, capiteles florales y dos archivoltas con arquitos, sogueado, molduras y billetero; muy importantes los numerosos canes de fauna variada, en los aleros de la zona románica. En el interior, presenta la imagen clásica de un templo románico con columnas, capiteles florales repintados, arcos y bóvedas de cañón; pero, la cabecera es clasicista con cúpula de yesos, que cobija un buen retablo clasicista repintado y deteriorado con Virgen gótica sedente con Niño vestida y mutilada, de la Oliva, más otras de pequeña talla, como Virgen sedente, Asunción, San Francisco, San Roque, San Sebastián, relieves de los Evangelistas y otros, que están pidiendo su restauración.

Escóbados de Arriba –Ubierna- Úrbel- (+++):

El de Arriba, más próximo a la paramera de los Altos, tiene una iglesia construida en muy buena piedra sillar de la zona, dedicada a la Presentación de Nuestra Señora, con torre cilíndrica, de tipo husillo de subida; un ábside cuadrangular con contrafuertes; y una portada renacentista de arco de medio punto moldurado, bajo pórtico de arco clasicista. La iglesia es de una nave renacentista y capilla con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. El retablo mayor es clasicista con Virgen sedente, del s. XIV, San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista, San Miguel y Calvario; y sagrario con Resurrección, San Pedro y San Pablo. Otro barroco desguazado. Aparte, hay imágenes de santa mártir, Santo Domingo y apóstol. Hay un cáliz con repujados en nudo y una custodia de sol y rayos para unirse en el. Aguamanil de piedra. En el pueblo, hay una ermita con retablo neoclásico de la Virgen del Carmen, con portada de dovelas y lápida al padre Silverio de Santa Teresa, natural de aquí.

Escuderos de Valdelucio –Ubierna- Úrbel- (+++):

Los escuderos eran hidalgos, pero no caballeros; esto nos recuerda el Quijote de Cervantes. Un pueblo pequeño con iglesia grande, suele ser una realidad demasiado corriente en nuestra diócesis; la de esta villa, dedicada a San Juan Bautista, presenta una fábrica robusta en buena piedra de sillería con torre rectangular rematada en hachones flamígeros; el ábside es rectangular con refuerzos laterales y capilla; y la portada es renacentista de arco moldurado, a base de grandes dovelas, bajo pórtico. Es iglesia gótico renacentista de una nave y dos capillas en cruz latina, apenas insinuadas, con columnas, arcos y bóvedas estrelladas y repintadas de piedra. La pila es renacentista con acanalados y moldura en borde. El retablo mayor es barroco con San Juan Bautista, San Roque, San Sebastián y Calvario; el sagrario es renacentista de dos cuerpos, con relieves de la Resurrección, San Pedro, San Pablo, Calvario y los dos santos Juanes. Otro retablo, de 1670, con Calvario gótico, del s. XIII -XIV. Hornacina clasicista con Virgen vestida con Niño y San Roque. En la sacristía, cajonería lisa y aguamanil con venera.

Espinosa del Camino – Oca- Tirón- (++++):

Se encuentra esta villa abundante en espinos y dentro del Camino de Santiago, en la etapa entre Belorado y Villafranca, ofreciéndonos el trazado clásico de soga alargada a la vera del mismo, con una iglesia construida, a base de mamposterías de color rojizo de la zona, y dedicada a la Asunción de Nuestra Señora. La torre es cuadrada y alta; el ábside rectangular con contrafuertes y un ventanal renacentista lateral; y la portada dintelada con pilastrones y frontón de piedra jaspeada oscura, todo bajo pórtico de arco. El interior es de una amplia planta renacentista de cruz latina insinuada con pilastrones, cornisa moldurada corrida, arcos y bóvedas estrelladas de piedra, pero repintadas. La pila es renacentista con acanalados y base circular moldurada. El retablo mayor es clasicista con Asunción, San Andrés con reliquia, Virgen del Rosario con Niño y Calvario; relieves del Nacimiento, Reyes Magos, Presentación y huida a Egipto; y pinturas, de la escuela de Van der Leiden, de la Anunciación y del Nacimiento, s. XVI, San Pedro de papa, San Juan Evangelista, Prendimiento y Cristo con la cruz. Otro barroco con Virgen del Rosario vestida con Niño y santo obispo. Otro con Santa Bárbara y San Miguel. Aparte, Crucificado gótico arcaizante, otro de cofradía, Nazareno vestido, Dolorosa vestida y santa mártir. Cruz procesional plateresca, de Martín Arraiga, repujada y adornada de relieves vegetales, con Dolorosa y San Juan sobre soportes, s. XVI; otra de cobre dorado con dibujos, s. XV; dos esquilas, incensario y naveta. Púlpito de hierro. Cajonería. Ermita de Santa Cecilia.

Espinosa de Cervera – Santo Domingo de Guzmán - (+++++):

Como lugar abundante en espinos, al pie de la Peña Cervera, se encuentra esta villa; y en medio de ella, como debe estar una parroquia que viene a ser como la casa de todos, se levanta vistosa la iglesia románica de San Millán abad, Patrón de Castilla, con una torre cuadrangular con ventanas geminadas y capiteles, rematada en forma de almenas; el ábside es semicircular con columnas, ventanal de rosetas, ajedrezado, capiteles y canes con figuras y bolas; y la portada es plateresca de arco rebajado y bolas, bajo pórtico de arcos. El interior es de una iglesia románico-renacentista, por los añadidos, de tres naves y cabecera semicircular con columnas, capiteles de fauna y arcos de medio punto, bóvedas de cañón en el ábside y esta inscripción: “in era 1087”; y en el resto, bóvedas estrelladas en las naves laterales, y en las demás, de yesos en arista. La pila es románica con copa poligonal, arcos insinuados y pie cónico; la del agua bendita parece un capitel visigótico escavado con pie renacentista. El retablo mayor es barroco, de José López, con Resucitado, San Sebastián, santo obispo, San Millán abad, del s. XVI, San Antonio y Crucificado. Otro de hornacina con impresionante Crucificado gótico de pies separados y muy necesitado de restauración, s. XIII. Aparte, otras imágenes como Crucificado de cofradía, Dolorosa, Santa Bárbara, San José, Virgen vestida de talla repintada, San Roque y santo mártir antiguo. Alguna pintura como tres tablas unidas del Bautismo, San Pedro y San Pablo, una Santa Teresa y un Santo Domingo. Importante la orfebrería, con cruz parroquial afiligranada con repujados, del s. XVI, otra de cobre sobredorado con figuras, esmaltes y dibujos incisos, del s. XV; cáliz custodia de torre con columnas, campanillas y base lobulada, s. XVI; y cáliz cincelado con nudo en ánfora, porta paz y crismeras. Hay un sepulcro de clérigo con lauda y estatua yacente. Antepecho afiligranado del coro alto con los bustos de San Pedro y San Pablo. Un sagrario clasicista con Resucitado. Cajonería de tres cuerpos con crucifijo. Ermitas de San Roque, San Ginés y de la Virgen de Talamanquilla, despoblado dependiente del abad de Covarrubias.

Espinosa de los Monteros – Merindades- (++++++):

Como capital de una amplia zona llana, la Merindad de Montija, y otra montañosa, conocida como las Machorras, aparte sus bellezas naturales, paisajísticas y su arquitectura popular propia del norte con mansiones, palacios y casas fuertes nobles, no hay que olvidar que es el solar de los Monteros del Rey. Pero también es importante por sus tres ricas iglesias de culto.

A).- Iglesia de Santa Cecilia: La parroquia de Santa Cecilia con una fábrica de grandes dimensiones, construida en buena sillería de la zona, es de estructura renacentista con remates de cresterías y pináculos de sabor plateresco. Destaca su torre rectangular rematada en triángulos y chapitel; el ábside es poligonal liso con remate dentado e imagen de la Virgen o de la Patrona; y una portada clasicista. El interior es amplio y alto con planta barroca de salón de tres naves con columnas cilíndricas y bóvedas estrelladas de piedra; y en cabecera, con gran concha sobre pechinas. La pila bautismal es renacentista con estrías, volutas de hojas y pie acanalado. El retablo mayor es neoclásico con Santa Cecilia, San Pedro, San Pablo y Calvario completo. Otro barroco con San Roque y lienzo de la Inmaculada. Otro con Dolorosa vestida, Santos Joaquín y Ana y lienzo de Sagrada Familia. Aparte, San Pedro, San Antón, San Antonio con Niño, San Nicolás, Crucificado de pared, Cristo yacente articulado, Virgen del Pilar y Virgen sedente, s. XVI. Escudo noble.

B)- Iglesia Virgen de Berrueza: Esta iglesia, que se sitúa en el barrio de entrada a la villa, cumple la labor de ayuda de parroquia y de servicio a unas dependencias asistenciales que la rodean. Es iglesia barroca con torre cuadrada rematada de bolas; ábside rectangular con contrafuertes moldurados y escudo; y portada de arco a base de dovelas con casetones, bajo arquería a modo de pórtico. Su planta es de cruz latina con pilastrones, arcos y bóvedas policromadas de piedra, en cabecera, y en el resto, de yesos y escudos. La pila bautismal es renacentista con acanalados y base cuadrada. La del agua bendita de copa poligonal y pie abalaustrado. El retablo mayor es barroco, construido en forma de baldaquín, con Virgen Inmaculada vestida, angelotes, pelícano, y en sagrario, la Resurrección. Otros dos, sin dorar, con Inmaculada, Crucificado y San Benito; y el otro con San Antón y lienzo de la Sagrada Familia. Aparte, Crucificado de pared, grupo de la Piedad de madera policromada, del s. XVI, Virgen sedente con Niño, busto de la Dolorosa, de la escuela de Mena, y santo papa. Cajonería de dos cuerpos.

C. -Iglesia de San Nicolás : A la salida, hacia los puertos de las Estacas, la Sía y hacia Las Nieves de Espinosa, se encuentra esta pequeña iglesia, que no ejerce de parroquia, pero sí de museo parroquial. Se la distingue, porque posee una espadaña con remate de bolas y cruz; ábside rectangular; y portada dintelada, bajo pórtico de armadura de madera. Presenta planta de una nave con arco y bóvedas de yeso. La pila es de piscina cuadrada sin adornos. La mejor pieza del pequeño museo es el retablo mayor del gótico florido con varias tablas de pintura, del maestro de Oña o fray Alonso de Zamora, con escenas de la Pasión, como Calvario, aunque falta el Crucificado que debió tener, Cristo con cruz, Cristo varón de dolores con ángeles, Piedad, algunos santos pareados, como Santo Domingo y San Francisco, San Agustín y San Benito, San Jerónimo y San Bernardo, San Vitores y San Esteban, Padre Eterno con el Espíritu Santo y varios ángeles, algunos con los atributos de la pasión; y el sagrario es clasicista con pinturas de Cristo Resucitado, San Pedro, San Pablo y leyenda. Como piezas singulares, dos crucifijos con peana, uno de marfil, Virgen con Niño, s. XVI, y San Nicolás. En orfebrería, cruz recortada de metal con dibujos y remate de piñas, algunos cálices y custodias de regular merito. En sacristía, cajonería de un cuerpo y laterales.

Espinosilla de San Bartolomé – Amaya - (++):

Aunque hoy, prácticamente, se trata de una granja particular, sin embargo, fue y sigue siendo parroquia con una imagen atractiva de iglesia románica, dedicada a San Millán abad, y construida en buena sillería; tiene una torre rectangular servida por husillo de subida; el ábside es románico con ventanal, columnas, capiteles y canes y ajedrezados, en alero; la portada del templo y vivienda igualmente es clasicista, bajo pórtico renacentista, y tiene otra románica tapiada. Iglesia de una nave con cabecera románica de arco y bóveda de cañón, el resto de yeso. La pila es románica de copa lisa y avenerada por dentro. El retablo mayor es barroco con San Antonio, Inmaculada, San Millán, San Isidro, los Evangelistas y Crucificado; relieves de la Anunciación, Nacimiento, y en sagrario, Resucitado. Aparte, otros retablos sin dorar con imágenes, como Crucificado, Virgen con Niño, San Joaquín y Santa Ana, San Bartolomé y santo con bastón. En sacristía, cajonería doble.

Estepar – San Juan de Ortega- (++++):

Como lugar abundante en estepas, junto a la autovía que se dirige hacia Valladolid, se sitúa esta villa como centro virtual de una comarca llana con una fértil vega regada por el río Arlanzón. En ella, se nos muestra una buena iglesia de aceptable sillería, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, con una torre cuadrangular; un ábside rectangular con contrafuertes; y una portada dintelada con molduras. La iglesia presenta una planta de dos naves, una gótica, otra renacentista y capilla lateral con alguna columna, capiteles corridos, arcos, bóvedas de crucería, otra estrellada con claves de bolas en cabecera, y el resto, de yesos moldurados. La pila es renacentista de copa lisa, pie poligonal y base con relieves. El retablo mayor es barroco, de Domingo Ibarreche, en 1785, con Virgen sedente con Niño, Virgen de la Estepa, s. XV. Inmaculada, s. XVI, San Joaquín, Santa Ana, San Antonio y Santa Bárbara; y sagrario con Resucitado. Otro barroco, de 1773, ocupado por un Calvario, con Dolorosa y San Juan llorando. Otro neoclásico con relieves de la imposición de casulla a San Ildefonso y del Bautismo de Cristo, del s. XVI. Otro, de Vitores de la Fuente, en 1799, con San Miguel y lienzo de Ánimas. Aparte, tallas del Resucitado, dos Crucificados de pared y Virgen del Rosario con Niño. Sacristía abovedada con cajonería digna y aguamanil de piedra. Hubo ermita de la Virgen de la Estepa con algunos exvotos pintados, hoy desaparecida.

Extramiana – Medina- (+++):

Dentro del valle de Tobalina, y en una pequeña colina en la que se recuesta el pueblo, se alza esta iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, con una espadaña limpia y remate de cruz; un ábside rectangular con contrafuertes; y la portada de arco de medio punto con archivoltas en haz lisas, bajo pórtico de tres arcos clásicos. En el interior, se nos muestra como iglesia de sabor gótico de una nave y dos capillas laterales con bóveda de crucería en cabecera, y en el resto, de yesos en arista. La pila es románica gallonada y base circular. El retablo mayor es clasicista con Asunción con ángeles y Padre Eterno; pinturas, en predela, de varios santitos, martirio de San Esteban, Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos, Ultima Cena y Oración del huerto; y en sagrario, San Pedro, San Pablo y Resucitado. Otro con Virgen del Rosario, santo, y San Antonio y San José, en pintura. Lienzo de San Juanito con cordero. Aparte, Crucificado de cofradía, dos pequeños crucifijos y capillita domiciliaria con San Roque. Una píxide con leyenda, s. XVI, y cáliz torneado. Cajonería de tres cuerpos. Ermita de San Roque. En Edeso, iglesia en semiruina con espadaña, Crucificado de pared, Virgen sedente con Niño, s. XIV, y Santiago apóstol, recogidos, en Trespaderne. En Santa Coloma de Cuesta Urria, iglesia en semiruina, con espadaña y retablo expoliado.

Ezquerra – Oca- Tirón- (+):

Nombre prerromano que, en vasco, tiene un significado de izquierda o zurda. Su iglesia rural sencilla, dedicada a Santa María la Mayor, se situa en lo alto del pueblo con espadaña y remate de cruz; y portada de arco sin más. En el interior, es de una nave barroca con pilastrones, arcos y bóvedas de yesos en arista. La pila de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo es barroco de hornacina con Virgen de pie. Hay una predela renacentista de mérito con los relieves de San Andrés, Resurrección y San Bartolomé. Aparte, un buen Crucificado de pared, s. XVII. Y una Virgen sedente de tradición gótica, muy repintada.

Fontioso – Arlanza- (+++):

En los documentos del s. XI, se denomina como Fonte de Osso, es decir Fuente del Oso. Presidiendo la vida de este pueblo, situado en las llanadas de Lerma, se eleva, sobre un montículo, la espadaña clasicista en buena sillería de dos cuerpos con pilastrones, frontón y pináculos; un ábside rectangular con refuerzos laterales; y una portada clasicista de arco con pilastrones, bolas y hornacina con imagen de Santa Columba en piedra, la Patrona de la localidad. Interiormente es iglesia de dos naves y capilla lateral con columnas cilíndricas, pilastrones, arcos, bóvedas estrelladas en cabecera, y en el resto, de yesos moldurados. La pila bautismal es renacentista de copa poligonal por fuera, circular por dentro y pie, de 1620; la de agua con galloncitos. Como imágenes sueltas, pues no tiene retablo mayor, un San Roque en hornacina neoclásica, Crucificado de cofradía, s. XVI, crucifijo con peana, San Juanito, San Isidro. Lienzo de la Inmaculada. Aguamanil con acanalados.

Frandovínez – San Juan de Ortega- (++++):

Es decir la villa de Ferran Vitiz, son nombres conocidos de personas, fundadores o repobladores de la misma. El pueblo se extiende como recostado en una leve ladera, que viene a caer a la ribera del río Arlanzón, y en la parte alta, se levanta pretenciosa su iglesia, cuyo patrón es San Miguel Arcángel, con proyecto de grandes esperanzas, pero que se quedó en los hilvanes; y es que, hasta media altura, su fábrica es noble y robusta de piedra sillar, pero, de medio hacia arriba, se terminó como para salir del paso. A pesar de todo, el campanario es una torre noble con remate de bolas; y la portada renacentista es de gran belleza con columnas, hornacina con imagen de San Miguel en piedra, grutescos y remates platerescos, todo bajo gran arco de piedra. El interior es de una planta amplia barroca, de Juan de Castañeda, con contrafuertes interiores, comunicados por portillos, con arcos y bóvedas de yesos imitando piedra. La pila de bautismo es simple. El retablo mayor es rococó, de 1787, con San Miguel, San José con Niño, San Nicolás, Santiago peregrino, San Andrés, San Blas y Calvario. Otro, de 1750, con San Roque, Ecce Homo y Santa Bárbara, s. XVI. Otro con Virgen del Rosario, San Antonio y San Francisco. Aparte, Crucificado de pared, otro menor y copia de la Virgen de Villuela. En sacristía, buena cajonería de tres cuerpos; cáliz plateresco con angelotes y cáliz custodia. Aguamanil. Antepecho pétreo del coro, cinco sillas corales, del s. XVI, y andas doradas. Ermita de la Virgen de Villuela.

Fresneda de la Sierra – Oca- Tirón- (+++++):

En la Freseneta de los documentos como lugar abundante en fresnos, y en uno de los valles de las estribaciones de la sierra de la Demanda, lugar pintoresco con yacimientos prehistóricos incluso como un gran falo ritual, hallado en sus inmediaciones, nos encontramos con una grandiosa iglesia, construida en sillería de color rojizo un tanto irregular, y dedicada a la Asunción de Nuestra Señora. El campanario es rectangular; el ábside es alto y recto con contrafuertes prismáticos; y la portada gótica con arco rebajado, archivoltas lisas y apuntadas, bajo tejaroz de madera. El interior nos muestra una planta gótico renacentista de una nave con columnas, arcos, bóvedas de simple crucería y otras más sofisticadas de piedra. La pila es románica historiada, año 1187, con cenefa y decoración vegetal, gallones, avenerada por dentro y pié con sogueado. El retablo es clasicista, de Rodrigo del Haya, Domingo de Bérriz y Ruiz de Camargo, en 1587, con los Evangelistas, los Padres de la Iglesia, San Antón, San Pedro, San Pablo, San Vitores, San Juan Bautista, Asunción, cuatro ángeles y Calvario; relieves de la Anunciación, Nacimiento, Reyes Magos y Presentación; y en sagrario de tres cuerpos, Piedad, Ecce Homo, Coronación de espinas y dos santitos. Otro clasicista con San José con Niño, San Pedro, santo mártir y Calvario. Otro, de 1618, con San Andrés, Virgen del Rosario, San Francisco, relieve de la Sagrada Familia y pinturas de los Santos Antonio y Francisco y de las Santas Catalina y Lucía. Otro rococó con San Benito, San Antonio, Santa Escolástica, San Gabriel y angelotes. Otro similar con San Juan Evangelista, San Isidro, Santa Águeda, San Rafael y angelotes. Aparte, San Esteban gótico, San Antonio y tres relicarios de santos. En pintura, lienzo de la Anunciación y Virgen de la Paloma y del obispo Juan Vitores. En orfebrería, cruz con cabujones en plata, de Andrés de Alvear, y un cáliz repujado, de Millán Campo, ambos del s. XVII, y otro con cabujones. Cajonería de tres cuerpos y sillería coral. Tres ermitas, de Virgen de los Remedios, San Esteban y San Antonio. Cerca, en el despoblado de Pradilla de Belorado, iglesia de San Esteban, con pila románica y espadaña restaurada.

Fresnedo – Merindades- (+++):

También por aquí, abundan los fresnos. Dominando la planicie que se extiende por los entornos de Villarcayo y su Merindad de Castilla Vieja, nos encontramos con esta iglesia, dedicada a San Pantaleón, con una espadaña esbelta de dos cuerpos y de buena piedra; el ábside es rectangular con contrafuertes; y una portada renacentista, de Juan de la Puente y Juan Rivas, en 1575, sin adornos, sólo con unos guardapolvos moldurados. Interiormente es iglesia de una nave y dos capillas laterales en cruz con columnas, arco y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de copa lisa, cruz y borde moldurado. La del agua bendita empotrada con acanalados y venera. El retablo mayor es barroco con San Pantaleón, Crucificado y cuatro pinturas de San Antón, Virgen con Niño, San José y San Roque, de sabor popular. Otro barroco con Crucificado de peana y serpiente, la Virgen y San Juan pintados. Otro con Virgen del Rosario, San Sebastián, el Salvador y Santa Catalina. Aparte, lienzo de Santiago matamoros con leyenda; y en orfebrería, cruz de gajos con remate de piñas y cáliz cincelado, con base lobulada, ambos, s. XVI. Cajonería de cuerpo y lateral; restos de artesonado bajo coro. Ermita de Santa Lucía con espadaña.

Fresneña – Oca- Tirón- (++):

También por aquí, había macizos de fresnos, que es lo que significa Frexenia. Su iglesia es moderna, dedicada a la Expectación de la Virgen, ya que la anterior, construida en piedra bastarda de la zona, estaba tan deteriorada y difícil de rehabilitar, que, en 1982, se decidió tirarla y levantar esta moderna de ladrillo de planta rectangular en el mismo lugar. Tiene torre de cemento y ladrillo; y cubierta, a base de cerchas de hierro. No hay retablo y sólo se pueden destacar algunas imágenes como San José con Niño, San Joaquín, Asunción, San Andrés y dos medallones de San Pedro y San Pablo. También Virgen del Rosario, San Roque y otras más modernas. Interesante la orfebrería, con custodia de sol, rayos, estrellas y nudo cuadrado y dos cálices repujados y cincelados, uno de Juan Gutiérrez, con nudo en ánfora y otro con relieves y dibujos en base lobulada, ambos del s. XVI.

Fresnillo de las Dueñas – Santo Domingo de Guzmán- (+++++):

El Fresnello de las dueñas de los documentos, se traduce como Fresnillo de las monjas, religiosas premostratenses que hubo en este lugar, donde también había fresnos. En medio de la población y cerca de la plaza, como debieran estar siempre, se asienta la iglesia de la Natividad de Nuestra Señora, que presenta una estampa de buena construcción, destacando la amplia espadaña con remate de bolas; el ábside es poligonal con contrafuertes; y sobre todo, destaca la portada renacentista dintelada con columnas, rematadas por las estatuas de San Pedro y San Pablo, medallón de la Virgen policromada con Niño, angelotes y hachones, todo bajo arco de piedra. En el interior, es de una planta gótico renacentista de tres naves con columnas, arcos, bóvedas de crucería o estrelladas, que, en el ábside, están apoyadas en pechinas. La pila es románica con arcos insinuados, molduras y pie cilíndrico. Bajo coro artesonado de estilo mudéjar. El retablo mayor es clasicista con los Evangelistas marmoreados, los Padres de la Iglesia, Virgen sedente con Niño, varios santos y Calvario; relieves del apostolado, seis a seis y Piedad; pinturas de la Anunciación, Visitación, Nacimiento, huida a Egipto, Cristo con cruz y Resurrección. Otro sin dorar con San Antonio y Niño de la bola; relieves de Santa Lucía, santo obispo, Asunción; y pinturas de la Circuncisión, Jesús en el templo, Pentecostés y Coronación de la Virgen. Otro barroco con Virgen vestida y Magdalena. Otro de hornacina con Crucificado. Y otro rococó con San Pedro de Osma y santo con libro. Aparte, Crucificado procesional, Resucitado pequeño, Virgen con Niño de pie, Inmaculada, Santa Ana triple, San Juan Bautista y San Roque. En orfebrería, cruz parroquial con relieves, cabujones y bolillos, s. XVII; custodia, de Melchor Díez, de sol y rayos con nudo en ánfora, pie con relieves y cincelados dorados, s. XVI; cáliz, de Alonso Rodríguez, con arandelas, del s. XVII; y otro rococó de tipo americano. Destaca la cajonería de la sacristía de tres cuerpos y testero, con hornacina clasicista y Crucificado. Aguamanil de piedra. Púlpito de piedra. Ermita-humilladero del Cristo del Priorato, antiguo convento de Nuestra Señora del Coro, de donde viene lo de las Dueñas, con un retablo rococó, sin el Cristo desclavado por José de Arimatea, pues fue robado hace unos años. Otra de San Pedro de Osma.

Fresno de Río Tirón – Oca- Tirón- (+++++):

A.- Iglesia de San Andrés : También, por esta zona, se criaban los buenos fresnos, tan abundantes en toda Castilla. Pues bien, aunque su iglesia, dedicada a San Andrés, presenta una imagen de templo robusto, sin embargo, este templo de tracerías barrocas y construido en una mixtura de piedra y ladrillo, parece estar herido de muerte, por falta de cimentación en sus muros, que las abundantes grietas así lo denuncian. Llama la atención su fachada clasicista, la mejor asentada, con portada de arco, pilastrones y frontón, sobre la que se levanta la espadaña de dos cuerpos y buena sillería; en cambio, el ábside es rectangular, pero muy agrietado. En el interior, muestra una planta barroca de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra, cúpula y bóvedas de ladrillo enfoscado, donde se detectan los males estructurales del conjunto. La pila es barroca de jaspe rosáceo liso y pie abalaustrado. El retablo mayor es neoclásico-rococó con San Andrés, San Pedro, San Pablo y Crucificado. Otro clasicista con Virgen vestida, San Miguel, Asunción y San José; relieves de la Flagelación, y en sagrario, la Resurrección. Aparte, Crucificado procesional, paso de Cristo con cruz, Crucificado de pared, s. XV, Virgen sedente con Niño, s. XVI, San Vitores, San Francisco, San Antonio y San Diego. En orfebrería, Cristo de marfil; cruz repujada con cabujones y dibujos incisos; cáliz repujado y cincelado, s. XVI, otro torneado con relieves, y otro de tipo americano. Cajonería de dos cuerpos y relieves. Aguamanil de mármol rosáceo y pila de alabastro. Ermita de la Divina Pastora, reforzada con contrafuertes, campanil y trazas barrocas de yesos moldurados con retablo barroco e imagen de la Virgen Pastora modernista, santo obispo, San Andrés, San Bartolomé e Inmaculada. Pequeña cajonería.

B.- Convento de San Vitores : Arriba, en un lugar alto e inhóspito, donde abunda la tierra blanca y cerca de donde se extraen los sulfatos para la industria química, se asienta el humilde convento franciscano de San Vitores con su sencillez característica, que nos ofrece una iglesia barroca de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas con cúpula de yesos moldurados. El retablo mayor es barroco con San Vitores, San Antonio, San Francisco y otros; lienzos de San José, Asunción y otros deteriorados. Otro con lienzos de la Inmaculada y de Cristo con la cruz. Otro con los estigmas de San Francisco. Otro con San Vitores. Y otro con Cristo sobre la bola del mundo. En sacristía, camarín con relicario del santo, cuyo sepulcro en el suelo del templo, tiene reja forjada y dorada, s. XVI. Sillería y caja de órgano pobres. Cajonería con embutidos.

Fresno de Rodilla – San Juan de Ortega- (++++):

En la parte alta de la planicie de la Brújula, donde también crecían los fresnos, nos encontramos con la sorpresa de una muy buena iglesia, dedicada a San Román mártir, con estampa ampulosa de templo construido en buena sillería de piedra de la zona en la mayoría de sus paramentos, incluida la magnífica cerca procesional. La torre es cuadrada y robusta; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada gótico- plateresca con cardinas y gabletes, arco rebajado e imagen de San Román de madera, bajo pórtico de portada rebajada y ventana plateresca, en el lateral. Dentro es de estilo renacentista de una nave y dos capillas en cruz con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es gótica de copa lisa. Tiene barandilla goticista del coro, en piedra calada. El retablo mayor es clasicista con San Pedro, San Román, San Pablo, San Agustín, San Jerónimo y Calvario; relieves del Nacimiento de la Virgen y de Jesús, Anunciación, Coronación de la Virgen, misa de San Gregorio y milagro del santo; y pinturas de santos varios. Otro barroco con San Román, San José y Santa Catalina. Otro con Inmaculada, San Mateo, San Juan Evangelista, Santa Bárbara y San Roque. Otro con San Andrés y San Isidro. Otro con Virgen del Rosario, Virgen sedente con Niño, s. XIV, y San Andrés. Otro neoclásico con Crucificado y Dolorosa vestida. Aparte, pequeñas imágenes de Cristo a la columna y Resucitado, Crucificado de pared, Virgen del Pilar, San Román de monje y otros. En orfebrería, sobre todo la cruz plateresca, de Nicolás Alvear, con repujados, cincelados y macolla de jarrón con asas, y dos cálices torneados. La manga de esta cruz recamada de oro, costó 88.000 maravedíes, en el s. XVI. Algún escudo. Sacristía con cajonería doble y aguamanil.

Frías – Medina- (++++++):

En la histórica, pintoresca e inexpugnable ciudad, este es su título, el mismo que también ostentaron los duques del mismo nombre, condes de Haro, y más tarde, Condestables de Castilla. Al llegar a la siempre entrañable y tradicional Frías, con su castillo e iglesia dominando las alturas de la población por todos los costados que se le mire, y sin olvidarnos del medieval puente, antaño romano, podemos disfrutar de uno de nuestros pueblos más típicos y emblemáticos. Dicho esto, es necesario que descubramos los valores artísticos, que encierra la iglesia de San Vicente mártir, cuya fachada original románica, por la amenaza inminente de derrumbarse, se desmontó y se vendió al Metropólitam Cloister de Nueva York, y con su importe se pudo rehabilitar el actual templo, que no puede disimular la pérdida producida. Pero eso no es todo, pues aquí hubo otras cuatro iglesias, de las que sólo quedan dos. La actual fachada de la parrroquia es neorrománica con arco y dos columnas, tres ventanales y rosetón; y por encima, una torre cuadrada modernista con remates triangulares; el ábside es poligonal con contrafuertes en todo el perímetro y canes lisos. En el interior, aparece como templo de tres naves en su cuerpo principal tardo románico con columnas, capiteles, arcos y bóvedas de crucería; otras partes son góticas, y aparte hay una capilla noble con decoración renacentista, que tiene cúpula cuadrada sobre pechinas, del s. XVI. El retablo mayor es neoclásico sin dorar, con San Vicente diacono, San José con Niño, San Sebastián e Inmaculada con nimbo. Otro semejante con Cristo yacente articulado, Dolorosa vestida, Cristo Resucitado, Nazareno y relieve de San Pedro. En capilla noble con rejas, enterramientos con leyendas, escudos y retablo barroco salomónico con Calvario gótico. Otro rococó, de 1750, con Virgen vestida y lienzo de Sagrada Familia. Otro neoclásico con Santa Ana y San Pascual Bailón. Aparte, hay gran número de imágenes sueltas, como tres Vírgenes sedentes, dos góticas y otra renacentista, llamada de Vadillo, una Inmaculada, imágenes de un Calvario y otras tallas de los pueblos cercanos. En la capilla de la Visitación, del deán de Sigüenza, don Clemente López de Frías, retablo de tablas con Santa Catalina, San Clemente papa, Anunciación, San Andrés y la donante con San Antonio. Otras tablas con San Nicolás, obispo bendiciendo, San Pedro, San Pablo y Santísima Trinidad. Y varios lienzos por capillas y paredes. En orfebrería, cruz parroquial gótica, de Pedro Curiel, repujada con medallones y flores de lis; otra de metal repujado y plateado, del s. XVI; custodia de sol y rayos con nimbo; tres relicarios múltiples y dos cálices, de Pedro Uzquiano, con cincelados y nudo en ánfora, s. XVI; aparte, una píxide gótica, dos cetros, vinajeras e incensario. Como colofón, señalar el órgano restaurado, del s. XVII; algunas sillas corales rescatadas del convento de Vadillo; reja de forja con dorados, de Leonis de León, s. XVI. Y en sacristía, cajonería de tres cuerpos con testero y crucifijo. Abajo, ermita-iglesia de San Vitores con espadaña de dos cuerpos, portada apuntada e Inmaculada. También restos del convento de San Francisco. Y más apartada, la iglesia arruinada del convento de Vadillo, ambos en manos particulares.

Fuencaliente de Puerta – Amaya - (++):

Esta iglesia rural construida en piedra de mampostería y dedicada a Santa Águeda virgen, tiene una torre rectangular; un ábside cuadrangular con contrafuertes; y portada renacentista con pilastrones, arco de dovelas y escudo de las llaves, bajo pórtico con otra puerta de arco. El interior es de iglesia gótica de una nave y capilla lateral con columnas, arcos y bóveda estrellada, en cabecera, y en el resto, de bóvedas enfoscadas, imitando nervios. La pila es románica con borde moldurado, gallones, pie cilíndrico dentado y avenerado interior. El retablo mayor es clasicista con Santa Águeda, la Magdalena, santa con libro y Crucificado, y pinturas populares de San Mateo y San Juan evangelistas.

Fuencaliente de Valdelucio –Ubierna- Úrbel- (+++):

Ya en los límites de nuestra provincia con la hermana de Palencia, en las cercanías de Aguilar de Campó, esta villa nos muestra una buena y curiosa iglesia, dedicada a San Juan Bautista, con torre cuadrada de buen porte y buena sillería, sobre la antigua románica de la que queda un ventanillo; el ábside es cuadrangular con contrafuertes en todo el perímetro; y portada románica con tres archivoltas lisas, leyenda y capiteles con figuras sencillas, todo bajo pórtico de arcadas clasicistas. En el interior, aparece como templo de una nave amplia de estilo renacentista y cabecera, donde se entremezclan los estilos, con pilastrones, arcos y bóvedas de crucería de piedra y yeso. La pila de bautismo es de copa lisa y base cuadrada. El retablo mayor es neoclásico-rococó, de Andrés Bolado, en 1782, con San Juan Bautista, s. XVI, Virgen con Niño, San Pedro y San Pablo. Otro neoclásico con Virgen sedente, s. XIV, y San Antonio. Aparte, señalar un Crucificado de cofradía, Virgen del Rosario, San Juan Bautista y Santo Tomás de Aquino. Cruz plateada de planchas de metal repujadas, s. XVI. Cajonería taraceada doble. Estelas y restos románicos.

Fuencivil – Amaya - (++++):

El in Fonte Seviri, de los documentos, del s. XI, lo traducimos por Fuente de Sevir, nombre del primer poblador de la villa. Y aunque esta es pequeña, no es raro encontrarse con una iglesia grande, en pueblos como este. El templo, dedicado a Santa María, presenta una buena imagen con torre rectangular rematada de bolas; el ábside es cuadrangular con contrafuertes en todo el edificio; y la portada es renacentista de arco de medio punto con columnitas molduradas, bajo pórtico de madera y pilastrones de piedra, a modo de galería. El interior es de planta con sabor renacentista de dos naves y capilla con columnas, arcos y columnas estrelladas de piedra. La pila bautismal es románica con gallones, multi lobulada en borde, cabezas en base y avenerada por dentro. El retablo mayor es neoclásico con Virgen sedente con Niño, s. XVI, San Pedro, San Pablo y Calvario. Otro con San Vicente, santo papa y San Bruno. Otro, ya rococó, de 1781, con Asunción deteriorada y digna, Santo Tomás de Aquino, San Pedro y Santo Domingo de Guzmán. Aparte, Virgen mutilada con angelotes e Inmaculada sin manos. En orfebrería, cruz plateresca con repujados y macolla cilíndrica, y otra de metal recortado y remate de piñas; píxide de dos cuerpos superpuestos con asas y leyenda, todas del s. XVI. Aguamanil de metal con venera. Cajonería de dos cuerpos.

Fuentebureba – Oca- Tirón- (+++++):

En medio de la Bureba, es muy interesante que haya una fuente, puesto que esta zona no es demasiado abundante en manantiales. Esta iglesia, dedicada a San Miguel Arcángel, es sobria por fuera, pues sólo el ábside poligonal con contrafuertes, escudo y dos ventanales de parteluz uno tapiado, aunque de sillería irregular, puede hacernos sospechar lo que nos espera dentro; por otra parte, su sobria portada clasicista y la moderna torre de ladrillo rojo no la prestigian. Por dentro en cambio, se nos muestra como una bella iglesia gótica, de Martín Ochoa de Arteaga, de tres naves con columnas en haz, capiteles corridos con sugestivas escenas, arcos apuntados y bóvedas de crucería o estrelladas de piedra. La pila es renacentista con borde moldurado, copa estriada y pie cilíndrico. El retablo mayor, en línea con otros interesantes de la comarca, es renacentista con San Miguel y Crucificado; relieves de los Evangelistas, Anunciación, Nacimiento y Asunción, dos del monte Gárgano, Padre Eterno, y en el sagrario, relieve de la Santa Faz; todo él ha sido restaurado recientemente. Otro clasicista, dorado a expensas de don Diego de España, en 1623, con Virgen del Rosario con Niño, Santa Casilda, San José con Niño, San Andrés y santo obispo; en relieve, San Bartolomé y San Francisco. Otro barroco con Virgen vestida con Niño y tres pinturas de San Joaquín, Inmaculada y Santa Ana. Y otro con Dolorosa vestida y pinturas del Resucitado, Ecce Homo y Cristo con la cruz. Aparte, Crucificado de cofradía y otro de pared, imagen de San José, de Domingo Elcarreta. En orfebrería, cruz de metal repujado con remate de bolillos, custodia dorada de sol, rayos y pie repujado, cáliz dorado, cincelado, y nudo en ánfora con caras, todos del s. XVI, y corona. Aparte, destacar el sepulcro clasicista con escudo del clérigo, fundador de la capilla, don Diego de España, en 1628, con estatua orante; relieve de calvario en piedra; reja de forja con dorados y escudo, s. XVI. En sacristía, cajonería doble y aguamanil avenerado.

Fuentecén – Roa- (++++):

Impresiona la estampa de esta iglesia, construida en una mezcla de sillería y mampostería en la parte llana de la villa, pero dominando los tejados de las viviendas. Su campanario con aspecto de torre defensiva sólo alterada por la instalación reciente de una estatua del Corazón de Jesús, es rectangular con remate almenado y cuajada de palomas por todos los tejados; el ábside es rectangular liso; y la portada de sabor clasicista con pilastrones, frontón partido, remate de bolas y cruz. El interior presenta una imagen exuberante de iglesia barroca de tres naves y alguna capilla insinuada en forma de arcosolio con columnas cuadrangulares, arcos, cúpula y bóvedas de estuco con molduras decoradas. Hay restos románico. La pila es renacentista con algunas escenas en relieve y pie cónico. El retablo mayor es barroco salomónico de rica decoración rococó con Crucificado gótico, San Mamés, Inmaculada y lienzo de la Asunción de la Virgen. Otro con religioso goticista, San Antonio, Virgen con Niño, Santa Ana, San Francisco, Santo Domingo de Guzmán y Santa Teresa. Otro churrigueresco con imágenes impresionantes de Virgen Dolorosa de rodillas y Cristo yacente en urna, s. XVII. Aparte, algún otro con imágenes dignas como Crucificado de pared, San José con Niño, Niño dormido con cruz e Inmaculada manierista. Lienzos de San Francisco Javier bautizando, Virgen con Niño, Inmaculada, religioso orando, San José con Niño. Cáliz repujado, s. XVI. Aparte, tornavoz rococó, órgano barroco deteriorado, arcón con herrajes, terno con bordados, aguamanil pétreo y escudo. Ermitas, de la Inmaculada en la misma villa con campanil, retablo salomónico e Inmaculada y lienzos de Anunciación, huida a Egipto y San Jerónimo con Crucificado. Otra de Santa Lucía.

Fuentelcesped – Santo Domingo de Guzmán- (+++++):

Este pueblo puede estar orgulloso de su iglesia, dedicada al Arcángel San Miguel, pues ya, desde el exterior, se vislumbra una fábrica solemne con buena piedra de sillería en general; la torre es cuadrangular con remate de espadaña, bolas y cruz; el ábside es rectangular con contrafuertes y arco de paso; la portada es barroca de gran porte con jambas y dinteles moldurados, frontón semicircular, hornacina con imagen de San Miguel, bajo arco y crestería barroca de remate. En el interior, nos ofrece una planta barroca de tres naves y capillas con pilastrones, arcos de piedra, bóvedas y cúpula con santos, en relieve de yesos moldurados. La pila es gótica de copa lisa y base poligonal. El retablo mayor es barroco salomónico con San Miguel, San José con Niño, Inmaculada y lienzo de la Asunción. Otro rococó sin dorar, con Dolorosa vestida, Cristo a la columna, Resucitado, Cristo yacente articulado, San Miguel, San Antón, santo franciscano y Ecce Homo. Otro neoclásico con Crucificado gótico sobre peana, la Santa Faz y transverberación de Santa Teresa. Hay otros barrocos con santos populares, como San Antón, San Roque, San Sebastián, Santiago, San Miguel, santa con alcuza, San Isidro y Santa María de la Cabeza, Virgen de pie, Inmaculada y Santa Bárbara. Aparte, hornacina relicario con reliquias de la cruz de Cristo y otras; tablas de Cristo despojado, Crucificado, rostro de Cristo; y lienzos de la Virgen de Belén y otra de la Vigen de la leche. Custodia, de Pedro Pradena, de sol, rayos y repujados barrocos; píxide, de Diego Fernández de Abaunza, con leyenda, s. XV; cáliz repujado, cincelado y nudo en ánfora, e incensario. Otros elementos son el buen órgano barroco, la cajonería de tres cuerpos, un aguamanil con venera y púlpito de hierro. Ermitas de San Antonio, de Santa Bárbara y la artística de Virgen de la Nava, de trazas clasicistas con campanil doble, retablo rococó con Virgen gótica sedente; y en el camarín, la Trinidad y otros santos.

Fuentelisendo – Roa- (++++):

Siguiendo la interdependencia de unos templos con otros, en esta zona de la Ribera, aparecen una serie de iglesias barrocas muy similares, cuyo origen no sabemos, pero se puede sospechar la influencia de las tendencias artísticas de Valladolid más que de Burgos, pues no eran parte de esta diócesis sino del Burgo de Osma. Esta iglesia, dedicada a San Pedro ad Vincula, ofrece una torre cuadrada y alta; un ábside rectangular; y una portada clasicista con hornacina avenerada vacía; todo en una mampostería concertada. En el interior, nos muestra una planta exuberante y barroca de tres naves con columnas cuadradas, cornisas y arcos de piedra, cúpula con los Evangelistas pintados en las pechinas y bóvedas de yesos moldurados y policromados. Tiene dos pilas románicas gallonadas, cenefa vegetal y base con rosetas. El retablo mayor es barroco-churrigueresco con San Pedro y ángel, Cristo Resucitado, San Juan Bautista y Crucificado. Otros del mismo estilo con Crucificado con faldón y San Pedro, San José con Niño, Virgen vestida y San Pablo? Hay un retablillo barroco de camarín con Dolorosa de rodillas con espadas, de una gran expresividad, y santo mártir. Aparte, Crucificado de cofradía, San Pedro y San Pablo pequeños. Un cáliz con repujados y nudo en ánfora, s. XVI, y otros más modernos. Cajonería de dos cuerpos y testero; escudo pétreo, de los Bocos Díez.

Fuentemolinos – Roa- (++++):

Es de destacar este nombre ya que, en nuestra tierra, menudeaban los molinos, hasta en las fuentes o riachuelos más pequeños, que venían a ser imprescindibles para la alimentación de nuestras gentes, donde el pan no solía faltar a la hora de comer. Sorprende que esta iglesia, dedicada al Apóstol San Bartolomé, posea una tan variada mezcla de estilos, pues partiendo de una espadaña antigua, se levantó una iglesia clasicista con un ábside poligonal con cantoneras de refuerzo; y una portada rebajada con hornacina y escena del Patrón en relieve. El interior es de una nave barroca con pilastrones, cornisa corrida, arcos de piedra, cúpula y bóvedas con molduras policromadas; la mayor con pintura de los cuatro Evangelistas y yesos con decoración abigarrada. La pila es renacentista con acanalados y fuste moldurado. El retablo mayor es barroco-rococó con San Bartolomé y cinco lienzos, como San Bartolomé bautizando al rey, martirio del mismo, San Pedro en la cárcel, San Pablo caído del caballo y Calvario; encima, siete medallones con relieves de varias virtudes. Otro barroco con Crucificado y sagrario clasicista con relieve de la Anunciación, de la Asunción, y en el interior, pinturas de San Juan Bautista, Resucitado, con San Pedro y San Pablo, San Agustín y Santo Tomás de Aquino. Otro con San Juan Bautista, santo apóstol y clérigo. Y otro más con lienzos de San Mamés y sus padres. Hay otros con imágenes dignas como San Sebastián, Virgen vestida y lienzos de Santa Catalina, Santa Rosa de Lima y Santo Domingo de Guzmán. Aparte, un San Bartolomé procesional, un San Juan Bautista y Crucificado de cofradía. Hay dos tablas unidas procedentes del retablo anterior con el nacimiento de San Bartolomé, viendo un martirio y dos ángeles con símbolos de la Pasión; otra con Calvario y santas mujeres, todas del s. XVI. Cáliz-custodia de sol con dorados, repujados, cincelados y campanillas, s. XVI. Cajonería doble.

Fuentenebro – Santo Domingo de Guzmán- (+++):

Es un estilo de iglesia muy repetido en la zona de la Ribera con torre rectangular enfoscada; ábside liso; y portada clasicista con arco rebajado, pilastrones, cornisa y balaustres con remate de llamas. El interior inacabado es barroco de tres naves y crucero con columnas cuadradas, arcos, cúpula y bóvedas de estucos moldurados, y a los pies, simple cielo raso de yeso. La pila bautismal es renacentista con acanalados y la del agua bendita escavada en una clave gótica. El retablo mayor es neoclásico con San Lorenzo, el Patrón del templo, Virgen del Carmen, Asunción, Resucitado y santa mártir. Otro neoclásico, de Juan Ortega de Forcada, con Crucificado, dos santas y Dolorosa de un calvario. Otro con Virgen del Rosario, Santo Tomás y Santo Domingo, San Pedro, San Pablo y Crucificado. Otro barroco con San Antón, San José, San Antonio y Magdalena. Cajonería de dos cuerpos y armarios laterales. Orfebrería sencilla. Ermita de Virgen del Carmen con retablo barroco e imágenes de la Virgen y San Roque.

Fuenteodra – Amaya - (++++):

Como fuente del Odra y teniendo como fondo las estribaciones de la Peña Amaya, en el noroeste de la diócesis, nos encontramos con la iglesia de San Lorenzo, construida en una buena mezcla de materiales, con una torre alta de buena sillería, coronada por un remate almenado; un ábside poligonal con contrafuertes; y portada renacentista, aunque tapiada, de arco rebajado, columnas y hornacina avenerada con la Virgen con Niño de piedra; hay otra de arco moldurado. El interior presenta una planta gótica de una nave con columnas finas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica con gallones, pero retirada por rota. El retablo mayor es rococó con San Lorenzo sentado, s. XVI, San Pedro, San Pablo y Calvario completo; y sagrario con dos apóstoles y Resurrección. Otro barroco con San Juan Bautista, San José y ángel de la guarda. Otro clasicista con relieves del éxtasis de San Francisco, imposición de casulla a San Ildefonso, Asunción y Padre Eterno; y pinturas de la Anunciación, Visitación, Nacimiento y Dormición de la Virgen. Aparte, Crucificado de cofradía. En orfebrería, cruz plateresca con relieves y cincelados y cáliz con cabujones, ambos s. XVI. Coro con antepecho afiligranado, y arcosolio gótico policromado con pináculos y escudos con leyenda. Puerta y portada renacentista de sacristía con relieves y escudo. Ermita de San Roque.

Fuentespina – Santo Domingo de Guzmán- (++++++):

Con este nombre o el de Fuente del espino es conocido este pueblo, desde el s. XIII. Yendo hacia Madrid, siempre destaca la imponente fábrica del templo parroquial, construido en unos aceptables materiales de la zona, pero sobre todo, por su esbelta torre cuadrada, rematada de gárgolas, bolas y chapitel; el ábside es rectangular de sillería lisa; y una portada clasicista de dintel moldurado, pilastrones, hornacina con imagen del Patrón, San Miguel, gran arco de pórtico y frontón partido, rematado de bolas y cruz. El templo es clasicista con reminiscencias góticas de tres naves y crucero con columnas cuadradas, cornisa corrida, arcos, bóvedas de yesos moldurados, cúpula sobre pechinas con adornos y grecas, ventanas y cupulín. La pila es gótica de copa lisa y pie poligonal. El retablo mayor es neoclásico, de Alberto García Pintado, en 1796, con San Miguel Arcángel, Crucificado, dos angelotes y figuras de la Sinagoga y de la Iglesia, todas marmoreadas. Dos clasicistas con relieve de la procesión del toro y monte Gárgano, con San Blas, San Antón, San Antonio, San Cosme y San Damián, San Gregorio y San José. Otro clasicista con San Gregorio, San Agustín, San Lucas, San Miguel, San Juan Evangelista, Crucificado, Padre Eterno y relieve de la Piedad. Otro barroco con Virgen sedente, s. XVI, santo diácono, Santa Casilda y Sagrada Familia; pinturas de San Miguel, Nacimiento de la Virgen y Desposorios, Santo Domingo, San Francisco y San Juan Bautista. Otro con Crucificado, y pinturas del Ecce Homo, Oración del huerto y Descendimiento. Aparte, es de destacar un San José con lienzo de la Dolorosa, dos Crucificados de pared, Dios Padre con Cristo Crucificado, Dolorosa y San Juan de un calvario. Como piezas sueltas, un San Sebastián, San Bartolomé, San Pedro, San Marcos y San Lucas. Lienzos de la Virgen de la Paloma, Cristo con cruz, Bautismo de Cristo y San Francisco. La magnífica orfebrería esta presidida por la cruz parroquial de plata dorada, repujada y cincelada, y macolla con medallones de los apóstoles, de Espinosa- Pancorbo?, s. XVI; la custodia repujada y dorada, es de sol y rayos con relieves en nudo y base poligonal, y cáliz repujado, ambos del s. XVI; otros dos con repujados y cabujones, s. XVII, y cuatro lámparas de plata. Como piezas aparte, la sillería coral, el órgano barroco, el púlpito con buena rejería y tornavoz rococó. En sacristía, cajonería de cuatro cuerpos, testero con hornacina y crucifijo, otro crucifijo nacarado, mesa secreter, aguamanil de piedra; y como ornamentos, un terno y capa filipinos bordados en sedas, s. XVIII. No lejos de la villa y en unos parajes atractivos, por su abundante vegetación, se levanta la devota ermita del Padre Eterno, presidida por espadaña de dos cuerpos con remate de cruz y bolas; la portada es barroca con decoración rococó y hornacina con Padre Eterno, todo bajo gran arco con frontón partido y escudo, recordando la fachada de La Vid. El templo es clasicista con planta de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra, bóvedas y cúpula sobre pechinas de estucos moldurados exuberantes y grecas doradas. El retablo mayor es barroco rococó, de Pedro Correas, Tomás Ruiz y José Sierra, en 1719, con San Juan Bautista, imagen de la Trinidad, San José con Niño y tres medallones con Asunción, San Antonio y San Miguel. Otro barroco con Virgen del Rosario, Santo Domingo, San Antonio y santo obispo. Otro con San Roque, San Francisco Javier y Santa Bárbara. Cruz de plata, de Espinosa- Pancorbo?, s. XVI. Reja de forja, de Jerónimo González y cajonería con relieves.

Fuenteúrbel–Ubierna- Úrbel- (+++):

En el valle que forma el río Úrbel, que nace en esta misma localidad, y cercana a la comarca del Tozo, se encuentra esta atractiva iglesia románica de buena sillería en su mayor parte, dedicada a Santa María, con una torre cuadrada con contrafuertes, canes de tacos y escalera exterior; ábside románico con tres ventanales y aspillera con fustes, capiteles figurados interesantes, canes de fauna y mascarones; y la portada es de arco de medio punto moldurado con bolas; y dentro otra gótica con arcos apuntados. El interior es de una nave con columnas, capiteles románicos con figuras del pecado original, de pesca, luchas, dos hombres y gran ave, arcos y bóvedas de cañón en cabecera; y el resto es de sabor gótico con bóvedas de crucería bien elaboradas. En el presbiterio, es destacable, aparte los ventanales con fina decoración, la arquería ciega con fustes y capiteles reseñados, y el baquetón corrido con decoración de cruces y rosetas. La pila es románica con gallones sencillos y pie cilíndrico con moldura. No hay retablo mayor, pues era neoclásico sin mérito, desluciendo la belleza del ábside, y ahora, sólo preside una Virgen sedente con Niño, del s. XVI, y un sagrario clasicista con San Pedro, Resurrección y San Pablo. Hay un Crucificado de pared. En sacristía, cajonería y aguamanil de piedra. Ermita de la Inmaculada.

Gabanes – Medina- (++++):

En el centro del hermoso valle de Tobalina, la villa de Gabanes nos ofrece la estampa de una buena iglesia dedicada, como tantas, a la Asunción de Nuestra Señora, construida en una buena mampostería; por fuera nos ofrece una espadaña con frontón y pináculos; un ábside rectangular con refuerzos en esquinas y sacristía; y portada renacentista de arco moldurado, bajo pórtico con dos pilastrones de piedra. En el interior, nos muestra una planta de iglesia renacentista de una nave con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra, en cabecera, y en el resto, de yesos repintados. La pila es de copa rústica y pie cilíndrico. El retablo mayor es barroco con Asunción, cuatro ángeles músicos; relieves de San Juan Bautista y San Francisco; y pinturas en tabla de los Evangelistas, Anunciación, San Joaquín y Ana, Nacimiento y Dormición de la Virgen, y en el sagrario, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro con Magdalena, San Antón, Virgen del Rosario y Santa Bárbara. Aparte, Crucificado de pared, San Pedro, San Miguel gótico y San Martín. Lienzos populares de la Santísima Trinidad, San Francisco con Cristo, San Francisco Javier, Santo Domingo con Virgen, la Magdalena, Santa Bárbara, Virgen del Carmen, Inmaculada y San Cristóbal. Un púlpito de piedra. Sagrario con Resucitado, San Pedro y San Pablo, pintados y otro con los atributos de la Pasión. Cáliz con repujados. Dos cajonerías con relieves y crucifijo de peana.

Galarde – San Juan de Ortega- (+++):

Con nombre prerromano, pues viene de Galar, que en vasco significa árbol seco y con de denota pluralidad, es decir los árboles secos. A pesar de esto, su iglesia, dedicada a San Lorenzo, está rodeada por un entorno de verdor, tanto en los huertos, como en los prados, por estar un tanto apartada de la población; y siendo un templo estrictamente rural está dotado de buena sillería, sobre todo en la espadaña de dos cuerpos con remate de frontón y bolas; un ábside recto con refuerzos en esquinas; y una portada renacentista de arco rebajado con columnitas molduradas y capiteles vegetales. En el interior, tiene planta de una nave de estilo renacentista con dos capillas a modo de cruz latina con columnas y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de copa lisa y base circular moldurada. El retablo mayor es clasicista con San Lorenzo y tablas pintadas y restauradas de la flagelación y martirio de San Lorenzo, San Mateo y San Lucas, Nacimiento de Jesús, Resurrección y Calvario. Otro con relieves robados de San Bartolomé, Santa Águeda? con tenazas, San Antón? Un Crucificado de pared y otras imágenes robadas.

Galbarros – Oca- Tirón- (++):

Fundado posiblemente por un tal Galbarra, este pueblo metido en las estribaciones cercanas al Santuario de Santa Casilda, nos muestra una iglesia sencilla de trazas románicas, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, construida en regulares materiales de la zona con espadaña chata y antigua; un ábside románico con columnas, capiteles y canes de tacos, algunos de caras y aspillera; y portada dintelada, a base de dovelas. Interiormente es de una nave románica con arcos apuntados y bóvedas de cañón. No hay retablo sólo alguna imagen como Virgen del Rosario, otra Virgen sedente y San Miguel. Aparte, Crucificado de cofradía. Cruz de gajos, de Sebastián Olivares. En Ahedo de Bureba, restos de iglesia románica, con espadaña, portada con dibujos geométricos en tímpano y capitel representando a un cantero.

Gallega, La –La Sierra- (+++):

Este nombre puede referirse a una gallega notable, que pudo asentarse en este lugar, pero son meras suposiciones. Adentrada en la sierra propiamente dicha con olor a pinar, nos encontramos con su iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, con torre rectangular de frontón y pináculos; ábside cuadrangular; y portada de arco moldurado, a base de dovelas; eso sí, todo en buena sillería de color ocre rojizo de la zona. En el interior, se nos muestra como iglesia barroca de tres naves con columnas- pilastrones cuadrados, arcos de piedra y las bóvedas junto con la cúpula de yesos en arista. La pila es románica con arquería en relieve, borde moldurado, cenefa vegetal y base poligonal. Los retablos son neoclásicos de poco mérito, pero, en el mayor, se venera a San Miguel, San Juan Bautista y Asunción de la Virgen, obra manierista de Pedro Cicarte, en 1612. Otro con Crucificado y otro barroco salomónico con Virgen sedente con Niño, la Virgen de Peña Aguda, del s. XIII. Aparte, hay dos Crucificados de pared, Virgen vestida con Niño y otro San Miguel. Lo más destacable es la orfebrería con una cruz renacentista de relieves, medallones y remates florales, s. XVI, otra de cobre con dibujos incisos y remates flordelisados, s. XV, y cáliz torneado liso. Ermita de la Virgen de Peña Aguda, totalmente renovada, entre peñas y en un paraje agreste.

Gallejones de Zamanzas –Ubierna- Úrbel- (++++):

El Valle de Zamanzas, por las circunstancias del despoblamiento rural y por estar mal comunicado con los centros de desarrollo humano, se ha quedado un tanto abandonado, pero pocos lugares pueden disponer de unos parajes tan sugestivos por la presencia del Ebro y sus cañones. La iglesia de este pueblo, que es como la capital virtual del valle, está dedicada a San Mamés, con torre cuadrada y remate de pináculos; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada es barroca de arco moldurado con pilastrones, frontón y bolas, bajo pórtico de tres arcadas de piedra y escudo; en resumen, toda la iglesia está construida en muy buena piedra de sillería de la zona. En el interior, es iglesia de una nave y capillas en cruz latina con arquerías y bóvedas de crucería, alguna policromada. La pila es de copa tosca y lisa. El retablo mayor neoclásico sin dorar con San Mamés de pastor, San José, santo obispo y Resucitado; el sagrario es clasicista con Resurrección, San Pedro y San Pablo, arriba crucifijo, los Evangelistas, Virgen con Niño y Santa Catalina. Dos con Virgen del Rosario y Anunciación; y relieves de San Isidro y Visitación, del s. XV. Otro barroco con Calvario completo gótico y sagrario con pelícano. Otro, en la capilla lateral totalmente policromada, con Santo Tomás de Aquino, Santa Casilda y dos puertas decoradas. Aparte, Crucificado de pared, Inmaculada y San Francisco. En sacristía, cruz de planchas repujadas y custodia de sol y rayos; dos cajonerías con laterales y testero.

Garganchón – Oca- Tirón- (+++):

En las estribaciones de la Demanda, este pueblo con el significado de Gargantón o desfiladero, con nombre tan grandilocuente, tiene una iglesia, dedicada a San Tirso mártir, con una espadaña con buena sillería rojiza, que emerge entre las casas del pueblo; un ábside rectangular de mampostería; y una portada de arco moldurado. En el interior, es un templo sencillo de una nave y dos capillas en cruz con pilastrones, arcos rebajados y bóvedas de yesos moldurados de reducida altura. La pila es de copa lisa erosionada y base cuadrada. El retablo mayor es renacentista con San Tirso y Calvario completo; relieves de los Evangelistas, San Francisco, San Bartolomé y medallones de Santa Marina? y Catalina; y en sagrario, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro barroco con Crucificado de cofradía. Otro con lienzo de San José y santo obispo. Otro más con lienzo de Santa Bárbara e Inmaculada pequeña. Y otro neoclásico con Virgen vestida, de talla? e imagen de la Visitación. Aparte, Crucificado de pared, Inmaculada con serpiente, San Antonio y San Cristóbal con Niño. En orfebrería, cruz plateresca repujada, de Francisco de Villegas, s. XVI; un cáliz custodia de sol y rayos; e incensario metálico, del s. XV. Cajonería sencilla y dos cordobanes.

Garoña – Medina - (+++):

El nombre de Garoña puede tener la misma raíz y origen, que Oña, pues son nombres prerromanos de difícil traducción. Junto a la famosa central atómica, que aparte el peligro que encierra por si hubiera fugas radioactivas, también, ha servido para promocionar a las gentes del valle, en muchos aspectos comunitarios y muy, especialmente, en la rehabilitación de varias iglesias de la comarca. No hay mal que por bien no venga. Esta iglesia, dedicada al diácono San Vicente, se nos muestra con una estampa clásica de iglesia rural, pero como recortada, ya que es alta en su espadaña con remate de bolas y cruz; un ábside rectangular con contrafuertes, pero con fachada estrecha, que la empequeñece; y la portada es de gran arco, a base de dovelas molduradas y pórtico de madera. El interior es de planta gótica irregular de una nave central, otra lateral y capilla con pilastrones cuadrados, arcos y bóvedas de crucería simple. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es neoclásico con San Vicente mártir, San Antonio con Niño y Dolorosa. Aparte, un San Cristóbal. Cruz de planchas de metal repujado y medallones, s. XVI; y dos cálices torneados. Cajonería.

Gayangos – Merindades- (+++):

En la misma puerta de entrada hacia la comarca de Montija, dejadas atrás las tierras de las Merindades de Castilla Vieja, encontramos la iglesia de esta villa, dedicada a San Justo y San Pastor, con torre cuadrada; ábside rectangular con contrafuertes; y una portada dintelada de arco rebajado y pórtico con tres arcadas de piedra. En el interior, se nos muestra como iglesia clasicista de una nave y dos capillas en cruz latina con cabecera gótica de arcos y bóveda de crucería, y el resto, de yesos en arista. La pila es sencilla de pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista, todo él repintado, con relieves de los Evangelistas, dos a dos, e imágenes de San Justo y San Pastor, de la Anunciación, Crucificado con San Juan y Dolorosa aparte y Padre Eterno; y sagrario con Resucitado. Otro con San Pedro y San Pablo, Virgen gótica de Antuzanos y pintura del Crucificado. Y otro más con Virgen del Rosario y pinturas de la Anunciación, Visitación, San Juan Bautista, Santo Domingo y San Francisco. Aparte, varias imágenes sueltas, como Crucificado gótico de pared, San Joaquín y Santa Ana, San Roque, San Antonio y San Antón. Lienzo de la Anunciación. Cruz de planchas de metal. Cajonería simple.

Gredilla la Polera –Ubierna- Úrbel - (+++):

Grediela, diminutivo de greda, con el significado de tierra arcillosa y arenosa de color blanco, aparece ya en el siglo doce. Como suele ocurrir en muchos de nuestros pueblos, la iglesia se edificó en lo más alto, pero el pueblo se fue bajando a lo llano como es lógico; así ocurre con la iglesia de este pueblo, dedicada a San Mamés, que está edificada en la parte elevada, desde donde se divisa toda la comarca de Sobresierra. Esta presenta una torre rectangular; un ábside con contrafuertes; y una portada apuntada simple, junto con otra tapiada de arcos moldurados. Interiormente es de dos naves románico-góticas con columnas, capiteles simples, arcos, bóvedas de cañón apuntados y otras de crucería. La pila es de copa lisa y rústica, siendo mejor la de agua bendita con molduras y acanalados, s. XVI. El retablo mayor es neoclásico sin dorar con San José con Niño, San Mamés, San Agustín y Crucificado, del s. XVI. Otro renacentista con Santa Catalina y Crucificado; y varios relieves robados. Otro barroco con talla de Virgen vestida con Niño y Magdalena, del s. XVI. Dos Crucificados de pared y un San Miguel deteriorado. Interesante la cruz de cobre con dibujos incisos, imágenes doradas y remates flordelisados. Cajonería de un cuerpo con dibujos de rosetas incisas.

Gredilla de Sedano –Ubierna- Úrbel- (+++++):

Esta Gradiella, pudiera venir de greda, como tierra arcillosa; o venir de grada como rellano escalonado, haciendo alusión a la orografía, y sea este el origen del nombre del pueblo. En el valle estrecho, que recorre el arroyo Gredilla, siempre rodeado de frutales y buenos nogales, se eleva orgullosa la espadaña de la iglesia, montada sobre la vieja fábrica y ventanal románico con remate de pináculos y frontón; el ábside es románico con ventanal en aspillera y ajedrezado, pero adulterado por los añadidos posteriores; y una hermosa portada románica con capiteles historiados, arco poli lobulado y tímpano con el grupo de la Anunciación y Coronación de la Virgen, con una cabeza posterior al conjunto, en compañía de San José, San Pedro, San Pablo y dos angelotes, todo rematado con canes de bichas en tejaroz, del s. XII. Es iglesia dedicada a San Pedro y San Pablo. Interiormente presenta planta de una nave más dos capillas laterales añadidas, en el s. XVI, con columnas, capiteles, arcos fajones, bóvedas de cañón y ventanales, algunos lobulados y ciegos, con fustes y capiteles. Tiene una pila lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor, retirado de la cabecera, es renacentista con la Magdalena, Santa Catalina, San Pedro y San Pablo; y relieves de los Evangelistas y Ecce Homo. Otro barroco con Calvario gótico, el Crucificado en el ábside sobre cruz moderna, y San Juan y la Dolorosa más tardíos, retirados. Otro con Resucitado, San Antonio, Santa Bárbara y apóstol. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen sedente con Niño, de la escuela de Gil de Siloé muy repintada, San Pedro, San Pablo, santo monje y San Roque. Relieves renacentistas de la Anunciación y Nacimiento. En orfebrería, una cruz de metal repujado; un cáliz custodia de sol y rayos dorados; y cáliz torneado, s. XVII. No muy lejos, se halla la iglesia románica de Huidobro, dedicada a San Clemente papa, en ruina acentuada, con rica portada y ábside circular con valores arquitectónicos, que merecerían ser salvados. Algunas piezas artísticas del interior fueron retiradas.

Grijalba – Amaya - (+++++++):

En los documentos antiguos, aparece como Ecclesia alba, con el significado de Iglesia blanca. Estamos en la zona de las más grandes y monumentales iglesias de la diócesis de Burgos y esta es una de las más completas, en todos los campos de la arquitectura, de la iconografía cristiana y de lo que llamamos el ajuar litúrgico. Nadie puede explicar cómo se levantaron iglesias, que para sí quisieran ciertas diócesis, para su iglesia catedral.

A) Iglesia de Santa María de los Reyes: La estampa de esta mini catedral es impresionante por su calidad en la piedra de sillería, sus puertas, muros, torre y rosetones. La torre es curiosa pues es rectangular, sobre gran arco apuntado y con remate almenado; el ábside es de un gran espectro, pues se trata de uno central poligonal y dos laterales rectangulares con contrafuertes, seis ventanales rasgados, aleros moldurados, gárgolas con cabezas de monstruos por toda la cabecera y pequeña espadaña lateral; y las portadas proto góticas son tres; una de archivoltas lisas, en el cuerpo central, otra sin adornos, que da al cementerio, y la principal, en el hastial del mediodía, con fustes finos, archivoltas lisas con rosetas, capiteles con vegetación y escenas deterioradas de la infancia de Jesús. El interior aparece esplendoroso en un estilo gótico primitivo depurado con algunas reminiscencias románicas, de tres naves y crucero con columnas en haz, capiteles historiados y policromados, arcos y bóvedas policromadas con nervaduras de crucería; el coro alto se sitúa en el centro del templo con antepecho gótico de piedra. Son de destacar tres rosetones afiligranados góticos de desigual desarrollo. La pila es románica con gallones, anillos, avenerada por dentro y pie circular con león y serpiente. El retablo mayor es barroco rococó, de López Mata, en 1752, con los Evangelistas, Santa Lucía, Virgen sedente con Niño, s. XIII, Santa Bárbara y angelotes; relieves de los desposorios de la Virgen y San José, Anunciación, Visitación, Nacimiento, Reyes Magos, huída a Egipto y una devota Santísima Trinidad; y en el sagrario de dos cuerpos, de García de Arredondo, San Pedro, San Pablo, relieves de la Resurrección y otros de la Pasión; por encima, destacan tres vitrales con escenas del Calvario, Anunciación, Asunción y santos varios, del s. XVI. Otro barroco, de 1737, con Santa Ana triple, s. XIV, y vitral con el mismo tema, s. XVI. Otro con San Sebastián, Virgen del Rosario, San Miguel y Niño de la bola. Otro clasicista con San Juan de Ortega, Piedad, ángel custodio y Crucificado. Aparte, alguna imagen suelta, como Virgen del Rosario, San Roque y obispo; lienzos de la Ultima Cena, Sagrada Familia, Virgen de la Paloma y Ánimas. En orfebrería, cruz de planchas plateadas con remate de bolillos, pero mejor una custodia de tipo torre, de Miguel Espinosa, con nudo en ánfora y base poli angular; bandeja alemana y cáliz repujado, todas estas piezas, del s. XVI. Aparte, la buena sacristía y su portada con cajonería de tres cuerpos y un archivo; también, el púlpito con relieves de piedra, y el órgano barroco restaurado. Es iglesia B.I.C., desde 1983. Ermita de San Vidal.

B) Iglesia de San Miguel: Mejor situada, en el centro del pueblo, más funcional y cómoda para las celebraciones ordinarias, esta iglesia neoclásica, del año 1801, llama la atención, en el exterior, por la espadaña de dos cuerpos y su rica decoración clasicista a base de pilastrones, frontón y remate de grandes bolas; el ábside es rectangular; y la portada es de arco clasicista moldurado; eso sí, todo en muy buena sillería de piedra de la zona. El interior es de planta clasicista de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos. Y retablos neoclásicos de escaso valor e imágenes de San Roque, San Miguel, Virgen del Rosario con Niño y San Agustín? Y algunas pinturas, en lienzo.

Grisaleña – Oca- Tirón- (++++):

Este nombre significa Ecclesia selenia, Iglesia de yeso, de ahí, que la iglesia, dedicada al apóstol San Andrés, construida en materiales un tanto frágiles, en piedra impregnada de yeso propia de la zona, sea tan poco consistente. Por esta misma razón, su endeble torre cuadrada está totalmente enfoscada; el ábside es rectangular liso; y la portada es clasicista con hornacina de estuco y relieve del Calvario, bajo pórtico con dos pilastrones de piedra. En su interior, presenta planta de cruz latina de estilo clasicista con pilastrones, arcos de piedra, cúpula y bóvedas de yesos moldurados en arista. La pila es cuadrada sencilla. El retablo mayor es barroco sin dorar, con San Andrés, santo monje, santo obispo, San Vicente y Padre Eterno. Otro barroco salomónico con San Miguel, Virgen sedente con Niño, s. XIV, San Roque y santo diácono. Otro con San José, Virgen sedente gótica con Niño, San Juan Bautista, Asunción, Virgen con Niño y pinturas, en predela. Aparte, Dolorosa vestida, San Roque, Calvario completo, del s. XIV, Crucificado de cofradía, Resucitado deteriorado, Virgen manierista vestida, San Mateo?; y en retablo salomónico, San Esteban y santa. Lienzo del Cristo de Burgos. Destaca la orfebrería, con cruz de gajos de cobre dorado y macolla de rombos, s. XVI; cáliz-custodia de sol y rayos, para cáliz con patena de dibujos incisos, de Diego Mendoza, con nudo poligonal y base lobulada; y otro rococó. Cajonería triple; aguamanil avenerado y púlpito pétreo de relieves.

Guadilla de Villamar – Amaya - (+++++):

El origen del nombre viene de la Bobadilla del siglo trece, equivalente a boyada o rebaño de bueyes, y de Villamar haciendo alusión al poblado desaparecido, donde ahora se halla la ermita de la Virgen de este mismo nombre. Cuando llegas a esta villa, de anchas vistas y panoramas, que se extienden hasta la cercana Peña de Amaya, nos llama la atención la alta torre cuadrada con cantoneras de piedra blanca, y el resto, de piedra más oscura en un tipo de ajedrezado arquitectónico con remate de bolas; el ábside es poligonal con contrafuertes y cuatro ventanales tapiados. ¡Qué pena, ver los feos paredones de adobe adosados a una fábrica tan monumental! La portada de esta iglesia, dedicada a la Santa Cruz, es gótica con arcos apuntados, bajo pórtico de tres arcos clasicistas de piedra y cornisa moldurada. El interior, con cierta mezcolanza de estilos, presenta una planta de tres naves con columnas y bóvedas encamonadas de yeso a los pies, y en cabecera, con columnas, capiteles, arcos apuntados y bóvedas de crucería policromada. La pila es de vaso románico con relieves geométricos y avenerada por dentro. El retablo mayor es barroco rococó, de Francisco Albo y Manuel del Hoyo, en 1686, con Santa Elena, Virgen con Niño, San Fernando y San Jorge; relieves con escenas de la invención de la santa cruz. Otro con imagen gótica de la Virgen con Niño de Villamar y San Roque. Otro neoclásico con Cristo yacente, Calvario gótico con peana y lienzo de la Piedad. Otro clasicista con Niño de la bola y pequeño Calvario. Aparte, Crucificado procesional, s. XVI, pequeño Resucitado, Virgen del Rosario, San Andrés, San Miguel, San Agustín y San Juan Bautista. Hay unas pinturas por descubrir, en el muro norte. Dentro del ajuar litúrgico,señalar una sencilla cruz con relieves y remate de bolillos, y el cáliz custodia de tipo templete con repujados, cincelados y columnas, de Diego Peñaranda, s. XVI. El púlpito es renacentista de relieves de piedra. En la sacristía, cajonería y aguamanil con venera de piedra. Ermita de Virgen de Villamar con restos románicos.

Guinicio – Miranda de Ebro- (+++):

En una iglesia bastante irregular, dedicada a Santa María, que se asemeja a un pequeño cenobio, vemos una espadaña con remate de cruz, sobre la misma portada clasicista sencilla; y un ábside rectangular con contrafuertes. El interior se nos muestra como iglesia renacentista de una nave con bóvedas estrelladas en cabecera, y en el resto, techos encamonados de estuco. La pila es románica con gallones gruesos por fuera, y avenerado interior. Lo más importante es el retablo mayor plateresco, de 1558, con Virgen sedente con Niño y Asunción; relieves de Anunciación, Visitación, Reyes Magos, medallones con Santa Catalina y Santa Águeda, y Padre Eterno; en el sagrario, San Pedro, un Ecce Homo y San Pablo; y todo el conjunto se remata con estofados en el rico guardapolvo y con esta leyenda: “A gloria de Dios…”. Hay otro barroco con Santa Lucía y Santa Rosa de Lima. Aparte, Crucificado de cofradía, Inmaculada pequeña y lienzo del Espíritu Santo. La cruz es clasicista con relieves y cabujones, s. XVII, y la custodia rococó de sol y rayos. Cajonería de cuerpo y libros viejos.

Guma – Santo Domingo de Guzmán- (+):

Es un pueblo nuevo de colonización, de donde arranca el canal del mismo nombre y con una iglesia moderna de torre cuadrada, portada dintelada y ábside rectangular. El interior es de una nave con pilastrones, arcos rebajados y cúpula; en ábside, gran pintura mural con la figura del Patrón, San Norberto, con detalles de su vida e imagen del mismo. Pila de copa lisa. Parece que aquí había una ermita preexistente.

Gumiel de Hizán – Santo Domingo de Guzmán- (+++++++):

Gomelus de Içan, hace referencia al nombre de una persona, posible fundador de esta villa. Pero los habitantes de la misma, los gomellanos, están orgullosos, no del nombre, sino de su espléndida iglesia; ellos lo dicen de una forma muy sucinta: “es la iglesia más larga de la diócesis de Burgos, después de la Catedral”. Y la verdad es que la grandeza de esta importante parroquia no está en el metro más o metro menos, sino en sus magníficas muestras artísticas, tanto en el continente, como en el contenido. Porque la fabrica de este templo, dedicado a Santa María, puede considerarse monumental con torre proto gótica, en la base, y gótica, en la crestería de remate con gárgolas y pináculos; el ábside es poligonal con contrafuertes, canes y ventanales laterales; pero la que predomina en todo el conjunto, al margen de una puerta antigua, que daba al cementerio viejo y otra portada tapiada bajo torre, es la grandiosa portada clasicista de la fachada, un auténtico retablo pétreo con columnas estriadas, hornacinas vacías y relieves de los evangelistas, las virtudes, la Asunción, Coronación de la Virgen María y, dentro del frontón partido con bolas y cruz de remate, el relieve de la tiara con las llaves de San Pedro. No sé, que hubiéramos podido decir, si este monumental retablo contuviera, en sus hornacinas, las imágenes que, sin duda, fueron proyectadas, pero que no llegaron a realizarse; ciertamente, no encuentramos otro comparable en toda la dilatada diócesis burgalesa. El interior se nos manifiesta como un ámbito de amplio espectro y planta de tres naves góticas, crucero y capillas interiores con columnas románicas remozadas, capiteles corridos, arcos apuntados y bóvedas con buena crucería y nervaduras muy variadas, que van, desde el s. XIII, al XV. La pila bautismal es gótica con arcadas trilobuladas, bolas, apostolado en relieve, cenefa inferior y base cónica; también destacan las dos del agua bendita. Pero, si algo es destacable, en el interior de este templo, es su retablo mayor gótico florido con cinco calles, dos entrecalles, cuatro cuerpos y remate con imágenes y relieves; sólo unas trescientas cabecitas ha contado algún entusiasta, comenzando por los Evangelistas, los Padres de la Iglesia, apostolado completo e infinidad de santos; en relieve, diez y nueve grupos escultóricos, con seis misterios de la infancia de Cristo, otros seis de la Pasión, incluido el Calvario, de remate y Resurrección, Ascensión de Cristo, Asunción de la Virgen y su Coronación, entre otros; aparte, una Virgen gótica sedente añadida, del s. XIV. Hay, a la derecha, otro retablo renacentista, de Juan de Arteaga, con los Evangelistas, San Juan Bautista, Santiago a caballo, San Andrés, Ecce Homo, Santa Catalina, Cristo a la columna y Padre Eterno. Otro, a la derecha, con San Pedro sedente y relieves de algunas virtudes, los Padres de la Iglesia, cuatro de la vida de San Pedro, Anunciación, Resurrección, San Joaquín y Santa Ana. Otro barroco con Virgen vestida, Asunción y relieves del Nacimiento y Reyes Magos. Dos semejantes con San Benito y San Francisco. Otro con San Miguel y Calvario. Otro rococó con Cristo yacente articulado, Dolorosa vestida y relieve de San Ildefonso con la Virgen. Otro con Santo Domingo, San Antón, San Antonio, y relieve de Santo Domingo ante la Virgen. Dentro del museo, hay muchas imágenes, relieves y pinturas reunidas, destacando un Crucificado y un Calvario, sin la Virgen, del s. XIII, Cristo yacente con ángeles de pasión, una Inmaculada, Virgen de Belén, dos Vírgenes sedentes góticas; también hay veintidós bustos relicarios, en el baptisterio, varios apóstoles y santos; algunos relieves de San Pedro Regalado, apóstol, Santo Domingo de Guzmán; y en tablas de pintura, la Virgen con ángeles, San Roque y peregrino, misa de San Gregorio, San Pedro y San Pablo, San Bernardo, San Esteban y obispo, San Pablo y otro santo. Aparte, varios lienzos de interés. En orfebrería, destacar una cruz de cobre con dibujos incisos, s. XV, cruz relicario, de Pedro Morante, s. XV, custodia de sol y rayos, s. XVI, cáliz repujado, de Marcos Díez de Goyanes y otro rococó. Como remate, un sagrario clasicista; el órgano barroco con su tribuna, en la que aparecen restos de artesonado; y varios capiteles románicos procedentes del antiguo monasterio de San Pedro, donde estuvo Santo Domingo de Guzmán. Ermitas de San Roque, San Antonio y Virgen del Río. Iglesia B.I.C. desde 1962.

Gumiel de Mercado – Roa- (++++++):

También fundado por un Gomellus, no sabemos si el mismo del anterior u otro diferente, como fundador de este Gumiel; lo que sí queremos destacar es su riqueza artística, centrada en sus dos iglesias parroquiales y ermitas.

A. Iglesia de Santa María : Algo debió tener el duque de Lerma en la construcción de esta iglesia, dedicada a Santa María, pues en la base de la alta torre rectangular con pilastrones, gárgolas y pináculos renacentistas, aparece el escudo de tan singular personaje; el ábside es rectangular con contrafuertes y canes de tacos, repartidos en el perímetro del templo; y la portada es gótico florida con arcos superpuestos, capiteles corridos, bolas, escudos y guardapolvos rectangulares. El templo tiene planta de tres naves de estilo gótico y partes posteriores con columnas en haz, capiteles alargados, arcos y bóvedas estrelladas de piedra con claves historiadas. La pila es románica con arcos incisos. El retablo mayor es barroco salomónico con Virgen sedente con Niño, s. XV, y Calvario; pinturas, de Bartolomé González, en 1618, de la Anunciación, Visitación, Coronación, Desposorios, Nacimiento y Reyes Magos. Otro rococó con Crucificado gótico y la Virgen y San Juan menores. Aparte, Cristo yacente en urna, Nazareno vestido, Resucitado con escudo pintado, en 1646, Crucificado de cofradía, Inmaculada manierista y dos Vírgenes vestidas. Lienzo de la Inmaculada. Regular cruz de planchas de plata con medallones y bolillos, del s. XVII. Cajonería de dos cuerpos y aguamanil con venera. Púlpito de hierro y tornavoz barroco. Cerca, se halla la ermita de lo que fuera iglesia del monasterio de San Cucufate de Monzón, hoy de San Juan, que es de estilo gótico con campanario, contrafuertes y portada conopial goticista.

B.- Iglesia San Pedro : Aunque la distancia no es significativa, nos encontramos con una segunda iglesia, dedicada al Príncipe de los Apóstoles, construida en buena sillería de piedra, destacando por encima de las viviendas por su inconfundible estampa de torre almenada, como si hubiera sido aprovechada de una fortaleza preexistente, a la que se le ha añadido una pequeña espadaña; el ábside es rectangular con contrafuertes, ventanal y canes de tacos; y la portada es renacentista dintelada con columnas estriadas, dos hornacinas y ático semi esférico con entrepaños en relieve y dos figuras desnudas. En el interior, aparece como iglesia gótica con añadidos posteriores y algunos restos románicos; tiene planta de tres naves con columnas, capiteles corridos, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica de piscina con arcos incisos y pie cilíndrico. El retablo mayor es barroco con Santo Tomás, San Pedro sedente, Santa Bárbara, San Miguel, Santa Águeda y Crucificado; relieves del Nacimiento y Reyes Magos. Otro con Crucificado gótico y pequeña Dolorosa y San Juan, del s. XVI. Otro con Inmaculada y pinturas de San Cristóbal y San Antonio. Y otro con San Juan Evangelista, santo obispo, Virgen de pie con Niño y serpiente y pinturas de San Pedro y Virgen vestida. Aparte, Crucificado de cofradía, Resucitado, Inmaculada con corona, Santa Lucía y otras. Y como colofón, enterramiento de clérigo, cajonería de dos cuerpos y púlpito de hierro con tornavoz rococó. En la Granja de Ventosilla, hay una iglesia, en la que destaca un retablo renacentista restaurado y colocado allí por los dueños.

Guzmán – Roa- (++++++):

In villa de Gudmario de los documentos, como el nombre propio de la persona que se asentó en estos lares como fundador o repoblador de la misma. Es cierto que la Ribera puede enorgullecerse de poseer las más monumentales iglesias de la diócesis, no digo las mejores; y esta es, sin duda, una de las más sorprendentes, desde el exterior, por su alta y bien trabajada torre clasicista con crestería, bolas, ojos de buey, escudo y un husillo de subida, que no desmerece; el ábside es poligonal con cantoneras de refuerzo; y la portada clasicista, de 1693, con arco de medio punto, pilastrones, hornacina y frontón. Impresiona por su altura, por su magnitud, por sus acabados y por el buen acopio de materiales a base de una perfecta sillería de la zona. El interior es renacentista, de Juan de Navega, Juan Alonso y Sebastián Castillo, de 1665, con planta de salón de tres naves y dos capillas en cruz con columnas, arcos, bóvedas, nervaduras estrelladas de piedra y otras de yesos moldurados. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es barroco rococó con Crucificado gótico, fuera de su sitio, del s. XIII, Santo Tomás de Aquino, Santo Domingo, San Francisco, San Antonio y Asunción con ángeles. Otro rococó con Crucificado, del s. XVI. Otro con Calvario gótico, pero San Juan y Dolorosa más pequeños. Otro clasicista, de 1653, con dos santos dominicos y Santo Domingo de Guzmán; con pinturas de los Padres de la Iglesia y de la Anunciación. Hay otros neoclásicos con alguna imagen y relieves, pudiendo destacar como piezas sueltas, dos Crucificados de pared y de cofradía, el Beato Manés y Santa Juana su madre. Tablas de Santa Lucía y Santa Catalina y varios lienzos y exvotos pintados. En orfebrería, señalar la custodia de sol, rayos y cabujones, de 1643; un cáliz con decoración vegetal, y otro cincelado y repujado, ambos del s. XVI. Destacan, en una de las capillas, las estatuas orantes de un matrimonio, la figura yacente del obispo, don Cristóbal Guzmán, y dos antepechos de piedra con sus escudos. En sacristía, cajonería doble. Es iglesia B.I.C., desde 1991. Ermita dedicada a la Virgen de la Fuente, de techos moldurados y policromados de yeso, retablo barroco e imagen sedente de Virgen con Niño, del s. XIII.

Hacinas –La Sierra- (+++++):

Derivado del sustantivo latino Facinas, con el significado de montones de haces, tal como aparece en los documentos antiguos. En este pueblo, donde abundan las cigüeñas con sus grandes nidos sobre los chopos y los restos de árboles completamente fosilizados, llama la atención un campanario semi rupestre sobre las rocas, donde dicen “el castillo”; y a su lado, la ampulosa iglesia, dedicada al Apóstol San Pedro, construida en una muy buena piedra de sillería. Presenta una torre cuadrangular con pilastrones y remate de pináculos; un ábside rectangular con contrafuertes; y una portada clasicista con cuatro columnas estriadas, tímpano partido, remate de bolas y, en hornacina, la imagen de San Pedro sedente; toda ella bajo gran arco adornado de entrepaños, como pórtico. En el interior, aparece como iglesia renacentista y restos góticos de tres naves con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica con cenefa vegetal y rosetas en copa, pie circular y base cuadrada con piñas. El retablo mayor, de Domingo Romero, de 1705, es barroco salomónico con San Pedro sedente, dos angelotes y tres lienzos de la crucifixión de San Pedro, San Pablo y San Andrés. Otro con Virgen del Rosario, otra Virgen de pie con Niño, s. XVI, y San Antonio. Otro, de Juan Manuel Rivas, de 1746, con Crucificado, Cristo con cruz, San Pablo y Santiago matamoros, s. XVI. Hay otros con imágenes, como San Roque, Crucificado gótico de pared y otro de cofradía, Virgen barroca con Niño, apóstol, San Antonio y Santa Lucía. Tabla del “quo vadis”, enmarcada. Custodia de sol y rayos, de Pedro Morante, s. XVI, y otra barroca; dos cálices torneados, incensario y naveta. Aparte, destacar la cajonería y la sacristía; y también, varios capiteles románicos aprovechados en la cabecera. En el exterior, hay un rollo jurisdiccional. La ermita modernista de Santa Lucía es de tres naves y bóvedas de yesos, sin valores artísticos destacables, pero de gran devoción, en toda la zona, como centro de una gran romería popular.

Herbosa – Merindades - (+++):

Con el significado obvio como abundante en hierba, en este pueblo, mirando hacia el pantano del Ebro, se levanta una de las torres más modernas, pues esta iglesia se hizo en el año 1913, en sustitución de la antigua. Este primitivo templo era de trazas románicas en el cuerpo central con portada de fustes, capiteles y archivoltas sencillas, espadaña barroca y cabecera renacentista, pero que una vez abandonada se hundió y hoy es una ruina romántica llena de vegetación y digna de ser adecentada. La actual iglesia, dedicada a Santiago apóstol, tiene torre cuadrada rematada en chapitel; una sacristía en el ábside; y portada dintelada con pórtico de tres arcos. El interior es de una nave con arcos de piedra y bóvedas enfoscadas de yeso. La pila es antigua de copa lisa y base circular. El retablo mayor es clasicista, todo él repintado, con Santiago matamoros, cuatro apóstoles, Calvario y Padre Eterno; sagrario con San Pedro, Resurrección y San Pablo; y relieves de los Evangelistas, dos a dos. Aparte, hay algunas modernas como Santo Domingo y San Ignacio, San Sebastián y San Valentín, Santiago de pie, copia del de Compostela y otro popular.

Hermosilla – Oca- Tirón- (+++++):

No llegamos a descubrir la causa por la que este pueblo tiene un nombre tan halagador y sugestivo, que se escribe como Fermosilla en los documentos. Pero, la verdad es que el emplazamiento de esta villa rodeada de árboles, junto a la ribera del Oca en el centro de la fructífera Bureba, la hacen hermosa por la panorámica de sus alrededores, con la Mesa de Oña de fondo y la disposición de sus viviendas, junto a la colina en la que se asienta su hermosa iglesia, dedicada a Santa Cecilia Patrona de la música, hace honor a tal nombre. El templo posee una torre cuadrada con troneras renacentistas molduradas; el ábside, lo más apreciable del mismo, es románico con columnas, capiteles y canes historiados con motivos de fauna, flora y caras de labor fina; amén de cuatro ventanales cegados con fustes y capiteles. Curiosamente, la piedra sillar es arenisca dorada de la zona, pero los capiteles, canes y basas son de piedra caliza procedentes de algún taller foráneo, sin duda. La portada es gótica con archivoltas molduradas, arco rebajado y escudo en el tímpano. El interior es de una nave románica con columnas, capiteles finos, arcos y bóvedas de cañón. Aparte, cuenta con dos capillas añadidas en cruz, en el s. XVI; una de ellas, fundación del canónigo Marcos Gómez, con retablo, escudo y bóvedas de crucería o de yesos en arista. La pila es renacentista con acanalados en copa y molduras. El retablo mayor es barroco con Santa Cecilia, San Bartolomé, apóstol, Asunción, San Juan Bautista y santo diácono; seis tablas pintadas, tres de la Patrona, del Santo Entierro, Calvario y Resurrección, todas del s. XVI. Otro rococó sin dorar con San Lorenzo, Santa Bárbara, San José y San Miguel Arcángel. En la capilla fundacional con leyenda y escudo, otro salomónico con Inmaculada, San Marcos, San Pedro y San Miguel sicopompo. Aparte, un Crucificado de pared, Virgen de las Aguas o Asunción, otra vestida, santa con cesta, Cecilia?, y San Roque. Lienzos de Santa Teresa, de 1686, y del Cristo de Burgos. Custodia de rayos y estrellas, s. XVII. Cajonería de dos cuerpos. Lauda- estela de consagración de la iglesia. Ermita de Virgen de la Esperanza, a la entrada del pueblo con portada goticista y retablo neoclásico.

Herrán – Medina- (++++):

El nombre viene de Ferrand, fundador o repoblador de esta villa. Esta se encuentra en la puerta del desfiladero del Purón, por el que se pasa, sinuosamente, hacia el parque de Valderejo de la provincia de Álava. La verdad, es que nos encontramos con un pueblo pintoresco y con una iglesia, dedicada a Santa Águeda, no imaginable por estos rincones. Su torre es cuadrada; el ábside poligonal renacentista con contrafuertes; y su portada clasicista dintelada con frontón, bolas y hornacina con la imagen de la Patrona. Se puede añadir que toda ella está construida en una muy aceptable sillería; todo lo cual dice mucho en favor de la rancia religiosidad de este pueblo. El interior es renacentista, interviniendo Juan Naveda y Gabriel Alconero, en 1620, de planta de cruz latina y capilla lateral con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila, igual que algún otro vestigio, es románica con gallones, moldura y base poligonal. El retablo mayor es barroco rococó sin dorar con Santa Águeda, San Antonio, San Isidro y San Miguel; y en sagrario, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro con Virgen del Rosario con Niño, s. XVI, San Bartolomé, Virgen gótica de pie y santo obispo. Aparte, pequeño retablo renacentista con Virgen sedente con Niño, Padre Eterno; y relieves del matrimonio donante con sus santos protectores, Santa Lucía y santo obispo. Aparte, Crucificado procesional, Inmaculada repintada, San Roque, Santa Bárbara y San Vicente. En orfebrería, cruz de planchas de plata repujada, custodia de sol y rayos y reliquia, todas del s. XVII. Cajonería doble. Capilla con tumba de clérigo y estatua yacente. Ermita de Virgen de la Mata.

Herrera de Caderechas – Oca- Tirón- (++):

Dentro del fructífero valle de Caderechas, en la parte más alta, nos encontramos con este pequeño pueblo, que debió tener alguna relación con el hierro, por lo del nombre. Ahora nos ofrece una pequeña iglesia, dedicada a San Cosme y San Damián, con una espadaña antigua casi de juguete; un ábside rectangular con contrafuertes; y una portada gótica apuntada con doble arco. El interior es de una nave gótica con arcos y bóvedas de crucería; y en la cabecera, de bóveda de cañón apuntado. La pila es románica de piscina con borde moldurado. El retablo mayor es clasicista con San Cosme y San Damián, tallas góticas antiguas vestidas, San Pedro, San Pablo, Virgen de pie con Niño y apóstol. En Ojeda, iglesia con espadaña, portada de arco, planta de una nave y bóveda de cañón; altares con San Lorenzo y Virgen del Rosario, busto reliquia de monje y lienzos de la Inmaculada y de la Virgen del Pilar. Está deteriorada.

Hicedo – Amaya - (++):

Aunque, no sea más que como testimonio y muestra de ese grupo de iglesias, unas ciento cincuenta, que se hallan en ruina o semirruina, con el agravante de que en dichos pueblos no viven habitualmente sus moradores, describimos esta iglesiadigna, dedicada a San Adrián mártir, con campanario cuadrado medio caído; ábside rectangular con canes de tacos; y portada gótica sencilla de dos arcos apuntados; todo en una mampostería aceptable. Es iglesia de planta en cruz latina de tracería gótica y capillas más tardías con columnas, arcos y bóvedas; la de cabecera de cañón apuntado, y el resto, de crucería. La pila es cuadrada, abierta en un lateral, sin saber la causa. El templo aún se halla en pie y las bóvedas intactas, menos la entrada. En una situación más acusada está la vecina de Hormicedo, con ábside románico y espadaña, en ruina irreversible.

Hinestrosa – Amaya - (++++):

La Fenestrosa de los documentos, nos dice que este pueblo es abundante en hiniestas o retamas. Su iglesia, dedicada a San Torcuato, edificada como por retazos, porque, aparte de unos restos góticos con portada de archivoltas sencillas y otros detalles, la actual iglesia presenta una espadaña rematada en frontón partido y bolas; el ábside es rectangular formando parte de la espadaña; y la portada es de arco moldurado a base de dovelas; todo en regular sillería. La arquitectura de este templo muestra las diferentes manos y épocas de su construcción, como ocurre en la mayoría de nuestras iglesias si se sabe leer su fábrica. Es de planta clasicista de una nave y estrechas capillas laterales entre contrafuertes internos con arcos de piedra, bóvedas de yesos en arista y en capilla lateral; también quedan restos del templo anterior, en una portada y en el arco de paso al cementerio. La pila es de copa lisa y rústica. El retablo mayor es clasicista repintado, de García de Arredondo, en 1587, con San Juan Bautista, San Torcuato, San Sebastián; relieves de cuatro virtudes, Oración del huerto, Cristo con cruz a cuestas, Adoración de Reyes, misa de San Gregorio, y Asunción; y en sagrario de dos cuerpos, Resurrección, San Pedro, San Pablo, San Mateo y San Juan Evangelistas. Otro neoclásico con Crucificado, s. XVI, Dolorosa vestida y San Juan Evangelista. Otro con imagen del Salvador y Virgen sedente con Niño, s. XIV. Aparte, Crucificado de pared y San Benito. La orfebrería es sencilla con cruz de madera y macolla de cobre dorado, s. XVI. Cajonería de tres cuerpos con crucifijo de peana. Y estatua yacente de clérigo, de una tumba retirada.

Hiniestra – San Juan de Ortega- (+++):

Fenestra significa ventana, o también hiniesta o retama, sin saber el origen del qué viene este nombre. Aquí volvemos a encontrarnos con una iglesia en ruinas, valorándola más por lo que fue, que por lo que es; ya que hoy, aparte su inminente desplome, el apoderamiento de los olmos y demás arbustos se han posesionado de sus sagrados muros. La torre es una espadaña recubierta; el ábside es rectangular con cantoneras de refuerzo; y la portada dintelada con molduras. Por dentro esta iglesia, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, es de una nave gótica apreciable por sus buenas labores en arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de copa lisa y base circular. El retablo mayor es neoclásico con San Lorenzo y San Pedro, ambos góticos, Virgen sedente con Niño y pajarito, s. XVI, y Calvario flamenquista. Otro con Santa Julita y San Quirico, junto a una Santa Ana triple en hornacina lateral, ambas del s. XVI. Aparte, Crucificado de cofradía y dos imágenes aserradas de Dolorosa y San Juan de un calvario gótico, del s. XIII. En orfebrería, dos cruces de gajos, una dorada de cobre y otra de plata, de Juan Landeras, con remate de piñas, s s. XV- XVI, y un cáliz repujado, del s. XVI. Las piezas más valiosas están, depositadas, (en el Museo del Retablo), de Burgos. Cajonería con ornamentos sencillos. Es pueblo casi deshabitado, pero algunas casas se conservan en pie.

Hinojal de Riopisuerga – Amaya - (++++):

En su origen llamado Hinojar con el significado de lugar de hinojos, planta característica de nuestros campos. Está en los límites con la diócesis hermana de Palencia y se nos presenta esta iglesia, dedicada a la Inmaculada Concepción, con una estampa de iglesia románica en cabecera y el resto con añadidos posteriores. Por ejemplo, la espadaña campanario es de ladrillo con remate de bolas; el ábside es totalmente románico con buena sillería de color tostado y dos ventanales mutilados con decoración de sogueados, rosetas y canes de tacos; y la portada es clasicista de arco de medio punto con restos de la anterior románica, bajo pórtico de yesos con arcada de piedra. La iglesia es de una nave y capilla lateral renacentista con columnas, capiteles y arco con bóveda de cañón, en cabecera, y el resto es clasicista con arcos y bóvedas de yesos moldurados. La pila es románica de piscina con moldura y cabezas de león, en base. El retablo mayor es neoclásico rococó con San Pedro, San Martín, San Pablo y relieve de San Martín a caballo. Otro rococó con Virgen del Rosario repintada, s. XVI, y relieve de la Asunción en óvalo. Otro rococó con Crucificado y peana, s. XVII, y santo obispo. Aparte, Crucificado de pared y Virgen sedente con Niño, s. XIV. Púlpito y tornavoz de piedra; y crestería afiligranada del coro, del s. XVI. Casulla, s. XVII.

Hinojar de Cervera – Santo Domingo de Guzmán- (++):

El hinojo viene a ser el arbusto emblemático de esta villa, que se halla en las inmediaciones del impresionante paso-garganta de la Yecla, donde nos encontramos con una iglesia rural sencilla, dedicada a San Bartolomé Apóstol, con espadaña de piedra aceptable; un ábside rectangular; y portada de arco clasicista con molduras. Es iglesia de una nave sin detalles y cubierta de maderas vistas. La pila es románica de copa lisa y base cilíndrica moldurada. El retablo es barroco con San Sebastián, San Bartolomé, San Antón y pintura de la Virgen; y sagrario con Resucitado. Otro neoclásico con Crucificado procesional de cofradía. Imagen de Virgen vestida y otra de la Virgen del Pilar moderna. Pequeño archivo empotrado de madera, de 1665, y aguamanil con venera.

Hinojar del Rey – Santo Domingo de Guzmán- (+++):

Este pueblo, con nombre tan pomposo y abundante en hinojos, tiene una iglesia, dedicada a San Andrés Apóstol, asentada sobre una leve meseta, y nos ofrece varios vestigios artísticos entremezclados. La torre es rectangular; el ábside renacentista con cantoneras de refuerzo; y la portada gótica apuntada con molduras, bajo pórtico de maderas. El interior es de cabecera renacentista con pilastrones, bóveda estrellada, y el resto más antiguo de yesos rasos con moldurados. La pila es románica deteriorada con gallones y molduras con base circular. El retablo mayor es barroco salomónico con San Antonio con Niño, San Andrés, San Roque y lienzo. Otro rococó, de 1740, con Crucificado y tabla del martirio de San Andrés, s. XVI. Otro con Virgen vestida de talla mutilada y tabla de la Asunción, s. XVI. Otro rococó con Inmaculada y San Sebastián. Aparte, un Crucificado de pared, Niño vestido de la bola, santa gótica con libro, otra gótica de pie con corona sin brazos y Dolorosa vestida. Aparte, tabla del sagrario con Resurrección y lienzo de San Miguel con orante. Lauda funeraria en el suelo con leyenda. Cajonería de cuerpo y laterales. Ermita gótica del Santo Cristo, que fue iglesia del desparecido pueblo de Fenaltar con portada, restos románicos y Calvario gótico, s. XIV. Otra de la Virgen de Buezo.

Hontanas – Amaya - (+++++):

Estamos dentro del camino de Santiago y Hontanas hace honor a su nombre con una fontana de abundantes aguas, que cualquiera que llegue a este pueblo ha de beber, aunque no se tenga sed; así de tentadora se nos muestra su fresca y emblemática fuente. La iglesia parroquial, dedicada a la Inmaculada Concepción, es de una fábrica ampulosa con buena sillería de piedra de la zona. La torre es barroca cuadrangular con gran arco de entrada, galería superior de arquería clasicista, óculo y remate de pináculos con capulín; el ábside es levemente rectangular con absidiola poligonal; y una portada clasicista con pilastrones, dos ventanas superpuestas y frontón triangular con bolas. La iglesia es de una amplia nave clasicista, presentando contrafuertes interiores con arcadas de piedra y bóvedas con cúpula de yesos moldurados. La pila es renacentista con acanalados y escamas, fuste curvilíneo y base poligonal moldurada. El retablo mayor es barroco, de Fernando de la Peña, en 1692, con San Pedro, Inmaculada manierista con nimbo, San Pablo, Asunción y cuatro ángeles con espadas o guitarras; cuatro relieves de la infancia y Resurrección de Cristo. Otro con Crucificado de pared. Otro con Virgen del Rosario. Otro rococó con lienzo de Ánimas y San Miguel. Aparte, Virgen sedente con Niño, del s. XIII, otra del s. XIV, otra deteriorada, Crucificado de pared, otro de cofradía, Resucitado pisando una calavera, Dolorosa de calvario, San Vicente, San Francisco, San Antonio, San Miguel, San Roque y Santa Clara. En orfebrería, sobre todo, una cruz de cobre con dibujos incisos, esmaltes y remate de lises con macolla de rombos, s. XV; cáliz- custodia dorada de sol rayos y estrellas con repujados y cabujones, s. XVII; y cáliz rococó con relieves. Púlpito barroco de madera con relieves policromos. Cajonería y testero. Aguamanil con venera. Ermita de la Virgen de Espinosa.

Hontangas de Roa – Roa- (++++):

Hontangas, puede venir de Fontanas como lugar de abundantes aguas. Pero, aquí podría uno preguntarse cual fue antes, si la ermita o la iglesia, la iglesia o la ermita, porque en este pueblo ambas forman una simbiosis perfecta. La ermita de la Virgen de la Cueva debajo, al estilo de las iglesias rupestres y la iglesia parroquial apenas encima, dedicada a San Juan Bautista. Esta nos ofrece una espadaña chata con remate de pináculos; un ábside rectangular liso; y portada renacentista de arco rebajado con molduras. El interior se nos muestra como iglesia de tres naves con cabecera románica, arcos laterales, capiteles, bóveda de cañón pero con yesos moldurados, y el resto de cubierta de madera y yesos. La pila románica es tosca con rellenos, mascarones y base piramidal. El retablo mayor es clasicista, de Juan de Arteaga y José de Castro, en 1610, con San Juan Bautista y relieves de la Oración del huerto, Flagelación, Piedad, Coronación de espinas y ángeles; y pinturas de San Felipe, Santiago y Padre Eterno. Otro con San Sebastián, pinturas de los evangelistas y Calvario. Otro barroco con Virgen sedente, del s. XIV, y San Antonio. Otro barroco con Calvario completo, del s. XVI. Otro rococó con San José y tres pinturas de la infancia de Jesús. Y otro con lienzo de Ánimas e imagen de Santo Domingo. Aparte, dos Crucificados de pared e Inmaculada. Dos cálices repujados con cabujones, s. XVI. Cajonería triple. La ermita de la Virgen de la Cueva, con fachada-espadaña barroca, con hornacinas para la Virgen, David, San José, San Juan Bautista, San Miguel, San Gabriel y remate de pináculos; portada clasicista con pilastrones y frontón. En interior, retablo barroco con la Virgen de la Cueva con Niño, s. XIII, con coronas, rostrillos y angelotes. Sagrario barroco. Restos románicos.

Hontomín –Ubierna- Úrbel- (++++):

El Fonte Omini que da nombre al río Homino o al revés, es el origen de la denominación del pueblo; y dentro del casco urbano se levanta, en una buena piedra de sillería, la robusta iglesia, dedicada a San Lorenzo diácono, con torre rectangular; ábside poligonal de sabor románico con contrafuertes, dos ventanales, canes de tacos y cenefa perimetral de arquitos; y una portada románica sencilla con archivolta, dientes de sierra y pórtico con arco clasicista. El interior, un tanto mezclado de estilos, es protogótico de una nave y capilla lateral con columnas, capiteles florales, arco apuntado y bóveda de crucería de tipo cisterciense, con arquería lateral ciega de sabor románico, en cabecera; el cuerpo de la iglesia es renacentista con pilastrones, arcos y bóvedas de la época. La pila es de copa sencilla con molduras y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista, en 1659, con Santo Domingo, Inmaculada con nimbo, San Francisco, santo obispo, San Lorenzo y San Roque; relieves de los Evangelistas, los Padres de la Iglesia; y en sagrario, San Pedro, Resurrección, San Pablo y leyenda. Otro rococó, de 1746, con San Lorenzo, Crucificado con peana, Santa Águeda y Santiago matamoros. Otro barroco con San Juan Bautista, Dolorosa vestida, San Roque y Virgen sedente con Niño, s. XVI. Y en capilla, con escudo de cimera tanto dentro como fuera del clérigo fundador de la misma, año de 1667, retablo barroco con Virgen vestida de talla con Niño, San Francisco, San Antonio y relieve del sueño de Jacob; pinturas de la Anunciación, Visitación y donante. Aparte, Crucificado de cofradía y San José con Niño; lienzo de San Lorenzo; cáliz renacentista, repujado y dorado con cabezas, s. XVI. Terno rojo con recamados en oro, del s. XVI. Cajonería, y frontis de altar con relieves.

Hontoria de la Cantera – San Juan de Ortega- (+++++):

La Fonteauria de Suso, así aparece en los documentos, hay que traducirla como la Fuente dorada, haciendo un canto a la maravillosa fuente, que nace junto a la misma villa. Por otra parte, si en este pueblo tuvieran una iglesia con materiales pobres habríamos de echar mano del dicho popular: “en casa del herrero…”, pero no; su iglesia, dedicada a San Miguel Arcángel, hace honor a sus famosas canteras de piedra caliza, de donde se sacó la materia prima para la Catedral de Burgos, tan blanca y preciosa; piedra de “hontoria”, conocida universalmente en el mundo de la arquitectura. De modo que esta iglesia con sus paramentos perfectos de sillares unidos a uña, puede servir como botón de muestra de la calidad de sus propias canteras. En ella, destaca una torre rectangular con óculo de fachada; el ábside es rectangular con cantoneras de refuerzo; y las puertas son dos, ambas renacentistas, de Martín de Ochoa Arteaga, de 1566, una con el relieve de San Miguel y medallones de San Pedro y San Pablo; y la otra dintelada con columnas, hornacina avenerada con la Piedad, relieve de la Resurrección y remate del Padre Eterno. El interior, de Domingo de Bérriz, presenta una planta de salón de tres naves con columnas-pilastrones, arcos, bóvedas estrelladas de piedra y claves policromadas ricas. La pila es renacentista de copa lisa moldurada. El retablo mayor es rococó, de Andrés Ballado y Manuel Camino, en 1762, con San Pedro, un ágil San Miguel, de José de Arce, San Pablo, Asunción y angelotes. Otro clasicista incompleto, de 1630, con San Pedro, San Pablo, San Roque, San José y Virgen sedente repintada, s. XVI; y tablas de San Sebastián, Santa Catalina, San Nicolás, San Guillermo, San Hugo y San Juan Bautista. Otro barroco con San Juan Bautista, San Jerónimo y Santa Lucía. Otro, de 1762, traído de la abadía San Quince, con San Antonio y San Ramón Nonato. Aparte, Crucificado gótico mediano, del s. XIV, otro de cofradía, Virgen vestida, llamada de Saelices, imágenes de San Miguel, San Benito? y otras mutiladas. Lienzos del monumento. Cruz de gajos de plata, de Bartolomé Gallo, s. XVI, cáliz americano con”cara del inca”, repujado, s. XVII. Púlpito de piedra con estriados, y aguamanil avenerado. Sagrario con pintura de San Pedro, San Pablo y Oración del huerto. Cabecera románica de la ermita de la Virgen de Saelices, San Felices, con fustes, capiteles, pequeño ventanal en aspillera, arco toral y bóveda de cañón.

Hontoria del Pinar –La Sierra- (+++++):

Como centro de la zona pinariega sur y como Fontoria, fuente del río Lobos y su cañón, esta villa nos muestra un buen ejemplar de iglesia bien aparejada y con materiales aceptables, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, pero teniendo a San Cosme y San Damián, como copatronos de devoción. La torre es cuadrada con remate de bolas; el ábside es rectangular liso; y la portada barroca de arco de medio punto con pilastrones y tres hornacinas, para la Asunción, San Cosme y San Damián; todo bajo gran arco del pórtico. El interior es barroco de tres naves con pilastrones, arcos, cornisa moldurada y bóvedas de enfoscados de medio punto. La pila es románica con gallones insinuados, pie cilíndrico y base cuadrada. El retablo mayor es clasicista, de Pedro Cicarte y José Rodríguez, en 1622, con San Cosme y San Damián, Asunción manierista, los cuatro Evangelistas y Calvario; relieves de los doce Apóstoles, Padres de la Iglesia, Anunciación, Nacimiento y dos de los Patronos, echando a un demonio e injerto de pierna; y sagrario con pelícano y crucifijo. Otro, con Cristo yacente articulado y Dolorosa vestida. Otro barroco, de 1694, con Virgen del Carmen, Santa Lucía y San Francisco de Paula. Otro con San José, Virgen vestida, Resucitado, Santa Ana con la Virgen, s. XVII, y San Bartolomé. Otro con San Antonio y lienzos de San Juan Bautista, Magdalena y Sagrada Familia. Y otro rococó con San Agustín, Dolorosa con siete espadas, s. XVI, San Antón, San Sebastián, San Miguel y Crucificado. Aparte, Crucificado de cofradía, dos Vírgenes sedentes y otra de pie. También, pinturas murales modernistas en lo alto del presbiterio; frontal, del s. XVI; y lienzo de Virgen de la Paloma. La cruz parroquial repujada y cincelada, de Pedro Abaunza, con relieves dorados, s. XVI; custodia de sol, rayos y estrellas, con repujados y cincelados, s. XVII, cáliz torneado con relieves y juego de vinajeras con repujados dorados, s. XVII. Terno y dos capas con bordados en oro, del s. XVI- XVII, y capa con capillo de San Cosme y San Damián, s. XVI. Órgano barroco deteriorado. Ermita del Cristo con portada románica y campanil, retablo con Crucificado, s. XIV. Otra sencilla de San Roque.

Hontoria de Valdearados – Santo Domingo de Guzmán- (++++):

Habrá que buscar la fuente de la Fonteaurea de los documentos, porque de ahí viene el nombre de este pueblo; a la que no hay que buscar, pues domina la población, es la muy importante iglesia, dedicada a San Esteban Protomártir, construida en una perfecta sillería de la región. Tiene una alta espadaña con remate de bolas y frontón partido; en ella, hay tres buenos capiteles románicos empotrados dentro del muro con temas de fauna, pero en el que se ve a un San Miguel sicopompo con su balanza; el ábside es poligonal con contrafuertes, en todo el perímetro; y la portada renacentista de arco con guardapolvo de rosetas y hornacina con San Esteban moderno de piedra. En el interior, presenta una planta renacentista de tres naves con columnas, pilastrones, arcos y bóvedas encamonadas de yeso; pero en cabecera, sobre arranque de pechinas, se abre una bóveda estrellada. La pila es románica con gallones, borde y base cilíndrica con molduras. El retablo mayor es barroco, de Martín Martínez, con San Juan Bautista, San Esteban, San Pedro y Calvario; pinturas de la Anunciación y del Nacimiento. Otro de hornacina con Crucificado gótico y Virgen sedente con Niño, s. XIII. Otro con Inmaculada y lienzo de San Ramón Nonato. Otro rococó con Resucitado, San Esteban, San Sebastián; y pinturas de San Miguel y San Esteban. Otro con Santa Bárbara. Aparte, tabla pintada de la Ultima Cena, relieves de San Pedro, San Andrés y lienzo de la Inmaculada. Custodia rococó de sol rayos y repujados; cáliz renacentista con repujados y otro rococó de estilo americano. Casulla recamada de oro, del s. XVI. Cajonería de dos cuerpos, laterales y testero.

Hormaza – San Juan de Ortega- (+++++):

Ormaça está junto al río del mismo nombre con el significado de pared de adobe. No espera al peregrino, porque el Camino de Santiago queda dos kilómetros más al norte, pero al visitante, que quiera acercarse, le espera la sorpresa de descubrir la iglesia de San Esteban Protomártir, construida con gusto y buena piedra sillar; presentando una torre rectangular renacentista, pilastrones, óculo y husillo de subida; el ábside es poligonal con contrafuertes y ventanal lateral; y la portada románica con fustes, capiteles y bancal con flora, fauna y tres archivoltas de figuras humanas, entre ellas, la última Cena; todo, bajo pórtico de arco clásico y reja de forja. El interior es de trazas renacentistas, de Juan de la Puente y Miguel Natas, de 1568, de una nave y capilla lateral con columnas, arcos, bóvedas estrelladas muy desarrolladas, sobre todo en cabecera. La pila es románica lisa y sencilla con borde moldurado y base hundida; hay otros restos románicos. El retablo mayor es clasicista, de García Arredondo, en 1600, con San Pedro, San Esteban, San Pablo, San Juan Bautista, Asunción, santo obispo y Calvario completo; y relieves del apostolado, prendimiento y lapidación de San Esteban. Otro rococó, de 1769, con Virgen, San José y Santa Bárbara. Otro neoclásico, de Manuel Palacios, con lienzo de Ánimas y Dolorosa vestida. Aparte, un Crucificado de cofradía y otro bajo dosel, Niño de la bola vestido, Virgen del Rosario y Santa Bárbara. Muy importantes dos tablas de la Magdalena con libro de escuela flamenca, y un tríptico flamenco, de Isembrant, representando el entierro de Cristo con Santa Marina, San Antón y donante en las puertas, s. XV. Lienzo de San José. En orfebrería, cruz de metal repujado y cáliz plateresco con gallones y nudo en ánfora, de Juan Alvear, ambos del s. XVI. En sacristía, cajonería de cuerpo y lateral con crucifijo de peana, aguamanil de venera y mesa taraceada. En la plaza, rollo de Justicia renacentista de piedra, bien conservado.

Hormazas, Las – Amaya - (+++++++):

El origen del pueblo viene de Formaza, como construcción de terral o adobe, y al escribirse en plural es porque este pueblo agrupa tres barrios diferentes, sintiendo el orgullo de haber construido y sigue cuidando tres buenas iglesias y una ermita, dedicada a la Virgen del Castillo, que está en lo alto y que tuvo torre defensiva de los tres núcleos de población y de todo el alfoz.

A).- La Parte.-Iglesia de San Pelayo : Instalada sobre un amplio espacio, la iglesia del mártir San Pelayo presenta una fuerte torre renacentista con pilastrones y remate de bolas; un ábside rectangular con contrafuertes, junto a la torre; y portada renacentista dintelada con pilastrones y hornacina vacía, bajo pórtico abovedado de nervios estrellados de piedra y arcada clasicista; hay que hacer una valoración óptima de la piedra de sillar empleada. Dentro es de planta renacentista de tres naves con columnas-pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra, adornadas de ricas claves. La pila es también renacentista, y la inscripción: “Nisi quis…, de 1601”, con molduras y rosetas en los entrepaños y pie cónico. El retablo mayor es rococó, de José García, de 1748, con San José y San Antonio con Niño, Inmaculada con nimbo, Santa Teresa, San Pelayo de monje, Santa Gertrudis, Calvario y dos ángeles guardianes; y sagrario con Resucitado. Otro, de 1705, con Virgen sedente del Rosario con Niño, s. XVI, y San Miguel Arcángel. Otro barroco salomónico, de 1761, con San Joaquín, San Roque, Santa Ana y San José con Niño andante. Otro clasicista, hacia 1620, con San Juan Bautista, Cristo Salvador, San Isidro, Calvario y escudos. Otro neoclásico con Cristo yacente y Dolorosa vestida. Aparte, dos Crucificados de pared, una Santa Lucía y un relieve de San Miguel. La cruz es repujada de planchas de plata con cabujones; la custodia es de sol y rayos; y un cáliz torneado, todos del s. XVII. Púlpito con relieves de piedra. En sacristía, cajonería y aguamanil.

B.-Borcos- Iglesia del Apóstol Santiago: En un rincón rodeado de chopos, castaños y nogales, la iglesia de Santiago se yergue con torre rectangular y bases románicas; un ábside rectangular con contrafuertes, en todo el perímetro recrecido; y una portada gótica con fustes, capitales vegetales y seis archivoltas lisas, bajo pórtico de madera y postes de piedra. El interior es de una iglesia renacentista de una nave con capillas leves, entre contrafuertes internos, con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. Conserva restos y vestigios románicos. La pila es gótica lisa con pie poligonal dentado. El retablo mayor es clasicista, de García de Arredondo, con apostolado, San José, San Juan Bautista, dos arcángeles guardianes, Calvario y Padre Eterno; relieves del Monte Tabor, traída de Santiago, Santiago matamoros, con Cristo ante la hija de Jairo, Oración del huerto; y en sagrario de tres cuerpos, de 1667, San Pedro, Resurrección, San Pablo, Ultima Cena, los Evangelistas y Ecce Homo. Otro barroco con bajorrelieve de las Ánimas y dos santos clérigos. Otro con Crucificado, San Antonio y Santo Tomás de Aquino; y relieve del éxtasis de San Francisco. Aparte, un Crucificado de cofradía, Virgen del Rosario, San Roque, San Isidro y Niño vestido. En orfebrería, cruz de planchas de metal y maza con apóstoles; un cáliz, de Juan de Abaunza, s. XVI; campanilla alemana, de 1551, e incensario de metal, del s. XV. Casulla con recamados en oro, del s. XVI. Bajo las vigas del coro, pinturas góticas con los apóstoles y otras figuras, del s. XVI. Púlpito de piedra; y en sacristía, cajonería de cuatro cuerpos con relieves y crucifijo.

C.-Solano.- Iglesia de San Pedro: Aprovechando una leve meseta que domina el barrio, se alza la iglesia de San Pedro con una alta torre cuadrangular renacentista con pilastrones y pináculos de remate; un ábside poligonal con contrafuertes; y portada renacentista con arco moldurado de medio punto, frontón y bolas. El interior se nos presenta como iglesia renacentista de planta de cruz latina con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas y policromadas. Pila renacentista, de 1601, con acanalados y fuste cónico moldurado. El retablo mayor es barroco, de Manuel del Río y Juan de Villandiego, con San Juan Bautista, San Pedro, Santiago, Calvario y dos arcángeles custodios, de Francisco de A. Munar; y en sagrario, imágenes de un pequeño calvario. Otro con Niño vestido y Santa Lucía. Otro neoclásico sin dorar con Crucificado, Santa Águeda, Santa Casilda y San Fernando. Otro sin dorar con San Ignacio y San Francisco Javier. Y otro con relieve de las Ánimas, Virgen del Carmen, San Juan Nepomuceno y San Juan de Ortega. Aparte, Crucificado de pared y San Pablo. En orfebrería, cruz repujada de metal dorado con remate de bolillos, cáliz torneado, s. XVII, y esquila de bronce, del s. XVI. Púlpito de piedra con entrepaños policromados; una cajonería con relieves; y dos casullas con bordados en oro, s s. XVI y XVII. Arriba, ermita de Nuestra Señora del Castillo, que presenta una pequeña espadaña y portada de arco de dovelas; el cuerpo central es de carácter románico con canes historiados; pero la cabecera es ya renacentista con cantoneras de refuerzo. Su interior es de una nave amplia con arcos de medio punto, cubierta de maderas vistas, y en cabecera, arco clasicista y bóveda estrellada de piedra. El retablo mayor es clasicista con Virgen gótica con Niño, s. XIII, y relieves de los Evangelistas, los Padres de la Iglesia y de la Anunciación, Visitación, Nacimiento de la Virgen, Asunción y varias virtudes. Otro con Santa Ana triple, Santo Domingo y San Francisco. Otro con San Agustín y relieve de la Magdalena. Cruz de metal repujado, s. XVI.

Hormazuela de Villadiego – Amaya - (++):

En el nacimiento del río Hormaza, de quien reciben el nombre algunos otros pueblos, nos encontramos con una iglesia rural clásica, dedicada a San Pantaleón, con espadaña de dos cuerpos y remate de bolas, frontón y cruz; ábside liso con contrafuertes y canes historiados en los laterales; y portada dintelada, bajo pórtico de puerta de dovelas. El interior es de una nave con cabecera románica, en parte, con columnas, capiteles, bóveda estrellada y el resto de yesos o maderas vistas. La pila es lisa con base de columnas en haz. Imágenes modernas. Cáliz torneado y vinajeras, del s. XVII. Estela de consagración.

Horna – Merindades- (++++):

Dominando desde la altura a Villarcayo y a toda la Merindad de Castilla Vieja, su iglesia parroquial, aparece como una señora rica y bien asentada en el centro de la población, estando dedicada al Apóstol San Andrés, con una robusta torre cuadrangular; un ábside rectangular con contrafuertes; y una portada renacentista de arco de medio punto con columnas, casetones, remate de bolas y hornacina con estatua de San Andrés de piedra; y todo el conjunto edificado en una buena combinación de sillería y mampostería concertada. En el interior, es de una nave renacentista y capilla con columnas molduradas de relieves vegetales, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de copa lisa y base cónica con cruz en relieve. El retablo mayor es renacentista con San Andrés y relieves de los cuatro Evangelistas, Anunciación, Nacimiento, crucifixión y juicio de San Andrés, Piedad, Calvario, David y San Juan Bautista, en lunetos; y en el sagrario de dos cuerpos, San Pedro, San Pablo y cuatro relieves de la Pasión. Otro, de 1676, con Crucificado de peana y leyenda. Otro con lienzo de San Francisco con crucifijo. Otro barroco con San Antonio, Dolorosa vestida y San Antón. Otro neoclásico con San Juan Evangelista?, gótico, Santa Ana triple, s. XIV, Virgen del Rosario con Niño y San Joaquín. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen de pie con Niño, otra vestida del Rosario, San Sebastián y San Roque. Cruz de ánimas con relieves de pasión. En sacristía, cajonería y aguamanil simples. Restos románicos.

Hornilla la Torre – Merindades- (++)

Las Hornillas no son más que oquedades, en forma de horno, que los naturales las usaban para guardar la hierba seca y las leñas. La iglesia de este pueblo está construida a base mampuestos, rematada en un campanario cuadrado; un ábside rectangular; y portada de arco a base de dovelas, bajo pórtico con portada clasicista. El interior, en semirruina, es de una nave con pilastrones y arcos con cubierta moderna de madera. La pila es de copa lisa. Los retablos fueron retirados, por estar deteriorados, con imágenes sencillas de Virgen vestida, San Roque, santo abad y santa mártir goticista. Incensario de metal, s. XV. En Barcenillas de Cerezos, su iglesia, dedicada a San Martín, es de un estilo indefinido con espadaña menuda y portadas de medio punto, bajo pórtico de madera. Es de una nave con cabecera de reminiscencias románicas con las imágenes del Patrón, Santa Ana con Virgen niña y Crucificado. La pila es de copa moldurada y pie cilíndrico. Cruz recortada de metal con remates de lis, s. XV, y cáliz repujado y cincelado, del s. XVI.

Hornilla Lastra – Merindades- (+++):

En el valle de los Hornillos, no sabemos su origen o a que se debe, pero suponemos se referirá a los muchas cuevas naturales, que en tiempos remotos fueron habitadas, pues incluso hasta las utilizaban los eremitas; y a estos refugios naturales se les llamaba hornilloshornillejo u hornillero, donde actualmente se guarda la leña, colmenas y otros enseres. La iglesia, dedicada a San Miguel Arcángel, es de aspecto popular y materiales pobres de mampostería, con torre de espadaña rudimentaria y antigua; un ábside rectangular; y una portada sencilla bajo pórtico de madera. En el interior, es iglesia gótica de una nave y dos capillas en cruz con columnas, arcos y bóvedas de crucería, en cabecera y capillas; y el resto, de yesos moldurados. El retablo mayor es neoclásico con San Juan Bautista, San Miguel Arcángel, San Pedro, Crucificado; y sagrario con Resucitado. Otro clasicista con relieves de los Evangelistas, Oración del huerto, beso de Judas, Cruz a cuestas, San Antón, San Roque, Asunción, Anunciación, Visitación y Crucificado. Otro clasicista con San Andrés, Virgen del Rosario, San Francisco, santo papa, Virgen con Niño, San Sebastián; pinturas de San Lucas y San Juan Ev., cuatro santos y crucifijo de mesa. Cruz repujada de metal dorado y cáliz torneado.

Hornillayuso – Merindades- (++):

Aunque los parajes son agrestes, hay buenas huertas y frutales en los Hornillos. La iglesia está dedicada a San Esteban Protomártir y presenta una torre cuadrada de mampuestos; ábside rectangular con contrafuertes; y portada de arco rebajado, bajo pórtico. Dentro tiene planta de una nave con cabecera gótica, bóveda de crucería y cuerpo renacentista con yesos en arista. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico. El retablo mayor es barroco rococó con San Antonio, santo apóstol, San Esteban, San Protasio y Calvario. Otro con Virgen con corona, San José y Santo Domingo, populares. Aparte, Crucificado de pared, goticista y San Esteban. Cajonería y crucifijo de mesa.

Hornillos del Camino – San Juan de Ortega- (++++):

Dentro de la vía más famosa de Europa, como es el Camino de Santiago, nos encontramos con Fornellos, diminutivo de hornos, y este pueblo lo lleva como apelativo emparejado con el nombre. Como pueblo tocado por la presencia de romeros, desde hace siglos, es alargado como una soga ya que todas las casas quieren participar de la gracia, que traen los peregrinos allende los Pirineos. Y en el medio, junto al actual albergue de acogida, se halla la iglesia, dedicada a San Román mártir, construida en muy buena piedra de sillería con torre rectangular; el ábside es poligonal con contrafuertes y ventanales rasgados; y una portada clasicista, bajo pórtico de tres arcos de medio punto. En el interior, presenta una planta de salón, de Juan de Castañeda, de tres naves renacentistas con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra, imitando a las palmeras en su desarrollo. La pila es románica con gallones insinuados, arcadas incisas y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista, de Juan de Tapia y T. Fernández, en 1657, con San Pedro, San Román de monje, San Pablo, San Juan Bautista, Asunción, San Juan Evangelista; y cuatro pinturas de la vida de San Román y Padre Eterno. Otro con lienzos de Santa Teresa, San José, Magdalena, San Antonio, éxtasis de San Francisco y Asunción. Barroco con Dolorosa vestida, Crucificado con peana de serpiente; y pinturas de la Oración del huerto, Flagelación y Magdalena. Otro rococó con pinturas de San Pedro, Cristo yacente, San Juan Evangelista, misa de San Gregorio, Virgen de la Paloma y cuatro mártires coronados. Neoclásico con Virgen del Rosario con Niño, del s. XV, santo obispo, Santa Bárbara, San Roque, santo pastor y San Isidro; y pinturas populares de la Anunciación, Inmaculada y otras. Otro con San José con Niño y San Bartolomé. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen del Rosario y San Román con libro. La cruz es de metal repujado, s. XVI. Bajo coro, ménsulas góticas con leyenda.

Horra, La – Roa- (+++):

Dentro del ambiente de iglesias clasicistas o barrocas, que proliferan en la Ribera, ésta, dedicada a la Asunción de la Virgen, quiere estar en esa línea, pero no es de la ampulosidad de sus hermanas vecinas. La torre es cuadrangular, anterior al actual templo; el ábside es rectangular; y la portada barroca con exuberante decoración de pilastrones, hornacina con imagen de la Virgen, friso con relieves y frontón semicircular, bajo arco como pórtico. Interiormente es iglesia barroca de tres naves con pilastrones-columnas, arcos de piedra, las bóvedas y la cúpula de yesos moldurados. La pila es de copa con acanalados, fuste y pie cuadrado. El retablo mayor es neoclásico con Asunción, Coronación de la Virgen y relieves, en metal dorado, de la venida del Espíritu Santo y de la Dormición de la Virgen. Otro jaspeado con San José con Niño. Otro semejante con Santa Eulalia, moderna. Otro barroco con San Pedro, santo obispo y San Antonio con Niño. Y otro más, con Resucitado. Aparte, dos Crucificados de pared, otro de marfil, santa con bastón, otra con cáliz y velo en los ojos (fe, Otilia?), santo obispo y San Gregorio de Ostia. Lienzos de San Francisco y San Jerónimo.

Hortezuelos – Santo Domingo de Guzmán- (+++):

Dortezuelos, viene a ser diminutivo de huertos. Dentro de la depresión, que desciende desde la Peña Cervera hacia la garganta de la Yecla, se levanta esta iglesia, bien cuidada y dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, construida en una aceptable mampostería, con torre cuadrada; ábside rectangular liso; y portada barroca con pilastrones y remate con bolas y cruz. Interiormente es de una nave, de tipo salón, con bóveda encamonada en cabecera, y en el resto, de un tipo de artesonado de madera. La pila es románica, con gallones finos, cenefa vegetal, borde moldurado y base cuadrada. El retablo mayor es barroco rococó con San Juan Bautista, Virgen sedente con Niño, s. XIV, Niño vestido y Crucificado. Otro con San Sebastián, Crucificado, San Diego de Alcalá y San Francisco. Retablo clasicista con Virgen gótica con Niño vestido; y pinturas de la Magdalena, Santa Catalina, Santo Domingo, San Francisco y Crucificado. Aparte, Crucificado de cofradía. Regular orfebrería, en custodia de sol y campanilla de bronce. Ermita con hornacina barroca de San Roque.

Hortigüela –La Sierra- (++++):

Ortoiolas, situada entre las tierras históricas de Lara y las de la Sierra, con el significado de huertas pequeñas, que definen a este pueblo, asentado en una encrucijada de caminos, cerca del Monasterio de San Pedro de Arlanza, en ruinas, auténtico panteón de la vieja Castilla. Su iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, presenta una torre campanario rectangular; ábside con contrafuertes y ventanales laterales con mainel; y portada renacentista con arco de medio punto con molduras; todo en piedra de sillería dorada de la zona. El interior se muestra como iglesia renacentista, de Simón de la Gándara, año 1609, de una nave y capilla lateral, con columnas redondeadas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de piscina, con cenefa vegetal, arcadas con figuras en relieve y molduras. El retablo mayor es clasicista, de Francisco Martínez, en 1654, con santo obispo, Inmaculada, San Agustín, San Sebastián, Calvario completo, del s. XVI, y dos relicarios; pinturas de San Pedro y San Pablo. Otro clasicista, de Martín Navarrete, en 1608, con San Antón, San Millán, Virgen sedente con Niño, s. XIV, San Miguel y Virgen sedente con Niño, del s. XVI; todo muy repintado. Otro barroco con Santo Tomás de Aquino, Virgen sedente con Niño, s. XVI, Santo Domingo de Guzmán, dos apóstoles góticos y San Lorenzo. Otro, de Andrés Ballado, con Virgen del Rosario con Niño. Aparte, Crucificado de mesa con peana y Virgen procesional en andas. En orfebrería, cruz plateresca, de Gonzalo de Calahorra, cincelada y repujada, s. XVI. Cajonería de dos cuerpos y aguamanil. En esta iglesia, algunas piezas debieron pertenecer al monasterio de San Pedro de Arlanza. Ermitas de San Roque, otra de San Martín y otra interesante de San Millán, con portada, escudo y piedra con leyenda visigótica, aparte una estela de origen romano.

Hoyales de Roa – Roa- (+++++):

Esta iglesia, dedicada al apóstol San Bartolomé, es un buen ejemplo, para descubrir esa simbiosis, que en varios pueblos se dan, a la hora de levantar una iglesia nueva, en el mismo solar de la antigua; ya que siempre queda algo de ésta, en este caso la torre rectangular con canes de tacos, por falta de medios económicos, o porque lo antiguo podía servir. En este caso, la antigua iglesia resulta poco avenida con la nueva, por las dimensiones de ésta, totalmente neoclasicista. El interior presenta una planta amplia de tres naves con pilastrones rematados en capiteles clásicos, cornisas corridas sobre canes de tacos, leyenda, en 1778, arcos laterales y centrales, de piedra?; por otra parte, las bóvedas y la cúpula están adornadas de grandes grumos vegetales y variados casetones de estucos moldurados y policromados; parece un pequeño Vaticano. La pila del bautismo es renacentista de copa lisa, borde moldurado y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista con San Pedro, Crucificado, San Antonio, San Andrés, San Gregorio, San Bartolomé, Asunción, Santiago y Padre Eterno; relieves de los Evangelistas, San Jerónimo y San Francisco; pinturas del Nacimiento, adoración de los Reyes, martirio y predicación de San Bartolomé; y en sagrario, Resucitado. Otro clasicista con Santa Bárbara y relieves de San Roque, San Cosme y Damián?. Dos barrocos, de Domingo Suano, de 1696, uno con Inmaculada y cruz; y otro con Crucificado. Otro con San Roque y relieves de la Visitación, Anunciación, y Desposorios. Otro rococó con Resucitado y Virgen vestida. Otro con Virgen con Niño, San Bartolomé y San José con Niño. Aparte, destaca un curioso y raro Crucificado, de escuela alemana, con medallones del tetramorfos, s. XV, Crucificado de cofradía, Virgen de pie con Niño, San Bartolomé, San Isidro y San Juan Bautista. Lienzos de Piedad, Santa Eulalia y dos religiosos y Virgen con Niño. Custodia de sol, rayos y estrellas. Dos cordobanes. Un púlpito de piedra con relieves. En el exterior, crucero renacentista. Hay una ermita de la Virgen de Arriba, con retablo barroco de Virgen vestida y lienzos de San Gregorio, San Antonio, Anunciación y Nacimiento de María.

Hoyos del Tozo –Ubierna- Úrbel- (+++):

Metida en una garganta de rocas, que la empequeñecen, y junto al incipiente río Rudrón, que, de vez en cuando, en sus crecidas, se apodera de las naves del templo, nos encontramos, en un paraje lleno de bellezas naturales, con la espadaña rematada de bolas y cruz de esta iglesia, dedicada a Santa María; tiene ábside rectangular con canes de tacos y alguno con figuras, en todo el perímetro; y la portada es románica apuntada con fustes enterrados, capiteles de flora y fauna, tres archivoltas con decoración de rombos y ajedrezados, del s. XIII. El interior tiene planta de iglesia románica de una nave con columnas, capiteles con detalles, arcos y bóvedas de cañón apuntado; aparte, una capilla lateral, del s. XVII. La pila es románica con gallones embutidos en arcos y decoración geométrica con pie cilíndrico; también es curiosa la del agua por su decoración renacentista. El retablo mayor es rococó, de Manuel Díez, en 1785, con Virgen con Niño de pie y Crucificado. Otro con Calvario completo repintado, del s. XIV. Cáliz torneado, s. XVII, e incensario de metal, s. XV. Cajonería y aguamanil avenerado de piedra.

Hoyuelos de la Sierra –La Sierra- (++++):

El Foiolos de los documentos, queda en el camino de la alta sierra, en busca de las frescas aguas del Pedroso, donde nos encontramos, en una meseta alta del pueblo junto al hoyuelo del valle, con esta iglesia de trazas románicas, dedicada a San Esteban, aunque, más tarde fue transformada en iglesia renacentista. La torre es rectangular con canes de tacos y bolas; el ábside es cuadrangular con canes lisos; y la portada románica con fustes y basas molduradas, capiteles con bichas, archivoltas de decoración vegetal y ventanal con capiteles, todo del s. XII. Curiosamente, toda la iglesia está construida en piedra sillar de color rojizo de la zona, pero la portada es de piedra caliza, hecha en un taller foráneo. El interior es renacentista de planta de cruz latina con pilastrones, arcos de piedra con bóvedas de crucería y cúpula encamonada de yesos. La pila es románica con gallones, cenefa vegetal en relieve y pie cuadrado con rosetas y geometría. El retablo mayor es barroco salomónico con San Esteban y pinturas de San Pedro, San Pablo, del s. XVII, juicio y lapidación de San Esteban y Calvario, s. XVI. Otro neoclásico con Crucificado gótico y pinturas de Dolorosa y San Juan. Otro neoclásico con San Pedro, San Juan Bautista, San Pablo y leyenda. Aparte, Cristo atado a la columna y Crucificado de cofradía, Virgen del Rosario, Virgen con Niño, rota, s. XV, San Antón y San Sebastián. Lauda sepulcral con leyenda; y en sacristía, cajonería de cuerpo. Ermita de Virgen Blanca del Rebollar, en ruinas, con torre palaciega, puerta gótica con inscripción, ventanas en ajimez, canes de tacos y escudo de los Condestables. En altar, lápida en griego.

Hoz de Arreba – Merindades- (+++):

Bajando de la zona de Arreba -Arriba, hacia el valle de Manzanedo, buscando las orillas del Ebro y siguiendo el curso del riachuelo Trifón, nos encontramos con esta iglesia, dedicada al discípulo amado del Señor, San Juan el Evangelista, en un espacio placentero y tranquilo, que describe una forma de hoz dentro del valle; su torre es cuadrada y alta de tres cuerpos; el ábside rectangular con contrafuertes, ventanal renacentista lateral; y la portada sencilla de arco apuntado, bajo pórtico; todo en una piedra de sillería o mampostería aceptable. El interior es de una nave renacentista con pilastrones, arcos y bóvedas de crucería, en cabecera; y el resto, de yesos en arista. La pila es gótica de copa lisa y moldura en borde. El retablo mayor es clasicista con San Pedro, San Juan Evangelista, San Pablo y Crucificado; tablas de San Pedro, San Juan Evangelista, Visitación, Anunciación; y sagrario con custodia y escudo de los Condestables policromado. Otro con santo obispo, San Francisco y San José con Niño andando. Y otro con Inmaculada. Aparte, Ecce Homo, s. XVI, Virgen con Niño de pie, Virgen con Niño sedente gótica, Virgen vestida, San Juan Evangelista, Santiago peregrino, San Antón, San Roque, Santa Catalina? con Niño, tres apóstoles y franciscano. Cáliz cincelado y repujado, s. XVI. Cajonería de dos cuerpos.

Hoz de Valdivielso – Merindades- (+++):

En uno de los rincones más sugestivos, de ahí la Hoz, del siempre atractivo Valle de Valdivielso, de camino hacia la garganta de subida a Tartalés de los Montes, nos topamos con esta buena iglesia, construida en una sillería de piedra aceptable y dedicada a San Cornelio y San Cipriano. Cuenta con una espadaña de dos cuerpos y ventanal; ábside rectangular; y portada renacentista de arco de medio punto; y otra románica tapiada. Interiormente es iglesia gótica de una nave y capilla añadida con columnas, arcos y bóvedas de crucería. La pila es de copa lisa y sencilla. El retablo mayor es barroco con San Antón, San Cipriano y San Cornelio, San Lorenzo y Crucificado. Otro con San José con Niño y Niño de la bola. Otro con Inmaculada. Otro con San Sebastián y santo obispo. Otro con San Joaquín?, santo obispo; y en sagrario, San Pedro, Resucitado y San Pablo. Y otro neoclásico con santo obispo, San Juan Bautista, santo papa, dos bustos relicarios, Asunción y San Pedro sedente. Aparte, Virgen de época, vestida y mutilada y San Roque. Ermita de Virgen de las Heras, en ruinas, y otra de San Roque.

Hozabejas- Oca –Tirón- (++++):

Hoz abeias, con el significado de desfiladero en abajas o bajada, ya que estamos en las primeras rampas de subida desde las Caderechas hacia los Escóbados y tierras de los Altos, junto al cañón dorado, que separa ambas comarcas. En este paraje atractivo, se alza, fuera del casco urbano, la iglesia dedicada a Santa María, con espadaña; ábside rectangular con contrafuertes; y portada gótica con archivoltas lisas y guardapolvo rectangular moldurado. El interior nos muestra la planta de una iglesia románica de una nave con columnas, arcos y bóvedas de cañón y otra nave adosada con bóvedas estrelladas y policromadas de piedra. La pila es de copa lisa y pie cilíndrico de piedra rosácea. El retablo mayor, recogido (en el Museo del Retablo) de Burgos, es renacentista con Asunción, Calvario y Padre Eterno; relieves de la Visitación, Desposorios, Nacimiento, Reyes Magos, Descendimiento y Santo Entierro; sagrario con Resucitado, y en el interior, relieve del rostro de Cristo. Hay un tipo de tríptico con Santa Lucía, y en pintura, Santa Águeda y Santa Catalina con leyenda. En una capilla de culto, retablo rococó con Virgen de pie, Piedad, pequeña Virgen sedente y San Sebastián, con dos escudos de la familia Morquecho. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen sedente de piedra?, y lienzo de la sagrada Familia. Píxide con leyenda, s. XV. Púlpito de piedra, de 1789. Casulla roja con bordados. Ermita con campanil del Santo Ángel, con Ángel custodio y bustos de Cristo y Dolorosa. Al estar esta iglesia en descampado, ha sido expoliada y faltan algunas de las piezas citadas.

Huérmeces –Ubierna- Úrbel- (++++++):

Viene de Gormezes o Huérmeces, de los documentos, como borbotones de agua, que surgen del suelo. Hay pueblos que sorprenden por motivos singulares, éste, en cambio, sorprende por todo su conjunto de casas solariegas de piedra, nobleza en escudos y palacetes, pero, sobre todo, por su monumental iglesia clasicista-barroca con una estampa de grandeza, riqueza de materiales en sus sillerías y perfección de cada una de sus partes. Fue construida por el arquitecto, Fernando González de Lara, estándo dedicada a San Juan Bautista; y se puede afirmar, que su torre cuadrangular con pilastrones y pináculos de remate es una de las mejores de esta época, año de 1758; el ábside es rectangular liso con limpios esquinales y cornisa moldurada, en aleros; y la portada es dintelada clasicista con pilastrones, frontón y hornacina con imagen del Patrón; todo bajo pórtico de piedra con arco clasicista. El interior es curioso, pues consta de cuatro pilastrones centrales, para conseguir una planta de cruz griega, cuyos brazos se comunican con el resto del templo a través de arcos con cúpula central, cupulín y bóvedas decoradas con casetones de rosetas de piedra. Desde el centro, da la impresión de que se está contemplando la Basílica de San Pedro de Roma a escala menor. La pila es románica, un tanto erosionada con arcos y moldura inferior. Hay varios restos románico-góticos, de la anterior iglesia. El retablo mayor es clasicista, de Sebastián González y Juan Sobremazas, en 1633, con San Pedro, San Juan Bautista, San Pablo, San Benito, Calvario, San Bernardo y Padre Eterno; relieves de la Oración del huerto, Flagelación, Bautismo de Cristo, degollación de San Juan y cuatro virtudes. Otro neoclásico con Virgen sedente con Niño y San José. Otro barroco salomónico con Santa Brígida, lienzo del Crucificado, San Juan Bautista y relieve del martirio de esta santa. Otro rococó con lienzo de las Ánimas, Santa Bárbara y San Sebastián. Aparte, dos Crucificados de pared, Virgen con Niño y nubes, Virgen sedente gótica con Niño, San Lorenzo, Santo Domingo de Guzmán y busto relicario. Hay lienzos de una Inmaculada, tipo Murillo, un Cristo varón de dolores y dos escenas de santos. En orfebrería, cruz repujada, de García Montero?, con nudo de torre y bolillos, s. XVII; custodia de sol y rayos, de Gaspar G. Medrano, con nudo cuadrado y cabujones, s. XVII; y cáliz repujado con cabezas y nudo en ánfora, s. XVI. Casulla con bordados en oro, del s. XVI. Esta iglesia, no es B.I.C., pero única en su género, en la Diócesis. Ermita de la Virgen del Castillo, con campanil y puerta de arco.

Huerta de Abajo –La Sierra- (++++):

Orta de donno Belasco, como huerta de don Velasco, así se refleja en los documentos. Metida en los intrincados valles de la sierra burgalesa, ésta iglesia, dedicada a Santa Cristina, la única de tal advocación en la Diócesis, fue construida en muy buena mampostería y con sillería en los esquinales, con torre cuadrangular rematada de bolas; ábside rectangular con cantoneras de refuerzo; y portada clasicista con arco de medio punto, pilastrones, frontón partido, con remate de bolas y cruz. En el interior, presenta una planta de una nave con características góticas con pilastrones, arcos y bóvedas de crucería. La pila bautismal es románica con decoración de guirnalda de hojas en grumo, gallones insinuados, fuste cilíndrico y avenerada por dentro. El retablo mayor es barroco rococó con San Pedro, Santa Cristina, San Pablo y San Miguel; sagrario con el “agnus” y paloma. En la mesa de altar, se han aprovechado columnas retorcidas de origen románico. Otro barroco con Crucificado gótico, s. XIV. Otro rococó con Virgen del Rosario y San José con Niño. Otro con San Sebastián y San Antonio. Aparte, dos Crucificados de pared, Virgen con Niño, sin mano, s. XVI, Dolorosa vestida y cinco imágenes góticas, que fueron encontradas enterradas, que parecen un San Pedro, Santiago peregrino, San Juan Evangelista, Santa Bárbara y otro. Lienzo de Animas. Buena orfebrería, con cruz plateresca repujada, sin macolla, s. XVI; custodia de sol, rayos y estrellas, con cabujones en base, s. XVII; cáliz torneado, regalo del cardenal Mendoza, s. XVII, y otro rococó. Hay varios restos románicos con temas de fauna. Ermita de Virgen de la Vega, con Virgen sedente, San Pedro y tres imágenes góticas de santas.

Huerta de Arriba –La Sierra- (+++++):

Camino de las lagunas y de las más altas cimas de la sierra burgalesa, la Orta de Suso o Huerta de Arriba, se encuentra en las estribaciones del Urbión; es un pueblo con presencia de pastores, rebaños, y pinares, que tuvo su importancia, desde la alta edad media, por aquella peregrinación anual de los rebaños, denominada la trashumancia, que desde ella se practicaba. Su iglesia, dedicada a San Martín obispo, ofrece una construcción de muy buena sillería arenisca propia de la zona. La torre es cuadrangular rematada de bolas; el ábside rectangular con cantoneras de refuerzo; y la portada clasicista con arco moldurado, pilastrones, frontón partido y hornacina con San Martín; todo bajo gran arco. Interiormente aparece como iglesia renacentista de una nave amplia, cabecera y alguna capilla puntual con pilastrones, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es románica de arenisca rústica un tanto erosionada con arcos, círculos y pie cuadrado con serpiente. El retablo mayor es rococó, de 1783, con San José con Niño, apóstol, San Juan Bautista, San Martín de obispo, Santiago a caballo, Asunción, angelotes y el Espíritu Santo; sagrario con “agnus” y Crucificado de metal. Otro con Santa Catalina, Dolorosa vestida, Santa Lucía y relieve de San Miguel. Otro, del año 1752, con San Pedro de Alcántara y Santa Teresa. Otro con San Antón, Virgen con Niño, Calvario completo y relieve de San Francisco. Otro con lienzo de las Ánimas y talla de Santiago matamoros. Aparte, Calvario gótico, Crucificado de cofradía, Santa Ana triple, Virgen gótica sedente y dos de pie, Virgen y San Juan de un calvario, San Sebastián, San Vitores, San Roque, San Cosme y Damián góticos, San Juan Bautista y San Miguel. En orfebrería, cruz de cobre deteriorada, custodia de sol y rayos, y dos cálices repujados con cabujones, s. XVI. Ermitas, de Santa María de puerta románica, con fustes y capiteles labrados, ajedrezados y archivoltas; otra de San Vitores.

Huerta del Rey – Santo Domingo de Guzmán- (++++):

Haciendo de puente, entre las tierras que miran hacia la Ribera, no en vano aquí nace el río Arandilla, y el comienzo de la Sierra con sus abundantes bosques de pinares, esta Orta realenga, cabeza de alfoz y cedida por el rey Alfonso VII al monasterio de Santo Domingo de Silos, nos ofrece, en la parte más elevada de la población, una iglesia clasicista, dedicada el niño San Pelayo mártir, y construida en piedras irregulares enfoscadas de mortero en parte. Tiene torre cuadrada de piedra con gran arco tapiado, gárgolas de cañón y bolas; el ábside es rectangular con contrafuertes y sacristía; y la portada clasicista de arco, pilastrones, hornacina vacía, un frontón partido y ventanal; todo bajo gran arco, a modo de pórtico. En el interior, se nos muestra como iglesia clasicista de tres naves con pilastrones, arcos y bóvedas de crucería, en cabecera; y en el resto, de yesos moldurados. La pila es renacentista de borde con moldura, acanalados y pie abalaustrado. El retablo mayor es barroco rococó, de 1742, con San Francisco, San Pelayo y San Ramón Nonato o Juan de Mata y Crucificado gótico, s. XIV, con la Virgen y San Juan en pintura. Otro rococó con San Antonio y San Sebastián. Otro gótico salomónico con San José, Virgen con Niño, s. XVI, Santo Domingo y Santa Lucía. Y otro neogótico con Virgen gótica sedente con Niño. Aparte, Crucificado de pared, otro de cofradía, Cristo yacente articulado, Virgen sedente vestida y no bien restaurada, s. XV, San Pelayo con peana y San Roque. En orfebrería, cruz plateresca de plata repujada y cincelada, de Francisco Pancorbo, y macolla con medallones, de Melchor Díez, s. XVI; cáliz con cabujones y nudo en ánfora, s. XVII; y corona con mascarilla de la Virgen. Órgano neoclásico. Ermitas, de Nuestra Señora de Arandilla, de la Virgen de los Remedios, de San Roque y Santa María Magdalena.

Huéspeda – Oca- Tirón- (++):

Si viene de Hospeda, no es mala etimología, pues habla de la hospitalidad de sus moradores. Dentro del agradable valle de Caderechas, este pueblo nos muestra una iglesia aceptable con espadaña rematada de bolas; ábside rectangular con contrafuertes; y portada clasicista, en 1568, de arco moldurado, pilastrones, hornacina con imagen sedente y frontón con cruz. Dentro es de planta renacentista de una nave con pilastrones, arcos y bóvedas de nervaduras de piedra. El retablo mayor es clasicista con relieves de los Evangelistas, santo mártir, santa mártir, arcángel Gabriel, Virgen anunciada y Nacimiento; sagrario con San Pedro, Resucitado y San Pablo. Otro neoclásico con Virgen con Niño y santa. Otro con Crucificado, del s. XVI. Y otro barroco con Inmaculada y santo obispo. Puerta románica en el cementerio. Ermita de Santa Marina.

Humada – Amaya - (+++):

In villa que dicitur Fumata, con el significado de ahumada, según los documentos. En la encrucijada de Valdelucio, el Tozo y la Peña de Amaya se encuentra esta iglesia, dedicada a San Miguel Arcángel, y construida en una buena fábrica de sillería con torre cuadrada y remate de bolas; ábside poligonal con altos contrafuertes; y portada clasicista de arco con pilastrones, bajo pórtico dintelado. Interiormente es iglesia renacentista de planta de cruz latina y capilla lateral con columnas finas, ménsulas decoradas, arcos, nervios en palmera y bóvedas estrelladas de piedra. La pila es de vaso con gallones finos y base circular con serpiente. El retablo mayor es rococó -neoclásico con San Miguel, San Francisco y Crucificado; relieves reutilizados de San Pedro y San Pablo, lucha de San Miguel, monte Gárgano, imposición de la casulla a San Ildefonso, San Juan Bautista y Visitación, del s. XVI. Otro barroco con San Antón y San Roque. Aparte, Santa Teresa y San Francisco. Cruz parroquial repujada, cincelada y brazos abalaustrados, s. XVI. Hay una puerta románica sencilla en el cementerio. Ermita de San Roque.

Humienta – San Juan de Ortega- (++):

In Quintaniella Fumienta, que se puede traducir o es equivalente a Quintanilla Ahumada. Tiene una iglesia rural sin grandes alardes, pero de aceptables materiales constructivos con espadaña chata y remate de bolas; ábside rectangular con cantoneras de refuerzo con canes de tacos, en todo el perímetro; y portada clasicista de arco de medio punto. El interior es de una nave gótica y capilla lateral con bóvedas de crucería simple y reminiscencias románicas. La pila es románica de copa lisa y base cilíndrica con cabezas. El retablo mayor es rococó, de José Cortés del Valle y Manuel Romero, en 1749, con San Pablo, San Sebastián, San Juan de Ortega y otras imágenes modernas. Otro barroco con Virgen del Rosario y otro con santa mártir, Santa Brígida? Aparte, Crucificado de cofradía. Cruz de metal dorado y repujado, s. XVI; cáliz repujado, cincelado y nudo en ánfora, s. XVI. En sacristía, aguamanil pétreo y cajonería de un cuerpo.

Hurones – San Juan de Ortega- (++++):

En la antigua calzada romana de Zaragoza a Astorga, se encuentra esta villa de etimología relativa al animal del mismo nombre, en latín Furones. Tiene una iglesia románica, construida en una sillería perfecta y dedicada al apóstol Santiago. ¿Fue también camino jacobeo? Tiene una torre rectangular con contrafuertes; ábside románico con columnas entrega, canes historiados, ajedrezado corrido en aleros y ventanal con fustes, capiteles y rosetas; y la portada es clasicista dintelada con pilastrones, ménsulas y cornisa moldurada, todo bajo pórtico de dos pilastras clásicas. El interior muestra la planta de una iglesia románica con columnas, capiteles, arcos fajones y bóvedas de cañón un poco apuntadas. La pila es románica de copa lisa y base circular con molduras. El retablo mayor es barroco salomónico, de Suano, en 1690, con Santiago matamoros, San Pedro, San Pablo y Asunción; pinturas de la batalla de Clavijo y Santiago peregrino. Otro barroco, hacia 1650, con Virgen del Rosario, Santiago, San José y San Sebastián; sagrario con Resurrección. Otro rococó con San Antón, Crucificado, San Antonio y Ecce Homo. Aparte, Crucificado de cofradía, dos Vírgenes vestidas, una Dolorosa, San Jerónimo y santo obispo. Lienzo de la Inmaculada, copia de la de Murillo. Cerca, está la granja de las Mijaradas, piedras miliarias, de la calzada romana, con una ermita de campanil.

Ibeas de Juarros – San Juan de Ortega- (++++):

Con la antigua etimología de Ebeia o Ebegias, que en lenguaje prerromano o vasco, significa corriente de agua, haciendo alusión a las acequias procedentes del Arlanzón. Es un pueblo que se halla en candelero, primero por ser Camino de Santiago, aunque el auténtico vaya un poco más al norte, pero la carretera es la que manda; y en segundo lugar, por los hallazgos antropológicos de Atapuerca, que se han centrado en esta villa como el lugar más adecuado de los hallazgos en la famosa dolina de los huesos y sus importantes vestigios del homo antecesor. La iglesia, dedicada a San Martín obispo, y situada al sur de la población, presenta una torre cuadrada con varios arcos; un ábside rectangular con contrafuertes; y una portada gótica afiligranada con decoración de cardinas, florón y escudo del patrón, todo bajo pórtico de arco clásico. El interior aparece como templo gótico- renacentista de una nave y capillas en cruz con columnas, arcos y bóvedas estrelladas con claves decoradas de piedra. La pila bautismal es románica de vaso con gallones lisos, base cilíndrica y avenerada por dentro. El retablo mayor es renacentista, de Miguel Quevedo, en 1580, con apostolado, San Agustín, San Jerónimo, San Antón, San Pedro, San Simón, San Sebastián, San Juan Bautista, San Miguel, San Cristóbal y Calvario completo; relieves de los cuatro Evangelistas, Asunción y Coronación de la Virgen, San Roque y Buen Pastor. Otro con Cristo yacente y Dolorosa vestida. Otro con Virgen del Rosario con Niño y Coronación de María. Aparte, San José con Niño, Virgen con Niño, Crucificado de pared, San Martín obispo y la Santísima Trinidad con Jesucristo, Padre Eterno y la paloma, sobre nubes. En orfebrería, cruz de gajos y otra con cabujones y macolla lisa, ambas del s. XVI. Caja sepulcral de clérigo con escudos y Calvario. Cajonería de tres cuerpos.

Ibrillos – Oca- Tirón- (++++):

Dentro de la denominada riojilla burgalesa, tenemos a esta villa de nombre un tanto enigmático, pues aparece como Ibriellos o Libriellos, con el significado de estanque o cisterna. Su iglesia, dedicada a San Pedro, es de buena sillería de la zona, aunque la torre cuadrada ha sido enfoscada por ser más pobre su estructura; el ábside es rectangular con contrafuertes; y la portada es clasicista con pilastrones, arco, frontón partido y hornacina con San Pedro sedente; todo bajo pórtico de dos arcos y rejas de forja. Interiormente es iglesia clasicista de una nave y cuatro capillas laterales con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos, en arista. La pila es renacentista con acanalados, borde moldurado y base cuadrada. El retablo mayor es clasicista con San Pedro de papa, santo apóstol y otras modernas; pinturas de San Bernardo con la Virgen y otro religioso con ángel. Otro neogótico con San Antón, San Antonio y otras modernas. Otro rococó con San José con Niño y San Juan Bautista. Otro con Calvario con peana, Dolorosa y angelotes con los atributos de la pasión. Otro con Dolorosa vestida, Santa Catalina y San Isidro. Aparte, Virgen del Rosario y San Francisco de Borja, Crucificado de cofradía y Niño Jesús de la bola. Conserva los lienzos del “monumento”. La cruz es de planchas de metal repujado; y hay un cáliz repujado de nudo en ánfora, de Francisco de Villegas, s. XVI. Cajonería de dos cuerpos. Aguamanil clasicista.

Iglesiarrubia – Arlanza- (+++):

Quizás, el nombre se deba, a que la parte románica del templo, concretamente el ábside es de piedra muy patinada por el sol, o sea Iglesia rojiza. Lo que sí se puede decir es que es una iglesia curiosa, dedicada a San Clemente papa, ya que se ha ido construyendo a base de añadidos. Y así existe una espadaña antigua y otra más sencilla posterior; el ábside es románico simple con canes de tacos; y la portada de dovelas de arco y otra lateral semejante, bajo pórtico de arco; hay una arcada románica de entrada al baptisterio con archivoltas lisas. El interior es de una nave y capilla con cabecera de sabor románico con pilastrones, arcos y bóvedas de cañón; y el resto, de cielo raso. La pila es románica de piscina con decoración dentada y moldura. El retablo mayor es barroco, de Manuel Sanz, año de 1757, con San Pedro, San Clemente de papa, s. XVI, San Juan Evangelista y Virgen sedente con Niño, s. XV. Otro rococó, de 1767, con Cristo atado a la columna y Santa Bárbara. Otro semejante con Inmaculada vestida y San José con Niño. Aparte, Crucificado de cofradía, Inmaculada, s. XVI, y lienzo de Inmaculada. Cajonería y crucifijo.

Iglesias – Amaya - (++++++):

Las Eglesias de los documentos siguen en pié, aunque, sólo sea en el nombre. Es decir, que debió haber más de una, ya que estamos en la zona de las grandes y monumentales iglesias y ésta, dedicada a San Martín obispo, no es una excepción, si nos fijamos en la estampa que presenta y la calidad de los materiales empleados; en general, de piedra sillar de calidad. La torre es alta y bien aparejada con dos cuerpos, pilastrones, gárgolas de cañón y bolas; el ábside es rectangular con contrafuertes, formando, en la cabecera, como tres ábsides a modo de una hoja de trébol; y las portadas clasicistas son dos, la principal de arco rebajado y moldurado con pilastrones y cornisa corrida, y la otra de simple dintelado. Interiormente se trata de una iglesia renacentista de tres naves y crucero con planta de salón, columnas cilíndricas, arcos y bóveda estrellada, sobre el coro, y en el resto, de yesos moldurados. La pila es gótica poligonal lisa, pero biselada y ochavada con base cónica. El retablo mayor es neoclásico- rococó, de Fernando de la Peña y Francisco A. Munar, con San Pedro, San Martín, San Pablo, Asunción, San Juan Bautista, San Juan Evangelista, Crucificado y angelotes; y sagrario con Resucitado. Otro rococó con Virgen vestida, Santa Bárbara, Santa Lucía y Virgen sedente con Niño. Otro con Virgen de la Candelaria, San José y San Antonio. Otro neoclásico con columnas, frontón y Calvario gótico, pero la Virgen y San Juan, del s. XVI. Otro barroco con lienzo de las Ánimas e imágenes de San Roque, San Martín gótico y San Miguel. Otro clasicista con San Roque, San Antón, San Sebastián, y relieves de los Evangelistas. Otro barroco, de Juan Galerón y Felipe Carrasco, en 1688, con Virgen Dolorosa, San Juanito, ángeles y lienzo de la Coronación. Aparte, dos Crucificados de cofradía, Virgen sedente deteriorada, s. XIII, San Isidro, San Roque y San Juan Evangelista. Tablas de Dios Creador, La Anunciación, Nacimiento, Asunción y Presentación. Lienzos del Cristo de Burgos, Virgen con Niño y San Francisco. En orfebrería, cruz repujada y cincelada, de Sebastián Olivares, con maza de jarrón, s. XVI; dos cálices repujados con cabujones y otro rococó de escuela americana. Órgano neoclásico. Cajonería de dos cuerpos y testero con tablas pintadas y Crucificado. Túmulo con ruedas en la capilla de ánimas. Aguamanil. Ermitas, del Cristo de los Buenos Temporales y de Santa Centola con ábside románico.

Incinillas – Merindades- (+++):

Pasado el estrecho de los Hocinos, donde siempre huele a boj y crecen las encinas por doquier, siguiendo al Ebro como compañero de viaje camino de Villarcayo, nos encontramos con este iglesia sencilla, dedicada a San Justo y San Pastor, con espadaña clásica rematada de bolas y cruz; tiene un interesante ábside románico con columnas entrega, capiteles, canes de caras o bichas y aleros con sogueado continuado de labra fina; y una portada de arco a base de dovelas, bajo pórtico de madera. Interiormente, aparte la cabecera románica con columnas, arcos y bóvedas de cañón, el resto del templo es de es de una nave de techos rasos. La pila es románica de copa rústica y pie cilíndrico. El retablo mayor es clasicista con San Justo, San Pastor y Crucificado. Aparte, Crucificado de pared, otro de cofradía, Cristo con cruz alzada, calavera y serpiente, Virgen con Niño para vestir, santo obispo y San Antón. Tabla de santo monje cisterciense con cornucopia. Cáliz torneado con cabujones, s. XVII. En Remolino, ruina de la iglesia de San Martín con espadaña, pero sin campanas.

Ircio – Miranda de Ebro- (++++):

Con este nombre de origen prerromano de significado incierto y situada sobre un balcón privilegiado, que domina la fértil vega del Ebro y la industrial ciudad de Miranda, se yergue majestuosa la buena fabrica, en piedra sillar, de la iglesia, dedicada al Apóstol San Pedro, con una torre alta y bien aparejada de pilastrones, cornisas, bolas y capulín de remate. El ábside es rectangular con contrafuertes; y las portadas son dos, una más antigua y gótica de arco rebajado con tres archivoltas lisas, actualmente tapiada, y la otra dintelada, bajo torre. El interior es de una planta de iglesia renacentista de una nave con ménsulas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra; tiene cúpula de yesos moldurados con los cuatro Padres de la Iglesia, pintados. La pila es de copa lisa, pie cilíndrico y base moldurada. Destaca el retablo mayor, de Pedro López de Gámiz, con los Evangelistas, Virgen con Niño, San Sebastián, San Pedro sedente y Calvario completo; relieves de San Pablo, San Andrés, Anunciación, Visitación, Nacimiento, Reyes Magos, canto del gallo, crucifixión de San Pedro y otros menores de este santo y de las santas mártires, Lucía, Bárbara, Catalina, Águeda, dos Padres de la Iglesia, Moisés y David; y en sagrario, relieve de la Piedad. Otro, más pequeño, con cartelas de cuatro santas en pintura y relieves de la Piedad y del Padre Eterno. Hay otro barroco con San José y San Miguel. Otro con relieve de las Ánimas con la Virgen del Carmen y Virgen con Niño. Aparte, un Crucificado de cofradía, San Pedro en hornacina clasicista y San Antonio. Once sillas corales.

Isar – San Juan de Ortega- (++++++):

El nombre viene de Guisar, equivalente a yesar, o lugar de yesos. Esta villa no es que esté diseminada por barrios, sino que la población esta agrupada en torno a la carretera, que la divide en dos mitades; y sin embargo, tuvo que ser pueblo importante, económica y religiosamente, si nos fijamos en que posee tres iglesias interesantes, que casi se dan la mano, aunque sólo una esté al culto.

A).-San Martín : En la parte alta de la villa se levanta esta iglesia, construida en muy buena piedra sillar de la zona; tiene una torre esbelta y cuadrada con pilastrones, óculos y pináculos; el ábside es poligonal con contrafuertes; pero, la portada es románico- gótica con fustes, capiteles de fauna y flora, arco apuntado y cuatro archivoltas con puntas de diamante. En el interior, es iglesia gótico renacentista de una nave y capillas laterales con columnas finas y bóvedas estrelladas; con capiteles de profetas y otros restos proto góticos, bajo el coro. La pila es románica con gallones, decoración geométrica y fuste cilíndrico. El retablo mayor es renacentista, uno de los más ricos de la Diócesis, de Domingo de Amberes, en 1560, con San Martín de obispo, los Evangelistas, los Padres de la Iglesia, Santa Ana, San Antón, San Sebastián, Santiago peregrino, San Juan Bautista, San Cristóbal, San Roque y otros santos, Asunción, Calvario completo, incluidos los ladrones, y Padre Eterno; relieves de la vida del Patrón, Prendimiento de Cristo, Nacimiento, Reyes Magos, Dormición y Nacimiento de la Virgen; y sagrario con Oración del huerto en la puerta, San Bartolomé, San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista, otro santo, San Roque y Ecce Homo. Otro barroco con San Francisco, Dolorosa vestida, santo abad, Santa Catalina, Virgen con Niño y Santa Elena. Otro, de José García, del año 1771, con Santa Bárbara, Virgen vestida con Niño y San Isidro. Otro con santo, Crucificado, s. XIV, San Antón y San Antonio. Aparte, Crucificado de cofradía y Nazareno vestido. Dos relicarios de madera con los Reyes Magos y Flagelación. La cruz parroquial es repujada y cincelada, de Fernández del Moral, s. XVI; y una custodia de sol y rayos, s. XVIII. Sagrario con rostro de Cristo en relieve. Tumba noble con relieve de la Anunciación. En la parte llana del pueblo, se conserva la cabecera gótica de un templo, denominado de San Pedro de los templarios, junto a la casa parroquial, destacando un ábside poligonal de tipo cisterciense, con contrafuertes y ventanales con parteluz, canes de tacos y aleros moldurados; y en el interior, tiene bóvedas de crucería simple con claves historiadas y algunas policromías.

B.- Santa María: Más antigua y más cercana al casco urbano, sobre una leve meseta, se levanta la antigua parroquia, dedicada a Santa María, con una torre cuadrada rematada en ocho ventanales de carácter románico; el ábside es rectangular con canes de tacos, en todo el perímetro; y la portada románica con pilastrones, tres arcos apuntados, ajedrezados de remate y canes simples en tejaroz. En el interior, es iglesia románico gótica de una nave y cabecera con bóveda de tercelete y capiteles historiados, y el resto de crucería. Tiene un retablo neoclásico con Inmaculada y lienzo de San José con Niño. Otro barroco con San Bartolomé, Virgen gótica sedente con Niño, San Juan Bautista, Crucificado y dos angelotes. Aparte, un Crucificado gótico s. XIII, y Nazareno sedente vestido. Cruz de metal repujado y cáliz torneado, ambos del s. XVII. Incensario y crismeras. Es iglesia sin culto, pero interesante.

Itero del Castillo – Amaya - (+++++):

Pueblo que aparece en el cantar de Fernán González con el original Fitero en el fondón, y el significado de mojón fronterizo, en la primitiva Castilla e importante hito del Camino de Santiago, que limita, pasado el largo puente sobre el río Pisuerga, con la provincia de Palencia y con el pueblo homónimo de Itero de la Vega. Su iglesia, dedicada a San Cristóbal y construida en buena piedra, aunque frágil a los rigores de los agentes atmosféricos, debió ser románica en su origen, de la que quedan ocultos algunos vestigios muy difuminados, pero que sufrió transformaciones barrocas posteriores. Su torre clasicista es alta y cuadrada con pilastrones, óculos, pináculos y cupulín; ábside semicircular recrecido, que pudo ser románico; y su portada es clasicista con pilastrones, arco, hornacina avenerada con San Cristóbal y frontón partido. El interior presenta una planta de tres naves con columnas, arcos apuntados, bóvedas de yesos ricamente moldurados y policromados, en cabecera. La pila es románica de copa lisa y base cuadrada con cabezas. El retablo mayor es barroco rococó con San Nicolás, San Cristóbal, santo papa, San Pedro, Santa Lucía, San Pablo, San Gregorio, San Agustín, Inmaculada con serpiente; medallones de los santos Joaquín y Ana, ángeles y Padre Eterno; y relieves de San Pedro bendiciendo, San Martín con capa y Última Cena. Otro con San José, Santa Bárbara, San Roque y San Sebastián. Otro con Santo Tomás de Aquino, magnífica Piedad gótica, San Ramón, lienzo de la Virgen y relieves de San Juan Bautista; en el sagrario, tabla de Inmaculada con Adán y Eva. Otro rococó con San Francisco, Calvario con Virgen y San Juan pintados, s. XVI, Santo Domingo, Inmaculada y relieves de la pasión de Cristo y devota Piedad. Hay varios retablillos rococó con imágenes dignas, una cruz de madera policromada con reliquias y varios relieves populares, enmarcados en cornucopias rococó del antiguo retablo, s. XVI. Aparte, Crucificado de cofradía, otro de pared, Cristo a la columna, Inmaculada, relieve de la Virgen imponiendo la casulla a San Ildefonso, San Nicolás gótico y brazo relicario. En su sencilla orfebrería, destacan tres porta paz, del s. XVI. Órgano barroco, restaurado recientemente. Cajonería de dos cuerpos, laterales y testero con San Cristóbal en hornacina y Crucificado gótico como remate. Dos bancos rococó con escenas en relieve, que son los elementos más reiterativos en toda la iglesia. Junto al magnífico puente medieval de nueve ojos sobre el Pisuerga, que limita con la diócesis de Palencia, se alza la antigua ermita gótica de San Nicolás, hoy albergue de peregrinos.

Jaramillo de la Fuente –La Sierra- (++++++):

Saravelo y Saramel, son el origen del nombre de esta villa, según los documentos, como lugar abundante en jaras, arbustos característicos en estas zonas boscosas y de cuya dura madera se hacían las flechas los soldados de Fernán González, según una antigua tradición. Aparte de esto, hay que destacar que, en la sierra burgalesa, tenemos unas iglesias románicas que vienen a formar una especie de escuela, seguidora de los maestros de Silos, marcando un estilo peculiar. Esta iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, es una de las más emblemáticas, destacando su torre alta de dos cuerpos y ocho ventanales geminados de estilo románico con fustes, capiteles y arcos; el ábside es románico con columnas entrega, capiteles, ventanales con fustes, capiteles y canes de figuras, de flora y fauna, en todo el perímetro de la iglesia; y la portada, junto con su galería porticada, viene a ser lo más interesante del conjunto románico. Concretamente la portada tiene fustes, capiteles de bichas, figuras y tres archivoltas de ajedrezados; y la galería porticada con puerta y seis ventanales ricamente decorados aparece con fustes, capiteles historiados y, en los aleros, canes de mascarones y bichas, todo del s. XII. Interiormente es iglesia de una nave con cabecera románica con columnas, capiteles, arco toral y bóveda de cañón; y el resto es renacentista, de Pedro Codines, en 1609, con pilastrones y bóvedas estrelladas. La pila es románica de piscina con arcos y cenefa superior, en relieve. El retablo mayor es barroco, de 1761, con Virgen sedente, s. XVI, San Cosme? y hornacina con Crucificado. Otro barroco, de Juan de Sequilla, en 1671, con Calvario completo gótico repintado, del s. XIII. Hornacinas con San Pedro sedente y San Miguel Arcángel, ambos del s. XVI. Aparte, Crucificado de cofradía, Inmaculada y santo con libro? Cruz repujada y cincelada, de Bernardino de Nápoles, s. XVI. Cajonería de dos cuerpos y aguamanil, año de 1739. Lienzos del monumento. Es edificio B.I.C., desde 1991. Hay un rollo o picota cuadrangular con escudos y remate renacentista.

Jaramillo Quemado –La Sierra- (++++++):

En las tierras de la antigua Lara, germen del condado, que haría fuerte a Castilla, se encuentran ambos Jaramillos, más un Jaramillo Mediano, hoy desaparecido, cuyos nombres vienen de la jara, arbusto abundante por estas estepas. Ambos pueblos ofrecen iglesias de recia edificación en piedra sillar de color rosáceo de la zona, ésta dedicada a San Martín obispo, con una torre románica cuadrada de arcos cegados, ventanales geminados con capiteles y canes historiados en aleros, s. XII; el ábside es rectangular con contrafuertes y canes de tacos en el perímetro; y la portada es gótica de archivoltas lisas apuntadas y dintel rebajado con peana sin imagen, todo bajo pórtico de madera con dos columnas clásicas. En el interior, tiene planta de iglesia gótica de tres naves con columnas, arcos, y bóvedas estrelladas de piedra de bellas tracerías, de los s s. XV y XVI. La pila es románica con gallones, cenefa superior, pie cilíndrico y avenerada por dentro. La pieza emblemática es su retablo mayor renacentista, de Antón de Castro y Pedro Colindres?, en 1545, con Santa Bárbara, Santiago, apóstol, Santa Marina, San Sebastián, Santa Lucía, San Cristóbal, San Martín con pobre, Asunción, Coronación y Calvario; relieves de San Juan Bautista, San Andrés, San Miguel, San Pedro, San Pablo y Piedad; y en sagrario, San Pedro, Resucitado y Santiago el menor. Otro renacentista, de 1670, con Virgen del Rosario con Niño y pintura de San Antón. Otro con Santa Catalina y lienzo de Santo Domingo. Otro con pintura de la Oración del huerto, San Antonio y San Roque. Otro con Crucificado gótico, del s. XIV. Aparte, Crucificado de cofradía, Virgen sedente gótica sin Niño, s. XV, Virgen de Valpeñoso con Niño, s. XIV, San Francisco, San Antonio y San Martín de obispo gótico. Es importante la orfebrería, con cruz repujada y cincelada, de Sebastián de Olivares, s. XVI, y otra de cobre con cabujones, s. XIII; píxide- hostiario con leyenda, de Gonzalo de Calahorra, s. XVI; cáliz repujado y cincelado, de Juan de Horna, y otros dos con dibujos incisos, todos del s. XVI. Ermita hundida de San Roque con buenas paredes, dentro del pueblo, y en un paraje agreste, ermita de la Virgen de Valpeñoso.